Habíamos llegado a España. Claro, con asientos separados y cada uno comprando lo suyo, como si no nos conociéramos. Sería difícil trabajar al lado del enemigo, pero viviría con el. Acordamos que por bien de su familia, no diríamos nada acerca de nuestra separación y todo quedaría entre nosotros. Sería difícil pero no me quedaba de otra.
Llegamos a la mansión y obviamente nos recibieron con abrazos, besos, saludos, y todo tipo de preguntas, más que nada provenientes de Mikoto y Bella.
Yo respondía con un "ajá", "está bien" o "después les cuento". Ninguna de ellas notaba mi pequeño cambio de ánimo, excepto Itachi que me miraba con un pequeño rastro de confusión hacía mí.
Ignoré eso y simplemente lo saludé como lo hice con sus padres y su esposa. Él dejó el asunto a un lado e hizo exactamente lo mismo.
Fugaku ofreció a Sasuke ayudarlo a subir "nuestras maletas" al segundo piso, a lo que el Uchiha se excusó con la idea de que traíamos tantas cosas que era mejor ponernos en habitaciones separadas, temporalmente. Fugaku se extrañó por la PATÉTICA excusa que su hijo le dio, pero finalmente acepto.
Él subió las maletas de su hijo mientras Itachi ayudaba con las mías, mientras yo lo acompañaba siguiéndolo para que me guiara a una habitación LEJOS del azabache.
Llegamos a la habitación e Itachi optó por dejar las maletas en la cama de la recámara, a lo que yo agradecí con la esperanza de que pudiera relajarme un rato a solas y bastaran las mentiras por al menos 15 minutos.
Pero NO fue así. Itachi me miró con un rostro que decía "Dímelo" o algo así. Oh, pero no me descubriría tan fácil.
-¿Qué?- dije, como si no supiera absolutamente nada.
-¿Cómo que qué? Eso mismo te iba a preguntar yo.- comentó, acercándose a la cama mientras yo volteaba la mirada. Mentir no era sencillo, y peor cuando los movimientos corporales te delatan.
-No sé de que hablas, Itachi. Todo está en orden.- mencioné, mirándolo a los ojos con una seguridad que había aparecido de la nada.
-No te hagas la inocente, Sakurita. Sé perfectamente leer el rostro de una mujer, cuando está triste, enojada, frustrada, temerosa, feliz, contenta, relajada, emocionada, curiosa, con sueño, con hambre… Creo que Sasuke no te dijo que yo soy filósofo.- comentó con el mismo aire de orgullo que utilizaba su hermano.
-Tú no eres filósofo, escribes novelas de suspenso.- aclaré.
-Te diré algo y quiero que te lo grabes: Un escritor siempre será filósofo, al igual que un anciano que es un sabio.- comentó, con ese aire cursi pero aburrido para algunos. No para mí, quedé impresionada.
-Bravo, ¡es increíble! Ahora descubro otra razón del porqué Bella se casó contigo.- comenté, aplaudiendo efusivamente- .
-Si, lo sé, soy magnifico. Dejando mi magnificencia a un lado, me dirás qué sucede entre tú y Sasuke ¿O no?- comentó, acostándose en la cama con los brazos en su cabeza.
Suspiré y me senté en un lado de la cama.
-Muy bien. Sasuke y yo no somos novios.- solté.
-¿Porqué si se puede saber, hermosa pelirrosa?-
-Porque ah… verás, estoy embarazada, tenia hormonas alteradas, vi lo del reportaje y su historial de novias, me enfadé, le di una cachetada, destruí su jeep y cuando quería disculparme con él lo encontré teniendo sexo con otra. Esa es la historia.-finalicé después de haber agarrado aire y soltarlo todo de una bocanada.
-¿Sasuke sabe que estás embarazada?-
-Si, perfectamente. Hablamos y según su excusa es patética, por lo tanto tendrá que reconquistarme. Será difícil.- concluí.
-¿Será difícil o tú te harás la difícil?- preguntó.
-Ambas cosas.-
Ambos quedamos en silencio y después habló.
-Tengo una idea. No sé si aceptes pero podría ayudar a que todo este asunto se resuelva.-
-No lo sé Itachi…- dije dudosa.-
-Será divertido.- me convenció.
-Muy bien, dime el plan.- me hizo una seña para que me acercara, colocó su boca en mi oído y me susurró un sin fin de cosas. Yo asentía a cada cosa que decía, y cuando terminó salté de alegría.
-¡Que brillante! ¡Eres un genio! ¿Crees que funcione?-
-Si mis cálculos son correctos, nada puede fallar.- sonreímos y salimos directo a hacer funcionar nuestro "plan estrella".
Precisamente el momento perfecto.
Nos dirigimos al gran jardín, donde nos sentamos ambos en una banca. Esperamos a que Sasuke saliera casualmente.
Cuando lo vimos nos apresuramos a proseguir.
-¿Lista?- preguntó.
-Más que lista.- y me besó.
Yo lo seguí, poniendo pasión, sazón, y todas esas cosas que hacen que un beso sea, se sienta y se vea irresistible.
A Sasuke le llamó la atención y volteó, justo lo que queríamos.
-¡OYE! ¿QUÉ ESTAS HACIENDO CON MI NOVIA?- gritó el azabache, dirigiéndose hacía nosotros totalmente enfadado.
-¿Tu novia? O lo siento hermano pero según yo se tu engañaste a esta hermosa señorita.- comentó Itachi.
-Si pe-pe-pero… ¡Sakura porqué le dijiste!-
-Oh Sasuke, ¿Ves la hora? Se hace tarde, Sakura y yo tenemos que ir a cenar.- dijo el Uchiha, tomando mi mano y dirigiéndonos a la salida, ignorando totalmente al azabache.
-¡Oigan! N-no se les ocurra dejarme hablando solo… ¿Qué hay de Bella?- preguntó, incrédulo.
-Oh hermanito, yo no saldré con esta preciosidad.- mencionó, volteando a ver a su hermano.
-¿Ah no?-
-No, la verdad solo quería presentarle unos cuantos amigos. Si nos disculpas, hasta luego.- finalizó, saliendo de la vista del azabache.
Mientras tanto, él estaba atónito por lo ocurrido.
/
Itachi sabía actuar. Ja, Sasuke se había tragado la historia de que conocería a unos "amigos".
La verdad cuando salimos, Itachi sólo me había llevado a cenar a un restaurante común y corriente. Hablamos del futuro, de Sasuke, de mí, de mi familia, pero sobre todo de qué haríamos con el embarazo en caso que lo de Sasuke y yo no se resolviera.
Y que todo volviera a ser como antes sería difícil.
-Si pides mi opinión, tu figura sigue siendo perfecta.-comentó, totalmente fuera de la conversación anterior.
-Pues gracias, pero no entiendo cómo me puede servir esto.- mencioné, algo confundida.
-Sencillísimo mi querida ex cuñada. Tienes que seducir al Uchiha sin exponerte.-
-¿Seducir?... ¿Co-como puedo hacerlo?- pregunté, algo dudosa porqué diría.
-Un momento por favor.- comentó, sacó su móvil, marcó un teléfono y luego de 5 segundos, empezó su plática.
-Si, hola Luciano, habla Itachi Uchiha. Si, el mismo hijo mayor de Mikoto. Bien, solo quería pedirte un favor, ¿Podemos vernos a las 5 en el restaurante de la calle Brighstore? No es nada malo, son cuestiones de negocios. Necesito que diseñes lencería. Muy bien, a las 5, hasta entonces.- y colgó.
-¿Qué fue eso?- dije con una risita.
-El diseñador personal de la familia. Es uno de los diseñadores más reconocidos de "Gucci".-
-¿Bromeas? ¡Eso está carísimo!- comenté, sorprendida.
-Nah, carísimo para mí es baratísimo. Cuando hayamos acordado todo, iremos a casa para que te tome las medidas y cree el conjunto de ropa interior para mujer más sexy e irresistible que todo hombre quisiera ver. Sasuke Uchiha se echará un taco de ojo contigo, tanto, que no soportará el estar más tiempo separado de ti y hará hasta lo imposible por tenerte…-
-Entonces…eso quiere decir que…-
-Sakura Haruno, prepárate porque el plan "seducir a Sasuke" está a punto de empezar.-
RR = ACTUALIZACIÓN :)
GRACIAS A TODOS LOS QUE COMENTAN, MIL BESOS Y LEAN LOS FICS QUE TENGO EN FAVORITOS!^^
