Primero que nada, Hola :)

Segundo, lamento el retraso, de verdad. Sé que a lo mejor me tarde un poquito XD

Ahora, este capítulo es sobre Tigresa antes de encontrarse con Po en Beijín, espero les guste :3

Capitulo 25:

Sentada en el tren, mientras contemplaba el paisaje iba pensando en Po, en lo mucho que seguro estaba sufriendo por mi culpa. Intente juguetear con mi cabello, pero me desconcerté al recordar que lo había cortado.

Vi mi reflejo en la ventana del tren, no me sentía yo misma. Mis ojos ahora era de un color avellana, muy bonito y todo, pero no eran mi ojos. Recordé en ese momento cuando había parado en la ciudad para comprarme otros lentes oscuro o algo así y termine usando un par de pupilentes color café, el único color que parecía poder cubrir a la perfección mis irises rojos.

Y me toqueteé el cabello, ahora era no solo corto sino que también lo había pintado, quería con toda el alma conservar el cabello rojizo, pero las circunstancias me obligaban a hacer ciertas cosas, a tomar decisiones que no siempre me agradan. Mi cabello castaño- rojo, ahora tenía una leve coloración anaranjada. Me lo había pintado nada mas conseguir el tinte. También me vi obligada a cambiar mi ropa, ya no podía delatarme a mí misma, así que opte por usar ropa que, aparentemente, era poca práctica. Blusas enormes, con vuelo y no sé qué tanto.

Me sentía extraña, mal, un poco, y culpable, mucho. Aun así sentía que estaba haciendo lo correcto. Parecía muy raro, pero así era, me sentía de esa manera tan… bipolar.

Mientras aun podía divisar algunos árboles, la música del reproductor de Po sonaba en mis oídos. Cuando comenzó "Who we are" me aferre con fuerza a mi mochila, abrace el morral color morado con dibujos de hora de aventura que había comprado. Esa canción, me recordaba tanto al tiempo que estuve con Po:

Because it's who we are.

Doesn't matter if we 've gone too far.

Doesn't matter if it's all okay.

Doesn't matter if it's not our day.

El parecía adorar esa canción. A mí me gustaba, pero más que nada por el significado que tenía para nosotros. Para mí esa canción, o al menos el coro, me hacia identificarme. Po y Yo éramos descritos a la perfección: "Sin importar si hemos ido demasiado lejos", "No importa si todo está bien" "No importa si no es nuestro día", "Nos dicen locos"….

Me sentía mal escuchar eso y recordarlo, pero no poder estar con él.

Me aburría en el viaje, así que me puse a esculcar entre mis cosas. Dentro de mi mochila encontré, dentro de un sobre postal, el fragmento de pergamino que Po y yo habíamos encontrado, entorne los ojos intentando descifrarlo, claro que no sirvió de nada. Me desespere y termine guardándolo una vez más. Luego comencé a revolver lo demás, llegue al fondo de mi bolsa y sentí algo duro y rectangular, un libro. Lo tome y observe la portada, en donde se apreciaba un joven usando un par de espadas y colocado en una tradicional pose del Dragón, y detrás del muchacho se podía ver una figura de fuego, parada y abriendo las fauces, un enorme dragón Rojo. Pase las yemas de los dedos por el título "Eón", hacia ya un tiempo que no leía el libro, así que decidí abrirlo, hojearlo un rato para poder matar el tiempo.

Abrí el libro y lo que encontré me sorprendió. Al retirar el papel protector en color naranja pude observar un cuero café. Contuve el aliento, ya comenzaba a presentir lo que era, quite la cubierta y sentí la liza superficie del librito de cuero café, el diario de mi padre. Lo mire con ojos vidriosos por unos minutos, negándome a creer que era real. Hasta que abrí el diario, las paginas amarillentas, la tinta gastada, las notas de mi padre.

Comencé a leer algunas de sus historias transcritas. No prestaba mucha atención, pues en mi mente prevalecía la culpa, recordé el momento en que amenace a Peng, y ahora veía que el chico solo quería ayudar. Repase los escritos, intenta ver si había alguna pista del lugar al que iba, a Pekín, la ciudad prohibida. Había muchos datos arquitectónicos, algunos bosquejos de la fachada, me entretuve un momento analizando los escritos de mi padre, sus crónicas sobre sus viajes de investigación. Al final tuve que posponer la lectura, había llegado a mi destino.

Era una tarde un poco calurosa, aun así yo usaba un suéter negro. Entre al palacio, tomando fotos con el teléfono que recién había comprado, fingiendo ser una turista mas. Esperaba que un hubiera mucha gente en la sala del trono, creí que ahí habría una pista. Entre a la habitación, para mi suerte no había mucha gente. Así que me acerqué y contemple el gran trono.

Me quede embobada un par de minuto, observando con detalle el grandioso asiento. Era color dorado con algunas incrustaciones de gemas en la parte baja. Tenía ciertos relieves simplemente hermosos en la parte baja, mientras que en lo que parecía ser la re-cargadera de la espalda tenia tallado, o un fundido, o algo así de un dragón chino enroscado y mirando hacia adelante. Y si ponía verdadera atención podía percibir que los cinco relieves en el asiento principal representaban a dragones, largos con cuerpo como de serpientes. Solo que, a diferencia del enorme reptil principal, los otros relieves estaba de perfil, mostrando las cuatro garras y unas enormes fauces abiertas. En la parte superior había un gran adorno fundido en bronce de cinco dragones entrelazados, como audífonos enredados. Tres de ellos se encontraban sobre la cabeza de la silla, mientras que los otros dos estaban ubicados a los lados. Parecía un laberinto de patas, cuerpos y garras.

Al momento lo entendí, eran los cinco dragones, representantes de los cinco elementos de la cultura china: Tierra, Agua, Fuego, Metal y Madera. Observe sus rasgos, desde lejos intente analizar sus expresiones, sus enormes bigotes, barbas y las perlas bajo su barbilla. Suspire, mire a mi alrededor, me sería muy dificil poder acercarme a buscar la pista.

Seguí tomando fotos con mi teléfono. Me di cuenta de que el gran dragón del centro del asiento tenía una leve des-prendidura, algo casi imperceptible. Sonreí por mi hallazgo. De manera discreta, procurando que nadie me prestara atención, me acerqué más de lo permitido, estaba a punto de tocar el reposa brazos del trono…

-Disculpe, señorita- me sobresalto la voz de uno de los guardias, me había hablado en ingles, con un acento muy malo, por cierto.

Me volví hacia el hombre que vestía uniforme de seguridad.

-¿Si?-respondí fingiendo inocencia, o ignorancia, lo que funcionara mejor.

-No puede estar aquí, el letrero- señaló una placa que se encontraba adherida a una columna- dice claramente "No pasar de las barras de seguridad"-dijo el hombre con reproche en la voz.

-Lo siento-balbucee.- Sigo practicando el idioma- respondí encogiéndome de hombros, el letrero estaba escrito en mandarín, Francés y portugués.

El hombre asintió y luego de arrastrarme a dos metros del torno se dio la vuelta. Estaba a una distancia segura, nadie me estaba viendo… De pronto, y sin pensarlo, le solté al guardia un golpe en la cabeza, en la nuca para ser exactos. El guardia cayó como tronco, en ese momento comencé a gritar:

-¡Ayuda!, ¡Ayuda!- y entonces toda la gente se acerco al guardia. Yo estaba junto al hombre caído, muchas más personas se nos acercaron pidiendo explicaciones, tratando de ayudar, pero realmente la gran mayoría de la gente solo estaba ahí tomando fotografías de cualquier ángulo posible.

Me aleje de a poco. Ya una mujer estaba tomándole al guardia los signos vitales. A proveche la distracción para escurrirme entre la multitud y llegar al trono. Con las llaves del guardia, las cuales se le habían "caído" durante su "desmayo", hice una palanca. El círculo donde se encontraba el dragón salió como corcho, era un espacio pequeño, muy delgado y sucio por el paso del tiempo. Rasque un poco la tierra y el polvo, no había mucho, pero dentro encontré un extraño compartimiento, mucho mas pequeño, no me detuve a examinarlo, solo lo abrí con ayuda de una palanca, ahí solo había un pedazo de papel.

Suspire, resinada, derrotada, ante aquel hallazgo. Era un trozo de papiro similar al que llevaba en mi mochila, el papel indescifrable. No perdí tiempo, sabía que era solo cuestión de tiempo antes de que algún otro guardia me notara, así que guarde el papel y me apresure a cerrar la compuerta.

Minutos después ya estaba saliendo del palacio, iba caminando por el patio exterior, directo a la salida. Llevaba puestos mis lentes de sol, por si las dudas, y por aquella mica color sepia pude distinguir la figura de un joven. Estaba recargado contra una pared, lucia aburrido, cansado.

Sentí mi corazón brincar de la emoción al verlo a salvo. Quería correr, abrazarlo, hablarle y decirle que no quería dejarlo solo… pero ¿Qué hacia él ahí? Solo podía significar que Tai Y… Shifu, también estaban con él.

Antes de darme cuenta ya estaba caminando en su dirección. Estaba distraído, así que lo sorprendí cuando llegue y le pregunté la hora. Era casi el tiempo de irme, debía tomar otro tren.

Estaba a punto de irme, pero Po me detuvo. En el momento en que me pidió que me quitara los lentes puse la espalda rígida y sentí mi respiración aumentar, quizás me había reconocido. Me volví hacia él y obedecí su petición, casi se me cae el alma al ver su rostro de decepción, había olvidado los lentes de contacto.

Me le acerque y le dije quien era. Me sentía feliz, pero por mucho que me gustara estar con él, no podía. Era hora de avanzar, de dejar que el hiciera su parte, mientras yo hacia la mía… Sola.

Escuchaba Beating heart Mientras esperaba a que arribara el tren. Mi mente aun permanecía medio atontada por haberme encontrado con Po. Estaba intentando despejarme la cabeza, así que me puse a jugar al rompe cabezas con los dos fragmentos de papiro que había encontrado. El de los guerreros de terracota y el del trono del emperador. Intente ver si encajaban de alguna forma… Pero no. Llego un momento en que los sujete los dos juntos, por costumbre, tome ambos papeles y los puse a contra luz.

-¡No!-grite en voz baja-.

Al juntar ambos pedazos de papel logre comprender por qué antes no había sido capaz de identificar el idioma. Al momento de ver las líneas juntas comenzaron a tener sentido, era una escritura en chino tradicional, aun faltaba un fragmento para que la frese tuviera sentido. Pero de una cosa estaba segura, ahí estaba escrito el nombre de la ubicación del ojo de dragón.

Continuara...

Esto ha sido todo por hoy :D Espero que les haya gustado el capitulo.

Ya saben, aquí se aceptan dudas, sugerencias, reviews de cualquier Tipo :D

No creo que el siguiente capítulo tarde mucho, de momento…

Hasta luego :D Y felices fiestas :)