Disclaimer: Frozen no me pertenece ni tantito


Día 24

Prompt: Estocolmo

Género: Romance

Rating M

Propuesta de: A Frozen Fan


Aviso: Continuación del Prompt #15: Rapto de la Reina.


Siempre juntos

Una de sus manos se deslizó por debajo de la falda de su vestido. Su bello vestido blanco quedaría manchado...

Elsa no dejaba de moverse tratando de apartarlo de ella y entonces él comenzó a reír a carcajadas antes de alejarse de ella y dejarla completamente sola en aquella habitación. Elsa estaba confundida y asustada, quería volver a casa y que Hans la dejara en paz de una vez por todas, sin embargo aún no entendía del todo que es lo que planeaba hacer con ella.


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Las cosas si que no habían salido del todo como Hans lo había predicho. El Príncipe Liam dirigía una incansable búsqueda de la Reina de Arendelle, a pesar de que ya muchos la daban por muerta debido a que habían pasado varios meses y todos llegaban a la conclusión de que la Reina de las nieves había sido asesinada o de lo contrario ya hubiese podido escapar, también estaban las malas lenguas que aseguraban que la joven se había escapado junto a su amante para no casarse con el Príncipe de Hemsworth.

Elsa y él se habían alejado bastante de Arendelle y efectivamente había conocido algunos sitios que jamás pensó que visitaría. Hans la forzó a vencer su miedo a viajar en barco y a pesar de que en un principio la joven no dejaba de intentar escapar, ahora era muy cooperativa y además de que siempre esperaba el momento para que tuviesen que marcharse de nuevo para así volver a estar al aire libre y ver que otros lugares había por conocer, a pesar de que nunca podía recorrerlos por completo.

Y a pesar de la buena conducta de la Reina, Hans aún la mantenía atada y con guantes, debido a que en ocasiones temía que todo se tratara de una actuación de la rubia y escapara en cuanto se viese liberada de los guantes, puesto que lejos de que volviera a Arendelle y mandará ejecutarlo, lo que más le preocupaba era dejar de tenerla a su lado, puesto que se había acostumbrado a la compañía de la joven. Y ella a la de él.

Las discusiones continuaban entre ellos y dudaba que algún día terminarían, pero generalmente de contentaban pronto y reían a carcajadas juntos. Cosa que jamás imagino que pasaría algún día.

— Te he traído tu comida. — Dijo Hans. Elsa se giró a verlo con curiosidad. — Sopa de avellanas; se que no es tu comida favorita, pero te gusta mucho, ¿No? — Ella asintió con la cabeza. Tomó asiento junto a ella y sumergió la cuchara en la sopa. — Abre la boca — Le dijo tranquilamente antes de que Elsa obedeciera y él comenzará a darle de comer.

— Esta rica — Dijo ella de forma tímida.

— Deberías comer más, esta noche nos espera un largo viaje. — Dijo Hans. — El ejercito de Liam se acerca. — Él desconocía que es lo que ella realmente pensaba cuando le decía que el hombre con el que estuvo a punto de casarse estaba cerca de encontrarla y a pesar de las crueles palabras que Hans le había dicho en un inicio "Él nunca va a buscarte", el Príncipe siguiera con su búsqueda. Elsa era buena ocultando sus emociones, lo cual le complicaba a Hans saber como se sentía en muchas ocasiones. — Te gustará el lugar al que iremos.

— Estoy cansada Hans. — Dijo ella. — Ya no quiero ir a ninguna parte.

La mirada de Hans se ensombreció antes de tomarla con fuerza de los hombros y sacudirla.

— ¡Tu irás a donde yo diga, cuando yo diga!, Aquí tu no eres la Reina. — Exclamó con furia Hans asustando a la joven. Si bien con el paso del tiempo Hans había comenzado a ser más amable con ella, aún habían momentos en donde Hans Westergard se comportaba de una forma cruel con ella, y cada vez que comenzaba a gritarle de esa manera temía que algo peor pasara. — Así que dime, Elsa. ¿Tendré que hacerte daño para que entiendas? — Ella negó con la cabeza. — ¿Serás una buena chica? — Ella asintió. — Porque sabes lo mucho que detesto a las chicas que me causan problemas, ¿O acaso lo olvidaste?

Claro que no lo olvidaba, si bien Hans no había hecho algo tan cruel como abusar de ella, si que la había golpeado cuando ella "era una mala chica", es decir, cada vez que trataba de escapar, cuando le escupía la comida en la cara, cuando se negaba a probarse un nuevo vestido que Hans le había comprado o cuando simplemente lo hacía enojar más de la cuenta.

— Y sabes las reglas, debes quedarte muy calladita o quien se acerque morirá. — La primera vez que Hans le dijo aquellas palabras había pensado que era una simple amenaza, así que gritó una y otra vez pidiendo ayuda, entonces alguien apareció y por un segundo había pensado que sería libre y jamás tendría que ver al pelirrojo, sin embargo Hans cumplió su amenaza justo frente a sus ojos, desde entonces la joven nunca había vuelto a pedir ayuda de esa manera.

— ¿Y a donde vamos a ir? — Preguntó Elsa.

— Sabes que me gusta darte la sorpresa, Elsa. No comas ansias, lo verás muy pronto. — Aún recordaba cuando la joven había dejado una nota escondida donde escribía a donde la llevaría para que así la encontraran lo más pronto posible, sin duda alguna jamás volvería a decirle a donde se dirigirían ni dejarle papel y pluma a su alcance. — Ahora, sabes que no me gusta herirte Elsa, pero no puedo permitir que vuelvas a tratar de oponerte a mis planes. — Elsa miró asustada el como encendía un cerillo y lo acercaba a su piel. Podía sentir el como el fuego comenzaba a quemar su piel, y en ese momento se asusto aún más debido a que no comprendía el porque a pesar de que trataba con todas sus fuerzas de hacerlo; ya no odiaba a ese hombre. Por más cosas que le hiciera no podía evitar comenzar a sentir cosas extrañas que juraba jamás haber experimentado antes.


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Se encontraban en medio del océano y estaba por amanecer. Elsa le gustaba estar en la cubierta del barco para observar todo a su alrededor, parecía mentira que antes Hans la obligaba a acercarse al borde del barco y que ella pensaba que él terminaría arrojándola por la borda o que una especie de monstruo marino aparecería y la arrastraría hasta el fondo del mar.

Ahora todo eso le parecía muy bello.

— ¿Hans? — El pelirrojo se acercó a ella.

— ¿Quieres entrar ya? — Prenguntó. Ella negó con la cabeza.

— ¿Puedo preguntarte algo? — Cuestionó la joven temiendo por la reacción de Hans, sin embargo él simplemente accedió. — ¿Por qué me mantienes encerrada?, es decir, pensé que me asesinarías, que chantajearías a mi hermana para obtener la corona, incluso creí que me deshonrarías y me devolverías a Arendelle sabiendo que jamás podría olvidarlo y que nunca nadie estaría interesado en mi. Enserio no entiendo que obtienes al mantenerme aquí, simplemente huyes. ¿No te cansas de hacerlo?

— Eso no es de tu incumbencia. — Replicó el pelirrojo alzando levemente la voz.

— ¿Te confieso algo? — Preguntó desviando la mirada hacia el cielo. — En un principio quería ser rescatada y soñaba con el momento en que Liam aparecería y nos casaríamos, porque en verdad yo quería eso, no era algo por interés, y si él sigue buscándome significa que no quería simplemente la corona, pero ahora he pensado lo que pasaría, y no quiero casarme con él, y quizá me he vuelto loca ya que prefiero estar encerrada con un loco que estar al lado de un hombre al que de verdad le importo, y eso me asusta, porque no es normal.

Hans soltó una carcajada. — ¿Algo en ti es normal, Els? — Preguntó, pero a diferencia de antes, su comentario pareció no afectar a la joven.

— Y no te odio. — Agregó Elsa. — No comprendo porque, si eres el peor humano en la faz de la tierra, haces daño a los demás y a mi, sin que parezca importarte. Me golpeabas cuando hacía algo que no te gustaba y asesinaste personas frente a mi simplemente para darme una lección, ¡Debería odiarte por el resto de mi vida!, no entiendo lo que pasa, no entiendo que es lo que te propones, ¡Ni entiendo el porque tengo tanto miedo de que me alejen de ti!

Hans parecía muy sorprendido e igualmente confundido, pero entonces el pelirrojo se acercó a ella y la besó de forma apasionada y Elsa correspondió el beso intentando que sus no tan expertos labios le siguieran el ritmo a los de Hans.

— ¿Esto que significa? — Preguntó Elsa una vez que se separaron por falta de aire.

— No tengo ni la menor idea. — Respondió Hans. — Honestamente, tampoco quiero dejar de verte y preferiría morir incinerado que verte casarte con ese imbécil.

— Extraño a Anna. — Comentó ella. — Pero se que si yo regresara ella obviamente no estaría de acuerdo en esto y ella solía pensar que Liam era el hombre perfecto para mi, así que pienso que intentaría convencerme de que mi mente esta dañada, estoy confundida y que con el tiempo volvería a sentir lo que sentía por Liam, pero se que no es verdad.

— ¿Y que sientes, Elsa?

— No lo se. — Contestó Elsa. — ¿Y tu?

— Tampoco. Juro que en ocasiones te detesto y deseo matarte, pero hay veces en las cuales hasta parece que siento algo por ti parecido al amor. — Elsa comenzó a reír cosa que molestó a Hans.

— Entonces si que tenías razón — Dijo ella — Sólo alguien completamente loco podría llegar a amarme.

Ambos sonrieron.

— No comprendo el porque me gusta estar contigo aún sabiendo como eres, lo que haz hecho y eres capaz de hacer. — Añadió ella. — Así como tampoco entiendo el porque me siento más segura aquí de lo que me sentía en Arendelle. Allá todo el tiempo el consejo parecía ponerse en mi contra, y todo el tiempo era "Debería casarse", "Su deber como Reina es darle un heredero a Arendelle" y pasé años encerrada en mi habitación y querían forzarme a que aprendiera a socializar de la noche a la mañana.

— Se que las cortes no son precisamente amigables.

— Es por eso, que no deseo que mi vida vuelva a ser la misma de aquel entonces. Sin embargo estoy harta de huir y vivir escondida y encerrada. — Habló ella. — Quiero estar contigo Hans.

Hans la atrajó hacía él y la forzó a seguirlo hasta el camarote a pesar de que ella aún quería permanecer admirando el paisaje, realmente no le agradaba volver a estar entre cuatro paredes tan pronto.

Allí dentro. Hans, comenzó a besarla con ternura atrayendola cada vez más hacía él. Sus manos desabrocharon uno de los botones del vestido de Elsa. Ella se separo de él y lo miro confundida y algo temerosa.

— Elsa. — Dijo su nombre con dulzura. — Si hacemos esto no podrán separarnos, y nadie se casará contigo además de mi. Arendelle no querrá que se sepa que su Reina estuvo con alguien sin estar casada, si acaso algún día nos encuentran no tendrán más opción que acceder a que nos casemos y entonces, estaremos siempre juntos, ¿O eso no es lo que quieres?

Ella dudo un momento antes de besar al joven. Él desató sus manos, pero Elsa no se atrevió a quitarse los guantes, puesto que no sabía el como reaccionarían sus poderes. El pelirrojo la tomó por la cintura y la alzó en el aire antes de depositarla sobre la cama y posicionarse sobre ella.

Besó sus labios nuevamente mientras sus manos recorrían los brazos de la doncella. Elsa rodeo el cuello de Hans con sus manos para profundizar el beso, se sobresalto al sentir el como el pelirrojo introdujo su lengua en la boca de ella, nunca nadie la había besado de esa forma.

Las manos del pelirrojo desabotonaron por completo su vestido y sus labios comenzaron a recorrer el cuello de la Reina de las nieves. Luego Elsa tímidamente llevó una de sus manos hasta el primer botón de la camisa de Hans. El ex príncipe sonrió.

— No seas tan tímida, Els. — Le susurró al oído. — Esta bien.

Animada por el pelirrojo, pero aún algo insegura comenzó a desabotonar poco a poco la camisa de Hans para después él deshacerse de ella arrojándola a algún lado del camarote. Hizo lo mismo con el vestido de la joven dejándola en ropa interior, instantáneamente Elsa trató de cubrirse sintiéndose avergonzada y rápidamente sus mejillas se tiñeron de rojo.

— Eres hermosa. — Le dijo él antes de comenzar a besar el inicio de sus pechos para luego bajas hasta su estomago estremeciéndola. La joven no se sentía del todo cómoda puesto que no tenía ni la menor idea de que hacer, su madre nunca le había hablado de lo que ocurría en la noche de bodas; quizá porque nadie imagino siquiera que Elsa de Arendelle saldría de su habitación algún día y conocería a alguien. Cuando faltaban pocos días para su boda con Liam, Gerda simplemente le dijo que ella debería estar quieta mientras Liam se encargaría de todo, pero ella también quería besarlo y acariciarlo, pero era una total y completa inexperta que temía el cometer cualquier error.

No supo en que momento Hans se deshizo del resto de sus prendas quedando al igual que ella en ropa interior. Las manos del criminal acariciaban con delicadeza y deseo cada rincón de su cuerpo y aunque no lo admitiría; le gustaba esa sensación y empezaba a comprender el porque las sirvientas de palacio parecían hablar de ello como si se tratase de la octava maravilla del mundo.

Pronto se vio despojada de su sostén y Hans comenzó a besar sus pechos. Mientras mordisqueaba uno de sus senos, la mano del pelirrojo acariciaba el otro. Y Elsa lo estaba disfrutando, eran un montón de sensaciones combinadas las que sentía y le agradaba muchísimo. Intentando ser mas participativa una de sus manos recorrió el marcado torso de su secuestrador. La mano enguantada de Elsa le proporcionaba una agradable y excitante sensación al pelirrojo. Quería tenerla, realmente deseaba a Elsa de Arendelle.

Los besos del joven fueron descendiendo desde sus labios hasta llegar al borde de sus braguitas.

— Estas húmeda, Els. — Comentó antes de que las manos de Hans bajaran su última prenda lentamente para después hacer con ellas lo mismo que con la demás ropa. Comenzó a besar su intimidad y Elsa se aferraba a las sabanas, estaba experimentando tantas nuevas sensaciones ese día y quizá debería sentirse culpable por querer las atenciones del hombre que no solo trato de matarla en el pasado, sino que la mantuvo los últimos meses secuestrada, pero enserio lo deseaba.

El se separó de ella para liberarse de sus calzoncillos, permitiendo a Elsa mirar su miembro y la rubia se estremeció y volvió a dudar sobre si de verdad eso es lo que quería. Hans pudo ver lo nerviosa que se encontraba la Reina y amorosamente le planto un tierno beso en los labios y le aseguró que todo estaría bien. Esperó a que ella le diera el si antes se comenzar a introducirse en ella.

Esa nueva sensación no le agradaba a Elsa y a pesar de que Hans dijo que sólo sentiría dolor en un inicio, este simplemente parecía aumentar cada vez más y le dolía demasiado, nunca jamás en su vida había sentido tanto dolor físico. Cuando Hans rompió la barrera quitándole su virginidad no pudo contener las lagrimas y gritó de dolor, Hans la besó para contener sus lamentos. A pesar de traer sus guantes puestos las sabanas se escarcharon.

— Se pasará, Elsi — Le aseguró el pelirrojo. Esperó a que ella se acostumbrara a tenerlo dentro para después comenzar a embestirla lentamente aumentando el ritmo poco a poco.

Habiendo terminado Hans quedó profundamente dormido, mientras que Elsa trataba de procesar todo lo ocurrido. Hans había sido tierno con ella y quería estar con él siempre, pero, ¿De verdad el haberse entregado a él era suficiente impedimento para que no los separaran jamás?

Hans despertó encontrándose con todo congelado y allí estaba ella de pie sonriendole. La madera del barco comenzó a crujir gracias al movimiento de las olas y el hecho de que el barco se encontraba cubierto de escarcha.

— Elsa, ¿Qué haces? — Preguntó preocupado. Ella se acercó a él y lo rodeo con sus brazos y lo besó.

— Tranquilo. Esta es la única manera en la que podremos estar juntos. — Dijo ella. — Eso es lo que querías, ¿O no? — Elsa se aferró al pelirrojo antes de cerrar sus ojos. Por primera vez en su vida no estaba asustada en lo absoluto.


Nota de autor:

Esta vez lo publica más tarde porque

1. Me desperté como a las 9

2. Este prompt creo que es más largo de lo normal y es difícil escribir una escena M sin tener la sensación de que alguien te dice "Te observo pecadora" xD

Pensé en darle un final lleno de flores y arcoiris, pero pues Elsa esta mal de la cabeza y por eso decidí que Elsa decidiera hundir el barco para estar junto a "su amado", aunque realmente ella no lo ama, simplemente es algo de su loca cabecita.

Muchas gracias a A Frozen Fan que siempre comenta, a los que a veces comentan y a los lectores fantasmas, enserio gracias por leer. Espero que hayan disfrutado este prompt, espero poder actualizar mañana.