Harry observaba como lentamente, Matin se acercaba a él con una sonrisa que no podía hacer más que provocar escalofríos a Harry.
"Este hombre... No, este monstruo puede acabar conmigo en un solo segundo, con solo un movimiento, estaría acabado, ¿entonces por qué no acaba termina ahora mismo la pelea?" Se preguntó Harry mientras sostenía su kunai con fuerza en su mano derecha.
El instinto asesino que radiaba el hombre era increíble, de no ser por haberse enfrentado a oponentes como Zabuza u Orochimaru en el pasado, Harry definitivamente se habría puesto a vomitar justo ahí mismo del terror que provocaba el instinto asesino.
-¿Y bien? ¿Te vas a quedar ahí quieto sin hacer nada?- Preguntó Matin con una verdadera curiosidad, lo cual causó que Harry sostuviera su arma con más fuerza- esperaba que el último Potter de las naciones elementales tuviera más coraje, después de todo, el lema de la casa de los Potter es: Benedicite, fortuna fortes corde, que significa que la fortuna bendice a los valientes de corazón.
"Al parecer, ellos no saben que Orochimaru también es un Potter" concluyó Harry "y supongo que Orochimaru tampoco sabe del vínculo entre los Potter y el clan Kurama, porque entonces hubiera destruido todo este clan entero, incluso los rollos con los jutsus del clan. Todo acabaría arrasado por su relación con el apellido Potter... Y así que ese es el lema de los Potter" extrañamente, Harry sintió una pequeña sensación de calor en el corazón al escucharlo.
Harry movió su cabeza de lado a lado bruscamente, volviendo a concentrarse en su enemigo. Harry observó su posición y se quedó en blanco, ¡su postura no tenía ningún punto débil! Incluso si solo estaba caminando lentamente hacia él, toda zona de su cuerpo parecía una muralla inexpugnable que Harry nunca conseguiría derribar.
"No, no puedo pensar eso. He de resistir hasta que lleguen los refuerzos" pensó Harry mientras hacía sellos manuales con rapidez, provocando que la sonrisa en los labios de Matin se hiciera incluso más grande.
-Técnica ígnea, llamas del fénix- de la boca de Harry, múltiples bolas de fuego de pequeño tamaño aparecieron y se dirigieron a Matin con rapidez.
-Veo...- Justo antes de que el primer ataque de fuego llegara a hacer contacto con el hombre, este desapareció. Harry miró en todas dirección urgentemente, buscando a su enemigo sin parar, pero de repente, este apareció delante de Harry y le dio un fuerte puñetazo en su estómago, provocando que Harry echara sangre por la boca- que aún eres muy débil.
Matin dio una patada a Harry en al pecho, lanzándolo contra el suelo, el Chunnin rodando por este, dolorido por los ataques.
-Menuda decepción- comentó Matin tras dar un suspiro- esperaba más de la persona que comparte el apellido con el creador de mi clan. Y encima, había oído que estabas en el mismo equipo que los últimos Uchiha y Uzumaki aún fieles a la hoja.
"¿Qué... Acaba de decir?" Pensó Harry, el que acabara de nombrar a los Uzumaki implicando que fueron un clan o una familia importante no había sido escuchado por Harry, pero Matin dijo algo que provocó que la ira dentro de Harry despertara.
-Acabas de decir... Acabas de decir que soy solo una desilusión comparado a mis compañeros... ¿Que soy solo un débil rodeado de fuertes?- Preguntó Harry, a lo que Matin asintió con la cabeza ignorando el instinto asesino que estaba empezando a radiar de Harry.
Harry cogió uno de los kunais que se habían extraviado durante su pelea contra los hermanos Kurama y empezó a correr hacia Matin activando el aura ígnea.
-¿Vas a cargar hacia mí sin más?- Preguntó Matin al ver a Harry correr hacia él, una vez se colocó el Chunnin cerca de Matin, este trató de apuñalar a Matin, el enemigo agachándose y esquivando el ataque- tuviste que habértelo pensado mejor.
Matin hizo un movimiento brusco con su puño, este golpeando a Harry en su cadera con fuerza, mandando a Harry contra el suelo de nuevo.
Harry se levantó con dificultad. Puede que casi no sintiera su pierna izquierda por el golpe de Matin, puede que el cansancio acumulado de la anterior pelea le estaba afectando demasiado, pero no iba a quedarse parado. Había entrenado con tanto esmero para no ser una carga para su equipo, para no ser el protegido sino el protector.
-Técnica ígnea, bola llameante infernal- tras realizar los sellos manuales necesarios, una bola de fuego azul emergió de los labios de Harry y empezó a dirigirse hacia Matin quien pareció algo sorprendido al ver la técnica, pero esa sorpresa solo duró como mucho dos segundos, ya que el hombre simplemente utilizó su propia técnica para bloquear el jutsu de Harry, una gran cantidad de agua saliendo por su boca y chocando con sus llamas, creando vapor.
"Esta es mi oportunidad" Harry se adentró en el vapor, ignorando el dolor que sentía en las piernas.
Harry lanzó un kunai con pegatina explosiva hacia una sombra que él supuso que era Matin. Una vez se produjo la explosión, Harry logró distinguir sangre en el suelo, y del humo salió Matin con las piernas y brazos ensangrentados, el hombre miró a Harry unos momentos para luego desplomarse en el suelo.
"He... ¿He hecho yo eso?" Se preguntó Harry extrañado"¿cómo puedo haber hecho eso? Pudo matar a Bofu sin problemas y llevaba el liderazgo de la pelea, ¿así que cómo?"
-...Pelo de una vez!
"¿Qué ha sido eso?" Harry buscó al poseedor de esa voz alrededor suyo, pero sin lograr encontrar a nadie "esa voz me resulta muy... Familiar".
-...Igo que lo rompas!- Volvió a escuchar la voz Harry.
-¡ROMPE EL GENJUTSU DE UNA VEZ!- Harry sintió un dolor en su hombro y se encontró a sí mismo en el suelo, con Kurenai delante suyo, ella clavándole ligeramente un kunai en su hombro.
"Así que me metió en un genjutsu... Muchas gracias Kurenai-sensei, hubiera muerto de no ser por ti" Harry se prometió darle las gracias a Kurenai una vez salieran de esa situación.
-Sal corriendo, Harry- mandó Kurenai sin apartar los ojos de Matin, quien tenía un pequeño corte en la mejilla aparentemente causado por un kunai- Kakashi está en camino, él te vendrá a recoger.
-Pero Kuranai-sen-
-Ahora no es momento de debatir- respondió con firmeza la kunoichi, sus ojos de color rubí lanzando una punzante mirada a los verdes esmeráldicos de Harry. Harry se dio cuenta inmediatamente que nada de lo que dijera iba a hacer cambiar a Kurenai de opinión.
Harry dio un salto, colocándose en la rama de un árbol cercano para luego empezar a escapar por el bosque.
-Mira por donde, ¡Kurenai! Cuanto tiempo sin vernos- comentó Matin con una pequeña sonrisa- estoy seguro que la joven Yakumo estará encantada de verte.
Kurenai no se dignó a responder, solo observaba la cara de Matin.
-Deja de utilizar un genjutsu, Harry se ha ido y ya no tienes por qué seguir usándolo para asustarlo- dijo Kurenai.
Matin solo comenzó a reír. Oh, desde que se enteró hace varios meses del chico Potter, ya sabía que el conocerlo iba a ser muy interesante, pero el ver a Kurenai, la Kurenai que provocó que un odio tan profundo emergiera en el corazón de la joven Yakumo, pensar que su cara era falsa... No podía evitar reírse.
"Bofu, Seizon, Shinji y Potter han sido unos aperitivos muy flojos. Espero que la comida esté mucho mejor, ya que ahora viene el plato principal" una sonrisa que solo podía quedar bien en la cara de un loco apareció en Matin quien, ignorando la pregunta de Kurenai, formó una lanza hecha de fuego en su mano y empezó a correr hacia la kunoichi, quien se preparó para detener el inminente ataque de su enemigo.
"Oh, sí... Claramente la comida va a ser mucho más satisfactoria" concluyó Matin lamiéndose los labios al ver como Kurenai esquivaba su ataque de una manera elegante "como una bailarina" pensó Matin sobre la forma con la que Kurenai lo esquivaba "pero un cálculo incorrecto y podría ser yo quien lidere este baile".
*Con Harry*
Kakashi miraba fríamente a su alumno, quien tan solo miraba al suelo, sintiendo que no tenía nada que decir.
-Estoy muy decepcionado, Harry- dijo Kakashi, hiriendo a Harry más de lo que incluso los potentes ataques de Bofu había hecho- tenías infromación, tenías pistas, ¿pero qué haces? Te las quedas y metes a tres de tus amigos y compañeros en una situación mortal de la cual uno casi no sale con vida- "casi no sale con vida... Por lo menos, Kiba está vivo" pensó Harry más aliviado- Chunnin Harry Potter, acompáñame inmediatamente.
Harry quería irse con su sensei. Harry quería volver a casa y echarse a la cama, esperando que todo fuera solo un mal sueño, una pesadilla.
Pero no podía. Solo se había marchado de ahí porque Kurenai le había obligado, había algo que tenía que hacer, y no pensaba marcharse sin antes descubrir la verdad.
Siempre de joven, Harry había deseado una familia, aún tras conocer a Naruko, Harry deseaba conocer a la familia que él pensaba que lo abandonó.
En verdad, ese fue en un primer momento el motivo por el cual él quiso hacerse un ninja. Aún por las risas de la mayoría de sus compañeros sobre su conflexión física, Harry había perseverado, su deseo de tener un mínimo de conocimiento sobre sus padres lo había llegado hacia delante.
*Flashback*
-Lo siento, Harry. Pero con tu estado físico, no creo que jamás puedas llegar a ser un ninja.
Un Harry Potter de ocho años se quedó con los ojos absolutamente abiertos, quedándose completamente quieto. No podía creerse lo que el anciano Hokage le había dicho.
-¿Q-Qué?
-Según el reciente chequeo médico de la academia, tienes una conflexión física bastante inferior a los niños de tu edad. Tus huesos no están lo suficientemente desarrollados, tu fuerza es de las peores, si no la peor de tu clase entera y tienes una cantidad de chakra mínima, niños un año más jóvenes que tú tienen más chakra- a cada defecto que nombraba el anciano, Harry sentía una punzada en el corazón. El viejo lanzó a Harry una triste mirada- lo siento, pero si sigues tratando de convertirte en un ninja, seguramente morirás en una futura misión.
"Es injusto, ¡es injusto!" Pensó Harry, lágrimas brotando de sus ojos "¿por qué? Naruko vivió en el mismo orfanato y ella sí que puede, ¿así que por qué yo no?"
-Por favor, señor tercero, déjeme convertirme en ninja- rogó Harry, las lágrimas cayendo a las sábanas de su cama, en donde Harry se encontraba situado. Si no se convertía en ninja, Harry sabía que tendría que quedarse en la villa y hacerse un vendedor o granjero. No podría salir en busca de su familia.
-Perdóname chico, pero te aconsejo que salgas de la academia o tu futuro será muy negro- tras esas últimas palabras, Hiruzen abandonó la habitación, dejando al joven niño en su cama, llorando solo y sin nadie que le consolara.
"Sé que Naruko vendrá a quejarse dentro de poco, pero al final lo entenderá. Es mejor tener a un amigo al que casi no ves por el trabajo que tener a un amigo muerto" Hiruzen recordaba perfectamente como cada día le llegaban notificaciones de muertes de sus ninjas, muchos de ellos recién graduados. Si la joven Naruko, si la jinchuuriki que él consideraba su nieta veía como su mejor y único amigo perecía en una misión, no podría perdonarse a sí mismo.
Harry no paró de llorar esa noche, tendría que dejar su objetivo de encontrar a su familia, tendría que dejar a Choji, tendría que dejar a Shikamaru, tendría que dejar a Kiba (aunque no le importaba tanto este último como los otros dos) y... Tendría que dejar a su mejor amiga, Naruko Uzumaki.
"¡NO! Voy a encontrar a mis padres, voy a ser un ninja famoso, amigo de la quinta maestra Hokage, Naruko Uzumaki. No voy a rendirme" pensó Harry, quitándose las lágrimas de los ojos.
Si quería ser un gran ninja, Harry supuso que debería tener muchos conocimientos. ¿Que no era fuerte físicamente? ¿Qué más le daba? Iruka-sensei les había contado muchas veces que la mayoría de ninjas ganaban las peleas con la cabeza, no usando jutsus ni confrontando a otros ninjas en taijutsu.
Harry miró a su mochila que tenía junto a su cama, específicamente a los libros que podía ver dentro de esta. El niño sacó uno sobre la historia de la hoja y empezó a leer.
*Fin de flashback*
Puede que el anciano Hokage, en paz descanse, tuviera razón. Aún tras el intenso entrenamiento que Harry lleva teniendo con Kakashi, los efectos de su infancia aún siguen teniendo efectos en su cuerpo.
Había llevado su cuerpo al límite durante las sesiones de entrenamiento con su sensei, cada una más dura que la anterior, pero aún así, tenía la fuerza de cualquier chico de su edad que entrenara con una ligera dureza.
Hay veces en las que Harry se preguntaba si debería haberse centrado en el aspecto físico de su entrenamiento más que en el mental de niño tras la noticia del Hokage, pero Harry supo que había hecho la elección correcta.
No había logrado conseguir ser el segundo mejor ninja masculino de su clase de graduación por nada. Harry estaba seguro que si se hubiera hecho una encuesta después de que Iruka dijera los equipos, la mayoría habrían dicho que solo había sido colocado en ese equipo por ser amigo de Naruko, y que no llegaba a la posición de segundo mejor de la clase ni de broma.
Su parte escrita fue genial, sacando un diez. Y aunque para muchos un seis en la parte de taijutsu fuera muy poco, contando que es la parte que suelen preferir los niños, para él era un logro impresionante.
Oh, no se detuvo, el Hokage trató varias veces de hablar con él y convencerle de que lo dejara, pero Harry Potter no se rindió porque deseaba tener aunque fuera solo una mínima posibilidad de saber algo sobre su familia.
Y ahora que sabía que Yakumo era familia suya, no iba a irse sin hablar con ella.
Claramente ella no era como los otros del clan Kurama. Los hermanos parecían preocuparse solo de ellos mismos, cualquier persona que no fuera un hermano para ellos no era alguien que se merecía respeto. Y Matin solo podía ser definido como un psicópata cruel, Harry solo podía quedarse con eso tras escuchar su conversación con Kurenai. Y por último, Yakumo parecía muy amable y educada. Una persona con la que Harry parecía llevarse muy bien hasta que la chica descubrió su apellido.
Y Harry no podía culparla, si un extraño de repente dijera que su apellido es el mismo que el de tu ancestro, lo cual le hace el heredero de la fortuna y secretos de tu clan, él también se sentiría enfadado. Además, parecía conocer a Kurenai, y por lo que dijo Matin, no tuvieron lo que se podría definir como una gran amistad.
-¿Y bien, Harry?- El joven salió de su trance para encontrarse a Kakashi mirándolo con impaciencia.
No iba a rendirse ahora, iba a entrar en ese lugar y hablar con Yakumo no importaba como, aunque eso significara decepcionar otra vez a su sensei.
-Multiplicación oculta de cuerpos- Harry creó tres clones y lanzó una bomba de humo seguidamente al suelo. Un clon de Harry empezó a correr en dirección al lugar donde se encontraba la base del clan Kurama directamente, tal y como había venido, los demas se desplegaron hacia todas direcciones.
"Tendré que entrar por algún otro lugar, así despistaré a Kakashi-sensei. Pero por si acaso..."
Una vez el humo se disipó, Kakashi hizo varios sellos manuales e invocó a Pakkun, quien le dijo que el olor de Harry iba en cuatro direcciones.
"En tal caso..." Kakashi hizo tres multiplicaciones ocultas y empezaron a perseguir a los clones.
Pero lo que no se esperaba era que la voluntad de reunirse con Yakumo fuera tan fuerte como para ponerle trampas a él.
Simultáneamente, tres pegatinas explosivas explotaron, destruyendo a sus tres clones. Kakashi abrió su ojo visible enormemente y tras unos segundos, decidió perseguir al Harry que fue directamente al lugar, esperando que fuera él.
*Con Kurenai y Matin*
Matin desvió con facilidad tres shurikens lanzados por Kurenai hacia él y prosiguió cogiendo uno de los shurikens de Kurenai y lo lanzó en dirección a esta.
Kurenai lo esquivó dando un paso hacia la derecha, el shuriken cortándola algunos mechones de pelo, pero esto no importó a la Jounin quien comenzó a correr hacia Matin.
"Veo que no perdido nada de habilidad en estos últimos tres años, diría que incluso ha mejorado bastante" Matin miró a Kurenai y la metió en un genjutsu, los dos apareciendo en un lago, la luz de la luna iluminando sus figuras.
-Puede que hayas mejorado, pero no hay ninguna posibilidad de que puedas ganarme en genjutsus- dijo Matin mientras tres tiburones aparecían detrás de Kurenai.
Pero esta se quedó quieta, y justo antes de que los tiburones la deboraran, una ballena emergió del agua con rapidez y se tragó a dichos animales. Kurenai miró fijamente a Matin, y el genjutsu de Matin fue remplazado por uno de Kurenai, ahora los dos encontrándose en un bosque de árboles de flor de cerezo.
-Parece que este combate se ha hecho mucho más interesante- comentó Matin con una arrogante sonrisa mientras hacía un sello manual, destruyendo completamente el genjutsu.
Los dos ninjas se quedaron unos momentos quietos, mirándose el uno al otro, esperando a que el otro hiciera alguna señal de moverse para realizar un ataque.
"Claramente el genjutsu será inútil en este enfrentamiento" concluyó Kurenai sin moverse ni un solo centímetro "los dos estamos igualados y podemos detectarlos al instante así que no servirían de nada". Kurenai realizó varios sellos manuales y lanzó diez shuriken habilidosamente a su oponente.
-Técnica ninja, multiplicación oculta de shuriken- los diez shuriken se convirtieron en treinta, estos formando un conjunto tan grande que le hacía imposible a Matin esquivarlo.
"Si no puedo esquivarlo, solo he de hacerme paso" Matin lanzó tres shuriken, estos chocando contra otros tres del oponente y estos a su vez rebotando y golpeando a los demás, dejando espacio suficiente a Matin para pasar.
El hombre del clan Kurama empezó a correr hacia Kurenai quien se mordió el labio al ver como su ataque había sido neutralizado sin más.
Matin sacó un kunai e intentó atacar con este a Kurenai quien dio una voltereta para atrás, esquivándolo. Matin aprovechó la ocasión para atacar a la kunoichi en el corazón pero se dio cuenta de que Kurenai no solo había dado la voltereta para esquivarle.
Sino que también había dejado consigo una pegatina explosiva.
Matin abrió los ojos como platos y dio un gran salto para atrás para evitar la mortal explosión que de no haber sido por fijarse en la pegatina, habría caído. Una vez cayó en terreno seguro, cuatro kunais salieron de la nube de humo, dirigidos cada uno a sus puntos vitales (corazón, cerebro, hígado y cuello respectivamente). Matin los desvió con su kunai con total precisión.
Pero el ataque no terminó ahí, Matin se vio extrañado al notar como la luz de la luna había dejado de iluminarle y al mirar en dirección a esta:
Se encontró a Kurenai descendiendo hacia él con rapidez.
"Mierda, ¿cómo he podido caer en una distracción así?" Se preguntó Matin para luego quedarse quieto y esperar al ataque de Kurenai. Por un momento pensó en saltar y enfrentarla en combate aéreo, pero se dio cuenta que sería una pésima idea. Ya que si lanzaba un jutsu como la gran bola de fuego, se vería incapaz de esquivarlo.
De repente, Matin se vio atrapado por algo, su kunai siendo obligado a caer al suelo. El miembro del clan Kurama tuvo ganas de gritar al ver como la verdadera Kurenai lo había atrapado con un hilo desde detrás del hilo y que la kunoichi que se acercaba a él desde el cielo era una multiplicación.
"Todo ha sido una distracción" concluyó lúgubremente Matin mientras contemplaba qué hacer. Todo a su alrededor parecía estar a cámara lenta mientras pensaba "no puedo utilizar genjutsu en el clon, sería inútil ya que, o Kurenai lo destruiría, o el clon desaparecerá y Kurenai me matará por sí sola. Técnicas de fuego no servirían tampoco, ya que el hilo está unido a mí y yo también moriría" el clon se encontraba a unos meros veinte centímetros de él y Matin dio con el plan "puede que sea muy difícil ejecutar la técnica sin sellos manuales pero es mi única opción".
El clon asestó un golpe mortal con su kunai a Matin en el corazón, pero para la sorpresa del clon y de la original, el contrincante se transformó en un tronco, dejándolas estupefactas. Matin salió de detrás de un árbol y acabó con el clon de Kurenai con un simple puñetazo, sin kunai en mano. Tras eso, Matin empezó a correr hacia ella, quien soltó el hilo, el cual lanzó a Matin, hizo varios sellos manuales y dijo:
-Técnica ígnea, llamas del fénix- para la sorpresa de Matin, Kurenai solo lanzó una sola bola de fuego, la cual golpeó al hilo, y este se cubrió entero de llamas y se dirigió a Matin quien dio un salto para evitar lo que ahora parecía un látigo de fuego que trataba de acabar con él.
"¿Qué puedo hacer ahora?" Se preguntó Kurenai al ver a Matin en el aire indefenso " mi estilo está más centrado en defender, pero si no aprovecho esta oportunidad, puede que no la recupere jamás" y Kurenai hizo su decisión. La jounin dio un saltó con kunai en mano y se acercó a Matin, quien parecía sorprendido por su acción.
-Técnica ígnea, gran bola de fuego- y la sensación de que había hecho la elección correcta abandonó a Kurenai. Esta observó como la gran bola de fuego se dirigía a ella y solo la quedaba una opción.
-Técnica ígnea, gran bola de fuego- y esa era contrarrestar su técnica con la suya propia.
Las dos técnicas chocaron y se produjo una gran capa de humo negro. Kurenai se sintió más a salvo una vez volvió a tocar el suelo.
Pero se acabó cuando Matin apareció de detrás del humo y la dio una fuerte patada en el estómago, lanzándola contra un árbol, con Matin encima suyo.
El hombre la clavó un kunai en el brazo, haciéndola gritar de dolor. Una vez Matin sacó el kunai, el hombre lamió la sangre que se encontraba en su arma y le dio un escalofrío.
-Ah, la sangre del enemigo... No hay mejor manjar cuando este está delante tuyo, desesperado por vivir- dijo Matin con una serena sonrisa que no conjeniaba con lo que estaba diciendo.
-Kakashi estará en camino, cuando llegue, estás acaba- la frase de Kurenai fue cortada cuando Matin puso su dedo en los labios de Kurenai, silenciándola.
-Parece que no lo entiendes, este lugar está protegido por una combinación de sellos complejos y genjutsus- comentó Matin- solo hay dos maneras de entrar: la primera es si yo mismo les doy el permiso para entrar y la segunda es si conocen la localización del lugar y pueden destruir los genjutsus y los sellos. Y creeme, aunque Kakashi Hateke sea un genio, no puede destruir los genjutsus y los sellos. Tú entraste porque yo te dejé, Kurenai. Al fin y al cabo, poder hablar con quien generó tanto odio en Yakumo no es algo que pueda hacer todos los días.
Kurenai apretó el puño y se mordió el labio, claramente recordando una experiencia de la cual no quería hablar.
-Pero tú, probablemente mejor que nadie, sabes por qué lo hice- dijo esta.
Matin asintió y sacó un kunai.
-Pero eso... No hace esto menos entretenido- y Matin empezó a descender el kunai en dirección al corazón de Kurenai. La kunoichi cerró los ojos, aceptando su muerte a manos de Matin.
Pero un kunai apareció de entre los árboles en dirección a Matin, obligando a este a dar un paso hacia atrás. Este miró en la dirección de la que había venido el kunai para encontrarse con Harry, o mejor dicho, con uno de sus clones.
-Parece... Parece que he llegado a tiempo- murmuró entre jadeos Harry.
Matin miró con furia a Harry, este observando como el joven daba un salto y se ponía delante de Kurenai, la cual no podía levantarse por lo que parecía ser una rotura de tobillo.
Hubo un momento de silencio para que luego Matin empezara a reírse desenfrenadamente, esto asustó un poco a Harry pero el shinobi de la hoja no se movió de su posición. Una vez dejó de reír, el enemigo le miró como si Harry fuera un simple chiste, una broma.
-Veo que has podido impedir que mate a Kurenai, ¿pero ahora qué?- Esa pregunta hizo que Harry se quedara absolutamente pálido, causando que una arrogante sonrisa apareciera en Matin- veo que te has dado cuenta... Muy bien clon, veamos cuanto me puedes entretener.
"¿Cómo ha adivinado que soy un clon?" Se preguntó Harry para que luego Matin desapareciera, el joven miró a su alrededor en busca del hombre pero no encontró ni rastro.
Pero de repente, este apareció delante de Harry y trató de darle un puñetazo en la barbilla. Harry utilizó sus dos manos para bloquear el ataque que hubiera acabado con él al ser un clon para que luego Matin le diera un fuerte puñetazo con su otra mano en el pecho, lanzándolo contra un árbol, causando que el clon desapareciera.
Matin soltó un 'oh' de decepción, pero no tuvo tiempo de acercarse otra vez a Kurenai ya que otros dos clones salieron de entre la vegetación y trataron de atacarle por la espalda.
Pero Matin logró evadir ese segundo intento de ataque con facilidad, dando un salto y lanzando desde el cielo dos kunais a unas altas velocidades a los dos clones, que dieron un salto y se colocaron junto a Kurenai.
Harry miró a Kurenai y se fijó en que esta parecía estar usando unos jutsus médicos en ella misma para curarse el tobillo.
"Si el original está pensando como creo que está pensando, enviará de dos a cuatro clones más a ayudar, solo hemos de resistir" pensó el Harry que se fijó en el jutsu de Kurenai. "Solo tenemos que resistir hasta que Kurenai-sensei se logre curar del todo".
El otro clon lanzó una bomba de humo al suelo seguido por el tirar seis shuriken y el realizado de tres sellos manuales
"Esta es una técnica en la que he estado trabajando, por favor, que funcione" rogó Harry una vez realizó los sellos manuales "técnica ígnea, shuriken ardientes".
Matin abrió sus ojos como platos al ver como seis shuriken salían del humo, estos envueltos en llamas. Claramente debía ser obra del chico Potter, concluyó Matin, pero lo que se preguntaba era si tendría más cosas como esas guardadas bajo la manga.
"No es momento de pensar eso, este es el mejor desafío que he tenido desde hace años" pensó Matin esquivando el ataque, su experiencia contándole que el tratar de desviar ese ataque no sería una buena idea.
Pero el ataque no terminó ahí. Uno de los clones salió del humo y empezó a correr hacia él de frente, causando que Matin sonriera.
"Parece que este crío no sabe contra quién se enfrenta" pensó Matin, pero entonces se dio cuenta de una cosa.
El clon no tenía sombra. Incluso en la oscura noche, la luna iluminaba lo suficiente como para que se diera cuenta.
"Así que es una multiplicación normal y corriente, ¿eh?" Pensó Matin empezando a correr hacia él "pensó que podía engañarme y distraerme lo suficiente como para acabar conmigo... Que iluso".
El ninja estaba a punto de pasar por uno de los lados de la ilusión cuando una sorpresa desagradable cayó sobre este.
La 'ilusión' había sacado un kunai y se lo había ensartado en el hombro. Matin fue lo suficientemente ágil como para evitar que el kunai acabara en el corazón pero la sorpresa impidió que lo pudiera evitar.
Harry sonrió, Matin había caído en su trampa. Había utilizado un genjutsu en su propia sombra para que pareciera que no estaba ahí, así pareciendo que era una simple ilusión. Y Matin había caído de lleno en su engaño.
El segundo clon y una ya curada Kurenai salieron del humo y miraron al herido Matin. Pero aún no se había acabado la cosa, ya que de entre los árboles, salieron tres clones de Harry más, que miraron a Matin, sorprendidos al encontrarlo en tal estado.
-Muchas gracias por todo, Harry- les agradeció a los clones Kurenai- vine a salvarte pero al final fuiste tú quien se ocupó de todo.
Todos los Harry se enrojecieron ante el alago de la atractiva Jounin, pero no tardaron mucho en calmarse y empezar a desaparecer.
-Nosotros nos ocuparemos de Yakumo, Kurenai-sensei- comentó el único Harry que quedó en el páramo- tengo que tener unas palabras con ella así que, por favor, no nos interrumpas.
Y tras esas palabras, el clon desapareció como sus predecesores, dejando solo una cortina de humo. Kurenai miró a las estrellas y sonrió.
-No me puedo creer que antes de los exámenes de Chunnin, tachaba al equipo de Kakashi como inútil a excepción del Uchiha. Ahora entiendo que ha motivado tanto a Hinata, Shino y Kiba.
*Con Harry*
Harry estaba caminando entre las casas, buscando alguna señal de que en alguna se encontrara Yakumo.
-¡Potter!- "Y ahí está" Harry ya había encontrado a su objetivo, la chica había salido de una de las casas y venía corriendo hacia él. Pero lo que le extrañó a Harry fue la lentitud con la que corría, tenía la misma edad que Harry, como mucho un año más que él, e iba a la misma velocidad que un Genin recién graduado- ¡ya te tengo!
Yakumo lanzó un puñetazo a Harry quien atrapó el golpe con facilidad.
-Solo quiero hablar contigo- dijo Harry mientras esquivaba otro intento de golpearlo de Yakumo- por favor, cálmate. No quiero hacerte daño.
-¡Cómo si fuera a creerte!- Gritó Yakumo, volviendo a intentar golpearlo, nuevamente fallando, esto consiguiendo que Yakumo se enfadara aún más- ¡quédate quieto para que pueda darte!
La chica se acercó a Harry y le dio un puñetazo en la cara a dicho ninja, quien para la sorpresa de Yakumo, pareció no verse afectado por el golpe.
Harry cogió la muñeca de Yakumo, inmovilizándola, para luego poner su espalda contra la pared, bloqueando sus movimientos.
-Por favor, cálmate. No quiero hacerte daño- repitió tristemente Harry mirándola a los ojos- por favor, me da igual que me odies, pero para de una vez.
"Esos ojos..." Pensó Yakumo mientras los ojos verdes de Harry la observaban "¿cómo puede ser esto posible? Se suponía que era solo un farsante que quería hacerse con la fortuna y los secretos del clan pero... Esos ojos no son los de una persona con malas intenciones" había pasado mucho tiempo desde que Yakumo había visto ojos que transmitieran una preocupación tan grande por ella. Durante varios años, habían sido solo los hermanos y Matin. Se la hacía tan difícil recordar la sensación de que alguien se preocupara por ella de tal manera...
*Flashback*
-¿Yakumo, qué te ha pasado?- La niña de cinco años estaba llorando, esta parecía haberse caído y estaba sangrando por la rodilla. Esto preocupó al hablante enormemente.
La joven miró a su alrededor, buscando a quien la había hecho la pregunta. Pero no tardo en encontrar a la persona de la que provenía el sonido, su madre.
-¿Mami?- Esa única palabra fue lo único que Yakumo pudo decir antes de que su madre se agachara y empezara a preguntarla sin parar:
-¿Qué te ha pasado? ¿Te duele mucho?- los ojos marrones de su madre mostraban una increíble preocupación y parecían... ¿Tristes? ¿Por qué estaba tan triste? puede que la doliera, pero su madre siempre sabía como curar sus heridas en unos momentos, en nada ya se encontraría bien.
Pero igualmente... El ver como su madre se estaba volviendo loca por su herida, causó que Yakumo sintiera un gran calor en su corazón.
*Fin de flashback*
"Mamá..." Sin darse cuenta, lágrimas empezaban a caer por las mejillas de Yakumo, esto provocando que los ojos de Harry se abrieron como platos y dejara libre a Yakumo.
-¿Estás bien?- "Claro que sí, Potter. Está llorando y tú preguntas si está bien, ¡pues claro que no!" Harry tuvo ganas golpearse a sí mismo en ese instante pero resistió lo tentación- ya te lo he dicho, no te voy a hacer nada... Confía en mí.
Yakumo siguió mirando a los ojos de Harry, como si algo fuera a desaparecer si dejara de mirar un solo segundo. Esto provocó que Harry se sintiera increíblemente incómodo. Yakumo no tardó mucho en notar esto y miró al suelo, con sus mejillas teniendo un suave tono de rosa.
La chica solo le hizo una señal a Harry, y este lo entendió, entrando con ella a la casa más grande del lugar.
Poco después, los dos entraron a una habitación, esta era espaciosa y acogedora, o por lo menos habría sido acojedora si no hubiera telarañas y polvo por todos lados. Claramente habían pasado años desde la última vez que alguien entró en esa casa.
Los dos se sentaron en unas butacas y un incómodo silencio invadió la habitación. Yakumo lo volvía a observar, lo que causó que Harry se sintiera increíblemente nervioso.
Aunque a Harry le parecieron horas, tras un minuto o dos, finalmente Yakumo dijo algo:
-Solo una- Harry se vio confuso ante esto, por lo que Yakumo siguió- solo te voy a dar una oportunidad para explicarte, si no...- Harry sintió como un gran instinto asesino era dirigido a él, la piel de Yakumo pareció oscurecerse y sus ojos cambiaron de color por unos momentos, volviéndose grises. Pero esto terminó momentos después para el alivio de Harry- te mataré.
Harry tragó saliva. Él creía ser capaz de derrotar a Yakumo, pero esa sensación... Ese instinto asesino era incluso más potente que el de Matin, ¿y qué le había pasado a su tono de piel y ojos? Harry negó con la cabeza. Aún si fuera más fuerte que Yakumo, Harry sabía que era en todos los sentidos incapaz de matarla.
-Te lo aseguro, mi apellido sí es Harry Potter- empezó Harry, deshaciéndose de sus nervios- cuando tenía un año y medio, mis padres realizaron un ritual para traspasar mi magia a mi hermana, convirtiéndome en squib. Tras eso, el shinigami me recogió y llevó a la mansión del Hokage. Este último decidió llevarme al orfanato... Siempre he llevado el apellido Potter, toda mi vida. Así que si en verdad no fuera un Potter... No sabría decirte que otra cosa soy.
Y era verdad. Harry siempre se había considerado un Potter. Buscando información sobre los Potter en el cementerio de la villa, en la lista de los ninjas asesinados y desaparecidos (que consiguió tras un poco de ayuda de Naruko, que convenció al Hokage). Siempre había buscado información sobre su familia, los Potter. Si en verdad no lo fuera, Harry no sabría como sentirse.
Yakumo se quedó callada, para luego preguntar:
-Si somos tu familia, ¿por qué peleaste contra Bofu, Shinji, Seizon y Matin? ¿Por qué trataste de matarlos?- Harry se mordió el labio ante la acusación de haberlos tratado de matar.
-Puede que fueran parientes, pero los miembros del equipo ocho son mis amigos, y ellos intentaban hacerles daño. No podía permitirlo- contestó Harry lo más firmemente que pudo.
Otro incómodo silencio invadió el lugar.
-¿Vives aquí sola?- Preguntó Harry tratando de iniciar una conversación.
-Ahora sí, después de que murieran los hermanos y Matin- Harry se hundió de hombros y sus ojos se clavaron en el suelo de la habitación- puede que no se preocuparan por mí y me trataran como si fuera una mierda, pero por lo menos eran familia.
Harry empezó a negar con la cabeza repetidamente, intentando convencerse a sí mismo de que toda esa conversación era una broma, una mentira. Él mismo había sido siempre un niño huérfano, y ahora había dejado a Yakumo igual que él...
"No. Yo soy su familia" recordó Harry con firmeza. Ella misma había dicho que los hermanos y Matin no se portaban bien con ella. Yakumo se merecía mucho más.
-Aún me tienes a mí- repitió Harry los pensamientos que estaban pasando por su cabeza- puedes vinirte a vivir conmigo... Podrías hacerte amiga del equipo ocho, diez y Gai; incluso de Kakashi, aunque este quizás pienses que sea demasiado pervertido. Incluso dentro de unos años, cuando vuelva mi mejor amiga, os llevaréis increíblemente bien... Oh, y si el Hokage trata de hacerte pagar por lo causado por Matin, la rogaré que te perdone. Si hay que hacer servicios comunitarios, los haré contigo... Si hay que pagar una muy alta cantidad de dinero, lo pagaré... Si quieres, podrías unirte al programa ninja y formar un equipo conmigo.
Una vez Harry terminó de hablar, se dio cuenta que Yakumo había vuelto a llorar. Estaba moviendo la cabeza de lado a lado mientras una gran cantidad de lágrimas se deslizaban por sus mejillas.
-¿Cómo... Cómo puedes ser tan amable?- Yakumo se tiró encima de Harry, la silla cayéndose junto a los dos chicos al suelo. La Kurama empezó a dar puñetazos a Harry en el pecho- ¿por qué...? ¿¡Por qué me haces tan difícil odiarte!? se suponía que habías venido a robar los secretos del clan y nuestros tesoros- Yakumo hizo una pausa mientras Harry la ayudaba a sentarse en el suelo junto a él- Matin me dijo que él y los hermanos te harían pagar por hacerte pasar un Potter, y que me traerían tu cabeza en una bandeja de plata... ¿¡Así que dime por qué me eres tan difícil de matar!?
Harry se quedó callado mientras escuchaba las palabras de Yakumo. El joven la dejó unos segundos para volver a coger aliento y quitarse las lágrimas de los ojos.
-Porque eres familia, y al contrario que Matin, tú tienes un gran corazón- empezó Harry con una pequeña sonrisa- puede que nos hayamos conocido esta esta mañana, o bueno, quizás debería decir ayer por la mañana, pero recuerdo que fuiste muy agradable conmigo antes de saber mi apellido.
Un silencio se mantuvo durante varios minutos, pero al contrario de los anteriores, este no era un silencio incómodo, y tampoco era un silencio para tranquilizar al otro tras haberse emocionado. Era un simple silencio que transmitía serenidad.
-El poder de los genjutsus del clan Kurama es una maldición- Harry miró confuso a la chica en el suelo- los miembros de nuestro clan tienen que tener un gran control sobre su chakra, específicamente, sobre el elemento yin.
"El elemento yin... Espera, creo recordar algo sobre ese elemento" en uno de sus libros venía información sobre los elementos yin, yang y yin-yang "si no recuerdo mal, el elemento yin consiste en la mentalidad de uno, en su energía espiritual basada en la imaginación utilizada para formar imágenes o ilusiones de la nada. Básicamente, lo que nos permite realizar genjutsus" aunque por lo que había oído Harry de Kakashi, los jutsus de clan Nara y Yamanaka también utilizaban el elemento yin para sus jutsus.
-Hay miembros de nuestro clan que nacen con un yin insuficiente, cosa que no les permite utilizar el poder de nuestro clan, un ejemplo hermanos- continuó Yakumo- pero hay veces que se puede... Forzar un despertar de nuestras habilidades. Yo era la heredera del clan, la que en un futuro sustituiría a mi padre como líder de nuestro clan... Y nací, no solo con un yin insuficiente para utilizar nuestras técnicas, sino que también con un cuerpo demasiado frágil y débil para convertirme en una kunoichi.
Harry soltó una exclamación de sorpresa. Yakumo, la chica que tenía delante, ¿había sido privada de ser un ninja por no tener el cuerpo o las capacidades para serlo? Básicamente, era como él... No, peor. Ella tenía familia que estuvo decepcionada con ella por eso, mientras que él no.
-Mis padres contrataron a una tutora fuera del clan que pudiera ayudarme a ser un ninja, enseñarme cómo hacerme más fuerte y ser de ayuda para el clan... Esa tutora fue Kurenai- Harry abrió sus ojos como platos ante el nombre- pero esa mujer no fue de ninguna ayuda. Me trató como si tuviera que saberlo y conseguirlo todo a la primera. Claro, como la mayor prodigio de la hoja en genjutsus desde hacía décadas, ella conseguía ejecutar todo genjutsu a la primera con facilidad- esas últimas palabras fueron dichas con una fuerte ira y una pizca de sarcasmo en ellas- no pasó ni un mes hasta que decidió dejar de enseñarme y decirle a mis padres que era un caso perdido, que de ningún modo llegaría a ser una kunoichi- Yakumo hizo una pausa- y el día siguiente, mi padre decidió usar el ritual para despertar nuestro poder en mí.
"Como pudo Kurenai..." Harry tenía ganas de preguntarla como pudo hacer eso, había oído del equipo ocho que era estricta, pero no se espera que lo fuera tanto y de una manera tan destructiva "y ahora que recuerdo, ella estuvo comentando durante toda la pelea de Naruko contra Kiba en los exámenes de Chunnin que Naruko no tenía ni la más mínima posibilidad, que Kiba la vencería fácilmente. ¿Significa eso que subestimaba a Naruko y la daba también como un caso perdido sin antes haber visto como era con sus propios ojos?"
-Hay una razón por la que el ritual es muy peligroso y la mayoría de miembros ni se molestan en utilizarlo aún que les gustaría usar el kekkei genkai de la familia. Y es que nos meten una especie de parásito en nuestro interior- Harry soltó de la sorpresa un grito de sorpresa y Yakumo siguió hablando- este se arraiga en una parte de nuestros circuitos de chakra, y nos proporciona más chakra yin a cambio de que cuando usamos genjutsus, el parásito puede tomar el control- Harry se quedó completamente pálido- yo... Un momento mi padre me estaba diciendo que el ritual iba a dar comienzo, y el siguiente estaba en un pasillo de una de las casas del clan, con decenas y decenas de cuerpos fuera y dentro del edificio. Los únicos que se salvaron fueron Matin y los hermanos por estar en una misión.
-¿Por qué me estás contando esto?- Preguntó Harry en voz baja.
Yakumo cerró los ojos unos segundos, una sonrisa serena y tranquila se formó en sus labios y volvió a abrir los ojos, estos mostrando determinación.
-Porque como tú has dicho, somos familia. No quiero volver a hacer daño a mis seres queridos, así que...- Yakumo tomó una bocanada de aire y dijo- quiero que me mates.
La palabras de Yakumo resonaron en la cabeza de Harry unos segundos hasta que este empezó a negar con la cabeza repetidamente sin parar.
"No, no, no, no, NO, NO, NO, NO, ¡NO, NO, NO, NO, NO, NO, NOOOOOOOOOOOOOOO!" Esa única palabra retumbaba en la mente de mente del ninja sin parar "por fin encuentro a mi familia y... Y la tengo que perder entera en un día..."
-Sé que no quieres hacerlo, pero por favor, hazlo por mí- la mano de Yakumo cogió un kunai del bolsillo de Harry y se lo entregó a este temblorosamente- tengo miedo, tengo mucho miedo. Pero quiero ver a mi madre... Quiero ver a mi padre. Pedirles perdón por lo que les hice y pasar tiempo con ellos.
Harry miró su kunai con sus ojos no mostrando ninguna emoción. No quería, no había ninguna manera de que hiciera eso en ninguna ocasión.
Pero en ese momento...
Cuando ella le había pedido expresamente que la matara, para poder reunirse con sus seres queridos y ser perdonada por sus pecados...
Quien era Harry para negarla su petición.
-Antes de que lo hagas, tengo dos cosas más que quiero pedirte- interrumpió Yakumo sus pensamientos- la primera es que visites el edificio principal cuando puedas y entres en una habitación con un cartel que dice cámara, ahí encontrarás los tesoros del clan, que te pertenecerán a ti. Y la segunda es... Por favor, hazlo lo más rápido posible y de manera que no me duela.
Harry asintió mientras temblaba, levantando el kunai, lo lanzó al cráneo de Yakumo, el cuerpo de la chica cayendo al suelo, muerta.
Y solo quedó en la habitación Harry, gritando del dolor y sufrimiento mientras infinitas lágrimas caían a la madera del suelo.
*Media hora más tarde*
En un claro del bosque cercano a donde antiguamente vivían los Kurama, una tumba se hallaba donde los primeros rayos de sol del día daban. Esta parecía estar hecha mano, no por un experto, pero había un claro mensaje escrito en la lápida.
Yakumo Kurama
Última miembra del clan Kurama.
Heredera del clan.
"La mujer más valiente que el clan Kurama jamás haya tenido, su valentía será recordado en el corazón de sus seres queridos por toda la eternidad".
*El día siguiente*
Kakashi y Harry se encontraban cenando juntos en la casa del primero. La mesa estaba absolutamente silenciosa, con Harry observándo silenciosamente la sopa que estaba tomando claramente sin ganas.
Kakashi de repente se levanto y se marchó a su habitación para luego volver con un marco, este tenía una fotografía con Kakashi de joven, un chico que parecía un Uchiha, una joven de la edad de los otros dos y un hombre rubio que parecía ser el líder del equipo.
-¿Qué es esto, sensei?- Preguntó Harry a Kakashi.
-Has estado muy deprimido hoy, y se perfectamente por qué- comentó Kakashi- es hora de que te explique cómo conseguí el sharingan.
Esa noche, Harry entendió muchas cosas. El que su sensei no consiguió el sharingan sin perder algo a cambio, el que no puedes salvar a todo el mundo y el que el mundo shinobi era, sinceramente, una mierda.
Los pensamientos de que era demasiado débil, y que sus sensei debería enseñarle más técnicas quedaron en el olvido. Pero hubo un pensamiento, una cosa que Harry decidió, que no desaparecería.
"Mi camino del ninja está basado en proteger. Quise y juré proteger a mis seres queridos, a las personas que me importan. Lo hice delante de la tumba de Haku y Zabuza" Harry miró al cielo estrellado por la ventana del salón de la casa de Kakashi, quien parecía ver que Harry había entendido algo "pero este mundo ninja es, como me ha explicado sensei, una mierda. No puedo proteger a mis amigos si este mundo sigue así, muerte gente todos los días, solo porque hay algún cliente que nos lo pide, muere gente porque hay hombres y mujeres que solo quieren el sufrimiento de los demás, muere gente porque hay odio y rencor entre países... Pienso hacer algo sobre eso, no pienso permitir que nadie más que me importe muera, ¡lo juro por mi camino del ninja!"
-Kakashi-sensei- Harry dejó de observar las estrellas y miró a su profesor- por favor, a partir de ahora, aumentemos el ritmo y dificultad de nuestro entrenamiento. Puede que ahora no sea lo suficientemente fuerte, pero quiero y pienso serlo para que nadie más que me importe muera.
Kakashi asintió.
No debía quejarse si era demasiado débil, lo que debía hacer era avanzar hasta convertirse en el más fuerte.
Y eso, fue lo que decidió hacer Harry.
N/A Wow, este ha sido el capítulo más difícil de escribir de todos. Siento el que el mes pasado no hubiera ningún capítulo pero no sabía como hacer este capítulo y no lo pude acabar a tiempo (a parte, estuve muy ocupado en mi vida personal y no tuve mucho tiempo para escribir).
Y no os preocupéis, Harry volverá a su personalidad normal en poco tiempo.
Yakumo:
Ninjutsu: 0,5
Taijutsu: 0,5
Genjutsu: 5
Inteligencia: 3
Fuerza: 0,5
Velocidad: 1
Resistencia: 0,5
Sellos manuales: 1
Total: 12
Matin:
Ninjutsu: 4,5
Taijutsu: 3
Genjutsu: 4,5
Inteligencia: 3
Fuerza: 3
Velocidad: 4,5
Resistencia: 4
Sellos manuales: 4
Total: 30,5
