Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a Colubrina (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.
.- Una historia de Colubrina -.
Capítulo 25
Hermione se despertó con un enorme dolor de cabeza y la repentina gratitud de que los dormitorios de Slytherin fueran oscuros. Después de todo, pensó, había algunos beneficios al vivir en una mazmorra bajo el lago. Se sentó, dejando escapar un inarticulado sonido de protesta por el desagradable movimiento y fue a salir de la cama, para dirigirse al pasillo de la ducha de las chicas sólo para darse cuenta de que había otro cuerpo en su cama.
Entrecerró los ojos mirando al chico muy dormido y muy rubio que tenía una almohada sobre la mayor parte de la cabeza, dejando algunos mechones sueltos que asomaban por los bordes y un brazo colgando de la cama al suelo. Apartó un poco las sabanas y confirmó que estaba completamente vestido, observando con un rápido y nervioso gesto.
Eso fue un alivio. Era mejor que la alternativa.
Hermione intentó reconstruir cómo había acabado en una cama con Draco Malfoy y, si no fuera un aparente misterio, al pensarlo, debería haber dejado de hacerlo en ese justo momento. Que Theodore Nott hubiera hecho de su vaso uno sin fondo había sido una mala idea. La manera que había dejado que Draco se enrollara en su cuello había sido una mala idea. La forma que – oh, Merlín – había compartido historias embarazosas con ellos sobre el tiempo en una tienda de campaña con dos chicos había sido, en efecto, una mala idea. Pero todo eso palidecía comparado con el hecho de no haber enviado a paseo a Draco después de acompañarla a su habitación.
- Un caballero siempre acompaña a una dama a casa. – le había informado él, con el tono más serio que un borracho podía emplear. Un caballero, aparentemente, también comprobaba la habitación de una dama por si había boggarts, la metía en la cama, la besaba en la frente y después se acostaba un momento porque la habitación estaba dando vueltas.
Pasó por encima de él, encogiéndose para no despertarlo y su única reacción fue gruñir y girarse; Hermione se detuvo en la puerta, mirándolo con una sonrisa que, a pesar de su palpitante cabeza, no podía hacer desaparecer.
- Eres idiota. – se murmuró mientras tropezaba por el pasillo.
Cuando regresó al descubrir que no, que una ducha no iba a ser suficiente para esa resaca, Draco había vuelto a girarse y ahora la almohada había caído al suelo. Mientras guardaba sus cosas, observaba al chico – hombre, en realidad – que dormía en su cama. Se suponía que algunas personas eran hermosas cuando dormían. Harry no lo era. Ron tampoco. Y parecía que Draco era el tercer hombre que conocía que parecía más tonto dormido que cualquier otra cosa. Tenía la mandíbula ligeramente abierta y el cuello torcido de una manera que sospechaba que le dolería cuando despertara.
Contempló la idea de despertarlo, pero luego decidió que le importaba más encontrar una poción para el dolor. Si Theodore Nott la había puesto tan borracha y no había preparado ningún remedio para la resaca junto a ese whiskey, iba a decirle un par de cosas.
Cosas groseras.
Caminó hacia la sala común, con la cabeza palpitándole a cada paso, donde fue recibida por un abominablemente alegre Theodore, que no dijo ni una palabra, pero sostenía un vaso con una poción en su interior hacia ella. Lo cogió y se lo bebió de un trago, hundiéndose casi con alivio al sentir que funcionaba casi instantáneamente.
- ¿Te sientes mejor? – preguntó él.
- Creo que te odio. – dijo Hermione. Inmediatamente la cara de Theo volvió a la defensiva y ella le devolvió el vaso – Es una broma. – dijo – Te estaba tomando el pelo.
El chico se relajó ligeramente y dijo:
- Ya lo sabía.
- ¿Demasiado hipersensible? – preguntó Hermione.
Él se encogió de hombros.
- Tú tienes tus problemas, Granger. Y yo tengo los míos.
- Hermione. – dijo repentinamente ella – Ya no me gusta que me llamen por mi apellido.
- Entonces tienes que llamarme Theo. – contestó él – De lo contrario, estaría siendo grosero.
- Oh bueno, no podemos permitir eso. – dijo Hermione – Theodore Nott, siendo grosero conmigo. El mundo podría quedarse en estado de shock.
- ¿Ahora quien es demasiado hipersensible? – murmuró Theo.
Eso la indujo a soltar una carcajada y a desviar la mirada hacia atrás, al pasillo que conducía a su habitación.
- ¿Despertamos a Draco o vamos a desayunar sin él? – preguntó.
Theo convocó otro frasquito con la poción anti-resaca y se lo entregó.
- Llévale esto con una nota, – sugirió – y déjalo dormir. No es exactamente una persona madrugadora.
JAJAJAJAJA ¿Alguien más esperaba que Draco pareciera un ángel caído del cielo mientras dormía? ¡Pues no! ¡Es un ordinario humano! xD
Al menos parece que Theo va preparado para cualquier resaca xD
¿Qué os ha parecido?
En los siguientes capítulos se pone más interesante ;)
¡Nos leemos mañana!
Gracias por comentar el capítulo anterior a: *Doristarazona* *Annykzhenn* *guiguita* *KeyTen* *CamGem1212* *Loonydraconian* *Ilwen Malfoy* *Amatista. 06* *LluviaDeOro* *SALESIA* *Guest* *Parejachyca* *johannna*
¡Besos!
