-AMANTES-
By ASUKA02
Cap. 24: Un hombre libre
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—Y vivieron felices por siempre.
Naruto cerró el libro de cuentos de princesas y vio a su pequeña hija acostada a su lado, tenía los ojos bien abiertos y ni pizca de sueño.
—Sabes Himawari, la gente no siempre se casa y viven felices por siempre, a veces el príncipe termina casado con la princesa equivocada.
Ella dejo de ver las imágenes en el libro para ver a su padre con curiosidad y le preguntó extrañada —¿no son felices todos los que se casan?
El Séptimo contempló las paredes rosadas mientras decía, —a veces no.
—¿Por qué?
Naruto le quito el libro y lo dejo a un lado de la cama, —Uh, bueno, cosas de la vida, puede que la princesa no llegue a reconocer a su verdadero amor a tiempo, —hizo una pausa forzando una sonrisa, —o que el príncipe termine enredado hasta las orejas con la princesa equivocada.
Quería decirlo, que la princesa equivocada era Sakura, el príncipe enredado hasta la orejas era él.
—Entiendo —murmuró la pelinegra en tono pensativo.
Naruto pensó que su hija lo entendía de una manera superficial, con personas extrañas, ¿pero qué pasaría si supiera que todo eso podía aplicarse fácilmente en él?.
¿Podría una niña comprender que su padre ama a otra mujer y por eso se divorcia de su madre?, no, lo mejor era no mencionar a Sakura-chan.
El Kage sonrió y observó el rostro infantil de su hija, los dos apenas cabían en la cama individual de Himawari, no pudo evitar preguntarse si Sakura-chan sería capaz de darle otro hijo. Quería un hijo con ella, aunque no la iba a presionar con eso, de momento lo más importante era solucionar su complicada situación actual.
—Es triste, yo pensé que todas las princesas era felices con sus príncipes, ¿será por eso que todos los cuentos terminan en la boda?, —meditaba Himawari en voz alta, —me pregunto qué princesas si habrán sido felices.
A Naruto se le hizo muy tierno escuchar a su hija preocupada por la felicidad de gente que no existe.
—Himawari, en el futuro cuando te vayas a casar, —comenzó él, la niña iba a protestar pero Naruto llamó su atención levantando una mano, —escucha, tienes que pensarlo muy bien, esa persona debe tener una personalidad similar a la tuya, para que puedan entenderse mejor y divertirse juntos, tiene que amarte como tú a él, todo tiene que ser parejo o la vida juntos puede ser insoportable, nunca te cases por compasión, si no lo amas no te cases.
La niña se ruborizó levemente, ese no era un tema que quisiera hablar con su padre, pero notaba a su papá extraño y ese consejo le hizo recordar a dos personas que conocía muy bien.
—Pero… mamá es tímida, delicada y tranquila, tú eres popular, fuerte y muy impaciente, ¡papá no se parecen en nada!,—exclamó sentándose en la cama, —pero se casaron, ¿es que ustedes no son felices?
Había cierta preocupación y decepción en las palabras de su hija, Naruto se quedó muy sorprendido por las palabras de su hija, esta era una oportunidad perfecta para hablarle del divorcio, pero ya había acordado con Hinata para hacerlo mañana en la mañana.
—Lo mío con tu madre es historia larga, tienes que dormir, un día te lo contare. —respondió saliendo de la cama.
Himawari se recostó en la cama y se dejo arropar por su padre, —pero promételo papá.
—¿Tu madre no te ha contado nada? —le preguntó extrañado pues Himawari era más apegada a su madre.
—Sí, pero yo quiero saber tu versión.
Naruto besó la frente de su hija y le respondió —está bien, te la contare cuando volvamos a tener otro momento padre e hija.
Himawari sonrió estirando sus brazos y Naruto se inclinó dejándose abrazar, no pudo evitar pensar si su hija lo seguiría queriendo después de mañana.
—Descansa papá.
—Tú también.
El rubio camino a la puerta, sonrió y apago la luz, pensó en ir a ver su hijo, pero vio que tenía la luz apagada, Bolt tenía la luz apagada, pero estaba jugando videojuegos sin volumen en la computadora.
En la habitación matrimonial Hinata estaba acostada en la cama, no tenia sueño, había tenido su cena familiar, le había dado los obsequios a sus hijos, incluso uno a Naruto, la oportunidad de hablar del divorcio la mañana siguiente, para que él pudiera cumplir su promesa de leerle un cuento a su hija.
Naruto salió de la habitación de su hija y ocupo una de las habitaciones vacías de la gran casa, tendido en la cama saco el móvil de su bolsillo, se sentía algo desorientado por lo que sabía se le vendría, pero no dejaría que le ganara la angustia de no saber si sus hijos lo odiarían. Escribió un mensaje de texto y espero la respuesta.
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En casa de la pelirosa, Sakura hablaba con su hija mientras su celular vibraba sobre su cama, pero ella no se encontraba ahí, sino en la habitación de al lado.
Sarada estaba peinando su corto cabello negro mientras Sakura conversaba con ella de pie a un lado de la Uchiha, —Sarada, mañana después de ir al banco con tu padre, Sasuke-kun quiere verte antes de irse.
La Uchiha torció la boca en señal de disgusto, pero sabía que no lograría nada oponiéndose. —Está bien, lo veré si eso quieres. —dijo con resignación.
Eso sorprendió a Haruno, no creyó que Sarada aceptara tan rápido, dio un paso más y le quitó el cepillo para peinarla.
—Mamá, puedo sola, ya estoy grande. —se quejó apenada, aunque nadie las estuviera viendo le daba algo de vergüenza.
Sakura puso ambas manos sobre los hombros de su hija y Sarada la vio en el reflejo del espejo mientras la escuchaba decir.
—Aun cuando te cases vas a seguir siendo mi pequeña, eres lo único que tengo Sarada, así que no te vas a deshacer tan fácil de mi. —sonrió con ternura y su hija se rindió.
—Yo no querría deshacerme de ti mamá, además yo nunca me voy a casar. —respondió tranquilamente.
Sakura sonrió acomodándole un mechón de cabello tras la oreja, —eso dices ahora, cuando te enamores ya dirás otra cosa, varios niños se han atrevido a preguntarme por ti.
—¡Mamá no les digas nada de mí!, —se quejó ruborizándose notoriamente.
Sakura se rió un poco —eres una niña muy bonita Sarada, es normal que llames la atención de los niños, ¿te gusta alguno?.
—¡Mama!, —se quejó poniéndose de pie, alejándose de su madre, —deja de fastidiarme con eso.
—Inojin, ¿tal vez?, vas mucho a su casa, ¿o Mitsuki?, te vi comiendo un helado con él hace días.
Sarada resopló, estaba completamente indignada, —Voy a casa de Inojin porque le estoy dando clases de matemáticas, la tía Ino me lo pidió de favor, y no estaba comiendo un helado con Mitsuki, yo estaba allí comiendo mi helado mientras esperaba a Choucho, luego llego él comiendo un helado.
Haruno sonrió al ver la vehemencia con que su hija se defendía, tal cual como si la hubiera insultado.
—Calma, calma, sólo tenía esa duda, era un simple comentario, nada más, aun estas muy joven para tener novio.
Sarada la miró con ojos entrecerrados, —que tu estés enamorada del Séptimo no quiere decir que todas las mujeres del mundo estén igual que tu mamá, a mi no me gusta nadie, y no le hables de mi a ningún niño.
Protesto la Uchiha aun ofendida, la sonrisa de Sakura desapareció lentamente, no le gustaba hablar de Naruto con su hija mientras el Kage siguiera casado.
—Ciertamente y me disculpo por eso, ven déjame peinar tu cabello.
Con cierta resistencia Sarada volvió a ocupar su lugar y se dejo peinar por su madre, le gustaba que su madre la peinara, pero no le gustaba admitirlo porque pensaba que ya estaba muy grande para eso.
Tras un momento de silencio Sarada dijo.
—Mamá, le di permiso al Séptimo para que se casara contigo después de divorciarse, pero eso no quiere decir que yo lo vaya a llamar papá.
Sakura la abrazó desde la espalda, —yo nunca te pediría algo así, no quiero que finjas nada, sólo que traten de llevarse bien.
—Mientras él se divorcie, se case contigo y te trate bien no tendrá problemas conmigo.
Sakura enternecida por las palabras de su hija se inclinó para besar su mejilla y abrazarla por el cuello, ambas se observaron en el reflejo del espejo, Sarada era lo mejor que Sasuke le había dado, sólo para que ella existiera volvería a cometer los mismos errores.
—Eres la mejor hija que pude tener.
Eso hizo sentir a Sarada muy especial, ella no estaba interesada en ningún niño, ella lo único que quería era seguir conservando el amor de su madre, se ruborizó levemente y dijo.
—Mamá, no digas cosas vergonzosas.
Sakura se rió apartándose de ella, se despidió de su hija y se fue a dormir, cuando entro a su habitación vio su celular alumbrando en la cama, era un mensaje de Naruto. Se apresuro a leerlo.
"Hinata regresó, quiero verte".
Sakura sintió como si su corazón se detuvo por unos instantes antes de seguir latiendo, ahora con más prisa, lo primero que pensó es que algo malo había pasado, después pensó que él había conseguido el divorcio.
Con las manos temblorosas le escribió un texto.
"Aparece"
Nunca había tenido el habito de morderse las uñas, pero lo hizo durante los dos minutos que Naruto tardo en aparecer.
Cuando sintió sus brazos rodeándola por la espalda casi lo golpea por haberla hecho esperar tanto.
—Sakura-chan, —susurro en su cuello, —Sakura-chan, —repitió ahora besando su mejilla.
—¿Q-que paso? —preguntó Sakura con temor, tocó las manos del rubio y él noto que estaba fría como una losa.
El rubio la soltó lentamente y Haruno se volvió para verlo a la cara, Naruto metió una mano en su chaqueta y saco unos papeles, se los entregó con una sonrisa. Sakura los agarró poniéndose más nerviosa y leyó, "Acta de divorcio".
Estaba firmada por ambos, eso quería decir que la separación era legal, Naruto estaba divorciado, la pelirosa sintió un nudo en la garganta, a su mente llego la imagen de los hijos de Naruto y Sarada. Imagino al Kage siendo odiado por sus hijos y detestado por el Clan Hyuga.
Contrario a lo que él esperaba, Sakura se sentó en la cama despacio sin decir nada, parecía en estado de shock, no le salían las palabras.
El séptimo se sentó a su lado, apretó ligeramente las manos frías de la pelirosa y dijo, —cumplí mi promesa Sakura-chan, ahora soy un hombre libre, podré casarme contigo.
Ella no dijo nada.
Pensando que Sakura no quería hablar porque Sarada está en la habitación de al lado, Naruto uso el hirashi no jutsu para sacarla de ahí, para que pudiera gritar de alegría, abrazarlo y besarlo.
Aparecieron en un lugar oscuro, sintió al rubio alejarse de ella y pronto el lugar se ilumino, Sakura se vio sentada en la cama de la casa del árbol, pero eso no le importo. La magnitud de lo que pasaría arruinó lo que debía ser un momento feliz, la realidad no era tan sencilla, un divorcio inesperado traería consecuencia muy malas. "Sus hijos lo odiaran por mi culpa".
—Naruto, —su voz sonó llorosa, —¿ya se lo dijiste a tus hijos?.
El rubio negó con la cabeza, —no, Hinata firmó hace unas horas, se lo diremos mañana en la mañana.
Sakura dejo escapar el aire lentamente de sus pulmones, aun podía enmendar su error —entonces aun estas a tiempo, olvidaremos lo nuestro y romperemos este papel.
Naruto le arrebató el papel de las manos antes de que lo destruyera, —¡hey Sakura-chan estás loca!.
—¡Naruto dame ese papel! —le exigió tratando de quitárselo. —tienes que permanecer con tu familia Naruto.
Harto de tener que proteger los papeles del divorcio y de escucharla repetir una y otra vez que destruiría los papeles Naruto la empujo hacia la cama, dejándola sorprendida, porque él nunca era agresivo con ella.
—¡Basta ya Sakura-chan! —Gritó enojado, —no me divorcie sólo por ti, también lo hice por mí, en vez de estar diciéndome que hacer deberíamos celebrar.
—Yo no puedo celebrar esto, tus hijos te van a odiar por mi culpa.
—Otra vez con lo mismo, eso no va a pasar, además Hinata quiso firmar voluntariamente.
Sentada en la cama Sakura era atacada por la culpa y el arrepentimiento, Naruto siempre la había convencido de que las cosas con ellos serian más fáciles que con Hinata, en el fondo ella sabía que no seria así, pero le gustaba creerle. Basto con sólo ver el papel firmado para que se pusiera en lugar de Naruto, ella no podría soportar que Sarada la odiara.
No podía permitir que Naruto pasara por algo así. Se llevo ambas manos al rostro y dijo, —no lo entiendes, ¿verdad?, tus hijos te van a odiar si abandonas a su madre.
Naruto no quería pensar mucho en eso, porque si lo hacia se acobardaría, a él también le dolería si sus hijos lo rechazaban. Se pasó una mano por sus rubios cabellos, guardo los papeles del divorcio en el bolsillo dentro de su chaqueta, cerro el zipper hasta el cuello y se sentó a su lado nuevamente.
—¿Después de llegar tan lejos quieres que lo deje así?, sólo por miedo de lo que podría pasar. —le preguntó con seriedad.
Sakura levantó el rostro, se veía muy atormentada, angustiada, desorientada, preocupada, intento hacerlo razonar —entiéndelo, aunque ahora no lo veas, pasará, es lo más obvio, quizás cuando sean mayores podamos estar juntos.
Frustrado recostó la espalda de la cama y dijo —comienzo a ver las cosas de otra manera, creo que tampoco serias feliz conmigo si sientes que existe un mínimo rencor entre mis hijos y yo.
Nada estaba saliendo como él imaginaba, pero ella era así, se complicaba toda cuando se trataba de ellos dos —debí suponer que algo así pasaría, —hizo una pausa mientras pensaba en la manera de tranquilizarla.
De nuevo tendría que demostrarle a Sakura-chan que estaba exagerando, pero no tenía idea de cómo hacerlo.
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N/A: ¡Primer capítulo del 2016!, el fandom se ve un poco apagado, tendremos que animarlo con más historias NS. :-)
Espero que hayan disfrutado este capítulo, seguro más de uno quiere matarme, jaja... No me quiero ir sin desearle un feliz año nuevo, muchas gracias por los reviews, favoritos y follows.
