-La historia no me pertenece sino que es una adaptación de la serie "Beauty and the Beast" de 2012 a 2016, protagonizada por Kristin Kreuk (Catherine Chandler) y Jay Ryan (Vincent Keller). Los personajes pertenecen por completo a Masashi Kishimoto, pero la redacción, cronología y personajes de carácter menor son de mi absoluta responsabilidad. Además comenzare a incluir temas musicales en algunos fics, a aquellos que les interese escuchar algo para ambientarse mejor, el tema correspondiente a este fic es "To be Human" de Sia, centrado en el conflicto en la relación de Sasuke y Sakura :3 espero que lo disfruten.
Capítulo 24
Los sueños eran parte de la naturaleza humana, y Sasuke recordaba haber soñado con muchas cosas a lo largo de su vida, pero las pesadillas eran algo totalmente diferente y que ambos elementos se entremezclaran era aún más extraño u horrible de rememorar, sobre todo si quien estaba asociada en la pesadilla en cuestión no era sino Sakura. Había pasado bastante tiempo desde ese primer beso en la azotea y que había definido que no pensaban separarse bajo ninguna circunstancia, porque eran felices juntos y porque no solo uno de ellos seria miserable si se veían forzados a ignorar sus sentimientos, ambos lo serian; así que, en cierto modo, había sido teóricamente fácil llevar las cosas con calma, porque no quería apresurar nada, eso y que el día a día los separaba inevitablemente, teniendo que aguantar la frustrante experiencia de pasar dos días o más sin poder verse, lo cual—para Sasuke, al menos—era una completa tortura. Matsuri le había abierto las puertas del apartamento desde el primer momento, y ahora aún más, así que no contaba con ningún problema para ver a Sakura a la hora que fuese, pero tampoco era una experiencia de lo más accesible a la que recurrir porque Muirfield continuaba rondando y no podían olvidarlo. Bueno, el punto no era ese en concreto sino que, como toda pareja, su relación estaba avanzando en dirección hacia un elemento tan mundano y común que resultaba irrisorio de considerar un problema…sexo. Claro que para Sakura y para él ese tema significaría más que solo eso, pero soñar con que aquella experiencia acababa en un desastre por causa de su alter ego, pues eso hacia dudar a cualquiera de la confianza autodidacta que pudiera tenerse. Irrumpiendo en sus pensamientos—mientras se paseaba como león enjaulado, intentando pensar, siendo cómicamente observado por Naruto que preparaba sus cosas para salir al trabajo—es que la puerta se abrió y alguien muy conocida por el Uchiha y el Uzumaki hubo hecho acto de presencia.
-Buenos días- saludo Sakura con una radiante sonrisa.
-Hola- contesto el Uchiha mecánicamente, esforzándose por apartar sus turbulentos pensamientos para no preocuparla, ni a sí mismo.
-Hola- saludo Naruto, sonriendo de oreja a oreja, -miren quien tiene llaves de la casa- bromeo, fingiéndose ofendido en cuanto Sakura le enseño la lengua. -¿Sucedió algo malo?- pregunto, preocupado de que ese fuera el motivo de su presencia.
-Pues, en realidad aún no he ido al trabajo, antes quise pasar a saludar y traerte el desayuno- la Haruno había mantenido las manos tras la espalda hasta entonces, tendiéndole una bolsa de tela que Naruto recibió boquiabierto, -sé que el café del Campus es pésimo, las galletas las hice yo- puntualizo, viendo a Naruto abrir la bolsa y encontrar un capuchino, su favorito, y las galletas recién hechas.
-Oh, que linda- jadeo el Uzumaki infinitamente agradecido y emocionado, abrazándola de inmediato, cas impidiéndole respirar por su efusividad. -Como te quiero- adulo, teniendo cuidado de no ser muy brusco en su afecto.
-Y yo te quiero a ti, Naruto- rió Sakura, zafándose del abrazo.
El Uzumaki llevaba años dedicándose a encontrar na salida mediante la cual Sasuke no sintiera que había perdido su antigua vida para siempre, pero esta intensidad con respecto a la búsqueda ya no era iguala como había ido en sus inicios, ahora estaba ella para ayudar, para servir de pilar y darles a ambos—sobre todo a Sasuke—la normalidad que sus vidas habían perdido, ¿Por qué? Porque tenía voluntad y según tenía entendido eso era capaz de mover montañas, bueno, eso y que conocía muy bien a Naruto por los consejos románticos que le daba en sus citas con Sara, lo mínimo que podía hacer por él era prepararle un desayuno que disfrutase plácidamente a lo largo del día. Era muy extraño; inicialmente Naruto desconfiaba de ella, y lo reconocía; pero el tiempo le había hecho ver que Sakura era un alma noble y de buen corazón y más enfáticamente, la chica ideal que hubiera podido imaginar para su mejor amigo, bueno, eso y que daba consejos simplemente maravillosos de lo que fuera, romance, ciencia, resolución de problemas…sumando el hecho de que siempre parecía tener la razón, lo cual era muy conveniente si de planear estrategias se trataba. Claro, que su razón de estar ahí esa mañana no era solo ver a Naruto o traerle el desayuno, claro que no, eso solo formaba parte de su trayecto, su verdadero motivo de estar ahí era Sasuke, era él a quien quería ver y Naruto lo dio por hecho de inmediato ante la mirada que la detective le dirigió , acompañada de una cálida sonrisa, permitiéndole actuar recoger tan pronto como pudo su morral y libros, lo que menos quería era incomodarlos o que su presencia resultase un obstáculo, todo lo contrario, y afortunadamente su rutina de trabajo les daba mucho tiempo a solas hasta que él volviera.
-Me encantaría seguir con esta charla emocional sobre cuanto te quiero, por no hablar de seguir adulándote por ser mi mejor amiga, pero…- el rubio apenas y pudo contener la risa al ver la mirada de fingida seriedad de parte de la encantadora detective, -yo si tengo que irme a trabajar, probablemente no vuelva en varias horas- aludió, alzando la mirada hacia su mejor amigo, a modo de indirecta.
En otra circunstancia la indirecta de su mejor amigo le hubiera resultado divertida, pero en ese momento no lo era, menos si viéndola ella en ese momento no cesaba de rememorar esa espantosa pesadilla. Sakura sonrió, clavando su mirada en el Uchiha apenas y la puerta se hubo cerrado, habiéndolo evadido hasta entonces, debía reconocer que el resultaba extraño que Sasuke estuviera—físicamente hablando—marcando las distancia entre ambos, pero si lo meditaba bien, no era tan inesperado. De su primer beso habían transcurrido casi dos meses; no solo ambos estaban predispuestos avanzar lentamente, sino que el trabajo en la comisaria les impedía verse cada día como tanto deseaban hacer, pero afortunadamente contaban con el beneplácito de Matsuri y tenían su lugar privado de reuniones, donde nadie podía importunarlos en lo absoluto; la azotea. Hasta la fecha no había cedido íntimamente con nadie más porque no se sentía cómoda, pero estaba segura de que quería que su primera vez fuera con él, y ya no deseaba esperar tanto tiempo, lo amaba y él a ella, estando eso claro no había nada más en lo que pensar. Claro que estaba feliz de verla, solo escuchar su voz o contemplar su sonrisa hacía que intentase ignorar desmedidamente la pesadilla que había tenido, pero cuanto más deseaba besarla y acercarse a ella, más sentía el inminente miedo por la pesadilla que había tenido y que temía pudiera volverse realidad, porque no tenía nada—experimentalmente—que le dijera que no perdería el control en una situación así.
-Vine porque…pues- Sakura se mordió el labio inferior a causa de los nervios, priorizando ser concreta en sus declaraciones, -pensé que podríamos hablar sobre nosotros, y a disculparme por estar un tanto ausente a causa del trabajo- reconoció, sonriendo y exculpándose.
-Sabes, ahora que lo pienso hay algo que debo hacer- soltó Sasuke repentinamente, deseando salir de allí y pronto.
-¿Ahora?- pregunto, sorprendida e incrédula al mismo tiempo. -Si te ofendí de alguna forma, en verdad lo siento, Sasuke- se disculpó, meditando lo que podía haber hecho para darle a entender una idea errónea de las cosas.
-No estoy ofendido- desestimo el Uchiha, intentando tranquilizarla.
No era una solución que hubiera empleado anteriormente con ella, porque no habían llegado hasta punto en que se encontraba en esa instancia, pero también sabía que cuanto más cerca estuviera de ella teniendo la necesidad de aludir ese tema-consciente o inconscientemente—más doloroso y torturante para sí habría de resultar intentar sostener su relación y protegerla de él al mismo tiempo. Amaba a Sakura como jamás podría haber llegado a amar a alguien, porque ella era totalmente diferente de cualquier persona que hubiera conocido o conociera algún día, así que estaba dispuesto a hacer lo que fuera por ella, incluso alejarse si así podía protegerla, aun si debí tratarse de sí mismo, por ello hubo concluido—apresurándose en tomar su chaqueta del perchero—que lo mejor que podía hacer en ese momento era alejarse de ella e ir a cualquier lugar con tal de distraerse, haciéndoles a ambos más fácil el lidiar con la inmediaciones de su relación. Claro que deseaba que las cosas entre ambos llegaran a aquel punto en concreto pero…desear algo no significaba que fuera cumplirse. Estaba realmente confundida co su comportamiento, la última vez en que se habían visto; hace dos días, —o mejor dicho, dos noches—todo había estado bien, habían estado untos en la azotea como en tanta ocasiones anteriores, riendo, charlando, besándose…todo reiteraba el tan habitual patrón entre ambos, y a no ser que quizá ella no estuviera poniendo todo de su parte en l relación, Sakura no lograba entender que estaba haciendo que Sasuke se comportara de esa forma, pero lo cierto es que estaba dispuesta a encontrar una respuesta a cualquier precio, aunque en ese momento ella tampoco contaba con demasiado tiempo
-Pues, si no es por eso no sé cuál sea la razón por la que estas huyendo, aparentemente- evidencio Sakura, no siendo capaz de inferir otra cosa.
-Por favor, no estoy huyendo- corrigió Sasuke de forma apresurada.
Claro que ella pensaba contradecirlo, pero le faltó tiempo, pues antes de que se diera cuenta él ya se había marchado, dejándola sola y cerrando la puerta tras de sí, algo no estaba bien, pero por ahora no podía indagar en ello como desearía hacerlo, en fin; ya habría tiempo para hacerlo.
-No puedo creerlo, ¿Han pasado meses y nada?- repitió Tsunade, claramente anonadada.
Volver al trabajo era algo apremiante, pero como siempre llegaba puntual, esta vez había decidido llegar unos minutos más temprano con tal de distraerse un poco en el gimnasio, liberando cualquier posible tensión nerviosa que hubiera podido tener por…obvias razones, más ni aun habiendo tomado una ducha luego había conseguido eliminar los pensamientos negativos o que indujeran complejos en su persona. Jamás había pasado por una situación así, claro, en sus relaciones anteriores había sido ella quien había impedido el acto sexual porque nunca se había sentido segura de intentarlo, pero esta vez, cuando sí tenía claro que estaba preparada y que deseaba hacerlo…al parecer Sasuke pensaba diferente de ella y su comportamiento le impedía saber si esto era bueno, malo o si ella estaba cometiendo un error prácticamente imperdonable u ofensivo y que aún no alcanzara a entender. Terminando de vestirse, Sakura necesitaba desahogarse con alguien además de consultar sus dudas, y casualmente solo una persona podía ayudarla, contando con la experiencia de la que ella carecía, y no, no se trataba de su muy promiscua hermanita menor, ni de su querida amiga Hinata, ni tampoco Naruto; se trataba de su madrastra, Tsunade. No le extrañaba la sorpresa de Tsunade, de la boda entre ella y su padre habían pasado tres meses, pero Sasuke y ella llevaba aproximadamente casi dos meses como pareja y el deber los separaba continuamente, así que…si, en teoría si habían esperado mucho tiempo y por lo visto deberían seguir esperando en base a la reacción que Sasuke había tenido esa mañana y ante la cual Sakura no tenía explicación alguna ni podía encontrarle sentido.
-Bueno, no meses técnicamente, apenas un mes y medio, pero con mi trabajo todo discurre más lentamente- corrigió Sakura, terminando de acomodarse la camiseta pero sin soltar su teléfono. -No lo sé, quería hablar con él y ver si podíamos dar el siguiente paso, pero tal vez aún no es el momento- supuso, ya que el trabajo dificultaba que su relación fuera normal, por no mencionar un sinfín de cosas más.
-Sakura, hay dos opciones- advirtió Tsunade, recibiendo un inmediato silencio como prueba de que su hijastra la estaba escuchando y muy atentamente. -O te respeta mucho y quiere que te sientas cómoda, o tal vez se está replanteando las cosas- Sakura trago saliva de forma inaudible ante esta última opción, recordando inevitablemente a Korotsuchi, -en cualquier caso deberías ser más directa con lo que quieres para que él lo entienda- sugirió como medio con que resolver todas las posibles dudas que existieran hasta entonces.
-Tsunade, no es tan fácil- se quejó Sakura, bufando disimuladamente para sí misma, -creo que aunque me desnudara delante de él, no sucedería nada- bromeo, aunque su autoestima se encontraba tan baja que ni ella misma sabía si era una broma o una crítica hacia sí misma.
-¿Puedo tomar una ducha antes?- pregunto una voz masculina, asustándola.
Era un baño de mujeres, así que escuchar una voz masculina no entraba entre las habituales circunstancias o posibilidades que pudieran surgir diariamente, motivo extra por el que Sakura, pese a encontrarse totalmente vestida, se hubo sobresaltado ante la presencia de un individuo que se encontraba de pie frente a ella, o parecía haber estado ahí desde hace ya un par de segundo/minutos solo que ella—sumida en sus propias conclusiones, pensamiento y divagaciones—no se había percatado de su presencia. Usualmente podía juzgar por meras aparecieras a alguien, y de hecho antes de verlo—por su voz—hubo intuido o supuesto de que quizá se trataría de alguno de sus colegas de trabajo, pero lo cierto es que, a él…nunca antes lo había visto. Debía reconocer que era muy guapo; -claro que no como Sasuke—era alto, aunque no tanto como el Uchiha, tenía un destacable cabello rojizo que combinaba muy bien con sus ojos café ceniza y que parecían más notorios y profundos por el claro tono de su piel blanquecina, eso y—para una mujer que se quejaba de frustración o dudas sexuales—lo atlético que era y que se apreciaba ya que traía el torso descubierto, aun así Sakura no demostró su posible incomodidad, solo sabía que estaba ante un desconocido y con una llamada pendiente con su madrastra y que decidió debía llegar a su fin.
-Tengo que colgar, ¿sí?- se excusó Sakura. -Te llamo después- despidió, finalizando la llamada.
-Tranquila, no hay problema, pero deberías saber que te equivocaste de vestidor- rió el pelirrojo,
-¿Estás seguro?- cuestiono Sakura, alzando la mirada tras él.
No quería sonar arrogante ni nada, aunque lo cierto es que podía jactarse de ello; su logística era impecable, la había pulido con el pasar del tiempo y cada caso resuelto que le permitía ganar experiencia, perderse o equivocarse en el precinto en que trabajaba sonaba ilógico, así que—totalmente convencida—co cierto aire de superioridad hubo señalado con su mirada un afiche que estaba en lo alto del pilar o pared tras el pelirrojo. No sabía quién era la chica ante él, pero era muy hermosa, se atrevería a suponer que mucho más hermosa que cualquier mujer que hubiera visto, aún más que su propia novia, pero aun así no dejo que lo guiaran las percepciones, confundido ante la señalética que ella emitía con la mirada y que lo hizo voltear, tragándose literalmente sus palabras al ver un afiche tras él y que tenía unas palabra muy claras escritas en letras grandes y destacables; ¿Ha hablado con su médico del cáncer de mama? Los errores debían reconocerse, y en ese momento, volteando a ver a la bella pelirosa, él hubo de reconocer que había errado aunque tenía razones para hacerlo, solo que ella no tenía por qué enterarse de ello. Una sonrisa de superioridad fue aquello que Sakura no dudo en plasmar en sus labios, dichosa de que alguien reconocería que tenía la razón pese a que Naruto ya la felicitaba por ello, aunque no sabía quién era el pelirrojo que estaba frente a ella, pero quizá lo supiera…con el tiempo, pero el momento no era ese.
-Claro…sí-carraspeo el pelirrojo, entre divertido e incómodo por la mirada de superioridad de la encantadora pelirosa, dispuesto a marcharse para no invadir su intimidad, pero se detuvo porque debía aclarar algo con respecto a la conversación que había escuchado. -Por cierto, quien no quiera verte desnuda, esta demente- opinó él, observándola intensamente, haciéndola sonrojarse.
Viendo partir al pelirrojo, Sakura se guardo su opinión para si misma, apretado los labios y no sabiendo que conjeturar la respeto, era una situación incómoda…esta vez no pensaba discutir con Tsunade las inquietudes que aún tenía, estaba dispuesta a intentar sanear sus problemas de pareja y baja autoestima por su cuenta.
Hinata bebió despreocupadamente de su mocaccino, revisando muy descuidadamente los informes de casos ya cerrados bajo su jurisdicción, aunque más que esto; lo que estaba haciendo era observar la hora en el reloj, sonriendo para si al sentir que el lugar vacío junto a su escritorio—en el escritorio aledaño—era ocupado por Sakura que se sentó con una expresión que denotaba lo que Hinata ya sabía muy bien, no necesitaba un examen evaluativo ni nada por el estilo, solo conocía muy bien a su amiga y por ahora eso era suficiente. Había tenido relaciones anteriores que quizá fueran iguales o casi tan desastrosas de la que su amiga había tenido y de la cual no tenía culpa alguna, pero si tenía esa expresión en la cara, era porque había un problema serio del que quería hablar aunque no quisiera reconocerlo. En realidad, toda mujer que pasara por frustraciones en su relación quería consejos, quería saber si estaba cometiendo un error o estaba hiendo muy apresuradamente, solo que en ese momento Hinata sabía muy bien—a simple vista—cuál era el problema con que lidiar, y reconocía que a ella misma le sorprendía saber el motivo.
-¿Nada, aún?- pregunto la Hyuga, entre indignada y sorprendida.
-Hinata, ya me siento bastante mal, por favor- rogó Sakura, dándose por vencida.
-Perdón, pero hasta mis mejores novios se tomaban las cosas con menos calma- declaró Hinata, intentando darle un sentido a todo eso.
-No lo sé- bufo la Haruno, masajeándose las sienes para no molestarse por causa de la frustración. -¿Y si estoy hiendo demasiado lento?- se atrevió a inferir sin reparar o tomar en cuanto cualquier posible opinión, -tal vez Sasuke solo este resignándose a darme tiempo- supuso, encogiéndose de hombros al tener motivos para pensar en ello.
-Entonces haz algo al respecto- propuso la ojiperla con una expresión de marcada seriedad.
Tal vez ella no tuviera, a su propio modo, una vida sexual o romántica de la cual enorgullecerse por sus éxitos, pero aun así Hinata quería ayudarla; Sakura llevaba posponiendo su felicidad desde siempre, esta vez merecía ser feliz y no dudaba de que lo seria junto a Sasuke, pero en ocasiones todos necesitaban algo de ayuda y la Hyuga estaba dispuesta a ser una especie de hada madrina con tal de garantizar la felicidad de su amiga. Sasuke era mayor que ella, evidentemente contaba con la experiencia que ella no y quizá, por lo mismo es que el Uchiha quizá estuviera decidido a no presionarla en ningún aspecto, pero el problema era que Sakura si quería que eso pasara, y en caso de que este no fuera el problema…¿Ella estaba haciendo algo mal? Recordar a Korotsuchi y lo bella que era, lo confiada y segura de sí le hacía sentirse mal, porque desde siempre había sido alguien con complejos estéticos sobre su persona, claro que creía en la sinceridad plasmada en las palabras de Sasuke cuando elogiaba lo hermosa que era, pero en ocasiones los elogios no conseguían elevar lo que el autoestima hacia descender peligrosamente como era su caso. Quería encontrar respuestas, pero no sabía si esta respuesta le resultaría agradable, ese era su mayor temor.
-Hinata, mírame- pidió Sakura, pensando muy negativamente en comparación con la Hyuga que hizo lo que ella le pidió, manteniendo su expresión de seriedad. -Okey, eso no es un buen comparativo- reconoció ya que Hinata no había visto a Korotsuchi ni sabía por el duro comparativo personal por el que estaba pasando, -conocí a su ex-novia, ¿sí?, ella dejó la vara muy alta, era casi una supermodelo y yo…- negó únicamente, guardando silencio, azorada por pensamientos negativos que hacían descender su autoestima.
-Tienes complejos sobre ti misma- constato la Hyuga, respondiendo por ella y recibiendo un asentimiento a modo de respuesta por sus pensamientos. -Sakura, eres preciosa, si él no se decide, dale un ultimátum- determino, patente de la belleza, bondad e integridad de su amiga.
-¿Y cómo hago eso?- pregunto la pelirosa, ya que jamás se había encontrado
-Fácil, o lo hacen o no- remarco Hinata de forma explícita ante la atónita mirada de Sakura que la observo boquiabierta. -No me veas así, Ino me da los consejos y yo los repito, solo eso- se excusó, sacando a relucir su timidez ante el modo de conducta operante y que no era propio de ella. -Ya pasaron de los besos inocentes, ¿no?- pregunto, viendo asentir a Sakura que desvió ligeramente la mirada, prueba irrefutable de que lo vivido superaba el tema de los besos, pero sin ser sexo. -Pues tienen que avanzar, perdóname que te lo diga pero en una relación no se puede ser virgen para siempre y claramente tú no quieres seguir siéndolo- dedujo, no solo por lo bien que conocía a su amiga sin porque casi veía la frustración sexual emanar de ella.
-Mentiría si no te dijera que es cierto, ¿pero qué hago?-chillo la Haruno de forma casi inaudible para nadie salvo Hinata.
Presuntamente los ángeles de la guarda no existía, pero Sakura y Hinata si creyeron en ello cuando—sin saber cómo lidiar con el asunto de la "primera vez"—Ino hizo acto de aparición, pasando junto a ellas o pretendiendo hacer aquello, haciéndoles ver que entre suponer o no suponer, era mejor lidiar el tema con una profesional y la persona más cualificada para ello era Ino. Ambas lo sabían, era arriesgado pedirle algo a Ino porque no le habían rendido explicaciones de su porque—en el caso de Sakura—para mentir o interferir en un caso, implicando el hecho de que por causa de eso habían roto su alianza como compañeras de trabajo, pero Ino no solo era la mejor consejera romántica y sexual había y por haber, constando con una experiencia envidiable para cualquiera, no solo la necesitaban en ese momento con ese fin, necesitaban a su miga ahí con ellas sosteniendo una conversación como no había hecho desde hace ya más de un mes. Tenían que comenzar a enmendar las cosas, aunque fuera poco a poco.
-Ino, espera- pidió Sakura provocando que la Yamanaka detuviera su andar, en ese momento necesitaba la opinión de su mejor amiga y consejera sexual, -por favor, un minuto, charla de amigas, en necesario- rogó, dispuesta a ponerse de rodillas de ser necesario.
-Hazlo por nuestros recuerdos de la secundaria- secundo Hinata, igualmente necesitada de sus consejos.
No sabía si aceptar la petición o no, claro que el vínculo de amistad continuaba presente pese a la aparente animadversión que llevaba ya más de un mes teniendo lugar desde que habían dejado de ser compañeras, no solo se trataba de sus valores como policía sino también de su orgullo como mujer y amiga, y el modo en que habían pasado a llevar sus ideales sin una explicación por causa de un sujeto a quien no conocía y que por lo visto traía consigo más dificultades que beneficios. Pero, y si lo pensaba bien, un gesto egoísta no sería reprochado por nadie, tenían derecho confraternizar aunque fuera por una única vez; además, desviando la mirada se dio cuenta de la prerrogativa en la mirada de su mejor amiga. No podía decirle que no, habían sido amigas desde siempre, en las buena y en las malas, nunca pensaría en darle totalmente la espalda justo como sabía que Sakura jamás la abandonaría a ella. Ciertamente no tenía conocimiento de que clase de individuo era aquel que estaba en el corazón de su amiga, pero quizá, con tiempo y mesura, pudiera saber de quien se trataba y reconocer si estaba en un error con sus juicios o no, pero no podía permitir que aquello le quitase a su mejor amiga. Volteo a ver a la Hyuga y Haruno, cruzando los brazos sobre su pecho e indicándoles que hablaran antes de que dispusiera a arrepentirse, aunque no fuera a hacerlo.
-Bien, ¿Qué sucede?- se interesó Ino, curiosa por la reacción de ellas
Si había un tema que discutir y en que fuera imperativamente requerida, Ino ni muerta pensaba quedarse rezagada, o negándose a participar, después de todo era indispensable y lo decía con orgullo porque era cierto, su lugar como consejera no era ni seria jamás suplantado por nadie, podía llamarlo egocentrismo y narcicismo, pero era real porque cuando se encontraba un lugar tan importante en la vida de una persona…ese lugar no se perdía jamás, pasara lo que pasara. La respuesta de Ino sorprendió visiblemente a Sakura y Hinata que se observaron dudosamente entre sí, como si su aceptación fuese un sueño, pero apenas y egresaron la mirada hacia la Yamanaka, esta las insto—co la mirada—a actuar con premura y contarle que era exactamente lo que estaba pasando, así que sin perder tiempo—y como aquello iba para largo, Sakura se levantó de su silla, indicándole a Ino que se sentara, oferta que no dudo en aceptar; en aquellos momentos no podía mantenerse quieta por la frustración, eso y que quería que Ino estuviera cómoda y pudieran hablar con confianza. No quería perder a su mejor amiga, Ino siempre había sido un apoyo fundamental en su vida desde que había perdido a su madre, sabía que con el tiempo, cuando todo fuera más seguro, podría contarle todo y hacerle entender el porque estaba haciendo lo que estaba haciendo, pero por ahora no, por ahora era mejor que reservaran los planos externos de la realidad unilateral, dedicándose a cotillear y mantenerla amistad que las unía, —a las tres—eso era lo verdaderamente importante en este caso.
-Fui al gimnasio a intentar liberar algo de frustración- inicio Sakura, relatando el evento sucedido esa mañana y del que Hinata no tenía constancia, o al menos no hasta ese momento. -Sí, es por él, pero…- puntualizo ante la indiferente mirada de Ino que bufo ante su aclaración.
-No, tenemos problemas por causa de él ¿y aun nada?-se sorprendió la Yamanaka, desanimada o alentada por no obtener una respuesta que le hiciera pensar lo contrario. -Sakura, esperaba que hubiera sucedido algo entre ustedes hace mucho tiempo- admitió, analizando la expresión de aprobación de parte de Sakura que aparentemente pensaba igual. -Con razón tienes esa cara- se mofo, no pudiendo evitarlo.
-Gracias- contesto la Haruno sarcásticamente. -Bueno, la historia se pone peor, estaba en los vestidores y encontré a un sujeto semidesnudo- continuo para incredulidad de sus amigas que a punto estuvieron de decir algo, -como si necesitara más recordatorios de que no tengo vida sexual y que "el idiota" no justifica abandonarme- desdeño, frustrada recibiendo una mirada de sus amigas como señal de que alguien acababa de llegar, no habiendo alcanzado a escuchar sus palabras, afortunadamente.
-Señoritas- saludo Sai con la equiparable cordialidad de siempre, -le decía al nuevo ayudante del fiscal lo profesionales que son- aludió señalando al joven y atractivo pelirrojo a su lado.
Afortunadamente siempre hablaba en un tono discreto porque de otro modo Sakura habría jurado, reconociendo al pelirrojo junto a Sai y camuflando perfectamente sus emociones, que la sonrisa ladina en el rostro del hombre frente a ella era de superioridad—como la que ella le había brindado en su anterior encuentro—y no de cortesía, pero gracias al cielo sabía que todo estaba bien y que ella se estaba figurando cosas que en realidad no era así, pero eso no impedía que por dentro estuviera totalmente sorprendida por no saber aún la identidad de ese sujeto que anteriormente la había adulado en un posible intento de ascender su evidentemente baja autoestima. Si estaba tan imperturbable en ese momento era por la presencia de Sai, porque era su jefe, de otro modo Sakura no era capaz de imaginar lo que hubiera hecho por mero insulto contra aquel sujeto, pero si tenía en claro que lo mejor por ahora era contenerse, así de simple. Pero cruzarse dos veces en un día con aquel tipo del que ni siquiera sabía el nombre y que presuntamente estaba en su área de trabajo, no le agradaba, no se trataba de un prejuicio, de hecho ni siquiera entendía porque pero algo en su instinto le indicaba que no confiara en él o que no se le acercara demasiado.
-Los niveles más bajos de delincuencia, ¿lo mencionaste?- cuestiono Ino con su natural egocentrismo.
-Lo hizo- sonrió el pelirrojo. -Sasori Akatsuna- se presentó estrechando la mano de la Yamanaka.
-Detective Ino Yamanaka y ellas son, eran, mis compañeras- se corrigió la rubia, señalando a sus aun amigas, -Hinata Hyuga y Sakura Haruno- Hinata hubo saludado al pelirrojo con suma cortesía, pero la indiferencia de Sakura resulto contradictoria cuando fue su momento de saludarlo.
Sasori Akatsuna; por fin tenia un nombre y ni aun así Sakura se predispuso a confiar en aquel hombre al que le estrecho la mano por obligación más que por cortesía bajo la apacible mirada de sus amigas y jefe, dirigiéndole una aparente sonrisa indiferente al asistente del fiscal; muchos hombres habían intentado llevársela a la cama con elogios falsos—como ella consideraba o catalogaba sus anteriores palabras—y ella no iba a dejarse agasajar bajo ninguna circunstancia; porque amaba a Sasuke y solo podía pensar en él, y porque se sentía demasiado baja de autoestima por su desplante como para comportarse como una niñata o colegiala infantil. Sasori debía reconocerlo, la mujer ante él resultaba todo un enigma como lo representaba su nombre Sakura Haruno, dos elementos estrechamente relacionados para formar un nombre tan perfecto como hermoso como su apariencia pero que intentaba ocultar mediante su actitud indiferente pero que no lo engañaba, debía reconocer que si él no tuviera novia…perfectamente hubiera pensado en pedirle una cita, pero estaba en aquel precinto por trabajo, ese era su enfoque y no debía olvidarlo sin importar que la insólita belleza de la detective y la profundidad de sus inocentes orbes esmeralda se empeñaran en intentar distraerlo.
-Un placer conocerla, señorita Haruno- sonrió Sasori.
-Igualmente, señor Akatsuna- contesto la pelirosa con una fingida sonrisa que hubo descongelado de inmediato.
-Teniente, ¿vamos?- sugirió el pelirrojo.
-Sí, le mostrare su oficina- acepto Sai.
-Señoritas- se despidió el Akatsuna.
La partida de ambos hombre fue observada por las tres detectives y amigas, aunque in demasiado interés por parte de ellas, debían admitirlo, Sakura entrecerró la mirada y apretó los labios únicamente dispuesta a hablar en cuanto aquellos hombres desaparecieran de su vista. El muy cínico y desgraciado le había seguido el juego, fingiendo que no había sucedido nada y que no se conocían, pero ella no lo iba a olvidar, conocía a los hombres de su tipo, los había conocido desde la secundaria y había tenido que tratar con ellos y su ridícula estupidez; alagaban a la gente y apuñalaban por la espalda con tal de obtener el triunfo a sus propósitos. Sakura se sintió mejor consigo misma al ver que podía distraerse de sus frustraciones por un insignificante instante, aunque no demasiado ya que inevitablemente Sasuke era el centro de su vida y sus pensamientos, lo amaba de todo corazón y por eso es que deseaba que su primera vez fuera con él, pero no podía garantizar si él la estaba respetando o ella era quien había cometido un error, no hasta que tratase el tema con él. Así es, mucho podía tratar el asunto con sus amigas, pero lo cierto es que solo Sasuke le diría la verdad, ella se encargaría de insistir cuanto fuera necesario, eso y más.
-Era él- comento Sakura únicamente, terminando así con su relato.
-No…- Hinata se cubrió los labios para no ser escuchada
-Es muy guapo, aunque no sé si tan to como "el idiota" ya que no lo conozco- opinó Ino, encogiéndose de hombros distraídamente.
-¿Qué hace el nuevo asistente del fiscal por aquí?- se interesó la Hyuga sentándose frente a su escritorio, con tal de cambiar de tema y hacer una posible discusión una amena conversación ente compañeras de trabajo, o amigas.
-Debo decir que no estoy segura- admitió Ino ya que si bien era "cercana" al jefe del departamento, eso no decía que manejara toda la información de lo que sucedía o sucedería en el distrito, -pero se rumora que Akatsuna está aquí investigando a Sai de no destinar suficientes recursos para atrapar al "Justiciero"- comento sin ser demasiado directa. -Por eso trajeron a esos sujetos- evidencio, señalando a dos nuevos oficiales y compañeros entre sí, y que estaban preparando su lugar de trabajo.
-¿Quiénes son?- pregunto Sakura, ocultando eficientemente su nerviosismo.
-Kakuzu y Juzo Biwa- nombro la Yamanaka, -están designados a Crímenes Especiales por tiempo indefinido y ya deben saber porque- desestimo si demasiado interés, pero si profesionalismo. -A veces necesitas disparar primero y preguntar después- comprendió, concordando con esta ideología.
Sakura observo por un segundo a los nuevos oficiales que estaba totalmente pendientes de ambientar su lugar de trabajo que en reparar en si alguien—ella—los estaba observando o no; el asistente del fiscal y ahora estos dos nuevos policías y compañeros de trabajos, estaban sucediendo demasiadas cosas en muy corto tiempo y a Sakura no le agradaba la dirección que estaban tomando las cosas hasta la fecha. Como si Muirfield no fuera suficiente, pensó, volteando a ver a Hinata que hubo asentido disimuladamente al casi leer de ipso facto sus pensamientos. Tenía que ver a Sasuke, sus problemas como pareja pasarían al plano menos importante, de nuevo, pero no le interesaba porque su prioridad en esa instancia era protegerlo y lo haría a cualquier precio.
-¿Y?, ¿Cómo te fue?- se interesó Naruto, notoriamente emocionado.
Naruto se había dedicado a trabajar exhaustivamente durante toda la mañana con tal de tener ese momento libre, regresar a casa y comprobar por simple dicha que lo que él infería ya hubiera sucedido, cosa que lo hizo cruzar el umbral—cerrando la puerta tras de si—teniendo una sonrisa de oreja a oreja estampada en el rostro, escuchando sus propios pensamientos repletos de emoción, viendo a su mejor amigo despreocupadamente sentado sobre el sofá y sumido en la lectura. Mentir era una posibilidad muy tentadora para Sasuke, con tal de evitar cualquier posible desacuerdo que pudiera surgir, pero…el punto era que mentir realmente no lo ayudaría en nada ni aliviaría los turbulentos pensamientos que dividía su conciencia entre lo que debía y deseaba de todo corazón, pero por más que deseara colmar ese desesperante deseo y anhelo con Sakura, no podía, no estaba dispuesto a hacerlo si eso significaba arriesgarla sin pensar en las consecuencias. Contenerse, en lo personal, resultaba un sacrificio insignificante si con ello conseguía protegerla. El Uchiha suspiro sonoramente, cerrando el libro y dejándolo sobre la mesa a la par que se erguía, porque en aquellas posibilidades le resultaba imposible estarse quieto.
-No pasó nada- contesto Sasuke con avasalladora sinceridad.
-¿Qué?- el Uzumaki se decepciono y molesto de inmediato ante su respuesta. -Me pase tres horas, en mi oficina, arrojando lápices al techo- se quejó, incrédulo por la lentitud con que estaban sucediendo las cosas y ante lo cual solo podía asociar un motivo congruente, -Sasuke, sé que la amas y respetas, pero hasta a mi comienza a resultarme absurdo tanto "respeto"- riño, estando seguro por completo de que Sakura pensaría igual.
-No es solo por eso, Naruto- discutió el Uchiha, recibiendo una indiferente mirada de parte de su amigo que casi le exigía una respuesta. -Yo solo…tengo miedo- admitió, avergonzado por esto.
-Sasuke, jamás lo has intentando como para cuestionar si podría o no suceder algo- protesto Naruto, intentando ayudarlo a superar sus propias contradicciones.
-Ni tampoco lo pensamos- alego Sasuke, enfatizando el porqué de su miedo, -¿Y si pierdo el control? No me perdonaría que sucediera algo solo por un impulso- confeso, aun ocultando el hecho de la pesadilla que había tenido la noche anterior, y Naruto no tenía por qué saberlo.
-No se trata solo de un impulso y lo sabes- alego el Uzumaki, conociendo a la perfección a su mejor amigo, -además, puedes controlar lo que sea- garantizo, sabiendo mejor que nadie la positiva influencia que tenía Sakura sobre él, -creo que ya hemos pasado por la cantidad suficiente de problemas como para que te des cuenta de ello- comprobó, intentando hacerlo entender.
Había tolerado muchas cosas hasta la fecha, y si habían podido lidiar con Muirfield y todo lo demás era gracias a Sakura que insistía en tomar las decisiones prioritarias para resguardarlos de cualquier posible amenaza, el circulo de personas que sabían de Muirfield y estaban dispuestas a luchar con exponerlos estaba creciendo, el secreto ya no tenía que ser sostenido de la misma forma que antes, además de que poco a poco podían tomarse más libertades…si Sakura estaba haciendo esto, ¿Por qué no confiar en que pronto todo tendría una solución? Sasuke, a su ver, se estaba enfrascando demasiado a mantener ideas preconcebidas que—como él ya decía—ni siquiera estaba totalmente comprobadas a resultar como él quizá si estuviera conjeturando. Resultaba muy fácil creer que habría una posibilidad, pero hasta no estar seguro, Sasuke no soñaba siquiera con intentarlo, por supuesto que amaba a Sakura y la deseaba, pero por el mismo amor que sentía por ella es que estaba dispuesto a soportar lo que fuera con tal de que ella estuviera a salvo. La puerta se abrió repentinamente, sorprendiéndolos a ambos, y creando un ambiente sutilmente tenso en cuanto Sakura cruzo el umbral, no era de lo mejor tener que tratar con ella en esa instancia en que no podía definirse absolutamente nada, pero era mejor ir con la verdad por delante porque de otro modo inevitablemente surgirían malentendidos que podría o no ser difíciles de aclarar, en todo sentido.
-Hola- saludo Naruto, sintiendo que estaba haciendo de tercero en esa situación, sobrando. -Yo ya me iba, de nuevo, volveré a lo de los lápices- se despidió haciéndole entender de forma indirecta a su amigo que debía ser sincero con Sakura con respecto a su miedo.
No podía quedarse allí por las tiempo así que, dirigiéndole una sutil sonrisa a la pelirosa y mediante la cual ella le hubo correspondido, es que el Uzumaki hizo abandono del lugar, esperando de todo corazón que así como su amigo había sido sincero con él; pudiera serlo con Sakura, estaba convencido de que juntos podrían encontrar una solución, pero la única forma de hacerlo era siendo totalmente sinceros entre sí, después de todo esa era la base fundamental en una relación; la confianza y sinceridad. Verla de nuevo inevitablemente conseguía serenar su mente y brindarle la sensación—como aludía Naruto—de que todo estaría bien, pero por todo y más de lo que ya traía diariamente a su vida por obra de su sola presencia, Sasuke no podía permitirse arriesgarla, la amaba demasiado como para perderla, así que quizá lo mejor fuera ser sincero con ella, porque de otro modo quizá pudiera ofenderla o hacerla sentir mal y eso era lago imperdonable en su conciencia. Quizá no pudiera cambiar mucho las cosas, salvo manteniendo el modus operandi que llevaban hasta ahora, pero Sakura quería alertarlo cuando menos, claro que continuaría interviniendo por él, pero eso no sería suficiente, de momento; necesitaban tomar todas las precauciones posibles, más aun así guardo silencio por un leve instante e intentando pensar en como expresar con palabras la situación y lo que habría de hacer.
-Sasuke, las cosas se están saliendo de control, y tengo miedo- inicio la Haruno, no sabiendo cómo explicarle lo que estaba teniendo lugar.
-Lo sé y quería explicarte…- secundo Sasuke, dispuesto a ser sincero y disculparse por su comportamiento esa mañana.
-No, Sai…- un sutil jadeo abandono los labios de la Haruno ante la propia frustración sentida por no poder hacer nada, -trajo a dos policías nuevos a la comisaria, para ir tras la pista del "Justiciero"- confeso, bajando la mirada y sintiendo sobre si un peso invisible, -lo siento- se disculpó, sinceramente molesta por estar atada de manos en esa instancia.
Necesitaba pedirle perdón, claro que no había hecho algo como para tener que disculparse con él, según tenía en mente en su criterio , pero si lo hacía era porque su trabajo siempre complicaba las cosas de una u otra forma sin importar cuanto intentaran tener un instante juntos, simple había una dificultad con que lidiar, pero no iba a darse por vencida por ello, oh, claro que no; continuaría insistiendo y ayudándolo a él y a Naruto como siempre, su único interés en ese momento era prevenirlo y hacerle ver que, pasara lo que pasaría, contaría con ella bajo cualquier circunstancia, siempre lo haría. Bueno, ante su explicación Sasuke podía corroborar sus palabras; las cosas sí que se estaban saliendo de control, pero no es como si pensara en pedirle que interviniera, esa no era su responsabilidad, sencillamente se trataba de que los acontecimientos estaban sucediendo que había estado previsto que pasaran, simple lógica, pero eso no le permitía lidiar mejor con las cosas, claro que no, en ningún sentido; pero cuando se era lo que él era, era mejor aceptar la cosas ya que no podían cambiarse, en cierto modo esta visión de las cosas le permitía lidiar con todo sin sentirse peor de lo que ya se sentía por ello.
-Siempre supe que recibiría una bala por esto, pero creí que sería Muirfield quien dispararía el gatillo- admitió Sasuke, no sabiendo que más decir al respecto.
-¿Solo vas a resignarte?- más bien afirmo ella, pasmada por su renuencia.
-Tenerlos tras de mi es fácil de aceptar- contesto él, encogiéndose de hombros.
-¿Y qué parte de todo esto es lo que no aceptas?- cuestiono la Haruno, no entendiendo que hacer para ayudarlo si él mismo no se lo permitía.
-¿No lo has visto? Tal vez lo que dicen de mí en los periódicos, que soy un asesino a sangre fría, que asesinaría a personas inocentes…- enumero el Uchiha, solo para empezar el sinfín de cosas que tenía que aceptar porque no podía cambiar las circunstancias que tenían lugar.
-Están buscando al atacante que huyo antes de que mataras a Shin, quien ordeno que asesinaran a Matsuri- refuto Sakura de inmediato, recordándole que si bien había asesinado a Shin por accidente, si había salvado a Matsuri, -si lo encontramos tal vez él...- intento suponer, sin éxito alguno.
-¿Dirá que el hermano del jefe de policía no era un santo, que merecía que yo le rompiera el cuello?- interrumpió Sasuke, claramente consiente de que eso no pasaría, por no hablar de que resultaría humillante para Sai.
-No, testificara que tú solo estabas ahí para proteger a mi hermana- corrigió la pelirosa. -No tenemos tiempo, Sasuke- apremio, porque cada segundo perdido significaba un problema mayor conque lidiar.
-Tal vez deberían encerrarme- se resignó el Uchiha para preocupación de Sakura que casi sintio como su propio corazón se detenía ante su sugerencia. -Cada vez que intento salvar a alguien, término asesinando a alguien- justifico en caso de que no fuera lo bastante obvio para ella. -Sip, soy el enemigo público número uno- concedió, como si aquello no fuese nada para él, pero era lo contrario.
-Saldremos de esto, lo prometo- garantizo ella, dispuesta a esforzarse de corazón y alma en encontrar una solución, alzando una de sus manos y acariciando el rostro de él con tal de reconfortarlo.
Esta vez no pensaba salir huyendo como había sucedido esa mañana, evadirla a ella de ese modo era absurdo porque dependía de su presencia, pero aun así Sasuke se apartó del tacto de ella que lo observo entre dolida e incrédula por su comportamiento, claro que no quería alejarse de ella, pero cuanto más cerca estaban el uno del otro; más doloroso resultaba para Sasuke ver lo cerca que estaba la posibilidad de aquello que deseaba pero se negaba a tener, sabía que la única forma realista de protegerla era alejándose de ella y delimitando las distancias entre ambos pese a la relación que sostenían, más no sabía cómo hacérselo saber a ella, temía herirla y eso era algo que jamás podría perdonarse, pero por otro lado si le mentía viéndola a los ojos, todo sería mil veces pero. ¿Cómo saber que hacer específicamente para protegerla? La evasiva de él le resulto más dolorosa que sus propias inseguridades, porque significaba que ella no había hecho algo para merecer tamaña afrenta, pero eso no iba a desanimarla, ella no iba a permitirlo; necesitaba saber qué es lo que estaba pasando por su mente como para rehuirla a ella que solo pensaba en su seguridad y en hacerlo feliz, esta vez necesitaba una explicación y no se daría por vencida hasta conseguirlo, esa mañana se había resignado y guardado silencio, pero esta vez no.
-Sasuke, yo solo quiero ayudarte, pero tú sigues alejándote- se preocupó Sakura, preguntándose que había hecho mal para que eso pasara, -¿y por qué?, ¿por un titular?- figuro, no sabiendo que más conjeturar
-No, Sakura, sigo alejándome porque…no quiero lastimarte- confeso el Uchiha, no pudiendo mentirle o huir por más tiempo, desconcertándola por su respuesta. -Tal vez esto te resulte loco o no, pero tuve una pesadilla horrible, lo intentábamos…- aludió para sonrojo de ella que aun así lo escucho cuidadosamente, dispuesta a contrariarlo si ella consideraba que estaba en un error, -y era perfecto, por completo, pero perdía el control- mascullo, pero si lo bastante entendible como para que ella lo escuchase.
-Sé que te preocupas, pero solo fue una pesadilla- desestimo ella, confiada en que podrían lidiar con lo que fuera, juntos.
-No, porque despiertas de las pesadillas- contradijo Sasuke, incapaz de sostener las inocentes esperanzas que ella si tenía. -Jamás resolví esa duda, Sakura, no hay nada que garantice que eso no vaya a pasar- aclaro, siendo totalmente sincero con ella.
Había intentado olvidar aquella pesadilla por todos los medios posibles, pero resultaba imposible cuando representaba una realidad posible, jamás había intentado quitarse esa duda de ninguna forma, su preocupación por recuperar la normalidad a lo largo de los años había hecho pasar al sexo como el plano o ámbito menos importante en su existencia, pero ahora que por fin había una instancia en que ambos deseaban estar juntos en todo el sentido de la frase, corroboraba que estaba—quizá—lidiando con una imposibilidad total, debían afrontarlo porque intentar siquiera era un riesgo que Sasuke no deseaba hacerla correr. Una parte de ella se sintió mejor en cierto sentido; Sasuke la deseaba y ella a él, estaba en el mismo plano emocional y sentían lo mismo pero, nuevamente, había algo entre ellos que les impedía alcanzar lo que tanto anhelaban. Pero debe haber alguna salida, para ambos, para calmar las inquietudes que existían o pudieran surgir; según ella tenía entendido Sasuke siempre había estado calmado junto a ella, ella había conseguido otorgarle autocontrol, o eso es lo que él le había dado entender, y de ser así; ¿Por qué no habría de ser igual en este caso?
-Sasuke, tu siempre has sido capaz de controlarte conmigo- animo la Haruno, recordando y valorando todo cuanto habían transitado hasta la fecha, con incuestionable éxito.
-Me ha costado mucho trabajo- confeso el Uchiha, dispuesto a ser totalmente sincero y transparente con ella, -y la verdad es que…jamás me he sentido tan fuera de control como cuando estoy contigo- evoco, aludiendo que estar cerca suyo era tanto un placer como una tortura.
Hasta la fecha, juntos; habían tenido que lidiar con muchas cosas que los involucraran a ambos o por separado, -como había sido el caso de Korotsuchi-pero la declaración de Sasuke hubo resultado ser un penetrante balde de agua fría-casi al punto de congelarla-que la hubo dejado sin palabras. ¿Fuera de control? Durante los meses que llevaban conociéndose y siendo próximos entre sí, Sakura había pensado totalmente lo contrario, había creído que ella lo estaba ayudando a ganar control sobre la bestia ¿Y ahora le estaba diciendo que en realidad su presencia y compañía hacía más difícil para él mantener el control? Que estar con ella en realidad significaba una tortura para él porque estaba luchando contra la bestia todo el tiempo…sabía que Sasuke podía escuchar el errático y nervioso latido de su corazón, pero en ese momento no le importo, porque incluso ella misma sentía era capaz de oírlo. Sentía la culpa apropiarse de ella, por no haber sido consciente de lo realmente doloroso-física y emocionalmente-que era estar junto a ella, era como si todo se hubiera venido abajo de un solo golpe.
Habían vuelto a nada, las palabras de Sasuke habían generado un retroceso inmediato…
Lo mejor para dejar los conflictos atrás era volver otro tema en concreto el foco de la conversación, como siempre su prioridad debía ser mantener su situación al margen y concentrarse en solucionar la situación, distraer o mantener al margen a los "nuevos policías" y dar con uno de los hombres que habían estado presentes durante la muerte de Shin y que había salido huyendo, él era la única persona que podía exculpar a Sasuke, impidiéndole parecer un asesino, claro que nadie sabía quién era realmente, pero para ella era importante resguardar su integridad, su orgullo y su buen corazón, así como él velaba por ella en todo momento, ella cumplía el mismo rol para con él, estaba decidida a hacerlo. Desde luego que en lo más profundo de su corazón estaba dolida por saber lo que significaba su presencia en la vida de Sasuke, pero a esas alturas era imposible cambiar las cosas, solo aprender a lidiar con todo a un ritmo nuevo, claro que postergarían su relación y cualquier posible avance que hubiera de tener lugar en el futuro, pero aquello era un insignificante precio a pagar si con ello podía garantizarle a Sasuke que todo estaría perfectamente bien, lo cual desde luego que era su ideal.
-Sistemas de luz y sonido, autoservicio de bebidas- enumero Sakura para resumir la información que tenían.
-No parece mi clase de fiesta- bromeo Sasuke, haciéndola sonreír.
-Era la clase de Shin- puntualizo ella, cortando la diversión de ambos, por ahora, -hace tres meses abrió un exclusivo club con cien mil dólares en efectivo, de una fuente desconocida- esclareció implicando a un individuo que aún no figura en su explicación, -el club nunca rindió ganancias- concluyo haciendo evidente lo que había sucedido después.
-Lo que hace difícil pagar las deudas-infirió él naturalmente.
-Si, y no es bueno si quien te financio es Shiranami Tsuchigumo- relaciono Sakura, procediendo a explicar el estratagema o árbol genealógico del caso, -es el sujeto que encontraron muerto con Shin, es miembro conocido del Sindicato del Crimen.
-Es el sujeto que asesine- reconoció el Uchiha sin problema alguno.
-Sasuke…- protesto Sakura
-Lo siento, uno de los sujetos que asesine- corrigió él sin modificar tanto su respuesta.
-Gracias a eso Matsuri está viva-justifico ella, insistiendo en que cada acto bienintencionado tenía su consecuencia y valoración a su vez, como era lo que él había hecho para salvar a su hermana menor. -Si hallamos al sujeto que huyo de la escena del crimen, encontraríamos a quien podría probar que tú eres un héroe- ánimo, convencida de que aún había algo que podrían hacer para remediar las cosas en el punto en que se hallaban.
Tanta convicción y seguridad, tanta inocencia y certeza de que todo siempre tendría una solución, era imposible para Sasuke no sentir que la razón de su vida estaba ahí frente a él, escuchando esas palabras, porque aun cuando las circunstancias fuera más adversas de lo que había ido hasta fecha; ella se negaba a darse por vencida y era admirable por ello, porque él jamás recordaba haber conocido a alguien que tuviera tanta determinación con solo proponérselo eso hacía—sumado a todas sus demás y maravillosas características—que fuera aún más perfecta de lo que él ya consideraba que era; cada día aprendía algo nuevo de ella por su insistencia y tozudez, así como su increíble agudeza y buen juicio. La miradas de ambos calaron uno sobre el otro, conformándose de por ahora con el simple y extraño vinculo que los unía sin necesidad de comunicarse por medio de palabras, satisfechos por ese silencio que solo contribuía a mantenerlos unidas pese todo, más Sakura se vio forzada a hacer algo que no quería en cuanto sintió a Sasuke entrelazar sus manos con las de ella, no quería hacerlo pero supo que—zafando su manos de las de él—eso era lo correcto, al fin y al cabo se suponía que el punto de dejar sus problemas o adversidades en un punto muerto, hasta que solucionaran todo lo demás y—a su vez—encontrasen una respuesta para ambos, pudiendo volver a ser tan felices como siempre lo eran, estando juntos.
-Lo siento- se disculpó Sakura, culpable por hacer lo correcto con tal de ayudarlo.
-No, soy yo quien lo siente- corrigió Sasuke levantándose y alejándose de ella porque eso era lo correcto, aparentemente, pero no significaba que se sitiera bien para él que solo deseaba estar junto a ella, -probablemente debí decírtelo, antes de que las cosas llegaran tan lejos, yo solo…no sabía cómo- confeso, dándole la espalda, incapaz de enfrentarla luego de haberle escondido todo cuando había sentido desde que su relación había iniciado, o mucho antes. -No podía manejar o aceptar el hecho de que te alejaras o que me odiaras tanto como yo me odio ahora- admitió, temiendo escuchar la respuesta que ella pudiera decir, pero necesitando escuchar su voz de cualquier forma.
-¿Cómo podría odiarte?- contrario Sakura, no molesta sino que igual de comprensiva y abnegada como siempre actuaba. -Eso significaría odiar lo que más me importa en el mundo- declaro con la misma sinceridad y vehemencia inocente que tanto la caracterizaba.
Al igual que él estaba dispuesto a alejarse con tal de hacer las cosas más fáciles y protegerla, ella estaba dispuesta a tragarse su sufrimiento individual por verse temporalmente alejada de quien tanto amaba y tener que lidiar con la experiencia de posponer su relación hasta nuevo aviso, hasta que encontraran una solución; porque amar significaba buscar la felicidad de esa persona especial en vez de la suya, y si marcando las distancias ambos—pese a lo doloroso que resultase-podían ganar tiempo para encontrar respuestas, sea pues. En teoría aguardar y postergar la situación entre ambos era…fácil, o así podía categorizarse, pero que fuera lo correcto no significaba que no deseara estar más próximo de ella, no alcanzaba a aludir lo mucho que la amaba y lo doloroso que era ver como surgían limites—temporalmente—infranqueables que los separasen, pero ella tenía razón; habría solución, lo creía con solo verla a los ojos, más aun por ahora era necesario que tomaran decisiones al respecto, bueno, sumadas a las estrategias a tener en cuenta con respecto al caso en cuestión y cuya conveniente resolución-de acuerdo con su perspectiva de las cosas-los beneficiaba a ambos.
-¿Y qué haremos?- pregunto Sasuke, deseando conocer su opinión al respecto. -Porque, creme, en verdad lo deseo- admitió, ya que sabía que ocultarle algo más no era una opción, ni tampoco quería continuar haciéndolo.
-También yo- secundo Sakura, bajando momentáneamente la mirada. -Pero, no sé, tal vez debamos crear una especie de margen hasta que sepamos que hacer, porque encontraremos una solución, lo sé- garantizo, no deseando sostener esa capa o cristal invisible entre ambos para control sus sentimientos de ellos mismos. -Por ahora, investiguemos al sujeto- sugirió, contando con la aprobación de él que regreso a su lado marcando emocionalmente las distancias, por ahora, -su nombre es Taizo Akado, es un sujeto de nivel medio en el sindicato, fue quien…
-Ataco a Shin aquella noche, ¿no?- supuso Sasuke, aunque no estaba seguro, no recordaba haberlo visto.
-Estoy segura de que él sabe quién fue, tienen comunicación- esclareció la Haruno, encontrando el punto de unión conque investigar. -Tiene un bar en Tribeca- aludió, evadiendo su mirada.
-No estarás pensando en ir, ¿o sí?-se preocupó el Uchiha de inmediato, porque conocía muy bien lo recurrente que era para ella correr toda clase de riesgos, toda una costumbre.
-Si Sai descubre que intento probar la inocencia del "Justiciero", me echara de la unidad- advirtió Sakura sin negar la posibilidad que él aludía, porque era su naturaleza arriesgarse tanto, -pero, si solo voy discretamente y hago preguntas…- intento plantear.
-No, ellos sabrán que eres policía, son peligrosos- corto Sasuke, imposibilitado a dejarla hacer eso. -Yo lo haré- decidió, ya que el asunto lo implicaba a él.
-No, yo sé que hacer- discutió ella, igualmente imposibilitada para permitirle arriesgarse.
-También yo- contrario el Uchiha, además de que se trataba de exculparlo a él, ella en realidad no tenía por qué implicarse en exceso. -Déjame ir, se cómo operan, no quiero que pierdas tu trabajo por intentar limpiar mi nombre- decidió, ya habiendo permitido que hiciera mucho por él, esta vez debía ser él quien actuara. -¿Hay algo más que deba saber sobre los compañeros de Taizo?- pregunto para enterarse de todos los detalles a precisar.
No había discusión al respecto, él iba a suplantarla en esa instancia ya fuera que lo quisiera o no, esa clase de lugares de contrabando no eran para ella, ya había corrido muchos riesgos por él hasta la fecha y quizá en el futuro insistiera en seguir haciéndolo, pero esta vez no le permitiría interferir, no le había permitido ejercer como testigo anónimo desde hace…ahora que lo meditaba a conciencia, ya ni siquiera recordaba la última vez en que ella no había impuesto inconscientemente sus normas con respecto a su seguridad. Un suspiro casi inaudible fue todo lo que Sakura se resignó a emitir, ¿A quién quería engañar? Necesitaba apoyo porque de otro modo perdería inevitablemente su trabajo si la descubrían haciendo algo indebido; en ocasiones estaba bien fingir que era alguien individualista frente a sus compañeros y amigos, pero por ahora realmente necesitaba que alguien la ayudase y se alguien era Sasuke, ambos se beneficiarían dependiendo de las respuestas que encontrasen, así que si, ambos trabajarían en conjunto pero Sasuke—pese a sus disgustos y posibles protestas—seria quien se encargaría de lo más importante.
-Lo arrestaron en abril con este sujeto, Karai- contesto Sakura, resignada.
Taizo Akado reviso tranquilamente su teléfono, como todo hombre de "negocios" tenía preocupaciones con las que lidiar, más este día se mostraba benevolente con él, casi como si algo inesperado fuese a suceder de un momento a otro y así lo hubo corroborado al levantar la mirada hacía el umbral de su palco u oficina a la cual hubo accedido. Sakura estaba en el auto, a tan solo una calle fuera del bar, por su propia seguridad, porque no se había conformado con permitirle lidiar con la situación, no señor, claro que no; había insistido en acompañarlo, pero no era como si pesase en desairarla por sus atenciones, al menos podían estar juntos por unos muy breves instantes que se tratasen. No le había mentido a Sakura, sabía muy bien cómo tratar con la clase de personas que se categorizaban o consideraban a sí mismos como empresarios pero que se dedicaban al contrabando de "bienes raíces", solo esperaba no haber olvidado-por la falta de práctica, obviamente-como hacerlo. Aquí voy…
-Sé que tú eres el sujeto que presta dinero- se anunció Sasuke con una autoridad dada por sí mismo. -Seré directo, quiero ochenta grandes-declaro con innata confianza y arrogancia.
-Hay un banco a la vuelta- contesto Taizo sin demasiado interés.
-Claro- corroboro Sasuke, desviando sutilmente la mirada, -Karai me envió- detallo deforma cómplice.
Según Sakura le había dado a entender ese nombre era lo más cercano que podía existir a una contraseña, con solo pronunciarlo-como si de un voto de confidencialidad se tratara-una única vez contaría con la aprobación que requería, eso era más que suficiente por ahora y lo hubo ratificado por el útil cambio en l mirad de Taizo que le dio a entender a su acompañante y guardaespaldas-con la mirada-que los dejara a solas, orden que acato de inmediato. No sabía quién era el hombre frente él, pero con solo escuchar el nombre de su leal socio y amigo-así como confidente-sabía que podía contar con que aquello se tratase de un buen negocio, no podía desperdiciarlo, bueno, eso y que el hombre le aportaba cierta conciencia, tenía mucha seguridad al habar y desenvolverse, y eso era algo sumamente importante e un rubro como aquel en que él se desempañaba; necesitaba saber con quién estaba tratando en profundidad antes de decidirse a tomar una decisión.
-Pero yo no te conozco- alego el Akado, curioso por el individuo frente a él.
-¿Puedo?- consulto el Uchiha recibiendo la inmediata aprobación para ocupar el lugar bacante, sentándose frente al Akado. -Mi nombre, y lo que hago, importa poco, ahora estoy fuera de servicio pero tengo un par de deudas en el extranjero y necesito liquidarlas de inmediato- aclaro, manteniendo su identidad en debida confidencialidad. -El asunto es que preferiría tratar con sujetos que me romperían las piernas en lugar de romperme el cuello, sabes de qué hablo- Taizo sonrió ladinamente, más que conforme por la posible transacción entre manos pero de la cual necesitaba saber más, o mejor dicho que recibiría a cambio. -Además tengo un aval, puedo conseguirte M4, M14, XM25, todas indetectables- ofreció, haciendo alarde de una soberbia y arrogancia sorprendente para cualquiera, pero no para él.
-Debo hablar con mi jefe- aviso Taizo, por mero formalismo.
-Llama a tu jefe, tienes veinticuatro horas- accedió Sasuke, levándose para marcharse, delimitando su oferta. -De lo contrario, creo que tendré que buscar a otro- advirtió a modo de despedida.
Despreocupado y manteniendo la seguridad y arrogancia que resultaba sorprendente y envidiable para cualquiera, —desde el exterior—el Uchiha se levantó de su lugar, dándole la espalda a Taizo y marchándose sin dudarlo ni por un segundo…descendiendo con lentitud las escaleras y abandonando el lugar, Sasuke soltó sutilmente el aire que había estado conteniendo sin darse cuenta de ello, sin voltear ni una sola vez en su camino, o al menos no hasta detenerse frente al umbral de la puerta que daba hacia la salida para escuchar con claridad la conversación telefónica que sabría tendría lugar, estando donde esta era imposible que alguien reparara en él y lo agradecía porque así sentía que su treta había dado los frutos que él había esperado que tuvieran, no por nada había tenido que aprender de ello por causa de Muirfield, al menos le habían legado algo positivo de lo que jactarse, por más que esto no fuese sino algo insignificante de considerar a decir verdad.
-Oye, tengo una buena oferta aquí…
La trampa había sido perfecta.
-Aoi Rokushō- nombro Sakura, en espera de poder cambiar el foco de la investigación.
-¿En serio crees que este reconocido inversionista es el hombre que buscamos?- dudo C, extrañado por su teoría.
-Ha sido investigado dos veces por estafa, ambos casos relacionados con el sindicato del crimen, no ha sido arrestado- justifico Sakura, pero conocía bie sabía que quizá tuviera que apelar a la amista que él y ella compartían. -Esperaba que tú encontraras evidencia del asesinato de Shin que lo vinculara- aludió, sonriéndole amigable.
-¿En todo eso?- señalo el forense, señalando las cajas con evidencia. -Sera difícil- suspiro momentáneamente desanimado.
Solo conocía a una persona capaz de ayudarla o de respaldar sus palabras, así como aportarle una autocrítica que la animara y ayudara y esa persona era C, motivo por el cual había regresado a la comisaria, porque consideraba que alguien debía saber que no había un único culpable o sospecho y si había un testigo podría exculpar a Sasuke, porque él había hecho lo correcto al saber a Matsuri, no había cometido ningún crimen, pero de igual modo tenía que proteger la integridad de Sai que no podía saber la clase de personas con que se había relacionado su hermano menor, lo que inevitablemente lo había llevado a la muerte. Aun así, Sakura no pudo evitar sorprenderse al ver una mesa de metal repleta de paquetes color blanco, y ocho cajas próximas al rincón, todo aquello significaba evidencia y que contenía en su interior diversas pruebas tomadas en la escena del crimen. Ya había estado en circunstancias similares, pero igualmente no podía evitar sorprenderse, no siempre se era testigo del complejo y muy exhaustivo trabajo que realizaba C y que merecía un reconcomiendo mucho mayor al que recibía de forma casi nula, en su opinión.
-¿Son de la escena del crimen?- se sorprendió la Haruno.
-Excepto en esas seis cajas que ya revisaron- señalo C, un tanto divertido al verla desanimada, -pero si quieres atrapar a tu hombre, te sugiero que encuentres evidencia pronto- propuso con intención de ayudarla.
-¿De qué hablas?- inquirió Sakura, confundida por la premura.
-Kakuzu y Tazo estuvieron aquí, Rokushō está en su posible lista de posibles sospechosos que han vinculado con el Sindicato- rebeló el forense pese a saber que aquello debía ser parcialmente confidencial. -Tienen órdenes de cateo- detallo, dispuesto a correr cualquier tipo de riesgo que fuera, por ella.
-¿También para Rokushō?-se sorprendió ella, más supo muy bien como disimularlo.
-No creo que tengan mucho que presentar ante un juez, pero no descartaría que fabriquen evidencia- se aventuró a suponer él, pese a lo que eso significaba. -¿Cómo sospechaste de él?- curioseo.
-Una corazonada- mintió Sakura de la forma más convincente posible.
-¿Corazonada?- repitió C, sin creerle del todo, pero no porque no confiaren ella sino que porque algo le decía que no estaba siendo totalmente sincera. -Si tienes razón, Aoi Rokushō puede ser la única persona que ha visto la cara del "Justiciero", podría ser la clave de toda la investigación- considero, interesado en la posibilidad que ella había planteado.
-Entonces me daré prisa, no quiero perderles el rastro a los nuevos tontos del barrio- bromeo la Haruno, despidiéndose de él con una radiante sonrisa.
El forense no pudo evitar seguirle la corriente y despedirla con una sonrisa, observándola desaparecer por el umbral de la puerta. Sakura quizá supiera algo o no, no podía darlo por sentado solo porque si, no tenía pruebas y ella no daba a tener una idea errónea de las cosas, por hora debería confiar en su criterio como había hecho siempre, pero para investigar a Aoi Rokushō necesitaría intervenir justo como ella quizá pretendiera hacer, pero antes debía informar a alguien. Ya a solas, y aguardando un breve instante en silencio, C abrió uno de los cajones de su escritorio de cuyo interior tomo una pequeña tarjeta de color negro que tenía escrito en blanco un número telefónico y que marco prontamente con su teléfono, esperando que su llamada fuera contestada, y así sucedió de forma casi inmediata como él tenía previsto que sucediera. No era tan necesario que informar a Muirfield de nada de lo que pretendiera hacer, pero quería hacerles saber que una persona quizá tuviera constancia de la bestia, eso era algo prioritario en aquella instancia.
-Doctor C, más vale que eso sea bueno- contesto Suzuki.
-Es mejor que bueno, tengo un testigo y ha visto a nuestra criatura de cerca- alerto C, recibiendo silencio como respuesta, prueba de que tenía la atención del agente de Muirfield, -si puedo encontrarlo y saber qué fue lo que vio, ¿Estarían dispuesto a reconsiderar nuestro trato?- ofreció.
-Deme un nombre, si es una pista tan importante como dice, lo discutiremos- permitió Suzuki sin detallar nada en concreto.
-Me haré cargo yo mismo, no lo hablaremos- determino el forense, finalizando la llamada.
No necesitaba de interferencia ni aprobación alguna, actuaria solo esta vez.
Sasori termino de preparar su café antes de decidirse a volver al trabajo luego de un muy breve descanso, tenía una rutina bastante ajetreara en el precinto, haciendo evaluaciones individuales de cada uno de los individuos—ya fueran hombres o mujeres por igual—sobre su compromiso con la ley y el modo en que veían las cosas que los rodeaban, su relación con sus pares como compañeros y su idealismo, pero había a una persona a quien ni en sueños pensaría llamar a su despacho; la detective Sakura Haruno, ya sabía lo suficiente de ella, que era indisolublemente leal y comprometida con su trabajo, nunca había cometido un error que pasara a llevar la justicia, de hecho priorizaba esto y la protección de las personas por encima de su propio individualismo, algo muy elogiable en un miembro del departamento de policía y aún más en una mujer, por ahora eso era información de sobra con lo que trabajar. Sakura cruzo el pasillo en dirección hacia la salida, deteniéndose en su camino al encontrarse con el asistente del fiscal, según Hinata le había dicho estaba sometiendo a todos a evaluaciones o entrevista muy exhaustivas, cosa que la inquieta un poco aunque no tanto como lo era el hecho de que no la hubieran llamado a ella, casi como si pensara en evadirla por todos los medios y Sakura sabía que no solo se debía a las circunstancias de su primer encuentro sino que a algo más, eso era lo que la tenía tan intranquila.
-¿Y?, ¿Cómo va su pequeña investigación?- saludo Sakura.
-¿Esta es su forma de decir que le preocupa?- sonrió Sasori cordialmente.
-Y saber a qué me enfrento- añadió ella, intrigada por su comportamiento
No había pasado demasiado tiempo en su lugar de trabajo aquel día, no teniendo en cuenta de que estaba investigando por su cuenta, pero lo tenía cubierto porque Hinata se encontraba presente para suplirla, voluntariamente desde luego, no es como si Sakura pensara en sobreexplotar la maravillosa amistad de la Hyuga que incluso le insistía que se centrara calmadamente en su relación con Sasuke mientras ella se ocupaba de todo lo demás, ahora que lo pensaba; se aprecia mucho a Naruto. No estaba lidiando con una mujer tonta o fácil de inducir a ideas negativas o falsas y eso era algo que Sasori tenía muy en cuenta desde el primer momento en que la había visto, en ella veía inteligencia, astucia, así como inocencia, bondad y fuego al mismo tiempo, era una mujer realmente extraordinaria y estaba convencido de no poder toparse con alguien así de única una segunda vez en su vida, pero el punto no era ese, tenía una labor que cumplir y ella cuadraba perfectamente con lo que él tenía en mente así como era el caso de cada una de las personas que conformaban la unidad, estaba ante personas de elite y al señorita Haruno, ahí frente a él era la mejor representación de ello; compromiso, lealtad, integridad y justicia pura.
-Todo va bien, y es solo una evaluación informal, no una cacería- corrigió Sasori, en espera de aplacar o contener su curiosidad.
-¿Y cuándo formare parte de una de sus "evaluaciones"?- indago la Haruno, desconcertada por su evasiva.
-Para ser honesto, lo estoy evitando- contesto el Akatsuna, no teniendo porque mentirle. -Sé que hizo algo grave para romper su amistad con Ino, nadie deja a un lado tantas investigaciones…
-¿Adulación?, ¿Se supone que debo hacer una falsa confesión?- interrumpió Sakura, decayendo su cordialidad y amabilidad, reemplazándolas por una inmediata indiferencia.
-Lo digo porque sé que usted cree en la justicia, detective, incluso si significa cruzar los limites- corrigió Sasori con absoluta calma para no presionarla ni darle a entender una visión errónea de las cosas. -Obviamente tiene un propósito más grande- infirió en base a lo que sabía de ella hasta ahora.
-No estamos del mismo lado, ni siquiera cerca- protesto Sakura con aparente frialdad.
No le agradaba que la prejuzgaran por meras apariencias porque estas eran engañosas, claro que se empeñaba en cuerpo y alma en su trabajo y día a día con tal de dedicar su vida a un propósito mayor, porque no había podido impedir la muerte de su madre pero si quería evitarle el sufrimiento a otros, por eso era policía, pero ser leída con tal facilidad, como si de un simple libro abierto se tratase; le hubo resultado lo más molesto e incómodo del mundo hasta entonces, porque no era la clase de persona que podía ser comprendida a simple vista y porque Sasori se estaba equivocando. Claro que creía en la justicia e igualdad, como todo el mundo, pero eso no significaba que por ello estuviera dispuesta a cruzar los limites, tenía sentimientos y no dejaba que la ley pesara cruelmente sobre otros, porque cada acción tenía su reacción y porque ella al menos consideraba que era pertinente evadir la ley una que otra vez, más la justicia siempre caía sobre la gente con su propio peso, le pesara a quien le pesara, era simple ley de causa y efecto, no crueldad o autoritarismo ni mucho menos arrogancia, simple y escueto karma, algo en lo que ella por cierto creía, así que no, no era fácil de leer en lo absoluto y mucho menos para él que creía conocerla solo por saber su nombre o haber cruzado un par de palabras con ella.
-Estamos más cerca de lo que cree, mi madre también fue asesinada-comparo Sasori, sorprendiéndola mas no demasiado.
-Lo lamento- empatizo ella, sabiendo lo que se sentía.
-También yo, era aún más joven que usted, pero aun lo siento como si fuera ayer- secundo él, atrapado en la inocencia y profundidad de los orbes esmeralda de ella que lo observo atentamente. -Como sea, seguiré evitándola- se despidió, sosteniéndole la mirada por unos breves segundos antes de retirarse.
Sakura lo despidió con una sutil sonrisa, más por conformidad y empatía que por sinceridad, estaba surgiendo una especie de conflicto o indagación en la comisaria y eso le desagradaba, sabía que algo sucedería de un momento a otro y que sería algo negativo para ella, para Sasuke, para Hinata y para Naruto, pero…no podía intervenir, no tenía esa jurisdicción ni poder, ni deseaba tenerlo, por ahora era mejor que se centrara en sus propias preocupaciones, eso era todo, ya vería como lidiar con todo lo demás, después…
Matsuri estaba de fiesta como siempre, por lo cual no hubo resultado más fácil que lo obvio para Sakura regresar a casa y dirigirse inmediatamente hacia su habitación, siendo tan ágil como le era posible para buscar en su armario un vestido apropiado—de entre todos aquellos que Ino y Matsuri le habían obsequiado con el pasar de los años-para lo que tenía en mente colgándolo en el perchero que se encontraba en la puerta del baño que permanecía, de hecho tenía todo lo que habría de precisar, así que ya sin exabrupto alguno, y a su propio ritmo, se quitó la chaqueta, dejándola sobre la cama junto a su teléfono. Según tenía entendido Aoi Rokushō se encontraría en el museo Whitmore en una cena de gala para el público y toda la categoría de personas ilustres o adineradas, ese tipo de evento no era de su tipo, pero debía asistir, Kakuzu y Juzo Biwa lo estaban investigando a fondo, no tenía otra opción en que participar y hacerse con las respuestas que precisaba, era ahora o nunca, así de fácil. Una sonrisa apareció en su rostro al sentirse observando, alzando la vista para ver a Sasuke ingresa en la habitación por el umbral de la ventana que—como siempre—ella mantenía abierta.
-Hola, gracias por venir- sonrió Sakura.
-Así que encontraste a Aoi Rokushō- afirmo Sasuke en base al mensaje que le había enviado.
-Si, ¿Estás seguro de que fue él quien ordeno a Shin que asesinara a Matsuri?- pregunto, por simple afirmación más que duda.
-Por la foto que me enviaste, absolutamente- corroboro el Uchiha.
-No será fácil probar su implicación, tiene amigos muy influyentes- relaciono Sakura, quitándose el reloj y dejándolo sobre la mesita de noche junto a su cama.
-Bueno, eso explicaría porque no ha sido arrestado- relaciono Sasuke por la explicación y antecedentes que ella le había dado anteriormente.
-También hace que sea fácil de encontrar, está en el comité del museo Whitmore- menciono Sakura, abriendo la gaveta de donde extrajo su joyero, buscando distraídamente unas piezas en particular. -Dan una fiesta de gala esta noche- sonrió, levantando la mirada hacia.
-Entonces, en la mañana, nosotros...- supuso él, ya que ella no podía involucrarse en recolectar información, porque si Sai se enteraba haría peligrar su trabajo.
-No, será demasiado tarde- discutió ella de inmediato, volteando a verlo momentáneamente, -¿Recuerdas a los tontos policías de lo que te hable?
-¿Están tras Rokushō?- más bien afirmo el Uchiha, no necesitando de una respuesta.
-Si, sospechan que estuvo ahí la noche en que murió Shin, si lo encuentran antes que nosotros, ya sabes lo que dirá- deslindo la Haruno ante la prontitud con que debían actuar.
-Si, que es un testigo inocente que me vio asesinar a Shin a sangre fría- detallo Sasuke con desdén hacia lo sucedido.
-Y es por eso que debemos convencerlo de decir la verdad, refrescarle la memoria- puntualizo Sakura, sabiendo que no podría hacerlo cambiar de parecer en cuanto a su opinión de las cosas.
Quizá fuera algo apresurado tomar decisiones así sin más y actuar sin saber a ciencia cierta cuál sería el resultado de todo, pero era la única opción sobre la mesa y no podían barajarla con nada más, así que; entre tener y no tener, era mejor tener una oportunidad y aprovecharla al 110% mientras aun pudieran hacerlo, era eso o nada, claro que era drástico, pero en ocasiones era preciso toar decisiones de ese calibre si se quería lograr algo como era su caso. La Haruno, evadiendo su mirada, regreso el joyero al interior dela gaveta y acariciando con sutil atención los dos antifaces que allí tenia guardados; uno rojo con encaje dorado y plateado decorado con diminutos cristales, y junto a este uno enteramente de color negro, pero no menos elegante, tenía pensado usar ambos…si Sasuke no se negaba a acompañarla, motivo por el cual volteo a verlo, dándose cuenta—para su entera satisfacción—de que se encontraba pendiente del vestido que ella tenía colgado ante la puerta y que ya de por si llamaba la atención, no solo el vistoso color rojo de la tela, sino que tanto por su sencillez o elegancia; Matsuri se lo había obsequiado hace un año y si bien no lo había usado—careciendo de la oportunidad adecuada, hasta la fecha—debía recocer que era su favorito, cuando se lo había probado por primera vez se había sentido hermosa y, viendo a Sasuke prodigarle esa atención, deseo y decidió que lo usaría y que él sería la única persona que la viera con el puesto.
-¿Te gusta?- indago Sakura, satisfecha por deducir que era así.
-Sí, es precioso- afirmo Sasuke, preguntándose cuan hermosa luciría teniéndolo puesto, o mejor dicho evidenciando más fácilmente la increíble belleza que solo ella poseía.
-Me alegra, porque necesito un refuerzo- volteo Sakura, tendiéndole un antifaz color negro, -esta vez no puedes negarte- estipulo, permitiendo así que ambos pasaran una noche juntos con completa libertad, sin reparar en nada…salvo el caso.
Era arriesgado? No, porque nadie sabría quienes eran, ¿Querían pasar un breve tiempo juntos pese a tantas complicaciones? Claro que sí y eso por ahora era más que suficiente.
PD: Saludos para todos, mis queridos lectores :3 me disculpo por no haber actualizado pero eso se acabo, finalmente estoy de vacaciones, prometiendoles que iniciare fics nuevos a partir de la semana de navidad como regalo para ustedes, así que comenten cual quieren que inicie de la lista que ya tengo u otro que tengan en mente :3 la actualización nuevamente esta dedicada a DULCECITO311 (cuyos comentarios adoro y con quien me disculpo de todo corazón por la demora, comprometiéndome a tener el nuevo capitulo de "El Siglo Magnifico: La Sultana Sakura" a mas tardar este lunes:3), a Adrit126 (que parece brillar con su ausencia y a quien prometo actualizar su fic "El Emperador Sasuke" dentro de dos semanas o quizá antes :3) a Soledad23 (pidiéndole perdón por la demora, pero esperando que la actualización sea de su agrado :3)y a todos aquellos que siguen la historia en todas sus formas, sin excepción :3 Este capitulo engloba la primera parte del capitulo 15 de la Primera Temporada titulado "A Toda Costa", además este capitulo trae consigo a un nuevo personaje Saori Akatsuna (Gabe Lowan en la serie Beauty and the Beast) que sera muy importante a lo largo de esta temporada y la siguiente, eso y que la próxima actualización contara con una escena que hice hace tiempo pero que les dedicare, aunque quizá solo lo entiendan quienes vieron o vean el capitulo ( "la bella y la bestia"):3 Si tienen alguna sugerencia con respecto a series o películas que quieran como adaptaciones, apreciaría que la aportaran, -antes de navidad porque entonces tengo penado iniciar nuevas historias-recordándoles que este fic, y los otros que hago, son por y para ustedes, reiterando parte de los nuevos personaje que comienzan a hacerse presentes, y recordandoles que pueden comentar que fic quieren que inicie de los que ya había planeado :3 los amo, cariños, besos, abrazos y hasta la próxima.
Fics proximos:
-Operación Valkiria (casting y resumen ya hecho, al igual que la portaba)
-Sasuke: el Indomable (casting y resumen ya hecho, con la historia ya visualizada y la portada hecha)
-Cazadores de Sombras: Los Origenes (sin resumen o casting, pero con la historia ya visualizada y en producción)
-Cazadores de Sombras (con el prologo ya listo, así como los cuatro primeros capítulos y la portada)
-El Siglo Magnifico: Indra y el Imperio Uchiha (sin casting pero con la historia ya visualizada y la portaba ya hecha)
-El Siglo Magnifico: Mito, Mei & Mikoto (casting ya hecho, sin resumen y con la historia ya visualizada)
-La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber (casting y resumen ya hechos, historia visualizada y diseñada en conjunto con la portada y el vestuario)
