¡Ya era hora!
Qué era esa sensación que enloquecía la boca de su estomago?. Mikan no lo sabía, pero lo que si sabía es que había quedado cautiva por aquellos profundos ojos.
¿Cuántos segundos habían transcurrido? Tan solo seis. ¿De cuantas maneras se habían mirado en esos segundos?, no se podían contar sus miradas. Pero eran sensacionales y producían muchas inquietudes en ambos.
En un pequeño y eterno segundo, Mikan ya le había recorrido el rostro completo a Natsume. ¡Santa caca! Natsume era tan guapo y sexy que era seguro que nadie se resistiría ante él. ¿Pero en que estaba pensando?.
Ambos labios temblaron cuando fueron visto por los respectivos ojos. Mikan se estaba muriendo de ganas y estaba perdiendo el control. Tal vez era el efecto que tenían los guardianes en los humanos, o tal vez es que si era masoquista. En ese momento, sus pensamientos se detuvieron por completo, y también la preocupación de lo que en el exterior sucedía. Entonces, cuando vio que el sudor de su frente le había recorrido con lentitud su mejilla hasta remarcar sus labios carmesís : esos labios que complementaban la perfección.
¡Si, Mikan estaba perdida!.
De pronto su cuerpo actuó por sí solo. Inicio cerrando los ojos lentamente y fue eliminando toda clase de centímetros que alejaban ambos rostros.
Sus labios rozaron los de Natsume y por ese instante se mantuvieron así, como si estuvieran disfrutando ese mismo contacto. Mas sin embargo, Natsume estaba en shock. Había abierto sus ojos impresionado por lo que la pequeña indecente estaba haciendo que hasta se diría que sus ojos se le podrían salir del rostro.
Sin embargo, Natsume no se queda atrás y palpa sus labios con los de ella haciendo que sus narices choquen en ese segundo. Se mantuvo con los ojos abiertos, observando el rostro de la castaña. Une sus labios con tanta lentitud a los de Mikan que hace que ella sienta esa delgada y suave capa de locura en sus labios.
Se habían unido hasta convertirlo en un beso profundo , tan profundo que logro parar el tiempo a su alrededor. Las respiraciones de ambos se precipitaron. Y cuando el beso logro aumentar de ritmo , Mikan entra en sus cinco sentidos y abre sus parpados destorrentadamente al sentir de que manera mordía el labio inferior de Natsume.
Se ahogo en un grito y comenzó a temblar de los nervios mientras se separaba de su rostro. ¿Qué narices había hecho? Su rostro estallo. Literalmente, se tiño de un intenso color rojo sintiendo como aquellas ridículas mariposas explotaban como bombas atómicas en su estomago. —Lo-l-lo — Trago saliva y aspiro profundamente. Sus ojos tornaron un intenso brillo—No sé lo que me paso, n-no era yo en ese momento.
Mikan se estaba muriendo de la vergüenza que se levanto de golpe y se alejo de Natsume, tapándose la boca instantáneamente. Sin embargo, retrocedió tanto del cuerpo de Natsume, que cuanto choco contra una de las angostas paredes y volteo a la derecha por causa de una minimizada risilla, se arrepintió de haberse alejado demasiado de él.
Natsume se limpio los labios con las yemas de los dedos índice y el pulgar , contemplo las pequeñas manchas de sangre de la herida que Mikan le había hecho al morderlo como si sus labios fueran un exquisito cupcakes. Frunció el entrecejo sintiendo como si su estomago desnudo se sacudiera en medio del frio invierno. Una sin duda alguna, extraña sensación estomacal, pero muy singular y muy estremecedora. ¿Estaba enojado, o estaba preocupado?.¡Dios sabrá! Lo único es que, sus labios pedían a gritos ¨Queremos más cupcakes¨
Sus dientes crujieron ante esa remanente sensación que lo ponía atónito y lo hacía temblar. Apresto sus puños y se giro para reprimir a Mikan por sus hechos o intimidarla. Sin embargo, que cuando volteo y busco en todo lo largo y ancho de la habitación a Mikan, su semblante cambia a uno confuso.
La habitación estaba en extrema soledad. —¡Maldito! —Natsume se maldijo a si mismo como reprimenda por no darse cuenta de aquella presencia. ¿Cómo es que se había distraído tanto? . Fácil:
¡Beso, Labios, mordida, momento explosivo y finalmente secuestro!
Fuera de aquella habitación, en el viento, sobre la ciudad en llamas se encontraban unos pies pataleando : eran los de Mikan. No podía mover los brazos, porque aquellos brazos masculinos la apretaban con tanta fuerza que era seguro que sus huesos romperían.
Se estaba quejando de dolor, pero había algo más que le afectaba. La altura—Su..su.. —Aspiro fuertemente, no podía ver al sujeto que la había alejado del guardián—¡Suéltame!
Unos labios, sensuales que escondían los profundos y filos dientes de aquella persona, se acercaron al oído de Mikan peligrosamente—Jamás, sos mía ama y de nadie más sos—Una diabólica sonrisa zarpa de aquellos labios.
Mikan se estremeció —¿Q-uién eres?
El chico no responde a su pregunta, tan solo se decide por sujetarla de un solo brazo y dejarla colgar en el aire. Mikan soltó un grito al sentir toda esa desesperación de estar en una gran altura. —Solo observa bajo tus pies, my Live— Dice, el chico despeinando sus cabellos negros con las yemas de sus dedos.
Mikan bajo forzosamente el rostro, aquella voz tenía un tono tan respetoso y tan intimidante que era como si por un instante la estuviera gobernando. Sin embargo, la castaña para no ver las escenas terribles bajo sus pies, prefirió cerrar fuertemente sus ojos.
—Abre los ojos.
Una, dos y tres lagrimas lamen sus cálidas mejillas, lo que estaba viendo con sus propios ojos era el infierno. Una ciudad completamente incendiada, destruyéndose en manos de Reo o bien dicho Dinetrio y junto a el Vermudez. Erra terrible escuchar los gritos de angustia, ayuda, horror y desesperación de las personas : aunque Mikan supiera que esas personas ya no existían, más sin embargo parecía todo tan real. a tan solo unos cuarenta y ocho metros de altura, podía ver todo tan de cercas.
¡Tal como Natsume le había dicho!. En este día, se celebra el día en que la Ciudad de los sueños murió.
Él chico pelinegro la jalo fuertemente y nuevamente la atrapo entre brazos, ahora Mikan había quedado frente a su rostro—¿Te gusto el paisaje?
Mikan abrió sus ojos aterrada a lo que estaba viendo —¿Kash?
El chico esboza una torcida sonrisa. Adorando el terror de la chica frente a él. No era una ilusión, aun podía reconocer aquellos ojos esmeralda que la humillaban tal como aquel día en la secundario. Y tan rápido como el flash, los labios de Mikan fueron sellados por los del chico.
Mikan sintió mayor pánico conforme Kash de adhiera a ella, sus manos sudan en los hombros del chico y su cuerpo entero tiembla. Mikan intentaba separarlo de ella, pero el chico era extremadamente fuerte, quizás ¿más que Natsume? Su lengua se hace paso por si sola a través de la boca de Mikan. No era algo que Mikan hubiese querido sentir : sentir que sus labios se podrían.
La mirada de Kash se fue a la izquierda mientras sacaba la lengua de la boca de Mikan quien comenzó a toser. Con gran rapidez se movió de lugar hasta quedar bajo el gran volumen de un oscuro mas en el que Mikan había quedado atrapada la segunda noche. —Oh Natsume, llegaste en un buen momento.
El azabache con el ceño fruncido, convierte de pura ira su brazo en la guadaña. Se encontraba a tan solo dos metros de ambos. —Sigues siendo una maldita escama.
Kash sonríe divertido—Oh ¿Viste la escena?
Pero Natsume no dijo si ¨si ¨o si ¨no¨, tan solo voló violentamente hacia ellos, estaba a punto de dañarlo con el filo de su guadaña hasta que el chico suelta una carcajada y finaliza con una advertencia de voz:
—Ha-ha— Con un brazo rodeo la cintura de Mikan, apretando su cuerpo junto al de él en aquel segundo en que Natsume se les estaba cercando para atacarlo y con la otra mano sujeto el cuello de Mikan brutalmente y lo acerco a sus labios. —Lo que me hagas a mi lo sentirá ella, simas lo recuerdas fue mi creadora hace menos de una hora.
Oh si, era la misma escama que apareció cuando Mikan había sido capturada por Reo en la feria. Pero : ¿Por qué Mikan le llamo Kash? ¿Por qué ese le llamo my Live?.
Sencillo, existen escamas que nacen por naturalidad y otras que son creadas por las personas en un momento terrible o glorioso. Existen tanto escamas del Ángel como escamas del Demonio. Mikan creó una escama del demonio, sin embargo esa escama del demonio que se reencarno en un recuerdo muy doloroso de la trayectoria en la vereda de nuestra protagonista. Algo demasiado doloroso, humillante , infiel y traicionero que ella se había propuesto no recordar jamás y salir adelante. Las escamas creadas son las únicas que pueden tocar un cuerpo y son hechas para destruir las esperanzas de las personas o apoderarse del cuerpo de aquella persona que las creo. Y las escamas que nacen por naturalidad pueden apoderarse de todos los cuerpos posibles y comerse todas las almas que desean.
Una mala noticia en este caso sería que, si la escama llega a morder a Mikan y tomar de su sangre, este se uniría a su cuerpo, tal como la escama que se apodero del cuerpo de Tsubasa.
Natsume esbozo una simple sonrisilla, dando a notar que no le daba mucha importante. Kash negó con una sonrisa maliciosa sin alejarse del cuello de Mikan —Si la muerdo le hare el suficiente daño como para que no vuelva a despertar y la perderás para siempre. —Parecía hablar severo, y con una mirada de pocos amigos hacia el guardián, fue suficiente como para dejar a Mikan en un punto muy difícil.
—¿Quién eres tú? ¿ Por qué te pareces tanto a Kash?
Natsume enrollo los ojos, Mikan seguía siendo tan lenta. Pero bueno, suspiro con tranquilidad e hizo aparecer una segunda guadaña en su otro brazo . Así mismo una raya negra en forma de rayo apareció desde su mejilla y traspaso su ojo izquierdo, mientras pasaba esto contemplo a lo lejano tras aquella pareja, la parmada de cuervos que se acercaban a ellos. Sonrió de medio lado y los miro fijamente — Comete su alma si lo deseas, me da igual, lo único que te digo es que te voy a eliminar maldita escama.
Mikan sintió pulsadas en su pecho ante aquellas dichas palabras. Kash se preocupo un poco ante eso, no era como si no la quisiera matar, pero entonces ¿Qué había sido de aquel beso que vio en la habitación?.
Natsume estaba seguro de su plan, sabía que resultaría y asa eliminaría a esa escama molesta. Sin embargo , los ojos de Mikan temblaron en cuanto sintió la extremidad o lengua de Kash lamer su cuello.
Oh no, pero Mikan no iba aceptar morir en manos de él, menos de él y mucho menos cuando Natsume se la ponía tan fácil. En cuanto sintió el filo de sus dientes tocar su cuello, Mikan golpeo bruscamente la cabeza de Kash con la suya y este la soltó al instante.
La castaña se ahoga en un inmenso grito y se ve golpeada por la contracción del viento. cerró los ojos fuertemente y en cuanto los abrió contemplo el cielo nublado: volvería a llover.
Tanto Natsume como Kash, habían bajado la mirada hacia la castaña. El plan de Natsume había fracasado nuevamente por la indecencia de Mikan. Atisbo a los cuervos quienes cambiaban su ruta ahora hacia el cuerpo de Mikan. Y gruño, si tan solo los cuervo se hubiesen acercando más al cuerpo de su adversario, este se convertiría en uno de ellos.
Porque, las escamas de cualquier tipo fueron creadas con la misma porción y la misma máquina que Reo y sus malvados científicos inventaron bajo el embrujo.
Cuando Mikan cerró los ojos para difuminar una lagrima que se despedazo con la fuerza del viento y ,luego abrió los ojos desmesuradamente se encontró con el brillo del agua a tan solo metros de ella.
No obstante se estampa contra el mar y su cuerpo se sumerge con furor en las olas de este. Aunque moviese sus brazos , Mikan sabía que no lograría llegar a la superficie, pues con la velocidad con la que caía del cielo, así mismo bajaría en la profundidad del mar.
Mientras tanto, en aquellos segundos, Natsume había volteado para atacar a Kash o más bien a la escama, sin embargo este ya había desaparecido.
Natsume trono sus dientes, ¿por qué se había inquietado al ver a Mikan caer, en vez de atacar a la escama?. ¡Tiempo perdido!.
Lo bueno de esto es que los cuervos no llegaron a tocar el cuerpo de Mikan, lo malo es saber si Mikan aun seguía con vida. Natsume bajo hasta quedar a centímetros del agua y así desapareciendo sus guadañas, con solo tronar sus dedos, atrajo el cuerpo de Mikan desde la profundidad y oscuridad del agua.
Cuando Mikan apareció en los brazos de Natsume, rápidamente comenzó a regresar toda el agua que a sus pulmones había entrado. Se dio cuenta de que estaba apretando el pecho de Natsume por lo que se volteo el rostro hacia un lado y siguió tosiendo. Mientras tanto, Natsume quien estaba severamente serio, se tele transporto junto con ella dentro de una enorme iglesia.
Curiosamente esa iglesia era la única en toda la ciudad que no se había quemado, junto con la casa de Reo. Ambas no eran tocadas por las llamas.
Natsume soltó a Mikan y la dejo caer al áspero suelo de una habitación a oscuras. Con unas cuantas llamas esparcidas a los lados de las paredes, ilumino el interior por completo.
Mikan estaba gimiendo y no dejaba de temblar, aun seguía tosiendo aunque ya no le quedaba más agua en sus pulmones. También sentía esa enorme opresión en su pecho. Había sobrevivido ,eso era bueno, pero sentía la ira creciendo en la boca de su estomago por la insensibilidad del guardián.
Le tomo un minuto el poder levantarse de la porcelana y se recargo en la pared. Mientras tanto Natsume , quien le daba la espalda a Mikan, no dejaba deberse las manos. —Tenemos que revisar que no haya ninguna criatura en este lugar. ¿Entendiste? — Le hablo, alto y arrogante, sin voltear a verla. Segundos después desapareció de aquella habitación.
Mikan no le contesto y tan solo se dedico a tranquilizar los latidos de su corazón. Cuando hubo recuperado la energía, saco el cuchillo de la entrepierna y sin pensarlo dos veces entro a una nueva habitación.
¡Uy, Mikan estaba molesta! Oh más bien llorando de molestia. Sostenía entre sus dos manos el filoso cuchillo y silenciosamente se adentro aun más al interior. Intentando captar algún sonido con sus oídos y moviendo su rostro junto con sus manos a los lados, intentando ver si no distinguía alguna extraña figura. Al parecer, ni sonido extraño ni figuras extrañas. Mikan bajo el cuchillo una vez que toco el fondo de la habitación y se adentro en una nueva habitación.
Como todo estaba tan oscuro, no sabía ni por donde caminaba y ni a donde se dirigía. Nosotros sí, así que, estaba caminando sobre un enorme altar e iba directo a una bajada de escalones. Iba cautelosa y con el cuchillo en la mano sin saber a dónde llegaría. Entonces, tropieza brutalmente por las escaleras y comienza a caer. Sin embargo, que por tener el cuchillo en las manos, con un golpe rotario que dio, este quedo encajado en la pierna izquierda.
—¡Ash! — El grito fue terrible, y seguía gritando. Se retorcía del dolor y con las manos en el mango. ¡Rayos, el cuchillo estaba enterrado, completamente enterrado en su pierna!. Era como si una bala le hubiese atravesado la pierna y se estaba desangrando.
De tanto dolor, las lagrimas le salían con más facilidad. Pego su frente al suelo e intento sacarse el cuchillo. pero era más el dolor que la voluntad propia y eso la debilitaba. No llamo al guardián, ni de su nombre se acordó.
Sin embargo, el grito se había esparcido como el trueno de un rayo en toda la iglesia que Natsume lo escucho que volteo hacia atrás y fue como si su corazón se le saliera por la boca .
Se tele transporto sin esperar más tiempo hacia donde Mikan estuviera. Y cuando llego, seguía escuchando el llanto y gritos dolorosos de ella, fue el motivo por el que esparció llamas en todas partes para encontrarla.
Al encontrar su cuerpo cerca de un par de sillas, a medio metro de unas escaleras que subían a un enorme altar. Voló hacia ella, o más bien, corrió. Natsume estaba corriendo, y él se había dado cuenta de esa extraña experiencia. Quedo aun mas atónito, sin embargo sus piernas no pararon de correr hasta que llegaron a Mikan.
Se inclino frente a ella sin pensar más en sus piernas y se fijo en toda la sangre—¿Qué sucedió?
Mikan gemía de dolor—Na-nada... al..aléjate…— La voz de Mikan estaba completamente rasgada. Acto seguido reunió todas sus fuerzas para sacar el mango y si es posible el enorme cuchillo de su pierna. Lo logro en un horripilante grito.
Cuando Natsume vio el cuchillo impregnado de sangre, frunció el ceño—¿Cuándo vas a dejar de ser tan idiota? — La tomo de la pierna, y llevo su palma derecha sobre la herida que no dejaba de sangrar. Mikan se mordió el labio y lo presiono con sus dientes por el inmenso dolor.
Enseguida, la herida comenzó a ser cerrada por un brillo que de la mano de Natsume emergió, internamente y luego en su exterior cerro la carne completamente.
Mikan soltó un aliviado suspiro. El dolor había desaparecido y gracias a Natsume. —Levantarte. —Ordeno, con sobras de frialdad.
Mikan aun con gemidos, se sentó en el suelo y se paso la mano por la pierna. Contemplando tristemente la sangre de su herida. —Soy una completa idiota— Penso para sí misma. Si tan solo hubiese tenido una linterna, esto no hubiese pasado.
¡El hubiera no existe!
Se levanto, y se alejo lo posible de Natsume hasta llegar a una pared color beige, alumbrada por una llama. —¡Pensé que te daría igual si me sucedía algo!. Sabes, no te entiendo…
Natsume torció el cuello con irritación —¿Qué? — Aunque lo había escuchado bien, quería volverlo a escuchar, pero ahora más cerca.
Mikan tomo ese valor para levantar la barbilla y mirarlo con seriedad—Si tal como le dijiste a esa persona que se parecía a Kash, no importa si me muero, ¿no es lo que siempre habías querido? ¿liberarte de mí? —Rio de los nervios, cuando lo vio volando hacia ella. —Eres un estorbo. ¿no dijiste eso? —Su balbuceo aun por la profundidad del eco era escuchado por Natsume.
—Si
Mikan parpadea un par de veces, ¿nomas iba a decir eso? — ¿Entonces porque no me dejaste desangrar por la herida?
Natsume le ofrece una ceja levantada y para a tan solo medio metro de ella— No me digas que aun sigues ardida por lo anterior….
Mikan gruño, toco a su enorme herida interna— ¡Por supuesto!¿Sabes almenas como me siento? , humillada y desvalorada. —Comenzó a negar. Se estaba yendo por la borda —Ese sujeto, me llameó el cuello. ¡Me llameó ! estaba a punto de matarme y a ti te dio igual. —Se encogió de hombros y lo miro con ridiculez. Soltó una risa atolondrada mientras con sus manos se tallaba el cuello. Había sido una experiencia detestable. Bajo la mirada —Me repugno su beso, me repugno que te diera igual mi vida, me repugno el ver su rostro. Me repugno su sabor su lengua su… todo eso me repugno…me repugna todo…¡ME REPUGNAS TU!
En cuanto Mikan grito aquello y subió la mirada, Natsume sujeto sus muñecas con una mano y con la otra sujeto el rostro firmemente de Mikan, quien tan solo quedo en shock por su repentino acto. —Te quitare su repugnancia— Natsume la había atrapado en la pared . El azabache se llameó los labios y torció el rostro de Mikan hacia un lado.
Mikan parpadeo incontablemente—¿Q-qué? —Ignorando a su pregunta, contemplo la silueta de su blanco y delgado cuello. Se acerco hasta que sus labios estuvieron a punto de tocarlo. Saco la lengua y comenzó a lamer aquella parte que Kash había lamido sin piedad.
Mikan se estremeció al instante. Había sido inesperado y había sido muy diferente a lo que sintió haya arriba. La lengua de Natsume fue subiendo hasta llegar a la barbilla de Mikan fue cuando se detuvo y miro seriamente su expresión.
Ella estaba llorando. —Déja…—Alcanzo a susurrar, pero Natsume no espero más y unió sus labios con los suyos tal como aquel Kash.
Su lengua se hace paso a través de la boca de Mikan, ambas respiraciones comienzan a agitarse, al igual que la suya. Natsume amasa y moldea , introduciéndose en la boca de ella. Se palmean los dientes y las encías, al igual que los paladares. Un gemido sale de la garganta de Mikan cuando la lengua de Natsume recorre como animal toda su boca. No sabía si quería detenerlo o dejarlo continuar con aquel beso. La estaba consumiedo. Un beso que desenfrenaba a ambos chicos. No se escuchaba nada más a excepción de sus respiraciones agitadas.
Quiero disculparme por no poder actualizar anteriormente, cosas personales u.u, pero ya me inspire nuevamente LOS AMO A TODOS ESPERO QUE LO HALLAN DISFRUTADO.
