Capítulo 25: El poder del amor
Capital - Sala de Reuniones
La sala de reuniones se quedó en silencio. De todas los candidatos para Mizukage, Naruto era el último. Joder, Mei ni siquiera lo había considerado un candidato. Y sin embargo era él quien había sido elegido.
"¿Por qué Naruto? Él no es de Kiri, es solo un pirata que decidió ayudarnos por sus propias ambiciones. Hay mejores candidatos que son de Kiri: Zabuza, Ao… yo. ¿Por qué es él quien fue elegido?" preguntó Mei. La decisión del Consejo simplemente no tenía lógica en su opinión.
"Zabuza no es un líder nato, y Ao no tiene experiencia como líder." explicó uno de los ancianos. La respuesta le parecio patetica, pero se aguanto las ganas de decírselo.
"¿Y qué hay de mí?" Mei la miró fijamente esperando la respuesta.
"Tu… eres demasiado joven." contestó sin mucha convicción.
"¿Joven? ¿Esa es su excusa? ¡Naruto es apenas mayor que yo!" Mei simplemente estaba furiosa. ¡La estaban tratando como una niña! ¿¡Qué acaso no se daban cuenta que ella era la líder de los rebeldes?!.
"Escucha niña, mentiría si te dijera que no te consideramos para el puesto ¿ok? pero en frente de Naruto-sama tú… simplemente no hay comparación. Él es mejor en todos los aspectos." esta vez no había duda en la voz del consejero.
Mei apretó los dientes.
"Quizás él sea más fuerte, pero he sido yo quien lideró a los rebeldes todos estos años. ¡Tengo el respeto de mis guerreros!" exclamó Mei, pero el anciano solo negó con su cabeza.
"Es verdad que los rebeldes te respetan, pero… ¿te has puesto a pensar en los leales? ¿Crees que ellos te respetan a ti, tú quién fuiste su enemigo a muerte por años? No creas que ellos olvidarán tan fácilmente. Especialmente esa 'competencia' que tu y Zabuza tuvieron en la batalla del Norte. Ustedes se portaron como niños, compitiendo por ver quien aniquilaba más enemigos sin pensar en el daño que ocasionarían. Para mi, ustedes dos no tienen lo que se necesita para ser un líder." dijo el anciano lanzándole una mirada penetrante.
Mei no pudo evitar desviar la mirada. Era verdad, los leales la odiaban incluso ahora que la guerra había acabado. Aunque le costara decirlo, fueron muchas las bajas que ella causó en el ejército leal. Fue un sacrificio necesario, claro… o al menos de eso se quería convencer…
"Naruto es otro caso," continuó el anciano. "el estaba con los rebeldes, pero él solo lucho contra el Mizukage, que por cierto aún está vivo. Además, los leales ya estaban cansados de la dictadura de Komura, así que Naruto no es un héroe solo para los rebeldes, sino también para los leales. Y no empecemos con los civiles..." el anciano sintió un escalofrío. Los civiles eran fanáticos de Naruto.
Zabuza no pudo evitar sonreír de medio lado.
"Je, parece que ese rubio tiene a todo Kiri comiendo de su mano." dijo con humor.
A Mei sin embargo no le hizo gracia.
"¡Pero él es un pirata, ni siquiera nació en Kiri!" siguió refutando Mei.
"Un pirata, sí… pero no cualquier pirata. Naruto-sama es un Shichibukai." dijo un anciano.
"Mmm, ya veo." murmuró Utakata. "Shichibukai, la organización pirata más poderosa del mundo, formada directamente por la marina de las Naciones Afiliadas. Eso significa que si Naruto decide tomar el mando, Kiri se convertirá automáticamente en una nación afiliada."
El anciano asintió confirmando lo dicho. "Así es, y no solo eso. Naruto-sama también posee algo aún más poderoso… su apellido."
"¿Su… apellido?" preguntó Sakura confundida pero él solo volvió a asentir.
"Uzumaki… D… Doflamingo" terminó el anciano y los ojos de Sakura se abrieron como platos. ¡Ese era un apellido noble!
El anciano sonrió al ver la mirada de Sakura, sabiendo que ella sabía del apellido.
"Así es, Naruto-sama es un noble. Dinero, poder, influencia… ese apellido se lo otorga todo."
Mei apretó los dientes.
"Así que es por eso… ¡poder, poder y poder! ¡Es lo único que les importa a ustedes! ¡La maldad de Komura les ha corrompido! ¡No puedo…"
"¡SILENCIO!" Mei paró, avergonzandose un poco de haber perdido la calma pero sin quitar su expresión furiosa. "Todos estos años Komura se enfocó más que todo en el desarrollo militar. Sin embargo, si soy honesto el liderazgo de Komura no fue malo, el país había mantenido una economía sana… hasta hace dos años, cuando los rebeldes empezaron a atacar."
Los ojos de Mei se abrieron como platos.
"Robo, traición y sabotaje… Kiri lo sufrió todo. Por causa de esta estúpida guerra Kiri está en números rojos, casi en bancarrota. Es gracias al dinero de nosotros los ancianos y los burócratas que Kiri aún sigue en pie, pero nosotros no tenemos dinero infinito. Necesitamos ingresos, por eso Naruto-sama es el más indicado para ser Mizukage. Siendo un noble, él puede ayudar a restablecer los fondos del país."
El anciano le clavó la mirada a Mei.
"Esa es la decisión del Consejo."
La habitación volvió a quedar en silencio. ¿Naruto, Mizukage? Nadie se esperaba eso cuando entraron a la reunión, es por eso que necesitaron unos segundos para dejar que la información se asentara en sus cerebros.
"Hmp, me parece bien." dijo Utakata.
Mei enseguida se levantó y salió de la habitación.
"No parece que se lo esté tomando muy bien, ¿ne?" comentó el Jinchuriki, apenas escondiendo su diversión.
Zabuza lo miró de reojo un poco molesto. Era obvio que no le había gustado el comentario, en su opinión era innecesario e infantil.
"Tal parece que aún no has dejado ir el pasado." dijo. "¿Después de todos estos años aún sigues enojado con Mei?"
Utakata lo miró por un momento. Después soltó una pequeña carcajada y negó con la cabeza.
"No, no estoy enojado. Pero debo admitir que esta situación me parece… graciosa. Hace muchos años aprendí una lección: tú no siempre obtienes lo que quieres, aún cuando lo deseas con todo tu corazón. Ahora es el turno de Mei de aprender la lección. ¿Como dice ese viejo dicho? ¿una cucharada de tú propio chocolate?"
Utakata se levantó e hizo una reverencia a los ancianos.
"Con su permiso." y sin esperar respuesta él también se retiró de la habitación.
"Tch, que creído. Esa actitud siempre me ha molestado." comentó Zabuza. Sin más, él también salió de la habitación.
La discusión no pasó desapercibida por Sakura, quien no desaprovechó la situación para pescar por información. Rápidamente se excusó y salió tras Zabuza, Suigetsu detrás de ella. Finalmente lo alcanzó en la entrada del edificio.
"Disculpe… Noté que usted conoce de la situación de Utakata-san y Mei-san. ¿Podría contarme que sucedió entre ellos?" la pelirosa trato de ser lo más educada posible, pero aún así quedó como una entrometida. Se sonrojó un poco de vergüenza, pero no retrocedió ni un paso. Realmente quería saber.
Zabuza la miró de reojo. No sabía si debía contarle, pero tampoco veía nada malo en hacerlo. Al final pensó que no era tan importante, así que decidió contarle.
"Fue hace 5 años. Habíamos comenzado nuestra cruzada contra los leales, pero siempre que creíamos que íbamos a ganar Yagura aparecía en el campo de batalla y barría con nuestras tropas. El poder de un Jinchuriki era simplemente demasiado para nosotros. Pero aún había una esperanza; Kiri tenía otro Jinchuriki, con su poder seguramente podríamos derrotar Yagura. Lastimosamente el Jinchuriki, Utakata, no podía controlar a su bestia. El plan era poner un collar de esclavo en Utakata. Él mataría a Yagura, y cuando perdiera el control de su bestia nosotros activaríamos el collar y lo matariamos también. Kiri se quedaría sin Bijuu´s, pero al fin nos desaharíamos de nuestro verdugo."
Zabuza hizo una mueca de disgusto. A nadie le gustaba el plan, pero en ese momento parecía la única opción viable. Por las expresiones de Sakura y Suigetsu aparentemente a ellos tampoco les gustaba.
"Mei se ofreció para atraer al Jinchuriki. Creo que en ese tiempo ella aún no era nuestra líder, así que este trabajo le ayudaría a ganarse la confianza de rebeldes. Parecía un trabajo simple, pero ella no contó con un factor importante…"
Sakura inmediatamente supo a qué se refería.
"Sus sentimientos… Zabuza-san, Mei-san se enamoró de Utakata-san, ¿verdad?"
Zabuza asintió. "Así es. Por un tiempo todo estuvo bien, su relación se formalizó y para cualquiera que los veía era obvio que esos dos se amaban. Sin embargo su amor no cambió la situación de Kiri. Al final el momento de la verdad llegó, y Mei tuvo que elegir entre su país o sus sentimientos. Creo que es obvio cuál fue su decisión. Utakata se enteró de alguna forma del plan, así que escapó antes de que se pudiera llevar a cabo"
"Ya veo…" Sakura agacho su cabeza. Mei había elegido a su país sobre su amor. Es verdad que ahora su país estaba a salvo, pero gracias a eso ahora ella era infeliz.
"No le des muchas vueltas al asunto, niña. Es un asunto muy complicado, por un lado entiendo porque Mei hizo lo que hizo. Y quizás no fue la mejor decisión, joder incluso entiendo porque Utakata está cabreado con ella. Pero por otro lado, si tu amas a alguien, ¿acaso no significa que puedes abrir tu corazón, dejar ir el pasado y perdonar? Es obvio que esos dos aún se aman, ¡pero son demasiado cabeza dura para admitirlo!"
"No es tan simple como eso" para sorpresa de Zabuza y Sakura, el que habló esta vez fue Suigetsu. "El que Mei haya elegido su país sobre sus sentimientos es un insulto, no solo para él sino también para ella misma. Ella lo amaba, pero aún así decidió sacrificar sus sentimientos. Una persona así usualmente se llena de malas intenciones, y es capaz de vender su alma al diablo por el bien de un objetivo. En cierta forma, Mei se estaba volviendo como Komura…"
Sakura se quedo callada, era verdad que Mei había tomado una difícil decisión, pero no tanto como para compararla con Komura, ¿verdad? Sin embargo antes que ella pudiera expresar su opinión Zabuza se le adelantó.
"Arg, ¿saben que? Yo me largo. No quiero saber nada más de amor. Honestamente el amor no es lo mío." sin esperar respuesta el espadachín desapareció entre las nubladas callejuelas.
Los dos se quedaron en silencio por un momento, pero no duró mucho.
"No es así." declaró Sakura.
"¿Eh?" preguntó Suigetsu confundido.
"Mei no se parece en nada a Komura."
Los ojos de Suigetsu se suavizaron. "Se que es difícil aceptarlo, Sakura. Pero es la verdad. Komura sacrificó a Guren para despertar al Sanbi, aún cuando él la amaba. De la misma forma en que Mei iba a sacrificar a Utakata. Es por eso que él escapó, no por miedo a morir sino por miedo a que Mei se convirtiera en alguien vil y sin corazón."
Suigetsu notó que Sakura aún seguía cabizbaja. No entendía el porqué, pero aún así trato de alzarle los ánimos.
"Venga, ya no importa. De todos modos yo se que si algún día tienes que elegir entre algo y yo, me elegirías sin rechistar, ¿no?"
Cuando Sakura no respondió Suigetsu sintió una punzada en el corazón.
"No es tan fácil, Suigetsu-kun. ¡¿Qué harías si tuvieras que elegir entre tu más grande responsabilidad y tu amor?! ¿¡Qué harías si cualquier decisión que tomaras conllevara perder algo que quieres?!"
Suigetsu solo sonrió suavemente y tomó su mano.
"Simple. Yo tomaría la mano de la persona que amo y enfrentariamos la responsabilidad… juntos."
La pelirrosa lo miró a los ojos un poco sorprendida. Lo que encontró fueron unos orbes violetas que confiaban plenamente en ella. Fue en ese momento que Sakura supo lo que tenía que hacer. Ya no correría más de sus sentimientos.
Al siguiente segundo Suigetsu quedó anonadado cuando los labios de su amiga pelirrosa se chocaron contra los suyos. Cabe decir que Suigetsu jamás había estado tan confundido.
Solo un pensamiento pasaba por su cabeza en ese momento.
'¡¿Qué cojones?!'
Unas horas después - Habitación de Naruto
"Miren, parece que está despertando."
"Uff, que bien. Ya me estaba preocupando"
Unos ojos azules se abrían lentamente, ajustándose a la luz. El dueño de estos ojos no era nadie más que Uzumaki DD Naruto, quien se encontraba completamente confundido de su ubicación.
'¿Dónde estoy? Ugh, me duele la cabeza. Lo último que recuerdo es… oh, claro. La batalla con Komura y el Sanbi…'
"¡Capitán!" lo llamó un animado Suigetsu. Naruto lo notó e instantáneamente una sonrisa se dibujó en su cara.
"¡Suigetsu, todos! Jeje, no saben cuánto me alegra que estén bien." Dijo sinceramente el capitán de los Samsara. Todos estaban en la habitación, incluso Kakashi, quien extrañamente tenía su Den-Den mushi en su hombro. ¿Pero qué importaba eso? Kakashi ya era raro de todos modos.
"A nosotros también nos alegra que usted esté bien." dijo un animado Suigetsu.
"Oh, pero no se ponga muy cómodo aún capitán, porque tenemos mucho que contarle."
Naruto no sabía si fueron las palabras de Kakashi, o su sonrisa burlona (O al menos lo que parecía como una sonrisa burlona), pero por alguna razón se sintió asustado.
En la base general de la Marina la noticia de la captura de Menma acababa de llegar...
"¡Esto no se puede permitir!"
"¡Cálmate Borsalino!"
"¡¿Es qué acaso vas a dejar que su muerte pase impune?!"
"¡Claro que no! Se acabaron los juegos. En este mismo momento apruebo la primera reunión de Shichibukai. Es el momento de demostrarle al mundo el poder de la nueva organización de la Marina."
Pronto siete de los piratas más poderosos del mundo se reunirían...
El Sabio de los Océanos
AN
La cosa está que arde, ¿no? Muajajaja. Y esto solo es el comienzo, de aquí todo ira en caída. Pronto sabrán porque.
Sin mas preámbulos, nos leemos en el próximo capítulo
Fuck like hell and sleep well
R&R
Actualizado: 7/31/2016
