SECRETO LATINO 2 TEMPORADA

ENCONTRARAN LOS MAS OSCUROS SECRETOS LATINOS, ¿EDWARD REALMENTE ERA MALO? ¿QUE SUCEDIO CON BELLA? ¿ALICE AMA REALMENTE A JASPER? Y LO MAS IMPORTANTE ¿ QUE ES RENEEME?

CAPITULO 25: SED DE SANGRE

El último año había sido el más duro de mi existencia, no solo por tener que lidiar con la muerte de mí hermana y las constantes pesadillas por culpa de mi acción al abandonarla aun con vida en ese lugar. Sino también por que junto con Jasper y Anthony habíamos tenido que sacar nuestros instintos maternales y paternales. Si, los meses que estuvieron Anthony y Bella lejos de mi fue cuando recordó todo y cuando descubrió que estaba embarazada. Lo mantuvieron oculto del mundo por seguridad de ella y su niña…incluso de mi. Fue la semana de la misión cuando decidió confesarme todo mientras que Anthony estaba en un Avión rumbo a España. Anthony y Bella decidieron que ellos serian los padres oficiales de Renneesme, y aunque ella no tenía a su madre nos tenía a nosotros. Sonreí viéndola correr de un lado a otro siendo perseguida por Jasper el tiburón. Cuando quería este chico era mas que lindo con los niños, era cursi pero lindo. Era mi cursi. Suspire, lamentablemente Nessie era muy inteligente y crecía progresivamente para solo tener un año se veía como una de cuatro. Su crecimiento lo manteníamos controlado por una vitaminas que Anthony había creado…pero su inteligencia no podía ser disminuida, era su don…eso es lo que habíamos pensado con Jasper, era su esencia. Las cosas de experimentar la maternidad habían sido extrañas, no era una chiquilla norma por el contrario era tan extraña como su madre y tan inteligente como ella. Nos mudábamos cada cuatro meses para que nadie sospechara nada de Nessie y ahora nos encontrábamos en Argentina, queríamos regresar a Colombia pero aun las cosas eran muy recientes.

- Reenesme, ¿suelta al Tío Jazz no ves que esta que muere de risa?-dijo Anthony quitándola de enzima de mi novio y cargándola en sus brazos- vamos, te tenemos una sorpresa.-caminamos hacia el comedor donde había un pastel de cumpleaños con una vela.

- ¿Por qué cumplo años hoy?-pregunto

- Porque hace un año naciste-dije sonriéndole

- ¿No puede ser otro día?-pregunto

- ¿Qué tiene de malo hoy, Nessie?-pregunto Jazz

- Hoy es un día triste-dijo e hizo un puchero a punto de llorar. Todos nos miramos con horror sin entender. Era la primera vez que Nessie tenia ganas de llorar.

- ¿Por qué dices eso?-pregunto Anthony acariciando su mejilla

- Mama, esta triste-dijo con una lagrima derramándose por su mejilla

- ¿Qué?-trate de decir con un nudo en la garganta.

- Ella esta triste, lo siento aquí-señalo su corazón

- Cariño, tu madre esta en el cielo y esta muy feliz-dijo Anthony borrando la lagrima de su sonrosada mejilla.

- No, papa…ella esta triste-abrazo su cuello y lloro

- Nessie no llores-dije al borde de las lagrimas

- Si mama esta triste…entonces vamos a ponerla feliz-dijo Jasper un poco nervioso

- ¿Cómo?-dijo ella mirándolo con recelo tras sus largas pestañas húmedas

- Vamos a cantar y si sonríes ella estará feliz-dijo Anthony- ¿es un trato?-ella asintió aun con su mirada triste.

ISABELLA SWAN

Los truenos sonaron a lo lejos y un rayo de luz cruzo el cielo iluminándolo todo, nuevamente truenos sonaron. Parecía que el clima era peor que nunca, pero estaba contenta de que fuera de ese modo, un clima frio y sombrío de acuerdo a mi estado de animo del día. O tal vez debería decir de mi vida. Eso era en lo que se había convertido mi vida el último año de mi vida, en una escena repetitiva de desgracia, teniendo que recordar día y noche esa estúpida venganza.

El auto que esperaba se detuvo justo a tiempo para subirme rápidamente, solo basto una mirada como saludo y empezó a conducir velozmente. Me tendió un sobre de manila, lo tome esperando saber al fin lo que estaba esperando por unas semanas. Al abrirlo fotografías de una chica de ojos verdes y pequeña apareció intentando golpear a una mujer de cabello castaño. Luego otra donde un chico la llevaba casi a la fuerza de la mano. Otra subiendo ambos a un auto negro y discreto.

- No es una chica pacifica ¿no?-pregunto mi elegante acompañante con una sonrisa amistosa, me dedique a rodar los ojos.

- No intentes nada, o de lo contrario prefiero salir por la ventana ahora mismo-dije seria y sin importancia- ¿sabes donde están viviendo?

- En mitad de un bosque al norte de Argentina, han hecho un buen trabajo escondiéndose de todo el mundo, pero como lo he dicho Alice no ha sido tan discreta como los demás- cambie la imagen y mi hermana estaba pateando a un tipo de barba y al parecer ebrio.

- ¿esta trabajando?-pregunte al ver varias imágenes de ella con una bandeja

- Si, no he podido averiguar el porqué, Anthony tiene más que suficiente como para no trabajar toda una vida y estar en paz.

- Y… ¿la niña?-pregunte con un poco de dificultad, no sé que vio en mi rostro que le hizo suavizar un poco su mirada, coloco su mano sobre la mía. La retire de inmediato y apreté los dientes y le mire.

- ¿quieres morir?- mi boca sabia a metal, sentía que todo estaba empezando a ponerse rojo a mi alrededor- NO ME TOQUES Y RESPONDE LA MALDITA PREGUNTA, ¿Y LA NIÑA?!

- Bella cálmate, estas pasando el limite, cálmate- gruñí con fuerza mostrándole los dientes- ok, la niña esta bien…RENEESME esta bien, esta a salvo…con decirte que no he logrado capturar ninguna foto de ella a menos de 2 metros de la casa en el bosque…-dijo rápidamente, solo escuchar el nombre de la niña me calmo pronto todo en mi mente empezó a ser normal.

- ¿la fotos están aquí?-pregunte, este me examino y asintió con la cabeza. Busque rápidamente la imagen que mas necesitaba ver, y pronto unos ojos cafés y una cara de ángel me regalaban una sonrisa tan deslumbrante como la de…

- ¿estas bien?-pregunto me tense y gire lentamente la cabeza para verle.

- Jacob, para saber todo lo que soy capaz de hacer eres un idiota impertinente-dije y volví a la imagen memorizando su rostro, todo lo que ahora era mi vida era para proteger la suya…

- Sabes que nunca me harías daño…

- ¿Cómo estas seguro de eso?-inquirí de inmediato-si por algún segundo me descontrolo al siguiente tu estarías muerto-dije

- No lo harás, porque tienes claro que yo no soy tu enemigo-dijo encogiéndose de hombros ignorando mi comentario

- Tú no entiendes, no sabes nada de lo que pasa por mi mente-dije entre dientes, respire profundo y me concentre en la imagen de una tierna niña que sonreía a la nada jugando con una muñeca. Estaba tan grande que me asustaba, pronto los Domers estarían tras ellos.

- Te equivocas, sé que sufres por esa niña, por Alice y aunque no me agrade también por esos dos tipos que cuidan de ellas.

- ¿ahora eres adivino? O acaso te has vuelo de repente sentimentalista-dije con sorna

- Me encantaría que por un momento fueras sentimental y que sacaras de vez en cuando lo que te callas todo el tiempo-dijo con el seño fruncido y apretando el volante con fuerza. Esta vez no causo ira en mi, por el contrario me causo gracia y me reí fuertemente, una risa irónica embargo todo el espacio del coche.

- Estas esperando encontrarte con esa chica de hace algunos meses, ¿verdad? Que estaba tan destrozada que conto todo al primer idiota que se le apareció por el camino a una lancha…déjame decirte algo cariño, ella murió junto con esa explosión.

- No estoy esperando que recuerdes todo-dijo exasperado

- ¿Qué entonces?

- Estoy esperando que…-se callo de repente pero entendí

- Eso no va suceder jamás…-susurre antes de salir por la ventana y saltar con agilidad colgándome de un letrero. Aterricé en mis pies sin el menor daño. Despedí con una última mirada al auto que seguía su trayecto y que poco a poco se fue deteniendo, me gire comenzando a correr por el sucio callejón…

ALICE SWAN

Los pasos de alguien siguiéndome hizo que mis sentidos se hicieran mas agudos y me pusiera alerta…Trague saliva ruidosamente antes de esconderme tras un basurero en un callejón sin salida oscuro y sucio. Los pasos se acercaban cada vez mas, saque de mi canguro el arma que siempre llevaba conmigo. La aliste sin ninguna dificultad. Los pasos se detuvieron muy cerca. Supuse que seria mi turno de salir y jugar un poco…aunque estuviera un poco oxidada respecto a estas experiencias. Me levante y apunte donde creí que debía estar la persona que me perseguía, pero no había nadie…todo estaba como se suponía que debía estar en una noche como esta. Mi mente se bloqueo por un segundo, habría apostado mi vida a que esos pasos eran mas que reales, de hecho me hicieron sentir escalofríos. Suspire hondo antes de bajar mi arma, seguramente estaba paranoica por que Anthony había dicho que nos estaban siguiendo y que nos habían tomado fotos. Algo toco mi hombro antes de un suave susurro del viento, me puse rígida.

- Suelta el arma, Alice-dijo una voz masculina, mis ojos se dirigieron hacia la derecha donde una figura de un hombre alto y de gabán negro estaba. Muy por el contrario a lo que él había dicho sujete muy bien el arma entre mis manos, este dio un suspiro de exasperación.

- Si no me sueltas en cinco segundos te voy a matar-dije con mas firmeza de la que tenia. Este no se movió ni medio centímetro me gire rápidamente esperando tenerlo frente a frente pero en un abrir y cerrar de ojos lo tenia tras de mi nuevamente y tocando mi hombro aun.- ok, eres rápido… ¿Qué quieres?

- Bueno, soy civilizado…podríamos hablar en ese lugar que acabamos de pasar hace algunos minutos-dijo como si fuera lo mas casual del mundo

- ¿Por qué razón habría de seguirte? ¿tienes acaso algo que me interese?

- Creo que Reneesme seria una buena razón ¿verdad?-mi corazón se detuvo por un milisegundo para latir como loco al siguiente- no me equivoco-dijo como si hubiese escuchado lo que sucedía dentro de mi.

- ¿Quién es Reneesme?-dije haciéndome la tonta, no sirvió de nada este me apretó un poco con su mano.

- ¿de verdad vas hacer esto? O ¿prefieres planear todo para que puedan salir del país cuanto antes?

- ¿Por qué habría de hacerlo?

- Sígueme-dijo soltándome y caminando hacia la salida del callejón, me debatí por un momento entre seguirlo y descubrir lo que había tras toda esta persecución, o escaparme aprovechando que me había dado la espalda. Este se detuvo unos pasos mas halla, un segundo después bufo- creo que te interesa…Teniente Swan -siguió caminando con gran estilo sin mirar atrás.

- Engreído-susurre comenzando a caminar tras el.

Tome asiento junto al hombre del callejón, realmente es un egocéntrico engreído. Sentados en una mesa para dos en un restaurante bastante fino y refinado. Me alegra que lo esté poniendo en ridículo entrando con mis vaqueros cortos y mis botas de militar. Sonreí con gran placer al ver el ceño fruncido del camarero cuando se retiro al tomar nuestra orden. - Ahora al grano-dije quitando mi sonrisa y mirándole fijamente

- Muy bien señorita Swan-dijo, saco unas fotos de un sobre de manila y me las enseño. Mire con horror a mi querida Nessie en ellas. Tan inocente de lo que la rodea.

- ¿de donde las sacaste?-casi gruñí-¡¿Para quién trabajas?!

- Las tomo un gran amigo mio, él fue el que me pidió que viniera para llevarte hasta su ciudad y conversar contigo-sonrió y ladeo la cabeza

- ¿Quién es?

- Oh, es un hombre enamorado-dijo

- No te escabullas ¿como es su nombre?

- Su nombre es Jacob

- ¿Qué quiere de nosotros? ¿Por qué sabe de Reneesme?

- Quiere protegerlos, al igual que yo-dijo y miro por la ventana entrecerrando los ojos-supongo que te has sentido perseguida los últimos días ¿verdad?

- ¿Cómo lo sabes?

- He investigado, soy un rastreador por profesión

- Trabajas para tu hermano

- De hecho, trabajamos juntos para alguien mas

- ¿Quién?

- Eso no lo se, simplemente conozco lo suficiente, no me quiero meter mas profundo en esta misión

- Tienes miedo gallina

- No, esta misión ya ha puesto a mi hermanito involucrarse sentimentalmente. Créame yo no seria bueno para eso-alce una ceja ¿a este que le pasa?

- ¿Cómo cree que se puede involucrar de ese modo?-interrogue curiosa

- Por usted, señorita Swan -dijo mirando directamente mis ojos. Por un momento me sentí alagada. Rápidamente paso a ser asco cuando recordé a Jasper.

- En fin, responda mí otra pregunta ¿Por qué Reneesme?

- Sabemos mas de ella de lo que usted o sus guardianes saben-sonrió- de verdad es adorable y muy interesante

- ¿Qué quieren de ella?-me empecé a estresar. El mesero llego con nuestras bebidas

- ¿algo mas?-pregunto

- No, gracias-dije mordazmente, quería sacarle respuestas a patadas a este egocéntrico. El camarero se retiro asustado por mi mirada.

- Eso fue descortés-me regaño

- ¿Quién te crees que eres? Soy como soy…ahora respondes la maldita pregunta o te pateo el trasero aquí y ahora-dije empuñando mi mano lista para la acción. El dio un suspiro de exasperación.

- Reneesme es importante para la persona que trabajamos, esta consiente de que los debe proteger a todos y no solo a la niña-dijo-Los Domers han adquirido un nuevo líder que es mil veces peor que Paul-dijo mirándome, si no fuera por que sus ojos se veían de un verde oscuro y malicioso serian bonitos.

- ¿Quién eres?-pregunte un tanto horrorizada por sus confesiones

- Yo, mi querida señorita Swan- sonrió con gran maldad- Soy Sam el rastreador.