Teen Titanspertenece a DC Comics.

Este es un fic de fan para fans.

Advertencia: Insinuaciones slash (chicoxchico), si no te gusta, te sugiero no leer. La historia está referida a la serie animada Teen Titans.

Aclaraciones:

.— = cambio de momento, misma escena

.—.— = cambio de escena

.—.—.— = cambio brusco de escena


Los héroes rescatan personas,
pero los superhéroes rescatan héroes

.–.–

25.- Un total de nada

El esperar una catástrofe no había sido tan difícil como el asimilar aquella situación cuando Raven, Star y Bumblebee le mostraron los artefactos a su líder una vez hubieron regresado a La Torre Titán.

—¿De qué hablan?

Bee dejó caer los cables sobre las cargas ya en la mesa, estaba molesta y confundida. —Quizás no era tan bueno armando detonadores.

Robin meditó mirando las bombas. Slade no cometía errores, jamás. ¿Entonces de qué se trataba?

—¡¿Y todo para qué?! —soltó la abeja bastante enfadada levantando los brazos y frunciendo las cejas—. ¡Lo único que se ha logrado siguiendo a ese demente es que Speedy saliera gravemente lastimado! —y apuntó a Robin con dedo acusador—. No lo entiendo Robin, si se supone que lo quieres tener en misiones contigo, ¡por lo menos deberías cuidarle la espalda como él lo hace contigo!

Éste agachó la mirada sin mencionar nada, seguía sintiendo el trago amargo calándole en la garganta tras haberle visto en aquella situación.

—Escucha Bee o como te llames.

—¡Bumblebee!

—Lo que sea… —Raven no se dejó inmutar—. Todos saben los riesgos que se corren…

—Es verdad —interrumpió el moreno—, debí haber hecho algo. Debí protegerles más si ya sé de lo que es capaz Slade —Pasó una mano por su cabeza, ésta le dolía—. Él es mi responsabilidad y voy a detenerlo.

—Ro-…

Pero la puerta creó un sonido amortiguado al deslizarse y Cyborg entró mientras seguía secándose sudor de la frente. Sin embargo parecía tranquilo.

—Estará bien, sólo un par de rasguños —Que en realidad había sido mucho más que eso, pero si el mismo pelirrojo prefería mantenerlo en secreto, no iba a delatarlo si no era necesario—. Aqualad se encuentra con él ahora.

Silencio. El moreno enarcó una ceja.

—¿Sucedió algo?

Bumblebee se cruzó de brazos y agitó las alas con enojo dándole la espalda a Raven, quien sólo le miró raro.

—Entonces… —Star decidió intervenir—, ¿para qué eran esas bombas?

Había dos cajas de explosivos, un par de cables y dos tubos con una sustancia fluorescente que no lograba reconocer y tres relojes digitales apagados.

—Probablemente tienen otra función —Raven apretó la punta de su manga izquierda, exprimía por tercera vez sacando lo último de agua salada. Echó una mirada fugaz por la puerta donde Cyborg antes pasara y observó el líquido fluorescente en los tubos. Éstos parecían gorgojear mas no más—. ¿Qué tal si realmente éstas no son las bombas que buscábamos?

Todos la miraron.

—¿Insinúas que puede haber otras?

Robin sopesó la información mirando fijamente aquel líquido brillante que de alguna manera le recordaba a algo, pero no terminaba de hacerlo. Pasó a ver las cargas forradas de una cinta negra y anudadas con alambre y volvió al líquido. ¿Qué ganaría con poner señue…

Alzó la cabeza observando a todos y sintiendo repentinamente la boca seca gritó un: —¡Abajo! —mientras pateaba lo más fuerte que podía la mesa lejos de todos.

Pero apenas algunos pudiendo asimilar la palabra, ya estaban siendo empujados a diferentes lados y golpeados con objetos. Fue Robin en el piso, el último en parpadear y observar una cajita a tres pasos de su cara, ésta parpadeaba con un foquito rojo que terminó por apagarse.

–.–

—¡Robin! ¡Robin! —Fue sacudido por los hombros y, cuando despertó, frente a su cara estaba un tipo con antifaz negro y cabeza de zanahoria—. Hey, ¡despierta!

Se llevó mecánicamente la mano a la cabeza, le dolía mucho. Entre sus dedos pudo sentir sangre resbalando y el cabello algo tieso. Observó a su alrededor, parte de la torre estaba desplomada y él se encontraba un piso más abajo de donde hubiera estado junto a los otros.

Los otros…

Inmediatamente algo se activó dentro y saltó sin detenerse a pensar más en lo que le dolía, sosteniéndose por la pierna izquierda ya que la derecha no parecía querer cooperar. —¿Dónde se encuentran los demás? —Buscó rápido, podía ver a Aqualad ayudando a Raven a mover un bloque de cemento que estaba por caer otro piso más abajo.

—Starfire ha llevado a Bumblebee al hospital —Al ser una de las más cercanas como Robin, había resultado tremendamente herida. El pelirrojo negó algo afectado—. Es fuerte, se recuperará, pero por ahora es importante que reciba asistencia —y echó una mirada a la derecha—. Más y Menos se encuentran terminando de encontrar todas las piezas de Cyborg, junto con… —Un canino verde cojeaba dejando un caminito de sangre mientras olfateaba entre pedazos de cojines —. Beast Boy… ha resultado herido de las costillas y un hombro, pero se ha negado a que lo llevemos a ningún lado hasta saber que Cyborg se encuentra fuera de peligro.

Robin parpadeó. —¿A qué te…? —Vio mejor la situación notando que el torso y la cabeza de su amigo estaban tendidos al medio de lo que quedaba de la habitación junto a un montón de piezas sueltas. Éste parecía inconciente. Dio un paso para ir ahí pero Speedy le tomó por el brazo.

—Sé que te preocupa, pero… —No podía decirlo con palabras, su líder estaba maltrecho. Tenía una herida pronunciada en la sien derecha que se perdía rumbo al cabello. También llevaba una cortada en la mejilla del mismo lado casi hasta el oído y de ahí bajaba peligrosamente a su garganta. Roto el traje por el hombro derecho, Speedy podía jurar que ahí también tenía otra herida y que no sólo eran manchones de sangre los de su costado. Y por final la pierna del mismo lado, del muslo y todo el recorrido paralelo del fémur hasta esconderse tras la rodilla, le corría una cortada. Con toda sinceridad se preguntaba cómo podía levantarse y no gritar—. Mi misión es llevarte al hospital.

Pero contrario a obedecer, El joven maravilla sacudió el brazo, acto del cual se arrepintió inmediatamente, e intentó volver a continuar. —El que da las misiones aquí soy yo, y lo que debemos hacer es conseguir las piezas de Cyborg.

—Ro…

—Cyborg es lo principal ahora, necesitamos encontrar su batería y encenderlo antes de que sea tarde. Es una orden.

Ante aquel tono que no dejaba discusión, Speedy apretó la mandíbula tensando el cuerpo. —Entiendo.

Cojeando, y bajo la mirada expectante de los que habían presenciado la discusión, Robin se acercó hasta su amigo arrodillándose para inspeccionar la situación y comenzando a mover aquí y allá. Sólo se detuvo un momento para arrancar un pedazo de su capa y amarrárselo a la frente evitando que el chorrero de sangre le empañara la visión.

Beast Boy can sólo le vio, creó un ruidito y siguió olfateando hasta que encontró parte de la batería y corrió como pudo donde Robin. Éste analizó la pieza y le envió habitación arriba por algún par de cosas en específico. No tardó nada en bajar transformado en un mono para agilizarse entre tanto batidero y poder cargar con aquel saco que arrojó al lado del moreno.

—Start —Ésta saltó. Había llegado minutos atrás y preocupada le dirigió una mirada a Raven quien negó silenciosa, así que se obligó a quedar quieta sin interponerse en la decisión de su líder—. Necesito que me ayudes a mover a Cyborg al sótano.

Con la fuerza de la pelirroja, la cual gracias a su rápida reacción y sus poderes había salido casi intacta de la situación, no hubo problemas en el traslado y todos suspiraron más aliviados cuando la batería creó un bip y el sistema de su amigo comenzó a cargarse.

—Estará bien.

Beast se dejó caer al piso, ya no podía más.

—Star, lleva a Beast Boy al hospit-…

—También deberías ir tú —Raven le miraba impertérrita, traía una venda a la cabeza y otra más en una mejilla, fuera de ahí no tenía más lesiones—. Cyborg ya se encuentra fuera de peligro, a partir de ahora nosotros nos encargaremos.

Hubo un silencio en el que miró a la morena y después a la pelirroja. Suspiró cansado.

—Vamos Star, tú lleva a Beast que yo llevaré a Robin —Anunció Speedy cerrando el puño derecho y levantando el pulgar en promesa que cumpliría con lo dicho. Ésta asintió y agachándose cargó a su amigo que había regresado a su forma original y se encontraba desmayado, lanzó una mirada al moreno y salió de ahí.

Jalado, Robin no le quedó más que ceder y, cuando no muy convencido se subió tras Speedy en la moto apretándolo por el estómago para no caerse, se dejó vencer soltando el peso, éste sólo creó un gestó como si algo doliera, mas, acomodándose el casco, imprimió velocidad hasta el hospital.

–.–.–

—¿Qué paso, Robin, no eres quien pensabas ser?

El moreno se levantó de golpe, tenía la cara perlada y respiraba de manera asombrosamente agitada. El cuarto estaba en silencio y, con el primer movimiento, se dio cuenta que el cuerpo le dolía como si le picaran miles de agujas.

Observando buscando entre la oscuridad y cayó en cuenta que, con medio cuerpo recostado a un lado suyo, estaba Speedy, y en el sillón a la derecha, Starfire recostada; ambos dormidos.

—…

Centró la vista en Speedy, éste llevaba un par de vendas en las muñecas y, por entre el cuello de la blusa, podía verse que también iba vendado de la espalda.

A su mente regresó en el momento en que éste cayó al suelo tras la explosión de las flechas. Se preguntó, qué verdad faltaba entre lo que Cyborg no les comunicara.

Deslizó la vista siguiendo la brisa fresca y entre el ondular de las cortinas, le vio. Vio esa mascara roja con negro de metal.

—¡Slade!

Saltó de inmediato, y aunque en un principio se dio de lleno la rodilla derecha contra el piso, apretó los dientes y siguió pese al tirón que sentía sobre la pierna, hasta llegar a la ventana y buscarlo.

—¡Robin, ¿qué sucede?!

Star había volando prontamente y estaba a su lado, asustada.

—Es Slade, estaba aquí.

—Robin —Speedy lo había tomado por el brazo, pero de un jalón el otro se había soltado y lo miró enojado, más eso no lo intimidó—. ¡Estamos en el treceavo piso, ahí no hay nada!

El moreno volvió a buscar entre la venta, y encontró que en efecto, estaban a una altura considerable y no había manera de que Slade pudiera haber estado ahí ya que las paredes afuera eran lisas.

—Tienes fiebre, lo mejor es que te recuestes.

El moreno observó al otro y después a Star, y de ahí bajó la mirada sintiendo algo líquido escurriéndole por la pierna. Se tocó y con lo viscoso entre los dedos entendió que era sangre.

—Iré por una enfermera.

Speedy salió y, para cuando Robin giró a ver a Star, ésta se acercó y le abrazó.

—Star...

—Estaba preocupada.

Parado, tras la puerta cerrada, el pelirrojo bajó la cabeza, negó entre sus pensamientos y continuó su camino.

–.–.–.–

—¿Qué quiere decir?

El doctor volvió a observar las radiografías y frunció los labios de manera pensativa, antes de continuar. —Hemos traído a un apicultor para tratar sus alas, sin embargo nos es todavía complejo el hizo alusión a que aún no estaban tan compenetrados en ciencia tan avanzada como la que la chica abeja requería-. Sin embargo de acuerdo a los exámenes, pese a las quemaduras en sus alas, se encontrará bien. Debo decir que quien la protegió, logró su función El hombre cerró al carpeta y se acomodó los lentes, estaba algo impactado por sus recientes pacientes, sobre todo por el llamado Beast Boy.

—Una anatomía fascinante —así lo había descrito al operarlo.

—Aqualad —el mencionado saltó, al parecer sus pensamientos estaban en otro lado—. ¿Cómo está Chispita y los demás?

—Más y menos están ayudando a Raven a limpiar la torre por turnos. Starfire por ahora se encuentra descansando junto con Speedy —al ver la pregunta silenciosa de ésta, él negó—. Se encuentra bien, nada que no aguante —O eso esperaba él, porque realmente el pelirrojo era un excelente mentiroso—. Robin y Beast Boy se encuentra hospitalizados, y Cyborg... bueno, sé que está en la torre y se encuentra bien gracias a Robin, pero desconozco exactamente su condición.

Bee se llevó una mano al rostro, repentinamente le había venido un recuerdo fugaz de Robin golpeando la mesa para lanzar las bombas por la ventana y luego lanzándose sobre ella y tirándola al piso.

—¿Hospitalizados? —pero ahora ella dirigió su atención al doctor, quien desvió un poco la mirada, antes de suspirar.

—Se encuentran en recuperación, mas sus heridas no son de corto tiempo. Con —revisó su tablilla de datos—... Beast Boy, como difiere de una sangre común, no podemos hacer transfusiones de sangre, cosa que ha requerido ya que perdió demasiada, estamos esperando a que su cuerpo la regenere lentamente, fuera de ahí sus heridas no presentan inconvenientes mayores con sus debidas precauciones. En cambio Robin —creó una pausa, lanzó una mirada rápida a la chica y se rascó la nuca—. No puedo darte alguna información de él, me temo que es clasificado.

—¡¿A qué se refiere con clasificado?!

El hombre bajó la tabla colocándola bajo su brazo y se tornó serio. —Fue un pedido del mismo Robin, así que tendrá que hablarlo con él directamente. Ahora si me permiten jovencitos, debo continuar.

Bee gruñó rechinando los dientes al ver salir al mayor y se arrepintió de patalear por el enojo. ¡¿Acaso el otro tenía complejo de divo?!

—Robin es demasiado paranoico —farfulló ofendida.

—Nada bien, incluso el doctor se ha sorprendido que siga consciente.

En aquel momento Aqualad le miró extraño, el pelirrojo tenía el brazo flexionado. Éste negó restando importancia.

—Necesitaba sangre.

—Iré con Speedy a La Torre Este por un par de cosas para ayudar —Aqualad lanzó una mirada al reloj—. Raven vendrá más tarde para ver cómo continúas.

—¿La chica pesada?

—Esa chica pesada salvó la vida de los gemelos —el marino no pudo evitar sonreír al ver la cara de la otra, negó y salió. Bee era demasiado temperamental y sobre protectora, no podía culpársele que se encontrara tan molesta desde lo de Speedy, pero por ahora era tiempo de dejar esa actitud atrás.

Paseó observando entre los pasillos rumbo al piso de intensivos y, justo antes de entrar, se topó a una enfermera y un doctor saliendo.

—Doce horas de reposo, no menos. Aunque lo tengan que atar a la cama.

Se dio cuenta que iba molesto y, por raro que sonara, compartía ese humor por las mismas razones aunque con sentidos diferentes, pues a él también le irritaba Robin.

—¡Eres tan inaccesible! ¡¿Acaso no entiendes que tus amigos también se preocupan por ti?! ¡Ten un poco de decencia y tómalos en cuenta! —se escuchó un golpe haciendo retumbar hasta la puerta—. Agrrr ¡me enojas!

Tocó y se asomó. Robin estaba tomado del cuello de la pijama por Speedy quien con el puño libre había golpeado la pared, Star pululaba alrededor intentando detenerlos. Al entrar, todos lo observaron.

—Debemos marcharnos.

El pelirrojo asintió y lanzó una última mirada de advertencia a Robin. —Déjanoslo a nosotros, de nada nos sirve que te encuentres herido —parecía enojado y al parecer, lo estaba. Después salió de ahí.

–.–.–.–

Speedy apretó los ojos, mas no se quejó ni hizo algún movimiento, sólo se concentró en no sentir ese algodón pasar por sus heridas.

—Se encuentran mucho mejor que antes. Sea lo que sea que Cyborg te colocó, es efectivo —En respuesta observó como el otro alzaba un pulgar—. Listo —Aplicó lo último de la crema para que las quemaduras cicatrizaran, y comenzó a vendarle.

—Tengo que visitar a la abeja reina o se molestará más de lo que está —se carcajeó mientras se colocaba una camisa negra.

—Lo que necesitas es descansar, te recuerdo que esas heridas no es lo único que tienes.

El pelirrojo llevó una mano a sus costillas derechas y sonrió afectado, pero eso le duró poco. —Nada con lo que no pueda lidiar.

Aqualad frunció el ceño, se acercó, le tomó la mano para que se soltara y, con dos dedos, le aplastó despacio en la zona afectada. Speedy se puso tan pálido que tuvo que sentarse.

—... N-o era necesario... —habló entre dientes, tan bajo que quizás sólo él se escuchó.

—A nosotros tampoco nos sirve de nada que te encuentres herido —se sentó y quedó observándole de manera profunda—. ¿Tan importante es?

—¿El qué? —Cuando el pelirrojo se giró a verlo, con tan sólo aquella mirada él entendió que había sido pillado. Se le secó la garganta repentinamente y las palabras se le olvidaron. Pero fue breve. Se obligó a sonreír y apuntarse con el pulgar.

—No comiences por mentir —Aqualad advirtió, antes de dejar al otro decir nada.

–.–

Continuará…


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Curiosidades: ¿Sabían que mientras buscaban a quienes cantarían el tema de entrada de Los Jóvenes Titanes, uno de los productores comenzó a cambiar de canales buscando a dichas estrellas? Grande fue su sorpresa cuando paró en un canal japonés. Se emocionó al escuchar a Puffy Ami Yumi e inmediatamente hizo de todo para encontrarlas, aunque la canción que había escuchado estaba totalmente en japonés y no había comprendido de qué trataba. Dato sacado de Wiki.

Ni hablar, gracias por su atención.

Me despido y cualquier cosa manden un mail facilítense la vida y dejen un review.

Fin de la transmisión...