Cap. 24. Para ser honestos…

A la mañana siguiente en el dojo Tendo…

― ¡Akane! Es hora de levantarse―llamo Kasumi a su hermana menor.

Akane abrió sus ojos poco a poco, el clima estaba frio, pero el sol se colaba por su ventana. La chica se levanto después de unos minutos. Era un día especial para la familia, irían a visitar la tumba de su mamá, era un año más desde su fallecimiento.

. . .

En el cementerio

El ritual familiar estaba por terminar, Soun hizo la habitual plegaria, y las jóvenes mujeres adornaron con flores. Cada uno se despidió y al final se quedó Akane un poco más. La última ocasión que visitaron, Ranma había estado allí.

― Mamá…han pasado tantas cosas desde la última vez, perdóname por no haber venido antes―decía la chica―. Si estuvieras aun, seguramente me ayudarías a entender…―hablo con voz temblorosa.

― ¡Akane no te tardes!―la llamo Nabiki a varios metros de allí.

Akane asintió.

― Mamá, hay un muchacho que...bueno, pensé que solo había una persona que me hacía sentir de esa forma, pero con él es diferente, no hay peleas, ni insultos, solo algo que me hace querer verlo más seguido…por otro lado, Ranma, él…―suspiro Akane.

― ¡Akane!

― ¡Ranma!... ¿Qué haces aquí?

El chico de la trenza saco un clavel rojo de su camisa china, se hinco frente al pequeño monumento en la tumba y lo coloco junto a las otras flores. Akane lo observo atenta, llevaba aquel traje negro que hacia resaltar sus ojos azules. Ranma cerró un momento sus ojos y luego se levanto, vio a Akane quien observaba atenta la flor.

― No lo olvidaste…

― Dijiste que era su flor favorita…

Akane asintió.

Ranma se alejo del lugar.

― Espera―lo detuvo Akane. El chico parecía más serio de lo normal.

― Tendremos una comida especial, ¿quieres venir?

― …

― ¿Ranma?

Las hermanas y Soun se acercaron. Tras ellos venia Aoi con un Ramo de flores blancas.

― Ahora, no creo que sea necesario…―dijo Ranma haciendo una reverencia para los Tendo y se alejo del lugar.

― Saotome…―dijo Aoi sin girar su mirada al ver la figura de Ranma pasar al lado.

Ranma se alejo con las manos en sus bolsillos.

"Ranma…"―lo llamo Akane internamente.

Akane…para tu mamá―interrumpió Aoi el pensamiento de la peliazul ofreciendo las flores.

. . .

. .

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Más tarde…

La familia Tendo comía en silencio.

― Que lastima que Ranma ni Aoi pudieron acompañarnos―comento Kasumi.

― Es verdad―apoyo Nabiki mirando el techo―. De hecho, entre menos vemos a Ranma, más vemos a Aoi, ¿no te parece Akane?... ¿Akane?

― ¿Cómo?―salió Akane de sus pensamientos.

― Has estado bastante distraída hermanita…normalmente pensaría que es por el excuñadito, pero ahora no estoy tan segura por quien sea.

Akane se sonrojo al instante:

― ¡No digas tonterías Nabiki!―se incomodo Akane.

― Akane…espero que ahora que tienes libertad de elegir a tu prometido, tomes la mejor decisión, lo único que quiero es verte feliz…también lo hubiera querido tu madre…―hablo Soun con seriedad.

― Papá…―tembló la mirada de Akane.

― ¡Pero no te tardes demasiado!―lloriqueo después el patriarca escondiendo su llanto en su brazo.

― Papá, ya no llores, Akane ya es mayor y sabrá que hacer―consoló Kasumi.

― A este paso el dojo se quedara sin heredero y podré venderlo para viajar por el mundo, jajajaja―comento Nabiki provocando más desconsuelo en Soun.

― ¡Akane por favor! ¡Decídete pronto!―se quebró Soun.

― Ya decía que no era normal en ti papá―decía Akane con una gota de sudor en su frente.

. . .

Habitación de Akane.

― ¡Akane! ¿Qué pasa contigo? He estado llamando a tu puerta y no contestas.

― ¿Eh? Nabiki ¿Qué sucede?―gira Akane su silla para observar la figura de su hermana.

Nabiki se recuesta en la cama.

― ¿Así que ahora es Kinomoto quien ocupa tus pensamientos?―pregunta directamente.

― ¿Qué dices?―esquiva Akane girando nuevamente su silla.

― Vamos Akane, no lo niegues, desde que llegaste de tu viaje te has interesado bastante en Kinomoto, todos pensamos que habías ido en busca de Ranma, ¿Qué fue lo que te hizo cambiar de opinión?―hablaba Nabiki con la mayor familiaridad del mundo.

― ¡Nabiki! No sé de qué hablas.

― Esta bien―se levanto la hermana de la cama―. ¡Ranma estás aquí!―alzo la voz señalando a la puerta.

― ¡Ran…!―se giro Akane de inmediato para descubrir la entrada vacía.

― Lo ves…

― ¡Nabiki!

― Hermanita, he visto tus reacciones cuando se trata de Ranma y Aoi, es normal que te gusten otros chicos, dado el tipo de relación que has llevado con Saotome…

― N-Nabiki…

― Aunque para ser honestos, el cuñadito tiene un fiasco de personalidad, es arrogante, pretencioso, se comporta como un niño…

― ¡Nabiki! Basta, crees que no lo sé…―se gira Akane nuevamente hacia la ventana.

― ¿Y también sabes que se preocupa realmente por ti, aunque no lo demuestre?

― Yo…―se colorearon las mejillas de la hermana menor.

― Pero, si me preguntas a mí, creo que Aoi es bastante interesante, ¿no?

― ¿Qué?―no se termino recuperar Akane.

― Cualquiera de los dos está bien, tan solo necesitas darte cuenta…―dijo la hermana despidiéndose haciendo un ademan con su mano.

― ¡Esa Nabiki!―trato de recuperar la compostura. Su hermana la ponía en situaciones bastante incomodas, sin embargo, no estaba equivocada del todo. Lo que había pasado con Ranma la última vez que intento conocer lo que pensaba no resulto del todo bien…

FLASH BACK

Después de mucho pensarlo, la peliazul salió del dojo para dirigirse a la casa de Ranma.

Durante todo el camino practicaba lo que le iba a decir. El viaje al templo Ise había sido bastante ajetreado y no tuvo oportunidad de volverle a preguntar. Finalmente se había decidido a intentarlo de nuevo.

Apenas y se acerco a media cuadra y observo tres figuras bastante conocidas peleando afuera de la pequeña casa.

Son ellas… ―se fastidio al reconocer a los tormentos de Ranma―. Observaré un poco―se coloco detrás de un poste.

¡Ranma! ¡Decidir quién preparar el desayuno de una vez!―lanzo Shampoo uno de sus bomboris contra el pelinegro quien rápidamente esquivo.

¡Ran-chan decide ya!―lo atacaba igualmente Ukio.

¡Ranma-sama, no estoy dispuesta a compartir la cocina con estas dos plebeyas!―dijo Kodachi quien logro aprisionar el tobillo del judoka con su lazo haciéndolo caer de bruces.

Nodoka observaba preocupada desde la puerta al lado del panda.

¡Qué vergüenza, mira que pelear por prepararle el desayuno! ¡Qué patéticas!―mascullo Akane.

¡Ranma! ¡Levántate!―lo alzo Ukio de la trenza prácticamente inconsciente.

Jovencitas, en estos casos será mejor que la futura suegra decida―se acerco Nodoka.

Ukio soltó a Ranma provocando que su cara azotara contra el pavimento. De inmediato la atención de las tres chicas se centro en la matriarca mientras Ranma-kun yacía en el piso.

Aunque…creo que falta Akane, deberíamos incluirla―dijo la señora Saotome con su mano en la mejilla.

¡¿AKANEEE?!―gritaron al unísono las tres mujeres.

¡¿YO?!―se coloreo el rostro de la peliazul quien seguía tras el poste sin ser notada.

Ranma tembló levemente desde el suelo al oír el nombre de su exprometida. No la había vuelto a ver desde que regresaron del templo.

¡Shampoo no entender porque chica violenta tener que ser incluida!

¡Es cierto! ¡Además Akane ya no está comprometida con Ran-chan!

¡Esa plebeya solo sería un estorbo para la destreza culinaria de Kodachi! ¡Jojojoj ojo!

Una vena palpitante aparecía en la frente de la chica Tendo.

Yo creo que estaría bien―puso el panda en el cartel.

Yo pienso igual que el señor panda―sonrió la mamá― ¿Hijo no crees lo mismo?

Ranma se puso de pie con sus ojos cerrados y sacudió sus ropas, mientras el panda sacaba otro cartel con la frase "¿Por qué me llamas Sr. Panda?"

¡¿Acaso Ranma querer que chica del mazo participe?!―interrogo Shampoo.

¡Si, Ranma! ¡No me digas que extrañas a Akane!―cuestiono enfadada Ukio

¡Ranma Sama! Esa Tendo no es nada adecuada para ser tu esposa―sentencio Kodachi.

Ranma escuchaba los comentarios de las mujeres en silencio, Akane permanecía a la expectativa.

¡Ranma querer volver con chica violenta!

¡Akane ya tiene otro prometido, no digas tonterías!

¡Ranma Samaaaaa!

¡ESCUCHEN TODOS!―grito Ranma para llamar la atención.

Ranma…―llamo Akane por lo bajo.

¡Akane no tiene por qué participar en ningún concurso! Ella puede hacer lo que se le dé la gana, además, ¿¡Por qué querría probar yo los asquerosos platillos de esa niña tonta por la mañana?! ¡No necesito que nadie me…! ¡Hey a donde fueron todos!―se sorprendió Ranma hablando solo con los brazos cruzados en un monólogo.

Las 3 pseudoprometidas ya se arremolinaban en la cocina frente a la mirada preocupada de Nodoka.

¡Oigan pero que dem….!

PLAFFFFFF

Un ladrillo cayó del cielo justo en la cabeza del ojiazul dejándolo K.O.

Ese idiota de Ranma…no le intereso en lo absoluto…―dio la media vuelta Akane retomando su camino hacia el dojo― ¡UYYYY, quien lo necesita!―golpeo con furia una pared agrietándola un poco…

FIN DEL FLASH BACK

― ¡Ranma es un torpe! ¡No sé porque sigo pensando en eso!―se auto-reprendio la menor de las Tendo―. Además, Aoi es muy atento y…y…me, ¿me beso de nuevo? ¿Por qué lo hizo? ¡Ni siquiera pude evitarlo! ¡No es correcto que lo haga sin mi permiso, yo..! ¡Tengo que decírselo! ¡Aoi no puede…!

― No puedo…

― ¡Aoi!

― ¡Ohayo! A-chan

Aoi estaba parado frente a la puerta abierta de la recamara de Akane.

"Cuanto tiempo llevara allí"―se preguntaba Akane bastante nerviosa.

― ¿Te refieres a que no puedo besarte sin tu permiso?―pregunto familiarmente.

― ¡A…Aoi! ¡No lo digas en voz alta!―lo jalo del brazo y cerró la puerta de su habitación verificando antes que no hubiera alguien entrometido a la vista.

― ¡Entonces te pediré permiso la próxima vez!

― ¡P-próxima vez!―se puso de un rojo intenso Akane.

― Ja, ja, ja, Akane, lo siento, estaba bromeando, no habrá próxima vez…―dijo Aoi retomando seriedad en la última frase.

"No habrá…"―pensó Akane rápidamente, luego sacudió su cabeza al atraparse pensando en ello.

― No habrá otro beso hasta que aceptes ser mi no…

CUUUiiiiiiiiiii

― Apareció un cerdito negro de la nada lanzándose contra Aoi tomándolo por sorpresa.

― ¡P-chan!―se sorprendió Akane.

Aoi trataba de quitarse al cerdito que ahora rasguñaba su rostro, dio unos pasos en falso tropezando con el borde de la cama. Akane trato de ayudarlo pero tropezó a su vez con una pesa y cayó junto con Aoi al suelo.

Ambos jóvenes se levantaron quedando sentados uno frente al otro. P-chan masticaba el cabello del pelinegro con fiereza. Aoi llevo su mano hacia atrás y desprendió al puerquito.

―Tu mascota Akane, supongo―dijo colocándolo en los brazos de ella.

P-chan le seguía gruñendo.

― ¡Tranquilo P-chan! ¡Aoi, lo siento mucho! ¡P-chan solo se comporta así con…!

― Me imagino con quien Akane…―dijo Aoi evaluando uno de sus brazos con barias mordeduras.

El rostro del ojiverde tenía varias cortaduras cortesía de las pesuñas de P-chan, de una de sus heridas broto un poco de sangre. Akane rápidamente corrió a uno de sus cajones y saco un botiquín para curarlo. P-chan observaba frustrado la escena.

― Cualquiera que te conoce te defiende con fiereza…―comento Aoi recibiendo los cuidados de ella.

― ¿C-Cómo?―se sonrojo Akane.

Aoi sostuvo la mano de la chica a un lado de su mejilla y luego la jalo de repente de la cintura con su mano libre atrayéndola hacia él. Una vez más logro unir sus labios a los de ella.

CUiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Se exalto P-chan y se lanzo nuevamente al rostro del pelinegro. Aoi aprisiono al cerdito entre la cama y una de las almohadas sin romper el momento.

Akane se separo de Aoi unos centímetros―. ¡D-dijiste que ya no lo harías, Aoi…no puedes…!―se exalto intensamente ruborizada.

― Perdón Akane, no pude evitarlo―sonrió el pelinegro.

Aoi se alejo un poco y se puso de pie, tomo al cerdito que seguía forcejeando entre sus manos y lo entrego a Akane quien lo aprisiono en sus brazos para que no lo atacara más.

― Vine a decirte que…mañana quiero que me acompañes aun lugar, Akane. Te veo mañana―se despidió el pelinegro dejando a la chica aun sentada en el suelo con el cerdito en sus brazos.

― "¿Y ahora que hago"?―se dijo a sí misma, con un furioso puerquito entre sus brazos tratando de soltarse para ir tras Aoi.