CAPITULO 25

Cientos de baules se acomodaban mágicamente en cada uno de los carritos de equipaje de la estacion de King Cross. Un grupo de estudiantes entusiasmados intercambiaban abrazos y sonrisas al mismo tiempo que otros eran recibidos por familiares y amigos. Las vacaciones de navidad ya estaban presentes y todos regresaban a casa para descansar de los deberes escolares y los profesores.

Blaise Zabini se encontraba a un lado de Pansy Parkinson mientras esta se despedia de Zoe May con la promesa de escribirse mutuamente sobre todo lo que pasara durante sus vacaciones respectivas, mas que nada por el hecho de presumir que por reforzar una amistad.

El moreno no prestaba atención en nada de lo que Pansy platicaba con la otra Slytherin, estaba bastante ocupado con lo suyo. Con la mirada fija en Draco Malfoy no dejaba de pensar en la ultima vez que hablaron de Hermione Granger, él le habia advertido al rubio que se hiciera a un lado de la chica. Obviamente conocia a Draco demasiado bien como para creer que el chico fuera obedecerle, sobre todo cuando intuia que sus intenciones iban hacia una direccion mas seria.

Draco Malfoy estaba con Vincent Crabble a unos metros de ellos. El muchacho de ojos grises esperaba con cierta impaciencia a que un elfo domestico acomodara su equipaje en el carrito. Crabble le hacia unos comentarios al prefecto pero este parecia no escuchar sino que miraba disimuladamente a su alrededor. Blaise sabia perfectamente que buscaba el muchacho con tanta insistencia.

- ¿Vendra tu padre a buscarte?.- dijo una vocecita cerca de uno de los oidos de Zabini.

El muchacho dio vuelta y miro a Pansy distraidamente.

- ¿Qué dices?.- Pregunto el chico.

- Que si el Sr. Zabini vendra por ti… o ¿vas a esperar a que se vayan todos los estudiantes de la estacion?.

- Estoy esperando a Draco.- Contesto sin mirarla.

Pansy volteo a mirar hacia donde estaba Draco y entrecerro un poco los ojos antes de dirigir nuevamente su mirada a Blaise.

- Algo pasa con ustedes dos.- dijo la chica con una ceja levantada.

- No se a que te refieres.

- Desde hace unas semanas he notado que casi no se hablan… y ustedes tan amigos, tan intimos y ahora….

- Dejate de tonterias Pansy… entre Draco y yo no pasa nada que no haya pasado antes.

- Fuera de sus aburridas competencias… - La chica fingio bostezar.

- Deliras…

Pansy se alzo de hombros e iba a darse la vuelta cuando una pequeña figura la tomo de la mano.

- ¿Ya te piensas ir?.

Unos vivaces ojos azules miraron a la Slytherin con picardia. A la bruja le dio una cierta gracia de que Malcom, el hermano menor de Blaise, estuviera coqueteandole.

- Malcom, Malcom… ¿no crees que soy muy grande para ti?.

El niñó sonrio de lado y solto a la chica para poder cruzarse de brazos.

- No tengo prejucios con respecto a la edad.

Pansy no sabia si enojarse o reirse pero la diversión se acabo cuando Blaise le dio un empujon a su hermano.

- ¡Hey!.- Se quejo Malcom.- ¿Qué haces grandulon?

- Deja de molestar cucarachon.

- No lo molestes Blaise.- dijo la chica acariciando la cabeza del niño quien fingio una cara de victima.

Blaise volteo a mirar a su hermano con enojo y lo amenazo con una seña con la mano. Malcom lo unico que hizo fue reirse y alzarse de hombros.

- Entonces… si vas a esperarlo no me queda más que despedirme ahora. No tardaran en venir por mí.

- Nos vemos dentro de unas semanas.- dijo Blaise

- Adios Pansy.- dijo Malcom con una sonrisa amplia.

- De acuerdo. Adios chicos.

Parkinson antes de darse la vuelta dio un vistazo a Draco, que sintiendo la fija mirada de la Slytherin volteo a mirarla. El rubio apenas sonrió y con un rápido ademán la despidió. En ese momento Blaise se dirigió a él sin más preámbulos, Malcom observo a su hermano con el ceño fruncido.

- Necesito hablar contigo Malfoy.- dijo.

- ¿Para que?.- Pregunto el chico en un tono burlesco.

Crabble miraba a ambos con una extraña mueca. El pequeño elfo empujaba con cierta dificultad el pesado carrito de Draco.

- No hemos tenido oportunidad de hablar de lo que paso en la biblioteca. Desde ese entonces me has evadido.

- Sigo sin entender.

- Claro que me entiendes Malfoy…- El muchacho tomo a Draco de un hombro y lo detuvo. Crabble seguía mirando la escena en silencio pero esta vez estaba asustado, la actitud de Zabini iba a enfadar mucho a Draco.

- Blaise…- El Prefecto empujo suavemente la mano del moreno.- No me hagas enfadar, no es un buen día para hacerme enfadar. Tengo presiones.

- Se lo que tramas Malfoy. No me engañes.

- Definitivamente no se de que me hablas.- Los ojos grises de Draco comenzaron a chispear. El chico volteo a mirar a Crabble y le hizo una señal. El regordete muchacho se marcho en silencio para unirse a otro grupo de Slytherins que se enfilaban hacia la sala de espera de la estación.

- Estoy harto de tus escenas Zabini. No se que es lo que intentas hacer con abordarme de esta manera pero te advierto que no acabes con mi paciencia.

- Eres un hipócrita Malfoy.- El chico torció la boca con enfado.- Todo el tiempo te la has pasado predicándome sobre la pureza de la sangre, sobre mis deberes como un sangre pura y que debería de apartarme de Granger.

- ¡Ah!... con que es eso.- dijo en voz baja.- Te diré una cosa querido amigo… no voy a discutir este tema en medio de estas personas.

El Slytherin prosiguió su camino dejando atrás a Blaise.

- ¿Tienes miedo Malfoy?.- Pregunto el moreno haciendo que Draco se detuviera.

- No es miedo Zabini, simplemente que mi vida personal no la voy a discutir contigo. – Dijo mirándolo por encima de su hombro.- Feliz Navidad.

Draco Malfoy se perdio entre el resto de la multitud mientras Zabini apretaba los puños con coraje. Tenía muchas ganas de discutir con el rubio pero este lo había evadido casi sin que pudiera evitarlo. Malcom alcanzo a su hermano mayor y se coloco a un lado de èl mientras buscaba respuestas silenciosamente. ¿Por qué ahora el mejor amigo de su hermano lucia tan enfadado?.

Blaise no le presto atención a Malcom sino que suspiro y volteo a mirar hacia una parte de la estación donde le pareció reconocer una grácil figura. Era Hermione Granger siendo recibida por sus padres.

La chica estaba mas hermosa que de costumbre, con una sonrisa tan amplia que dejaba ver sus perfecta dentadura. Blaise sonrió sin darse cuenta, justamente ahora que lo recordaba él era uno de los que se burlaban de los dientes de Granger antes de que Draco la obligara a reparárselos en la enfermería.

Hermione nunca se dio cuenta de que el Slytherin la observaba pero si Ron Weasley, que se hallaba saludando al Señor Granger. En cuanto las miradas de ambos chicos chocaron se hizo una riña silenciosa, donde los ojos verdes del pelirrojo ansiaban deshacer en mil pedazos a Blaise. El saludo de la Sra. Granger deshizo el contacto visual e hizo que Zabini se diera la vuelta para no tener que ver más al patético Gryffindor.

Mientras Ron hablaba con los Señores Weasley, Hermione aprovecho para buscar disimuladamente a una figura espigada y pálida pero no tuvo éxito. La chica se sintió culpable por sentirse triste. No sabía porque manera deseaba despedirse de Draco Malfoy aunque fuera con una simple mirada.

En todo el viaje hacia Londres Draco no le dirigió una sola mirada ni siquiera se digno a molestarlos. A Ron eso le había encantado pero no pasaba lo mismo con Hermione, pues se había estado sintiendo inquieta hasta que su amigo le señalo que ya podían ir a ver a Harry en el otro compartimiento.

Hermione se preguntaba si Draco ya no estaba interesado en ella o si solo había estado bromeando cuando se besaron en el bosque la última vez que estuvieron solos. El Slytherin había parecido muy serio al decirle que ella lo iba a amar, como si con eso estuviera diciéndole también que él estaba interesado en llevar a flote una relación clandestina.

Prácticamente eso es lo que ellos dos habían sostenido desde su primer beso, aunque Hermione sentía que Draco había sido quien mas había presionado. Ya no sabia que era lo que pasaba entre ellos, si solo había sido un juego o verdaderamente comenzaban algo así como una relación.

Estaba muy confundida. La actitud fría de Malfoy no le insinuaba ningún tipo de interés en ella. Talvez solo había sido un engaño y quería divertirse un rato con sus sentimientos pero si así era… ¿no significaba que él se había estado rebajando al andar besándose con ella, una impura?

Un ligero empujón volvió a la realidad a Hermione. La chica volteo a ver a sus padres con sus ojos parpadeantes.

- Hija, ya es hora de irnos. Despidete de Ron.

Hermione asintió distraídamente. Ron se acerco a ella y le dio un fuerte abrazo.

- Escríbenos Hermione.

- Harry… ¿Dónde esta?.

- Ahí viene.- dijo el chico señalando hacia la derecha.

- Señor y Señora Granger.- Saludó el ojiverde con un tono agitado.- Perdón por la tardanza pero es que algo paso con mi equipaje.

- ¿Lo encontraste?.- Pregunto Ron.

- Por supuesto. Algún chistoso lo disfrazo y por eso no podían encontrarlo.

- Es tiempo de irnos Harry.- dijo Hermione abrazando a su amigo.- Les prometo escribir desde Paris.

- Paris… - Repitió el pelirrojo.

- Me gusta Paris.- dijo Hermione con una mano en la cintura.- Además Mamá tiene a una de sus hermanas viviendo cerca de la torre Eiffel.

- Esperamos verlos en el próximo año.- dijo el Señor Granger despidiéndose con un fuerte apretón de manos.

- Harry, Ron… cuídense. Por favor Ron salúdame a tus padres y hermanos.- dijo la Señora Granger.

- Seguro. Gracias.

Hermione levanto una mano y la agito mientras su padre tomaba el carrito de equipaje. Los dos chicos sonrieron alegres pero en cuanto la familia Granger desapareció de sus vistas, estos dejaron de sonreír.

- Ella esta mas extraña que nunca.- dijo Ron preocupado.- En todo el viaje la note muy inquieta, distraida y hasta seria para ser normal.

- Intente preguntarle si pasaba algo pero ella me evade.- dijo Harry.

- Talvez solo sea cosas de mujeres. A veces Ginny es un tanto así.

- Nunca lo sabremos.- dijo Harry alzándose de hombros.


El silencio dentro de la casa evidenciaba que ahí no debia de esperar otra cosa que no fuera el clasico protocolo propio de los de su clase. Entre extrañas pinturas, cortinas con detalles dorados y muebles antiguos Draco Malfoy caminaba con una leve punzada en el estomago.

Habia llegado a la morada francesa de su padre, Lucius Malfoy. El chico no tuvo porque ordenar que su equipaje fuera llevado a su habitación, el elfo sabia perfectamente cuales eran sus deberes. Un sirviente antes visto por Draco lo recibio y le dio la noticia de que por el momento cenaria solo puesto que sus padres se habian marchado a una reunion.

A Draco no le importo del todo. Realmente deseaba estar en silencio y en soledad, sin que su madre lo bombardeara con preguntas sobre la escuela y sus amigos mientras su padre inspeccionaba las respuestas y sus gestos.

Se detuvo frente a la chimenea de la sala y observo con detenimiento la pintura de su abuelo con su padre cuando este era muy joven. Draco apenas se sentia merecedor de llevar el apellido de una familia de sangre pura como la de ellos. Estando frente sus miradas se exponia la culpabilidad de estar sumamente interesado en una mujer que no era de su clase. Por un instante sintio algo de miedo y arrepentido por lo que habia pasado con Granger.

Draco se dejo caer en un sillon y cerro los ojos. Desde el encuentro en el bosque con Hermione no habia tenido contacto, de hecho la habia estado evadiendo como sin con ello borrara todo.

Ciertamente él aun no comprendia porque habia tomado esa actitud cuando en aquel momento hasta la habia amenazado con hacerla que se enamorara de él. ¿Qué habia pasado con esa determinación y estupidez?.

- Precisamente eso…- dijo Draco en voz baja.- Soy un estupido.

Draco estaba asustado, aunque no quisiera aceptarlo. Jamas se habia sentido como se sentia ahora. Cuando dio su primer beso a otra chica no se sintio ni la mitad de nervioso y emocionado como cuando besó a Hermione Granger. Evidentemente él estaba sumamente relacionado con ella aunque todavía no supiera con exactitud que tipo de sentimiento lo empujaba a hacer una cosa asi.

Resultaba que todo había sido tan rápido y confuso. Se sentía traicionado por él mismo, por manchar sus promesas con el deseo de tener a una sangre sucia, por no honrar su buen nombre y por no luchar contra ese sentimiento insensato.

Blaise tenia razón, él había interesado en Hermione desde que la vio tomada del brazo de Victor Krum. Era obvio que la chica lucia hermosa y con el paso del tiempo su belleza se acentuaba. La Gryffindor era una chica que resaltaba con una belleza sencilla pero que era como un fuerte imán.

Como una vieja película de los veintes, Draco comenzó a recordar cada uno de los momentos que estuvo con la chica y como fue que había dado el estupido paso de pedirle a ella una oportunidad de formar una pareja. Realmente él no lo había pedido explícitamente pero siendo la bruja más inteligente de Hogwarts era más que cierto que ella sabia que lo paso aquella tarde en el bosque era el principio de una relación clandestina.

¿Granger estaría interesada tanto como él en ella?. Draco eso no podía saberlo con exactitud. Si bien era cierto que la chica correspondía sus besos no quería decir que con eso lo alentaba para formar algo así como… ¿un noviazgo?.

Draco echo a reír y el sirviente que entraba en esos momentos a la sala lo miro extrañamente. Sus ojos grises se abrieron y miraron divertidamente al hombre.

- La cena esta lista Joven Malfoy.

El chico agito la cabeza y agradeció silenciosamente al sirviente que lo desviara de sus pensamientos. No era necesario llevar a Granger hasta la cena cuando era lo último que deseaba hacer.

Draco entro a un comedor amplio y elegante. Su padre no había perdido el buen gusto y se notaba la desesperación del mago por remarcar su posición entre la sociedad francesa. No querría ser tomado como un mago de cuarta categoría. Un Malfoy siempre tiene que estar a la altura.

La sopa de espárragos humeaba en un pequeño plato de porcelana con detalles victorianos azules. El chico tomo su cuchara y comenzó tomar porciones pequeñas. Sus ojos se clavaron en las sillas vacías, luego en el candelabro que colgaba a mitad de la estancia. Las llamas de sus velas centelleaban de una forma que a Draco le hizo pensar irremediablemente en su niñez, cuando asistía a las reuniones de la Orden de la Pureza.

- ¿Desea algo mas?.

Draco parpadeo y negó con la cabeza mientras tomaba una de sus copas. El sirviente se retiro silenciosamente.

Durante los minutos transcurrian el prefecto continúo pensando en una y mil cosas, entre ellos estaba su tío Lethar, en Irina Sands y en su padre. Tambien pensaba en si su madre se encontraba a gusto puesto que a ella no le agradaba tener que vivir en Paris mientras su esposo trabajara en Laguedoc-Roussillon. De hecho la mayor parte del tiempo preferia vivir en Inglaterra puesto que el clima Parisiense le provocaba una pequeña alergia.

Draco termino su cena sin mas novedades y se disponia a subir a su habitación cuando llegaron sus padres. Narcisa lucia un hermoso vestido verde que hacia verle el talle muy fino. Lucius retiro su capa y se la dio al sirviente que los recibio, el mago se acerco a su hijo y lo miro con fijeza.

- ¿Qué tal estuvo tu viaje?.- Pregunto.

- Excelente Señor.

- Supongo que has de estar muy cansado.- dijo Narcisa mientras se retiraba unos guantes.

- Asi es.

- Más vale que descanses porque desde temprano me acompañaras a unas diligencias en Laguedoc-Roussillon.

- Estare despierto a buena hora.- Draco miro de reojo a Narcisa.- Si no tiene mas comentarios que hacerme preferiria irme a dormir ahora.

- Anda.- dijo Lucius con un ademan.- Te vere mañana temprano hijo.

Narcisa se acerco a Draco y le dio un beso en la frente. El chico lo recibio sin mas gesto que el de una debil sonrisa.

En cuanto Draco llego a su habitación, este se tiro sobre la placida cama. Sus sabanas eran de un razo fino de color blanco. La habitación contaba con una chimenea y una pared con cientos de cuadros familiares. Su ropa yacia acomodada dentro del closet y su ropa de dormir estaba perfectamente doblada sobre la cama.

Draco permanecio boca abajo varios minutos mientras jugaba mentalmente en aparecer y desaparecer a Hermione Granger de sus pensamientos. El muchacho cerro los ojos y se acaricio los labios con la suave tela de la sabana. Era como recordar el calido beso de la chica.

El sueño comenzaba a vencerlo cuando sus ojos tropezaron con una sombra que parecia flotar en la ventana de su habitación. Draco observo somnoliento a una figura espigada, de aspecto tan palido que no parecia ser humana, sus ojos brillaban como los de un gato en plena oscuridad. El muchacho entro en sí y se paro bruscamente de la cama, lo que hizo que la extraña presencia desapareciera. Draco abrio la ventanas de par en par y se asomo sin tener éxito en encontrar lo que estuviera flotando por fuera de la ventana.

La brisa nocturna parisiense estaba calandole los huesos y prefirio resguardarse dentro de su recamara. Draco habia perdido completamente el sueño y ahora se encontraba divagando sobre lo que habia visto.

Tenia toda la forma de ser un humano, obviamente tenia que ser un mago puesto que ningun muggle podria entrar a la propiedad de los Malfoy pero si era un mago… ¿Quién era?. ¿Cómo es que volaba?. ¿Cómo hacia para que le brillaran los ojos como lo habia hecho?. Y lo màs importante… ¿Cómo habia entrado a la casa?.


07 de Octubre de 2005

Hola despues de una larga ausencia. Es seguro que algunas de ustedes pensaron que ya me habia aburrido de escribir fanfictions y que habia dejado las historias a mitad de camino. Ciertamente en esta ocasion no actualice Draconis pero quiero anunciar que no he abandonado la historia sino que me he enfrentado a un horario sumamente agotador puesto que en mi trabajo estoy laborando sobre un proyecto importante (digamos que ahora soy jefa de proyecto y tengo a mi cargo gente), asi que eso hace que enmi regreso a casa no me den ganas de tocar una computadora sino de dormir por 3 dias. Claro que tambien no solo es mi trabajo sino que la computadora de mi casa tenia una maldicion y no queria encender, asi que tampoco podia publicar por eso.

Yo se que este capitulo no es el mejor de todos y de hecho no espero que arrase con comentarios excitantes pero es importante para mi aclarar los sentimientos de los protagonistas y sobre la llegada de un nuevo personaje en mi historia.

Draconis sigue pendiente y espero poder actualizarlo este fin de semana.

Agradezco todos los comentarios y correos con respecto a mi fic. Es un honor para mi que aun sigan leyendo mi historia despues de tanto sin actualizar.

Cualquier comentario pueden hacerlo a mi correo kasaes en gracias y como siempre, espero sus reviews!

atte

Jaina