Notas: Buen día mis chicos/as. Es noviembre ya y se me acercan los exámenes peligrosamente. Parece que el tiempo me vuela, me pongo a escribir sólo media hora, o eso es lo que me digo, pero luego estoy unas tres horas y cuando levanto la cabeza para mirar el reloj mi cara es esta. T_T

Voy a cambiar el capítulo inicial, es decir, el que se llama "Aviso", tengo planeado hacer varias cosas con esta historia y una de ellas es dividirla en partes. Llevo ya en documento Word unas 280 páginas escritas, vamos que estoy escribiendo prácticamente una novela jajaja. Quiero dividirla en unas tres o cuatro partes, y aviso que la primera está a punto de finalizar. Pero no os preocupéis no será engorroso, no abriré otra obra nueva para continuar esta. Lo haré dentro de la misma obra, sólo que cuando acabe esta parte habrá un capítulo que úncamente ponga Parte II. Nada más mis buenos/as lectores. También estaba pensando hacer un sumario para cada parte, pero eso ya lo meditaré más adelante, ahora mismo me queda un mes para empezar mis examenes finales y ya vuelvo a estar con café en vena y muy estresada. Por ello aviso, que lo más probable es que actualice cada semana/ diez días, pero si por lo que sea tardase más escribiría un mensaje con los motivos. A veces una no saca tiempo para todo, lo siento :(.

Y ya con algo más de alegría os digo que no se por qué, Selena Gómez no es que me guste mucho, pero esta canción en concreto "Wolves" me gusta mucho como descripción de Katarina. Sobre todo cuando llega a estar con Garen. En fin que pareja más bonita.

Muchas gracias a todos de nuevo por pasaros y leerme, y como siempre os digo. Tened buen día, un abrazo vuestra Yhoshi .

Hey there for all my english readers. I speak english a little bit so i can understand your comments, and your opinions. I notice that there are some of you that understand english better than spanish so i will try to let some notes for you too. Because you all are part of this proyect too and i am really happy that people who have problems to undestand spanish are doing their best for read my story. Thank you all, and thank you so much for the support.


Búsqueda.


Notaba ligeramente el peso de las finas sábanas y de las cálidas mantas. Frunció el ceño con los ojos aún cerrados. Se dio la vuelta en aquella ancha cama de matrimonio y estiró un brazo para trata de abrazar a su compañero de cama. Pero para sorpresa de ella no notó nada. Dejó caer su brazo con pesadez adormilada y se forzó a abrir poco a poco los ojos. A pesar de las altas horas de la madrugada la habitación no estaba a oscuras como ella imaginaba. En un rincón del cuarto había una pequeña zona iluminada. Katarina agudizó su oído para sentir lo que Garen hacía. Pero cual ente silencioso lo único que llegó a escuchar fue el suave repiqueteo de la lluvia que caía de manera débil. Se incorporó y se estiró un poco. Al día siguiente llegarían ya a Piltover, no entendía qué era aquello a lo que el guerrero le estaba dedicando tiempo cuando debía de estar durmiendo para el largo día que les esperaba mañana. Se sentó en el borde de la cama de manera somnolienta y bostezó mientras sus ojos se humedecían por tal acto. Se levantó finalmente de la cama y tanteando medio a oscuras encontró su fina blusa y se la puso sobre su torso desnudo, pues únicamente iba ataviada con la parte inferior de su ropa interior.

Caminado con suaves pasos se acercó a él. Éste estaba de rodillas en un rincón de aquella sala, iluminado únicamente con una vela que se encontraba en frente de él y ataviado al igual que la muchacha únicamente por la parte inferior de su ropa interior. Tenía los ojos cerrados y las palmas de las manos unidas entre sí. Ella se arrodilló a su lado y pasó ligeramente un dedo por su hombro para pasar a darle un tierno beso. Él sonrió manteniendo los ojos cerrados y la misma posición. Visto que no parecía que Garen le fuera a hacer caso, posó su barbilla en el hombro de él y con un tono aburrido le preguntó.

- ¿Qué haces?.-

- Rezo.- Le dijo él en un tono tranquilo.

- Ah, ¿Y qué se supone que haces cuando rezas?.-

Él volvió a sonreír de manera cálida.

- Pues…depende, a veces pides cosas, a veces hablas con los Dioses y les dices cómo van las cosas, a veces les cuentas qué has hecho mal y les pides consejo.-

- ¿Y ahora qué les dices?.-

- Les pido cosas.-

- ¿Cosas como ser mucho más rico? O quizás ¿Ser mucho más fuerte?, ¡Oh!, ¡Ya sé!, ¡Ganar a la hermosa y mejor mujer del mundo, Katarina, en combate!, ¿verdad?.-

El guerrero soltó una carcajada afable y pasó de estar de rodillas a sentarse en el suelo mientras posaba sus ojos en ella de manera divertida

- Les pido que por favor protejan a mi hermana, que cuiden de mis padres…- El muchacho estiró su brazo para acariciar un mechón de pelo de la chica que tenía a su lado.- Cuando no estabas a mi lado les pedía que por favor te mantuvieran a salvo, les pedía que te alejaran de los problemas… les pedía volver a verte.-

Ella quiso abrazarlo, quiso besarle de nuevo más y más, quiso quererle más de lo que ya le quería. Le dedicó una cálida sonrisa con aquellos felinos ojos verdes.

- ¿Y te hacen caso?.- Preguntó ella algo burlona.

- Bueno, ¿estás aquí no es así?.-

- Seguro que a mí no me harían caso.- Contestó resoplando.

- ¿Quieres probar?.-

- Verás…no tengo a quién rezar, pues no creo en nada de eso…-

- Eso no es verdad. Todo el mundo cree, aunque hay algunos que se resistan a aceptarlo.-

- Yo no creo. Sé bien lo que te digo. Tú destino siempre lo decidirás tú.-

- Ya veo. ¿Y cuándo combatías contra mí? Cuando te viste en peligro, ¿qué pensabas?.-

Ella lo miró sorprendida, él prosiguió.

- Pensabas, por favor dame más fuerza, por favor déjame ser más veloz, por favor tengo que tener suerte, por favor no puedo fallar.- Se detuvo y le dedicó una cálida sonrisa.- ¿Hacia quién van esas súplicas cuando algo va mal?.-

- Pues…a nadie en concreto.-

- Sin embargo las piensas, es decir, las haces.-

- Supongo que es humano.-

- Es porque quieres ser oída. Y te escuchan Kat.-

Ella se quedó algo pensativa.

- No es que me crea tus argumentos.- Comenzó con porte orgulloso.- Pero bueno por probar...-

Katarina se posicionó de rodillas y juntó sus palmas. Pero después se lo pensó mejor, se metió entre el hueco de las piernas de Garen y se colocó de rodillas. Alzó su vista y le dijo.

- Vamos a hacerlo juntos. Quiero hacerlo bien y pedirles que mi padre regrese a casa.-

El guerrero le dio un tierno beso en la cabeza y deslizó sus manos por los hombros de la muchacha para llegar a sus manos y estrecharlas en forma de rezo entre las suyas. Y allí ambos con los ojos cerrados, mientras Garen rodeaba a Katarina con sus piernas y únicamente iluminados por la tenue luz de una sola vela, rezaron.


Al día siguiente se levantaron bien temprano por la mañana. Aún no había amanecido. Garen fue el primero en darse una ducha rápida, cuando salió del baño lo dejó libre para su acompañante y le notificó que iría a pedir el desayuno para que lo subieran a la habitación, pues antes de partir a Piltover quería hablar con ella y la hora del desayuno le parecía perfecta para tal reunión.

Para cuando la muchacha salió de la ducha ya estaba todo servido y el hombre se encontraba leyendo el periódico mientras la esperaba. Ella se sentó a la mesa aún con la toalla de ducha enrollada y lo miró con expresión burlona.

- Tardas muchísimo en ducharte.- Se quejó el guerrero.

Ella resopló sin hacerle caso y se puso a decidir qué comer de todos los alimentos que había sobre la mesa. Se decantó por un pequeño pastelito de manzana.

Garen se fijó como el pelo del color del fuego de la muchacha dejaba caer millones de gotitas de agua.

- Tienes el pelo muy largo.- Inquirió.

- Y eso te gusta.- Dijo con la boca llena la pícara mujer.

El hombre sonrió mientras posaba el periódico en otra silla y al igual que ella empezó a elegir qué desayunar. Estuvieron un tiempo en silencio mientras disfrutaban de sus desayunos, hasta que Garen por fin comenzó con su charla, pues era él quien más necesitaba hablar.

- Hoy llegaremos a Piltover.-

- Lo sé.-

- Y no me has dicho absolutamente nada sobre las pistas que tienes para encontrar a tu padre.-

- ¿Debería?.-

- Dado que te estoy ayudando, sería buena manera de compensar.-

Ella sonrió de manera confiada, le dio un mordisco a otro pastelito y le preguntó.

- ¿Qué quieres que te cuente?.-

- Según tú, tu amigo le siguió la pista hasta la ciudad progreso. Podrías empezar diciéndome qué fue lo que convenció a tu amigo de que tu padre estaba allí.-

- A Talon no le gusta que revele su información.-

- Bueno…él no está aquí.-

- Nah, sólo bromeaba.- Dijo ella indiferente.

- Katarina, te hablo en serio.-

- Qué aburrido eres cuando te pones así.- Resopló

Garen sonrió y haciendo acopio de sus maneras le dijo sonriendo.

- Pero te gusta.-

Ella soltó una carcajada. Y con una mirada felina le respondió.

- Me gusta.-

Él enrojeció ante la respuesta de ella. En esas disputas de coqueteo siempre terminaba ganando ella. Desvió su mirada y continuó.

- Vamos a seguir con el tema, por favor.- Pausó para recomponerse un poco.- Estaría bien que me dieses algo de información.-

- Pues a ver por dónde empiezo...- Se quedó pensativa un rato.- Mi padre desapareció de Noxus, Talon se obsesionó muchísimo con buscarle, así que empezó buscando donde lo vio por última vez, de ahí recopiló cierta información que le indicaba que Marcus se había ido de urgencia a Zaun. Se pasó meses investigando esa ciudad, él decía que allí fue donde más cerca estuvo de encontrarle. Mi padre buscaba, al parecer reunirse con una tal Andra Sharma. Era una mujer ilustre, gran científica al parecer, desarrolló un sistema de ventilado y de reciclaje de residuos muy novedoso, en fin, esas cosas no me interesaron en absoluto. El caso es que al final, se involucró en la política, craso error a mi parecer. Talon descubrió que mi padre y ella eran amigos, se conocían desde pequeños y ella se había hecho en su día muy amiga de mi madre también. Yo sin embargo jamás escuché hablar de ella, excepto cuando ascendió como política. Al parecer Marcus y ella se iban a reunir en Piltover, no sé qué asuntos querían debatir, tampoco sé por qué en esa ciudad y no en Zaun. Talon conjeturó que probablemente era por la seguridad de ambos, en Piltover, dada las restricciones que hay para entrar, era más que probable que pudieran hablar estando fuera de todo contacto de aquellos zaunitas espías.

- ¿Si tu padre era Noxiano cómo entró?.-

- Se creó una identidad falsa. Con el sistema novedoso que hay en Piltover no se podía entrar a no ser que tuvieras una tarjeta de acceso. Mi padre falsificó la suya pagando mucho dinero en Zaun. Creo que eso ya no se puede hacer, pues la sheriff esa se enteró de las falsificaciones y aumentó aún más los dispositivos anti falsificación.- Suspiró y comenzó a juguetear con los cubiertos.- El nombre falso que se puso mi padre es Kirtán Ecopías. Talon dedujo inmediatamente que no había duda alguna de que ese era mi padre. Pues Kirtán lleva las letras que componen el nombre de Katarina y Ecopías, lleva las letras del nombre de mi hermana, Cassiopeia.-

Ante esta información Garen abrió los ojos con sorpresa y asintió mientras en su cabeza analizaba los tres nombres.

- Es increíble, ese chico es muy listo.-

- Es el mejor, no se le escapa una.- Respondió Katarina con una melancólica sonrisa, lo echaba de menos y ahora que hablaban de él empezaba a tenerle más en cuenta.- El caso es que, esa mujer, Andra, nunca llegó a Piltover. Mi padre salió de Zaun para irse a la ciudad del progreso y al día siguiente esa mujer aparecería muerta.-

- ¿La mataron?.-

- Bueno, las autoridades lo zanjaron como un suicidio, pues se ahorcó.-

- Esa mujer le tendió una trampa a tu padre…- Trató de deducir Garen muy poco acertado.

- Nada de eso. Al final Talon tuvo que investigarla más a fondo, dado que nunca pudo adentrarse en Piltover, así que regresó a Zaun, y curioseando encontró que un investigador privado de allí, el cual tenía mucho renombre se llamaba Darshan Rhys, era muy amigo de Andra y parece ser que su muerte le afectó mucho. Había salido en varios periódicos diciendo que estaba convencido de que Andra no se suicidó, decía que era una mujer amable, próspera y vivía feliz. Así que investigó por su cuenta. Mi amigo encontró parte de esas investigaciones. Darshan se empeñó en contratar a alguien ajeno al proceso para que le hiciera una autopsia. No pudieron frenarlo, pues con sus documentos como investigador, y más allí en Zaun, lo que ese hombre pedía era legal. Descubrió que en su sangre había un líquido extraño. El hombre que él contrató para hacerle la autopsia le dijo que no era ningún veneno, pero no supo a qué achacar ese componente, aunque no era tóxico, no era nada que el cuerpo humano produjera por sí solo. Así que volvió a investigar él por su cuenta. Algo le hizo sospechar de Viktor, pues este hombre tenía una rivalidad clara con Andra, sobre todo por la moralidad que parecía mostrar esta mujer en cuanto de sus experimentos se trataba. Descubrió que Viktor, a menudo, hacía unas cápsulas que daba a aquella gente que voluntariamente quería someterse a sus experimentos. Estas cápsulas se ingieren por vía oral. El líquido que se encontró en la sangre de esa mujer es un compuesto que recubre unas moléculas, ese líquido hace de catalizador y además engaña al cuerpo para que no vomite la cápsula, es decir para que no la expulse. Lo que hacen esas moléculas es frenar los impulsos nerviosos.-

- ¿Los qué?- Dijo Garen confuso.

- Impide que tu cuerpo te responda. Si quieres mover tu brazo, no podrás hacerlo, cosas así.-

- Es decir. No te puedes mover.-

Katarina asintió.

- La colgaron, simularon un suicidio.- Volvió a deducir el guerrero.

- Pero antes de que nada de esto saliera a la luz, Darshan apareció en su sofá muerto. Se había bebido un componente tóxico. Todo apuntaba…-

- Otro suicidio.- Interrumpió Garen.

- Sí, y esta vez no se pudo encontrar nada en la sangre que delatase a Viktor, pues el veneno que le hicieron tomar destruye ese componente. Ya lo tenían preparado. Dijeron que Darshan siempre estuvo interesado románticamente en Andra que su muerte le había deprimido. Hay algunos testigos que, como no, dicen que estaba muy obsesionado con investigar la muerte de la mujer. Incluso familiares de él dijeron que se había vuelto muy paranoico con el caso Andra. Lo taparon bien.-

Garen no respondió se quedó mirando a la nada durante momentos. Apretando su mandíbula y tratando de calmarse. Esas cosas le hacían conmoverse, aquella mujer y aquel hombre habían muerto y por la descripción que le había brindado Katarina parecían buenas personas, víctimas de un sistema corrupto. La noxiana captó al instante los pensamientos de su compañero.

- Debemos centrarnos en encontrar a mi padre.-

- No me puedo creer…- Clavó sus ojos azules en los de ella con rabia.- que no te afecte lo más mínimo.-

- No los conocía, Garen.-

- ¿Y eso te vale como pretexto?.-

- Pues sí. Si he de ocuparme de cada persona que se involucra conmigo y muere, tendría para toda la vida.-

El guerrero no respondió, ceñudo continuó comiendo mientras cortaba todo contacto visual con la muchacha. Ella trató, como sabía, de calmar un poco el ambiente. Pues siempre sucedía lo mismo cuando ambos debatían sobre naciones.

- Vivir en otro lugar, con otra cultura, de otra manera, te hace ser como eres.-

- La culpa es soltera ¿no es así?. Es ajena, nunca tuya.-

- Garen, a veces, no vives, sobrevives y es en esas veces cuando la verdadera esencia de las personas se muestra. Noxus no será pacífica, no será como Demacia, no será segura, pero es verdadera.-

- No quiero seguir debatiendo el tema.- Zanjó el muchacho ofuscado. Pues a medida que pasaba el tiempo se frustraba aún más cuando la veía a ella defender las maneras noxianas.- ¿Por dónde comenzarás a buscar en Piltover?.-

- Tengo el nombre falso de mi padre. Tiene que haber registros allí. Si la sheriff me ayuda, podré saber dónde se hospedó y con suerte, saber qué le pasó.-

Garen asintió tratando de recomponerse, pues sus mejillas comenzaban a acalorarse y a enrojecerse debido a la rabia que le había entrado al saber de la muerte de Andra y de Darshan.

- Quería hablarte también.- Volvió a iniciar el demaciano mientras carraspeaba.- Bueno, de todo esto.-

- ¿De qué?.- Dijo ella sin darle importancia.

- Bueno, pues de esto, de nosotros.-

- Oh, ¿hay un "nosotros?.-

- Katarina, por favor.- Suspiró él.

- Vale, vale… si me lo pides así.- Dijo ella de manera pícara.

- El caso es que, yo a veces me confundo contigo. Quiero decir, no entiendo muy bien de qué manera he de tomarme las cosas cuando estoy contigo.- Se sonrojó un poco y aunque aquel hombre tendría la fuerza para partir un enorme animal en dos, estando avergonzado de esa manera parecía tan inocente que incluso el corazón de aquella maliciosa mujer se derretía al verle.- Aunque estos tres días han sido maravillosos, pudiendo dejarme llevar por todo lo que sentía, creo que el consejo que me diste en su día de seguir con nuestras vidas es lo más acertado.-

- Entiendo. Y lo comparto, pero no sé por qué me comentas esto. Creo que entre nosotros las cosas están muy claras.-

- Durante estos últimos siete meses he pensado mucho. Y al final había llegado a la conclusión de que debo casarme. Tengo una candidata que parece que quiere comprometerse conmigo. Esto fue antes de que aparecieras por Demacia.-

- Oh.- Dijo ella burlona.- ¿Y te he hecho cambiar de opinión?.-

- Eso es de lo que quería hablar…- Alzó su vista y posó su mirada en ella con determinación y severidad.- He podido amarte, sé que seguiré haciéndolo toda mi vida.- Ella lo miró sorprendida y él dudó, pero dándose ánimos a sí mismo en su interior continuó.- Incluso tus diferencias noxianas me encantan, es increíble que el líder de la Vanguardia esté diciendo esto, pero es así. Eres tan patriota... incluso ahora jugándote el cuello por ir a buscar lo que crees mejor para tu nación. Cielos Katarina, no me cansaré de ver nuevas facetas sobre ti y enamorarme más y más.- Garen sonrió con tristeza.- Pero tú tienes un deber, y yo tengo otro, y la decisión que he tomado antes de que tu llegaras seguirá siendo la misma. En nuestro último encuentro aprendí que no puedo esperarte. Sé que nunca me has pedido tal cosa, sé que mi resentimiento hacia ti en ese aspecto es injusto pues tú me incitaste claramente a que continuara con lo que debía a hacer. Y he de darte las gracias por ello. Se me ha hecho más fácil elegir el camino con las palabras que me brindaste aquella vez.-

Katarina entreabrió su boca, aun sorprendida ante la confesión de su acompañante. No eran nada, ella lo sabía de sobra aun así, en su corazón pequeñas punzadas le decían que aunque su orgullo se hería, le quería. La noticia de un compromiso con otra mujer, aunque debía de serle indiferente, no lo era. Ella quería amarle por siempre, despertarse con él como había hecho las dos noches pasadas. Quería quererle y eso era más de lo que se podía permitir. Al final había sido ella quien le había dicho de alejarse, pero fue ella la que se quedó estancada en el mismo lugar donde lo dejaron, y él ha sido quien había continuado. Guardó su dolor, como siempre hacía, guardo sus preguntas, como siempre hacia, guardó su tristeza, como siempre hacía, guardo incluso sus quejas. Sonrió de manera confiada. Y como si ello no le importase en lo absoluto respondió.

- Entiendo, yo también pienso que es mejor continuar con nuestras vidas, como en su día te dije.-

Él la miró tratando de analizarla. Desistió en el instante en el que notó como ella se volvía a camuflar en su velo de orgullo.

- Pero… esa chica, con quien te vas a comprometer ¿es buena chica?.- Le preguntó por primera vez algo tímida.

Garen sonrió con ternura al verla de ese modo.

- Sí, es muy buena chica.-

- Me alegro de que sea así, no lo querría de otra manera.- Dijo ella mientras jugueteaba con sus cubiertos y sonría cabizbaja de manera melancólica.

El guerrero tomó la mano con la que ella sostenía su cubierto y sin reprimirse sus emociones le dijo.

- Te quiero y siempre te voy a querer.-

Ella alzó la mirada con sorpresa, y en sus húmedos ojos verdes de gato nocturno, le sonrió.

- Lo sé.- Le dijo de manera confiada.

Garen se rio y ella rio con él al verle reír.


Cuando acabaron de desayunar recogieron todos sus petates y los colocaron en los caballos. Vie como de costumbre parecía mirar con cierto recelo a su jinete, y no se contenía el bufar cuando ésta le colocaba en mala posición el equipaje para que se lo acomodara más de acorde a sus exigencias. Katarina estaba hasta las narices de ese orgulloso corcel, pero de no obedecer a sus peticiones el caballo se paraba en seco y no continuaba.

La travesía hasta Piltover fue tranquila. El día era cálido y soleado y se notaba que llegaban a la ciudad del progreso precisamente por el clima, pues Piltover siempre tuvo fama de tener buen tiempo.

A un par de horas antes de llegar a su destino Katarina escuchó un ruido. Su corcel pareció notarlo también pues movió sus orejas de forma muy aguda. Ella le dio una suave palmada para confirmar que así había sido. Éste en lugar de bufar, movió su cabeza con cuidado hacia los lados. De manera veloz la muchacha se puso de pie en la silla de su caballo y saltó para agarrarse a la rama más cercana. Vie no se inmutó ante tal movimiento, pero Garen se sorprendió cuando giró su cabeza para mirarla y vio que ya no estaba. Frenó su caballo, momento en el cual frente a él se dejaron ver cinco hombres y dos mujeres totalmente tapados. Parecían contrabandistas, aquellas zonas tenían fama de ser un punto clave para asaltar comerciantes.

El guerrero los miró de manera altanera. Uno de los hombres enmascarados se adelantó al resto para hablar con él.

- ¿De quién es el otro caballo?.-

- Mío.- Mintió él.

- Así que ¿viajando solo?.-

- Me basto por mi cuenta perfectamente.- Dijo imponente. A lo que su acompañante observando desde los árboles sonrió de manera pícara.

- ¿Qué llevas en los petates?.-

- Provisiones para el viaje. Comida y ropa nada más.-

- Un viaje largo, si llevas cuatro para ti solo.-

- Bueno, soy un hombre grande. Como mucho.-

El contrabandista se rio, y los demás con él.

- ¿Eres un poco gilipollas no?.- Sin esperar respuesta ante tal ataque por parte de Garen les hizo un gesto a sus compañeros para que registraran sus cosas. Cuando el guerrero hizo ademán de bajarse del caballo uno de los hombres sacó un sable y se lo puso en el cuello.- Quitecito grandullón.- Le dijo de manera burlona, a lo que éste hizo caso.

Una de las chicas abrió uno de los amasijos que portaba Vie y sacó una camisa fina de color negro con bordados plateados. Sonriendo la desdobló y dijo para todos.

- ¿Esto también es tuyo?. Parece que tienes un extraño gusto para vestir ¿eh?.-

Pero antes de que Garen pudiera pronunciar palabra como una llama fugaz apareció Katarina. Tiró tres dagas sin mucho esfuerzo. Una dio al hombre, que portaba el sable con el que amenazaba al guerrero, en la nuca, lo que hizo que se desplomara ipso facto. La siguiente dio a la chica que mostraba la camiseta burlona justo entre las cejas, y la siguiente dio al que parecía el cabecilla de ellos y el que más parecía hablar.

- Es mía, y agradecería que no me descolocaseis las cosas- Y con un tono de malicia consentida añadió.- Por fi.-

Los cuatro restantes sacaron sus armas y la rodearon inmediatamente. Ella les sonrió para pasar de negar con la cabeza de forma burlona.

- Porto conmigo, una veintena de dagas. Pero si atacáis os mataré sin usar ninguna. ¿Da qué pensar no?.-

- Hija de puta.- Soltó uno de ellos .

Y todo pasó tan extremadamente rápido que incluso a Garen le costó verlo. Ellos arremetieron con sus sables tratando de dar a la mujer que se encontraba en el centro. Ella de manera demasiado veloz incluso para ser percibida por el ojo humano, saltó y dio una voltereta en el aire mientras los cuatro se apuñalaban con sorpresa los unos a los otros, pues no se esperaban para nada que aquella chica fuera capaz de dar tremendo salto y sobre todo de manera tan rápida. Justo cuando quisieron detenerse ya era demasiado tarde. Cada compañero había apuñalado al otro y a su vez habían sido apuñalados. Ella posó sus pies en el suelo, se recompuso y sopló para apartarse un mechón de la cara. Los miró con desprecio.

- Fíjate en qué posición han muerto. Es hasta poético.- Se burló al verlos todos desplomados en el suelo con la cabezas juntas y el cuerpo apuntando hacia el exterior.

- No te burles de las muertes de otras personas.- Le reprendió el guerrero.

- Sí, sí. La moral, los Dioses, la Luz, bla, bla, bla.-

- Me gustaría que respetases a las personas y también a las creencias de las personas, al menos cuando yo estoy contigo.-

- De nada, por cierto.- Zanjó Katarina malhumorada por las reprimendas de Garen.

Ella se acercó a Vie, recogió su camiseta del suelo y la sacudió con fastidio tratando de limpiarla un poco. Justo cuando se iba a montar en el corcel, éste se arrodilló dejándole que se montase con más facilidad. La mujer se sorprendió ante el gesto de aquel orgulloso caballo. Antes de subirse lo acarició mientras le sonreía con ternura.

- Tú también has estado muy bien.- Le dijo.

Él meneó su hocico, en señal de entendimiento. Parecía que aquel animal sabía a quién deber lealtad y a quien no hacerlo. Y dada la fuerza, la destreza y la inteligencia que la mujer había mostrado, comenzó a ser más dócil con ella. Pero sólo un poco más dócil.


Hacia el norte vislumbraban ya los grandes mecanismos de la ciudad del progreso. Era espectacular, las luces, los humos, el metal. Hacía de ella como si de un enorme barco mecánico se tratase.

Una gran alambrada metálica se alzaba rodeando no sólo el centro de la ciudad, sino, la nación entera. Cada ciertos metros había una entrada con su correspondiente control de seguridad. A las afueras de esa nación podías hospedarte sin problemas, pues había pequeños pueblecitos con posadas, que daban paso a un gran bosque desde el cual llegaban Garen y Katarina. No les hizo falta llegar a las periferias siquiera, pues a la entrada del primer pueblo que se encontraron había, para expectación de todos los pueblerinos, un regimiento de policías. Y encabezando el grupo se encontraba una mujer, la cual cargaba un gran rifle a su espalda. Su cabello lacio y oscuro ondeaba de vez en cuando con el viento y sus ojos azules miraban con intrepidez y severidad. En cuanto los vio desde la distancia se colocó el sombrero y pareció darles instrucciones al resto de componentes de su grupo. Entrecerró los ojos y pasó a hablar con la compañera que tenía al lado. Ésta era una gran mujer, y si bien Garen era alto, ella debía de ser más pequeña que él por muy poco. Miraba de manera divertida a todo lo que allí estaba pasando. Era demasiado extravagante y su pelo de color rosa y sus enormes guantes mecánicos no parecían ayudarle en reducir ese efecto que desprendía.

Cuando el demaciano y la noxiana estuvieron lo suficientemente cerca de ellos la sheriff les hizo un gesto de detención con la mano y desde cierta distancia les habló.

- Señora Katarina Du Couteau, y señor Garen Crownguard, si no me equivoco ¿verdad?.-

- Así es- respondió el guerrero.

- Antes de dejar que os acerquéis he de pedir que os sometáis a una inspección preliminar. No podemos permitir que vayan armados.-

Ambos compañeros cruzaron miradas y de nuevo, fue Garen quien respondió.

- Está bien. Lo entendemos.-

Caitlyn les dio la orden a dos compañeros suyos de que los registrasen en busca de armas, y a otros dos para que registrasen su equipaje. El primer policía, el cual registró al guerrero, solo regreso con la enorme espada que éste voluntariamente le había dado.

- Está limpio.- Le comentó a su superiora.

- Ya lo sabía.- Dijo ella en voz baja.- De quien no me fio es de la noxiana.-

Vi soltó una carcajada y moviendo sus manos para engrasar sus gigantescos guantes añadió.

- Esto va a ser divertido-

La sheriff se dirigió al demaciano.

- Señor. Puede acercarse si quiere.-

Garen accedió y se unió a las filas del escuadrón del cuerpo de seguridad. El segundo policía el cual se encargaba de registrar a Katarina llegó con varias dagas. Las depositó todas en una cesta y añadió.

- Creo que está todo.-

Al ver que el mismo procedimiento era igual para ella que para su acompañante la noxiana procedió a acercarse pero Caitlyn la detuvo.

- Quédese donde está, por favor.- Miró hacia Vi y le dijo.- Ve a mirar.-

Ésta explotó la pompa de chicle que estaba formando y le dijo.

- Sip, jefa.-

Se acercó a la noxiana. Y la miró por encima de las gafas oscuras de sol que llevaba puestas.

- Si tienes alguna cosilla por ahí escondida deberías de dármela ahora.- Le dijo en un tono burlón.

- Tu compañero ya me ha manoseado bastante, creo que poco se le ha podido escapar.-

La mujer de Piltover abrió y cerró sus enormes guantes.

- Pues imagina si lo hubiera hecho yo.-

- ¿Eso vas a hacer?.- Le preguntó una orgullosa Katarina.

- Aunque me hubiera gustado muchísimo.- Le dijo la mujer mirándola de arriba abajo mientras masticaba su chicle con poco disimulo- Tengo otros procedimientos para saber si dices la verdad.-

Sacó un pequeño aparatito y lo puso en posición horizontal. Trató de encenderlo con sus manos, pero al verse impedida se lo acercó a la nariz, y lo activo con ella. La noxiana contuvo el soltar una carcajada ante tal gesto. Y Vi, que notó como reprimía la risa le soltó de manera altanera.

- Esta es una de mis muchas cualidades.-

Pasó el detector de metales por el cuerpo de la sospechosa mujer y cuando llegó a los pies comenzó a pitar. Katarina resopló y puso los ojos en blanco.

- ¿En las botas?, ¿en serio?, ¿qué clase de noxiana eres?, no había sitio más típico para esconder cuchillos.-

- Seguro que tu sabrías guardarlos mejor.-

- En su día yo los llevaba debajo de las tetas.- Le dijo mientras bajaba sus gafas y le guiñaba un ojo.- Ahí nadie se fija pues si el cuchillo es fino parece un sostén de aro. Ya sabes. Ahí lo llevas para la próxima.-

- ¿Qué clase de policía eres?.-

Vi soltó una carcajada mientras volvía a abrir y cerrar sus enormes guantes.

- Venga anda, sácatelos tú, no me hagas tener que mirar con semejantes manoplas. Ya ha sido bastante pesado venir aquí a buscaros. Vamos a ahorrarnos el trabajillo.-

Katarina la miró de manera pícara. Estaba comenzando a caerle bastante bien esa mujer. No se imaginó que la policía de Piltover tuviera a gente tan audaz entre sus filas. Se descalzó y de manera obediente le entregó las dagas que llevaba escondidas. Pero antes de que volviera a calzarse la enorme mujer la frenó.

- Ey, ey.- Explotó de nuevo una pompa de chicle, y le hizo un gesto para que le tendiera una de sus botas. La noxiana hizo caso. Vi le dio un golpe seco en el talón de la bota y un filo asomó por la puntera.- Bingo. ¿ah?.- Dijo mirándola con picardía.

- Te las sabes todas.-

- Ni te imaginas todo lo que he visto trabajando aquí.-

- Sí, sí, y antes de trabajar aquí ¿qué hacías?.- Preguntó burlona Katarina.

- No quieras saberlo.- Dijo con una carcajada la agente.

Vi acompañó a la sospechosa mujer hasta donde estaba todo el regimiento de policías incluida Caitlyn quien mientras se acercaba la trataba de analizar sin disimulo con la mirada. Cuando todos estuvieron reunidos la mujer de pelo rosa depositó las dagas restantes en la cesta y sonriente le dijo a su superior.

- Limpia.-

- ¿Seguro?.- Preguntó su jefa.

- Puedo volver a inspeccionarla si quieres.- Comentó burlona.

- Yo me dejaría encantada.- Trató de coquetear Katarina.

Garen frunció el ceño ante tal comentario. Caitlyn no pareció reaccionar ante la elocuencia de su investigada y Vi le guiñó un ojo de manera burlona.

- No, está bien, vamos a continuar con esto. Tengo muchas cosas que hacer como para perder más el tiempo.- Dijo la sheriff de manera seria.

Movió la cabeza dando la orden a sus subordinados de que rodeasen y llevaran a los dos "invitados" sin que dieran problemas a la posada que tenían más cercana. Caitlyn había desalojado tal posada y pagado al dueño únicamente para tal reunión, cosa que le había fastidiado bastante. Nunca le gustó tener que involucrarse con noxianos pero la llegada también del líder de la Vanguardia le había incitado a tener que prepararlo todo para recibirles. No obstante daba igual que Demacia pidiera ayuda, lo primero para ella siempre sería Piltover.

Antes de seguir a su regimiento Caitlyn inspeccionó nuevamente el horizonte de dónde aquellos dos habían venido. Asegurándose que nadie más venía con ellos, tampoco algún espía o lo que fuera, pues estaba muy convencida de que habría sorpresas. Vi la llamó para que continuara andando, colocándose el sombrero le hizo caso.

- ¿Qué rollo te traes con la noxiana?.-

Vi alzó una ceja y mostró cada uno de sus dientes en una sonrisa.

- ¿Celosa Cait?.- Le dijo mientras se inclinaba un poco para llegar a escuchar mejor la respuesta de su jefa.

- Recelosa más bien. Ten cuidado.- Le respondió de manera seria.

Llegaron a la posada. Ya habían dispuesto una gran mesa redonda en el centro de aquel salón el cual era habitado únicamente por el dueño del mismo. Éste los recibió con cortesía y con hospitalidad. Les dio unos aperitivos y les sirvió unas bebidas. El resto de policías esperaron fuera del local, el cual rodearon por seguridad. Vi cogió medio plato de aperitivos de la mesa y se los llevó a la boca, puso los pies sobre la mesa y se acomodó. La sheriff resopló ante la poca educación de su compañera.

- Vamos a terminar rápido con esto.- Comenzó.- Aunque mi respuesta creo que ya está predicha.-

- Gracias por dedicarnos su tiempo.- Trató de apaciguar el educado guerrero.

Caitlyn llevó su mirada hacia Garen y le sonrió con cortesía. Entrelazó una mano con la otra y preguntó.

- ¿Qué tal está Pieter?.-

- Oh, bien, algo alterado por lo de la paz con Noxus.-

- Me he enterado. Y he dado por supuesto que vuestra llegada aquí tiene que ver con eso. He de decir que Piltover jamás abrirá rutas comerciales con Noxus.- Zanjó la policía.

- Sin embargo, sí que abrís puertas a Zaun.-

- Zaun es un caso completamente distinto. Lo que sale de allí muchas veces merece la pena.- Soltó la astuta mujer con un poco de tinte de rencor.

Katarina recibió el ataque, y aunque se molestó, no quiso discutir, su primera prioridad era entrar, saber qué ocurrió con su padre. Y estaba muy muy cerca de conseguirlo, no la iba a cagar ahora.

- No venimos aquí por la paz entre Noxus y Demacia.- Dijo de nuevo Garen. La sheriff escuchó con atención.- Queremos entrar porque necesitamos investigar un asunto sobre Marcus Du Couteau. No debemos quedarnos en su cuidad ni un día, sólo necesitamos un poco de ayuda.-

- Marcus es noxiano. No entran en la ciudad. Dudo de que esté aquí.-

- Aunque he de reconocer que tus medidas son buenas, tu seguridad no es infalible.-

Retó de nuevo la noxiana maldiciéndose a sí misma en el momento que la había desafiado. Garen le dio un pequeño golpe bajo la mesa para incitarle a que cerrara la boca. Pero para sorpresa de ambos Caitlyn no lo recibió como un ataque, sino que quiso investigar.

- Si hay un quiebre en mis medidas y sabéis cómo entrar de manera ilegal debéis decírmelo ahora.-

- Mi padre entró en Piltover hace tiempo, para aquel entonces no había el doble chip que habéis puesto en las tarjetas de identificación. El falsificó la suya en Zaun.-

- Es decir, reside aquí de manera ilegal, y eso tendrá consecuencias.-

- A decir verdad, no sé si reside aquí actualmente. Como he dicho hace tiempo que sé de esta información pero no he podido investigar hasta ahora. Podrás aplicarle todas las medidas penales que quieras, pero estaría bien encontrarle primero.-

- Vale, vale.- Dijo ella poniendo las palmas sobre la mesa.- A ver si lo he entendido bien, vienes únicamente para buscar a tu padre.-

- Sí.- Dijeron tanto el guerrero como la asesina al unísono.

La sheriff y la mujer que estaba con los pies encima de la mesa cruzaron miradas e instantáneamente rompieron a reír a carcajada limpia.

- ¿Qué?.- Preguntó ante tal gesto la noxiana empezando a enfurecerse. ¡¿Qué narices es tan gracioso?!- Volvió a preguntar al ver que no dejaban de reírse.

Garen bajo la mesa le cogió de la mano, para tranquilizarla. Posó sus dulces ojos de océano sobre ella, y cuando ésta lo miró enfadada, pareció que instantáneamente algo en su interior se calmaba. No obstante, con el fuego interno que le caracterizaba la situación le estaba empezando a resultar mucho más que molesta. Caitlyn se limpió un poco las lágrimas de los ojos y tratando de contenerse comenzó.

- De todas las historias que nos han contado para querer entrar en Piltover, la tuya es la menos elaborada.-

Vi volvió a soltar un ruidito y comenzó a reírse de nuevo. Katarina llegó a su límite más temprano de lo esperado, dando un contundente golpe sobre la mesa y levantándose de repente le espetó.

- ¡Me importa una mierda si te lo crees o no, o entro ahora bajo tu supervisión o te juro que no pararé hasta encontrar a mi padre!-

Las dos agentes se pusieron serías al ver el enfado de aquella mujer.

- Mire, yo no estaría aquí ayudándola si no estuviera convencido de que dice la verdad.- Trató de apaciguar Garen.

- Eso es lo que me extraña, que de entre todos los de Demacia seas tú quien viene. ¿Sabe la gente que estás aquí con ella?.-

- No todos. Sí mis superiores.-

- Ya veo, y ¿por qué tanto ímpetu en encontrar a ese hombre, es simplemente por qué es de la familia?, viniendo de una noxiana no me creo tal cosa.-

Katarina posó su mirada felina en la mirada severa de Caitlyn. Y respondió con un tinte de amargura y de rencor.

- Porque voy a acabar con Swain.-

Tras esas palabras, el guerrero la miró sorprendido, temiéndose que lo que acaba de hacer había sido un error. Vi bajó sus pies de la mesa, se incorporó y le dio un codazo a su compañera, quien miraba también sin palabras a la noxiana.

- Me gusta.- Comentó Vi.- Yo voto que la dejemos pasar.-

- Esto no es algo que se deba votar. Es ilegal, y yo protejo la ley y con ello mi nación.-

- La ley no abarca todos los casos, incluso la ley a veces puede ser injusta.-

La sheriff miró a Vi frunciendo el entrecejo.

- Conmigo hiciste una excepción.- Le dijo la gran mujer con una sonrisa.

Caitlyn se quedó un rato pensativa. Su instinto le decía una y otra vez que no se fiara, sin embargo el hijo de los Cronwguard estaba allí con ella, algo que la despistaba de sobremanera. Pues no había visto gente más apegada a la justicia que los demacianos. Se centró en él, pudo haber sido engañado completamente y dado que ambos eran jóvenes, todos sabían de qué manera podría haberle llenado de embustes.

- ¿Qué te hace estar tan convencido de que lo que dice es verdad?.- Le preguntó al demaciano.

- Hay varias cosas subjetivas que me hacen estar convencido de ello. Pero supongo que esas cosas a usted no le valdrán.- Hizo una pausa.- No obstante tiene pruebas objetivas de ello también. Y por otra parte, dada la situación civil en Noxus, esta mujer se está jugando el cuello. ¿Sólo por un farol?. No lo creo.-

La sheriff se echó hacia atrás en su silla.

- Muéstrame esas supuestas pruebas objetivas.- Le dijo a la noxiana.

Comentaron todo lo que la chica le había dicho anteriormente a Garen. Trató, de una banal manera, de ocultar su odio hacia Swain. Aun así las dos policías escucharon con atención a todas las explicaciones y al menos Caitlyn no se dejó documento sin leer. Cuando acabó con la explicación la sheriff se quedó un rato pensativa. Se llevó una mano a la barbilla memorizando todo lo que había visto y le habían enseñado. Y aunque tenía sus sospechas había que reconocer que la historia tenía una base sólida.

- La ley es la ley.- Comenzó diciendo mientras Vi bufaba al volver a escucharle la misma cantinela.- Pero puedo ofreceros un trato el cual llevará mis condiciones y no habrá ni una mínima disputa sobre las mismas.-

Los invitados cruzaron miradas. Katarina asintió.

- Bueno, la cosa es que sigo sin fiarme del todo. Y hacer una excepción…- Resopló.- Hay una base de datos que se mantiene en una de las oficinas de extranjería, está bastante aislada de todo Piltover, pues la seguridad allí es extrema ya que contiene mucha información confidencial, sobre todo datos de personas. Puedo permitir que Garen entre conmigo a la sala donde está la base de datos, nadie más. Allí buscaré sobre ese nombre falso. Kirtán Ecopías. Si no encuentro nada, os iréis sin rechistar. Si resulta que encontramos datos de ese hombre, os ayudaré a investigar, pero mañana a primera hora de la mañana tengáis algo, o no, os iréis.-

- Gracias Caitlyn.- Le dijo el guerrero.

- Es más de lo que os merecéis.- Zanjó recogiendo los documentos y tendiéndoselos a la noxiana.

La sheriff les dio unas túnicas para que se las pusieran por encima, pues no quería que los reconocieran, no quería dejar ni rastro de su infracción a la ley. Sin dificultad los adentró en la ciudad del progreso. Únicamente pidió a Vi y uno de sus mejores compañeros de investigación, Mohan, que se quedaran, al resto, los mandó seguir con sus tareas rutinarias.

La ciudad en sí era impresionante y aunque ni Garen ni Katarina querían levantar sospechas ambos se sorprendían viendo toda aquella maquinaría moverse sin cesar. Los medios de transporte, los edificios, incluso las plantaciones allí parecían salidas de otro planeta. Era una ciudad segura, no cabía la mayor duda, y era insólita y preciosa. Un buen lugar dónde poder tener hijos y llevarlos a la escuela, verlos crecer sin guerras, sin conflictos. Mirando aquella ciudad parecía que el mundo estaba perfectamente. Parecía que nunca habían existido las guerras rúnicas, ni tampoco los conflictos y guerras recientes entre Noxus y Demacia.

Llegaron a un gran edificio, el cual se alzaba hasta donde alcanzaba la vista. Siendo únicamente de puro cristal, era fortificado por una gran barrera que ondeaba azulada cuando el Sol reflejaba sus rayos en ella. Ésta parecía cubrir el edificio entero, arropándolo como si de una fina sábana se tratara. La estructura era angulosa y afilada, y en su cúspide parecían haber varias especies de antenas que encendían sus luces a modo de parpadeo constantemente.

Vi y Katarina junto con Mohan esperaron en el primer nivel del edificio. Garen y Caitlyn bajaron al sótano de éste para llegar a una gran sala, donde había una enorme máquina con una pantallita pequeña. Todo estaba conectado por cientos y cientos de cables que llegaban a parar a los brazos de la máquina de los cuales la sala estaba repleta.

La sheriff tocó con el dedo la pantalla y esta se encendió. Una carita sonriente apareció en la pantalla y con vocecilla de niña pequeña dijo.

- "Identificación por favor".- Mostró un carita feliz.

Garen se rio ante esa máquina tan enorme y a la vez tan adorable. La mujer resopló.

- Le tengo dicho que las máquinas de oficina no deberían de llevar estas cosas, pero ni caso me hace.-

- ¿Quién?.-

- Oh, una de mis programadoras. Le gustan los peluches, las florecillas, las nubes, y todo lo que tenga que ver con cosas de niños pequeños.-

- Y las máquinas.- Apostilló el guerrero.

- Y las máquinas.- Dijo ella sonriendo un poco.

Acto seguido Caitlyn escribió su identificación y su contraseña y entró sin problemas a la base de datos. La carita sonriente volvió a aparecer y dijo.

- "Bienvenido o bienvenida a la base de datos de Piltover. Sé muchísimas cosas, por ello tu búsqueda debería de ser muy aproximada. Así me facilitas el trabajo y tardaré menos. Si tienes nombre y apellidos de la persona que quieres buscar ¡Sería fantástico!. Así que, dígame, ¿Qué quiere que Flowey busque?."-

- ¿Flowey?¿En serio le ha puesto nombre a la máquina?. Diantres, hoy mismo he de hablar con ella.-

- Al menos tiene personalidad.-

La mujer escribió el nombre falso del padre de Katarina.

- "Bien".- Dijo la máquina con su típica carita y su vocecilla aniñada.- "Buscando información sobre Kirtán-Ecopías. Espere unos momentos por favor, Flowey está buscando concienzudamente. Espero que Flowey obtenga un ascenso algún día".-

- ¿Pero qué?.- Dijo la mujer extrañada.

Garen no pudo contener su risa y comenzó a reír.

- ¿Quiere que Flowey ponga alguna melodía mientras espera a que finalice mi búsqueda? ¡Me sé muchas canciones!.-

Apreció en la pantalla un "sí" y un "no". La mujer instantáneamente presionó el "no".

- Hubiera sido bueno saber qué tipo de canciones se sabía.- Dijo el guerrero.

Caitlyn lo fulminó con la mirada. Se notaba molesta, pues el trabajo poco oficial no le gustaba nada y aquella programadora iba a jugarse su trabajo. Si no fuera porque era muy buena no le pasaría ni una.

- Garen.- Comenzó la severa mujer recomponiendo su compostura.- ¿Estás seguro de esto que estás haciendo?.-

- Lo estoy.-

- Esa mujer es hija de un Ex General. No te extrañe que esto sea para su propio beneficio. Creo que eres un buen hombre, y Demacia es una nación amiga. Únicamente te advierto por la seguridad de tus civiles.-

- Lo primero que yo pensé fue lo mismo que tú. Pero sinceramente ahora estoy muy seguro de lo que dice. Y también hago esto por Demacia. Mi nación va en camino de una paz con Noxus, no quiero ningún mal para mi gente. Si Swain tiene un plan oculto me gustaría saberlo.-

- Me pareció completamente descabellado cuando llegaron a mis oídos que Demacia había accedido a la paz. Sé que mi juicio quizás esté sesgado por la mala opinión que tengo de ellos. Sé que hay gente buena, como en todas partes, pero mi lema es alejarse de ellos, no mezclarse con ellos.-

- Quizás si Demacia da este paso y sale bien, te dé por cambiar de opinión.-

- Puede, cuando lo vea con mis propios ojos, sólo quizás, cambie mi manera de pensar. Hasta entonces, espero que Katarina sea la primera y última excepción que hago.-

La máquina comenzó a hablar con su aguda vocecilla.

- "Kirtán Ecopías. Número de identificación 45877021AMM. Tarjeta de…comerciante. Invalidada el día…¿Qué desea saber?".-

Y en la pantalla salieron varías opciones. "Fecha de operación y expiración", "Operaciones dentro de Piltover", "Comprobar datos y ficheros". La sheriff tocó la opción número dos.

- "Un momentito por favor. Flowey trata de trabajar deprisa. Espero que el servicio sea de su agrado".-

Garen no podía evitar contenerse la risa cuando la máquina hablaba.

- "Operación realizada el día…entrada en Piltover; Operación realizada el día… uso de transporte público de …a…; Operación realizada el día 23 de Marzo, hospedaje en la posada "La Cantina Azul". No hay más operaciones realizadas con la tarjeta 45877021AMM. ¿Desea que Flowey busque otra cosa?."-

En la pantalla apareció un "sí" y un "no". La mujer presionó lo segundo. El guerrero suspiró feliz al ver que sí había algo que buscar.

- " Flowey le desea un buen y feliz día. Y no se olvide de sonreír".- Apareció la carita sonriente de nuevo y la pantalla se apagó.

- Parece que ha habido premio.- Dijo ella ignorando por completo la endiablada máquina.

Comentaron la estupenda noticia a la noxiana quien para agrado de Garen le brillaron los ojos de manera feliz. Estaba tan, tan cerca que no pudo, aunque su orgullo la frenaba en parte, contener su emoción y entrelazarse una mano con la otra. Si volvía a ver a su padre, sólo de pensarlo el vello se le erizaba y su cara irradiaba una felicidad tan inocente que costaba incluso reconocer que fuera Katarina.

Aunque los dos estaban agotados por el viaje hecho y por las nuevas emociones, no decaían en energía. Tanto Caitlyn como Vi y Mohan, les guiaron hasta la posada que la base de datos les había mostrado. Se notaba que Katarina estaba mucho más cómoda siendo acompañada por Vi y Garen siendo acompañado por la sheriff. En cuanto entraron a la posada la gente que estaba en el salón de bar se quedaron mirando hacia la superior con culpabilidad, al final todos parecían haber hecho algo que quizás rozase lo ilegal ¿Había ido a buscarlos a ellos?. Siguieron con la mirada a todo el grupo de agentes y extranjeros. Caitlyn se colocó en la barra el camarero la atendió dudoso.

- ¿Qué desea?.-

- Ver al dueño del local.-

- Oh, un momento voy a buscarle.-

El mozo se metió en la trastienda para ir a buscar su superior el cual salió a ver a la sheriff de manera desconcertada. Le tendió la mano a la mujer con educación, quien de buen grado se la estrechó.

- ¿En qué puedo ayudarla?.-

- Estamos en proceso de investigación. Y hemos seguido la pista a nuestro investigado el cual se ha hospedado aquí el día veintitrés de marzo. A nombre de Kirtán Ecopías. ¿Tiene registros de ese mes?.-

- Sí, sí, claro, tengo registros de todos los meses de cada año, a buen recaudo. Nunca se sabe qué podría pasar. Pero agente, creo que la información que yo guardo es confidencial.-

- En efecto, lo es, pero ahora estamos hablando de una investigación policial.- Le enseñó su placa de policía. Garen y Katarina la miraron sorprendidos al ver que acogía en su seno tal búsqueda como investigación policial.- Si no quiere enseñarme los documentos ahora, procederé a una orden judicial y una posterior demanda por obstrucción a la justicia. Como usted desee.-

- Como quiera, si usted dice que es legal, no tengo por qué esconder nada. Pasen, pasen, los archivos están por aquí.-

Sacó una pequeña llave y abrió uno de los archivadores de la trastienda. Se puso unas gafas para ver de cerca y sacó un fichero.

- Veamos.- Dijo el dueño mientras abría la carpeta.- Éste de aquí, sí, habitación 213, se hospedó aquí únicamente un día y pagó por adelantado.-

- ¿No sabe nada más de él?, ¿A dónde ha ido o si ha comprado algo en concreto?, no sé cualquier dato es importante.-

- Me temo que no. Desalojó la habitación puntual. No hay ningún dato más en el fichero.-

- Y cuando limpiaron la habitación.- Esta vez fue Katarina con un tono algo desesperado quien habló.- ¿No había nada que se hubiera olvidado?.-

- No recuerdo ahora mismo. Pero déjeme mirar en la sala de objetos perdidos. Quizás sí que haya algo.-

El señor se fue hasta otra puerta cercana, sacó otra llave esta vez más grande y abrió la sala para rebuscar entre los objetos.

Salió con una fotografía algo resquebrajada y sucia. Se la tendió a la muchacha.

- Es lo único que tengo para esa habitación en esa fecha.-

Katarina la miró aguantando el porte, pues a medida que la analizaba con la mirada, más ganas tenía de llorar. En ella salía su madre, abrazando de manera afectuosa a unas sonrientes y pequeñas Katarina y Cassiopeia. No recordaba casi a su hermana con aquellos cabellos rubios que la caracterizaban, aquel pelo con el que ella había jugado millones de veces. Aquel cabello que trenzaba para su hermana. Pasó un dedo de manera delicada por encima de la foto.

Caitlyn tocó la mano de la mujer, y con ímpetu y fuerza, y sobre todo con prácticamente una soberbia policial le dijo.

- Lo voy a encontrar, aunque tenga que mirar debajo de cada piedra de este lugar. Nunca, se me ha escapado nada. Esto no va a ser diferente.-

No sabía muy bien por qué pero el desafío que le estaba suponiendo esta investigación le incitaba a mirar más allá, y estaba deseosa de saber qué había pasado en Piltover con ese hombre. Su ciudad era suya, y ninguna operación iba o venía sin que ella lo supiera. No iba a fracasar por primera vez con un noxiano.

Katarina la miró con sorpresa y asintió algo confusa. Garen sonrió y agradeció en sus adentros por haberse encontrado con aquella maravillosa sheriff. Vi soltó una carcajada y meneó sus guantes un poco. Esa era la Caitlyn que le gustaba. La mujer que con su empeño conseguía todo.


Swain esperaba a su invitado pacientemente sentado a la mesa de su gran salón. Sus sirvientes le habían servido un buen té, unas cuantas pastas y varios pastelitos. Viktor llegó puntual. Ni tarde, ni pronto justamente a la hora, como siempre hacía. Sus trabajadores lo saludaron con cortesía, le cogieron el abrigo y le indicaron dónde lo esperaba el General.

- Buenas tardes.- Le dijo éste en cuanto traspasó el umbral de la puerta de su salón.

- Buenas tardes.- Contestó el invitado de manera seca.

Se sentó a la mesa, presionó un botón en un lado de su mecánica máscara la cual hizo que secciones de ella comenzaran a replegarse hasta ver parte de sus facciones. La cara de Viktor tenía algunas cicatrices dónde él mismo se había hecho cirugía, pero seguía siendo una cara humana al fin y al cabo. El viejo cuervo se preguntó, cuántas partes de su cuerpo, a parte de una sección de su cara, conservaría aquel espécimen con piel. Le sirvió el té de manera cortés mientras le sonría de manera fraternal.

- Es tu favorito.-

- De Shurima.-

- Así es.-

- Es un buen recuerdo de esa zona.- Aspiró el olor de la infusión.- Aún puedo verme allí cuando bebo este té. Gracias.-

- Creo que ya sabes por qué te he hecho venir.-

- He traído los documentos, si quieres verlos tú mismo.-

- No, no me enseñes tus dibujos, esquemas y operaciones. No entendería nada de nada. Política, magia la que tú quieras. Ciencia, no gracias.-

Viktor esbozó una ligera sonrisa. Sus ojos desprovistos de pupilas y únicamente iluminados por un resplandor amarillento se posaron en su carpeta, se quedó abstraído en sus pensamientos durante un rato. Swain había tenido pocas ocasiones de verlo con aquella mecánica máscara replegada. Y aunque la cara de su invitado no era normal por las cicatrices, a parte de éstas, Viktor tenía un aire melancólico y triste. Ese hombre había sido, es, un genio, pero su inocencia respecto a sus experimentos lo hicieron caer en una profunda depresión, todos lo sabían. Sin embargo el hombre de hoy en día, causaba respeto, miedo incluso, a la gente que tenía alrededor, pero cuando se quitaba la máscara a Swain le causaba rechazo. No rechazo por sus heridas o por su expresión triste. Rechazo porque es un hombre que podía haberlo tenido todo y se había quedado sin nada. Ha sido y es un hombre como no se debe ser. Uno al que el mundo había humillado y maltratado y que en lugar de alzarse fuerte de nuevo, lo único que hizo fue modificarse a sí mismo, obsesionado con la perfección y un mundo mejor que él mismo deseaba cambiar. Pues en este mundo un hombre como aquel jamás encajaría. Viktor era diferente y pecaba de seguir siendo diferente. Daba igual cuantas veces intentara hacer algo, la sociedad lo volvería a machacar una y otra vez. Pero antes de que nadie se aprovechara de él, Swain sería el primero en hacerlo. Pues no había que subestimar los conocimientos de aquel hombre.

- De los ciento veinte hombres que me has dado, he perdido diecinueve con mis experimentos. Pero tengo ciento uno a punto para ser puestos a prueba por primera vez. En general, me ha costado mucho más de lo que creía hacer que no gastaran toda la energía que requerían, pues me disteis muy pocos cristales. No puedo hacer nada únicamente con esquirlas, he tenido que juntarlas y eso es lo que ha supuesto la pérdida de esos soldados.-

- Tengo cien efectivos.- Dijo Swain

- Ciento uno.- Puntualizó su invitado.- De momento. Cuando haga la primera prueba quizás haya problemas, podríamos tener más bajas.-

- Viktor, sé sincero, ¿crees que saldrá bien?.-

- Todo está dispuesto para que salga bien. He probado con uno primero, y se mueve perfectamente, los mecanismos integrados le hace ser más rápido y es más fuerte que cualquier hombre. Tiene una memoria receptiva a la cual se le puede instalar un dispositivo que almacene cualquier estilo de lucha, el cual podrá dominar a la perfección. Instalé además propulsores en sus pies. El metal hace que únicamente puedan ser derribados con un misil.-

- Es increíble. Y ¿No tienen sentimientos, ya no recuerdan nada de lo que fueron en sus vidas?.-

- Como te dije en su día, no. Ya no son hombres Jericho, son únicamente máquinas de asedio.-

Swain sonrió con malicia. Se masajeó las manos y su alegría fue detenida por el zaunita.

- Pero, acordamos que yo hacía esto con el ejército de los Lando y en cuanto tuviéramos acceso al templo me darías los cristales que hubiera allí y en Jonia.-

- Pues claro, claro, no los necesito para nada. Y siempre cumplo lo que prometo.- Volvió a esbozar una sonrisa malévola.- Tú, mi querido amigo Viktor, has sido mi mejor inversión en esta contienda.-