Todos los personajes pertenecen a JK Rowling y esta novela es sin fines de lucro.

Título del capítulo: My heart is beating in a different way. (Mi corazón está latiendo de una forma diferente) - Missing - The XX.


Estaba recostado sobre una de las arcadas de piedra que daban al patio mirando cómo caía la nieve. Era el segundo día de las vacaciones y ya estaba aburrido. Aunque nunca se había divertido realmente en ese Castillo. No sabía qué hacer con el lugar más solitario de lo normal, pero para ser sinceros, tampoco hubiese sabido qué hacer con el Castillo lleno.

Estaba tratando de hacer tiempo, no quería parecer pesado e ir inmediatamente en busca de Hermione porque no quería espantarla ni pelearse con ella.

Había estado nevando desde hacía dos noches y sólo en algunos momentos había cesado. Los terrenos de Hogwarts estaban cubiertos por casi unos 2 metros de nieve y todo eso había provocado que el frío disminuyera aunque sólo fuera un poco. Estaba mucho más aguantable que los días anteriores, pero de todas formas ya había estado bastante tiempo al aire libre como para seguir parado allí.

Se cerró un poco más la ropa y comenzó a caminar en busca de Hermione. No había decidido empezar por un lugar en concreto, sus pies simplemente sabían a dónde deberían llevarlo.

Llegó a los pocos minutos a uno de los lugares más cálidos y aburridos de todo el Castillo. Y por supuesto, allí estaba Hermione, leyendo un enorme y viejo libro que no podía ser otro que 'Historia de la Magia'. Draco revoleó los ojos y resopló aún con sus manos en los bolsillos y parado en el umbral de la puerta de la Biblioteca. Draco buscó a Madame Pince con la mirada, pero ni siquiera ella estaba allí. O al menos no se la veía.

- Por favor dime que es un hechizo y que en realidad no estás aquí- le dijo fingiendo cansancio aún desde la puerta.

Hermione no levantó la cabeza de su libro aunque en realidad ya no estaba leyendo lo que sus ojos le mostraban. Sonrió y dijo con simpleza:

- Podría pedirte lo mismo.

- Por suerte para ti no, no es ningún hechizo- le respondió mientras se acercaba.

Hermione no le contestó y cuando él llegó a su lado, apoyó ambas manos en el respaldo de la silla de que se encontraba a la izquierda de Hermione, la más cercana a la puerta. Los ojos grises del Malfoy estaban fijos en ella y cuando la chica de Gryffindor se dio vuelta se encontró con que Draco la estaba mirando con una sonrisa en el rostro.

- En serio no puedo creer que estés aquí otra vez.

- ¿Cuál es tu problema? ¿Qué haces tú aquí?- le preguntó antes de que él pudiera responder lo primero.

- Nada, te estaba buscando.

Aquella respuesta fue extraña para ambos, pero las palabras habían salido totalmente naturales y ahora ya estaba dicho.

- ¿Para qué?- preguntó Hermione.

Draco se encogió de hombros y le dijo:

- No sé… es que me aburro.

- Bueno, entonces terminemos el trabajo de pociones.

- NO- le respondió él casi en un grito de completo horror-, estás loca mujer si piensas que me pasaré todo el día encerrado aquí adentro… otra vez.

Hermione elevó una ceja y lo miró, sin siquiera considerar la posibilidad de contestarle.

- Es en serio, Granger- continuó él con un dedo índice a unos centímetros de los ojos de Hermione.

El día anterior se había encontrado con ella, realmente sin querer, en uno de los pasillos y la castaña prácticamente lo había obligado a ponerse a trabajar.

- Menos mal que te encuentro- le dijo en el instante en que lo vio-. Me di cuenta de que nos faltan bastantes cosas en el ensayo del Veritaserum y la primer clase después de las vacaciones tendremos que entregarlo.

- Ajá- le respondió Draco cruzándose de brazos.

- Vamos a la biblioteca así ya lo terminamos.

- No, Granger. No pienso ir a encerrarme allí en el primer día de mis vacaciones.

- Vamos, Malfoy. Terminamos todo hoy y no tenemos que hacer nada durante las próximas semanas.

- No.

- No te cuesta nada.

- Claro que me cuesta. No pienso ir a ningún lado.

Como si fuera un pequeño niño se cruzó más fuerte de brazos, mientras Hermione lo miraba completamente seria.

- Te hablo en serio, Malfoy.

- También yo. No creo estar riéndome. He dicho que no. No, es no- terminó él alzando ambas cejas como si aquello fuera una reafirmación de todo lo que había dicho.

Lo cierto es que todavía no sabía cómo pero había terminado haciendo el trabajo junto a Hermione durante toda la tarde en la Biblioteca.

Después de muchas horas de estar escribiendo, Draco frenó en el último punto y comenzó a girar su muñeca que sonaba cada vez que daba una vuelta. Estuvo varias horas sin mirar por la ventana y aquella era la primera vez que lo hacía después de tanto tiempo. El cielo ya estaba oscuro y seguía nevando. Al mismo tiempo, Hermione dijo:

- Bueno, ahora la conclusión.

- Estás loca- exclamó con verdadera sorpresa en su voz cuando su cerebro logró interpretar que ya era muy tarde- ¿Qué hora es? Mira, ya es de noche.

- Sí, lo sé- dijo Hermione sin levantar la vista de su pergamino.

Draco la miró indignado, le puso una mano sobre el mentón de la chica y la obligó a levantar la cabeza para mirar por la ventana de la Biblioteca.

- ¡Mira! Mira lo tarde que es.

Hermione se soltó del agarre y volvió su vista a su pergamino.

- Lo sé, lo sé- exhaló su aire cansada de la flojera de Malfoy que se había quejado durante toda la tarde.

- No pienso trabajar más por hoy, Granger. Y no pienso dejarte que sigas sola. Vamos a cenar.

Se levantó dispuesto a guardar todo cuando se encontró con los ojos fríos de Hermione que lo miraban desde mucho más abajo que de costumbre.

- Comienza a guardar. Lo digo en serio.

- Sólo falta la conclusión.

- Sí, lo sé, pero tu conclusión seguramente llegará a los 50 centímetros y terminaremos, con suerte, a la medianoche. Si tú estás loca, no es mi problema.

Al parecer 'loca' había reemplazado a 'insoportable'.

- Pero-

- Pero nada, Granger- la interrumpió él-. Deja de mirarme así, no te tengo miedo.

Hermione no le dijo nada, simplemente se limitó a mirarlo.

- Bueno, tal vez un poco, pero no lograrás ganarme esta vez. Te llevaré a rastras si es necesario.

- No te atreverías- le dijo Hermione cruzándose de brazos.

- No me desafíes porque saldrás perdiendo, lo juro. Comienza a guardar.

Draco ya no la miraba con una sonrisa en el rostro, ni mucho menos en los ojos, pero de todas formas Hermione se quedó cruzada de brazos mirando cómo él sí guardaba todo.

Una vez que terminó con sus cosas, se colgó su mochila al hombro y se encontró con Hermione aún cruzada de brazos y todo desparramado sobre la mesa.

No le dijo nada, sólo dejó la mochila donde estaba y comenzó a guardar por ella.

- Me da igual- le dijo mientras cerraba un par de libros viejos-, guardaré yo por ti. Pero nos vamos ya.

Ella revoleó los ojos, pero de todas formas no guardó absolutamente nada de lo que estaba en la mesa. Cuando él terminó, la miró y le dijo:

- ¿Tengo que llevarte también?, ¿o puedes caminar sola?

No esperó a que Hermione le respondiera, agarró una de las manos de la chica y la obligó a soltarse los brazos que aún los tenía fuertemente cruzados. Con la misma fuerza, hizo que Hermione se parara y después de obligarla a dar unos cuantos pasos, ella dijo:

- Bien, puedo caminar sola.

- Me alegro mucho de oír eso… loca.

- Irresponsable.

- Tenemos un montón de tiempo para seguir- él suspiró interrumpiéndose a sí mismo-… no pienso pelear contigo por más loca que estés- dijo al final con tono cansado.

- ¿Tú no piensas pelear conmigo? Luego soy yo la que ha perdido la cordura, ¿no? ¿Desde cuándo no peleamos?

- No te confundas, nunca dije que en el algún momento fuiste cuerda, Granger. Y supongo que no peleamos desde la tregua.

Ella revoleó los ojos.

- Eres súper gracioso, lo sabes ¿no?

- ¡Basta!- le dijo él exhausto- No quiero pelear contigo.

Hermione volvió a revolear los ojos pero esa vez no contestó. Luego de unos cuantos pasillos, le dijo casi en un susurro:

- Está bien… lo siento.

- Así está mucho mejor. También yo siento que no seas una persona racional- le respondió él con una sonrisa amigable en el rostro realmente cansado de Malfoy.

Hermione lo miró de reojo y cuando vio que se estaba burlando de ella, le dio un leve empujón pero también con una sonrisa.

Malfoy corrió la silla hacia atrás y se sentó de frente a Hermione que seguía sin responderle nada. Se inclinó hacia adelante acercándose aún más a la chica, pero ella no se hizo para atrás. La miró fijamente a los ojos y le dijo:

- Tú no estás bien, ¿verdad? Tienes algún problema mental o algo de eso, ¿no es así? No lo digo con ánimos de ofender, claro-

- Seguro, imagínate, si yo tengo problemas mentales, ¿qué tendrás tú?- Hermione se mordió el labio.

- Por primera vez no estamos hablando de mi en este momento. En serio lo digo, Granger. No puedes pasarte la vida haciendo tarea y leyendo.

- Me gusta leer.

- Pero no puedes estar encerrada aquí todo el día.

Hermione revoleó los ojos y se apoyó en una de sus manos mientras lo miraba con una expresión cansada en el rostro.

- Mírate la cara- le dijo señalándola.

- ¿Qué tengo?- le preguntó Hermione con un tono que demostraba una leve alarma.

- Ah, no, no. Lo siento, siempre has sido así.

Hermione frunció el ceño y le pegó en uno de sus brazos. Draco rió y se recostó sobre el respaldo de su silla.

- ¿Qué quieres hacer hoy?

- ¿Disculpa?

- No hace falta que me pidas disculpas, Granger. Con que me digas qué quieres hacer hoy, ya estaríamos bien.

La castaña entrecerró los ojos sin comprender muy bien a qué se refería él.

- Yo estaba aquí leyendo muy tranquilamente-

- No, nada de leer.

Él estiró su mano y atrajo el libro hasta su lugar, lo cerró y dejó apoyada la palma sobre la tapa vieja y polvorienta del tomo de 'Historia de la magia'

- Pero- comenzó Hermione.

- Sin peros, ayer me has hecho estar aquí todo el día, hoy no te dejaré.

- Pero-

- 'Pero' nada, Granger.

Hermione no entendía por qué Draco estaba empecinado en pasar el día con ella. Nadie le había pedido su compañía, ella estaba bien sola. ¿O no?

- ¿Vamos a fuera?- le dijo él de pronto con un tono entusiasmado y bastante infantil.

- No, no tengo ganas- le dijo ella cerrando los ojos.

El lugar estaba muy cálido y era perfecto para dormir, en lugar de leer.

- Vamos, está cayendo nieve y… todo eso.

- Hace frío.

- No, ya no tanto. Ahora que nevó no hace tanto frío como ayer.

- No tengo ganas de caminar- le dijo Hermione achicándose aún más en su silla, sin saber ya qué otra excusa inventar.

- Eso se puede solucionar fácilmente.

Draco se paró demasiado ágil para el gusto de Hermione, corrió la silla hacia dentro y se acercó a ella, mucho más de lo normal.

- ¿Qué haces?- le dijo ella alarmada y tratando de apartarse aunque ya era tarde.

Cuando se quiso dar cuenta el chico tenía un brazo alrededor de su cintura y sus pies ya no tocaban el piso y de hecho, estaba a varios centímetros de altura de la silla donde hacía segundos, había estado sentada.

- ¡¿Qué haces?!- volvió a repetir Hermione, pero ahora lo decía furiosa.

- Me has dicho que no tenías ganas de caminar.

- Bájame, idiota.

Malfoy ya había comenzado a caminar cargando a Hermione sobre su hombro. Y con cada paso que él daba, los golpes que había comenzado a recibir por parte de Hermione se iban intensificando.

- Malfoy, suéltame- le pedía completamente furiosa Hermione mientras golpeaba al chico en la espalda con sus puños.

De todas formas, él hacía caso omiso a cada pequeño puñetazo que recibía.

- Quédate quieta- le dijo cuando se cansó de que la castaña pataleara.

- ¡Bájame ya!

- Cállate o te escucharán. Y seguro no quieres que nadie se entere de esto.

- ¿A caso es una amenaza?

La voz de Hermione no se oía del todo bien, pero sí muy alta. Ella gritaba más que de costumbre debido al fuerte enojo que tenía, pero el hecho de estar bocabajo y forcejeando con Malfoy la agotaba tanto como para que su voz no fuera igual de clara que siempre.

- No- le respondió él en tono tranquilo.

- Malfoy, bájame- le pidió ella más calmada después de varios pasos en silencio, tratando de que la sangre que se le estaba agolpando en la cabeza no le afectara tanto.

Hacía rato que se había cansado de pegarle, porque había comprendido que sus golpes no le dolían al rubio insoportable de Slytherin.

- No huiré… e iré al patio contigo. Y no leeré en todo el día…- le dijo en voz baja con un tono amable- te lo prometo- agregó al final tratando de que eso lo convenciera.

Hermione no le podía ver la cara a Malfoy pero sentía cómo había disminuido la velocidad de su marcha. Ella esperó pero él no hizo ningún movimiento para bajarla aunque le preguntó:

- ¿Y cómo sé que es verdad lo que dices?

- ¿A caso alguna vez te he prometido algo que no cumplí?- le respondió inmediatamente Hermione que esperaba aquella pregunta.

De pronto el silencio reinó entre ellos dos pero Malfoy siguió caminando. El chico se había acordado del día que Hermione había descubierto aquella foto suya, y claro que también se acordó de la promesa que le había hecho. Estaba claro que la promesa de ir al patio con él y no salir corriendo en otra dirección no era igual de importante que la otra, pero era verdad que Hermione nunca le había prometido algo que después no cumpliría.

- Malfoy- lo llamó ella con un tono más serio que el anterior, casi al borde de la furia.

- Bien- le dijo él mientras la bajaba al suelo.

Ambos quedaron frente a frente y ella lo miraba con el ceño fruncido. Se cruzó de brazos y con una sonrisa irónica le dijo:

- A veces me pregunto qué tan idiota puedes ser, y cuando creo saber la respuesta… siempre haces algo que supera el nivel.

- Gracias- le respondió él con una sonrisa sincera, casi a punto de reír-, es un honor para mi superarme cada día un poco más. Sobre todo porque la sabelotodo de Granger nunca va a poder saber qué tan idiota soy.

Hermione revoleó los ojos y se dio vuelta para empezar a caminar.

- ¿A dónde vas?- le dijo él aún parado en el lugar.

- A mi Sala Común- le respondió ella sin darse vuelta y hablando con un tono totalmente despreocupado.

- ¿Qué?- el tono de voz de Malfoy era todo lo contrario.

Se acercó en dos grandes pasos y la agarró del brazo para darla vuelta, pero ella no le hizo caso y le dijo:

- Era broma, por Merlín.

- Más te vale porque me lo has prometido.

- Lo sé.

- ¿Y qué se supone que haremos ahora?- preguntó Hermione una vez que estuvieron debajo de la nieve que seguía cayendo.

Cuando Draco la miró, ella estaba abrazándose así misma mirando hacia el cielo.

- No sé- le dijo imitando a Hermione.

Ella bajó su cabeza para mirarlo y cuando sus ojos lo encontraron, se dio cuenta de que ya no la estaba viendo.

- ¡Ey!- gritó Malfoy cuando una bola de nieve impactó contra la parte de atrás de su cabeza.

En cuanto se dio vuelta para mirar a Hermione, otra le impactó en el pecho.

- Eso te pasa por idiota. Me traes aquí y no sabes qué es lo que quieres hacer. ¿Qué es lo que está mal contigo?- le dijo Hermione elevando el tono de voz debido a la distancia que los separaba.

Draco se había quedado completamente asombrado pero cuando se dio cuenta de la sonrisa burlona que estaba asomando en el rostro de la castaña, lo único que fue capaz de hacer fue agacharse para armar su propia bola de nieve.

- No puedo creer- dijo Draco mientras tiraba la primera- que estés comenzando otra guerra entre nosotros.

- No me eches a mi toda la culpa ahora- le respondió ella en voz alta mientras esquivaba el tiro de Draco-, nuestra guerra viene desde hace años, Malfoy.

- Desde el mismo momento en que comenzamos a respirar, pero creía que estábamos en una tregua, Granger- dijo él mientras apelmazaba más nieve entre sus manos.

- La tregua se rompió en cuanto me sacaste de la biblioteca de esa forma tan… desubicada- le dijo tratando de encontrar la palabra justa mientras le tiraba otra bola de nieve que, lamentablemente para ella, fue a parar a un metro de distancia del chico.

- Ah, ¿sí? Menos mal que me lo has dicho, ya no seré tan piadoso contigo entonces- le gritó él desde el otro lado mientras le tiraba una bola de nieve que impactó en uno de los hombros de Hermione.

Ella soltó un pequeño grito de dolor y dio un paso hacia atrás por el impacto. Después de eso le revoleó otra que sí impactó en la pierna de Malfoy.

- ¿Piadoso? No pongas excusa para disimular lo malo que eres en esto. En esto, y en muchas otras cosas- le dijo ella con una sonrisa en el rostro aunque se moría de la bronca por lo que le había dicho.

- Al menos no soy tan malo como tú lo eres fingiendo.

- ¿Disculpa?

- Lo que oíste. Eres pésima fingiendo.

- ¿Y qué es lo que finjo?- le preguntó Hermione cruzándose de brazos aún con una bola de nieve en la mano y olvidándose, por primera vez, que tenía que atacar antes que el chico.

- Tratas de fingir, en todo caso.

- Da igual.

- Intentas fingir que ya no sufres por Weasley, intentas fingir todo el tiempo que estás bien cuando, claramente, no es cierto. Y lo que peor finges… -dijo mientras jugaba con la nieve que aún tenía entre sus manos- es que te caigo mal.

El rostro de Hermione se había ido transformando con cada palabra que él decía y la sonrisa que había tenido hacía menos de cinco minutos, se había ido por completo. Estaba quizás hasta más furiosa que cuando Draco la sacó de la biblioteca.

- Está bien, admito que puedo fingir todo eso y mucho más de una manera muy poco convincente. Pero nunca fingí que me caes mal, porque eso no es mentira. Me caes muy mal, de hecho- finalizó ella con los dientes apretados al mismo tiempo que le arrojaba con todas sus fuerzas la bola de nieve que tenía en su mano.

El impacto fue tan rápido que agarró por sorpresa al chico. Y le pegó tan fuerte que hizo que la bola de nieve que había armado, cayera de entre sus manos. Draco bajó la vista para frotarse el lugar donde Hermione le había pegado y cuando volvió a levantar la cabeza, miró a Hermione con unos ojos grises mucho más oscuros de los que ella le había visto antes. Quizás era su imaginación, quizás simplemente era que el día estaba muy blanco y hacía que sus ojos parecieran más oscuros, o tal vez eran ambas cosas. Lo cierto es que Hermione se negaba a creer que él estuviera tan enfadado como mostraban sus ojos.

Draco apretó los dientes y tomó sólo un poco de nieve del suelo que estaba cubierto de ella. Mientras se acercaba a Hermione, comenzó a decirle:

- No sé a quién quieres hacerle crees que aún te caigo mal.

- Malfoy, ¿Qué haces?- le dijo Hermione al mismo tiempo que comenzaba a caminar hacia atrás.

- Realmente no lo entiendo. ¿Es que a caso piensas que podría creerte?- le preguntó él con una extraña tranquilidad en su voz mientras seguía caminando hacia la chica.

- Detente ahí. No estábamos jugando de esta forma- le dijo ella señalándolo con el dedo índice a modo de advertencia.

- Escúchate, ni siquiera niegas lo que te digo.

- Claro que lo niego, me sigues cayendo mal. Y eso nunca va a cambiar- lo desafió Hermione sin dejar de alejarse de él, aunque cada paso que ella daba hacia atrás él lo hacía hacia adelante.

- Lamento informarte, querida Granger, que eso ya cambió- le dijo él adoptando un tono que trataba de ser interesante.

- ¿Y qué te hace pensar que es así… querido Malfoy?

- El hecho de que ya no nos insultamos como antes, que podemos estar cerca más de una hora seguida sin que nos salga alguna enfermedad… Y sobre todo, el hecho de que ahora sonríes conmigo.

- Lamento informarte- le dijo imitando el tono de voz que había usado él- que todo eso era un efecto colateral de la estúpida tregua.

Ambos chicos habían comenzado a caminar en círculos tratando de alejarse y de acercarse respectivamente. Cada tanto Hermione debía mirar hacia atrás para ver a dónde era que iba a pisar, pero no quería descuidarse mucho porque no sabía qué era lo que iba a hacer Malfoy si la alcanzaba.

- Y ahora que la tregua se terminó, se supone que nada de eso va a volver a pasar ¿no?

- Exacto- respondió ella al instante.

- Entonces ¿cómo es que estás sonriendo?- le dijo él levantando un poco su cabeza, haciendo que instantáneamente sus ojos se volvieran de un gris más claro. Era como si el hecho de haber demostrado que tenía razón lo hubiese relajado por completo.

- ¿Qué?- le dijo Hermione un tanto alarmada- Yo no estoy sonriendo.

La realidad es que sí lo estaba haciendo hasta el momento en que él se lo hizo notar. Sonreía de nervios más que nada, pero esos nervios eran producidos sólo por Malfoy.

- Claro que sí, Granger- él también sonreía, pero con satisfacción. La satisfacción que te da el hecho de tener razón-, aunque según tú, yo te caigo mal.

- Muy mal- lo corrigió ella. No sabía de dónde salían esas palabras, pero a pesar de que él siguiera persiguiéndola por todo el patio, Hermione sentía que debía seguir desafiándolo.

- Ah, sí… es cierto- le respondió con una tranquilidad que asustaba-. No te creo.

- Pues deberías…

Hermione se dio vuelta para mirar dónde pisaba ya que estuvo a punto de tropezar con un montículo de nieve suelta que había allí. Cuando levantó al vista Draco la estaba mirando e instantáneamente el chico desvió su mirada hacia un punto lejano detrás de Hermione, como si hubiese visto algo. Aquello provocó que la chica se diera vuelta a ver y cuando se dio cuenta de que en realidad no había nada, ya era tarde. Draco aprovechó para salir corriendo a donde estaba ella.

Así que lo único que pudo hacer ella fue salir corriendo para tratar de que Malfoy no la atrapara. Corrieron una vuelta y media alrededor del patio entre los gritos de Hermione pidiendo que parara, hasta que él la alcanzó. El rubio de Slytherin fue directo a las piernas de la chica. Con la fuerza que empleó hizo que ella cayera sobre el gran colchón de nieve y obviamente, él también cayó a su lado, pero un poco más abajo que Hermione.

El impacto fue un poco duro a pesar de la nieve suelta que llenaba el piso del patio de entrada.

- Vuelve a decirme que te caigo mal y te tiraré de nuevo- le dijo un tanto agitado del ejercicio.

Hermione se dio vuelta completamente agotada y se quedó allí mirando al cielo espantosamente nublado que estaba sobre ella. Agarró como pudo un poco de nieve y sin ver se la arrojó a Malfoy.

- Eres un idiota- le dijo por enésima vez, sólo que en ese momento reía a carcajadas.

Draco comenzó a escupir nieve que le había entrado a la boca y comenzó a retorcerse en el piso para quedar casi a la altura de Hermione y al menos poder mirarla a la cara.

Ella lo miró y negó con la cabeza, lo que provocó que él soltara también una carcajada.

Finalmente ambos estaba riendo como aquel día en las mazmorras. Y seguramente en ese momento, eran más felices que aquel día. Sin dejar de reír, ella tomó un poco más de nieve del suelo y le pasó la mano por la cara a Malfoy.

- Basta- comenzó él tratando de esquivar el rostro de la mano de Hermione, pero sin poder dejar de reír. Lo cual provocaba que le entrara más nieve en la boca.

Comenzó a toser una vez que pudo quitarse la mano de Hermione de encima.

Rieron por unos cuantos minutos más y a medida que los segundos pasaban, sus risas iban disminuyendo pero no la alegría de sus rostros. Al final, cuando estuvieron en silencio, ella le dijo casi en tono preocupado:

- ¿En serio finjo tan mal?

- ¿Cuál de todas las cosas que intentas fingir?

Él tiró su cabeza hacia atrás aún sobre el suelo para mirar el rostro de Hermione. La distancia que había entre ellos hacía que él la tuviese que mirar casi al revés.

- Cualquiera de las cosas que me has dicho.

Draco alzó las cejas y le dijo:

- Finges bien que ya no quieres a Weasley y finges muy bien cuando estás mal, pero yo puedo darme cuenta de todas formas- como pudo se encogió de hombros y bajó la cabeza porque la extraña posición le hacía doler el cuello.

El silencio volvió a reinar entre una Hermione ahora más calmada y un Draco pensativo. Decidió que quería preguntarle algo más, así que se incorporó un poco sobre el suelo y se acomodó mejor para poder verla sin estar incómodo.

- ¿En serio te caigo mal?

- Muy mal- lo corrigió Hermione de nuevo apuntándolo con el dedo índice-. No- contestó luego de un rato-, ya no es cierto. Ni siquiera me caes la mitad de mal que me caías antes. Lo cual es mucho decir.

Draco no contestó, simplemente se quedó en silencio disfrutando interiormente del gran alivio que sentía.

- ¿Cómo te das cuenta cuándo finjo que estoy bien?

- Porque tú tampoco me caes igual de mal que antes- le respondió él con simpleza.

- No importa cómo te caiga. Yo siempre estaré bien.

Draco revoleó los ojos y rió levemente. Aunque de pronto recordó algo que lo hizo incorporarse bruscamente. Se sentó en la nieve y se dio vuelta para mirar a Hermione que aún seguía acostada mirando el cielo. Cuando se percató del movimiento de Malfoy, lo miró extrañada pero antes de que pudiera preguntarle algo, él le dijo:

- ¿Nuestra tregua ha terminado en serio?

Hermione estalló en una carcajada. No era su intención pero la expresión en el rostro de Draco fue demasiado graciosa como para aguantarse.

- ¡No!- le dijo ella también incorporándose en el suelo- A menos que tú quieras, claro…

- No, ya sabemos que no- dijo él en tono cansado mientras revoleaba los ojos.

- Bueno, pues entonces no se ha roto nuestra tregua.

Hermione no lo estaba mirando. Se había entretenido demasiado pasando su palma por la nieve suelta que había en el suelo, así que Draco se vio libre de sonreír.

- Al final lo has vuelto hacer- le dijo ella de repente sin mirarlo aún.

- ¿Qué cosa?- le preguntó borrando su sonrisa de golpe.

- Reírte a carcajadas…

- …contigo- Draco finalizó la frase que Hermione no se había animado a concluir casi en un susurro.

Hermione hizo un sonido afirmativo aún sin tener el coraje de mirarlo a los ojos.

Draco tomó un poco de nieve y se la arrojó suavemente a Hermione, haciendo que finalmente lo mirara. Él le estaba sonriendo, así que ella no pudo hacer otra cosa que devolverle la sonrisa casi inevitablemente. Malfoy se paró con agilidad y antes de que ella se diera cuenta tenía una palma del chico extendida hacia ella, lista para tomar y ayudarla a levantarse.

Hermione se paró igual de ágil que lo había hecho Draco aunque se tambaleó un poco debido al movimiento de la nieve que estaba pisando así que quedó un poco más cerca de lo previsto del chico. Pero ella no estaba fijándose en eso, sólo le dijo:

- Yo puedo sola.

Draco entrecerró los ojos y le sacó la lengua como si tuviera no más de 4 años. Hermione rió sin poder y sin querer evitarlo. No tenía sentido tratar de disimular.

Una vez de nuevo adentro del castillo pudieron darse una idea de cuánto frío hacía afuera. Sus caras y manos les quemaban estando dentro debido a lo congeladas que estaban, y comenzaron a tener aquel extraño calor que uno siente cuando entra a un lugar cálido después de haber estado en un ambiente muy frío.

Draco alzó una mano para que los dedos rozaran a penas el pelo de Hermione y le sacudió suavemente unos cuantos copos de nieve.

- Tienes el pelo lleno de nieve- le informó.

Ella alzó la vista inevitablemente y vio cómo algunos de ellos caían delante de sus ojos.

Hermione se puso un tanto nerviosa así que decidió que ella era lo suficientemente capaz para hacerlo por sus propios medios y tratando de disimular, se alejó un poco y comenzó a sacudirse los copos de nieve que aún le quedaban.

- Creo que será mejor ir a comer- dijo Draco un poco incómodo de repente.

- Sí- le respondió Hermione sin siquiera mirarlo. Sólo fingía que seguía muy entretenida con su pelo-, será lo mejor.

Después de entrar al Gran Salón cada uno se fue por su lado, y no fue hasta una media hora después que Draco se dio cuenta de la ausencia de Hermione. Lo cierto es que la chica había almorzado más rápido de lo normal. Aquella mañana la había dejado completamente confundida y necesitaba un lugar más silencioso, a pesar de que el Gran Salón estaba prácticamente vacío. No fue a la Biblioteca, porque se lo había prometido a Draco y sobre todo, porque él tenía razón. No podía pasarse allí todo el día. Así que simplemente decidió ir a su habitación en la Sala Común.

No sabía qué había pasado aquella mañana y había algo que le daba vueltas en la cabeza. No estaba segura si a Draco le pasaba lo mismo, pero por más que tratara no podía recordar cuándo había sido el día en que él dejó de caerle mal. Simplemente no podía. Recordaba cosas, pero no muchas. Así que mientras se recostaba en su cama, aún con la ropa puesta, comenzó a viajar en el tiempo. Recordó aquel día en que él le había dado varias listas de libros, y también recordó cuánto lo había odiado. Cómo se habían peleado el día de la Biblioteca y cuánta tristeza le había dado aquella foto que ni siquiera había podido compartir con Ginny. E increíblemente rió al recordar todos los intentos fallidos al hacer la poción, pero volvió a enojarse cuando se acordó del día del castigo, aunque luego sonrió de oreja a oreja. Estaba claro que hasta ése día él le había caído mal, lo detestaba como siempre lo había hecho, y también estaba claro que el efecto de la tregua no había sido inmediato. Tampoco le había caído del todo bien aquel trato porque al final, seguía siendo Draco Malfoy, pero de repente, él ya le caía bien. O al menos ya no lo detestaba como lo había hecho toda su vida, y no podía encontrar en qué momento había sido todo. Sólo había pasado y todo había sido tan lento que nunca se dio cuenta de que Draco Malfoy ya no era la misma persona que había sido para ella unos meses atrás.

Sin saberlo, unos cuantos pisos más abajo, el rubio de Slytherin, el que ya no era el mismo para Hermione, estaba tratando de recordar algo similar. ¿Cuándo había dejado de recordar que Hermione no era sangre pura? ¿Y cuándo había olvidado que él lo era? Ya no podía acordarse del día en que esas estúpidas ideas lo abandonaron ni tampoco podía saber por qué su tregua con Hermione era tan importante para él.


Holiis! Capitulo 25! :O Bueno creo que voy a morir en breves. Solo me queda una materia por rendir y ahora ya estoy muchisiisisismo mas tranquila (si, soy exagerada por si todavía no se habian dado cuenta), no, en serio, estoy mucho mas tranquila porque ya se que llego con todo y recien en diciembre son los finales. No prometo actualizar como antes porque son bastantes las cosas que tengo que preparar para los finales y no pienso estar justa de tiempo! En fin, estoy muriendo de mi dolor en la muñeca asi que me costo mucho escribir la ultima parte del capitulo, pero lo hice con muchas ganas porque creo que va a ser un capitulo que les guste bastante. O al menos eso espero. Es totalmente Dramione asi que no quiero ningun reclamo, entendido? No pueden decirme que no ha sido totalmente Dramione, solo han hablado y pensado ellos y ningun otro personaje! Bueno, espero que les guste de verdad y mil gracias por los comentarios y a todas las personas que agregaron a favoritos mi fic, de verdad mil gracias y bienvenidos (: ya saben que acepto cualquier critica y/o sugerencias no? Buen fin de semana para todos y nada… lamento la demora u.u Un beso!