-Sam viene para acá- aviso Finn saliendo de su asombro.

Todos se voltearon a ver y se perdieron de las miradas que Rachel y Quinn se regalaron al separarse.

-Marley, el equipo de sonido no funciona y todos se están yendo- aviso Sam con dificultad efecto del alcohol en su sangre.

-Debe ser por la luz, pero ahora no creo que pueda venir alguien a arreglarlo- se lamentó Marley.

-¿Cuantos quedan?- pregunto Ryder tranquilamente.

-Pocos, pero en cuanto entremos no quedara nadie- acepto sin mirar a Ryder, se había dado cuenta de las caras de sorpresa de sus amigos -¿pasa algo?- pregunto a nadie en especial.

-No, simplemente nos preguntábamos que había ocurrido con la luz- respondió Quinn sin interés.

-Bien, yo iré adentro- se despidió vagamente y se fue.

-La fiesta se terminó entonces- acotó Marley tristemente.

-Nosotros podemos arreglar la luz- susurro Kurt.

-¿Quiénes son nosotros?- pregunto Blaine.

-Rachel y yo, bueno Rachel la arreglara y yo puedo pasarle las herramientas que necesite- respondió con timidez.

-Ok, ¿de dónde se conocen ustedes 2?- pregunto Quinn.

-El padre de Kurt es el dueño del taller- explicó Rachel tranquilamente.

-Trabajas para porcelana- se burló Santana.

-No exactamente, para su papá- aclaro sin entender la burla.

-Déjalo ya Santana- pidió Quinn con su característica voz de mando.

-¿Puedes arreglarlo?- interrumpió Marley preguntando directamente a Rachel.

-No sé, pero puedo checar- admitió con inseguridad.

-Bien, acompáñame- tomo la mano de Rachel y la jalo ligeramente.

-Un momento- intervino Finn -¿acaso fui el único que vio cómo se metieron mano?- pregunto aún sorprendido señalando a Rachel y Quinn.

-Siempre supe que la inteligencia no era tu fuerte, pero ahora si te superaste- Santana volvía al ataque.

-¿Que se supone que significa eso?- pregunto confundido.

-Pues mira...-

-Quinn y yo estamos saliendo, espero que con eso les baste a todos- respondió a modo de explicación con su mirada puesta en Quinn ya que esperaba que a ella también le bastara.

-Bien, ahora que todo está aclarado podemos arreglar la luz- agrego impaciente Marley.

-Voy con ustedes- se apuntó Quinn.

-Preferiría que te quedaras aquí- opino Rachel deteniendo sus pasos.

-Vamos todos, nunca he visto a una chica manejar herramientas- volvió a opinar Finn.

-Ni la veras, así que camina porque si no la loca de Hanna y el intenso de Sam nos dejaran sin alcohol- intervino Santana dándole un empujón hacía el interior de la casa.

-Ve con ellos, ya veré yo que puedo hacer- índico Rachel dirigiéndose a Quinn.

-Con lo que acabas de hacer tienes carta libre para pedirme lo que quieras- acepto Quinn dejando un corto beso sobre los labios de Rachel.

-Bueno, ahora tendremos que soportarlas tirando miel- se burló Ryder con un gesto gracioso.

-Cómo si yo no hubiera soportado tu panal de miel con Marley- reprocho Quinn.

-Ya, pero es que Marley y yo somos sexys- bromeo Ryder.

-De hecho es mucho más sexy ver a 2 mujeres juntas- advirtió Marley para sorpresa de todos.

-¿Hay algo de lo quieras hablarme amor?- pregunto Ryder sin perder su toque juguetón.

-No, solo doy mi opinión- respondió más seria.

Aquella aclaración había salido de su boca sin que lo pensara, simplemente dio su opinión, pero pronto, al ver la cara de Quinn y Rachel, supo que tal vez no había sido la mejor forma de expresarlo.

-Kurt los acompañara adentro- Blaine fue el encargado se romper el incómodo silencio.

-Ayudaré a Rachel- renegó Kurt.

-Yo lo haré- afirmó sonriéndole ampliamente.

-No, tú no estarás sola con ella- se negó Quinn rotundamente.

-Confía en mí, no haré nada estúpido- aseguró sonriéndole, pero con menos intensidad.

-Bien, pero no tarden, y Rachel, con cuidado- de herramientas y electricidad poco sabía Quinn, pero algo que de lo que estaba completamente segura era que eso era peligroso.

-No te preocupes- dejo un beso en su mejilla y siguió a Marley hasta un pequeño cobertizo dónde se encontraba la caja que suministraba la luz.


-Santana- se escuchó una voz ajena a su círculo de amigos.

-Danny- respondió de igual manera al reconocer a la chica de cabello azul.

Se abrazaron estruendosamente entre gritos y sonrisas provocando las miradas expectantes de todos los presentes, a excepción de Brittany quien las vio con desconfianza.

-Hey, tú, ¿qué haces aquí?- intervino Marley provocando que Santana y Danny se separan.

-Escuche que tendrías fiesta y aquí estoy- respondió también abrazándola.

-Qué bueno porque esto se quedó sin gente- aviso señalando en general la casa casi vacía.

-¿Y eso?- pregunto sonriéndole a todos los aun presentes.

-Tenemos un problema con la luz- explicó sin detalles.

-Bueno, a ustedes los consentidos la vida se les acaba sin sus comodidades- acuso en broma.

-Que no se te olvide que no hace mucho entrabas en esa categoría- mencionó Quinn haciendo reír a Santana y Marley.

-Pero si es Quinnie- la confianza entre ella era tanta que Quinn se permitió mostrarle su dedo medio ante su tono de voz.

-En vista de los pocos modales de mi prima y sus amigas me presentó, soy Danny- le hablo primero a Kurt quien le respondió con una sonrisa y después a Brittany quien solo hizo un ligero movimiento de cabeza.


-Siento lo de hace un momento- llevaba unos minutos con Rachel y fue lo primeo que dijo.

-No te preocupes, cualquiera confunde un desarmador de cruz con uno plano- le restó importancia sin quitar la atención de un par de cables quemados.

-Eso no, te ataque sin razón- se explicó apenado por su confusión.

-Bueno, si yo hubiera encontrado a Quinn y a ti en el mismo estado créeme que no me hubiera conformado con un empujón- admitió sin problema.

-Si me permites decirte algo, creo que eso de besarla frente a nosotros no fue una acción admirable- el tono de su voz dejaba entre ver cierta molestia.

Rachel, quien hasta ese momento se había enfocado en Encontrar y arreglar el problema con la luz, dejo de hacer lo que hacía, puso las herramientas que sostenía en sus manos sobre la mesa en la que Blaine se encontraba asentado y se acercó a él.

-Fíjate que no te permitió nada, háblame de acciones admirables cuando dejes de esconder a Kurt- susurro de manera intimidante.

-No sé de qué me estás hablando- se defendió rápidamente.

-Kurt está dispuesto a esperar que estés listo para anunciar su relación, pero un día se cansará y es bueno que sepas que haré todo lo que este en mis manos para que no vuelva contigo- lo amenazo.

-Por lo que vi tú tampoco estabas muy convencida de darlo a saber- reclamo recordando las palabras de Quinn.

-No te atrevas a compararte conmigo, porque yo no temo por lo que mis papis puedan quitarme, o por lo que mis amigos puedan pensar de mí, así que la próxima vez que si quera pienses que nuestras situaciones se asemejan acuérdate que de los 2, el cobarde eres tú- volvió su atención a la electricidad y dejo con un mal sabor de boca a Blaine.

Dentro de la casa Kurt y Brittany se habían alejado ligeramente del grupo, pidieron darse cuenta rápidamente que no tenían nada en común con ellos, y en cuanto se pusieron a hablar de su infancia no tan lejana supieron que ese no era su lugar.

-Kurt- se presentó vagamente.

-Brittany- respondió de la misma manera -¿No eres amigo de ellos?- pregunto con curiosidad.

-Vamos en el mismo colegio, pero no somos amigos- aclaro con una media sonrisa.

-Sólo del chico del moñito- afirmó sonriendo.

-Exacto, ¿y tú?- pregunto sin entrar en detalles.

-Yo soy novia de Santana, y amiga de Rachel- respondió mientras veía a Santana reír a carcajadas por algo que Danny decía a su oído.

-¿De dónde conoces a Rachel?- pregunto tratando de desviar la atención de Brittany hacía él.

-Vivimos en la misma comunidad, y nos henos hecho buenas amigas- explicó desviando su mirada hacía Kurt.

-Por lo que veo Rachel tiene ese efecto en las personas- acepto divertido.

-¿Porque lo dices?- pregunto confundida.

-Pues por lo que sé y he visto, todo aquel que se acerca a ella termina jurándole lealtad eterna, y unos hasta amor- explicó señalando a Quinn, que parecía buscar alguna señal del regreso de Rachel.

-Cuando la conoces, aunque sea un poco, sabes que vale la pena jurarle lealtad y todo lo que te pida- aseguró Brittany.

-Me lo imagino, la he tratado un par de veces pero mi papá confía en ella con su vida- acepto con nostalgia.

-¿Y eso está mal?- pregunto al notar el tono usado por Kurt.

-No, simplemente creo que nos dieron personalidades cruzadas, yo debí ser quien se interesara por los autos, las herramientas y todo eso mientras ella se interesara por cosas de chicas- pocas eran las personas con les que Kurt podía hablar abiertamente, y Brittany sin conocerla era una de ellas, saber que aceptaba abiertamente tener una relación con otra mujer le hacía saber que no tenía prejuicios.

-Parecía que te agradaba- acotó Brittany ante la revelación de Kurt.

-Antes de hoy no tanto- se sinceró.

-¿Qué cambio hoy?- pregunto curiosa.

-Me defendió cómo nadie más, nunca fui de muchos amigos, pero los que llegue a tener nunca hicieron lo que ella hizo por mí- explicó devolviendo posa sonrisa a su cara.

-Bueno pues ahí está el porqué de que todos terminemos jurándole lealtad- respondió también sonriendo.

De pronto la obscuridad volvió a reinar en la casa.

-Bien Marley, eso pasa cuando confías en las manualidades de gente tonta- reprocho Santana.

-Cállate Santana- ordeno Quinn con molestia.

Y de pronto volvió la luz.

-Vale la estúpida sabe arreglar cosas- acepto de mala gana.

-¿Todo bien?- pregunto Kurt al ver la cara de pocos amigos de Rachel y Blaine cuando entraron.

-Desconecte la planta de luz, y amarre unos cables entre sí, para que hubiera luz, aunque toca corriente directa- explico Rachel ignorando por completo a Kurt.

-Bien, mañana llamaremos a alguien que lo arregle, gracias- se acercó hasta Rachel y dejo un beso en su mejilla.

-Bueno, pues ahora que esto vuelve a tener una luz decente, que les parece una noche de karaoke- propuso Danny para algarabía de todos, con excepción de Rachel y Brittany.

Rápidamente todos, con la clara excepción, se acomodaron en uno de los salones de la casa, y mientras unos acomodaban cables, otros tantos acomodaban sillones a velocidad admirable.

-Creo que necesitas limpiarte- dijo Quinn interrumpiendo los pensamientos de Rachel.

-También lo creo, pero cuando iba a preguntar por el baño todos comenzaron a moverse como hormigas en día de campo- bromeo.

-Vamos, hormiguita- respondió Quinn tomándola de la mano y se dirigieron hacia el baño más cercano.

Al entrar Rachel inmediatamente lavo sus manos, las cuales se encontraban sucias después de trabajar con las herramientas.

It's been said and done

(Se ha dicho y hecho)

Al salir del baño lo primero que escucharon fueron los acordes de aquella canción en voz de Santana.

Se unieron al grupo que le gritaba cual fans a estrella de pop y la fiesta comenzó.

Every beautiful thought's been already sung

(Cada pensamiento hermoso sido cantado)

And I guess right now, here's another one

(Y creo que ahora mismo, aquí hay otra)

So your melody will play on and on

(Por lo que su melodía se reproducirá una y otra vez)

With the best of' em

(Con lo mejor de ellos)

You're beautiful

(Eres hermosa)

Like a dream come alive, incredible

(Como un sueño hecho vivo, increíble)

A centerfold miracle, lyrical

(Un milagro, lírico)

You saved my life again

(Me has salvado la vida de nuevo)

And i want you to know baby

(Y quiero que sepas bebé)

I, I love you like a love song baby

(Yo, Te quiero como a un bebé canción de amor)

I, I love you like a love song baby

(Yo, Te quiero como a un bebé canción de amor)

I, I love you like a love song baby

(Yo, Te quiero como a un bebé canción de amor)

And I keep hittin' repeat-peat-peat-peat-peat

(Y sigo repitiendolo)

Rachel, previendo la estrofa que seguía, se pegó a la espalda de Quinn y susurro a su oído lo que Santana cantaba.

Constantly

(Constantemente)

Girl you play through my mind like symphony

(Chica suenas a través de mi mente como la sinfonía)

There's no way to describe what you do to me

(No hay manera de describir lo que me haces)

You Just do to me what you do

(Simplemente haces lo que haces)

And it feels like i've been rescued

(Y siento que he sido rescatada)

I've been set free

(Liberada)

I'm hypnotized by your destiny

(Estoy hipnotizada por tu destino)

You're magical, lyrical, beautiful

(Eres magica, lírica, hermosa)

You are

(Lo eres)

And I want you to know baby

(Y quiero que lo sepas)

I, I love you like a love song baby

(Yo, Te quiero como a un bebé canción de amor)

I, I love you like a love song baby

(Yo, Te quiero como a un bebé canción de amor)

I, I love you like a love song baby

(Yo, Te quiero como a un bebé canción de amor)

And I keep hittin' repeat-peat-peat-peat-peat

(Y sigo repitiendolo)

La canción termino y todos aplaudieron la actuación de Santana, quien no perdió el tiempo y corrió a brazos de Brittany, quien seguía sin estar muy convencida de la relación amistosa que existía entre ella y Danny.

Las canciones siguieron en voz de todos los presentes, que, para sorpresa de Brittany, Kurt y Rachel todos tenían una buena voz y sonaban realmente bien.

-Seguimos nosotros- se acercó Sam hasta Quinn y Rachel.

-Yo creo que no- desistió Quinn y le guiñó un ojo a Rachel.

-No has estado con ninguno de nosotros, ahora sólo te la pasas con Rachel- reclamo sin venir al caso.

-Bueno, es que Rachel es mi...-

-Canta con él- interrumpió Rachel, sabía lo que Quinn le diría a Sam pero no era el momento.

-Vamos- Sam tomo de la mano a Quinn y no le dio tiempo de negarse.

La canción comenzó y Rachel quedo aún más prendada de la voz de Quinn quien todo momento miro a Rachel, regresando de alguna manera las palabras que canto a su oído.

Todo iba perfectamente hasta que al final de la canción Sam tomo a Quinn por el cuello y le planto tal beso que le fue imposible no responderlo.

La situación misma daba a entender la reacción que tendría Rachel, tanto que todos los presentes, que estaban conscientes de su relación con Quinn inmediatamente se pusieron en alerta para evitar cualquier pelea, pero en contra de toda suposición Rachel simplemente recargo su espalda en la pared más cercana y agacho la mirada para evitar seguir viendo el beso entre Quinn y Sam.

Extrañamente al sentimiento que la acogía en esos momentos no era nada comparado con lo que había sentido cuando encontró a Brody en su cama con otra mujer, y mucho menos con lo que había sentido horas antes cuando el mismo Sam había cuestionado a Quinn sobre su nueva pareja, de hecho no era un sentimiento que conociera a ciencia cierta. Encontrar a Brody en esa situación le había generado decepción y hasta cierto grado molestia, lo ocurrido con Sam le causo enojo y la única manera que conocía de calmar su enojo era dando golpes, por lo que encontrarse con los tipos que le hacían daño a Kurt le ayudo, pero en esos momentos no era ni decepción ni enojo, era dolor, era un hueco enorme en el estómago que la estaba dejando sin aire, una opresión en el pecho que dolía y un nudo en la garganta que termino por hacerla soltar más lágrimas de lo que hubiere deseado.

-Rachel- distinguió la voz de Quinn entre la música.

-Quinn- se escuchó también la voz de Hanna.

-Ahora no Hanna, avisa a todos que nos fuimos- tomo del brazo a Rachel, esperando que no la rechazara y al ver que no puso objeción, la saco de la casa.

Rachel en todo momento no hablo ni la miro, pero tampoco puso resistencia alguna cuando Quinn la encamino hacía el estacionamiento.

-Rachel háblame- rogó justo cuando salían del estacionamiento.

-Llévame a mi casa- susurro.

-No, hasta que te explique lo que sucedió- grito con frustración.

-No tienes que explicarme nada, yo estaba ahí, lo vi todo- respondió con las intensión de que Quinn entendiera que estaban bien.

-Te entiendo, si hubiera visto que alguien más te besaba estaría furiosa, pero...-

-Quinn, no estoy enojada- la interrumpió antes de que siguiera hablando -sólo vamos a mi casa- comentó desganada.

-¿Juntas?- pregunto con temor.

-Claro, no dejaré que vuelvas a esa fiesta bajo ninguna circunstancia- aseguró provocando la tranquilidad de Quinn acompañado de una enorme sonrisa.

El camino fue silencioso, amenizado solamente por el sonido de sus respiraciones, Quinn se sentía culpable por lo sucedido y Rachel lejos de tomarle importancia al beso cómo tal, estaba más abrumada por el sentimiento de tristeza que había apoderado de ella.

-Vamos, anda- invito Rachel al ver que Quinn no tenía intención de salir del auto.

Quinn sonrió emocionada y salió antes de que Rachel pudiera cerrar la puerta.

-¿Qué es esto?- pregunto Quinn apenas entro en la casa.

Con todo lo que pasaba por la cabeza de Rachel había olvidado la sorpresa que daría a Quinn.

-Es tu regalo de navidad- acepto sin más opción.

-¿Por qué?- pregunto lo primero que se ocurrió.

-Porque sé que te gustan las películas, la música, y todo lo que tenga que ver con la tecnología, así que decidí que te regalaría esto- se explicó acercándose a la televisión de plasma que se encontraba frente a su sillón, aun envuelta en plástico y con enorme moño rojo.

-A ti no te gusta nada de esto- aseguro con la emoción a flor de piel.

-No es que no me guste, solo es que jamás lo necesite, pero ya te lo dije, es para cuando estés aquí- volvió a hablar sin mucho ánimo.

-Te quiero- se acercó a Rachel, se abrazó a su cintura y busco el roce de sus labios.

-Puedes ver cómo funciona, yo me iré a poner otra playera- se retiró del abrazo de Quinn antes de que sus labios se encontraran y sin esperar contestación camino hacia su recamara.

Quinn la miro perderse por el pasillo y respiro profundo tratando de calmar su frustración, por no recibir la respuesta que le hubiera gustado, y porque Rachel prácticamente la había rechazado. Se dejó caer sobre el sillón y se fijó bien la repisa que estaba a un lado de la televisión, encontrando títulos de películas que habían dejado huella en ella, y también discos de cantantes que dudaba mucho Rachel supiera quienes eran, se levantó y los revisó, sonriendo al descubrir que todos aún tenían sus empaque originales, nada estaba abierto.

-¿Cómo lo has sabido?- pregunto entrando abruptamente a la recamara de Rachel mostrando un disco de Frank Sinatra.

-He investigado- respondió serenamente.

-Nadie lo sabe- sonaba realmente sorprendida.

-Pues yo lo sé- se encogió de hombros y se volteó para poder cambiarse.

-Rachel, tu espalda- exclamo Quinn preocupada.

-¿Qué tiene?- pregunto desinteresada.

-Está llena de golpes- se acercó y rozo con las yemas de sus dedos sobre los moretones.

-Era de esperarse- se separó del roce de Quinn y se terminó de vestir.

-¿Qué carajos te pasa?- el tono de la voz de Rachel no había cambiado en ningún momento desde que había entrado al auto y Quinn termino por perder su paciencia.

-Déjalo, Quinn- advirtió tomando camino hacia la puerta.

-No- le detuvo por el brazo –de aquí no sales hasta que me explique qué diablos te pasa, me dices que no estas enojada por el pendejo beso, pero te comportas así como ahora- reclamo sin impórtale que con su vocabulario solo lograría enojar a Rachel.

-No estoy enojada, y deja de hablar así- le regaño soltándose del agarre.

-Bien, pues dime entonces que te pasa- insistió parándose frente a ella.

-No lo entenderías- se dio por vencida y se fue a sentar en la orilla de la cama.

-Háblame Rachel, sé que puedo ser una niñita caprichosa la mayor parte del tiempo, pero tú haces que quiera ser diferente, por favor confía en mí- pidió casi en suplica mientras se sentaba sobre sus piernas a horcajadas.

-Quinn, no hagas eso- trato de evitar su contacto pero no pudo.

-Si no estás enojada por el beso, dime que es entonces- insistió dejando cortos besos sobre el cuello de Rachel.

-Te quiero tanto que duele- confeso escondiendo su cara en el cuello de Quinn.

-Y en cambio mi amor por ti me hace fuerte- susurro en un tono sugerente.

-No estoy enojada, solo que no supe manejar el dolor que sentí al ver cómo te besabas con tu ex- ya que estaban confesando cosas era bueno que supiera la verdad.

-Para mí no fue nada, y me quite inmediatamente- se explicó al sentir sollozar a Rachel.

-Lo sé, entiéndelo, es eso lo que me tiene mal, sé que no significa nada para ti, pero a mí me dolió cómo nunca, tan solo verlo- volvió a explicar con frustración.

-Rachel- tomo su cara y la sostuvo frente a la suya –yo soy tuya- hablo pausadamente para darle el efecto del convencimiento.

-No me digas eso, que después ya no te dejare salir de aquí nunca, y te tendré solo para mí- bromeo recuperando su actitud.

-No me dejes ir nunca, tú trabajaras y yo me quedare aquí, esperando a que vuelvas, aprenderé a cocinar, a tener limpia la casa y cuando llegues todo estará perfecto- propuso con una sonrisa.

-¿Y el colegio?- pregunto Rachel.

-No lo necesitare, tú y yo esteremos siempre juntas- aseguro un poco más seria.

Rachel clavo su mirada en la de Quinn y supo que la broma había dejado de serlo y hablaba en serio, aunque si lo pensaba bien, ella también contemplaba la posibilidad de estar con Quinn para toda la vida.

-Yo no te he dado aún tu regalo- el tono bajo de su voz advirtió a Rachel.

-No necesito nada más que a ti- respondió sabiendo que el siguiente paso era inevitable.

-Exactamente- sonrió con malicia y se levantó de las piernas de Rachel.

-¿Cómo sería eso un regalo si la que se ha estado negando soy yo?- pregunto sonriente al ver como Quinn se desprendía de su ropa poco a poco.

-Nunca he estado con nadie más, y conforme a nuestros planes serás la única- explico mientras desabrochaba el botón de su pantalón.

-¿Eres virgen?- pregunto atónita al ver el cuerpo de Quinn cubierto solamente con la ropa interior.

-Si- respondió rápidamente.

-No creo que sea una buena idea que lo hagamos- Rachel se levantó de la cama y comenzó a recoger la ropa que Quinn había dejado tirada.

-Lo haremos- detuvo a Rachel, le quito su ropa y volvió a tirarla ante el mutismo de la morena, la tomo de la mano y la llevo nuevamente hasta la orilla de la cama –y lo haremos, porque yo te quiero y tú me quieres, y porque siento que en estos momentos podría morir feliz solo por haberte conocido- se volvió a sentar sobre las piernas de Rachel y la beso.

En un principio, Rachel, mientras acomodaba sus ideas no respondió, pero cuando cayó en cuenta no perdió tiempo y la beso, mientras dejaba que sus manos recorrieran la piel desnuda de Quinn.

-Quinn, no sé qué hacer- dijo Rachel entre besos.

-Arreglas autos, electricidad, y todo lo que se te onda enfrente, y pretendes que te crea que no tienes habilidades manuales- se burló riendo a carcajadas, cosa que provoco en Rachel una sonrisa enorme debido a la plenitud que sentía al escuchar la risa de Quinn.

La abrazo por la cintura y se levantó con Quinn en brazos, se dio la vuelta y la dejo sobre el colchón mientras ella le hacía cosquillas para provocar más y más risas.

-No, no, déjalo, déjalo- pataleaba Quinn entre risas.

-Eso te pasa por búrlate de mí- advirtió sin soltarla.

Quinn al ver que no lograría detenerla, junto fuerzas y cómo pudo pegó sus labios a los de Rachel, comenzó siendo un beso torpe por la situación, pero pronto se volvió uno apasionado y territorial cómo aquellos que solían compartir cuando fingían que se odiaban mutuamente.

La necesidad de Quinn por sentir la piel de Rachel, cada segundo crecía más por lo que comenzó a quitar su ropa sin importar lo incómodo que resulto al no separar sus labios.

-Ahora estamos en igualdad de condiciones- mencionó Quinn al ver que Rachel también había quedado solo vestida con la ropa interior.

-Quinn, aún podemos detenernos- hablo mientras se acostaba a su lado.

-No quiero detenerme- tomo la mano izquierda de Rachel y la puso sobre su pecho derecho.

Rachel la dejo ahí sin hacer ningún movimiento y Quinn volvió a acercarse para besarla.

-Rachel, ¿estas temblando?- pregunto al sentir la mano de Rachel.

-Un poco si- acepto sobre sus labios.

-¿Que pasa amor?, la virgen soy yo- volvió a bromear esperando relajar a Rachel.

-He tenido sexo más veces de las que me gustaría admitir, pero nunca hice el amor- respondió de forma seria.

Quinn entendió rápidamente lo que Rachel le dio a entender y sonrió ampliamente pegándose más a su cuerpo.

-También es tu primera vez- afirmó en un susurro a su oído.