Capítulo 24

-/-/- UN NUEVO FUTURO -/-/-

-¡¿Hermanos?!- la rubia no entendía nada de lo que pasaba.

-Creo que lo mejor será sentarnos para poder estar más cómodas.

Serena se acondicionó en una silla, al igual que su "tía". El incómodo silencio se hizo presente pero una de ellas tenía que interrumpirlo.

-Un año antes de tu nacimiento mi padre, tu abuelo, falleció…

--- Flash Back ---

-Ahora sólo quedamos tú y yo, hermano.

-Sí pequeña, nos quedamos solos.

-De ahora en adelante tendremos que cuidarnos. Quisiera que me comprendieras…

-Sabes que mi respuesta es y siempre será no.

-Pero Kent… ¿no te importan mis sentimientos?

-¿Y no te importan los míos?

-No es lo mismo.

-Para mí sí. Eres mi única hermana Haruka y tus ideas deben estar mal.

-No son ideas, son sentimientos, ésa es la diferencia.

-Mi respuesta sigue siendo no. Te adoro pero no aceptaré eso nunca. Hemos hablando muchas veces de esto. Lo que pretendes es antinatural.

-Si al menos me escucharas…

-No estoy dispuesto q escucharte.

-Kent, al menos sería feliz. Tanto como tú lo eres con la chica que me has contado, ahora que aceptó ser tu esposa- dijo con lágrimas en los ojos.

-Si papá estuviera aquí, volvería a fallecer.

-No digas eso… me lastimas.

-No es mi intención pero agradezco el que no se haya enterado de esto… He tomado una decisión.

-¿Decisión?- la determinación en los ojos de su protector le daban un poco de miedo.

-Te mandaré al Colegio Santa Martha en Inglaterra.

-¡Eso es muy lejos!

-Al menos ahí podrás olvidar todas esas ideas que traes en la mente.

-¡No son ideas Kent!

-He hablado Haruka, aún eres menor de edad y estás bajo mi tutela.

-Eso no te da derecho a decidir mi vida.

-Pero sí tu educación. Algún día me lo agradecerás…

-No lo creo.

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-Después de eso, me fui a Inglaterra durante 16 años. Años en los que Kent me visitó sólo lo indispensable. Crecí sola y lejos de mi familia. Después de ese tiempo regresé y me enteré de que habías nacido y tenías 15 años, traté de verte pero él me lo impidió…

--- Flash Back ---

-Tengo derecho, es mi sobrina.

-Serena no te conoce.

-¿Nunca le has hablado de mí? Kent eso no es justo.

-No dejaste de lado tus ideales, ni aún recibiendo la mejor educación.

-El amor no es lo mismo que un conocimiento, entiéndelo.

-Sólo he de decirte y aclararte que no quiero que te acerques a mi familia.

-¿Por qué?

-Por que no saben que existes.

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-Ese día me enojé muchísimo con mi hermano, le grité como nunca y le reclamé lo injusto que era conmigo sólo por tener gustos diferentes. Me alejé de él e incluso dejé de utilizar el apellido Tsukino, cambiándolo por el materno para que nadie sospechara que éramos familia y mucho menos que había regresado.

Pasó el tiempo y logré independizarme, como él lo dijo, gracias a los estudios que había realizado no me fue difícil conseguir trabajos particulares de maestra de contrabajo. Un día iba al Conservatorio para solicitar empleo como maestra fija y…

--- Flash Back ---

-Debo apresurarme, no puedo llegar tarde a la cita.

Cuando la chica iba rápidamente debido al retraso, se topó con alguien en el camino, fue tan brusco el golpe que sintió que había hecho caer a alguien, y sólo reaccionó ayudándola y evitando que cayera al suelo.

-¿Te encuentras bien?- miró expectante a la chica que casi tira.

-Sí, muchas gracias.

-Me alegra mucho, disculpa iba distraía- en cierto modo, no podía dejar de verla.

-Sí, yo también lo iba. Por cierto, soy Mitchiru

-Yo soy Haruka- le extendió la mano y al contacto sintió como su piel se erizó por completo.

La vio alejarse con su amiga de cabellos largos y azules. Se dirigió al Conservatorio y después de una extenuante entrevista, fue aceptada como maestra de un grupo pequeño. En ocasiones se encontraba con la chica, que al parecer era un prodigio.

-Hola

-Hola, Haruka- dijo la chica que estaba sentada en un silloncito afuera de un aula.

-Veo que recuerdas mi nombre. ¿Qué haces aquí afuera?

-Pues es que tengo miedo a entrar…

-¿Miedo?

-Verás, hoy habrá una prueba muy importante y creo que no podré dar una nota… no soy lo que todos creen y tengo miedo a defraudarlos.

-Muchas veces no somos lo que las demás personas esperan pero debemos actuar simplemente como lo que somos y no como lo que los demás quieren, piénsalo y da lo mejor de ti misma allá adentro, sino puedes dar la nota lo intentarás la próxima vez, lo mejor que puedes hacer es dar el corazón en todas y cada una de las cosas que hagas.

-Gracias Haruka.

-De nada, anda entra y da lo mejor.

-Si obtengo buenos resultados te estaré agradecida.

-Si lo haces podremos ir a tomar un café o a dar un paseo un día de estos, ¿te parece?

-Es una promesa.

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-Ella jamás supo nada, no supo mi verdadera identidad ni mucho menos que tenía una sobrina. En verdad pensé que no iba a conocerte, de echo no planeé nada, no quería desobedecer a mi hermano, no porque me diera miedo, sino porque sabía que te iba a lastimar y aunque no lo creas te adoré desde que supe de tu existencia.

-¿Pero papá jamás se doblegó?

-No Serena… no lo hizo.

---Flash Back ---

-Nunca sabrá quién eres.

-Pero eso es muy injusto Kent, no puedes callar mucho tiempo quién soy en verdad Serena tiene que saber que yo soy su…

-¡Cállate! Una mujer como tú no puede estar involucrada ni conmigo ni con mi hija.

-Pero Kent, no hagas esto.

-Te pregunté que a quién preferías, me dijiste que tu vida y te la estoy dando. Eres libre de hacer lo que se te antoje.

-No, no por favor. Sabes que adoro a esa niña, la amo más que a nada en el mundo.

-¡No digas mentiras Haruka! Amas mucho más tu libertad y tu 'forma' de vida. Ya te dije, no te le acerques.

-¿Y qué harás cuando pregunte sobre mi?

-Eso no pasará.

-¿Qué?

-Nunca sabrá sobre ti. Entiéndelo.

-No podrás tapar el sol con un dedo, nunca podrás.

-Tal vez no, pero al menos lo intentaré.

-Kent…

-Está decidido. Vete y no vuelvas.

-Quiero que ella lo sepa, quiero que sepa quién soy.

-Haremos un trato, más bien una promesa.

-¿Cuál?

-El día que yo muera, sabrá la verdad. Sólo hasta ese día. Es eso o nada.

-De acuerdo… como lo digas.

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-Promesa… ¿te hizo hacer una promesa?

-Serena no veas a tu padre como un hombre injusto porque no lo fue. Defendía sus ideales y sé que mi situación no es nada fácil de aceptar y mucho menos por la familia. Sé que nos separó durante mucho tiempo pero jamás podría reprocharle nada, lo amo y sé que él también me amó a mí, sino hubiera hecho cosas muy diferentes a las que hizo. Todos estos año me sirvieron para darme cuenta de muchas cosas y valorar a las personas que están con nosotros, jamás podría haberle deseado mal a mi hermano porque siempre me protegió y aunque no lo aceptaba, sé que se preocupó por mí iual o más de lo que me preocupaba por él.

Las palabras de Haruka estaban llenas de amor, un amor que ella no concebía y supo que de alguna forma su tía tenía razón. Muchas veces tenemos elecciones no adecuadas pero asé es la vida y tenemos que aceptar esos errores y sus consecuencias.

-No sé lo que yo hubiera hecho en su lugar, tal vez rechazarlo igual que lo hizo conmigo o quizá no. No sabremos nuestra reacción hasta que nos encontremos en una situación similar. Mi hermano hizo lo que creyó mejor para mí y para ustedes.

-Pero yo hubiera querido saber de ti mucho antes…

-Sí mi pequeña pero nos tocó conocernos así…

--- Flash Back ---

-¡Ay no, está lloviendo!- decía una niña rubia de escasos 15 años que iba caminando por la acera rumbo a la oficina de su padre al otro lado de la ciudad.

-¿Quieres que te lleve linda?

-No sé quién eres…

-Mi nombre es Haruka. No te haré daño, sólo quiero resguardarte de la lluvia, estás muy mojada.

-Pero no debo subir con chicos.

-¿Piensas que soy un chico? Jajajaja, en realidad soy mujer. Anda sube- ante la insistencia y la extraña confianza que le inspiraba esa mujer, subió al automóvil.

-Y dime… ¿A dónde te llevo?

-A las oficinas de la zona minera.

-Me imagino que debes trabajar ahí, aunque eres muy joven para hacerlo.

-En realidad no, ahí trabaja mi padre.

-Entonces debe ser una persona importante.

-Pues no lo es tanto…- dijo Serena un poco desconfiada.

Rápidamente llegaron, en realidad no estaban tan lejos del lugar y a decir verdad, la joven conductora era muy veloz aún estando las calles mojadas.

-Por cierto no me has dicho tu nombre- le pidió al bajarse del auto.

-Soy Serena- por un instante el nombre le sonó conocido pero si era ella sería demasiada coincidencia.

-¿Serena?- dijo aún no saliendo de su asombro.

-Sí, Serena Tsukino. Muchas gracias Haruka, espero poder devolverte este favor.

-Claro…

No pudo decir más, vió cómo su sobrina se adentraba en la oficina y no podía desacelerar el ritmo de su corazón. Latía muy rápido. Sin imaginarlo había estado cerca de su familia, de la niña que, desde que supo de su existencia, adoró con todo su corazón y más al saber que se parecía a su abuela, es decir, la madre de Haru a quien siempre admiró por ser una dama que le brindaba más amor del que pudiera haber pedido.

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-Entonces lo supiste desde el primer día.

-Sí. Desde ahí traté de frecuentarte, de saber más de ti, de mi pequeña sobrina. No sabes las ganas que tenía de decírtelo pero sabía que si lo hacía ibas a sufrir, además siempre tuve la esperanza que fuera tu padre quien te lo dijera, pero…

-No tuvo esa oportunidad…

Las dos quedaron calladas, ahogando en silencio el dolor que cada una sentía. Serena no aguantó más y se abalanzó contra Haruka, en su regazo lloró amargamente como no lo hacía desde que era pequeña, la mayor la tomó entre sus brazos y lloró junto con ella, no sabía si era de felicidad por al fin revelar su secreto y recibir el cariño por ser quien era o de tristeza al saber que tal vez Kent había dispuesto la separación de las dos.

La incertidumbre llegaba poco a poco, y las dos se separaron. Abrieron la puerta y dejaron pasar, nuevamente, a los asistentes a la lectura del testamento.

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-Entonces sí fuiste.

-Déjame sola Jedite.

-Mina, debemos hablar.

-No quiero hacerlo, en verdad estoy bien.

-Te conozco y sé que no estás bien.

-No me conoces, ya no…- esto último lo dijo con aires de nostalgia, lo que lo preocupó más de la cuenta.

-Mina, eres mi hermana y te quiero, por favor… ¿Qué te ocurre?

-Si tan sólo yo lo supiera…

-Creo que lo mejor es que hagas un viaje, te distraigas, no debes pensar en nada sólo vivir tu presente. Han sido demasiadas emociones en muy corto tiempo y es eso lo que te está afectando.

-Supongo…

Jedite abrazó a su hermana infundiéndole el calor que anhelaba, el abrazo que necesitaba se lo dio la persona que menos imaginaba pero a quien más amor le profesaba en esos momentos tan difíciles.

-Gracias Jedite.

-¿Y eso por qué?

-Por ser mi hermano y a la vez, mi mejor amigo.

-Creo que debo dejarte sola un rato, descansa princesa.

-Sí, te quiero.

-Yo más mi niña.

La chica se encerró en su cuarto, se tendió en la cama para poder reflexionar sobre los acontecimientos de los últimos días, de pronto quiso sumirse en un sueño, pero los recuerdos de la primera y única vez que estuvo con Artemis vinieron a ella y de una vez se levantó con la firme decisión de seguir el consejo que le había dado Jedite.

---Flash Back ---

-Hola

-Hola… pensé que no vendrías.

-Lo sé yo tampoco me explico cómo es que llegué aquí.

-Creo que es tiempo de aclarar muchas cosas.

-No creo que haya mucho qué decir. Me has dicho y acusado de todo y en verdad, sólo he venido para finalizar y sacar esto de una vez por todas de mi vida.

-Creo que será mejor que te sientes, al menos tomemos un café.

-De acuerdo.

Tú viviste en mis brazos el momento perfecto

que daría la vida.
Un instante sagrado que es más fuerte que el tiempo
y que mil despedidas no pueden borrar.

-No veo que me digas nada nuevo, creo que me equivoqué al venir aquí.

-Mina…- dijo al instante que se levantó de la mesa, sujetando su muñeca con el fin de que no se fuera.

-Creí que para ti iba a ser Lilyet.

-Serás quien tú quieras, es no cambia lo que siento por ti.

-¿Y qué es lo que sientes?

-Yo…- al no oír respuesta, salió decididamente del lugar. Él fue tras ella, la tomó de la cintura y la besó apasionadamente infundiéndole vida en esa caricia.


Y si un día el destino nos llevó por caminos

que tal vez no se encuentren jamás.
A pesar del adiós, me haces falta mi amor
y por eso no vas a olvidar.

-Artemis…

-Una sola vez, déjame demostrarte que te amo, no sólo decirlo con palabras, te amo Mina, en verdad lo hago.

-Ya no puedo creerte…

-Sé que te fallé en el momento que más me necesitaste, ahora comprendo que no fue nada fácil darte cuenta de lo que estaba recuperando y a la vez perdiendo.

-Artemis…- la chica lloró de felicidad al escuchar las palabras que había rogado oír. Al fin la comprendía y pensó que tal vez había una esperanza para ambos.


No me vas a olvidar, no vas olvidar
si el recuerdo hoy hiere
olvidar duele más; me recordarás y me llamarás
en las noches tan largas de la soledad.
No me vas a olvidar, no vas olvidar
pues sólo conmigo tú podías volar.
Siempre en tu mente estoy al hacer el amor
¡cómo crees que vas a olvidar!

-Bienvenida.

-A pesar de todo el tiempo que pasé aquí jamás había entrado a tu habitación, es muy bella.

-Pues en realidad la que la mantiene bella es el ama de llaves.

-Jajaja, eres un tonto- le dijo poniendo su frente contra la de él.

-Pero soy tú tonto.

-Eso aún no me convence.

-¿Puedo convencerte yo?

-Inténtalo…

Las caricias se hicieron presentes, culminando en una entrega de amor. Ambos estaban maravillados de la experiencia vivida y a decir verdad él fue quien cayó rendido.


Yo sé que muchas veces
tú lamentas el precio que pagaste por tu libertad;
que cada nuevo amor te recuerda a mi amor
y que nunca pudiste olvidar.

Mina se levantó de la cama y buscó alguna prenda con la cual tapar su desnudez. Escogió la camisa de artemis, no por ser una prenda impregnada con su olor, sino por ser la que estaba más al alcance de su brazo. Salió a la terraza y con el viento en su mejilla pensó en que su futuro iba a cambiar, aunque jamás imaginó de qué manera.


No me vas a olvidar, no vas olvidar

porque nunca nadie supo amarte igual,

no podrás olvidar la entrega total mas allá del miedo y del qué dirán.
No podrás olvidar que amarnos, no más,

era suficiente y era tan real

para ti el amor será siempre tu amor

¡cómo crees que vas a olvidar!

Después de regresar a la cama y dormir un poco, escuchó ruidos en la parte de abajo, no sabía cuánto tiempo había estado en la terraza y mucho menos cómo había regresado al lecho, fue hacia las escaleras para presenciar la escena que más le rompería el corazón.

-Deja que pueda explicarte, por favor.

-No tienes nada que decirme ya, esto se acabó, en verdad se acabó.

-Puedes decirlo, pero al menos deja que te explique.

-Ya no, ayer pude querer que me lo explicaras pero al llegar aquí me doy cuenta de todo. Me dejaste plantada y ahora entiendo el porqué…

Pudo reconocer la figura de la mujer, era la misma con la que lo habías visto en varias ocasiones y ahora estaba ahí gritándole, entonces sus sospechas sobre un romance entre ellos dos eran ciertas. Estaba esperando que le dijera que había regresado con ella, que había ido una equivocación tratar de olvidarla, que le diera su lugar pero eso nunca pasó…

-Hasta nunca, Artemis.

-Setsuna espera…

El sonido de la puerta azotando contra el marco fue terriblemente estruendoso. La chica se aferró al barandal para no caer de él, se sentía mal, había visto cómo le había rogado a otra mujer, ni siquiera lo había hecho cuando trató de hablar con ella en esa ocasión. Tomó una determinación e hizo una pregunta esperando una respuesta que obviamente no llegó.

-Lo mejor será ir a cambiarme.

-Sí, es lo más prudente, por ahora…

Subió a su cuarto y lloró largamente por lo que había ocurrido sin haberlo premeditado. Esas palabras dulces la habían envuelto y la habían hecho ir a ese lugar, a ese maldito café. Se juró a sí misma no volver a verlo pero debía hacerlo por última vez, de lo contrario podía haberse arrepentido para toda su vida.

-Creí que me amabas pero ahora veo que en verdad sólo puedes amarte a ti mismo y a tu ego. Fui ciega, Artemis. Destrozaste el corazón de una mujer y no te importó en lo más mínimo y yo… yo también estoy sufriendo y no te das cuenta, eres demasiado egoísta para darte cuenta de eso. Lamento haberte conocido… este fue mi adiós. Hasta nunca.

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Al terminar de pensar y recordar, se sumió en un sueño profundo y dejó las cosas a un lado de su cama. Pronto terminaría de empacar y tomaría un nuevo rumbo.

-No me olvidarás, porque yo tampoco podré hacerlo… pero juro que moriré en el intento.

-//-//-//-//-//-//-//-

-Darien, debes entregar este paquete a la casa de los Kou.

-¿Kou?- ese apellido le recordaba a Seiya pero también al hombre que al parecer tenía tratos con Rubeus, pero aunque siempre sospechó que era quien quería acabar con los Tsukino, nunca pudo saber si sus sospechas eran verdad.

-Sí, se lo debes entregar a Calyce Kou.

-¿La madre de Seiya?

-Sí, al parecer sabes quién es, pero sí debes entregárselo a ella.

-De acuerdo.

Durante el camino a esa mansión, recordaba la sonrisa y el aroma de Serena, el aroma que esa noche dejó en él…

--- Flash Back ---

-Serena…

-No… papá… mamá… George…

-Serena, princesa mírame a los ojos, por favor, vuelve en ti.

-Papá… mamá… George…

-Mi amor…- Serena estaba en un estado de shock. Su aspecto era de verdadero terror. Él la abrazaba pero no respondía -Serena… háblame- al parecer nada activaba la conciencia de la rubia y Darien sólo atinó a besarla.

-Da…ri…en- dijo entre cada respiro que le permitió dar el chico.

-Al fin- la abrazó y lloró con ella por el trago amargo por el que había pasado.

Darien poco a poco iba dándole ligeros besos en los hombros y en las mejillas inyectándole vida. Serena se sentía extraña y respondía brindando caricias en el torso del joven y en su nuca. Sentía una electricidad nunca antes experimentada y no quería que terminara ahí.

-Serena, no… espera amor- Darien comenzaba a ponerse nervioso ante tales caricias.

-Darien- se detuvo mirándolo fija y decididamente –puedo morir y no quiero…

-Serena no digas eso…

-En verdad, creo que la única que falta por morir, soy yo.

-Mi amor…- el joven la abrazó y comenzó a besarla, debía de alguna forma hacerle olvidar todos esos pensamientos negativos que la estaban invadiendo poco a poco.

-Darien quiero estar contigo, no quiero separarme de ti, ahora eres lo único que tengo.

-No soy lo único, están tus amigas, ellas se preocuparán por ti. No soy lo único mi amor, hay gente que te quiere.

-Pero quiero estar contigo…

-Primero debemos saber quién hizo esto.

-No quiero saberlo, no quiero recordar, no quiero…

-Tranquila… calma- la recostó en su cuello y comenzó a susurrarle una vieja canción que conocía… todo con el fin de tranquilizarla.

Juré que no iba a verte
mucho menos a enloquecerme;
pero no sé que has hecho en mí,
es tu veneno que lentamente
se apodera de mis deseos
y me ahogan todos tus besos
no puedo hablar, sólo sentir
como estremeces todo mi cuerpo.

-Darien… en verdad quiero que sepas que te amo- dijo mientras empezaba a helar el ambiente.

-Estás temblando amor, lo mejor será encender una fogata.

-No quiero que te vayas.

-Sólo saldré por unos troncos, aquí traigo un encendedor. Quédate tranquila.

Salió unos minutos y después de un rato la fogata ya estaba encendida.

-Tardaste…

-No es cierto, mentirosita.

-Pensé que te había pasado algo…- dijo con tristeza, sumiéndose en sus rodillas, ya que estaba sentada abrazando sus piernas como un niño asustado.

-Sere…

-Darien creo que jamás podré volver a sentirme segura, además creo que todo es una pesadilla, creo que esto es un mal sueño, que despertaré y mañana todo será igual. Veré a Luna llevándome el desayuno, bajaré y veré a mamá alimentando a George y a papá alistándose para salir de casa. Me darán el beso de los buenos días y todo estará bien… todo debe estar bien…

-Amor… que más quisiera decirte que todo esto es una alucinación pero desgraciadamente no puedo decírtelo… debes ser fuerte, ahora tu familia está más allá que todos nosotros y no quisieran que te sumieras en el miedo constante. Debes ser fuerte, debes hacerle frente a esta situación y salir airosa de esto.

-No creo ser fuerte, no creo poder con este dolor…

-Yo sé que sí, yo confío en ti y sé que no soy el único que lo hace…


Y tú bien sabes que no fui yo;
no es culpable la situación.
Que quede claro por esta vez
que sólo eres tú, solamente tú…

-¿Confiar?

-Serena te lo repito, no soy el único que te quiere, hay personas que te han llegado a apreciar de muchas maneras diferentes.

-Mis amigas…

-Y no sólo ellas, aunque no me guste reconocerlo, también Seiya.

-Seiya...

-Ese chico se ve que te quiere sinceramente, aunque yo soy quien te ama con todo su corazón y haría lo que fuera por ti.

-¿Lo que fuera?

-Incluso arriesgar mi vida o…

-¿O qué?

-Alejarme de ti, si tu vida a mi lado corriera peligro…


La que con dulzura entiende mis palabras y ama mi locura,
la que me domina con una sonrisa, pintada en sus labios,
la que entrega todo sin pedirme nada, sólo que la ame,
la que en silencio logra todo en mí
sólo con un beso.

-No quiero que te alejes… nunca.

-Ni yo quiero hacerlo.


Quisiera vestir tu cuerpo
de caricias que llevo dentro
y disfrutar un poco más hasta perderme por un momento.

-Darien…- Serena comenzó a besarlo en el cuello y en la oreja, las partes más sensibles de cualquier hombre.

-Se..re..na- no pudo contenerse más y comenzó a corresponder a cada caricia que le imprimía su novia. Depositaba tiernos y cariñosos besos en el cuello, manos y brazos de Serena.

Poco a poco la fue recostando en el suelo de esa cueva que cada vez era más acogedora para ambos. La fogata era testigo del amor que se iban profesando, de las caricias que iban explorando cada rincón de sus cuerpos, aunque fuera con las ropas encima. Ninguno de los dos se atrevía a admirarse sin ella, aunque con el calor que iban desprendiendo las ganas no les faltaban.


Y tú bien sabes que no fui yo;
no es culpable la situación.
Que quede claro por esta vez
que sólo eres tú, solamente tú…

-Esto… está mal… no es… lo correcto- decía Darien mientras el aliento le faltaba.

-Pero… es lo que… ambos… queremos…

-Pero no así… Serena… no así- no podían separarse, ya no. Serena cada vez estaba respirando más y más fuerte y Darien no se quedaba atrás.

Finalmente él se recostó encima de ella pudiendo sentir nuevas sensaciones y emociones con cada roce y contacto de su piel. Sus manos se entrelazaron y sus besos fueron más lentos y más profundos. Querían amarse no con la fiereza de cualquier relación, sino con la ternura y el amor de la primera vez… la primera vez de los dos.

-Darien yo… yo soy-Serena estaba demasiado apenada como para poder pronunciar que aún no conocía esa forma de querer.

-Serena… yo tampoco soy un experto en esto… más bien diría que soy novato…

-Eso quiere decir que…

-Jamás he estado con alguien, y por eso… he de confesarte que tengo miedo de que vayas a arrepentirte de esto…

-¿Por qué mi amor?

-Porque esto no es un palacio, porque esto no es lo que tú mereces, porque esto…

-Shhh. Porque tú eres lo que más amo y esto es lo que quiero… entiéndelo. Quiero ser tuya, quiero saber que me amas tanto como yo.

-Eso jamás lo dudes, jamás…

La que con dulzura entiende mis palabras y ama mi locura,
la que me domina con una sonrisa, pintada en sus labios,
la que entrega todo sin pedirme nada, sólo que la ame,
la que en silencio logra todo en mí
sólo con un beso.

-Te… amo…

-Y… yo… a… ti...

La unión fue tan hermosa como la primera vez que cualquier mujer y cualquier hombre (si es que lo hacen) podrían soñar. El amor no es algo que se pueda narrar o escribir, la acción de amar a una persona va más allá del tiempo y el espacio, el olor de la piel de ésa persona especial que está destinada para ti nunca podría explicarse, sólo puede olerse, sentirse, amarse... y ellos dos estaban más allá de cualquier amor, más allá de cualquier miedo. Eran uno sólo ser, un solo corazón a partir de ahora y por siempre.

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-Te amo mi niña, pronto podremos estar juntos de nuevo… te lo juro.

Darien se dirigió directamente a casa de los Kou. Al entrar a sus dominios se veía un lindo panorama, sólo ennegrecido por el corazón del dueño de todo eso. Por un instante esbozó una sonrisa, tal vez Serena estaría ahí, pero la sorpresa que se llevaría ese día sería aún mayor.

-Buenos días. Vengo a entregar un paquete a la señora Calyce Kou.

-Sí, puede pasar, espere en la recepción ahora le digo que venga.

-Muchas gracias.

El ama de llaves fue por la señora que se encontraba en su habitación mirando la misma foto de siempre. Se arregló un poco, ya que estaba llorando y bajó a la recepción.

Darien estaba sentado intranquilo tratando de ver a todas partes, tal vez Serena estaba por ahí pero al parecer no se encontraba en casa.

-Me dijeron que vino a dejarme un paquete.

-Así es, señora.

La mujer palideció al ver a ese hombre tan apuesto frente a ella, él por su parte la vio a los ojos, tratando de reconocerla, sabía que la había visto en algún lugar… en algún sitio pero no recordaba dónde.

-Darien…

De pronto, al ver los ojos implorantes de la mujer, recordó lo que años atrás pasó…

--- Flash Back ---

-Mami, mira el globo…

-Darien no te alejes mucho, ven acá corazón.

-Sí, mami...- el pequeño jugaba alegremente con el globo, hasta que se le rompió y comenzó a llorar.

-¡Darien!- la bella dama se acercó a él, si algo le partía el corazón era ver a su hijo llorar.

-Hijo, no te preocupes, compraremos otro, no llores más…

-Pero… ese… era… mío- decía el pequeño entre sollozos.

-Espera aquí, iré a ver al globero, quédate aquí.

-Sí- Darien trataba de secarse las lágrimas, cuando regresó con un enorme globo rojo, su madre le dio un enorme beso…

-Darien… jamás me juzgues, te amo con todo mi corazón pero… lo lamento tanto… te llevaré siempre conmigo, mi amor- la bella señora lo cargó nuevamente y lo dejó sentado en esa banca, para después irse y nunca más volver…

--------

-Tú eres…- los ojos de Darien no cabían de asombro, la mujer que amó y odió por años estaba ahí, nuevamente frente a él.

-Darien… deja que te explique- ella trató de acercarse y tocar su rostro pero la mano firme del joven en su muñeca se lo impidió.

-Sólo vine a entregar este paquete señora. Si no hay más encargos, me retiro- se dio la media vuelta pero el llamado de esa mujer lo hizo detenerse.

-¡Espera hijo!- anhelante la mujer lo llamó, quería que le dedicara una mirada más…

-Su hijo la está esperando en el parque con un globo rojo, su hijo dejó de amarla ese día cuando se cansó de llamarla y no regresó.

El chico salió de la casa, se subió al automóvil sin rumbo fijo. No sabía qué pensar, no sabía nada…

La mujer por su parte, subió y tomó nuevamente la fotografía que escondió y abrazó cada una de las noches de esos 17 años.

En la imagen estaba una mujer de escasos 20 años cargando a su pequeño hijo de apenas un añito. El niño tenía la cabellera negra y los ojos cerrados, al parecer estaba sumido en un profundo sueño.

-Mi amor… perdóname Darien.

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Bienvenidas a….

La CoNeJa ReSpOnDe

¡¡¡Ah que buena chica soy!!! Otro secreto revelado que nadie se esperaba!! Me siento muy feliz por el rumbo que poco a poco se vislumbra. Muchas han de estar felices por lo de Sere y Darien y otras creo que no tanto… espero sus opiniones pero así pasó jajajajaja. Esa Calyce que dejó botado a nuestro bombón, al menos ya conocen a la suegra!!! Jajajajaja. Este capi fue muy revelador y aclaratorio en muchas cosas. Debió llamarse el capi de los Flash Back's jajajaja lo sé, pero en vd ya necesitaba poner algunas cosas claras. Ahora empieza la tercera temporada (ay me siento serie estadounidense jajaja) pero debo decirles que ya es la última n.n. Espero sus reviews, las kiero muchísimo a todas y aclararé, masivamente, algunas dudas dudosas que imperan por acá…

Sí, la Minimusa es mi creadora de maldad personalizada jajajajaja.

Pues Serena si se quedó con la cosa pero en la misma casa, no confundéis.

Ya especifiqué lo que pasó con Mina y Artemis…

Espero que esté un poco más claro el porqué no la dejó estar con Serena. En el próximo capi me explayo más.

Mitchiru ya llega… en uno de los próximos capitulos jajajaja

Darien no desaparece, mi bombón se queda con nosotras ¡viva viva!

Angie el apodo salio de tu nombre…. Angui… lita jajajajaja uno más para la Conny's apodos animal's collection (sino es así disculpen no sé mucho ingles pero la esencia y la risa no se las kita nadie jajajajajajajaja)

Aquí está la reacción de Serena para júbilo de muchas n.n Espero que les haya agradado.

Sí, lo de Don Cosa aún tardará en enterarse, antes deben plantearse muchas cosas. Créanme que de ahora en adelante veremos a una Serena muy diferente.

Suyi, el regalo me lo puedes enviar a Veracruz, yo lo recibo jajajaja.

Ydi… ya hubo derramamiento de miel ntp jajajaja

Esperen muchas sorpresas más pq van en aumento n.n

Hasta aquí les dejo. Me retiro a descansar después de haber ido a la alberkita y al cine jajaja. Les anuncio que el próximo 26 de junio será mi preexamen (calificarán mi tesis) así que espero darles buenas noticias y poder decirles que prácticamente soy…

La CoNeJa LiCeNcIaDa n.n

Xaito!!!! Esperen más de mi!!!

p.d. No se Olviden d mis reviews y grax x todo su apoyo. Soy feliz cada vez q recibo noticias suyas así q dale en el botoncito morado q dice GO abajo, muy cerca de estas palabritas jajajajajajaja. Bexos.