Capitulo 25

"Plan en marcha"

El silencio y la oscuridad reinan hasta tal grado que siento que estoy sola, pero de repente siento como me toman del brazo y yo doy un pequeño salto por el susto y por el contacto gélido.

- Tranquila soy yo - me dice Peeta cerca de mi oído y yo solo lo abrazo fuertemente.

- Estaba tan asustada… pensé que nos atraparían - el solo me acaricia la espalda con ternura y me besa la frente.

- Descuida, no dejaré que nada malo te pase - me susurra al oído y yo lo acerco más a mi. Necesito de su presencia.

- Chicos tranquilos, estaremos bien…

- ¿Bien?... Ja… bien seria que saliéramos todos en una pieza… eso si sería bueno - no saben como me gustaba escuchar solamente la voz de Peeta.

- Ya por favor ¿pueden callarse? Aturden de verdad - Chaff propina un bufido y luego escuchamos un golpe.

- ¿Qué fue eso? - escucho la risa de Chaff y me calmo un poco.

- Tranquilos fui yo. La oscuridad no me favorece del todo - sigue riendo por lo bajo - augh dolió…

- Será mejor andar.

- ¿Cómo Finnick si no vemos nada? ¿Acaso quieres terminar como Chaff multiplicado por 10?

- Haremos lo que podamos, no podemos quedarnos aquí para siempre - escucho los pasos de Finnick a mi derecha y luego un estruendo se escucha desde afuera.

- Son truenos, es mejor andar, las cuevas se inundan con facilidad - comenta Peeta y luego siento que toma mi mano.

Comenzamos a caminar lo más prudente que pudimos. No tenemos fósforos y las rocas de aquí están húmedas, por lo que crear fuego con ellas sería inútil. A lo lejos escucho un cañonazo que indica la muerte de un tributo, pero estoy segura que ese no fue Enobaria.

Entonces cuando llevamos un rato caminando, escuchamos que nos llaman.

- Chicos ¿son ustedes? - es la voz de Beetee. El ya logro entrar desde antes y al parecer está lejos de nosotros.

- Si, somos nosotros - le respondo y escucho como mi eco se escucha por toda la cueva.

- Genial, entonces sigan mi voz, los guiaré… tienen que ver esto - se ríe con algarabía.

- De acuerdo Beetee, guíanos.

- Muy bien, caminen con cuidado el suelo esta resbaloso.

- Ya lo note desde hace tiempo - comenta Chaff entredientes.

- Y traten de no apoyarse muy fuerte de las paredes, estas son puntiagudas. Mags se corto un poco la mano… - Finnick propina un grito ahogado - pero tranquilos no es nada grave, ya está bien.

- Esto me desespera, no poder ver nada - no me gusta estar así, me pone nerviosa.

- ¿Hasta dónde nos llevará esta cueva? ¿Al otro lado del país o qué? - Johanna resopla con fastidio.

- Sigan caminando hasta ver una luz reflejada en el suelo y si siguen caminando verán que poco a poco irá incrementando su intensidad.

- Ahí está, por fin - Johanna grita con emoción y comienzo a ver la luz también. A medida de que vamos caminando la luz aumenta en su intensidad y ahora ya puedo verle la cara a Peeta, quien todavía me lleva tomada de su mano.

Es hermosa debo decir, su color hipnotiza y su intenso color azul claro va cambiando con destellos blancos a su alrededor. Poco a poco nos acercamos a una curva y ahí vemos como la luz alumbra en su totalidad a la cueva.

- Ya están aquí - Beetee nos recibe y le da a mano a Johanna para que pueda esquivar unas rocas salientes que se encuentran a la salida de la cueva.

- Tienen que ver esto - nos dice Johanna con asombro y junto con Peeta no puedo creerlo. Ahí en el medio de un claro se encuentra una media esfera de color azul intenso, la cual se encuentra sujeta por una plataforma circular con unos mini botones a su costado. Pero en realidad la esfera azul es la que llama más mi atención. Mi color favorito no este en lo absoluto, pero poco a poco he aprendido a quererlo; está en los ojos de Prim y en los de Peeta, está en el hermoso mar y en el cielo que veía en el verano cuando estaba de caza en el bosque. Sin duda este color me trae recuerdos, pero este al saber que emite señales terroríficas y que están dispuestas a matarnos, hace que la emoción de verlo se esfume rápidamente.

- Esta es, por fin… Saldremos de aquí - Peeta me sonríe abiertamente, pero rápidamente nuestra euforia se esfumo. Estruendos fuertes se escuchan provenientes de adentro de la cueva.

- ¿Qué fue ese ruido? - pregunta Chaff y se acerca a la cueva. De inmediato el suelo de aquí comienza a temblar y a agrietarse en pequeños trozos.

- ¿Qué sucede? - le grito a Beetee buscando respuestas. Otro estruendo y se escucha como si corriera agua.

- ¿Se está… inundando la cueva? - Mags pregunta asustada y se coloca detrás de Finnick.

- Hay que ver… - Finnick se acerca y entra a la cueva.

- ¡Finnick no! - estoy preocupada, tengo el ligero presentimiento de que algo no está bien. Finnick se tarda mucho y no dejo de escuchar como el suelo se agrieta, entonces en un momento llega Finnick agitado y con temor en su rostro.

- Los… los profesionales… están - toma aire y nos ve preocupado - están por entrar a la cueva - ahora si estamos acabados, si ellos entran impedirán que destruyamos la esfera, sobretodo Enobaria, quien confesó que había sido enviada para matarme y tal vez a Peeta también. Estoy asustada de verdad, no quiero morir en manos de ella, ni quiero ver como mata a Peeta; tengo que hacer algo, tenemos que idear algo. Pero al parecer Beetee también piensa igual que yo, ya que su mirada asustada ve con detenimiento a la salida de la cueva, la esfera brillante y luego acaba en su mano, donde lleva el cable que ha tenido todo este tiempo con el; luego frunce su ceño y comienza a desdoblarlo. Wiress lo ve preocupada y el asiente como si estuviera respondiendo a un pensamiento de ella; está tramando algo.

- Creo que tengo un plan. Es arriesgado, pero… - suspira, acomoda sus lentes y termina de desenredar el cable - tal vez funcione.

- ¿No estarás pensando en hacer eso de nuevo verdad? - le pregunta Mags y el solo nos ve a todos y luego asiente.

- Será nuestra única salida.

- ¿Qué plan es ese? - Peeta le pregunta y todos miramos a Beetee con detenimiento. Ya creo saber que hará, lo vi en unos de los videos que pasaban en la televisión donde recordaban los momentos memorables de los juegos, en los cuales una vez mostraron la técnica que utilizo Beetee en sus juegos: envió a unos tributos a una trampa mortal; los electrocuto colocando un cable parecido al que tiene en su mano y lo puso sobre el agua. Basta con resumir que los tributos murieron al instante, pero de una manera no muy grata. No pude dormir esa noche después que vi el video.

Ahora no se si ese es el plan de Beetee, pero lo que si se es que me pone nerviosa el saber que algo pueda salir mal.

- Chicos escúchenme bien por favor, esto es algo arriesgado pero si lo hacemos bien funcionará - el suelo vuelve a temblar, pero esta vez mucho más fuerte haciendo que el campo de fuerza que protege a la esfera se contorsione y con una fuerza descomunal nos envía volando por los aires. Cuando caigo al suelo me golpeo la pierna contra una roca.

- Kat ¿estás bien? - Peeta se agacha frente a mi y me toma de las manos. Su cara muestra preocupación y miedo.

- Si, aunque me duele un poco la pierna - mentira, me duele demasiado, pero es mejor no preocuparlo.

- ¿Qué hay que hacer? No podemos permitir que nos alcancen…

- Pero destruyamos esto y ya, no podemos perder tiempo - Johanna tiene razón ¿por qué no lo hacemos y ya?

- Este campo necesita una energía potente para ser destruido, no puede ser atravesado por una simple lanza…

- ¿Pero cómo haremos eso?

- Con esto - nos señala el cable y entiendo lo que quiere hacer, me da miedo de verdad.

- Beetee esto es peligroso…

- Lo se Mags, pero no hay ninguna otra forma, se nos acaba el tiempo y tenemos que destruirlo ya… no me sorprendería que ya el Capitolio sepa de nuestra ubicación… - se escucha otro estruendo y tiembla el suelo de nuevo.

- Muy bien basta de charla, a actuar se ha dicho - Johanna se coloca al lado de Beetee y toma el cable en sus manos.

- Solo tienes que llevarlo fuera de la cueva, atarlo a un árbol y esperar a que te de la señal…

- Espera un momento, dices ¿llevarlo afuera? - el me mira preocupado y asiente - pero… ahí deben estar Brutus y Enobaria esperándonos, si es que no han decidido a entrar.

- Es la única forma, las cargas eléctricas que se emitirán por la cueva hasta acá será la única forma para que se rompa el campo de fuerza y así destruir la esfera – intercambia de nuevo una mirada con Wiress y ella asiente.

- El á-árbol… - dice ella señalando hacia la cueva.

- ¿Qué dice? – pregunta Chaff.

- Trata de decir que el árbol al que atarán el cable, es el que se encuentra justo en el medio de la entrada de la cueva, el que posee una copa frondosa e iluminada – si, recuerdo ese árbol, pero ¿por qué tendría que ser ese?

- ¿Hablas de ese gran árbol? – pregunta Peeta con extrañeza.

- Si, ese mismo.

- Pero ¿por qué ese? – Johanna pregunta con impaciencia.

- Porque es poderoso… e-emite energía – es la primera frase que dice Wiress que escucho corrida – rayos… - dice y simula una explosión con sus brazos.

- Cuando nos reunirnos con Johanna nosotros vimos una particularidad en la playa. Un destello se reflejó entre los árboles, pero no supimos que era en realidad. No le dijimos nada a Johanna, ya que no queríamos que se alterara más de la cuenta – Beetee comenta apenado mientras ve a Johanna.

- Vaya, con que la sinceridad no estuvo presente – comenta ella con ironía.

- El caso es que ese árbol, pudimos comprobar que fue el causante de ese destello. Wiress lo pudo afirmar cuando encontró el sendero. Las bayas estaban cerca de sus raíces.

- Entonces ¿quieres decir que ese árbol en particular, fue el que calcinó esas bayas? – es muy raro, pienso yo.

- Al parecer… si – todos nos vemos las caras y otro temblor nos hace reaccionar.

- De acuerdo, terminemos con esto de una vez – la voz de Johanna me sobresalta.

- Muy bien. Ya sabes, tienes que atar este cable al troco. Pero eso si, con mucho cuidado; no quiero que te pase nada – Beetee le indica a Johanna y ella asiente – los profesionales se pueden llevar una sorpresa – dice sonriendo nerviosamente.

- Entonces sería como matar a dos aves de un tiro, los profesionales y el campo - Peeta mira a Finnick con enojo por su comentario; hablo como si fuera uno de los profesionales, listos para matar.

- Muy bien andando - Johanna se enrolla el cable en la mano y comienza a caminar hacia la cueva. Esto es una locura, pero como dijo Beetee, es la única manera de salir de aquí. Algo me dice que tengo que hacerlo, por mi, por ellos, por Peeta. Prometí a mi familia que viviríamos mejor y así debe de ser, les debo cumplir y creo que comenzando este movimiento, tal vez se pueda sacar provecho y en un futuro cercano acabar con el Capitolio. Debo hacerlo.

- Voy contigo.

- No, Katniss no…

- Peeta, por favor… estaré bien, te lo prometo… y yo siempre cumplo mis promesas - el me ve con preocupación y yo solo voy y lo abrazo, lo abrazo fuertemente y al final le doy un corto beso en los labios. Lo quiero tanto que haré todo lo posible por volver a estar junto a el, aunque me digan que no lo merezco, no me importa, yo estaré a su lado pase lo que pase.

Me despido de el con otro abrazo y todos los demás me dan una sonrisa de aliento. Suspiro y corro junto a Johanna hasta dentro de la cueva. Al entrar la oscuridad vuelve al igual que los temblores; las paredes retumban y siento como parte de las rocas de las paredes ceden y caen al suelo. Pero a lo lejos escucho una corriente de agua. Eso me alarma y mucho.

- Johanna ¿hay agua aquí? - le pregunto agitada, ya que la combinación de agua, cueva y electricidad no me gustan.

- No, parece que viene de afuera. Hay que darnos prisa, no queremos que nos atrape el agua aquí - me responde y comienza a darme una parte del cable - extiéndelo un poco y no lo sueltes. Si lo haces estaremos acabadas - le obedezco y seguimos corriendo cueva a dentro. Se sienten más temblores. Truenos fuertes se escuchan desde afuera; esa es una señal de que estamos llegando de nuevo a la playa. Pero de repente un fuerte viento comienza a entrar y nos impide avanzar - sujétate Katniss, no sueltes el cable por nada del mundo - me grita Johanna que está delante de mi, ya puedo ver su silueta, estamos llegando ya a la luz de la playa.

Cuando ya estamos a unos pocos metros de la salida vemos como los árboles se retuercen y la arena vuela por los aires dando giros en distintas direcciones. Un pequeño río se ve cerca de la entrada de la cueva, Johanna se detiene y me hace señas para que me recueste de la pared.

- Escuche algo - se asoma cuidadosamente y luego se esconde asustada - los profesionales están escondidos en el árbol de allá - me señala la dirección y me asomo un poco para ver y si, ahí están resguardándose del viento y de la arena. Están muy cerca de nosotras.

- ¿Y ahora qué hacemos? Si nos ven…

- Si nos ven mejor querida - extiende su pedazo de cable frente a mi y con malicia en su mirada me dice - recuerda como dijo Finnick, dos aves de un tiro - alza sus cejas y sonríe frívolamente. Es un plan horrible, tengo miedo, pero tiene razón, así le demostrare a Enobaria que no podrá cumplir con su misión. Tengo que vengarme.

- Muy bien ¿Qué hay que hacer?

- Beetee dijo que lo atáramos a ese árbol y aquel rio de allá hará todo el trabajo. Solo hay que hacerlo rápido o sino caeremos en nuestra propia trampa - ya entiendo, mucho más aterrador de lo que pensé, el agua se acerca y pequeñas gotas de lluvia se divisan.

- Ok… hagámoslo - ella sonríe y sale corriendo de la cueva, yo le sigo más atrás con rapidez.

- Ese es el árbol - ella me grita y me señala el árbol que está cerca del río que se va acercando peligrosamente. Si ese cable llega a tocar el agua, estaremos fritas en segundos.

Me acerco a ella y le doy mi parte del cable, ella lo ata temblorosamente del tronco, pero los nudos son difíciles que se mantengan, el viento es más fuerte y la llovizna pronto se convertirá en una fuerte lluvia. Además, los destellos que emite la copa del árbol me da muy mala espina.

- Ten cuidado, no quiero que te de corriente – le digo a Johanna y ella con mucho cuidado y muy apartada del tronco, sigue atando el nudo.

- Ahí están. Están acabadas niñas - escucho la voz de Enobaria quien se acerca a nosotras rápidamente.

- Date prisa Johanna - le grito con desesperación.

- En eso estoy ¿crees que es fácil? - me responde enojada y yo solo miro como Enobaria y Brutus se acercan cada vez más.

- ¡Rápido! - le grito con más fuerza.

- ¡Ya va! - una piedra vuela hacia nosotras y aterriza cerca del pie derecho de Johanna. Qué bien que su puntería no es tan buena ahora.

- Se acercan, ¡vamos! - le agito el cable y lo suelto, tomo una flecha y les apunto con el arco, al hacer el tiro la flecha se clava en el hombro de Brutus y este cae al suelo con chorros de sangre saliendo de la herida, sin duda le di en una vena. Enobaria se inmuta y sigue corriendo.

- ¿Qué haces? Te dije que no lo soltaras - Johanna me grita y lo siguiente que viene es como el viento aumenta su intensidad y la lluvia comienza a caer. Enobaria toma un cuchillo de su bolsillo y lo lanza, este le da en la mano de Johanna. Ella grita de dolor y en seguida se lo quita de la mano, me empuja y yo caigo al suelo al tropezarme con una raíz.

- Johanna ¿Qué haces? - le grito con miedo y ella me ve directo a los ojos.

- Lo siento, hay que hacerlo - y con fuerza toma mi brazo izquierdo y me hace un corte con el cuchillo ¡Me está atacando! Pensé que estaba de nuestro lado. Escucho un cañón y se que alguien ha muerto.

El dolor es indescriptible y ella solo corta más y de inmediato hace un movimiento y saca un dispositivo de él. ¡El rastreador! La miro con miedo y ella se levanta, lo tira lejos y luego me da con el mango del cuchillo en la cabeza. Quedo aturdida de momento y lo siguiente que puedo ver es como ella corre en dirección hacia Enobaria con cuchillo en mano y siento como una corriente de agua se acerca. Mi corazón se acelera y mi cerebro me indica que si no salgo ahora de aquí, moriré en poco tiempo.

Mi vista se nubla y mi cabeza me duele horriblemente, la lluvia me pega de la cara y siento que mi cuerpo no responde. Poco a poco escucho como todo alrededor va aumentado su volumen.

- ¡Katniss! - me están llamando pero mis extremidades no quieren moverse y mis labios no emiten palabra - ¡Katniss! - me desespero y respondo, pero mi voz se escucha débil y baja. Los árboles a mi alrededor se retuercen por el viento y puedo ver como el cable atado se tensa. A lo lejos escucho como una corriente de agua se acerca cada vez más y mi respiración se entrecorta. Tengo que salir de aquí - ¡Katniss! - me siguen llamando, pero esta vez puedo distinguir la voz, es la de Peeta.

- Peeta… ¡Peeta! - lo llamo, me levanto como puedo y tomo mi arco. La herida de mi brazo no deja de sangrar y eso me pone nerviosa, no quiero desangrarme ahora, no ahora que debo salir con vida.

Corro hacia la cueva y de inmediato me acuerdo de Johanna, ella estaba conmigo y luego se fue… Oh no, se fue contra Enobaria, debo regresar y buscarla, si es que sigue con vida. Pero cuando me devuelvo me asusto más, el río proviene del otro lado de la playa y una parte desemboca en el mar, pero la otra se dirige justamente a donde estoy y a la trampa de Beetee ¡estoy frita! Pienso pero me pongo en acción, debo volver con Johanna.

- Katniss corre - escucho el grito de Johanna y luego la veo entrar al sendero ¿Qué hacía en la playa?

- Johanna ¿Qué ha…?

- No hay tiempo para preguntas ¡corre! - me toma del brazo herido y comienza a correr. A pesar del dolor sigo su paso y comenzamos a correr dentro de la cueva.

- ¡Katniss! - Peeta me llama de nuevo.

- ¿Qué hace dentro? Está loco - ella tiene razón, la voz de el se escucha cerca ¿por qué está aquí dentro? Debería estar con los demás. De repente más temblores se sienten y las paredes de la cueva van cediendo, escucho estruendos desde afuera y el sonido del agua.

- ¡Está entrando agua! - ahora si estamos muertas.

- Corre más rápido - Johanna me hala pero me tropiezo con una roca y caigo al suelo, no puedo ver nada, solamente la luz tenue que nos indica de que estamos cerca.

- Levántate - me toma de las manos y me hala hacia arriba y es cuando escucho una voz que nos sigue.

- No van a salir vivas de aquí - es Enobaria. Mis fuerzas se agotan y Johanna sigue halándome.

- Deprisa ya… - toma una flecha de mi carcaj y lo lanza a la oscuridad, escucho una queja y luego el sonido que menos espere escuchar, el agua corriendo y cargas de electricidad propinándose. Debemos seguir, ya estamos cerca, pero tengo miedo de no llegar ¿por qué tiene el agua que conducir electricidad? Maldigo internamente.


Ya están cerca de acabar con todo, pero si Katniss y Johanna no salen rápido de la cueva pueden morir rápidamente. Pero yo estoy segura de que si lo lograrán ¿y ustedes? ¿Podrá funcionar la trampa de Beetee?

Saludos a todos! Un beso.

katniss luz: Hi! Me alegra mucho el que te haya gustado. Me hace feliz saber que el fic es de tu agrado. Ya falta poco para que termine, por lo que te doy las gracias por estar siempre al pendiente Chaito!