Epilogo.

Diez años después de la caída de Lord Voldemort todo había regresado a la normalidad, los Mortífagos que se unieron para derrotar en secreto a su amo fueron conmemorados y salieron en la primera plana del periódico "El Profeta" todo mundo conoció a aquellos héroes renegados que acabaron con todo el mal que se cernía sobre ellos.

La Familia Malfoy fue juzgada en el Wisengamont a pesar de todo pero al tener tatuado sobre su antebrazo derecho un ave fénix se daban cuenta de que estuvieron al servicio de Dumbledore para acabar con todo ese terror.

—El juicio de los Malfoy queda cerrado, son inocentes—cuando Hermione escuchó que Draco y su familia estaban libres lloró de alegría mientras cargaba a una pequeña bebé de escasos tres meses.

Hermione dos años después recibió contenta a su segundo hijo, el pequeño Scorpius, donde sus abuelos eran especialmente mimadores con ambos, pero más Lucius con Scorpius al ver que su nieto era un varón. La abuela Cissy trataba demasiado a Melody, ambos chicos estaban demasiado malcriados por los abuelos. Hermione consiguió que sus padres regresarán a Londres con sus recuerdos, ella les contó todo lo que le había pasado en ese transcurso de tiempo, les pidió una disculpa por des memorizarlos. Todo se había resuelto ahora la castaña estaba viviendo con Draco.

La boda que ella quería con el hombre que siempre había amado desde aquel incidente el primero de septiembre de 1995. Cuando por órdenes del destino ella y el rubio a su lado fueron seleccionados como Premios Anuales.

Un vestido completamente blanco cubría el cuerpo de la chica mientras caminaba al altar para ver al que iba a ser su esposo vestido en un impecable traje de color negro. Sonrió bajo el velo al muchacho, cuando llegó al altar Draco miró dulcemente ala que alguna vez fue su peor enemiga.

—Draco Lucius Malfoy ¿Aceptas a Hermione Jane Granger hasta que la muerte los separe, en la felicidad y tristeza, en las buenas y las malas, en la enfermedad tanto como la salud?—

—Aceptó—anunció el rubio contento.

—Hermione Jane Granger ¿Aceptas a Draco Lucius Malfoy como tu esposo hasta que la muerte los separe, en la felicidad y tristeza, en las buenas y las alas, en la enfermedad tanto como la salud?—

—Aceptó—

—Puede besar a la novia—el campanario de la iglesia sonó al momento en que ellos sellaron su amor con un apasionado beso.

Más tarde Harry y Luna se casaron puesto que al final Ginny y el moreno no funcionaron como una pareja… Ron y Lavender hicieron lo mismo se casaron y tuvieron una niña igual de vanidosa que su madre. Blaise y Astoria se unieron por un pequeño bebé que nació dos meses después de la hija de Granger, Theodore se casó con Pansy de esa unión nacieron gemelos-carnales. Una niña y un niño.

Ahora aquellos pequeños mocosos estaban con escasos diez u once años de edad listos para abordar el Expreso de Hogwarts en donde sus padres estudiaron y dieron fin a toda esa locura.

Melody la hija de los Malfoy era una hermosa niña de bucles dorados y ojos castaños como los de su madre, sonrisa arrogante igual a los de su padre, igual de inteligente que la chica ex Gryffindor .

Los padres de cada uno de los chicos estaban ahí presentes en la estación 9 ¾ como cada 1 de Septiembre, inició de clases en el Colegio de Hogwarts de Magia y Hechicería.

—Malfoy—dijo Harry al encontrarse a la pareja dispareja.

—Potter—saludó Malfoy, desde hacía un rato el odio entre ellos había terminado pero no la rivalidad por lo que siempre competían ambos.

—Hermione—sonrió ampliamente el chico de ojos verdes mientras abrazaba a su amiga.

—Harry que gusto verte—respondió al abrazo— ¿Vienes a dejar a los chicos al tren?—

—Si a decir verdad como crecen. Recuerdo cuando llegaba corriendo para alcanzar lugar y llegar a Hogwarts.

—Viejos tiempos—rieron los tres cuando tres pequeños pillos llegaron corriendo, el hijo de Harry y luna un pequeño niño de cabello rubio rebelde igual al del padre, ojos azules y mirada soñadora como la de Luna e igual de loca. Melody y Scorpius.

Unos minutos más tarde todos los chicos estuvieron todos reunidos y vieron partir a sus pequeños retoños. El tren partió una vez más al colegio que fue un hogar para todos, estaban contentos de poder haber triunfado sobre el Sr. Tenebroso aquella tormentosa noche en donde la castaña dio a luz a su pequeña hija.

La vieja escuela los esperaba, los mismos profesores y nuevos para ese año de nuevas aventuras para sus hijos pero sin temer a que un loco los matará de un día a otro.

—Te amo Draco—dijo Hermione mientras abrazaba al que era su marido.

—Igual yo Hermione—se besaron mientras todos los demás reían por los viejos recuerdos del colegio.


Dumbledore aún seguía siendo el director de la escuela, al igual que McGonagall la subdirectora y jefa de la casa de los leones rojos. Snape igual el jede de la casa de las serpientes, ahora si todo era normal, los fantasmas le daban la bienvenida a los alumnos nuevos. El pequeño grupo de los héroes de la comunidad mágica estaban juntos en un pequeño grupito. Melody y Scorpius Malfoy, Xenophillius Jr. Potter, Roberta Weasly, Delfina Zabinni, Astoria Jr. y Federico Nott. La profesora McGonagall hiso pasar a los nuevos alumnos al Gran Comedor mientras varias miradas caían sobre los pequeños de primer grado. El sombrero seleccionador hiso lo suyo.

—Xenophillius Potter—llamó la animaga mientras el pequeño soñador subía al estrado y se sentaba en el banco para que le colocarán el sombrero.

Bastante valiente… audaz, soñador está mente la vi antes en alguna parte… inteligente—el Gran Comedor se silencio para escuchar la decisión del sombrero—Ravenclaw—

Muchos aplausos se hicieron en el Gran Comedor y el pequeño rubio bajaba sonriente mientras se iba a la mesa de las águilas.

—Melody Anelisse Malfoy—menciono la profesora contenta mientras la pequeña rubita subía con una sonrisa típica de cualquier Malfoy al banco. Antes de que el sombrero la tocará este frunció el seño.

Slytherin—la mesa de las serpientes gritó de victoria, la princesa de la casa había llegado para quedarse. Qué curioso hacía 25 años había pasado algo igual de curioso con un alumno igual que esa rubia, el sombrero la seleccionó de mala gana a Slytherin, al director la pequeña Malfoy le recordaba mucho a Draco.

—Scorpius Malfoy—

—Gryffindor—que sorpresa para todo el mundo, un Malfoy en Gryffindor, la mesa de los leones aplaudió mientras el chiquillo dignamente se iba a su lugar. Dumbledore sonrió y ese mismo porte lo vio en su mejor alumna y heroína Hermione.

— ¡Ja! Una Weasly más—dijo el Sombrero Seleccionador—Ya sé donde te pondré ¡Gryffindor!—la niña pelirroja fue corriendo a su mesa mientras algunas niñas de su edad conversaban amistosamente con ella.

—Delfina Zabinni—la hija de Pansy y Blaise fue llamada por la profesora de Transformaciones.

—Hufflepuff—increíble, estaban todos sorprendidos pues al ver que la niña había quedado en Hufflepuff siendo que por generaciones esas dos familias pertenecieron a Slytherin.

—Astoria Nott—

—Slytherin—

—Federico Nott—fue el último del grupo, por la puerta entró corriendo un niño regordete igual a Longbottom cuando tenía 11 años. Todos lo miraron burlones por llegar tarde y la profesora McGonagall lo miró severamente.

—Gryffindor—todos miraron que la vida era impredecible con los hijos de estos.

—Daron Longbottom—dijo la profesora.

—Ravenclaw—

La selección siguió hasta que terminó y el profesor Dumbledore dio el discurso de bienvenida para que comenzara un nuevo curso de aventuras. El fantasma de ahora el señor Filch estaba ahí quien le recordó a todos los alumnos que estaba estrictamente prohibido internarse en el Bosque Prohibido.

Las aventuras para esos pequeñines comenzaba…

Verde y Lila