La Tempestad
Capitulo 25
La batalla de Nipur.
Las horas previas al amanecer eran frías y oscuras, iluminadas solamente por un puñado de estrellas en el cielo. Sobre las faldas de la montaña los ejércitos de las princesas del día y de la noche aguardaban expectantes en perfecta formación. En frente de ellos se alzaba desafiante la ciudad-montaña, La antigua Nipur, la ciudad de las siete murallas, la capital del imperio de Kadingirra. Sobre esta escuadrones de grifos volaban en patrones cerrados.
Los pegasos se mantenían sobre los globos de los dirigibles, los ponies de tierra y la mitad de los unicornios resoplaban y rascaban el suelo con sus pezuñas delanteras. En las cubiertas de los dirigibles los unicornios restantes ocupaban sus estaciones de combate. Al frente se encontraba el Stargazer, y en la cubierta principal de este, mirando hacia el este la emperatriz de las estrellas aguardaba mientras presionaba contra su pecho una joya purpura engarzada en un collar de oro.
-Cuando deis la señal, hermana.
Lentamente sobre el horizonte se elevo el disco rojo del sol, rojo sangre, rojo de furia. Luna suspiro
-Adelante.
Las tropas de tierra empezaron la marcha, el suelo retumbaba con el lento y rítmico impacto de cientos de pezuñas golpeando al mismo tiempo y el traqueteo de las enormes maquinas de asedio que eran pesadamente arrastradas. Los escuadrones emprendieron el vuelo al unisonó y se mantenían sobre las naves voladores que lentamente se desplazaban en dirección a su objetivo.
La princesa cerró los ojos y extendió su pezuña por la ventana de observación. Pausadamente dejo caer la joya de los grifos. Viajo a gran velocidad hasta el suelo rocoso donde fue aplastada por la rueda de una de las catapultas.
Las tropas avanzaban lentamente. La ciudad permanecía quieta. Los ponies notaron un resplandor purpura en el cuarto o quinto nivel. Un relámpago rasgo el cielo desde la ciudad y atravesó un dirigible. La explosión daño las naves que se encontraban al lado de esta. Un segundo relámpago lleno el cielo de una luz purpura y destrozo el globo de una de las naves que viajaban junto al Stargazer.
La nave de la oscuridad se sacudió y Luna perdió el equilibrio y cayó. Levanto la cabeza y su cuerno brillo. Frente a las naves restantes enormes escudos similares a los creados por Twilight pero cientos de veces más grandes aparecieron. Un tercer relámpago impacto el que se encontraba frente al Morning Glory y lo disolvió. El cuerno de la princesa brillo una vez más y el escudo apareció de nuevo.
Luna se levanto y miro a los ponies presentes.
-¡Regresen los dirigibles y desembarquen!, ¡tropas de aire y tierra continúen con el ataque!, ¡el Stargazer y el Morning Glory continuaran en el aire!, ¡disparen el cañón lo más rápido posible!
En tierra las tropas rompieron formación para evitar los escombros que caían, varias de las catapultas fueron aplastadas o dañadas por los fragmentos.
Los pegasos se lanzaron hacia adelante a toda velocidad. Desde todos los niveles de Nipur cientos de grifos se elevaron y se enfrentaron con los ponies voladores en el cielo teñido de naranja. Las tropas terrestres se reagruparon y continuaron su avance hacia la ciudad. Cuando se encontraban cerca de las murallas sobre estas aparecieron grifos con hondas, las hicieron girar sobre sus cabezas y arrojaron sus proyectiles. Estos al hacer impacto explotaban hiriendo a los ponies o dejando cráteres que dificultaban su avance.
La capitana Dreamycloud miraba a los grifos sobre las murallas, maldijo entre dientes y se enfoco en las dos catapultas que avanzaban lentamente a sus espaldas.
-¿Pueden mover eso más rápido maldita sea?, ¡Esto no es un desfile!
Regreso su atención a la ciudad. Noto un resplandor en el segundo nivel.
-Dulce Madre de la Luz… ¡Todos a un lado!
Desde la segunda muralla un relámpago descomunal broto y recorrió el campo rocoso afuera de la ciudad. La capitana fue lanzada hacia un lado por la fuerza del impacto. Inmediatamente se levanto y se encontró en la orilla de una enorme zanja en cuyo extremo se encontraban los restos de las catapultas y de los artilleros. Logro divisar a Mint Blast que ayudaba a levantarse a un unicornio al otro lado de la grieta.
Justo detrás de la capitana un nuevo relámpago destrozo el terreno y a cuanto pony logro interceptar. La pony de tierra se mordió un labio.
-¡Atrás!, que las catapultas se retiren a una distancia segura, ¡los unicornios con mayor alcance ocúpense de los grifos sobre la muralla!
En la cubierta del Stargazer luna observaba el campo de batalla frente a ella, un unicornio se mantenía firme a su lado. La princesa lo miro.
-¿Ya desembarcaron todas las tropas de los dirigibles?, ¿Cuántas bajas hubo en los que fueron alcanzados?
-El desembarco esta casi completo, no podemos saber cuántos ponies perdimos con seguridad en este momento.
La princesa asintió y camino hacia la amplia ventana.
-Voy a salir. Eso significa que no podre concentrarme en protegerlos.
-Estamos consientes y aceptamos el riesgo su majestad. En cuanto el cañón esté listo será disparado.
-Gracias. Que mi padre y mi madre os protejan.
Luna floto lentamente hacia afuera. La fría atmósfera del amanecer la rodeo. Bajo la vista y miro a los ponies luchando por avanzar centímetro a centímetro, al frente los escuadrones de pegaos y grifos se destrozaban mutuamente. El aire que apenas hace unos minutos se encontraba calmado y despejado ahora estaba lleno de gritos de ira y dolor, del retumbar de las explosiones, del olor a madera y carne quemada. Luna extendió sus alas y su cuerno comenzó a brillar.
-Hermana, si vais a intervenir este sería un buen momento.
Lentamente sobre la ciudad se comenzaron a formar nubes de tormenta.
Desde la muralla que separaba el quinto del sexto nivel de la ciudad Nabu miro a través de su telescopio el camino que llevaba a Nipur. Ahora destrozado y lleno de restos de los ponies y sus maquinas, de vez en cuando el cuerpo de algún pegaso o grifo impactaba el suelo. Centro su atención en el grifo que se encontraba a su lado, apenas se podía mantener sobre sus patas, sudaba copiosamente y acababa de vomitar. Ese era el precio de ser la munición de los cañones que Edimmu habia preparado. La comandante, con Ninlil sobre su cabeza, se acerco al príncipe.
-Estamos listos para partir en cuanto usted lo ordene su majestad.
-Excelente, recuerde mantenerse sobre la ciudad. Iré a revisar como están las cosas en el segundo círculo.
La joya que colgaba del cuello de Ishtar se activo. La voz del general se pudo escuchar.
-¿Es esa la potencia y el alcance máximo de los cañones?
La grifo miro al príncipe el cual se acerco y hablo a la gema.
-Es posible obtener más fuerza, pero eso mataría a los grifos que estamos utilizando para…
-No importa. El emperador dio la autorización, proceda su majestad.
La joya perdió su brillo e Ishtar y Nabu se miraron mutuamente. El príncipe sacudió la cabeza.
-No lo hare, no a menos que sea absolutamente necesario.
Sin decir nada mas extendió sus alas y se elevo para después bajar hacia los niveles inferiores. Ishtar camino por el emplazamiento donde cinco cañones habían sido colocados, siete más se encontraban el segundo círculo. Llego a una pequeña plaza donde decenas de grifos en actitud de firmes la esperaban. La grifo coloco a su pequeña amiga en el piso y tomo aire.
-Escuchen, se que les he pedido mucho, se que todos han confiado en mí y se han arriesgado por mí. Solo les pido que lo hagan una vez más. No me agrada más que a ustedes la situación, no me agrada hacer lo que Nergal o Nabucodonosor me ordenan que le haga a esos ponies. Pero a pesar de todo no dejan de ser el enemigo que ha invadido nuestro país y ha matado a nuestros hermanos. Solo una vez más, eso es lo que les pido. Una vez mas y para cuando esto termine estaré más cerca de obtener el poder y la influencia necesaria para cumplir lo que les prometí, estaremos más cerca de cumplir nuestros sueños y regresar a este glorioso imperio a la senda correcta. ¡Préstenme sus alas una vez más hermanos!, ¡Seamos de nuevo las alas doradas de la muerte que llevaran a las naciones grifos a elevarse con gloria en los interminables cielos!
Los grifos explotaron en gritos de aprobación, Ishtar sonrió, les hizo una reverencia y se giro para observar la batalla en el aire al mismo tiempo que extendía sus alas.
-Solo una vez más, esto se termina hoy de una manera u otra. Deséame suerte Lahar—murmuro en voz baja antes de elevarse seguida por sus grifos.
Desde la parte más alta de la ciudad, en la terraza que rodeaba la sala del trono cuatro grifos supervisaban la batalla desde las alturas. El emperador le entrego el telescopio por el cual estaba mirando a su hijo mayor y se volvió hacia su general.
-Excelente. ¿Quién hubiera pensado que mi débil hijo y mi ambiciosa nuera montarían una defensa tan efectiva? Por supuesto quien a parte de usted general. Definitivamente fue un acierto ponerlos al frente de esa tarea.
Nergal miraba la batalla sin necesidad de usar un telescopio, asintió distraídamente con una expresión de preocupación en su rostro. El emperador inclino su cabeza hacia un lado.
-¿Qué sucede?
-El dragón, su majestad. Ha estado revoloteando por los alrededores los últimos tres días y ahora no aparece por ningún lado. No me gusta nada.
El general sujeto la joya que colgaba sobre su pecho.
-Refuercen la vigilancia en la parte oeste de la ciudad. Quiero tres veces más escuadrones protegiendo la parte superior.
Enormes nubes comenzaron a circular alrededor de la ciudad. El emperador las miro y sonrió.
-Esa es nuestra señal. ¿Listo Shamash?
El príncipe de armadura rojiza se adelanto.
-Si padre.
-¿Listo Nannar?
El otro príncipe afirmo lentamente con su cabeza.
-Perfecto. Dejo todo en sus garras general.
El emperador entro a la sala del trono y se coloco su corona, miro con dudas el cofre que se encontraba a un lado. Lo abrió y extrajo el alargado e irregular cristal de color rojo que ahora pendía de una cadena. Lo observo durante unos segundos y se lo colgó del cuello. Regreso a la terraza y extendiendo sus alas doradas salto hacia la batalla. Ágil y elegantemente se deslizo por el cielo seguido de sus dos hijos.
Nergal los observo por unos segundos antes de fijar su atención en los dos dirigibles que aun permanecían en el aire. Noto un brillo en la parte delantera del más grande. Una esfera de magia color azul eléctrico partió de este y se estrello contra las enormes puertas de la ciudad. Estas se sacudieron y las gigantescas bisagras cedieron un poco pero todo permaneció firme en su lugar.
Poco más de una docena de pegasos se mantenían de pie sobre delgadas nubes que apenas podían mantener su peso. Little Fun miraba la ciudad que un par de kilómetros abajo se extendía ante él. Sus seis pegasos se mantenían igual de impacientes a los alrededores. Levanto la vista y miro a los otros siete ponies que se encontraban frente a él. Ya habia sido malo que el escuadrón de la guardia diurna hubiera sido mandado a ayudarlos. Pero lo peor era que la que estaba al frente de estos era esa pony de ojos cruzados y expresión despistada.
Northern Wind se encontraba unos metros más abajo sobre una nube, a su lado White Thunder se mantenía firme sobra la cabeza de Spike que aleteaba vigorosamente y dejaba escapar pequeñas llamas a través de su nariz.
-Me duele la cabeza, mis oídos se sienten extraños y tengo frio. ¿Por qué?
La pegaso le contesto sin levantar la vista.
-Es por la altura. ¿No habías subido tan alto anteriormente?
-No, ni lo hare de nuevo bajo ninguna circunstancia.
El comandante White Thunder le dio un par de golpecitos en la cabeza al reptil.
-Atentos, algo está pasando con las nubes. Debe ser la princesa.
La pegaso y el dragón se elevaron de tal forma que ambos comandantes quedaran a la altura de los otros pegasos. Northern Wind se aclaro la garganta.
-Muy bien. Ya conocen nuestros objetivos. Los Blazing Sunrays al mando de la capitana Derpy Wind Hooves y los Hellfire Wings bajo la dirección del capitán Little Fun localizaran a cualquier grifo de alto rango, de preferencia los príncipes. El comandante White Thunder y yo buscaremos al general Nergal. Tengan mucho cuidado, todo indica que se trata de guerreros sumamente hábiles. Nuestra prioridad es atraparlos vivos, pero si no es posible están autorizados a utilizar fuerza letal.
Los Hellfire Wings se sonrieron y se dieron pequeños golpes entre ellos. Little Fun extendió sus alas.
-Eso es una suerte, es la única clase de fuerza que sabemos usar.
Spike rio también, lo que provoco que el comandante White Thunder se moviera rítmicamente de arriba hacia abajo. El comandante golpeo con su pezuña el casco de la nueva armadura del dragón
-¡Esto es muy serio soldados!, lo mejor del ejercito de Equestria está aquí. Si fallamos nada evitara que los grifos retomen la iniciativa y ganen la guerra. Los quiero concentrados en su objetivo. No se distraigan ante nada de lo que pase. Esto se acaba aquí y ahora.
Los Hellfire Wings adoptaron posición de firmes inmediatamente. Descendieron y se prepararon para el ataque al igual que los Blazing Sunrays. White Thunder le dedico una última mirada a Northern Wind.
-¿Derpy Wind Hooves?, entonces tu nombre completo es…
-Northern Wind Hooves, por supuesto.
White Thunder sonrió y asintió, enfoco su atención en el dragón sobre el cual estaba parado.
-¿listo Spike?
-Por supuesto señor, solo tenga cuidado de no caerse.
El comandante miro a su colega, esta asintió y se lanzo en picada. Inmediatamente el dragón la siguió con los escuadrones de elite de ambas guardias muy cerca de ellos. Traspasaron capas cada vez mas espesas de nubes. Al salir de la última se encontraron con decenas de grifos que se elevaron directamente hacia ellos. Sin recibir ninguna orden los Hellfire Wings y los Blazing Sunrays se separaron y se enfrentaron a los grifos. Un grupo de cinco grifos se dirigió temerariamente hacia Spike, el dragón sonrió y rugió.
El atronador sonido que salía de su boca fue remplazado por una columna de llamas, tres grifos fueron alcanzados. Dos lograron evitar el infierno que se desato contra ellos solo para ser golpeados por los relámpagos liberados por el unicornio que se sujetaba de la cresta del dragón.
Nergal escucho el rugido que reconoció de inmediato. Logro ver los cuerpos de grifos inconscientes o muertos que se precipitaban hacia el suelo cuando algo destrozo el techo del salón del trono a sus espaldas. Miro al dragón que se sacudía los escombros de la espalda. Nergal hizo tronar los huesos de sus alas.
-Nos volvemos a encontrar dragón, pero ahora seremos solos tú y yo.
Spike gruño, bajo la cabeza y desplego las púas de hueso de su cola. En ese momento Northern Wind y White Thunder entraron por el agujero en el techo. Se interpusieron entre el dragón y el grifo. White Thunder lo miro de por encima del hombro.
-Tu escuadrón tiene sus objetivos, soldado.
El unicornio clavo su ojo dorado en el general.
-Este bastardo es nuestro.
Spike asintió y comenzó a caminar hacia un lado, noto el lugar en el que se encontraba y con un movimiento de su cola destrozo el trono imperial de Kadingirra, dedico una última sonrisa al general y atravesando los amplios ventanales salió de la sala.
El grifo se adelanto.
-Tontos, de todo su ejército él es el único que tiene una mínima posibilidad de...
El relámpago recorrió la sala obligando a Nergal a moverse hacia un lado, recibiendo aun así parte de la descarga. Inmediatamente Northern Wind impacto el costado del grifo y lo arrastro un par de metros. Nergal golpeo a la pegaso y la lanzo lejos. La comandante se estabilizo y recupero en el aire. El unicornio embistió al general que aun estaba atento a Northern Wind.
El cuerno se incrusto en la armadura del grifo, White Thunder sonrió. La electricidad lleno la sala y Nergal fue expedido hacia las escalinatas exteriores que llevaban a la sala del trono. El grifo se elevaba seguido de una pequeña columna de humo, levanto la cabeza para ver por encima de su pecho y recibió de lleno el impacto de las cuatro pezuñas de la pegaso. El grifo impacto los escalones una, dos, tres veces, finalmente cayó sobre su vientre y elevo la vista. White Thunder cargaba directamente contra él.
La joya en el pecho del grifo se ilumino y este clavo sus garras en los escalones. La roca exploto obligando al unicornio a frenarse justo en el momento en el que el general atravesaba la nube de escombros y hacia blanco en su costado con la garra derecha. La fuerza bruta del impacto perforo la armadura negra y elevo al unicornio por los aires. White Thunder consiguió reenfocar su visión cuando sintió la presión de una enorme garra que lo sujetaba en el aire.
Nergal aterrizo pesadamente de su pequeño salto sobre una de las empinadas pendientes del templo y se mantuvo en posición con tres de sus cuatro garras, con la restante azoto dos veces al unicornio contra la pared. Brinco hacia atrás y evito el ataque de Northern Wind. El grifo extendió sus alas y al mismo tiempo consiguió atrapar a la comandante de la cola con su garra de águila libre. Soltó al unicornio en el aire y lo azoto con la pegaso.
White Thunder rodo por la pendiente del templo hasta llegar a una saliente. Nergal sostuvo a la pegaso frente a él y su garra se ilumino. Northern Wind giro su cuerpo y con su pezuña delantera derecha golpeo la articulación del codo de Nergal. El grifo abrió involuntariamente su garra y libero a la pegaso que rápidamente golpeo la joya en el pecho del general.
Inmediatamente la pegaso sufrió el impacto de la garra de Nergal, la magia estallo y destrozo la armadura de Northern Wind, la pegaso rodo por la inclinada pared hasta llegar a una saliente. Podía sentir el sabor de su sangre en la boca y las costillas le dolían atrozmente. Los sonidos le llegaban distorsionados y lejanos. A través de las neblinas que dificultaban su visión pudo ver una enorme masa acercándose velozmente.
Northern Wind giro su cuerpo y se precipito al vacio, consiguió reunir fuerzas para extender sus alas, remonto el vuelo y se desplazo cerca de la saliente, sentía al enorme monstruo acercarse a ella. Se detuvo de improviso y giro. Sus dos poderosas patas traseras golpearan la cabeza de Nergal y le desprendieron el casco, el grifo sacudió la cabeza e inmediatamente lanzo un golpe que azoto a la pegaso contra la pared del nivel más bajo del templo.
Nergal extendió su otra garra cuando White Thunder cayó sobre él. El unicornio encajo su cuerno en la articulación del ala izquierda del grifo y libero una descarga que lo desoriento aun a el mismo. Nergal rugió de dolor al mismo tiempo que la explosión de electricidad separaba el ala de su cuerpo. White Thunder perdió el equilibrio y se precipito contra el jardín del primer nivel del palacio. Segundos después la gran masa del general se estrello a pocos metros de él.
El unicornio se levanto y sacudió la cabeza cuando escucho un rugido de rabia y dolor. Nergal lo embistió y lo arrastro hasta chocar con una estatua que se agrieto, el enorme grifo retrocedió un par de pasos y golpeo al comandante en el pecho con la garra, terminando de destruir la maltrecha armadura de la guardia nocturna. Un zumbido lleno el aire, Northern Wind aterrizo con toda su fuerza sobre el lado derecho de Nergal hundiéndolo un par de centímetros en el suelo.
Ambos ponies se detuvieron un momento para recuperar el aliento. Nergal se reincorporo lentamente y se trato de extender su ala restante, rugió de dolor y se giro para ver lo que quedaba de esta, ensangrentada y arrastrando en el suelo. Miro a los comandantes enfrente de él y embistió, el unicornio y la pegaso se movieron en direcciones opuestas mientras esta ultima impacto con una de sus patas traseras el lado izquierdo de la cabeza del grifo.
Nergal cayó violentamente al suelo. Lentamente se levanto una vez más, moviendo la cabeza como si buscara algo. Dio un par de pasos hacia el frente antes de dejar escapar un rugido desafiante y se desplomo. Northern Wind noto que el grifo continuaba esforzándose por ponerse de pie. Con paso vacilante y sujetándose un costado con una pezuña se acero a Nergal.
-Sin la ayuda de la capitana Lahar, hija de Lord Gilgamesh, no habríamos llegado aquí.
La pegaso descargo un último golpe en la cabeza del grifo que dejo de moverse pero seguía respirando. Se llevo de nuevo la pezuña a las costillas, sintió un dolor punzante y no pudo evitar toser sangre, miro a White Thunder que rápidamente se acercaba hacia a ella.
-Der… py…
La pegaso colapso sobre el unicornio que logro sostenerla entre sus brazos y miraba con desesperación los alrededores.
Nabucodonosor volaba ágil pero lentamente hacia las dos naves que se encontraban frente a él, sus dos hijos lo seguían de cerca, el emperador miro sobre su hombro.
-Nunca subestimen el poder de la moral. Aun si sus fuerzas son superadas diez a uno si logran llenar de miedo y desesperación los corazones de sus enemigos tendrán la mitad de la victoria asegurada. Veremos cómo reaccionan los ponies cuando les mostremos la cabeza de su…
Un rugido lleno el aire y el emperador logro vislumbrar una columna de fuego en el cielo sobre su palacio. Se detuvo al igual que los príncipes. Un enorme objeto surgió de entre las nubes y atravesó el techo de su sala del trono. Segundos después ese algo salió por un lado por el que el emperador estaba absolutamente seguro que no habia salida. Apretó los puños.
-Encuentren y maten a la princesa, yo me ocupare de ese famoso dragón.
Rápidamente se enfilo de regreso hacia su palacio, justo en ese momento Little Fun y uno de sus pegasos acaban de derribar a un capitán grifo. El enorme pegaso blanco miro al grifo de armadura dorada.
-Idiota con corona a las doce en punto. —murmuro dándole un golpe con el codo al otro pegaso. Ambos descendieron en picada y a los pocos segundos se les unió un tercero. Se acercaban rápidamente al emperador que continuaba volando sin notar nada.
El imperador giro rápidamente, su garra derecha atravesó la armadura y se encajo en el pecho de un pegaso, con un movimiento que Little Fun y su subordinado apenas pudieron notar desgarro la garganta del pony con su otra garra. Al mismo tiempo giro su cuerpo y evito a los otros dos pegasos. Sacudió su brazo derecho y el cuerpo del pegaso se precipito al vacio. Miro a Little Fun que se habia detenido y aleteaba frente a él.
-Estúpidos engreídos, ¿Con quién creen que están tratando?, ¡Soy Su Gloriosa e Imperial Majestad Nabucodonosor el Todopoderoso!, ¡Los monarcas del mundo tiemblan ante mi nombre!
Little Fun lo miro fijamente a los ojos.
-Eres una gallina muerta
El pegaso blanco ataco de frente, Nabucodonosor detuvo la pesuña de Little Fun con su garra e inmediatamente lanzo una patada con su pata de león del lado opuesto. Little Fun bloqueo a su vez el ataque del grifo. El emperador empujo a Little Fun y retrocedió lo suficiente para evitar el ataque del otro pegaso que paso entre ellos, logro sujetar al pony por la punta de un ala y con su otra garra la destrozo dejando caer al pegaso malherido
Inmediatamente recibió un golpe en el costado, se giro y sintió el impacto de una pezuña en la cabeza y otro en la base del pico. Nabucodonosor abrió un ojo y rápidamente detuvo un tercer ataque mientras con su otra garra conseguía atravesar la armadura del furioso pony enfrente de él.
Little Fun no se detuvo, elevo ambas pezuñas delanteras y las dejo caer sobre la cabeza del emperador, haciendo que perdiera su corona. Y coceo en el pecho. Nabucodonosor retrocedió unos metros y el pegaso ataco de nuevo con sus dos pezuñas extendidas. El grifo detuvo el ataque con ambas garras y el capitán sintió una corriente eléctrica que recorría su cuerpo. El grifo lo miro a los ojos.
-Pagaras muy serio esta falta de respeto.
El pegaso sonrió.
-Lo siento, deje mis bits en casa.
Las siete joyas en la armadura del emperador brillaron y Little Fun torció su cuello al verse sacudido por una descarga eléctrica. Consiguió enderezar un poco su cabeza.
-¿Eso es todo, gallina? Conozco un unicornio tuerto que lo hace mucho mejor.
Nabucodonosor soltó una de las pezuñas del pegaso que inmediatamente se prepara para dar un golpe, la garra del emperador descendió a toda velocidad y al impactar con el pony hubo un estallido de energía purpura. Little Fun fue lanzado contra el suelo y golpeo violentamente el techo de una mansión en el quinto nivel de la ciudad.
Con un relámpago el emperador de los grifos apareció sobre él y lo tomo de las alas. La descarga de magia recorrió el cuerpo del pegaso que consiguió levantarse un poco. Nabucodonosor torció sus muñecas y rompió las alas del pegaso. El capitán de los Hellfire Wings lanzo un cabezazo hacia atrás que impacto directo en el pico del emperador. Este retrocedió un par de pasos mientras el pegaso se ponía de pie.
El grifo dorado extendió una de sus garras y comenzó a surgir un brillo purpura alrededor de esta. Broto un relámpago que impacto en Little Fun. El pegaso fue lanzado hacia abajo por la explosión y cayó en una amplia calle. El grifo brinco del edificio y miro al Pony que ya se encontraba de pie nuevamente, extendió su garra una vez más.
Una enorme sombra cubrió a ambos y el suelo retumbo cuando Spike aterrizo entre los dos combatientes. El dragón lanzo una bola de fuego que exploto a escaza distancia del grifo y lo obligo a elevarse de nuevo. Spike mantuvo su vista fija en el emperador.
-¿Está bien capitán?
-Por supuesto que no. Me acaba de rescatar el bebe llorón, ahí va mi autoestima.
El dragón caminaba lentamente hacia el grifo cuya armadura en su totalidad era recorrida por arcos de electricidad purpura. Little Fun se acerco a Spike.
-Es el emperador, el que empezó con toda esta estupidez, el que tiene la culpa de todo. Y mato a Storm Racer y a Dreamer Wind.
Los ojos de Spike se inyectaron de sangre, su cuerpo aumento un poco de tamaño mientras sus alas se volvían de un color rojo brillante y sus escamas se oscurecían, sus colmillos, garras y crestas se volvieron más grandes y afiladas.
El dragón cerró los ojos y al abrirlos estos habían regresado a la normalidad, sus escamas recuperaron su color brillante excepto en las alas que seguían siendo rojas. El resto de su cuerpo mantuvo los cambios. Rugió y de su boca salió una delgada columna de fuego azul que el grifo apenas tuvo oportunidad de esquivar. Little Fun asintió.
-Bueno, eso es nuevo.
En la muralla que separaba el primer del segundo nivel de la ciudad el príncipe Nabu maldijo cuando una segunda descarga del Morning Glory derribo la puerta que daba acceso al primer círculo. La mayoría de los grifos con hondas ya habían sido derribados y los ponies entraban rápidamente en la ciudad encontrando poca resistencia. Los cañones habían sido colocados de tal forma que no podían ser apuntados hacia el primer nivel y aunque así fuera el príncipe no se atrevería a utilizarlos.
Escucho un estruendo metálico que le provoco un escalofrió. Las puertas de acceso al segundo nivel se abrían lentamente. Sin perder tiempo el príncipe voló hacia estas y noto a varios de los soldados en el piso mientras los restantes se encontraban operando la enorme polea que abría las puertas.
-¡Alto!, ¿Qué demonios están haciendo?
Los soldados no le respondieron, sujeto a uno y lo miro. Los ojos estaban nublados y vacios y el grifo no emitía ruido alguno. Nabu noto un movimiento por el rabilo del ojo y giro la cabeza. Una unicornio azul con joyas de color oscuro le sonrió y le dedico una reverencia típica de un actor sobre el escenario antes de desaparecer envuelta en una nube de humo.
El príncipe escucho los ruidos de la batalla que se aproximaban y trato de detener a sus soldados que seguían actuando sin importar nada. Finalmente noto a un grupo de ponies que entraron en el segundo circulo dirigidos por una yegua de color rosa oscuro y crin purpura seguida de un unicornio de color verde. Este noto al príncipe e inmediatamente cargo contra el emitiendo un intenso brillo con su cuerno.
Ishtar derribo un pegaso mas, la batalla aérea ya habia cubierto los primeros tres círculos de la ciudad y habia oído rumores de que un grupo de pegasos se habían infiltrado desde arriba. Una explosión la saco de sus pensamientos y vio las puertas principales de la ciudad volar en pedazos y por estas entrar una marea de ponies de tierra y unicornios. Estaba a punto de cargar cuando escucho una educada voz a sus espaldas. Una pegaso gris de ojos desviados la saludo sonriente.
-Disculpa, ¿Eres una grifo de alto rango, verdad?, ¿Podrías rendirte y dejar que te capture por favor? Mi hermana dijo que si te resiste tendría que usar fuerza letal pero realmente no quiero hacer eso.
Ishtar la miro confundida durante unos segundos. De ninguna manera podía imaginar como la sonriente pegaso podría causar daño a alguien, por otro lado habia aprendido a no subestimar a los ponies bajo ninguna circunstancia.
-Ninlil, mata
Hubo un estallido de velocidad detrás de ella mientras la pequeña grifo se dirigía a la pegaso. Ishtar sintió un poco de lastima por la amable pony en frente de ella, rápidamente esa lastima se vio remplazada por asombro cuando Derpy extendió una de sus pezuñas y logro que Ninlil se golpeara contra esta en el estomago. La pegaso levanto su pata y golpeo a la pequeña grifo en la parte de atrás de la cabeza provocando que esta cayera sobre los edificios que se encontraban abajo.
-Lo siento mucho. Normalmente no soy así pero ya estoy cansada de esto y quiero regresar con mi hija y a mi trabajo en la oficina de correos. No te preocupes, solo la deje inconsciente y a esta altura la caída no debe de hacerle mucho daño.
Ishtar cerró el pico. Definitivamente los ponies estaban llenos de sorpresas, extendió ambas garras y se preparo para atacar. Derpy suspiro y la miro con ojos cansados.
-¿Eso quiere decir que no te vas a rendir?
La grifo se lanzo hacia adelante. Derpy la esquivo y golpeo en un costado con una de sus pezuñas, Ishtar giro y lanzo un golpe con sus garras que la pegaso evito agachándose y al mismo tiempo coceo a la grifo en el pecho. Ishtar retrocedió y analizo a su oponente. Derpy permanecía flotando a escasa distancia de ella y la miraba con una mezcla de cansancio y preocupación.
-¿No estás cansada de esto tu también?
La grifo se sorprendo ante la pregunta.
-Yo he visto muchas cosas malas- continuo la pegaso. –Muchos ponies y grifos lastimados. ¿No sería mejor para ti y tus amigos terminar de una vez con esto?, las princesas son muy amables y comprensivas y estoy segura que si dicen que lo sienten ellas…
Una pequeña joya en el pecho de la pegaso brillo, se pudo escuchar una voz preocupada.
-¿Capitana Hooves?, soy el comandante White Thunder. Estoy en los jardines del palacio con su hermana, está muy grave, necesito que la lleve con los sanadores.
Los ojos de Derpy se llenaron de lágrimas.
-Nort... Norty, tu no por favor.
Ishtar se sorprendió de nuevo al ver la increíble velocidad con la que la pegaso gris partió en dirección al palacio. Suspiro y descendió al lugar donde habia caído Ninlil, la cual parecía estar dormida. Reviso a su amiga en busca de alguna otra herida, por supuesto que estaba cansada.
Escucho un fuerte sonido metálico y noto con horror y asombro que las puertas de la segunda muralla se habrían lentamente.
Flotando sobre las primeras estribaciones afuera de la ciudad la princesa Luna dirigía los relámpagos de su tormenta contra sus enemigos. El cañón del dirigible detrás de ella disparo una vez más y consiguió derribar las puertas que daban acceso a la ciudad.
Repentinamente se sintió mareada y perdió el equilibrio, un sudor frio recorrió su frente cuándo noto enormes cristales de hielo que se dirigían contra ella. Se disolvió en una nube de huno y reapareció a escaza distancia de ahí, dos grifos volaban frente a ella. Uno usaba una armadura de color rojizo y el otro una de color azul.
-Quienes sois vos y con qué derecho creen que podéis atacarme a mí, La princesa de la noche, emperatriz de las estrellas y gobernante de las revoluciones del astro de la noche, Princesa Luna de Ecuestria.
El grifo de armadura roja hizo una reverencia
-Permítame presentarnos como es debido, su majestad. Yo soy su majestad, primer príncipe Imperial y heredero al trono dorado y la corona del sol eterno. Príncipe Shamash de Kadingirra, del clan de Enlil, de la casta del templo sagrado de Ekur, Gobernante de las orbitas solares. Este es mi hermano, Su majestad segundo príncipe Imperial, Nannar de Kadingirra del clan de Enlil, de la casta del templo sagrado de Ekur, gobernante de las revoluciones del astro de la noche.
Luna apretó su mandíbula. Sus ojos comenzaron a brillar mientras el suelo retumbaba y la tormenta se volvía más violenta.
-¿Os atrevéis a proclamar como si fueran vuestros los títulos que nos fueron heredados a mi amada hermana y a mí por nuestros nobles padres hace siglos? ¡Arrepentíos de esta blasfemia y rendíos inmediatamente y os perdonare la vida!
Shamash negó lentamente con la cabeza.
-Lo siento su majestad. Pero nuestro padre ha decretado que esos títulos ahora pertenecen a la familia imperial de Kadingirra y nos los ha cedido a mi hermano y a mí.
-¡Entonces conoceréis a la hermosa y terrible oscuridad!
El cuerno de la princesa de la noche brillo y todo su cuerpo se convirtió en un mar de sombras que se proyecto contra los grifos. Shamash cambio también su cuerpo a llamas y esquivo las sombras que golpearon de lleno a su hermano. Nannar hizo brillar la joya en su pecho mientras la nube lo arrastraba hacia el suelo. Inmediatamente Luna se detuvo y recupero su forma. El grifo de armadura azul levanto su garra que empezó a emitir vapor y descargo un golpe contra Luna.
La garra hizo impacto y congelo la armadura de la princesa pero esta solo retrocedió un par de centímetros. Su cuerno brillo nuevamente y un viento gélido comenzó a soplar. Un relámpago se desprendió de las nubes e hizo blanco en Nannar, el grifo se sacudió y perdió altura. Luna se lanzo contra él cuando una columna de llamas la impacto en la espalda.
Inmediatamente giro, su cuerno estallo con un resplandor color azul oscuro y las llamas tomaron de nuevo la forma de un grifo. Luna levanto la pezuña y de sus alas brotaron cientos criaturas similares a murciélagos sin ojos que se dirigieron contra el príncipe grifo, llamas brotaron de las garras de este y golpeo a una de las creaturas que inmediatamente estallo y apago el fuego en la garra del príncipe. Más de esos seres ciegos aterrizaron sobre el grifo y mordieron su piel a través de la armadura.
El príncipe grito de dolor y nuevamente se convirtió en llamas que se expandieron devorando a las creaturas. Luna sonrió y levanto ambas pezuñas cuando sintió que algo frio que lograba traspasar su armadura y se encajaba en su espalda. Giro la cabeza para ver al Nannar que habia convertido su garra en una especie de lanza de hielo y la veía con una mirada de terrible y fría determinación en sus ojos.
La joya en el pecho de su atacante brillo de nuevo y luna se esforzó por mantenerse consiente, su cuerno se encendió una vez mas y emitió una onda de magia pura que separo al grifo de ella. Nannar la miro y extendió sus garras con las palmas hacia adelante. A su alrededor aparecieron cientos de cristales de hielo que se proyectaron contra Luna.
El cuerno comenzó a brillar de nuevo cuando un torrente de llamas la golpeo por un costado haciéndola perder la concentración y evitando que esquivara los cristales que golpearon su cuerpo. Se precipito hacia el suelo con los dos príncipes tras ella.
Un resplandor ilumino el lugar, la luz del sol consiguió atravesar la espesa cubierta de nubes y luna se detuvo en el aire rodeada de un brillo dorado. La princesa de la noche abrió los ojos para ver a su hermana mayor entre ella y los príncipes. La mirada en sus ojos era la misma que tenía cuando se enfrentaron contra Discord hacia ya casi más de dos mil años. Una mirada que Luna esperaba no volver a ver.
-Lo siento mucho hermanita. Pero nuestros padres solo me permitieron intervenir si estabas en serio peligro.
Luna se reincorporo y abrazo a Celestia.
-Tia, estoy tan feliz que estés aquí. Por fin, por fin se acabo esta locura.
Celestia asintió. Los dos príncipes retrocedieron ante la mirada encendida que se mantenía fija en ellos.
Twilight y sus compañeras llegaron a la cima de la pequeña colina por la que habían trepado. la unicornio purpura se llevo una pezuña a la boca cuando noto los restos de los dirigibles en el suelo. respiro hondo. El elemento de la harmonía en su pecho comenzó a emitir su resplandor, giro y miro a sus cinco amigas. Estas le sonrieron mientras los símbolos en su pecho también se encendían.
Twilight asintió y miro de nuevo hacia el frente.
-Llego la hora chicas.
