Me separe de Samantha rápidamente, y no pude contenerme, la agarré fuertemente del brazo, y la retiré de la sala. Sentí los pasos de Rachel detrás de nosotras.

-¿Pero que mierda tienes en la cabeza? ¿Por qué carajo me besaste?- estaba completamente furiosa y fuera de mi misma, si de por si no me gustaba demasiado las demostraciones delante de la gente que me da trabajo, mucho menos con alguien a quien no quiero.

Samantha no me contestaba y seguía con su cabeza gacha.

-¡Contéstame demonio!- le grite, y sentí la mano de Rachel en mi hombro.

-Tranquilízate Quinn, no es lugar ni momento- me lo dijo seria y hasta podía ver en sus ojos que estaba enojada y dolida conmigo.

-No me tranquilizo nada, es una estúpida- volví a gritar.

-Bueno ya basta Quinn, no te hagas la tonta tampoco, que he visto como me mirabas durante toda la obra, y bien que cuando quise entrar contigo hoy no te quejaste, creí que- no la pude dejar terminar de hablar.

-¿Creíste qué?, ¿qué me gustabas? ¿Que sentía algo por ti?, idiota, si te miraba en la obra es porque es mi trabajo, debo estar en todos los detalles para que la obra salga perfecta, y si te deje entrar conmigo hoy es porque me dio lastima tu cara de perro abandonado por tener que venir sola- Rachel no decía nada. Y Samantha no levantaba la vista del piso.

-¿Podemos irnos Rach?- me quería ir, no podía verle más la cara porque juro que sentí ganas de golpearla.

-Vamos-

Rachel estaba seria nos fuimos juntas, pero no me hablaba.

-Rach- intente hablarle.

-No Quinn ahora no quiero hablar- no la entendía está bien me beso delante de todo el mundo y eso, pero yo no tengo la maldita culpa.

-No Rachel, porque tu te enojas conmigo, pero yo no tengo la culpa de lo que paso, ni siquiera le seguí el beso-

-Mínimo que no se lo siguieras Quinn-

-Oh vamos Rachel, que yo no hice nada, la loca desubicada es ella-

-Mira, ella puede ser una loca desubicada y todo lo que quieras, pero por algo te ha besado, no creo que se inventara toda una historia de miradas-

-Ah no Rachel, no puedes decir eso-

-Claro que puedo- yo me estaba comenzando a alterar, sinceramente nunca le he tirado la más mínima indirecta a Samantha, ni siquiera le tengo confianza.

-Estás siendo injusta y lo sabes- ya habíamos llegado al departamento. Subimos al ascensor y nadie hablaba. –Rach por favor- llegamos a destino y sin decir nada desapareció en su habitación, y cuando quise entrar, me cerró la puerta con traba.

Resignada me fui a mi cuarto, me tire en la cama con el vestido puesto, y aunque sabía que Rachel estaba exagerando, no pude evitar sentirme mal, y pensar si yo había provocado esa reacción en Samantha, pero siempre llegaba a la misma conclusión, imposible, ni siquiera le decía Sam como todos los demás, jamás la trate demasiado, y nunca me acerque a ella, el único día que le di un poco cabida fue esta noche, pero porque no me quedó otra, y porque ella casi que me forzó con su acoso constante. Me sentía indignada.

Me saque la ropa, me puse mi cómodo piyama, y como cada noche que me sentía mal, me fui al cuarto de Santana.

Grave error, entre sin golpear, y ver a Brittany arriba de San moviéndose como loca, y escuchar los gemidos graves de la boca de la latina, no fue exactamente lo mejor, pero no pude evitar reírme fuertemente, es que Britt tenía una máscara de unicornio en su rostro y era tan ridículo todo que era inevitable no reírse.

-¡Fabray vete!- me gritó San fuertemente.

-Ven Quinnie únete- oh no, tengo que irme ya mismo.

-Cuando terminen vengan a mi cuarto- y cerré la puerta con una sonrisa en mi rostro, hasta que recordé porque había ido allí en primer lugar, y volví a mi patético estado depresivo.

Me acosté y mi cabeza rebobinó toda la noche, desde que salí de casa, en estos momentos hubiera tomado decisiones completamente diferentes si hubiera sabido que al final todo terminaría de esta manera.

No dejaría que Samantha entre de mi brazo, me sentaría del otro lado del director, no hubiera brindado con mis compañeros, y mucho menos me hubiera despegado de Rachel, lo del beso fue inevitable, yo no me lo esperaba y reaccioné ni bien sentí sus labios.

Me dolía el pecho, y la cabeza no se callaba, me encontraba en un estado un tanto raro, como queriendo dormir, pero mi conciencia me lo impedía.

Escuche como se abría la puerta de mi habitación, e imagine que era Britt o San, un cuerpo se acostó a mi espalda, sin tocarme, y quedó boca arriba. Imagino que debe ser Santana, porque Britt ya me hubiera abrazado, zamarreado, y hasta se me hubiera tirado encima.

-¿Duermes?- me equivoqué completamente, Rachel estaba a mi espalda, y no quería ni respirar, solo esperar que pasaba a continuación. –Sobredimensione las cosas, despierta por favor Quinn-

-Estoy despierta Rach- y me gire para también quedar boca arriba.

-Yo, no quise culparte de todo, solo que, la rabia se apoderó de mi cuerpo y de mis pensamientos- seguía mirando hacia arriba.

-Yo lo se Rach, y entiendo completamente la locura que se apoderó de ti, a mi paso lo mismo cuando te vi riendo con Finn- yo si me puse de costado y la abrase por la cintura.

-No es lo mismo, Finn no tenía ninguna intención, en cambio esta mujer, está loca por ti-

-Esa mujer está loca Rachel, ella sabía a la perfección que no tendría que haber hecho eso-

-Quinn, ella dijo que le tirabas indirectas- solté su cintura. Me molestaba que le creyera.

-No Rachel, yo no le tiré ninguna indirecta, ella sola se vio una película que no era, soy su directora, es obvio que veo toda la obra, y si le he puesto más atención a sus partes es porque es la actriz principal y si ella falla, fallamos todos, además porque no es tan buena como se cree, y hay que corregirla mucho, no la mire nunca porque me gustara- Rachel asintió y agarra mi brazo para colocarlo nuevamente sobre su cintura.

-¿Y lo de entrar juntas?- no me gusta para nada que desconfíe de mi, pero siendo sincera no era momento para enojarme por eso.

-Fue pura casualidad, yo llegué y el auto de atrás era el de ella, se me acercó y me pidió por favor que entre con ella porque odiaba todo eso, yo nunca me esperé que se iba a prender a mi brazo, ni que no pensaba soltarme más-

-Ahora queda solo una sola función ¿no?-

-Si Rach, solo debo volver a verla una vez más, y se terminó-

-Ok- se giró para quedar mirándome directamente a los ojos. –Te amo Quinn, y no aguantaría perderte ahora que he probado estar así contigo-

Fue la segunda vez que ella me decía te amo, pero sonó mucho más sincera que la primera, donde no sabía si realmente lo sentía o era por la pasión del momento.

-Yo también te amo Rach, pero confía en mí, yo nunca haría algo que pueda lastimarte-

Y volví a sentir sus labios sobre los míos, y no solo sus labios de a poco sus manos comenzaron a recorrer todo mi cuerpo, y en menos de unos segundo tenía a Rachel sobre mi, despojándome de mi pijama, y ella despojándose del suyo.

-Mmmm el sexo de reconciliación es el mejor- alcance a decir entre jadeos.

Rachel me aprisionó los pechos que ya estaban libres de cualquier prenda que pueda contenerlos, y gemí con fuerza mordiéndole el cuello en un arrebato. Rach tiró su cabeza hacia atrás y me apoderé de su cuello sentándome en la cama, con ella encima, sus manos no paraba de rasguñar y recorrer mi espalda con fiereza, y de mi boca solo salían sonidos inentendibles de placer.

Cuando iba a recorrer con mis dedos su zona íntima, la puerta de la habitación se abrió de par en par, y un cuerpo rubio corrió hasta la cama y se tiro al costado.

-¿Puedo unirme?- no no no, ahora sí que no.

-Brittany vuelve a tu habitación- le dije completamente seria.

-Oh no Quinn, no le hables así, si tu puedes interrumpir nosotras también- Santana se tiro al otro costado de la cama, mientras yo con mis manos intentaba cubrir el cuerpo de Rachel.

Nos tapamos con las sábanas mientras Brittany nos tiraba las partes del pijama que nos faltaba, una vez las dos estábamos vestidas, nos acomodamos las cuatro en la cama.

-Me voy en dos días- una pena entro en mi cuerpo, no quería que Britt se vaya, nos hace bien a todos tenerla acá.

-Y ¿cuándo volverás?- de reojo veía como San hacia fuerzas para que las lágrimas no cayeran de sus ojos.

-No lo sé-

-Britt, ¿no hay alguna forma en la que no tengas que irte?- Rachel sabía que a nadie le hacía gracias que se tuviera que ir tan lejos, y sin una fecha de regreso.

-Hace poco pregunté, pero todavía no hay un proyecto del cual pueda formar parte aquí- Cuando Britt terminó de hablar sentí como la mano de San me apretaba fuerte la mía, y correspondí su gesto, me dolía demasiado ver a Santana sufrir tanto, una vez que Britt se vaya sé bien que se pasará al menos dos días sin hablar con nadie, y solo yendo al trabajo para luego volver a encerrarse en su cuarto.

-Dormimos, que quiero soñar con unicornios- Brittany se acomodó abrazando a Rachel, y yo hice lo mismo, pero con una mano tome la de Rach, y con la otra obligué a San que me abrase por la cintura, se que necesitaba estar contenida, y sin dudarlo hizo lo que en silencio le había pedido.

Así nos quedamos dormidas las cuatro en mi cama.

Cuando desperté no había nadie a mi lado, me estire para ver la hora, y ya eran las 13 horas, y escuché la risas de todos en el salón, seguramente estaba peleando por que comeríamos hoy.

Hoy era mi último día de trabajo, la obra terminaba, y aún no tenía ni un solo plan para continuar mi vida profesional. Y encima tenía que ver a Samantha.

Me levanté y entre lagañas me asomé al salón. Pude ver a Britt subida arriba de Mark que llevaba puesta la máscara de unicornio que tenía anoche Britt puesta, si Mark supiera para que usan esa cosa, y no para de gritarle "arre unicornio tercero arre", Kurt leía tranquilamente una revista de moda, mientras que Santana y Rachel discutían sobre la comida.

-Que no voy a preparar comida vegana Berry-

-Te toca cocinar, y yo no como carne, no puede ser que siempre sea lo mismo contigo-

-Yo te dije siempre enano que si cocinaba hacía algo que me gustara, no comida para caballos-

Si definitivamente esta era una casa de locos, y aunque no me molestaban para nada había día que tenía muchas ganas de matarlos.

Volví a mi habitación entre al baño, me lave los dientes, me duche, y completamente renovada, salí nuevamente ahora si para saludar.

Pero cuando volví a entrar todo el mundo estaba en silencio, con los ojos puestos directamente sobre Rachel.

No entendía que estaba pasando pero parecía muy importante, porque hasta Santana estaba seria siguiendo cada movimiento que hacia mi diva.

Decidí acercarme discretamente a Mark, sin interrumpir nada de lo que estaba sucediendo.

-¿Quién la llamo?- le pregunte susurrando.

-Es el director del "Fantasma de la ópera"- oh esto puede ser muy bueno o muy malo.

-¿Y alguna señal de lo que está pasando?-

-No nada, Rachel solo dice "ajam", "si entiendo", y "como no", no ha dicho nada más-

La intriga se notaba en todos. Rachel no paraba de dar vueltas por todos lados, hasta que la conversación terminó, Rachel levantó la vista, y sus ojos se focalizaron en mi.

-¿Y cariño?- pregunté tímidamente, mientras que todos los demás ojos seguían fijos en Rachel.

-¡Soy la actriz principal del "Fantasma de la ópera"!-

N/A: tardaré unos días en actualizar, porque llegan visitas a casa por semana santa... Espero que pasen lindas fiestas... Besos