Capítulo 25: Súbito arrebato.

—¿Sí, diga?

—¿Aló, Rin-chan?

—… ¿Meiko-nee-chan?

—Correcto —rió con una voz musical.

—¡Hola! Ha pasado bastante tiempo.

—Sí, bastante —concordó ella a través de su celular.

—Una vez más, muchas gracias por haber pagado los costos adicionales del accidente de Len.

—Ah, no te preocupes por eso, no fue nada. Es más, nunca podré perdonarme el no haber podido venir en ese entonces…

—No pasa nada, estabas ocupada por el trabajo, ¿no es así?

—Sí, la compañía no me dejó ir… Pero en fin, lo importante es que ahora está bien, ¿no? —dijo casi con ternura.

—Sí… —afirmó con dulzura la rubia, sonriendo para sí misma.

—Oye Rin-chan, una pregunta… ¿Cuál era el número exacto de su departamento en Tokio? —inquirió mientras resonaba el eco de sus tacones junto con sus pasos.

—¿Eh? El 302…

—¿Ah, sí? ¿Y de casualidad, está abierto?

—S-Sí, pero… ¿por qué preguntas?

—No, por nada… —sonrió con malicia al momento que se disponía a colgar su celular cerrando la tapa.

—¿Eh? ¿Aló? ¿Meiko-nee-chan? ¿Aló…? —dijo Rin inútilmente mientras se escuchaba el sonido de la comunicación cortada en el teléfono.

Rin colgó el auricular todavía con expresión extrañada, para luego intercambiar con la misma una mirada con su gemelo, quien acababa de llegar a la entrada con un par de papeles entre sus manos, lugar en donde había contestado ella el teléfono y en donde ambos se encontraban ahora.

—Oye Rin, ¿cuál de estos empleos crees que sea el más adecuado?... ¿Y esa cara? —preguntó al momento que ladeaba levemente su cabeza, observándola con expresión de duda.

—Llamó la tía Meiko —Rin pestañeó lentamente a la vez que difuminaba su desconcertada expresión de su rostro— Me preguntó cuál era el número de nuestro departamento… y si estaba abierto —casi lo dijo en tono interrogativo.

—¿La tía Meiko…?

En ese momento, ambos gemelos se sobresaltaron del susto debido al estruendoso y seco sonido de un portazo de la puerta principal de su hogar al ser completamente abierta de golpe, al parecer a causa de una patada o de algo con una intensidad similar. Un escalofrío recorrió la columna de los Kagamine al intuir lo mismo, como una especie de terror compartido. Tragaron saliva a la vez, completamente tensos, al momento de darse vuelta juntos y no con demasiada prisa en dirección a la puerta.

En ese mismo instante, un par de golpes fueron propinados sobre sus respectivas cabezas, uno tras otro.

—¡Ay!

—¡Así que de esto se trataba! —gritó la implacable mujer en un tono de voz enfurecido, con ambas manos sobre su cintura.

—M-Me-Meiko-nee-chan…

—Onee-sama, ¿q-qué te trae por aquí? —preguntó Len tartamudeando con nerviosismo.

—¡¿Que qué me trae por aquí?! Pues recibí un e-mail del director de su instituto.

—¿A-Ah, sí?

—¡Oh, sí! Y adivinen qué… Me contó que Rin se encontraba ya casi cerca del límite de la inasistencia, y que no asistía a clases desde hace ya un poco más de dos meses. ¡Pero nunca me habría imaginado que…! —volvió a alzar su colérico tono de voz, convirtiendo su mano derecha nuevamente en forma de puño.

—¡Aahh! ¡Perdónanos por favor, Meiko-nee-chan! —rogó Len cubriéndose la cabeza con sus brazos a modo de autodefensa.

—Espera… —la molesta expresión de la castaña se llenó de confusión— ¿Por qué eres tú el que se disculpa? ¿Y por ambos…?

Ambos gemelos palidecieron, volviéndose completamente rígidos, y con sus ojos tan abiertos como platos, tragaron saliva simultáneamente. Meiko cerró sus ojos con el ceño fruncido, mostrando levemente los dientes mientras parecía que gruía, con su firme puño a punto de temblar de tanto apretarlo y conteniendo sus fuertes impulsos homicidas, mas no pudo reprimir un segundo golpe sobre las cabezas de los ambos culpables gemelos, según la conclusión a la cual no le fue difícil llegar.

—¡Buaah! —lloriqueó Rin sobándose su rubia cabeza.

—Por dios santo… —pronunció Meiko mientras resoplaba intentando sosegarse, dirigiéndose a la puerta principal para cerrarla de una vez por todas, preocupándose de entrar antes su equipaje en el interior del recinto— Ah, sabía que no debía de dejarlos solos, sabía que debí habérmelos llevado a Estados Unidos conmigo cuando todavía eran inocentes… —casi habló para sí misma mientras se dirigía con toda la libertad del mundo hacia la sala de estar para luego sentarse sobre el sofá soltando un sucinto suspiro— Je, como si con eso hubiera evitado que esto ocurriera… —murmuró burlonamente con una media sonrisa y con sus ojos suavemente cerrados, mientras se encontraba cómodamente sentada y con su cabeza apoyada sobre la punta de los dedos de su mano izquierda, mientras que su brazo derecho se encontraba apoyado sobre el asiento.

—¿Eh? ¿Acaso no estás enfadada? —se acercó Len cautelosamente, con Rin siempre arrimada a su espalda de puntillas, observando parcialmente la escena por sobre uno de sus hombros.

—¡Por supuesto que lo estoy! —volvió a fruncir el entrecejo, pero sin abrir sus ojos, luego relajó su expresión— Pero bueno, lo hecho, hecho está, ya no hay nada que podamos hacer al respecto.

—¿No vas a… separarnos? —inquirió suavemente Rin, asomándose con timidez.

—¿Eh? ¿Por qué yo habría de hacer algo tan cruel como eso? —abrió sus ojos y los miró con la frente levemente arrugada, casi como si se hubiese sentido ofendida por eso.

—Me-Meiko-nee-chan~ —pronunciaron a la vez los gemelos, con la mirada iluminada y conmovida.

—¡No crean que eso les quita culpa! ¡Siguen estando en problemas, ¿lo saben?!

—Sí~ —sollozaron ambos.


—Ah~ Me encanta la costumbre japonesa de tomar el té, creo que la echaba bastante de menos —Meiko cerró sus ojos del gusto, con la taza caliente entre sus manos.

—Meiko-nee, este año acabarás la preparatoria si no me equivoco, ¿no? —comentó Rin sentada en el sofá contiguo, con Len a su lado.

—Bueno, algo así… La verdad es que tengo un montón de inasistencias, pero como mis notas siguen siendo de las mejores debido a que soy a pesar de todo una alumna aplicada, lo están positivamente considerando. Además, poseo de la ayuda de la compañía, lo que también es un apoyo considerable…

—¡Ah! Es cierto, ¿cómo te fue en la venta de tu último single?

—¡Vendí un millón de copias! —Meiko sonrió alegremente.

—¡Whoa, genial!

—El otro día lo iba escuchando en la radio, es todo un hit —comentó Len sonriendo.

—Jeje —la castaña hizo un gesto de paz con los dedos de una de sus manos— Pero bueno… no es de mí de quien se supone que deberíamos estar hablando, ¿saben? —les recordó en un tono de voz más serio, para luego beber otro sorbo de su taza de té.

Los gemelos Kagamine bajaron la mirada en una lamentable expresión, se sentían culpables de haber hecho algo realmente malo. Meiko observó sus rostros durante breves instantes, luego suspiró.

—Está bien, mañana iré a hablar con su director y le explicaré que Rin tuvo problemas de salud…

Los dos levantaron su cabeza y dirigieron su mirada a la tía Meiko, para luego dedicarle una semi-sonrisa.

—Gracias Meiko-nee-chan —dijo Len agachando brevemente su cabeza en señal de gratitud.

—Pero eso no es todo… —agregó provocando cierto aturdimiento en los hermanos, quienes la cuestionaron con sus ojos a la espera que continuara— Le diré que ustedes no van a asistir a su preparatoria en el futuro.

—¿Eh? ¿Por qué habríamos de ir a otra preparatoria? —inquirió la chica rubia con el ceño fruncido de la confusión.

—…Vendrán conmigo a Estados Unidos.

Un silencio incómodo y absoluto se apoderó de la habitación. Tanto Rin como Len se habían congelado por completo, sin pestañear ni lograr siquiera respirar, intentando asimilar el contenido de sus sucintas pero significativas palabras.

—¡¿EEEEHHHH?! —exclamaron unísono Rin y Len, con la boca más abierta que nunca antes en sus vidas.

—¡¿Q-Q-Q-Q-Qué?! ¡¿Por qué?! —exigió saber la rubia adolescente atónita.

Meiko bebió tranquilamente otro sorbo de su taza de té antes de levantar su mirada para responder.

—Ustedes comprenderán que con esa panza no se pueden quedar por mucho tiempo en este lugar. ¿Hace cuanto tiempo que has estado escondida en este departamento, Rin?

Rin bajó la mirada con un puño en el pecho, mordiéndose suavemente el labio inferior y sin contestar. Meiko enarcó una ceja casi imperceptiblemente mientras la observaba.

—Además —continuó—, incluso si se quedan aquí, ¿cómo van a vivir con ese niño? ¿Cómo terminarán sus estudios? ¿De qué vivirán? Saben que siempre pueden contar con mi ayuda, pero al vivir a un océano de distancia se complican las cosas —Meiko hizo una breve pausa para analizar los rostros de los dos, quienes se encontraban cabizbajos—. Deben venir conmigo, yo los ayudaré a sobrellevar esta situación —concluyó procurando inspirarles confianza con su tono de voz protector.

—Pero Meiko-nee-chan, estaríamos abusando de ti de esa forma… —comentó Len con la preocupación legible sobre su rostro.

—Jaja, imposible, después de todo ustedes son mis queridos sobrinos —dijo con una risita musical—. Además, tengo algo planeado para ustedes…

—¿A qué te refieres? —inquirió el muchacho con una seriedad propia de un adulto.

Meiko se mordió el labio inferior mientras aún sonreía, bajando la mirada al momento de buscar las palabras más adecuadas para lo que quería comunicar.

—Serán parte de un proyecto llamado Vocaloid.

—¿Eh? ¿Vocaloid?

—¿Qué es eso? —preguntó la rubia con el ceño fruncido.

—Pues verán… —Meiko se pareció preparar para una explicación un poco extensa— Ustedes saben que Crypton, la compañía en la que me encuentro, es un afiliado de Yamaha Corporation, ¿no? Sería algo así como una sub-clasificación, por decirlo de algún modo. —La chica comprobó sus rostros antes de continuar, mientras que los gemelos se encontraban asintiendo con la cabeza con calma— Bien. Lo que sucede es que Crypton propuso este proyecto, el cual aún no ha sido aprobado del todo, pero se encuentra en periodo de prueba, por lo que se está desarrollando en Estados Unidos. También querían incluir Vocaloids japoneses, es por eso que yo y Luka-san nos encontramos residiendo allá, aunque en realidad, esto aún está en pañales, ya que hasta el momento somos las únicas de origen nipón, el resto son todos de habla inglesa… Pero al parecer, a pesar de ello, el proyecto va en alza, las cifras lo indican —tragó saliva—. Quizás como ya hayan deducido, se trata de un proyecto musical, algo así como una cadena de cantantes unidos por una identidad, mas sin convertirse tampoco en un grupo musical. En resumen, se convertirán en cantantes.

Rin y Len pestañearon con los ojos tan dilatados como platos, casi parecían que irían a desorbitarse en cualquier minuto mientras no fuesen a reaccionar. Cada uno se señaló a sí mismo con el dedo índice, luego se miraron el uno al otro con la incredulidad aliada con el pasmo, con el dedo todavía extendido. Al mismo tiempo se volvieron a su tía, pero señalando ahora a su respectivo gemelo.

—¿Eh? —pestañearon repetidamente.

—¡Ah, vamos! Los he oído cantar juntos, son magníficos, no pueden negarlo. Serían un dúo inigualable. Además, entrarían en la compañía en un abrir y cerrar de ojos, les aseguro que tendrán éxito, sin duda —Meiko sonrió con mucha confianza en sí misma.

—E-Espera, incluso si eso funcionara… —la interrumpió Rin un tanto abrumada— ¿Qué sucederá con el bebé?

—No podemos dejarlo solo —señaló Len interpretando a lo que Rin se refería.

—Descuida, yo ya saldré de preparatoria, por lo que tendré relativamente más tiempo, podremos arreglárnoslo. Además, sin duda cuento con la ayuda de Luka-san…

—¿Luka-san? —pronunció Len, recordando que ya la había mencionado hace instantes.

—¡Ah! Es mi compañera de cuarto, es bilingüe y me ayuda a sobrevivir en América —rió brevemente—. Es realmente de mucha ayuda, un poco seria, pero de muy buen corazón. ¡Ah! Antes de que se me olvide, les traje algo a los dos… —Meiko se levantó para rebuscar un par de paquetes entre sus cosas— Este es para ti, Rin-chan, son sus regalos de navidad atrasados… y este es para ti, Len-kun...

—¡Whoa! ¡Una guitarra electro-acústica! —exclamó al momento que Rin ya se había encargado de hacer trizas el papel de regalo que envolvía su obsequio.

—¡Yei! Es el micrófono de la nueva línea de Yamaha, ¡lo había estado deseando desde que salió!

—¡Muchas gracias, Meiko-nee-chan! —dijo Len con la mirada brillante.

—Jeje, me alegra que les hayan gustado —mencionó Meiko cerrando sus ojos de gusto junto con una sonrisa, luego volvió a encaminarse a su sillón, pasando por al lado de un mesón con un montón de papeles amontonados, los cuales no pudo evitar pasar por alto, por lo que tomó uno entre sus manos sin llamar demasiado la atención— ¿Se solicita empleado? Pff… —arrugó dicho papel con una mano, lanzándolo a su suerte en algún lugar del suelo con el ceño levemente fruncido de la recordada molestia, luego se acomodó en su asiento cerrando sus ojos sin darle más rodeos, mientras que sus sobrinos aún se encontraban extasiados a causa de sus obsequios.

—Hay una cosa… —pronunció Rin repentinamente, mirando hacia el piso.

—¿Um? —Meiko abrió sus ojos mirando con cierta confusión en su dirección.

—Hay una cosa que quiero decir… Quiero que el bebé nazca aquí, en Japón —manifestó levantando la mirada hacia ella.

Meiko resopló cerrando sus ojos por unos breves instantes.

—Bueno, bueno, nos podemos quedar hasta entonces.

—Espera Rin, ¿no crees que puede ser un poco egoísta? —la detuvo Len con seriedad, pero a la vez con delicadeza— ¿Qué sucede si la tía Meiko no puede quedarse por mucho tiempo a causa del trabajo?

—Ay, no te preocupes —le dijo Meiko moviendo su mano hacia delante y atrás un par de veces, restándole importancia al asunto—, la compañía me lo debe… luego de no dejarme venir cuando ocurrió el accidente debido al periodo de grabaciones… —lo último lo pronunció en un susurro de resentimiento, con una sombría mirada baja.

Rin y Len la observaron con cierto rasgo de lástima, pero sin embargo ninguno se atrevió a decir nada, pese a la necesidad de asegurarle que en el fondo, no había sido algo tan grave. Meiko, al darse cuenta de su propia actitud, la cual quebraba la reciente aura amena presente en la atmósfera, levantó el rostro pestañeando brevemente y casi se aclaró la garganta antes de dirigir su sonriente mirada a sus sobrinos.

—¿Sabían que al ser gemelos es genéticamente mayor la probabilidad de que tengan gemelos también? —les sonrió aún más ampliamente.

Len y Rin dilataron su expresión simultáneamente para luego compartir una brillante mirada, dibujándose a la vez y paulatinamente una sonrisa una sonrisa de emoción sobre sus labios, dejándose saber así que pensaban de la misma manera.

—Te imaginas…

—…si de verdad fueran…

Se comunicaban predominantemente con los ojos, casi de forma telepática de no ser por las vagas frases que se escapaban de sus emocionadas bocas. Meiko rió por lo bajo.


—¡Vaya, me costó llegar! —exclamó Meiko— Sí que haces mapas complicados, si no fuera porque Rin-chan se tomó la molestia de explicarme tus garabatos e indicarme el cómo venir…

—Pff, sabes que nada de esto habría pasado si te hubieses levantado por la mañana y me hubieras acompañado al instituto temprano. Tienes un muy mal despertar, ¿lo sabes?

—Mira quien lo dice, si no fuera por Rin-chan tú…

—Y eso que me preocupé de hacer un mapa… —murmuró Len ignorando a la castaña, cerrando sus ojos con expresión de molestia.

—¡Pero en fin! ¡Menos mal he llegado al fin y al cabo! —dio por concluido alzando su tono de voz— Así que, ¿es aquí la oficina del director?

—Eso parece…

—Aunque se me hace un poco exagerado el tamaño.

—Bueno, después de todo se trata de la organización de una secundaria y también de una preparatoria…

—Supongo que tienes razón… Bueno, entremos —dijo la mujer de manera autoritaria.

—Eeer… —titubeó Len de inmediato.

—¿Qué sucede?

—Es que a los alumnos no se nos tiene permitido el acceso… —desvió la mirada torciendo el gesto, disminuyendo levemente el tono de voz.

—Ah —Meiko suspiró— Entiendo… bueno, ¿entonces me esperas aquí?

—Sí, no te preocupes.

—Está bien, gracias por enseñarme el camino…

—No hay de qué… —pronunció antes de ver a Meiko desaparecer al ingresar al recinto.

Len buscó al poco rato una pared para apoyarse, luego soltó un bostezo. Dirigió su mirada hacia al frente y pudo observar a la masa de estudiantes, predominantemente de preparatoria, desalojar la institución. Recién cayó en la cuenta de que podría estar mucho tiempo allí esperándole, considerando además la ausencia de compañía de su hermana gemela en el departamento. Comenzó a inquietarse. ¿Y si Rin lo necesitaba? ¿Y si sufría nuevamente de alguno de los síntomas de la anemia? Su expresión se turbó de manera inevitable.

El sonido de una garganta aclararse le llamó la atención, provocando que, al dirigir su rostro hacia el lugar desde donde provenía, cambiase su expresión afligida por una más desconcertada. Le costó un poco dar crédito a sus ojos por un momento…

—¿Kaito? —preguntó casi como si lo estuviese intentando confirmar.

—Por fin te encuentro… —musitó con una triste seriedad.

—¿Eh…? —soltó realmente confundido de sus labios.

—Es que… emm… esto… —Kaito palpo con una mano su nuca mirando hacia sus zapatos— Te he estado buscando.

Len ladeó levemente su cabeza con el ceño fruncido de la extrañeza. ¿Para qué habría de buscarle Kaito a él? ¿Y más aún luego de su último e incómodo encuentro? Hizo predominar la seriedad en su expresión para luego asentir una vez con la cabeza, dándole a entender que tenía de su atención. Kaito tragó imperceptiblemente, luego dio una pequeña bocanada de aire, preparándose para lo que iría a decir a continuación.

—Escucha Len, no me sentí muy bien luego de lo que te dije la otra vez, y mucho menos luego de la forma en la que te traté. Tú no te merecías nada de eso, y yo tampoco tenía ningún derecho a comportarme de ese modo. Sé que me extralimité y que mi reacción fue exagerada, después de todo, realmente no tiene nada que ver conmigo —Kaito se mostraba avergonzado— Y-Y quiero que sepas que… encuentro estúpido mandar a la mierda nuestra amistad por algo como esto, ya que yo de verdad la valoro muchísimo y no estoy dispuesto a perderla. Así que, por favor, te pido que me perdones —bajó su cabeza con arrepentimiento, cerrando sus ojos con fuerza.

Len pestañeó repetidamente mientras intentaba procesar el cómo había terminado Kaito haciendo eso ante él. Estaba sorprendido, de eso no podía culpársele. Sin embargo, Len no necesitaba que Kaito agachase su cabeza frente a él para probarle que se sentía realmente arrepentido y que estaba siendo sincero con él.

—No te preocupes —le aseguró sonriendo.

Kaito abrió sus ojos y levantó lentamente la cabeza, encontrándose con el sonriente rostro de su mejor amigo observándole, quien al encontrarse con sus azules ojos le dedicó una sonrisa aún más amplia. Len apreciaba también a su amigo de la misma forma, a pesar de todo. Kaito le sonrió a su vez con una nueva e iluminada mirada. Pareciera como si fuese a decir algo o como si estuviese a punto de concretar algún movimiento, al momento de que una prepotente y quejumbrosa voz los interrumpió irrumpiendo en la escena.

—Aahh, maldición. Esta gente sí que es difícil de tratar —salió con aire frustrado la mujer de cabellos castaños desde el interior del recinto.

Len se alertó de inmediato, obviamente, y se dio vuelta en su dirección para atender a su tía.

—Meiko-nee-chan, ¿qué sucedió? —la interrogó al notar que su actual actitud no era buena señal.

—Ese terco director, ¡hasta le ofrecí un autógrafo y no cedió! —continuó quejándose, cruzándose de brazos con la molestia reflejada en su expresión.

—¿Eh? ¿Pero qué ocurrió? —Len comenzó a impacientarse, aún más confundido.

—¡Es que yo le dije que…! L-Le dije que… —su ímpetu comenzó a desaparecer progresivamente, pero a gran velocidad. Su expresión cambió por completo, todo su cuerpo se destensó, en primera instancia sus brazos, incluso su boca se abrió un poco, manteniendo sus párpados bien abiertos.

Len frunció el ceño, luego comenzó a agitar una de sus manos frente a su imperturbable rostro.

—¿Aló? ¿Meiko-nee-chan? ¡¿Hola~?! —exigió su atención completamente en vano.

Pero al poco rato, no le costó identificar el rojizo rubor de su rostro decorando sus mejillas, sin pasar por alto tampoco el inusual y repentino brillo de sus grandes ojos. Len parpadeó descolocado, luego dirigió su mirada hacia el lugar en donde ella dirigía la suya, en un intento de comprender qué rayos era lo que estaba sucediendo. No le fue difícil identificar al agente principal que estaba causando aquello, el cual mantenía un semblante bastante similar al de Meiko, por no decir idéntico.

El peli azul tenía el rostro completamente rojo, manteniendo una de sus manos sobre su boca, en un intento de ocultar su pasmo, quizás. Su corazón se encontraba latiendo como nunca antes lo había hecho en toda su vida, brincando hasta la garganta en una frecuencia inconcebible. Hizo un intento por respirar, mas su cuerpo no le respondía. Había perdido completamente el control de sí. Lo único que su integridad le podía permitir era el contemplar detenidamente y sin posibilidad de distracción alguna la indescriptiblemente impactante imagen que sus ojos le mostraban. Se habría refregado los ojos de haber podido hacerlo, tan solo para comprobar que aquello que estaba visualizando no era una ilusión, sino que era real. Las mariposas dentro de su estómago revoloteaban en una desesperada lucha para poder escapar, subiendo hasta no más allá de su pecho, encontrando el insuperable obstáculo que significaba la imponente fuerza del martillo en su interior.

Meiko hacía de las mismas, luchando inconscientemente por mantener sus pies sobre la tierra, lo cual no podía discernir si estaba logrando exitosamente, ya que sentía prácticamente todo su cuerpo flotando en el aire. Una palabra, incluso tan solo un leve movimiento por parte de aquella azulada divinidad bastaría para que volviese en un estruendoso golpe a tierra. Sin embargo, aunque le sonara doloroso, tenía el masoquista anhelo de lo que hiciera suceder, tan solo para ratificar que aquello que hacía que su pulso se descontrolara caóticamente y sin explicación lógica o coherente alguna fuese efectivamente un ser vivo, y no un producto de su inusualmente activa imaginación. Pero como nada de aquello ocurría, Meiko ya sentía que había perdido por completo el suelo bajo sus pies, mientras que su único cuadro de visión posible había eliminado todo lo demás a su alrededor.

Len lo supo de inmediato, aunque le costó un poco de creer, o mejor dicho, de asimilar. Llegó a la conclusión de que su intervención allí era indispensable, de lo contrario ellos dos podrían encontrarse hasta el anochecer contemplándose atontadamente el uno al otro sin pronunciar ni una sola palabra.

—Meiko-nee-chan —fue evidentemente ignorado una vez más, mas la castaña no pudo evitar seguir escuchando lo que el rubio le estaba diciendo—, él es mi amigo Kaito, somos compañeros del club de basketball del instituto, está en tercero de preparatoria.

—Ah… —musitó parpadeando, incorporándose débilmente mientras volvía en sí con lentitud.

—Kaito… —se dirigió al peli azul esta vez, provocando que una desesperada pero disimulada inhalación que reclamaban desde hace un rato los pulmones del aludido se concretara, luego se incorporó torpemente— Ella es mi tía Meiko, llegó ayer desde Estados Unidos, es cantante profesional.

—M-Mucho gus-to… —pronunció Kaito con dificultad, sin lograrse explicar el porqué tuvo que retener el impulso de sus labios al querer pronunciar un "cásate conmigo" en lugar de lo que había realmente dicho.

—Igualmente… —intentó elevar su tono de voz manteniendo una mano sobre su pecho, mientras que el rubor de su rostro se negaba a desaparecer.

Continuaron mirándose fijamente a los ojos, a lo que Len se comenzó a inquietar con respecto a perderlos presencialmente otra vez.

—¡Meiko-nee-chan! ¿Qué ocurrió allí adentro? —demandó desesperadamente su atención, un tanto histriónicamente.

—¡Ah! —volvió a pestañear repetidamente haciendo un verdadero esfuerzo por mantenerse orientada— El director… sí… esto… el director… c-claro, él… —su mente le impedía pensar con claridad, mientras tan sólo balbuceaba tartamudeos sin sentido.

Len estuvo a punto de golpearse su frente con la palma de su mano con sonoridad, sin embargo, Kaito impidió su propósito con su precipitada intervención.

—¡Bueno Len! —exclamó a gritos sin percatarse de ello, tensando sus hombros y pegando sus brazos a los costados de su cuerpo— ¡Tan sólo quería decir eso! ¡Muchas gracias! ¡M-M-M-M-Meiko-san, fu-e un gr-an placer cono-certe! ¡Tengo muchas cosas que hacer! ¡Así que, nos vemos! —se despidió antes de irse a un apresurado paso de robot, mientras parecía que expelía vapor a través de los poros de su nuca.

Meiko no logró reaccionar por completo, no hasta una vez que la presencia de Kaito se hubo desvanecido definitivamente. Cuando aquello se concretó, la castaña no pudo evitar soltar un largo y profundo suspiro, luego volvió a incorporarse en el tiempo y lugar correspondiente, retomando su autoritario semblante y la firmeza en su tono de voz.

—En fin, ¿en qué estaba?

—Me decías qué fue lo que ocurrió con el director —dijo Len sintiendo que había dicho algo tan evidente como que el cielo era azul.

—Claro, claro. Argh, lo que sucede es que me exigió un certificado.

—¿Certificado?

—Certificado médico, de lo contrario, a pesar de haberse presentado el apoderado o tutor personalmente, la inasistencia de Rin no será justificada —frunció el ceño y pensativa agregó— ¿De casualidad habrás llevado a Rin-chan al médico a causa de la anemia? ¿O acaso supieron de inmediato que está embarazada?

—¡Oh, no! ¡Por supuesto que no! Eso fue lo último que siquiera habría pasado por mi mente —respondió el rubio—. Pues sí la llevé, estaba muy preocupado por su estado…

—¿Sí? ¿Y de casualidad les dieron algunos papeles o documentación? —cuestionó esperanzada.

—¿Los mismos que ratifican que está embarazada? No, los reciclé hace semanas…

—Ah, vaya… —pronunció Meiko, sin haber considerado aquel factor no menor— Rayos… —susurró para sí adoptando nuevamente una postura pensativa, y luego de varios segundos de suspenso, agregó repentinamente rompiendo el silencio— Len-kun, adelántate a casa y ve primero a cuidar a Rin, yo debo realizar una llamada…

—Hum —pronunció el aludido al momento de asentir con la cabeza para luego darse vuelta y marcharse a paso apresurado de ese lugar para ir al encuentro con su gemela lo más pronto posible.

Meiko visualizaba con expresión seria la figura de Len alejarse progresivamente, luego se dispuso a tomar su teléfono celular y marcar un número luego de buscar en su agenda. Se colocó el auricular próximo a su oído, mientras que sentía que la emoción que la iba carcomiendo aumentaba su pulso. "Ojalá aún funcione este número…" pensó mientras oía el trivial sonido del teléfono mientras se concebía la comunicación, aquel intrigante tono de espera…

—¿Diga? —escuchó una ronca y masculina voz por el parlante del celular, sin poder evitar que sus ojos se llenaran de brillo ni el esbozar una nostálgica sonrisa.

—Gak-kun… —musitó con una inexplicable alegría interior.

—¿Eh? —Pronunció aquella voz al reconocer el desacostumbrado sobrenombre— ¡¿Puede ser…?! ¡¿Mei-chan?!

—Tiempo sin verte… —comentó Meiko manteniendo su bella sonrisa— Necesito pedirte un favor… —manifestó con urgencia, conteniendo las palabras de su receptor para, al parecer, más tarde…


Hola! :D Me extrañaron? Porque yo si a ustedes x'D Como adivinarán, vengo a disculparme por la tardanza T-T Lamentos haberlos tenido abandonado por tanto tiempo, pero este capítulo se me hizo eterno D: (sumándole además las reiteradas complicaciones académicas que me complican la vida :c), pero tomé me tomé un fin de semana lleno de feriados para terminar de escribirlo :'D Y sí, me siento terrible, creo que esta es la vez que más los he hecho esperar con una actualización, espero que puedan perdonarme u.u Y que por supuesto, hayan disfrutado del capítulo n_n

Asdasd por los que se preguntan cómo me fue en Argentina, pues la pasé espectacular! *O* Buenos Aires es simplemente una cuidad preciosa, el tango pasional, la parrilla incomparable, chocolates deliciosos *¬* y libros muy baratos! :D compré mucho manga, ya que aquí cuestan el triple x'D También aproveché en avanzar un poco con el fic en el avión :3 y para los que no saben! (aunque creo que solo a unos pocos se los he contado xDD) allá me atacó una idea increíble! Así que se viene para después otro fic gigante xD Eso quiere decir que a partir de diciembre no los dejaré tranquilos con tanto twincest xDDD Espero que eso remedie en cierta medida y compense la espera a la cual los he malacostumbrado a estar sometidos x'D Pero se viene un verano recargado, de eso no hay duda n_n

Evidentemente, quiero disculparme también por haber llegado y desaparecido en el capítulo anterior, de verdad tenía muchas cosas que quería decir :C pero Argh maldito tiempo, esa sí que fue una semana asquerosa ¬¬ en fin xD

Aunque suelo responder los reviews que me dejan de aquellos que tienen cuenta en fanfiction por inbox, no puedo menospreciar a los "Guest" que se han tomado la molestia de escribirme igual (¿¡Cómo podría!?), así que quiero darles especiales gracias a MikanPower, muchas gracias por dejarme un review por primera vez! Y lamento no haberte contestado :c me alegra que te haya gustado mi historia n_n y lamento haberte hecho llorar, al parecer suelo hacer eso con frecuencia u.u xD

Gracias también a Yuki Kagamin3, muchas gracias por salvar una banana n_n eres muy perceptiva! Y no creo merecer que me llames Ai-sama xD Es todo un honor el saber que el primer lemmon que hayas leído de Vocaloid haya sido mío TuT y lamento hacerte llorar u.u Me alegra que te gusten mis historias :3

A Cristy, por supuesto, lamento tanto no haberte respondido T-T es que estaba volando caóticamente u.u ojojo me hiciste fantasear mucho imaginándome a Len haciendo trabajos tan sensualosos *-* especialmente de host *¬* xDD jajaj no me pidas spoilers! xD ajkjakjj muchas gracias por tu review :3

AmuHinamuri2011! Muchas gracias por tu paciencia TuT y no te preocupes, aunque tarde, nunca dejaré de actualizar historias para ustedes *-* De verdad crees que mejoro? :3 wiii! Eso es lo que estoy constantemente deseando x'D ajajajaj me dio mucha risa tu comentario xDD dudo mucho que a alguien le interese un video mío con fotos de mis vacaciones en Argentina e_e xDD y en una de esas el destino hizo que te cruzaras conmigo por la calle sin siquiera saberlo (?) xD

Tsuki Choko: :DDDDDDD llevas tiempo leyendo mis historias? TuT aunque lamento que no me lo hubieses hecho saber antes, pero no importa, porque ya me enviaste un review al fin y al cabo n_n Muchas gracias! :DDD Y no te preocupes, de momento no pienso dejar de escribir ni loca xD y lamento tardarme en actualizar u.u aunque eso signifique que leas el resto de mis historias xD (muchas gracias, por cierto n_n). Querida, puedes estar segura de que nunca dejaré una historia sin terminar :3 Y lamento deprimirte con mis tardanzas T^T lo lamento tanto, es que simplemente no puedo actualizar antes, estoy realmente ocupada T-T Pero en diciembre todo acabará :'D wiii tu comentario me alegró el día y me sacó una sonrisa, muchas gracias :) Y por supuesto! Gracias por haber salvado una banana por primera vez, nunca es tarde para hacerlo, y me alegra mucho el que lo hayas hecho n_n

También gracias a "Guest", a "LOL" (xD) (incluidos sus insultos a la peli verde xD muchas gracias n_n), y a Sxsx (sí T^T a mí también me gustaría actualizar más seguido u.u gracias por seguir mi historia n_n),

También a Eva Mellark Everdeen y a Fubuki-Silver n_n

OK! Quiero darles las gracias también a mis amores de siempre que se encargan siempre de hacerme saber sus valiosas opiniones con un review :3 Gracias a Shade (y por el lemmon que ansío leer *-*), a The legend of Ren, a lucky-chance, a Liia-P, a Rilliane Kagura Kagamine, a amy salas, a la recién incorporada y responsable de mis últimas carcajadas Franka27xD, a Diana Kagamine 96, a Shironeko koi, a Airam Kagamine, a la excelente mangaka Mavafi, a KagamineCandie, a Laura Mine y a mi futura compañera de covers Ang97 n_n

A TODOS MUCHAS GRACIAS POR SU PACIENCIA Y POR SU APOYO! Y sobre todo, gracias por sus hermosos reviews, los quiero mucho .

Y nunca es tarde para dejar un review por primera vez, por lo que si nunca me has mandado uno y tienes alguna crítica o algo que te gustaría compartir, no seas tímido y salva una banana de la aplanadora :DD Ai Utae te lo agradecerá n_n'

Para todos aquellos lectores que disfrutaron de "A Magnet Story", les diré que les estoy preparando una sorpresa n_n más adelante les diré de qué se trata y por supuesto, lo dejaré posteado en mi perfil ewe

Y bueno, recordarles a mis lectores twitteros que me sigan en twitter, comparto cada tontera x'D y los pongo al día con el estado de las actualizaciones, claro n_n

Un abrazo gigante y nos vemos en la próxima actualización! (lamento no darles un adelanto de título tampoco en esta ocasión, la verdad es que no lo tengo, ya que hace rato que me alcancé con mi cuaderno a las actualizaciones x'D pero cuando lo tenga decidido lo publicaré en twitter :B)

Los quiero, bye bye! n_n