Les recuerdo que el motivo de que actualice con tres capítulos es por los de todo ayer y el jueves (:

¡Disfruten!


Capitulo 24

Abril 28 - Día 100

Desde el jueves me había olvidado dos veces mas, la primera fue en un momento fugaz que pensó que no me había dado cuenta y la otra cerca de la madrugada.

Tal vez debería de haberse vuelto fácil para mi pero solo parecía dolerme cada vez un poco mas, el miedo que tenia de que su memoria no regresara hacia crecer dentro de mi otro tipo de tumor.

Había comenzando a quedar fría la habitación de Kurt, especialmente en las mañanas. Ellos habían empezado a encender el aire acondicionado por los meses de primavera y le daba a la habitación un frío artificial que solo servía para hacer mi piel mas húmeda de lo normal.

Nos dormimos juntos la noche anterior, algo que se había vuelto una costumbre desde que se nos hacia mucho mas difícil permanecer despiertos, el cansancio crecía cada vez mas dentro de nuestros cuerpos. Era bueno en una forma triste, dormíamos juntos nuestros últimos meses de vida que nos quedaban, por las mañanas despertaba con un cuerpo familiar a mi lado.

Mi propia cama había comenzado a sentirse casi vacía, el colchón de doble tamaño era demasiado largo para mis delgados huesos y demasiado frio para que pudiera calentarme. Casi se había convertido en una rutina; caía dormido a su lado, me despertaba en sus brazos e iba hasta el baño para tomar una ducha caliente.

Las pastillas para dormir me ayudaban un poco con los sudores nocturnos pero no creo que llegaran a desaparecer por completo, siempre tendría una línea delgada de sudor por mi cuello haciendo que mi piel se vuelva pegajosa.

Usualmente Kurt estaba despierto cuando regresaba, o apenas. Sus ojos estaban llorosos mientras me ofrecía una suave sonrisa, extendía las sabanas para que me metiera de nuevo en ellas. Por la tarde me iba a casa por unas cuantas horas para cambiarme de ropa y ponerme al día con Sam, pero mi mundo se iba reduciendo; era tan solo una esfera en donde solo existíamos Kurt y yo, pasábamos juntos a través de las suaves noches y mañanas.

Me subí a su lado, mis brazos estaban alrededor de mi sudadera, estaba casi seguro de que era de Kurt pero parecía mía, el se dio la vuelta y me tomo entre sus brazos.

—Buenos días.

Le sonreí. —Buenos días, ¿te duele la cabeza hoy?

El negó con su cabeza. —Nada que no pueda aguantar. —Hizo una pausa y luego. — ¿Estas bien?

Le di una suave sonrisa dejando que mi mano se deslizara por su cintura metiéndola por debajo de su camisa para sentir su piel. —Estoy bien.

Pude sentir las mentiras en mis palabras. Me había enterado en mi ultimo análisis de que mi cuerpo no estaba reaccionando del todo bien a las quimioterapias, iban a llevarme a una de esas clínicas experimentales. Y como Hazel decía esas cosas eran famosas en la republica de canceraría por no funcionar.

Desvanecí los pensamientos de mi cabeza y cambie de tema. —Estaba pensando.

El me dio una sonrisa ligeramente divertida. —Oh no.

Le saque mi lengua en respuesta. —Cálmate.

Su pequeña sonrisa perdió un poco de su alegría pero no dejo de ser cálida. —Dime que habías pensado.

— ¿Te acuerdas que en The Fault In Our Stars ellos se escribieron notas de despedida?

El asintió retorciéndose un poco entre mis brazos, inquieto como siempre. — ¿Si…?

Le di una sonrisa con esperanza. —Estaba pensando que deberíamos de hacer eso.

El mordió su labio y luego asintió. —Me parece bien.

Le di un pequeño beso en sus labios. —Podemos decirles a Adam, Seb, Rach y a Finn que lo hagan también.

—Esta bien. Pero creo que Rachel queda descartada ya que sigue en Nueva York y Finn es algo duro con eso, no creo que quiera, pero podemos intentarlo.

—De acuerdo.


Mayo 1 - Día 103

Me había tomado gran parte de los últimos dos días en lograr tener mi despedida.

Normalmente era un escritor decente, o al menos uno eficiente, pero después de tener una hoja en blanco de papel descubrí que no podía colocar mi corazón en ella.

Quería agradecerle, hacerle saber lo especial que era, decirle que lo amaba en todos los idiomas que conocía y en los que no.

Después de dos largas noches y mañanas en las cuales había garabateado y tachado mas palabras de las que tenia adentro de mi estaba listo para arrancarme mi corazón de mi pecho y usarlo en lugar de un discurso con palabras, lo colocaría en el papel y sangrando le haría saber lo mucho que lo amaba.

Escribí la mayoría de mi nota para Kurt en el autobús. En mi cabeza me rehusaba a llamarlo 'despedida', era mas como una carta de amor en lugar de un discurso de despedida después de muerto.

Termine justo cuando el bus hacia su última parada, mis manos temblaban mientras escribía las últimas líneas.

Cuando llegue a la habitación de Kurt, Seb y Adam estaban a su lado en la cama. Seb estaba acurrucado debajo de las sabanas junto con Kurt, mientras que Adam los miraba con cariño desde el extremo más lejano de la cama.

Todos miraron a ver mi carrito que llevaba mi tanque de oxigeno, los salude con mi mano mientras me quitaba mi bolso de mi hombro. Era la primera vez en todo el año que había podido ir con Kurt solo con una camisa y mis jeans, ya no tenia que ponerme chaquetas ni abrigos, al menos por ahora debido al caluroso aire de mayo.

—Llegaste tarde. — Me dijo Kurt con cierto engreimiento en su voz que fue cortado solo por el brillo juguetón que tenia en sus ojos.

Dirigí mis ojos hacia el reloj. —Rayos Kurt, tienes razón. Dije que estaría aquí a las 3:00 y son las 3:02, ¿como podrás perdonarme?

El dejo escapar una suave risa mientras que Adam colocaba sus ojos en blanco. —No lo se, pero si te vienes y te acurrucas conmigo seria un comienzo.

Sonreí ampliamente metiéndome debajo de las sabanas mientras que Kurt y Sebastián se acomodaban para darme mas espacio. Adam nos dio una mirada tierna desde el pie de la cama sosteniendo su carta doblada en su mano.

—Entonces… ¿haremos esto aquí? — Pregunte colocando la sabana alrededor de mi cintura acomodándome a lado de Kurt.

—Bueno, no pienso moverme. — Aclaro Sebastián pegando las sabanas en su pecho. —No hay forma de que salga de aquí.

Adam coloco sus ojos en blanco siguiendo una rutina de divertida desaprobación que hubiera sido efectiva si no fuera por las curvas de sonrisa que se formaban en su boca haciendo cálida su mirada.

—Podemos quedarnos aquí, esta cómodo.

Asentí. —Bueno, ¿quien quiere ir primero? ¿Dónde esta Finn?

Kurt negó. – Se lo dije, pero dijo que ya era bastante duro tener que lidiar con mi muerte, tener que recordarlo y despedirse con un papel no lo haría más fácil. Así que supongo que no vendrá.

Asentí cuidadosamente. — Esta bien, podría empezar…

La mano de Sebastián se alzo violentamente en el aire. — ¡Yo voy primero!

Kurt asintió. —Vamos Bastean, escuchemos lo mucho que me amas.

Sebastián le dio una mirada de arrogancia mientras sacaba su papel de su bolsillo, lo abrió y lo sostuvo en sus manos. Kurt volteo su rostro hacia la escritura tratando de ver algo, Seb le dio un pequeño golpe en su brazo mientras se bajaba de la cama para ir a los brazos de Adam.

—No más abrazos para al curioso de Kurt.

Kurt le saco la lengua cruzando sus brazos en su pecho. Me reí y le di rápidamente un beso en su mejilla mientras tiraba de su cuerpo para apretarlo contra el mío.

Sebastián aclaro su garganta extendiendo el papel entre sus piernas y se acomodo contra el cuerpo de Adam —Bien, aquí vamos.

Tomo aire con un suspiro y comenzó. —Tú fuiste una de las primeras personas que conocí aquí cuando me mude de París. Fue en el segundo día de escuela y estaba jodidamente perdido. Íbamos en el mismo periodo de escuela, así fue realmente como nos conocimos. Recuerdo que corría detrás de ti por el pasillo de clases mientras gritaba tu nombre, yo era ese torpe chico castaño y francés que les gritaba a los chicos más grandes cuando no podía encontrar mi maldita clase de Ingles.

Entonces Sebastián le dedico una sonrisa a Kurt, sus ojos verdes tenían un nostálgico destello. Me preguntaba como era Kurt en ese tiempo; probablemente con un buen peso y no se le notaban sus huesos. Me imaginaba que el siempre había tenido su cabello bien peinado, sus hoyuelos y sus encantadores ojos azules.

—Sabes que no soy bueno cuando se trata de cosas emocionales pero ahora voy a hacer mi mejor esfuerzo por ti, porque esto es como una carta de despedida, ¿verdad? Y no te diré adiós sin decirte que tan buen amigo haz sido para mí. — El le dio otra mirada y casi pude ver como su ánimo iba desapareciendo, su aura alegre, arrogante y despreocupado caía cada vez un poco más.

—Solíamos divertirnos mucho juntos; Tu, Adam, Brittany, Santana, Rachel, Finn y yo. Era tan bueno, jodidamente bueno, ¿si me entiendes? Quiero decir; no es que nunca vuelva a encontrar otra cosa buena en mi vida, hay muchas cosas buenas en el mundo, pero nunca va a haber otro grupo de amigos como lo éramos Adam, Kurt, Santana, Brittany, Rachel, Finn y Sebastián. Nunca.

Tomo una vez as aire. —Puedes ser ególatra a veces, todo terco y recuerdo que nunca cerraste la boca aquella vez cuando casi te follabas a tu profesor de arte; cosa que nunca paso, pero sigues siendo uno de los mejores amigos que he tenido. Sabes, ya te extraño. — El se encogió de hombros, sus ojos estaban pegados al papel que tenia entre sus manos, Adam coloco una de sus manos en la pierna de Sebastián en cierto modo de consuelo.

—Y no se como dejar de extrañarte, pero estoy tratando porque no quiero extrañarte toda mi vida. — El mordió su labio para evitar que temblara. —Pero creo que una parte de mi seguirá extrañándote.

—Creo que no hay mucho más que decir. — El continúo con total naturalidad sollozando un poco después de la última silaba. —Solo quiero que sepas que cuando mire toda mi vida, las mejores partes serán cosas que hice contigo. Supongo que al final solo las cosas buenas me recordaran a nosotros, tendré el recuerdo de aquellos atardeceres que veíamos en tu azotea, cuando despertábamos a Finn en medio de una resaca, sentíamos que eso duraría para siempre. Eso fue bueno.

El froto sus ojos limpiando las lágrimas que comenzaban a salir de ellos. —Eso fue jodidamente bueno.

Al final la habitación se quedo silenciosa, solo se escuchaba lo rasposo de mi respiración y el suave sollozar de Sebastián mientras se volteaba para esconder su rostro en el pecho de Adam que acariciaba su espalda en círculos.


Luego de eso tomamos un pequeño descanso. Un peso sombrío caía sobre nosotros como si fuera una especie de neblina mientras dejábamos a Kurt para ir a buscar unas bebidas a la cafetería, nos quitamos la tristeza de nuestro cuerpo lo mejor que podíamos.

Cuando regresamos era el turno de Adam. Sebastián seguía con sus ojos rojos y sus mejillas rosas mientras se acomodaba en el pie de la cama junto a Adam, su cabeza estaba apoyado en su regazo y su cuerpo acurrucado alrededor de sus piernas.

— El mío no es tan bueno como el de Seb. — Comenzó mientras deslizaba su mano cariñosamente por el cabello castaño de su novio. —El pequeño poeta que llevo dentro no quiso salir esta vez, pero fue lo mejor que pude hacer.

Kurt sonrió a mi lado mientras que su mano buscaba la mía por debajo de las sabanas.

—No importa lo que hayas escrito, me pondré estúpidamente emocional, Adam. — Prometió.

Adam asintió. —Bien, entonces aquí voy.

El tomo dos respiros nerviosos antes de comenzar, luego sostuvo su libreta firmemente. —Me tomo un largo tiempo en saber como comenzar esto. Cada vez que pensaba en ti era como si muchos momentos saltaran dentro de mí y no pudiera saber como acomodarlos, no sabia como explicarte lo importante que eres para mí.

El alzo su vista y lo mire a los ojos, era un destello de comprensión que pasaba entre nosotros. —La cosa sobre esto es que honestamente no se como decir todo lo que quiero decirte y no creo que alguna vez sepa como hacerlo. No hay suficientes paginas en el mundo para escribirte o minutos suficientes para decírtelo.

El no era suave como Sebastián, no se volvía pálido y rosa cada vez que sus sentimientos salían de su cuerpo. Adam era mas tranquilo en su dolor, la tristeza volvía su piel una piedra. —Eres una fortaleza para mi; permanente y solida como el mundo en el que estamos parados. Para ser honesto toda mi vida se basa en nosotros, cada memoria que tengo tiene pequeñas marcas de ti en los bordes.

El continuo con su rostro en blanco mientras pasaba nerviosamente su dedo índice por abajo y arriba del espiral de su libreta. —Hasta donde lo recuerdo, haz estado para mí todo el tiempo. Fuiste la primera persona que firmo mi yeso cuando me rompí mi brazo, fuiste la primera persona con quien salí y el primer chico a quien bese.

Había algo privado en sus palabras, una intimidad en la forma en que su voz caía haciéndome sentir casi como si fuera un intruso, un observador no deseado de su miseria. —Creo que lo que quiero hacer es agradecerte por estar siempre ahí. Solía tener miedo todo el tiempo; sobre caer, sobre a quien quería amar, sobre todo en el mundo y tú nunca fuiste así. Tu nunca tenias miedo Kurt e hiciste que me diera cuenta que no debía de tener miedo tampoco.

Cerro los ojos unos minutos y suspiro antes de continuar. —A veces pienso en todas las veces que tú estuviste ahí para mí. — El hizo una pausa presionando una de sus manos en su boca, apretando sus ojos cerrados por tan solo un momento, como si no pudiera detener las lágrimas que comenzarían a salir de sus ojos. —Y honestamente no se que voy a poder hacer sin ti. — El retiro su mano de su boca y tomo la mano de Sebastián apretándola tan fuerte que sus nudillos se veían blancos.

—Quiero que todo este bien para ti porque tu siempre hacías todo mejor para mi, pero supongo que este no es el tipo de cosa que puedes desear. Creo que mi única real esperanza es que tu no tendrás miedo de irte, no vas a tener miedo de lo que vayas a encontrar en el otro lado porque te prometí que iba a estar ahí para ti, justo como tu lo hiciste siempre conmigo.

Asintió como si apenas comprendiera lo que estaba diciendo. — Creo que en otros términos tengo que vivir con el hecho de que para mi tu nunca te iras realmente. Estarás ahí cuando sienta que no pueda respirar, cuando escuche los musicales que te gustan o el hecho de ver la ropa de la temporada y también cuando tenga miedo porque tú siempre estuviste y siempre estarás ahí. Te voy a extrañar Kurt, te voy a extrañar todos los días cada vez un poco mas, pero solo quiero que sepas que gracias a ti ya no tengo miedo. Ya no tendré miedo nunca más, así que gracias, muchas gracias.

Adam sonrió, era una sonrisa entre labios mientras miraba hacia abajo directamente hacia su libreta que estaba entre sus piernas. —Creo que eso es todo.

Mire a Kurt, sus ojos estaban directamente fijados en Adam, era como si lo estuviera viendo por primera vez, había una peculiar tristeza en sus ojos mientras apretaba mis dedos contra los suyos, Alzo nuestras manos entrelazadas hasta su barbilla y hundió su cabeza contra estas, sus labios se separaron por un momento como si fuera a decir algo, luego cerro su boca antes de que pudiera hablar.

—Yo también te voy a extrañar, Adam.

Adam sonrió amargamente y estiro su mano para tomar la otra mano de Kurt. —Cuando estas muerto no puedes extrañar a la gente, Kurt.

Kurt miro hacia el colchón de la cama. —Pero si pudiera te extrañaría.


A mi me toco de ultimo.

Después de la carta de Adam hicimos otra pequeña pausa pero no teníamos mucho de que hablar.

Sentía que mi corazón estaba pesado y se clavaba profundamente en mi pecho, era como si estuviera formado por pedazos rotos de cristal.

Había comenzado a quedar oscuro cuando comencé a leer, los nervios llenaban mi estomago, la cabeza de Kurt estaba entre mis piernas mientras que por la ventana se podía ver un suave color purpura.

Estaba todo silencioso mientras aclaraba mi garganta, mis palabras nadaban a través de las líneas mientras las miraba, eran densas e inadecuadas. Era lo mejor que pude escribir.

—Al principio no sabía que te necesitaba. — Comencé atravesando mis temores que distorsionaban mi voz. —No tenia planeado que te necesitaría, no te estaba buscando y no te iba a amar. La cosa es que antes de conocerte nunca pensé en necesitar a alguien como tu. Estaba bien, flotaba solo entre el agua superficial. Era como tu, no quería conocer a alguien, no quería sentir.

Me concentre en como se sentía su mejilla aprisionada contra mi entrepierna, pensaba en todas las emociones que pasaban por su piel, como el podía encenderle fuego a mi sangre en una forma que debería de asustarme pero hacia que me sintiera vivo.

—Tú me enseñaste lo que es sentir, me enseñaste la importancia de preocuparme por ti incluso cuando tú no querías que lo hiciera.

No lo miraba, tenia mi vista concentrada en mi escritura inclinada, tenia miedo de perderme en sus ojos y olvidar como regresar de nuevo. — Recordando mas atrás, comencé a necesitarte durante la primera llamada que tuvimos, cuando te cante y te conté sobre el cáncer que había tenido, tu solo me escuchaste. Tienes una forma especial de escuchar, es como si estuvieras tomando las palabras que salen de mi boca y las sostuvieras en tu pecho como si te importara. Recuerdo haberte cantado Teenage Dream y luego me quede dormido mientras escuchaba tu respiración. Quedarme dormido con tu respiración es mi cosa favorita en todo el mundo.

Pude sentir una bola de tristeza que crecía dentro de mi estomago y cuando hablaba se hacia cada vez mas grande, sentía una desesperación por abrazarlo fuertemente y asegurarme que nunca se escaparía de mis dedos.

—Comencé a amarte esa noche en la cafetería cuando nos quedamos dormidos en la esquina y me enseñaste a como medir las tazas de ingredientes. Probablemente no te acuerdas de esto pero cuando nos sentamos en el suelo y te dije que quería comprarte todo el tiempo del mundo realmente quería hacerlo y aun quiero. Siempre he querido darte todo.

Sentí su mano que pasaba sobre mi cadera, dejo sus dedos en el borde de mi hueso, estábamos unidos por nuestra piel que nos mantenía juntos. Podía sentir los suaves latidos de nuestros corazones.

—Eres la persona más hermosa que he conocido y no tienes idea de lo especial que eres. Eres tan bueno en una forma que yo nunca podre serlo. Eres generoso casi en una forma exagerada y te preocupas más que nadie que haya conocido aun cuando se te olvida que debes de cuidar y pensar más en ti.

Trate de que una sonrisa se formara en mi rostro, pero mis ojos se humedecían conforme las palabras salían de mi boca y se quedaban dispersadas en el aire.

—Creo que lo que estoy diciendo es que estoy agradecido de haberte conocido. No se si creo en el destino o en la suerte pero una parte de mi piensa que debía conocerte. Tan solo han pasado cuatro meses y se siente como si hubiera esperado toda mi vida por poder amarte pero no lo sabia hasta que te vi y sabia que debía salvarte, que necesitaba que me salvaras.

Tome un respiro profundo tratando de borrar la presión que sentía en mi garganta y las lágrimas que luchaban por salir de mis ojos. —Tu amor me hace ser bueno y solo puedo esperar a ser lo que tu crees que puedo llegar a ser. Amarte me hace ser una persona diferente incluso cuando mereces a alguien mejor que yo. Todo esto me hace querer vivir por ti incluso cuando siento que mi cuerpo entero se rompe en pedazos.

Pude sentir como mi voz se hundía en volumen, mis costillas resaltaban mientras me faltaba la respiración al decir todas las palabras que tenía atrapadas en mi corazón. Realmente no podía vivir sin el, no importaban todas las veces que trate de convencerme a mi mismo que estaría bien cuando el se fuera.

Al final creo que Kurt estaba mejor preparado para vivir una vida sin mi que yo sin el. —Quiero pasar todas las últimas horas contigo, hacer té contigo y besarte cuando regrese del trabajo a casa, quedarme dormido a tu lado todas las noches y no tener que preocuparme por que tu memoria no me recuerde por la mañana.

Un suspiro tembloroso salió de mis labios. —Se que no tendremos un final feliz, pero todo ha valido la pena por tener estos días de felicidad a tu lado aunque sean contados. Eres demasiado especial para mí y siempre lo serás. Amarte me cambio. Me hiciste ser mejor de lo que creía que podía ser, hiciste que fuera mejor por ti porque eres la mejor persona que he conocido y te amo.

Formule una sonrisa triste. —Supongo que estoy tratando de decir que nunca te voy a olvidar. No mientras me quede vida y cuando muera te seguiré recordando.

Luego de decir mis ultimas palabras, mis ojos se sorprendentemente se secaron y un vacío cayo en mis huesos, esta vez podía mirar a ver a Kurt. El tenía su mirada detenidamente en la mía con algo de curiosidad en sus ojos.

—Tú también me cambiaste. — Dijo, sus palabras sonaron como un secreto, sonó demasiado fuerte en el silencio incluso cuando fue casi un susurro.

—Te amo mucho. — Le conteste dejando el papel abajo para poder tocarlo, una parte de mi estaba convencido de que Kurt no podía ser real.

El asintió acurrucándose lo mas cerca que pudo de mi. —Gracias.

Un sonido en la puerta nos distrajo.

Era Finn, estaba parado con los ojos llenos de lágrimas y miraba a Kurt como si su vida dependiera de eso. Kurt le sostuvo la mirada y le indico que pasara. El se arrodillo para quedar a la altura de Kurt.

—Lo siento. Aquí…aquí tengo mi despedida. Es solo que…no se si estoy listo para perderte, Kurt. Gracias a ti soy lo que soy ahora y no puedo y…y yo solo…

Finn se rompió, escondió su rostro en el cuello de Kurt sollozando y temblando, parecía un niño pequeño. Kurt pasaba sus manos suavemente por su espalda tranquilizándolo.

—Tranquilo…creo que ya dijiste todo lo que tenías que decir.

Kurt me miraba, tenia una media sonrisa reconfortante en su rostro, y había una intensidad en su mirada nunca antes vista. Sus ojos brillaban.

Finn sollozo. —Te voy a extrañar, hermanito. Te amo demasiado.

—Y yo a ti grandote. —Kurt asintió como confirmándose a si mismo lo que acababa de decir.

Paso su mirada por la habitación sin dejar de asentir mientras seguía frotando la espalda de Finn. Nos miro con cuidado a todos con una sonrisa tranquila y reconfortante.

Era como si solo con su mirada se despidiera de todos ahí.

Se detuvo en mí y su sonrisa se ensancho. Ladeo su cabeza un poco y suspiro sin dejar de mirarme con esa intensidad, sus ojos eran más azules y hermosos de lo que alguna vez había visto. Volvió a asentir con cuidado.

—Los voy a extrañar demasiado…


Voy llorar mucho… (Lo estoy haciendo justo ahora) me torturo yo sola por escribir esto y justamente estoy escuchando When I Look At You de Miley Cyrus :'( Enserio voy a morir de tristeza. Ok ya :( Quedan dos capítulos xd Y esto es cada vez más doloroso ¿No creen?

En fin…

Antes de dejarlos solo quiero comentar que el día de ayer recibí cerca de 5 reviews tanto aquí como en el otro fic, eran bueno…bastante ofensivos, los elimine obviamente. Y me di cuenta de que no fui a la única, a otras compañeras escritoras también les ocurrió lo mismo, y supongo que debe ser la misma persona o personas ya que decían exactamente lo mismo.

Solo quiero decirle a esa persona que le deseo lo mejor ;) No me voy a poner a llorar por algo tan infantil y afortunadamente estoy bien en todo aspecto, mis calificaciones son excelentes y tengo una vida que me encanta y una madre que adoro. Así que no tienen porque afectarme esa clase de comentarios que no sirven de nada. Si tu intención era que dejara de escribir, pues lo siento, porque ya hasta publicare una nueva historia. Y por lo menos la próxima vez ten el valor de dar la cara y no ponerte como anónimo, y tomar clases de ortografía que buena falta te hacen.

Y a todos los que comentan cosas positivas se los agradezco porque ustedes son los lectores que valen en verdad la pena y los que dan críticas constructivas. ¡Que te den! Espero y logres superar tus complejos tan grandes que tienes porque bueno, en verdad te deseo que seas muy feliz, ¿de que sirve odiarte? Yo creo que quedo más patética yo ¿No?

La única que puede hacer que deje todo esto y que deje de luchar por lo que creo soy yo misma y nadie más. Menos alguien que se vale de eso, de criticar y ofender. En fin…suerte ;) ¡La necesitaras!

Dejando de lado ese asunto, quiero agradecer a todos los que siguen la historia y la han agregado a favoritos y sobre todo a los que me dejaron sus grandes comentarios que tanto aprecio. Esto llega a su final…y bueno los invito a comentar :D

En un momento mas les dejo el penúltimo capitulo. Y mañana subo el final junto con un epilogo para dar por terminada esta bella historia.

¡Los amo! ¡No lo olviden nunca!

¿Reviews antes de leer el penúltimo? xD