Pensaban que me olvide de ustedes?

Pues no...

Feliz Año nuevo!

Gracias por todos sus comentarios, disculpen si no he podido responder todos.


Poción Multijugos

-¿Te gustaría almorzar en uno de estos lugares?- pregunto Nahuel intentando atraer la atención de su acompañante- Jean, Jean…- la llamo apretando su brazo con fuerza.

- He, si claro… como usted lo desee- respondió ella intentando esconder en lo más recóndito de su mente sus pensamientos; podía sentirlo hurgando en su mente y lo odiaba- ¿Podríamos comer una ahí?- pregunto señalando uno de los lugares al azar, en un intento de distraerlo.

- No creo que sea apropiado, tenía planeado llevarte a un lugar nuevo en…

- Seguro me encantará ¿vamos de una vez? Muero de hambre- le interrumpió tratando de parecer muy ansiosa.

- Por supuesto querida, vamos- contesto él conduciéndola por una calle abarrotada de personas, algunas de ellas cargaban bolsas de mercado, algunas familias conversaban entre sí… Hermione no pudo evitar tomarse unos segundos para apreciar a un niño pequeño que jugaba con un balón.

Cuando finalmente llegaron al lugar señalado casi salió corriendo hacía el tocador fuera del alcance de Nahuel, tenía que salir de ahí no podía soportar un segundo más, estuvo a punto de chocar con una mujer cuando abrió la puerta pero se escabullo por un costado encerrándose en el primer baño vacío que encontró.

- Cálmate, respira… respira- se repetía sí misma- cálmate- casi grito, saco la pequeña cajita que Robert le entrego- quizás Nahuel se estaba ya estaba preguntándose por que tardaba tanto… No pienses en eso… concéntrate… - abrió la caja con algo de reticencia parpadeando sorprendida ante la misteriosa luz que emanaba de la pequeña cuchara de té- tómela entre sus manos con fuerza mientras aún resplandezca y la llevará a lugar al que pertenece…

La castaña sintió una extraña pero familiar sensación, como si en alguna parte alguien tirara de su ombligo y cerró los ojos con fuerza deseando poder ver a su hijo pronto- Jean, mi Jean….mía por siempre…. Tonta tontita…. Tú nunca podrás dejarme- escucho una voz familiar.

Ella abrió los ojos aterrada para encontrarse con Nahuel frente a ella, su rostro ya no tenía la expresión amable que solía ser usual en él; era rabia lo que reflejaba su mirada…decepción y algo que hizo que ella se estremeciera de temor.

- He intentado ser bueno contigo, te permití vivir bajo mi techo y te traté como mi igual…. – mientras decía estas palabras se acercaba peligrosamente a Jean que retrocedió instintivamente presa del pánico- nunca volverás a huir, no puedes escapar de mi, e-res-mi-a - deletreo apuntando la varita hacía ella.

Jean no comprendió lo que él había hecho hasta que las imágenes comenzaron a inundar su mente, iban y venían formando recuerdos de momentos del pasado…. Amigos, algunas vez ella tuvo amigos, padres, una guerra, Voldemort, Draco, sus hijos; ella era madre ahora estaba segura… podía sentir como el dolor se extendía lentamente trayendo más recuerdos… lágrimas escaparon de sus ojos y no pudo evitar preguntarse ¿Por qué?¿Por qué Nahuel la mantenía prisionera?¿por qué le negó la posibilidad de ver crecer a su hijo?

- Nunca volverás a su lado, no te dejare correr a sus brazos… - grito Nahuel enloquecido mientras la tomaba por los cabellos obligándola seguirlo a través de un pasillo oscuro y maloliente- No verás a tú hijo jamás… mi amor- susurro a su oído cuando se inclino hacía ella con clara intensión de besarla- Si no eres mía no serás de nadie Hermione- Ella intento patearlo, arañarlos, grito y lucho por soltarse pero lo único que consiguió fue que soltará una carcajada- volveré por ti- dijo lanzándola al interior de lo que parecía ser un mazmorra.

-Déjame salir, maldito psicópata- grito Hermione golpeando la puerta.

Draco llevo la taza de café a sus labios y bebió unos sorbos mientras dedicaba miradas nerviosas a la puerta del local, estaba retrasada…. esa mujer siempre llegaba tarde, Draco odiaba eso de ella…. tener que sentarse ahí y tener que esperar por ella, la emoción que sentía al pensar en verla y luego la desilusión…. Pero aún así le dedico una media sonrisa cuando la mujer entro por el umbral de la puerta.

- Buenos días señor Malfoy- saludo tomando asiento frente a él.

- Arya- dijo a modo de saludo- ¿noticias?

- La encontramos- respondió la mujer sin poder reprimir la satisfacción que se reflejaba en su rostro al darle la noticia.

-¿Estás segura?- replicó Draco suspicaz y esperanzado a la vez.

- Es ella, estoy segura señor Malfoy- dijo la mujer- el lugar esta a las afueras de un pequeño pueblo muggle; es ella, esta vez yo misma la vi, estaba acompañada por un hombre, lo investigue y creo que sé de quién se trata….

- ¿Quién es?- interrumpió el rubio temeroso, ¿y si ella los había abandonado y ahora era feliz con alguien más y si ella no los quería en su vida? Él se había planteado esa posibilidad muchas veces pero nunca la acepto como una verdad, ella no podía haberlos abandonado, no cuando su hijo aún estaba vivo y esperando por ella.

- Grenggas- respondió la mujer- él la llama Jean, por lo que vi ella está bajo algún tipo de encantamiento…

-¿Encantamiento?- casi grito el rubio provocando que los demás comensales le dedicaran miradas curiosas- lo siento pero se supone que Nahuel esta…

- ¿Muerto? Su cuerpo nunca fue encontrado, eso es de conocimiento público… lo que no entiendo es por qué aún la mantiene con vida; lo más lógico hubiera sido asesinarla a la menor oportunidad-Draco se estremeció ante este comentario- pero él la ha mantenida con vida por años…

Arya continuo hablando sobre planes de rescate pero Draco no la escuchaba, el único pensamiento que ocupaba su mente; ¡estaba viva; la había encontrado al fin¡

Hermione examino la mazmorra buscando alguna forma de escapar, en una de las paredes encontró una pequeña abertura a modo de ventana pero demasiado pequeña como para escapar por ella además de que estaba hechizada al igual que la puerta; lo supo cuando la golpeo en un intento desesperado por escapar, algún tipo de maldición hacía que el contacto con la madera le quemara la piel; eso no la detendría… no ahora que tenía todos sus recuerdos intactos, tenía que encontrar la forma de escapar.

Hermione no supo cuantas horas pasaron antes de que el elfo se presentará ante ella llevando una bandeja de comida- Robert tiene prohibido hablar con la señora, el amo lo prohibió pero Robert lamenta lo que hizo…. Robert se castigo a sí mismo- chillo el elfo como si le hablará al plato de comida y ella noto que sus manos estaban envueltas en vendajes.

-Está bien Robert , no es tu culpa- repuso Hermione sintiendo compasión por la pobre criatura que fuera su único compañero durante su cautiverio.

Cuando el elfo se fue ella le dio una patada a la bandeja estrellándola contra la pared esparciendo su contenido por la mazmorra, debía salir de ahí lo antes posible… tenía que encontrar la manera. Tenía que ver a su hijo y decirle a Draco que lo amaba…

El viento mecía las hojas de los árboles de aquel bosque, de pronto un extraño sonido asusto a los pájaros y a este le siguieron otros sonidos idénticos- ¿Estamos todos?- pregunto una mujer anciana con aire soñador que vestía un vestido floreado muy pasado de moda.

- Si, estamos todos- respondió un niño pelirrojo que parecía bastante molesto e incómodo en un extraño traje de marinero.

- Entonces que esperamos, andando- replicó un hombre que aparentaba 40 años de edad, tenía el cabello castaño revuelto y comenzó a caminar hacia el sur.

- Recuerden, solo tenemos unas horas antes de que la poción deje de hacer efecto… no podemos dejar que nos descubran ¿está claro?- razonó una mujer morena tomando la mano de uno de los extraños.

- Si, amor… seremos cuidadosos- respondió el que había tomado su mano besándola.

- Contrólense por favor, no tenemos tiempo para esto- los regaño otro de los recién llegados para luego seguir a sus compañeros.

- Bueno, bueno… no seas aguafiestas Theo- se quejo

- Ya cállense los dos- los regaño el hombre que aparentaba 40 años.

El frío viento entraba por la ventana pero Nahuel lo ignoró su mirada estaba fija en el retrato que se encontraba frente a él desde el cual una mujer joven y hermosa le sonreía con altanería- Astoria, hermana… no sabes cuánto lo siento- repuso bajando la mirada avergonzado mientras bebía otro vaso de wiskey de fuego- ¿Algún día podrás perdonarme?

- Solo hay una forma en la que pueda perdonarte, mátala- replicó la mujer del retrato.

Nahuel asintió levemente y relleno su vaso con más wiskey, había llegado la hora… lo sabía… siempre lo supo, ella nunca sería suya; solo quedaba una salida. Desde la punta de su varita una llama ilumino la habitación extendiéndose por la alfombra y los muebles con rapidez alarmante, el fuego maldito lo consumía todo.

El mago salió corriendo de la habitación, quería estar con ella… morirían juntos; tropezando con muebles y escalones Nahuel finalmente llego a las mazmorras- Vine por ti mi amor, como lo prometí… estaré contigo hasta el final- grito abriendo la puerta de la celda en la que estaba encerrada Hermione.

La castaña noto el aroma a whiskey de fuego en el mago, su mirada estaba enrojecida, perdida-¿Déjame salir?- grito- déjame salir… No te amo, no te amaré nunca.

- Ni tu ni yo saldremos de aquí, el fuego nos alcanzará pronto y moriremos juntos mi amor, tu y yo… como siempre debió ser- replicó Nahuel soltando una carcajada escalofriante.

- Robert- llamo el mago- Robert.

- Si amo-contesto el elfo apareciendo frente a ellos.

- Vete, te ordeno que te vayas… ahora vete, déjanos solos vete- grito el mago ante la mirada espantada del elfo.

- No- grito Hermione- déjame ir, déjame ir por favor…mi hijo.

- Ellos no importan ya, ahora solo importas tú- replicó Nahuel cuando el elfo hubo desaparecido

El humo se mezclaba rápidamente con el aire creando atmosfera asfixiante e irrespirable, Hermione comenzó a toser – ¡Auxilio, auxilio! ¡Por favor alguien… ayuda!

-Nadie va a oírte mi amor, ven déjame envolverte en mis brazos- dijo el mago acercándose a ella.

- No, aléjate de mi, déjame- grito cuando él comenzó a perseguirla por la mazmorra intentando retenerla.

- ¡Bombarda máxima!- gran parte de la pared de exploto dejando al descubierto el pasillo- Hermione- grito el extraño colocándose delante de ella como escudo.

- Aléjate de ella- gritaron casi a coro el niño y la mujer anciana.

- ¿Dra…Draco?- balbuceo ella, su cerebro trabajando a marchas forzadas. Poción multijugos, la respuesta llego a ella rápidamente- Debemos salir de aquí, es fuego maldito- repuso apresurando hacía la salida.

- Jean, eres mías Jean… no puedes dejarme- grito Nahuel blandiendo su varita- Impeirus, Inmobilus- la maldición fallo por milímetros, el fuego se extendía por la mansión estaba a solo unos metros de ellos- Cruciatus.

-Debemos irnos ya- grito el niño haciéndose oír por encima del crepitar del fuego y las explosiones de los hechizos que se estrellaban contra la pared y los encantamientos escudos.

- ¿No podemos simplemente aparecernos afuera?- pregunto la mujer morena.

- No, ya lo intenté… eso no funciona; debe de haber otra forma- replicó Theo lanzando un encantamiento aturdidor que golpeo en el pecho a Nahuel estrellándolo contra la pared.

- Creo que yo puedo ayudar- dijo una voz que Hermione conocía muy bien.

-¡Robert!- exclamo la castaña ante la visión del elfo.


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Gracias por sus comentarios y el apoyo

Mil disculpas por las tardanza... esto aquí es una locura; pero ya las cosas están estabilizándose

A los que siguen "Miedo a la luz" y "De principes y princesas", paciencia por fis... en cuanto termine este los continuaré