Marzo 3
Mi esposo y yo estamos volando de regreso con rumbo San Petersburgo. Victor está dormido al lado mío, debe estar muerto de cansancio. Nuestros últimos días en Moscú no han sido unas vacaciones como tal, de hecho, creo que el mes pasado fue el mes intenso de mi corta vida y espero que de verdad las cosas vayan tomando su ritmo habitual ahora que todo está en paz. Todo ha sido un desastre de proporciones épicas últimamente, así que lo menos que el mundo puede esperar de nosotros es que estemos cansados, profundamente cansados y sin embargo, listos para seguir enfrentando todas las aventuras que nos quedan por vivir ahora que todo parece estar tomando su curso habitual.
Sí, de verdad creo que todo ha vuelto a la normalidad.
Sonrío y no puedo evitar que un bostezo escape de mis labios porque también estoy cansado y no puedo creer que de verdad después de todo lo que ha pasado, mis padres y la madre de Victor quien gracias al cielo está ya fuera de peligro nos hayan enviado a los dos de vuelta a la Academia Feltsman. Vamos, ahora que somos un matrimonio y algo así como una de las parejas más ricas del mundo entero, yo de verdad pensé que cosas tan triviales como la escuela podían esperar por tiempo indefinido pero no fue así.
Aleshka Nikiforova habló con Victor y conmigo antes de que él y yo regresáramos a nuestra vida normal, esa vida escolar y llena de pocos sobresaltos que Victor y yo habíamos interrumpido y a la cual Phichit y Seung Gil Lee habían vuelto ya una semana antes. La madre de Victor nos dijo que su hijo y yo debíamos ser jóvenes mientras podíamos, que los grandes negocios y la vida ajetreada que seguramente tendríamos podía esperar un poco más y creo que una parte de mí, algo en lo más profundo de mi corazón se alegró un poco de escuchar eso.
Porque creo que muchas cosas han pasado en los últimos meses de mi vida. Me he dedicado a revisar el diario que empecé a escribir hace meses por instrucción de la maestra Minako y es de verdad interesante el hecho de notar cuánto ha cambiado mi vida. Empecé escribiendo que Victor era mi único problema y ahora lo miro dormir al mi lado y pienso que en realidad Victor Nikiforov es la única certeza que tengo en mi futuro porque ninguno de los dos está asustado de que algún día quizá queramos separarnos.
Sé que todo el mundo dice que el corazón de los hombres es un caleidoscopio en constante cambio, que las certezas que hay en él el día de hoy, no serán las mismas de mañana. La gente dice que jamás puedes estar seguro acerca de tu futuro y yo también lo sé, creo que otra cosa que he aprendido en los últimos meses es que cualquier cosa puede alterar al mundo en un solo instante.
Y realmente sé que mi vida cambiará aún más. Sé que Victor y yo tendremos un par de meses más para terminar la escuela preparatoria puesto que nuestras familias no quieren escuchar nada acerca de no seguir estudiando, pero después todo cambiará una vez más. Porque cuando te conviertes en un hombre de negocios hay miles de cosas que debes saber y conocer, y sé que Victor y yo no tendremos una vida tranquila jamás puesto que nuestras responsabilidades son muy grandes y sin embargo me emociona tener esa vida a su lado porque ahí está la clave de todo: estaré a su lado y haré que él se sienta orgulloso de haberse casado con alguien como yo.
No, Victor Nikiforov ya no es más un problema para mí, él es en realidad mi más grande motivo para seguir adelante. Quiero construir un futuro luminoso con él, quizá formaremos una familia también y sé que si algún día llegamos a ser los padres de alguien, educaremos a esa persona con amor, ese hijo o hija no tendrá que tener miedo del mundo ni de lo que hay en él.
Porque no quiero que la historia de Mikhail Nikiforov vuelva a repetirse, ese hombre ahora está encerrado en una celda de máxima seguridad sin ningún privilegio y sin ninguna esperanza de salir de ahí mientras viva. Odio a ese hombre por todo el daño que ha causado, creo que siempre lo odiaré y jamás le perdonaré el daño que le hizo a Victor y a Aleshka. Sí, yo sé que el odio no es nada bueno pero esta emoción también se extinguirá dentro de mí algún día aunque precisamente ahora no puedo evitarlo. Es por eso que Victor y yo hemos decidido que no hablaremos de él, que él será uno de esos recuerdos que se mueren en silencio porque solo en el silencio no pueden hacerte daño.
Y sé que las heridas sanarán de ese modo, creo que tengo derecho a sentirme optimista en ese sentido porque aunque haya marcas en el corazón de Victor, sé que yo podré hacer que los recuerdos dolorosos no cubran su mirada azul de dolor. Él merece sonreír ahora, él merece ser joven también y dejar de preocuparse por ese imperio que ya es suyo de todos modos. Mi Vitya merece poder soñar con otras cosas, creo que definitivamente voy a convencerlo de que juguemos el torneo nacional de soccer hasta el final, él ama el soccer y uno de los deseos más grandes de mi corazón es poder verlo haciendo todo eso que lo hace feliz.
Y es que Chris Giacometti y Yuri Plisetsky, lo han mantenido informado de todo con respecto al equipo y sé que el soccer siempre será importante para Victor porque aun en medio de todos los problemas que hemos tenido que sortear en los últimos días, mi esposo aun encontraba tiempo para sugerir alguna estrategia o un cambio en la alineación del equipo cuando sus amigos le pedían algún consejo. Y ahora el equipo de soccer de la Academia Feltsman está en la semi final del campeonato nacional y Victor y yo llegaremos a tiempo para que el capitán haga su magia en el campo y pueda graduarse como campeón una vez más.
Eso es lo que quiero para Victor ¿sabes? Quiero que él siga soñando con goles y trofeos todavía, quiero que él sienta el pasto amado de una cancha de soccer una vez más bajo sus pies. Quiero verlo sonreír mientras corre con su largo cabello plateado ondeando al viento, sintiéndose feliz, sintiendo que su sueño de ser un profesional del soccer es real porque una persona puede hacer real un sueño de mil formas distintas. Y yo apoyaré todos esos sueños, yo estaré ahí para verlo haciendo todo lo que quiere. Yo estaré ahí para presenciar todos los triunfos que Victor luchará por conseguir porque eso es lo que él hace y yo haré lo mismo, yo también seguiré con mis clases y las presentaciones de baile hasta el final.
Sí, creo que Aleshka tiene razón, Victor y yo podemos darnos la oportunidad de pensar en otras cosas, creo que por eso mismo fue que ella hizo que los dos tuviéramos un momento a solas para platicar antes de que Victor y yo tuvieramos despedirnos de ella.
—Yuri...— me dijo ella con una sonrisa débil después de enviar a Victor en busca de su médico—. Quiero que me disculpes por haber desordenado tu vida de este modo ¿sabes? Esto no es lo que quería para Victor y para ti, los dos son tan jóvenes y han tenido que sacrificar tanto y yo me siento profundamente apenada por todas estas cosas que no pude evitar...
—No ha sido un sacrificio, debe creerme señora Nikiforova, hice esto con total madurez, no es algo de lo que vaya a arrepentirme mañana— le dije con seguridad.
—Cariño, puedes llamarme Aleshka, tú y yo somos familia ya...— dijo ella con una sonrisa alegre a pesar del dolor que aun había en sus ojos.
—Bueno, Aleshka, de verdad no debes sentirte triste por nada. Hay algunas cosas que no se pueden evitar ¿no crees? Quizá un chico como yo no es lo que tú imaginaste par Victor pero yo lo amo, lo amo y no voy a dejarlo solo y los dos haremos bien las cosas de modo que nadie pueda reprocharnos nada, ni siquiera nuestra juventud...
—Yuri querido, un chico como tú es justamente lo que toda madre quisiera para su hijo ¿sabes? — dijo ella tomando mi mano con suavidad y yo me sonrojé por completo por la sinceridad que había en sus palabras—. Mi Vitya siempre ha sido un chico solitario, siempre estaba fingiendo ser un idiota y quiero que sepas que no pude evitar eso, no pude luchar por él con tantas fuerzas así que tuve que dejarlo al lado de su padre. Como ya has visto, las leyes protegen a aquel que puede pagarlas y en ese entonces, yo no tenía el suficiente poder para quitarle a Mikhail a nuestro hijo, ese hijo que es la única cosa hermosa que resultó de un matrimonio que jamás debió ser. Lo que quiero decir, Yuri, es que no sabes cómo agradezco que hayas llegado a la vida de Vitya. Sé que todo fue apresurado, sé que apenas tuvimos tiempo de intercambiar diez palabras antes de Victor y tú firmaran el acta de matrimonio pero Yuri, mi nuevo hijo Yuri, quiero que sepas que te amo ya con todo mi corazón y que jamás podré pagarte todo lo que has hecho por mi Vitya. Así que acepta el amor de esta mujer ¿quieres? Sé que vas a cuidar muy bien de nuestro Vitya y por eso quiero que sepas que siempre podrás contar conmigo y por supuesto que no vas a escaparte, voy a preparar una boda digna de Victor y de ti algún día ¿está bien?
—Está bien, Aleshka— dije yo con un nudo en la garganta—. No voy a defraudarte, ni a ti ni a Victor. Sé que los problemas no se terminan por siempre, pero quiero que sepas que pase lo que pase no dejaré que Victor se sienta solo jamás. Así que lo único que debe preocuparte ahora es seguir recuperándote, Victor y yo cuidaremos bien de los negocios y...
—No, claro que no, Vitya y tú tienen que volver a la escuela, Yakov Feltsman ya ha sido demasiado tolerante con esta familia así que tú y Victor deben volver. En otoño, los dos comenzarán su educación en alta dirección de forma privada, quizá incluso podamos hacer que tomen algunos cursos en la universidad pero por ahora, nada de negocios...
—Pero Aleshka, la empresa...
—La empresa estará en buenas manos, tu hermana mayor ha decido ayudarme un poco ¿sabes? — dijo la madre de Victor con una sonrisa alegre—. Mientras yo me recupero, será ella la que trabaje en la dirección de la empresa, Mari ha hecho un trabajo fenomenal con los hoteles de tu familia ¿no es así? Cuando yo sane, continuaré con mi trabajo y después, cuando los dos se gradúen de la Academia Feltsman, te prometo que tú y Victor tomarán las riendas de un negocio prospero ¿o es que no confías en tu familia, Yuri?
—Claro que confío pero pensé que no podría volver a ser solo un estudiante después de todo esto...
—Lo serás, cariño, tú y Victor tienen que terminar de vivir esta etapa de sus vidas y lo que venga después, bueno, ya nos encargaremos de ello ¿no crees? — dijo Aleshka con seguridad—. Así que, me darán el alta mañana, tu madre me ha dicho que se quedará conmigo algunos días, las dos tenemos mucho de qué hablar ¿sabes? Me agrada mucho tu familia, Yuri querido, me siento muy feliz de poder ser parte de tu familia...
No supe qué más decir a las palabras de mi suegra, porque ahora es mi suegra así que la abracé con suavidad y Victor nos encontró de ese modo cuando llegó. Mi Vitya no me dijo nada con respecto a aquel gesto y sospeché que su madre ya había tenido con él la respectiva charla acerca de lo importante que era poder volver a la escuela y a nuestra vida normal.
Así que allá vamos de nuevo. Nos quedan aún tres meses de clases y creo que me dedicaré a disfrutarlos, vamos, solo puedes ser un estudiante de preparatoria una vez en tu vida y ciertamente, quiero seguir construyendo más recuerdos al lado de Victor porque él es el hombre con el que he decidido compartir mi vida entera, él es el hombre con el que viviré todas las aventuras que aún nos queden por vivir y ser un estudiante modelo a su lado, quizá sea una de ellas...
