Capítulo 24: Oportunista.
Casa de los Díaz
Habitación de Star 11:40 am.
El ambiente se volvio demasiado tenso en cuestión de segundos, mientras Kelly observaba cuidadosamente a Marco, con su mano lista para empuñar su espada si lo necesitara. Inmediatamente, el chico cambio de una forma tan drástica que era difícil de creer.
Por lo que había escuchado del humano de parte de Star en meses anteriores, se suponía que era un buen chico, amable y tierno, usando las palabras de su amiga. Incluso por unos instantes cuando él entró en la habitación pudo darse cuenta de eso, así que no le sorprendía que ahora ellos compartieran una relación. Sin embargo, ahora, su mera presencia irradiaba peligro en cualquier dirección, como si fuera el más peligroso de los monstruos, y ella sabía identificar eso, considerando que luchaba contra ellos por mero pasatiempo. Además, recordaba que ella también le había contado anteriormente algunas cosas sobre el chico y este, en algún momento, adquirió poderes mágicos, pero en su mente había pensado en algo sencillo, como hacer levitar objetos o algo parecido, no en algo tan siniestro como lo que veía ahora.
Lo curioso es que el chico aún seguía viéndose como un humano cualquiera… a excepción de los orbes de las pupilas en sus ojos ahora brillaban con un intenso color purpura. Si tuviera que hacer una comparación, el chico podría parecerse un poco a Tom por la presencia intimidante, pero había algo muy distinto… demasiado distinto a decir verdad. A diferencia del príncipe demonio, quien se dejaba llevar muy fácilmente por la ira, el humano se veía demasiado calmado y tranquilo… tanto que le sorprendía el hecho de que su misma intuición le ordenaba no luchar contra él. Si el chico podía verse tan amenazador como Tom estando calmado y sin hacer nada, no quería ni imaginárselo cuando estuviera furioso de verdad.
Lentamente, al ver que el chico no ceso con su mirada hostil, Kelly estuvo a punto de desenvainar su espada y darle una lección al humano, muy a pesar de lo que pueda pensar Star.
Sin embargo, ella al estar en medio de ambos y al ver que no desistían las ganas de pelear, ella los interrumpió agitando las manos, cubriendo a Kelly intentando explicar la situación.
-¡Whoa! ¡Marco! Tranquilo, ella es una vieja amiga, me ayudo a luchar con la loca de antes.- Star siguió agitando sus manos un poco, indicando que no debía preocuparse.
El chico observo por unos segundos, como si analizara a Kelly de pies a cabeza para asegurarse que no fuera un peligro.
-Bien de acuerdo…- Entonces bajo los puños y las partículas de su magia se dispersaron por la habitación, señal que la había desactivado. -Discúlpame por actuar tan agresivo…-
Y así como así, de un momento a otro, todo el peligro que irradiaba se esfumo casi por completo al igual que las curiosas partículas que se desprendieron de su cuerpo. No obstante, el chico no parecía haber bajado la guardia por completo, sus ojos ahora tomaron un color simple, pero aun la observaba por unos segundos con la misma desconfianza del principio. Casi hasta daba la impresión de ser un guerrero cauto y con experiencia. Kelly se preguntó si el chico aprendió en la Tierra o sobre la marcha, era difícil saberlo considerando que lo acababa de conocer.
Rompiendo por completo la tensión en el ambiente, Janna comenzó a toser al mismo tiempo que intentaba recobrar el sentido e intento reincorporarse, pero todos sus músculos le dolían, como si hubiera estado corriendo todo el día en clase de gimnasia. Volvió a caer hacia atrás, solo que al menos ahora estaba en la cómoda cama de Star.
Al notar esto, tanto Star como Kelly se acercaron a ella para cerciorarse de que estaba bien. Marco quedo relegado por unos pasos, no es que no le interesara como estaba Janna, también era su amiga y de cierto modo extraño le tenía cariño, pero ahora tenía algo mas es mente, algo que lo preocupaba bastante ajeno a lo que ocurría en esos momentos…
-Ugh… ¿Qué...? ¿Qué ocurrió?- Murmuro la pelinegra abriendo los ojos y llevando una de sus manos a su frente.
Sin siquiera responder, Star rápidamente la abrazo, aliviada al ver que ella estaba bien.
-Auu… eso duele…- Se quejó Janna al notar más presión en su magullado cuerpo.
-¡Disculpa! Es solo que me alegra que no te lastimaran.- Replico Star soltándola con cuidado.
-Nah, se necesita más que una chiflada para acabar conmigo.-
Mirando un poco más hacia atrás, pudo notar que Marco también estaba ahí, solo que a diferencia de ellas, perecía ser tener más heridas. Por lo que eso llamo su atención.
-Oye chico seguridad, ¿a ti también te dieron una paliza? Te ves terrible.- Exclamo Janna llamando la atención del chico, quien estaba mirando al suelo pensativo.
-No exactamente, el otro sujeto termino con más heridas, pero parecía no importarle…- Marco miro al suelo unos momentos, recordando lo que sucedió hace poco tiempo atrás.
-Eso dicen todos los que pierden. Tranquilo, a veces nos pasa hasta a los mejores, solo mírame… tanta lucha y hasta perdimos nuestras mochilas en el proceso…-
Janna hizo un gesto con sus manos señalándose a sí misma. Marco volvió a verla unos momentos para después desviar su vista al suelo.
-Entiendo, pero antes deberías cambiarte de ropa…- Murmuro el chico cabizbajo notando que la pelinegra había ¨perdido¨ algo más que las mochilas.
Dicho esto, Janna se observó a sí misma y se dio cuenta de que su atuendo tenía múltiples agujeros por todas partes causados por los proyectiles de Abigail, además de ligeros cortes y magulladuras también. Eran bastantes, casi hasta parecía un milagro que nada la hiriera de gravedad, y si bien no mostraba demasiada piel, era suficiente para incomodar a cualquiera.
-Oh esto… si, me descuide un poco, pero creo que a un chico pulcro como tú no le importe verme así. Por cierto, ¿podrías prestarme algo de ropa Star? Espero que a Marco no le moleste que me cambie ahora mismo…-
Kelly miro un tanto incomoda y molesta la actitud de la chica de la Tierra. ¿Acaso en esa dimensión no había respeto a las relaciones ajenas? Por su parte, Star solo rodo los ojos. Ya se había acostumbrado a la actitud de su amiga. Lo que Kelly no sabía es que Janna simplemente actuaba como siempre lo hacía, buscando la más mínima oportunidad para molestar a Marco, no solo para divertirse ella misma, sino para aligerar un poco el tenso ambiente que noto apenas recupero el conocimiento.
Pero en esta ocasión, ocurrió algo que nunca antes había pasado. Usualmente ante la insinuación, el chico se incomodaría bastante y hasta se pondría rojo de vergüenza, pidiéndole que parara. En lugar de eso respondió amablemente sin prestarle mucha atención.
-Ya veo. Has lo que necesites, yo saldré un momento de la habitación para que puedas cambiarte. Además, si no puedes moverte aun por tus heridas, puedes quedarte en mi casa el tiempo que haga falta, no creo que a mis padres les moleste... Si me disculpas, me retiro.-
Entonces se acercó a Star y le dio un rápido pero cariñoso beso en la frente antes de irse. Como respuesta, ella lo observo preocupada.
-Ehh… ok.- Alcanzo a replicar Janna y Marco solo agito una de sus manos como señal de que la había escuchado.
-¿Es normal que el chico sea tan raro?- Pregunto Kelly al ver que Marco aparentaba tener más de una personalidad en menos de 5 minutos.
Entonces Janna miro a un lado y se percató de que había alguien más entre ellos.
-¡Santo John Keats! ¡EL ARBUSTO ESTA HABLANDO!- Exclamo la pelinegra, sorprendida porque pensó que tenía una planta ornamental a un lado todo este tiempo, en lugar de una chica en realidad.
-¿Qué?- Star y Kelly respondieron al unísono.
-Lo juro, pensé que era otro de tus hechizos Star, creo que el golpe me afecto el juicio.- Diciendo esto ella reviso su cabeza con sus manos, asegurándose de que no tuviera alguna clase de herida que haya pasado desapercibida.
Kelly no le prestó atención a esa comparación. En su lugar fue a ver a Ponyhead a lado de la pelinegra, quien parecía estar durmiendo tranquilamente. Entonces ella recordó que la había traído de contrabando a misión compras y tenía que devolverla rápidamente antes de que alguien de su reino se diera cuenta de que no estaba.
-Demonios, olvide que debo regresar con Pony y se supone que no deberíamos estar aquí. Su padre va a matarla si se entera de que se escapó otra vez.- Murmuro Kelly al notar a la cabeza flotante aun inconsciente y sin dar señales de que despertara pronto.
-Pero si recién llegamos y tenía tiempo que no las veía a las dos… ¿De verdad tienen que irse tan pronto?- Replico Star, un poco triste por la repentina partida de sus amigas.
-Si… disculpa, odio dejarte así después de todo este lio, pero le prometí a Ponyhead que la llevaría a casa, ahora esta inconsciente y debo ingeniármelas para que no se meta en problemas… otra vez.-
Entonces, ella tomo con cuidado a la cabeza flotante y la cargo con uno de sus brazos.
-¿Podrías ayudarme con el portal Star? Uno a las afueras de Uni si es posible.- Pregunto Kelly amablemente.
-Seguro…- Al decir esto, ella abrió otro portal en medio de la habitación.
-Gracias. Mantente alerta por si la loca verde regresa, y si lo hace, llámame, me encantaría una revancha con ella. Tan pronto como pueda tomar unas tijeras dimensionales prestadas…- Al decir estas palabras, ella acomodo a Pony en uno de sus hombros. Esta última dejo salir su lengua fuera de su boca y esta se tambaleo de forma graciosa. Si no fuera porque aun respiraba y al hacerlo roncaba como animal salvaje, uno pensaría que había muerto.
A Star le dio algo de risa el comentario y la particular escena.
-Descuida, lo hare…- Aunque ella no estaba convencida de pedir ayuda, ella también quería una revancha con Abi, especialmente después de lo que había dijo antes. -Despídeme de Pony en cuanto despierte.-
Kelly mostro el dedo pulgar justo antes de saltar por el portal y desaparecer en el junto con la cabeza flotante.
Tanto Star como Janna observaron cómo lentamente el portal se cerraba frente a sus ojos, mientras que la pelinegra comenzó a estirarse.
-Tu amiga es bastante extraña. ¿Lo sabias?- Murmuro la chica mientras volvía a recostarse.
-Lo dice quien salió con un esqueleto…- Star llevo sus manos a la cadera, mostrando el típico gesto de indignación.
-Oh vamos, lo hubieras hecho también por las tijeras.- Respondió la pelinegra sin abrir los ojos.
-Hehe, si… quizás…- Replico Star sin estar muy animada en la conversación.
Janna noto que su amiga miraba fijamente la puerta de su habitación, como si algo le preocupara bastante, pero no estuviera tan segura al respecto.
-También te diste cuenta… ¿verdad? Sobre Marco...- Dijo Janna despreocupada mientras tenía ambos brazos descansando en su nuca.
-Si… algo raro le pasa.- Asintió la princesa estando de acuerdo con ella.
Hubo unos momentos de silencio en lo que ella fue a sentarse junto a quien estaba recostada en su cama.
-¿Siempre se pone así después de luchar con los malos?- Pregunto la pelinegra con una seriedad poco usual, sin dejar de lado su aire indiferente.
-No… de hecho, últimamente soy yo quien termina por perder el control de alguna forma, como la vez que salimos al cine y…- Titubeo un poco, no le gustaba recordar esa escena. -Perdí el control con una ridícula imagen…-
-Ya veo… - Respondió Janna recordando también lo sucedido.
-También…- Añadió Star. -Desde que heredo la magia y aprendió a controlar sus poderes, se ha vuelto mucho más seguro de sí mismo. Hemos pasado por cosas horribles y también enfrentado cosas peores desde entonces, pero de algún modo se las arregla para estar bien. Y lo admiro por eso.-
Murmuro la rubia bajando un poco la cabeza, mientras dejaba ver un ligero pero notorio sonrojo en sus mejillas.
-Deberías hablar con él entonces, ver qué sucede. Yo me di cuenta que algo andaba mal cuando no reacciono a mi insinuación. No tiene nada de divertido hacerlo si el no exagera.- Al decir esto, Janna ladeo su cabeza un poco, mientras dejaba ver un semblante aburrido en su rostro. Más o menos como es su cara en clases. -Además, sea lo que sea que tenga, tú siempre has podido sacarlo de su caparazón.-
Star sonrió un poco por las palabras de Janna. Sobre todo porque tenía razón, este ataque de algún modo lo afecto más que cualquier otro suceso anterior… puede que sea el hecho de que lo buscan precisamente a él. Tal vez… pero lo mejor sería hablar.
-Iré a hablar con el entonces… ¿Segura que estas bien por tu cuenta?- Murmuro la princesa, mostrando aun preocupación por el incidente anterior.
-¿Bromeas cierto? Puedo usar esto como como excusa para faltar al menos 2 días a clases. Hasta puedo decir que un auto me atropello o algo así, como sea, tu solo preocúpate de Marco… ¿Ok?- La pelinegra hizo especial énfasis en sus últimas palabras.
-De verdad te lo agradezco Janna. Llámame si necesitas algo.- Entonces Star se apresuró a salir de su habitación para buscar a Marco.
-Bueno… ya que lo mencionas podrías traerme… ¿ehh?- Para cuando ella se dio cuenta abriendo los ojos, la princesa ya se había ido, sonando la puerta al cerrarse detrás de ella. -Wow, esa chica es ágil…-
Entonces, Janna dejo ir un largo suspiro, por la forma en que sonó, uno no podría darse cuenta si lo hacía por aburrimiento o preocupación. -Espero que esos dos estén bien… es un fastidio decirles todo y no se den cuenta ellos mismos…-
Ahora, ella volvió a levantarse algo adolorida y en uno de los muebles que había cerca de la cama, busco algo de ropa extra para cambiarse. Después de buscar un momento, ella encontró uno de los camisones de Star.
-Ah justo lo que buscaba, hace tiempo quería probarla, es una lástima que Star no tenga uno en rosa.- Al decir esto, comenzó a desvestirse para utilizar lo que había encontrado, aprovechando que la dejaron sola.
Perspectiva de Marco, justo después de que saliera de la habitación de Star.
No entendía porque había reaccionado de esa manera, si bien esa extraña chica parecía saber defenderse bien, eso no quita el hecho de que estuvo a punto de atacarla en cualquier momento si ella daba un paso en falso. Por suerte, Star venía con ella, y si no fuera así puede que todo haya acabado de una forma muy distinta. Aun así, el mensaje del extraño Mob le dejo antes de retirarse realmente lo perturbo. No sería la primera vez que alguien los amenaza, eso es seguro, pero nunca antes había visto a un enemigo asegurar la muerte de su compañera tan fácil.
Eso de verdad lo había asustado, aunque supiera que Star es lo suficientemente fuerte como para defenderse sola, eso no quita el hecho de que se sintiera impotente ante la situación. Ellos los atacaron precisamente cuando no estaban juntos y tenían información que no debería salir de Mewni, considerando que la reina aseguro que fue un evento interno. Aun así, también sabían de Tom y de su combate que a duras penas pudo ganar. ¿Qué otras cosas saben estos sujetos hasta ahora?
Quizás debería preguntarle si a ella también le dieron información o al menos un motivo por el ataque. Pero por ahora, debía consultar todo esto a la persona más sabia que conocía… Lynx, intentando no alejarse mucho de la habitación de Star, solo por si las dudas.
El chico fue a sentarse en el último escalón de la escalera principal, cerrando los ojos, recito su habitual hechizo para entrar en su mente y hablar de todo esto con su mentor.
-¨Volo ut cor meun¨- Murmuro Marco mientras caía en un trance profundo.
_.
Ya en la mente de Marco…
Como era costumbre, el viaje hasta el espacio de su mente era muy turbulento, lo suficiente como para que lo mareara bastante y las náuseas hicieran efecto. Al menos ahora pudo acostumbrarse lo suficiente para no vomitar, pero seguía sintiéndose mal. A diferencia de veces anteriores, el lugar parecía estar completamente en orden esta vez, justo como la primera vez que entro. El espacio cristalino mantenía parte de los colores de antes y algunos distintos, pero imagino que era parte de su dominio mágico hasta ahora.
Justo a la mitad del lugar, yacía Lynx acostado en el suelo, durmiendo de forma despreocupada. Sin embargo, al acercarse al enorme monstruo se percató de algo inusual. Si bien su apariencia física se veía mucho mejor, había algo bastante extraño. A medida que respiraba, todo su cuerpo comenzaba a tener breves y pequeñas convulsiones, no como algo grave, sino más bien como si fuera un cachorro dormido. Pero lo que llamo la atención del chico fue la expresión de su rostro. Apretaba los dientes y colmillos, dejándolos al descubierto. También, tenía las garras de sus manos encajadas en el suelo… como si se estuviera aferrando a algo importante. Cuando se acercó aún más, pudo escuchar unas breves palabras del monstruo, casi serian inaudibles si no fuera por su oído mejorado con magia.
-¿Por qué…? ¿A dónde fuiste…? ¿Por qué… no puedo encontrarte…? ¿Acaso… no quieres que… te encuentre…? ¿Acaso nada de lo que vivimos… te importo en… absoluto?-
Lynx seguía balbuceando esas palabras, aunque no precisamente en ese orden pero había algunas que ni siquiera con sus sentidos mejorados podía escuchar, por lo que decidió acercarse un poco más. Quizás así podría conocer un poco más sobre el pasado del enigmático monstruo, aunque no tuviera nada de sentido en ese momento. Tan sigiloso como sus piernas se lo permitieron, Marco se acercó un poco más, agudizando su oído lo más posible, para intentar descifrar algo de lo que el monstruo balbuceaba. Sin embargo, el chico no estaba ni a 2 metros de distancia, cuando Lynx abrió abruptamente sus 4 ojos, y estos brillaron con un tono amarillento para pasar inmediatamente a un purpura intenso. Se veía tenso, y su respiración comenzó a agitarse, parecía que acababa de despertar de una pesadilla. Conociendo como es Lynx, eso era algo difícil de creer hasta cierto punto.
Con un hechizo silencioso, el monstruo atrajo la cabeza de Marco con una fuerza invisible y lo sostuvo con una sola mano. Por su parte, el chico se sorprendió bastante por la repentina acción de su mentor. Por unos momentos, lo sostuvo en el aire, hasta que se dio cuenta de que se trataba del inofensivo humano.
Relajándose, sus ojos volvieron a la normalidad y soltó al chico, haciéndolo caer al suelo.
-Humano, ¿acaso en tu dimensión son tan mal educados para interrumpir el sueño de alguien? Pude haberte matado solo por eso.- Murmuro el monstruo, mientras cuidadosamente miraba a su alrededor. -Al menos tuviste la decencia de seguir en tu propio mundo, ya imaginaba que nos habías metido en otro planeta para luchar con quien sabe que alimaña…-
El chico por su parte solo se quedó sentado observando al monstruo, sin responder, esperando a que este último dejara el sarcasmo de lado. Tenía que preguntarle algo serio y no dijo nada hasta que Lynx volvió a hablarle.
No le tomo mucho tiempo a Lynx darse cuenta de que algo incomodaba al chico. Usualmente él se quejaría por la forma en que lo trataba, en especial después de los acontecimientos recientes.
-¿Qué sucede?- Pregunto el monstruo ladeando la cabeza. -¿Acaso olvidaste como usar tu lengua para hablar?-
-No… en realidad, necesito tu consejo.- Replico el chico poniéndose de pie, mostrando un rostro que reflejaba más angustia que duda.
-Ya veo…- Entonces Lynx cruzo los brazos de mala gana. -¿De qué se trata? No espera, déjame adivinar… ¿tuviste una pelea con tu Butterfly? Por Azathoth, sabía que llegaría este día. Escucha, hasta donde se las Butterfly tienden a tener un muy fuerte temperamento, por lo que el dialogo a veces no es la mejor opción, y si dices las palabras incorrectas… literalmente, terminaran por mandarte volando a la luna más cercana antes de que sepas que ocurrió. Lo que a mí me funciono fue…- Entonces el chico interrumpió al monstruo mientras este último usaba sus gestos con sus manos, para ayudarse a explicar. Parece que ese tipo de temas lo incomodaban bastante.
-Escúchame… Lynx, yo estoy bien con Star y aprecio el consejo, pero ahora hay algo más importante de que hablar.- Respondió Marco de forma seria, casi arrepintiéndose de no escuchar la historia del monstruo. Puede que incluso le sea útil en un futuro no muy lejano. Pero ahora no es el momento.
El monstruo solo lo observo con cara de fastidio, mientras bajaba sus brazos.
-¿Entonces porque demonios no me lo dijiste antes? ¡Debí parecer un idiota hablándote de algo innecesario!-
-Porque no me dejaste explicarme… ¡Es tu culpa!-
Por unos momentos, parecía que ambos llegarían a una pelea directa. Sin embargo ambos tomaron un poco de aire para calmar los ánimos, no había razón para pelear ahora.
-Bien, terminemos con esto y que sea rápido. ¿Qué es lo que quieres?- Termino el monstruo por romper el silencio incómodo.
-Hace poco más de una hora, alguien muy extraño me ataco… pero no fue como los monstruos que solían hacerlo cuando estaba Ludo. Este tipo tuvo la decencia de tocar la puerta y preguntarme directamente si quería luchar.- Respondió el chico, recordando lo sucedido mostrándose algo incómodo.
-Eso no tiene nada de raro, por tu fuerza actual y tu dominio mágico es normal que otros vengan a retarte.- Respondió Lynx rodando los ojos, no le agradaba que fuera despertado por algo tan simple.
-¿Seguro? Porque en Mewni sería más normal… pero… ¿Aquí en la Tierra? ¿Dónde a lo mucho un par de personas conocen mis poderes?- Respondió el chico, cuestionando al monstruo.
-Mmm… tienes un buen punto. Continúa…- Murmuro el monstruo notando que el humano tenía razón.
-Además, no sé cómo ni porque, pero ese sujeto sabia sobre la lucha de compromiso que tuve en Mewni, especialmente cuando luche contra Tom.- El chico parecía un poco alterado por este hecho.
-Entiendo, pero… a mí me suena a que un simple Mewniano que de casualidad te vio en acción, por lo que quiso probar suerte contigo.- El monstruo seguía dudando del chico, principalmente porque a estas alturas prácticamente no debería haber alguien que le cause tantos problemas.
-Te aseguro que no fue uno, este tipo no usaba magia… usaba tecnología, según lo que él dijo.-
-De acuerdo… ahora tienes mi atención… ¿Qué tipo de habilidades tenia?-
-Es difícil saberlo, al principio fue mano a mano porque me negué a usar mi magia, pero el luchaba como si me conociera, no me di cuenta en su momento pero parecía como si supiera lo que estaba pensando. Realmente me dio paliza al principio.- Marco hizo un ademan con su mano en su cara, como si limpiara algún rastro de sangre de su labio.
-Eso fue culpa tuya, debiste fulminarlo desde el principio si te amenazo, pero no has respondido mi pregunta… ¿Qué habilidades tenia?- Lynx parecía muy interesado ya que hizo un especial énfasis en la ultima pregunta.
-No lo sé… es difícil saberlo por lo extrañas que eran. ¿Puedes revisarlo desde mis recuerdos?-
-Por supuesto, olvidas que estoy obligado a vivir en tu reducida mente, puedo verlo todo.-
-¿Y porque no viste nada justo cuando luchaba con él?-
-Estaba dormido, ¿lo olvidas? Como sea, déjame ver que ocurrió…-
Entonces, el monstruo atrajo a su mano uno de los cristales que había a su alrededor, y mientras que este flotaba, reproducía rápidamente la mayor parte de los recuerdos del chico, hasta que llego justo cuando el extraño toco la puerta.
A medida que se reproducía el recuerdo, Lynx observaba en silencio el desempeño del chico. Aunque se sentía decepcionado del pobre resultado en su combate, pronto se dio cuenta de que estaba equivocado. Marco lucho tal cual fueron sus enseñanzas, y aun así fue superado con creces. A medida que el chico se recuperó poco a poco en la pelea y pudo derribar los anteojos del extraño, pudo percatarse del tipo de magia que este utilizaba… o tecnología según las palabras del irreverente Mobius.
Una vez que termino la lucha, el monstruo guardo silencio, recordando donde había visto ese tipo de habilidades antes. Se incomodó un poco con el comentario de que Star había muerto y que este sujeto confirmaba que no estaba ¨solo¨, pero sus intenciones aun eran un misterio. Considerando su experiencia, él tenía una idea de quienes se podrían tratar estos sujetos, pero las posibilidades de que lo fueran realmente… eran remotas. Por su parte Marco parecía desesperado por una respuesta.
-¿Y bien? ¿Algo que quieras compartir?- Comento Marco cruzándose de brazos e imitando el tono sarcástico de Lynx.
Por su parte el monstruo, aún seguía callado, como si debatiera consigo mismo.
-Primero lo primero, es muy obvio a estas alturas que son más de uno. Y por lo que pude notar, saben bastante sobre ti y tu forma de luchar, eso solo puede significar una cosa… los han estado vigilando… y probablemente... estudiando.- Murmuro el monstruo sonando bastante preocupado
-¿En serio? No puedo creer que no me diera cuenta antes…- Marco cruzo sus brazos con resignación.
-No me sorprende que no te dieras cuenta, al fin y al cabo aun estas aprendiendo. Lo que si me sorprende es que YO no me di cuenta. Incluso dormido, puedo sentir cualquier tipo de poder mágico a 100 metros terráqueos a la redonda, 200 si me concentro y este sujeto se da el lujo de tocar tu puerta, retándote.- Lynx parecía molesto con la situación. Aunque también daba la impresión que fue un fuerte golpe a su orgullo.
-También hay que considerar esto, los atacaron justo cuando tú y Star estaban separados, de algún modo sabían lo bien que ustedes trabajan juntos, como si no quisieran arriesgarse y ya tuvieran una idea de todos sus hábitos…- El monstruo guardo silencio unos momentos antes de continuar.
-Pero lo que más me inquieta es el tipo de habilidad que el ¨ojos brillantes¨ podía utilizar. En realidad, es una forma de magia elemental, pero controlada y moldeada por algún tipo de artefacto para incrementar su efectividad en general, así que se le podría considerar tecnología también… pero, solamente ha existido una raza que supo crear una fusión homogénea entre ambos poderes sin volarse ellos mismos en pedazos. Solían vivir en un planeta llamado ¨Citan¨, es uno bastante lejano y pertenece a la misma dimensión de Mewni.-
-Espera… ¿Dijiste ¨solían¨? ¿A qué te refieres?- Exclamo Marco recalcando el significado de esas palabras.
-Si… en pocas palabras, el planeta de los ¨citanios¨ fue consumido por la guerra, a tal punto que los llevo a la extinción tanto de ellos como de su hogar. Puede que ahora estemos lidiando con posibles supervivientes…-
-Ya veo… pero sigo sin entender que es lo que quieren de nosotros personas como ellos…- El chico camino unos momentos de un lado a otro, ya que si bien la información de Lynx era infinitamente útil, seguía queriendo saber el porqué de todo lo ocurrido.
-Ni idea humano, pero debes tener cuidado… nunca llegue a ver a uno de ellos en acción hasta ahora y con el que te enfrentaste no parecía luchar en serio. No sé cuánto alcance tengan sus habilidades ni lo que son capaces de hacer… así que no bajes la guardia, ni tú ni Star. ¿Está claro?-
-Descuida, si nos volvemos a encontrar con ellos, me asegurare de no descuidarme en ningún momento.-
-Eso espero, te humillaron bastante la última vez y seria vergonzoso que sucediera de nuevo.-
-No… no será así… te lo aseguro…- Respondió Marco cerrando sus puños. -¿Es todo lo que recuerdas al respecto Lynx?-
-¿Tengo cara de ser una enciclopedia multidimensional? Ya te dije todo lo que se, así que limítate a hacer lo que te dije.- Exclamo Lynx, algo molesto por la actitud del humano.
-Bien… entonces te dejare descansar, necesito hablar con Star sobre esto. Muchas gracias por la ayuda Lynx. -Entonces el chico dio la media vuelta dándole la espalda al monstruo y pronuncio el hechizo necesario para salir de su mente. -Ut hic de me.-
Pocos segundos después, él se desvaneció poco a poco del espacio cristalino, mientras que Lynx lo observaba escéptico.
-Demonios, de algún modo este mocoso siempre atrae a lo más raro e improbable del universo…- Y sin más que decir, el monstruo se recostó en el suelo, listo para tomar una siesta de al menos una semana... como mínimo
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De vuelta a la realidad…
Marco abrió los ojos poco a poco, parpadeando bastante para recuperar rápidamente la vista. La plática con Lynx le dio una muy buena y valiosa idea de que era a lo que se enfrentaba esta vez. Pero solo fue una mera introducción por así decirlo. Aun no tenía idea de que era lo que ellos querían, pero era claro que lo involucraban a él y a Star. Al menos eso es lo que pensaba…
Unos segundos después, Marco escucho cómo una puerta fue abierta detrás de él, por lo que inmediatamente agudizo sus sentidos y activo el ¨manto¨ a la misma velocidad. Puede que se trate de una de las que acompañaban a Star, pero no podía bajar la guardia por ningún motivo. El hecho de que su mentor no tuviera una idea más completa de la identidad de sus atacantes ni sus posibles motivos, terminaron por aumentar su preocupación en lugar de mermarla.
Sin embargo, a medida que la persona que abrió la puerta y sus pasos sonaban por el pasillo, Marco fácilmente reconoció de quien se trataba. Él sabía que se trataba de Star, ya había aprendido a distinguir sus pasos de cualquier otra persona. No eran suaves o delicados, si no fuertes, llenos de firmeza y determinación, un detalle que adoraba de ella.
-Oye estas actuando raro… ¿Te encuentras bien?- Pregunto Star un poco angustiada mientras se acercaba al chico.
Marco no contesto, simplemente se deleitaba con escucharla caminar hacia él, esos pequeños momentos lo relajaban bastante. Ahora con toda esta incertidumbre de los ¨citanios¨ y sus no tan claras intenciones, tenía la necesidad de proteger a Star más que nunca.
Ella al no recibir respuesta, se acercó lentamente hacia él y lo envolvió sus brazos, mientras hablo suavemente en su oído.
-Me preocupas Marco… ¿Seguro que no te hicieron daño?- Pregunto ella mientras abrazaba con un poco más de fuerza al chico.
El chico se relajó bastante con esa muestra de afecto, pero de algún modo, aún tenía la preocupación en su cabeza.
-Para nada… es solo que…- Marco pauso un poco su voz, después continuo. -Hable de estos ¨sujetos¨ con Lynx. El reconoció que son gente impredecible y que nunca antes los había visto. Puede que sean más peligrosos de lo que parecen…-
Star pensó un poco al respecto, solo sonrió de la forma más cálida que podría mostrar.
-¿Y eso qué? Ya hemos enfrentado cosas peores… y digo que eran como 10 veces más peligrosos que cualquiera de ellos. Además, te recuerdo que hice que esa loca huyera en cuanto luche en serio.- Aunque el comentario no fue del todo cierto y sus heridas contaban una historia distinta, serviría para calmar un poco a Marco, después de todo él ya la había ayudado incontables veces con lo mismo antes.
-A mí me ocurrió algo similar, el tipo insistía en que tenía que usar mi magia para pelear sino no sobreviviría, pero en cuando la use, él escapó…- Murmuro Marco, en lo que Lynx le había contado antes, probablemente los extraños solo estaban probando su fuerza, quizás como parte de su estudio.
-¿Ves? No hay de qué preocuparnos, solos no son una amenaza y mientras estemos juntos, ellos se la pensaran dos veces antes de atacarnos de nuevo.- Entonces, Star lo abrazo cariñosamente y el acepto sin duda la muestra de afecto.
Ese abrazo fue tan efectivo como un sedante, ya que se sintió tan bien que casi caía dormido en los brazos de Star. Quería besarla, realmente quería, pero no estaba en una posición cómoda para hacerlo, ya ella lo abrazaba desde su espalda. Aunque devolvió el afecto como pudo con sus manos.
Ella lo ayudo a levantarse y con su mano limpio un poco de la sangre casi coagulada en el labio inferior del chico.
-Estas hecho un desastre Díaz.- Sonrió la rubia divirtiéndose con la situación.
-Mira quién habla, no estas precisamente mejor que yo.- El también sonrió, y usando su dedo pulgar, también limpio la mancha de sangre de la frente de Star.
-Deberíamos asearnos, si tus padres nos ven así podrían preocuparse.- Murmuro Star mientras dio media vuelta y dirigió su camino al baño.
-Ok, yo te sigo.-
Una vez que ambos estaban en el baño, Marco fue directamente al lavamanos, y al enjuagarse la cara, le entrego una toalla húmeda a Star para que también pudiera asearse. Ella realmente no tenía muchas heridas a diferencia de Marco, salvo por una notable en la frente, así que no le fue muy difícil limpiarla. Sin embargo, parece que durante su lucha con Abi el vestido que usaba quedo lleno de bastante polvo y escombros pequeños, por lo que lo hacía un poco incómodo caminar. Entonces desabrocho parte del vestido y comenzó a sacudirlo para eliminar los restos que tuviera encima. Como no le dio resultado, prefirió darse una ducha.
Estaba a punto de desabrochar su vestido por completo y quitárselo, hasta que dio media vuelta… y noto como Marco la observaba con los ojos abiertos como platos, dejando correr el agua en sus manos.
-C,c,creo que mejor espero afuera…- Murmuro el chico mientras secaba sus manos con torpeza, completamente nervioso. Ahora el clásico Marco Díaz había regresado.
Antes de que el chico terminara y huyera despavorido de ahí, Star hablo en voz alta para llamar su atención, pero ella estaba tan nerviosa como él.
-P… Puedes quedarte si quieres… n,n,no me molesta que estés aquí…- Al decir esto, sus mejillas en forma de corazón se encendieron como antorchas.
Por su parte Marco reacciono de la misma forma, quedando paralizado y su cara parecía un tomate superdesarrollado, pero no se movió ni un centímetro de su lugar.
Y, para mala suerte de ambos, justo antes de que la situación se tornara más difícil de explicar, Janna vestida con uno de los camisones de su amiga, abrió la puerta del baño imaginando que solamente estaba Star.
-Oye Star, ¿qué tal te fue con Mar…?- La pelinegra pauso su voz, sorprendiéndose un poco al ver a su amiga a medio desvestir y a Marco completamente rojo, por lo que no tardo en mostrar su característica sonrisa maquiavélica. - Oh cielos… no tenía idea de que así solucionan sus problemas.-
Reaccionando a la picara acusación, Marco entro en pánico.
-¡NO SE DE QUE HABLAS! ¡YO ESTABA POR IRME! ¡STAR! ¡PUEDES TARDAR EL TIEMPO QUE QUIERAS!-
Entonces, tan veloz como sus piernas se lo permitieron, el chico salió de ahí y fue rápidamente a su habitación, casi parecía estar echando humo de la vergüenza.
-Y… ahí está, Marco volvió a ser el mismo. Gracias Star, casi daba por hecho de que ya no lo podría molestar mas.- Después de decir esto, Star observo con algo de vergüenza a Janna, pero no le dio importancia. Por lo gracioso que fue la reacción de Marco, ella comenzó a reírse también y la pelinegra la acompaño por igual.
Aunque el día haya sido un desastre, siempre habrá tiempo para algunas risas sin importar que tal mal haya sido la situación. Pero eso no evitara que las cosas empeoren.
Esa misma noche…
Mucha gente dice que los viernes son el día perfecto para relajarse… ¿y porque no? Salir un rato con la gente que quieres y volverse algo loco también, pero fue todo lo contrario para Star y Marco… fue un día exclusivamente para descansar. Ambos fueron atacados al mismo tiempo, justo cuando estaban más vulnerables y con la guardia baja. Sus atacantes los conocían de algún modo, sabían sus nombres, sus rutinas, e incluso cosas intimas que no debería saber cualquier persona, por lo que los hechos parecían indicar que los habían vigilado, pero… ¿por cuánto tiempo exactamente?
No es la primera vez que seres de otra dimensión los acosan, eso es seguro. El día no estaba completo sin algún ataque premeditado de Ludo y su legión de monstruos, pero nunca antes habían sido tan meticulosos y precisos. Casi se podrían comparar con Toffee y aquella vez que secuestro a Marco sin que nadie se diera cuenta.
Sin embargo, el lagarto siempre tenía sus intenciones claras y no se andaba con juegos de ningún tipo, así era una gran suerte que estuviera ¨muerto¨ definitivamente. A diferencia de estos extraños sujetos, casi hasta daba la impresión de que solo estaban ¨jugando¨ con ellos, irónicamente hablando.
Los forzaron a usar el máximo de sus habilidades solo para retirarse de inmediato. Era muy extraño que actuaran de esa forma, considerando que eran lo suficientemente fuertes para lidiar con ellos… he incluso derrotarlos si así lo quisieran. Una forma de actuar muy impredecible, usando las palabras del mismo Lynx.
Aun después de que ambos pudieran relajarse, mirando unas cuantas películas, con palomitas, nachos y refrescos incluidos, Marco no podía evitar mirar de reojo las ventanas de su hogar. Agudizando sus sentidos lo más que podía, intentaba localizar el más mínimo movimiento fuera de su casa, pero desde que aquellos tipos raros los atacaron, todo estaba inquietantemente tranquilo. Podrían aparecer por cualquier parte y en cualquier momento. Y el chico aun debatía consigo mismo (y con Lynx cuando estaba despierto) que demonios era lo que querían realmente.
Star por su parte miraba preocupada el comportamiento del chico. Ella sabía la verdad… ella sabía que habían venido por Marco. Ya sea por su magia heredada… o la fuente misma, aunque es muy difícil que alguien ajeno a la familia real sepa quién es Lynx en realidad. Pero considerando lo que vivieron ese día, no quería tomar ningún tipo de riesgo.
Sea como sea, ella también tenía una lucha interna en su cabeza decidiendo si era buena idea decirle a Marco que iban tras él. Si le decía la verdad, es muy probable que el chico decidiera lanzarse en una búsqueda para encontrarlos primero y así evitar que dañaran a alguien cercano a ellos, como lo hicieron con Janna, Kelly y Pony. Pero algo le decía que eso era exactamente lo que ellos querían, esperar a que el estuviera vulnerable y así tuvieran vía libre para hacer lo que quisieran.
Entonces por algún motivo su mente le jugo una broma de mal gusto, ya que recordó algunas de las películas que había visto con Marco en el pasado, donde malvados alienígenas hacían experimentos crueles con sus víctimas inocentes. Era algo extraño, ya que aquellos ¨citanios¨ no parecían muy distintos de un humano o un mewniano normal, aunque tenía más que claro que las apariencias engañan. No era lo mejor tener algo así en mente en ese momento.
La segunda opción era más viable, guardar el secreto por ahora y nunca separarse de él. Así si atacaban de nuevo, podrían luchar juntos y así asegurarse de que no los volvieran a molestar. Ambos lucharon en una gran guerra, aniquilaron a Toffee y a la Abominación de Nix. Tenía la confianza en que los dos juntos podían con cualquier cosa y serian prácticamente invencibles. Ese pensamiento la tranquilizo, y como si fuera reacción en cadena, también Marco se veía más relajado. Janna por otro lado, insistió en quedarse el fin de semana restante, ya que aún hacía falta abrir de nuevo el capítulo de Eclipsa en el libro de hechizos. Justo lo que ella necesitaba, aunque por ahora, descansar es prioridad.
Y hablando de descanso, con tanto ajetreo no pudo darse un baño en condiciones, ya que los padres de Marco habían llegado un poco antes de lo esperado y solo pudo asearse lo suficiente para evitar que sospecharan algo. Ahora tenía la oportunidad de hacerlo sin interrupciones.
Mientras Marco y Janna discutían en la sala sobre que héroe de película es más útil en batalla, Star subió las escaleras en dirección al baño. Al chico le vendría bien distraer su cabeza con algo diferente después de todo lo ocurrido.
Una vez ahí recordó ruborizándose esa pequeña escena un tanto personal que tuvo con Marco horas antes. Al principio se sintió algo tonta por olvidar que el también estaba ahí con ella en ese momento… pero en realidad no le molesto en lo absoluto. Prácticamente ya estaban comprometidos, por lo que no tenía nada de malo que ambos llegaran a verse en paños menores. Ella rápidamente alejo esa idea de su mente, ahora no era el momento de pensar en algo así… pero quizás en un futuro no muy lejano tal vez no sea tan mala idea…
Una vez desvestida, abrió la regadera y cuando el agua tibia toco su piel, dejo salir un suspiro, seguido por unas cuantas risitas. Se sintió como tuviera años sin bañarse de esa manera tan placentera.
Sin embargo, cuando movió su largo cabello para que también su espalda disfrutara del agua, sintió un enorme ardor en las bases de sus alas. Ardió tanto como cuando vierten agua salada en una herida abierta.
Desconcertada, ella pensó que se trataba de otra herida de la que no se había dado cuenta, por lo que fue directamente al espejo para mirar en que parte exactamente fue donde se había lastimado. Resulta que era peor de lo que imaginaba. En lugar de ser una herida abierta como tenía en mente, en su espalda había varias cicatrices pequeñas en forma de grietas que tenían como epicentro la base de sus dos alas y se extendían unos cuantos centímetros de distancia. Pero en lugar de ser como las heridas normales, estas tenían un color verde opaco, casi traslucido, dando la impresión que aún seguían abiertas en carne viva. Star miro preocupada este tipo de heridas, nunca antes había visto algo igual y dudo mucho de que estas fueran hechas por Abigail.
Entonces, ella empuño su nueva varita para intentar sanarse ella misma, pero no tuvo el menor éxito. En su lugar, esas cicatrices parecían reaccionar de forma brillante a la magia de su varita. Entonces recordó lo sucedido con su pelea y su prematura transformación. Su varita reacciono de la misma manera entonces, por lo que… ¿quizás no es tan algo grave y solo se trata de su propio crecimiento?
-Si… eso debe ser…- Murmuró la princesa para si misma, casi tratando de engañarse con la idea para evitar seguir pensando en eso.
Por ahora su prioridad es que Marco no corra peligro otra vez, y hará hasta lo imposible para que así sea. Una vez que hayan lidiado con los citanios, podrá consultar con su madre su nueva etapa y asegurarse que no sea algo peligroso cuanto mínimo.
Fuera de la casa…
Mientras Star lidiaba con los efectos secundarios de su transformación y Marco jugaba cartas con Janna, bajo el amparo de la noche, alguien caminaba por la acera de la calle a las afueras del vecindario. Era un sujeto ligeramente alto, y si no fuera porque las luces de la calle habían sido destruidas, se podría apreciar quien era realmente. Sin embargo, este observo con desinterés parte del desastre que había ocurrido ese mismo día, cuando Marco lucho contra Mob. Parecía estar analizando, estudiando…. comparando cada detalle que podría llegar a descubrir a simple vista. Nada de eso parecía sorprenderlo, todo no era más que mera y pasajera curiosidad.
Después, estando del otro lado de la calle, el sujeto miro fijamente la casa de los Díaz, prestando especial atención en el chico que vivía ahí y sus acompañantes. De un momento a otro, alzo una de sus manos con fuerza a la altura de su pecho, mientras movía sus dedos de forma demasiado errática para describirla. Alrededor suyo y un poco más alejado, los arboles comenzaron a temblar ligeramente, como si una pequeña brisa los tocara… el único detalle era que no había absolutamente nada de viento esa noche y el origen de ese movimiento… era desde la tierra en sus raíces.
Entonces, aun estando escondido en las sombras, podía distinguirse que el sujeto utilizaba una larga gabardina y lo que más destacaba de él, era que sus ojos brillaban con una tonalidad bronce metálica a pesar de que su propio cabello los cubría, en pero la oscuridad de la noche parecían verse como si se trataran de monedas expuestas a la luz del sol.
Pero… no pasaron más de 3 segundos cuando el tipo desapareció sin dejar ningún tipo rastro. Esfumándose en la oscuridad.
De vuelta con Marco…
El teléfono del chico sonó un par de veces, ya que lo había dejado en el sofá y el tardo algo de tiempo en responder. Al ver el nombre de quien llamaba se sorprendió un poco antes de contestar. Era Jackie.
-Hola… ¿Qué tal?- Respondió el chico tranquilamente.
-Oye, apenas estoy revisando el celular y note que había una llamada tuya, usualmente nadie lo hace a esa hora. ¿Todo está bien?- Al hablar, se notaba claramente su preocupación.
-Si… y no… es complicado.- Murmuro Marco evitando mentirle, recordando su promesa de antes. -La verdad es que me había olvidado de las llamadas.-
-Tranquilo, es solo que me preocupe un poco, en especial porque escuche que en la calle donde vives hubo un pequeño desastre, pero nadie vio que fue. No sé por qué siento que tuviste algo que ver.- Hablo Jackie sonando un poco sarcástica.
-Bueno, si… un tipo raro buscaba problemas antes y…- El chico no termino de hablar cuando sintió que había peligro.
De forma inmediata, Marco detecto algo muy extraño en el ambiente y activando el manto sin pestañar, miro a su alrededor intentando encontrar algo fuera de lugar, mostrándose bastante alarmado. Usualmente con sus sentidos mejorados, podía localizar casi cualquier forma de vida a la redonda, a poco más de 50 metros en esos momentos.
-¿Estas bien? ¿Qué ocurre?- Exclamo Jackie al notar que el chico no contestaba.
-Lo siento Jackie, estamos bien, no te preocupes… te llamo después.- Murmuro Marco colgando la llamada sin darle mucha oportunidad a la patinadora de despedirse correctamente, necesitaba concentrarse en identificar a lo que sea que haya entrado en el radar de sus sentidos.
No era una persona moviéndose o algo por el estilo, era algo más… y no entendía que exactamente, parecían… ¿vibraciones? No estaba del todo seguro. Pero de lo que si tenía certeza es que la fuente venia desde fuera de su casa…
Con un paso veloz, el chico llego hasta la ventana más cercana he intento enfocar su vista a cualquier cosa que le pareciera sospechosa. Pero no había nada afuera y la sensación desapareció tan rápido como llego.
-¿Ahora que mosca te pico?- Pregunto Janna, algo molesta. Ya que Marco, al levantarse tan rápido y correr, esparció todas las cartas por el suelo y algunas en la cara de la pelinegra. -¿Tanto miedo tienes de que me quede con tu paga semanal?-
-Algo paso por aquí, estoy seguro…- Murmuró el chico volviendo a su lugar sin prestarle atención a la mayor estafadora de Echo Creek. -Casi podría jurar que alguien… nos está observando…-
Janna solo miro a su alrededor para intentar distinguir al menos algo fuera de lugar o algún loco que intentara atacarlos, pero le dio pereza seguir buscando. En su lugar, sonrió de forma maliciosa y hablo en voz baja.
-Estas muy tenso, ¿no crees? Si quieres, puedo convencer a Star de jugar también y apostamos nuestra ropa. ¿Qué dices?-
Marco casi cae a un costado cuando la simple mención de algo provocativo hizo que su manto se desactivara por completo. Estas situaciones con Janna estaban comenzando a ser un verdadero fastidio.
-No vas a dejar de molestarme nunca… ¿verdad?- Respondió el chico recuperando la compostura.
-Hasta que deje de ser divertido… o me aburra, lo que ocurra primero.- Entonces ella mostro su mano de cartas, en las cuales tenía 5 ases.
-¡Ja! Yo gano, págame 100 dólares o tu ropa… lo que desees darme de corazón.- Exclamo Janna sonriendo, asumiendo que había ganado dinero de la forma más fácil posible y que el chico no tendría el valor para decirle que no.
Marco guardo silencio unos segundos. No estaba seguro si era otra de sus típicas bromas o hablaba realmente en serio, ya que era más que claro que estaba haciendo trampa. Entonces se limitó a lanzarle en la cabeza su clásico hoodie rojo.
-Toma, quédate con el cambio. Igual tengo como 10 más de repuesto. Me voy a dormir, buenas noches.- Entonces, el chico salto a uno de los sillones de la sala, previamente acondicionados para servir de camas. El más grande era para ellas y el mediano para él. Todo esto para evitar algún problema con sus padres.
-Agh… tacaño.- Respondió la pelinegra, mientras arrojaba a un lado la prenda para usarla como cojín improvisado.
Momentos después, Star bajo a la sala donde estaban los demás ya en pijama, aun algo incomoda por su reciente descubrimiento en su espalda, pero de todas formas mantuvo lo mejor que pudo una apariencia despreocupada.
-Hey chicos… ¿de qué me perdí?- Pregunto ella notando como Marco parecía un tanto exhausto, pero más que nada, aún seguía con un semblante de preocupación, a pesar de las bromas de Janna.
Marco dirigió su vista a la princesa, y al notar como cruzaron miradas sonriendo, no pudo evitar relajarse bastante sin importarle las circunstancias, casi olvidándose de la presencia de hace unos pocos minutos. Entonces, centro su atención en la forma en que sus dorados cabellos estaban acomodados en su hombro, rodeando el contorno de su rostro, destacando la blanca piel de Star y sus corazones en las mejillas. Además, con la humedad restante de la ducha y sumándole lo anteriormente dicho, ella en pocas palabras… se veía hermosa, en todo el sentido de la palabra.
¿Cómo fue posible que vivieran juntos más de un año y solo hasta ahora se diera cuenta de todo esto? Las circunstancias quizás…
Entonces Marco se dio cuenta de que estaba observando demasiado y se apresuró a responder, aunque no es que a Star le molestara tampoco.
-Creí sentir algo de peligro afuera. Pero no sé qué fue, probablemente se trate de un gato…- Murmuro el chico, recordando lo extraño que fue esa breve aparición.
Ella solo miro a la ventana con cautela, pero después regreso su vista al chico.
-Descuida, a no ser que se trate de un gato enorme, estamos tú y yo aquí, juntos. Nadie se atreverá a poner un pie aquí si no quieren su trasero pateado.-
Marco dejo salir una pequeña risa, estando por completo de acuerdo con ella.
-Tienes razón, tal vez me estoy preocupando demasiado…- Entonces, el chico volvió a acomodarse en la cama improvisada, listo para descansar.
-Al día siguiente…
Fue un verdadero milagro que los padres de Marco no sospecharan nada sobre el desastre que ocasiono su lucha con Mobius el día anterior, ya que causo muchos daños a varios automóviles y a un pequeño edificio. Aparentemente no había nadie cerca en ese momento como para que pudieran decir que fue él.
Aunque también sería un problema si ellos supieran que Marco falto a un día de clases, levantando aún más sospechas. Ellos estaban conscientes de las ocasiones en las que ciertos monstruos atacaban a los jóvenes, pero siempre los habían visto como algo no tan peligroso, después de todo su hijo sabio defenderse. Pero tanto Star y Marco tuvieron la suerte suficiente para que ellos prácticamente concentraran su atención en sus asuntos.
Sin embargo, aún estaba el problema de la escuela en sí. Afortunadamente, Janna es una experta en fabricar justificantes falsos casi idénticos a los originales. Es tan buena con ello que ya nadie acepta ninguno de su mano, a menos que un familiar suyo se presente y hable por ella, pero eso último es demasiado raro para que ocurra. Pero considerando el ¨casi¨ impecable historial de Marco, será pan comido que lo acepten cuándo sea Lunes. El chico aun no entendía de donde la pelinegra sacaba tanta habilidad delictiva, podía incluso copiar las firmas de sus padres con una precisión increíble, a tal punto que tuvo miedo de preguntar desde cuando podía hacer algo así.
Pero eso sería un problema para otro día, por ahora, los padres de Marco necesitaban ayuda para restablecerse de más pintura para la siguiente semana, por lo que los adolescentes los acompañaron después de desayunar.
Centro Comercial de Echo Creek, 2:51 pm.
44 días después del incidente Bon Bon.
Fue poco el tiempo que invirtieron buscando la pintura, ya que si bien los colores eran vividos y llamativos, la habilidad de Rafael Díaz para crear retratos y pinturas abstractas era más que notable. Por lo que la cantidad es lo de menos. Al ser fin de semana, era normal que el lugar estuviera atiborrado de gente, pero dejando esos detalles de lado, era cómodo poder salir de vez en cuando después de tanto ajetreo con los poderes de Marco, y los recientes eventos en torno a él.
Sin embargo, ambos adolecentes aún estaban ligeramente nerviosos, ya que esperaban un ataque en cualquier momento. Pero si eso llegaba a ocurrir, Marco se vería forzado a usar su magia, revelándoles a sus padres algo que probablemente no estén listos para escuchar todavía. Después de repeler un supuesto ataque, entonces tendría que dar muchas explicaciones sobre cómo y porque ahora él también es mágico, las cuales le costarían bastante, mucho más decir que un monstruo infame ahora vive dentro de su cabeza. Tendría que dar explicaciones de como llego a ese punto y también… las constantes heridas que ha tenido a lo largo de lo que ha ocurrido.
Al menos ahora contaban con un plan, si algo extraño ocurría, entonces Janna llevaría a los padres de Marco a un lugar seguro en lo que terminan, si tienen suerte, ellos pensaran que se trata de algo inofensivo como lo fue Ludo al principio.
Pero si el día de hoy no ocurría nada, sería mucho mejor.
Una vez que terminaron las compras y estaban listos para irse sin ningún incidente, Rafael se quedó quieto por unos instantes, como si algo en su mente lo hubiera dejado plasmado mientras aun sostenía la mayoría de las latas de pintura en sus brazos.
-¿Qué sucede?- Pregunto Marco, observando a su alrededor intentando divisar algún peligro sin éxito.
Entonces el señor Díaz, reacciono.
-Como pude ser tan despistado… olvide por completo que necesito un remplazo para uno de mis discos de música.- Al decir esto, cubrió su rostro con ambas manos avergonzado. -La tienda del viejo Bojack ya debe de estar cerrada ahora mismo.-
Su esposa, cargando algunas bolsas de papel con víveres, se acercó a él tratando de consolarlo.
-Tranquilo cariño, podemos volver mañana.- Murmuro Angie acariciando la frente de su marido.
-No… no podemos, solo pude apartar el disco hoy, si volvemos mañana puede que ya no lo encuentre…- Entonces, el latino miro a su hijo de reojo y tuvo una idea. -¡Ya se! Mijo, tu eres joven y rápido, ¿podrías ir por él? Solo tienes que cruzar al otro lado del mall.-
-Eh…- Marco dudo un poco, no estaba seguro de que fuera una buena idea.
Por unos momentos, su vista se centró en Star y ella lo miro con la misma preocupación. Incluso si es por unos minutos, separarse era un verdadero riesgo. Aun así, en todo el día no hubo ninguna señal de los citanios, puede que no ocurra nada después de todo.
Entonces ella asintió, haciendo que el chico estuviera un poco más tranquilo.
-Bien papa… ¿Cuál disco necesitas?- Marco trato de sonreír un poco, intentado disuadir a su padre de que no había ningún problema.
-Se llama ¨The final frontier¨ de Iron Maiden, solo di que vienes de mi parte y te lo dará sin problemas, ya lo pague desde la semana pasada.-
-Ok, regreso un momento…- Dando una media vuelta, Marco fue a buscar la tienda en cuestión.
Al alejarse noto que su celular vibraba por un mensaje, cuando lo reviso se percató de que era de Star.
-¨Si ocurre algo, llámame al comunicador y después cuelga, así me daré cuenta de que estas en problemas. Llegare tan rápido como pueda. Cuídate.¨
El chico sonrió al ver el mensaje, saber que ella se preocupa aligeraba un poco la presión de un posible ataque. Entonces, un poco más alegre, Marco siguió su camino.
Emporio Musical de Bojack.
Unos minutos más tarde…
No tardo mucho tiempo en encontrar el lugar, prácticamente era el único lugar en Echo Creek donde se podía comprar la música que le gustaba a su padre. No solo contaban con discos de CD, sino también un sinfín de discos de vinilo, acomodados de forma torpe a lo largo y ancho de la pequeña tienda. Al entrar, un anciano común lo saludo de forma amable, aparentemente era el encargado del lugar.
Marco esperaba encontrar a alguien apariencia un poco menos… ortodoxa. Como por ejemplo, una larga barba y melena plateadas, además de lentes oscuros y una pañoleta en la cabeza. Sin embargo, el anciano se veía mas como un oficinista que alguien que se dedique a la música.
-Lo siento muchacho, estoy por cerrar.- Murmuro el anciano con un tono firme pero amable.
-Entiendo, pero solo vengo a recoger algo… no tardare mucho.- Replico Marco con la misma amabilidad.
-¿Vienes de parte de Rafael Díaz? Te pareces mucho a él.-
-Si… es mi padre. El pidió ¨The final frontier¨ de Iron Maiden si no me equivoco.-
-Muy bien… lo recuerdo, espera aquí, volveré enseguida.- Entonces el anciano camino hasta la parte trasera de la tienda con mucho cuidado de no tirar nada accidentalmente.
Marco recordaba ese lugar, había ocasiones en la que su padre lo había llevado para compartir su gusto musical. No estaba mal, pero el speed metal no era precisamente lo suyo. Justo después de que se quedara solo, alguien más entro en la tienda, casi sin hacer ruido salvo por la campana que avisa la llegada de un nuevo cliente. Marco solo lo observo de reojo, imaginando que se trataba de otro comprador común.
El anciano regreso un par de minutos después con el disco y se lo entrego al chico envuelto en una fina pero resistente bolsa de plástico.
-Tu padre ya cubrió el costo, muchas gracias, pensé que no llegaría nadie por el...- Al decir esto, el chico saco el disco de su paquete, y se aseguró que estuviera en buenas condiciones, no podía evitar sus viejas costumbres. Entonces el hombre mayor noto que había alguien más en la tienda.
-Disculpe las molestias señor, pero este niño es el último cliente del día.- Al decir esas palabras, el señor centro su atención en acomodar lo último de su turno.
El hombre observaba los discos en la estantería con interés, casi no notaba que el encargado había hablado con él.
-Descuide, solo vine a ver algunas cosas… me iré pronto.- Respondió el hombre caminando al mostrador, y miro de reojo el disco que el chico tenía en sus manos. -Es bueno, pero no es de mi gusto, te recomendaría… Oh… Espera un minuto…-
Entonces, el sujeto observo la cara del chico, como si la reconociera de inmediato.
-No esperaba verte aquí… Marco Díaz.- Murmuro con un tono ligeramente sorprendido. El tipo parecía cualquier persona normal, a excepción de la larga gabardina negra que utilizaba. -Pero esto me ahorra bastante trabajo.-
El chico se estremeció, últimamente que alguien extraño conociera su nombre eran malas noticias. Muy malas noticias.
-¿Te conozco?- Pregunto Marco en un tono desafiante, nunca en su vida había visto a ese tipo antes… pero sus ropas… eran similares a las que usaba Mobius. Realmente esperaba que solo fuera una coincidencia. Sus manos se tensaron rápidamente por la idea de que tenía que luchar en ese momento.
-No… Pero yo a ti si, tienes un historial impresionante… para ser un humano.- El joven se dio cuenta que el chico estaba preparándose para luchar. -Relájate, a diferencia de mis compañeros, yo no he venido a pelear… aún.-
-¿Entonces qué demonios quieres?- Pregunto Marco exigiendo respuestas.
-Dudo mucho que estés en posición de exigir algo niño.- Respondió el sujeto de forma amenazante.
-Si no vas a hacer ni decir nada entonces me voy, tengo cosas que hacer.- Acto seguido el chico intento salir rápidamente por la puerta, queriendo evitar cualquier enfrentamiento. Pero el otro sujeto lo paro en seco solo hablándole.
-Pero si tengo algo que decir, y puede que te interese escucharlo, sino… ¿Quién sabe? No querrás que este pequeño negocio quede bajo tierra por tu culpa.- Una vez más, el tipo hablo amenazando el lugar.
-Ven conmigo, hablemos… y puede que todos los que están en este centro sobrevivan.-
El chico comenzó a ponerse nervioso, ¿a qué se refería con que sobrevivan? ¿Qué clase de poder le permitiría hacer algo así? Por ahora, si este tipo amenaza a todo mundo entonces no tiene opción. Al menos, este último solo quiere hablar pero no se dejaría llevar, Mobius también parecía amable al principio.
-Ok, de acuerdo, pero no lastimes a nadie… además, no tengo mucho tiempo.- Replico el chico sin estar muy convencido.
-Buen chico, sabía que eras inteligente. Esto será breve.-
Pasillos del centro comercial… momentos después.
Marco siguió al sujeto con suma cautela, no estaba seguro de sus capacidades o sus intenciones, pero si quería hablar entonces es más o menos civilizad, considerando que acababa de amenazar a toda la gente del lugar. El chico pensó en que debía llamar a Star para que pudiera ayudarlo, pero por ahora, le daría el beneficio de la duda, ya que a pesar que lo amenazo, tener una conversación abría la posibilidad de resolver todo de una vez por todas y asegurarse de que los dejaran tranquilos.
Entonces pararon en una banca, lo suficientemente alejada para que nadie prestara atención a su conversación.
-Bien… ya que estamos aquí, ¿sabes quién soy?- Pregunto el sujeto con una mueca divertida.
-Ni idea… lo único que sé es que ustedes con citanios.- La mueca del sujeto cambio rápidamente a una de sorpresa.
-Vaya… alguien hizo su tarea, eso no lo sabe cualquiera. Veo que eres una caja de sorpresas niño, de algún modo sabes de dónde venimos. Además podría jurar que te diste cuenta cuando le hice una pequeña visita a tu casa ayer.- Respondió el sujeto rascándose la cabeza, despreocupado.
-¿Entonces fuiste tú?- Marco estaba algo atónito, este tipo se veía un más normal que Mobius, pero no podía bajar la guardia, aún no sabe que intenciones tiene exactamente.
-Efectivamente, pero eso no es importante. Donde están mis modales, mi nombre es Rowen.- El joven extendió su mano, esperando que el chico la estrechara, en su lugar solo recibió una mirada de odio. -¿Lo estoy haciendo mal? Se supone que esto es cortesía en tu planeta…-
-No necesito tu cortesía, ¡quiero saber porque me atacaron a mí y a Star!- Marco se escuchaba molesto, ya que este sujeto no tenía ni idea de lo que significa la cortesía, primero les hacen daño y ahora quiere estrechar su mano como si fueran viejos amigos. No entendía nada sobre ese comportamiento.
-Ah sí, mis subordinados suelen pasarse de la raya y hablar de más, pero esto no fue más que una prueba, para ver si estas a la altura que aparentas…- Rowen respondió de forma amable, pero entonces fue más agresivo. -En resumen, tu pudiste hacer algo que casi nadie ha podido y quería estar seguro de que no fue una coincidencia. ¿Te suena una bestia sangrienta en un planeta nevado?-
-Si...- Respondió el chico recordando lo sucedido con amargura. -¿Acaso tú estuviste ahí?-
-No, yo llegue tiempo después, pero eso no quita el mérito de lo que hiciste. Ahora, a lo que voy, yo estoy trabajando en la más grande hazaña que el universo haya visto, pero no puedo hacerlo solo, necesito a los mejores conmigo. Tú ya probaste tu valía al matar a un ¨peon¨ y derrotando a Mobius, por lo que ahora te ofrezco la libertad de hacer lo que te plazca donde te plazca en todo lo ancho de cualquier dimensión, quiero que te unas a mi equipo… ¿cuento contigo?-
Después de escuchar eso, no sabía que pensar ahora. ¿Entonces todo esto solo fue una audición por así decirlo? Le costaba trabajo creerlo, en especial porque en este sujeto lo acaba de amenazar y… ¿ahora le ofrece un puesto? Nada de eso tenía sentido, ni mucho menos confiaba en Rowen. Tenía la sensación de que el tipo no era para nada sincero. Marco pensó en que responder para que los dejaran en paz, tanto a él como a Star.
-Bueno… me alaga la oferta, pero yo ya tengo una responsabilidad en este planeta, además de que también me encargo como guardián personal de la princesa de Mewni y como tal, tengo mi lealtad a ese reino.- El chico trato de sonar lo más educado posible, al menos así convencería a este sujeto que se comporta más o menos decente.
-Ya veo… En resumen, ¿solo no quieres quedarte sin alguien con quien copular, verdad? Vamos niño, a donde vamos hay de sobra, tu solo pide alguien joven o vieja, como quieras. Hace menos de un mes acabo de vender a algunas hembras en otras dimensiones, así que eso es lo de menos.-
Marco se quedó callado con la respuesta, la conversación se tornó muy siniestra de pronto y el sujeto hablada del tema como si fuera lo más normal del mundo, como si una mujer se tratara de ganado.
-Creo que no me explique bien… yo tengo responsabilidades que no pienso abandonar…- Marco trato de no sonar demasiado molesto con su explicación, pero entonces el citanio lo interrumpió.
-En otras palabras… ¿Solo aceptas a la realeza? ¿Estas consiente que los títulos no significan absolutamente nada allá afuera? En fin, tienes suerte de que sea algo sencillo, puedo secuestrar una si eso te anima… hasta podemos llevarnos a esta tal Star…- Pero antes de que terminara la oración, Marco termino por explotar.
-¡ESCUCHA! ¡NO ME INTERESA UNIRME A LO QUE SEA QUE TENGAS EN MENTE! MUCHO MENOS AHORA QUE ME DOY CUENTA DEL TIPO DE PERSONA QUE ERES, ASÍ QUE POR TU PROPIO BIEN, ¡DEJANOS EN PAZ!-
El chico había llegado al límite, se veía bastante furioso y por suerte en el mismo ajetreo del centro comercial, casi nadie lo escucho.
Por su parte, el sujeto en lugar de mostrarse enojado o decepcionado por la respuesta del humano, tenía un semblante escéptico, era algo demasiado raro que alguien le hablara de esa forma. Entonces suspiro un poco, molesto consigo mismo por intentar ser amable.
-Creo que no entiendes muy bien tu posición aquí… tú ya eres parte de mi tripulación y solo discutía en que forma querías tu paga. Gritarme de esa forma es insubordinación, pero solo por esta vez te lo dejare pasar. Ahora escúchame mocoso, podemos irnos por las buenas y terminas ganando más de lo que pierdes. Pero si intentas joderme y hacerte el héroe, créeme, se pondrá muy feo para ti y a los que te rodean.- Al decir estas palabras, los ojos del joven cambiaron a un color bronce brillante. –Tus habilidades son demasiado valiosas como para dejarlas ir así como así… a la deriva…-
-No me interesa lo que tengas que decir o lo que puedas hacer, ya he superado cosas mucho peores que tú y si te atreves a hacerle daño a alguien…- Los ojos del chico brillaron de color purpura por unos instantes. -Me asegurare de que te arrepientas…-
Entonces Rowen dejo salir otro suspiro, solo para reírse unos momentos después y seguir hablando.
-¿En serio vas a hacerte el héroe? ¿Y por una lealtad a un reino tan mediocre como el de Mewni? No me hagas reír. Ahora te daré gratuitamente una pequeña visión de tu futuro, en cuanto dejes de ser útil o crean que eres un peligro, te apuñalaran por la espalda y es casi seguro que usaran a tu adorada princesita en tu contra. Ellos se pavonean como la ¨mejor¨ de las civilizaciones, pero no entienden nada… nadie sabe cómo funcionn todo hasta que es demasiado tarde. Y tú lo veras con tus propios ojos, solo los que devoran son los que sobreviven, mientras que los más débiles caen.-
Rowen dijo estas palabras con tanta calma, que era difícil tomarlo en serio.
-¿Terminaste?- Pregunto el chico, ya bastante harto de la conversación.
-Sigues sin entender nada, que decepción. Como sea, volveré a toparme contigo en un par de días más, quizás menos, pero esta vez serás tu quien venga a mí. Y te tocara sufrir de verdad.- El citanio dijo estas palabras mostrando un semblante bastante serio e intimidante. -Lo lamentaras…-
Entonces, sin decir nada más, Rowen se puso de pie, dándole la espalda al chico y perdiéndose, casi de inmediato, entre la poca gente que quedaba.
Marco también se levantó, y por unos momentos, observo detenidamente la dirección por la que Rowen había caminado imaginando que en cualquier momento daría media vuelta y lo atacaría. Usualmente alguien con una gabardina negra sería fácil de notar… pero el tipo parecía que se lo había tragado la tierra.
Al no tener ningún rastro del citanio, siguió su camino de vuelta al estacionamiento, donde seguramente estarían sus padres, Star y Janna. Una vez que volvió se dio cuenta que solo habían transcurrido 10 minutos, pero la charla se sintió eterna, entonces, sin decir nada, le entrego el dico a su padre, quien estaba feliz de tener su colección completa.
Una vez en la parte trasera del auto y mientras Janna jugaba desinteresada con el botón de la ventana, subiéndola y bajándola constantemente, Marco abrazo a Star con uno de sus brazos y se acercó a ella para decirle algo importante al oído. Ella inmediatamente leyó el lenguaje corporal del chico, dándose cuenta de que algo había pasado.
-¿Qué sucedió Marco?- Murmuro Star mientras simulaban un cariñoso abrazo, aunque era más bien una tapadera para que los padres de Marco no sospecharan.
-Necesitamos prepararnos, ya sé que es lo que quieren los citanios… creo que todos estamos en peligro…-
Star abrió sus ojos de par en par.
-¿Cómo lo sabes?- Pregunto la princesa, abrazándolo mas fuerte aun. Marco no debía saberlo tan pronto…
-Me topé con el líder… y no querrás saber lo que me conto…-
….
FIN DEL CAPITULO.-
Hola a todos mis queridos lectore y seguidores, cuanto tiempo ¿no es así? Fue un capitulo complejo y ligeramente más extenso de lo normal, pero solo me tomo como 3 meses y cacho terminarlo. Espero que no sea un incon… ¿Qué?… ¿Por qué me miran así?
(Gente furiosa por el hiatus se acerca)
No… dejen los trinchos, no son buenos para la salud… yo… yo sé de esas cosas…
(Gente aún más enfurecida enciende antorchas)
Vamos, no es para tanto, todo el mundo tiene un hiatus de vez en cuando. Si no me creen, pregúnteles a los creadores de Hora de Aventura o de ese niño gordito con una gema que no recuerdo como se llama.
(Fans de Steven Universe aún más furiosos que los demás comienzan a cantar ¨Stronger Than You¨)
Muy bien, eso fue totalmente innecesario…
(Una chica de rosa saca una guadaña gigante de quien sabe dónde)
Y eso fue una exageración…
(Todos se acercan amenazantemente, rodeando al autor como si se tratara de una cacería de brujas)
¡Muy bien ya entendí! ¡Voy a tratar de no dejarlos en hiatus otra vez! Asumiendo que salga vivo de esta publicación…
xD.
Fuera de broma, he estado algo más concentrado en otros aspectos que me han alejado bastante de fanfiction, entre ellas el trabajo y mis inherentes formas de lidiar con el estrés. Sin embargo ya con todo eso de lado, al fin podre dedicar más tiempo a mi historia, pero esta vez me asegurare de que sea pulida y extensa, para evitar los constantes errores que he tenido en capítulos anteriores. Por lo que podría publicar al menos 2 capítulos por mes, mínimo uno si se alarga el contenido del mismo. Al igual, por si alguien aquí la ha leído también, seguiré trabajando con mi segunda historia porque esa literalmente si la deje abandonada bastante tiempo.
Ahora cabe destacar algo, me sorprendió mucho ver cómo es que a pesar de la ausencia, la historia sigue siendo leída por bastante gente y los números de los seguidores aumentan también, por lo que me alegra mucho saber que lo que escribo no ha sido olvidado. También agradezco infinitamente que algunas personas mantienen el contacto conmigo solo para saber si estoy bien (y que no haya sido cruelmente asesinado y crucificado por una turba furiosa xD.)
Como siempre, agradezco de sobremanera la lectura y el seguimiento a todos por igual. Así mismo, los invito a dejar sus comentarios sobre la historia, responderé a todos ellos sin falta.
Y ahora, las respuestas al capítulo anterior…
-SugarQueen97- Gracias por tus palabras, no fue intencional ese fallo ortográfico, en cuanto tenga oportunidad lo leeré de nuevo y lo corregiré. ¡Sabía que alguien entendería el chiste oculto entre ellas dos! Por cierto, respecto a Janna he aclarado lo mucho que el personaje me gusta y tendrá una mayor participación a futuro, pero definitivamente no es una peleadora, no como lo son Star y Marco. Además, quise demostrar un poco de esa inteligencia e improvisación de las cuales ha proyectado en algunas ocasiones en la serie original.
-Byakko Yugure- Gracias hermano, como siempre, es un gusto leer tus opiniones. Entiendo porque el personaje de Kelly te llama tanto la atención, y de hecho (como podrás notar de que Marco no le hizo daño xD), tendrá más participación en el futuro pero por ahora solo fue esta aparición. En parte si, leí por internet parte de lo que venía en la guía y parte de la wiki especialmente por Janna, para saber un poco más de contexto del personaje y trabajarlo más adelante. En cuanto a Ponyhead, fue un verdadero dolor de cabeza introducirla en mi historia porque no encontraba una forma de representarla, encima de que me desagrada bastante, no aporta casi nada importante en ninguna historia (al menos su versión original), a lo mucho ser un apoyo emocional para Star y añadir cierto toque cómico que nunca llegue a entender. Por eso no esperes que la vuelva incluir en algún cap a futuro (a lo mucho menciones), especialmente por el rumbo que está tomando. Créeme, hasta tuve cierto placer culposo al hacer que Abi le diera una paliza. Thermokinesis es un término muy bien utilizado para describir la magia de Abigail, y respecto a tu pregunta a los poderes de Rowen y su equipo, creo que el capítulo habla por sí solo. En cuanto a la transformación, quise hacer una versión más corrupta de la que se nos mostró en Battle for Mewni, por lo que será parte clave del crecimiento de Star en el futuro. Siempre voy a tratar de poner algo del romance que los personajes comparten, aunque a veces creo que pude haberlo hecho mejor, sin embargo, si dices que quedo bien, confiare en tu palabra. No comas ansias hermano, si doy más detalles hasta ahora se podría considerar spoiler, así que recomiendo que solo disfrutes de la lectura y unas los cabos por tu cuenta. Respecto a los errores, acepto que me equivoque especialmente en el capítulo anterior, quizás fue el nerviosismo de querer sacar el capítulo antes, tal vez hasta otras razones, pero créeme, seguiré tu consejo y puliré lo más que se pueda el cap antes de publicarlo. Además, en cuanto tenga oportunidad mandare un PM para poder ver en lo que tienes pensado hacer, será todo un honor ser parte de ello.
-Andrew579- Agradezco los aplausos sobrenaturales y lo del vodka lo decía como chiste, pero si dices que el vino de casi 200 años es bueno, lo tomare xD. Por cierto, mencionas que ese último es tan caro, he escuchado leyendas de un vino tibetano de 1000 años. Creo que ese último seria invaluable, de ser real claro está.
-AdventurerHeart- Muchas gracias por tu opinión y pensamiento, como he dicho en anteriores capítulos, siempre intento manejar bien el romance, es especial, porque es lo único que ha mantenido cuerdos a mis versiones de Star y Marco. Además, considera lo siguiente como un leve spoiler (dependiendo de la perspectiva). Marco, tomando en cuenta lo ocurrido en la historia, ya está a un 65% de su capacidad. Star por otro lado, con lo del capítulo anterior van en un 50 % porque que la historia en general tiene un cierto enfoque mayor hacia Marco. Pero ambos serán increíbles casi al final dando un sombrío espectáculo xD.
-Alas de tinta- Muchas gracias, es genial que los nuevos personajes te hayan gustado, tome varias inspiraciones para crearlos y aún falta más información para revelar, te aseguro que no será una decepción. También, Iron Man fue lo último que se me ocurrió para compararlos realmente. Yo intentaba hacer una alusión a una de mis series favoritas, Cowboy Bebop, pero supongo que me falto añadir más referencias xD. Además, en cuanto a escritura se refiere, he leído varios libros de King y podría decirse que es mi autor favorito, por lo que es normal que tenga cierto parecido con él.
-Lucky Ted- Estoy bastante seguro de lo que escribo, una de las razones por la que comencé esta historia fue porque estaba hasta cierto punto, cansado de ver casi lo mismo en el fandom de Star, sin aprovechar el mundo de posibilidades que dimensiones alternas pueden ofrecer. Además, como mencione antes, me inspire en Cowboy Bebop primordialmente y otras fuentes para crear a los nuevos personajes. También, cuando dices Firefly, me recuerda al villano piro maníaco que aparece en las historias de Batman y a cierta serie de hace bastante tiempo que tiene como temática principal los viajes espaciales, aunque nunca llegue a ver más de 2 capítulos por falta de tiempo. Tienes mucha razón con que será largo el fic, pero ya había dado breves indicios de que este rumbo sería parte del camino a utilizar, por ejemplo, el capítulo 6, 17 y 19 en cierta parte. Agradezco de antemano las felicitaciones y una disculpa por la larga ausencia.
P.D Soy hombre por cierto jaja, ¿es acaso por la forma como escribo o me expreso? Lo digo porque no eres el único que ha pensado lo mismo xD.
-El perro vacilón- Me halagas bastante por tus palabras y agradezco las mismas, no todos los días le dicen a uno que es un escritor de alto calibre, digo, me considero bueno, pero trato de que no se me suba a la cabeza xD. En cuanto a la comparación, me baso bastante en la serie original, pero me enfoco en un aspecto mucho más sombrío y centrado en la acción, sin dejar de lado el romance que todos adoran.
Un fuerte saludo para ti también.
-Guest- Sería más fácil responder esta clase de preguntas si tuviera un nombre a cual dirigirla, por lo que por ahora lo dejare así. Es una muy buena idea, incluso en algún momento tome en cuenta, pero el detalle con mi historia es que Star y Marco son los mismos de la serie. La única diferencia es que hubo un detalle distinto, después de Bon Bon, Marco obtuvo poderes mágicos y desencadeno todo lo que he escrito hasta ahora. Si llegaran a conocer a los personajes de la serie original, sería como si solo volvieran a verse a sí mismos pero con un capitulo adelantado. Es un poco complicado explicarlo, pero así es mucho más fácil que los personajes puedan interactuar con otras realidades alternativas diferentes, sin embargo, no podrían hacerlo con las que tienen inicios similares.
Y también para terminar, doy los clásicos agradecimientos a los seguidores y marca de favoritos. (Sabrán disculpar, pero ahora son tantos que no quiero dejar fuera a nadie otra vez por error xD. Así que el agradecimiento será en general a partir de hoy.)
¡Muchas gracias por todo el aguante! Y nos veremos en otra ocasión…
