Buenos días, os dejo con un nuevo capítulo de la historia, espero que os esté gustando. Gracias a todos por leer y por comentar y por supuesto gracias a mi compañera por su trabajo.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 25

POV RICK

Llegue en unos segundos a verla, por un momento, solo por un momento pensé que podía perderla y eso me lleno de un miedo indescriptible. Tenía que tocarla, que hablar con ella, necesitaba sentirla para saber que todo iba a ir bien. Además teníamos que hablar. El que hubiera hablado a escondidas con el médico para que el parto se alargara lo máximo posible poniendo su vida en peligro no me había gustado igual que a ella no le iba a gustar que le dijera que había pasado por encima de sus deseos y que gracias a el karma imagino, estaban ambas bien, eso era lo único bueno de todo esto.

Llegue casi corriendo hasta la puerta donde estaba Kate y allí estaban todos fuera con sonrisas en la cara.

- ¿La habéis visto?

- Si. Pregunta por ti – dijo Lanie con una sonrisa y yo me dispuse para entrar.

- Rick… - dijo mi madre y cuando la mire me quiso advertir de lo que iba a encontrarme - aún no lo sabe. Pensamos que era mejor que tu…

- Está bien, gracias madre - dije haciendo acopio de valor para abrir la puerta y hablar con mi mujer para explicarle todo lo que había pasado.

Entré y vi a Kate tumbada en la cama pero con los ojos abiertos mirando a la nada, no pude evitar sonreír. Me acerque despacio y eso hizo que su mirada se centrara en mi por primera vez desde que… desde que casi la pierdo.

- ¡Ey!

- Hola amor - contesté con una sonrisa mientras me sentaba en la cama cerca de ella. Me agache lo justo para dejar un suave beso sobre sus labios.

- ¿Qué…que ha pasado?

- Te pusiste fatal. No sabía que pasaba y tenía tanto miedo - dije tragando saliva y me agarró la mano dándome apoyo - tuvieron… tuvieron que… - no tuve que decir nada más. Vi como Kate se destapaba mirando su estómago donde ya no se encontraba nuestra pequeña. Me miró descompuesta con mucho miedo, con terror.

- ¿Qué ha sucedido…? ¿Qué has hecho?

- Kate…

- Yo no quería… yo quería que la salvaran, yo…

- Kate para. Ya sé lo que querías. Pero quien estaba aquí era yo. Yo era el que tenía que decidir y no me arrepiento de lo que hice.

- Pero…

- Nuestra niña está bien Kate.

- ¿Lo está?

- Si.

- ¿La has visto?

- Acabo de verla. Es muy pequeña pero está bien Kate. Es fuerte, tiene tus genes.

- Entonces…

- Todo ha salido bien.

- Quiero verla.

- Es pronto. Primero tienes que descansar Kate.

- Pero puedo verla…

- Claro, en cuanto los médicos lo encuentren oportuno. Pero antes… quiero, necesito saber por qué.

- ¿Por qué?

- Sí, porque decidiste eso. Por que querías alejarte de mí.

- No quería alejarme de ti Rick. Nunca haría eso - dijo acariciándome la mano pero sin mirarme a los ojos, aunque casi prefería que así fuera - tenía miedo de dejaros aquí solos, pero sabía que si me pasaba algo estará bien cuidada porque siempre te tendría a ti. Solo buscaba lo mejor para ella.

- Para ella, no era lo mejor perder a su madre, tú más que nadie tienes que saber eso.

- Rick… necesitaba que viviera, necesitaba dejar algo en este mundo de lo que me sintiera orgullosa.

- Has hecho más por este mundo de lo que tú piensas Kate. Gracias a ti y a gente como tú tenemos una ciudad más segura. Tienes que sentirte orgullosa de todo lo que has hecho. No necesitas tener una hija para ello, eres una mujer increíble que has dado al mundo seguridad y a mí… Kate me lo has dado todo…no sé qué haría sin ti, así que no vuelvas a pensar que irte y dejarnos solos es lo mejor porque no lo es ni de lejos.

- Gracias – dijo sin mirarme, aunque luego si lo hizo y se disculpó - lo siento.

-No hace falta que digas más, solo quería que supieras que no me gusto que pensaras así y que me dejaras fuera otra vez.

- Compréndelo, sabía que no me hubieras apoyado.

- Porque os necesito a las dos, Kate - dije tocándole suavemente la mejilla para que me mirase a los ojos - te quiero y necesito que estés conmigo. Juntos somos mejores y vamos a sacar a esta familia adelante, te lo prometo - dije con una sonrisa que ella me correspondió.

- ¿Cómo es? - dijo mirándome con un brillo especial en los ojos, el de una madre cuando habla de su hija, o al menos así tendría que ser.

- Es pequeñita, mucho, es preciosa Kate. He podido tocarla y… ha sido increíble, me ha dado más fuerzas ella a mí, que yo a ella. Es especial, lo he notado solo con verla.

- Me muero de ganas de conocerla.

- Verás cómo pronto podremos llevárnosla a casa - dije sentándome y atrayéndola hacia mi dejando su cabeza sobre mi pecho - Tenemos que ir pensando en un nombre.

- ¡Oh! Es cierto.

- ¿No tenías nada pensado?

- La verdad es que no.

- ¿Te gustaría ponerle el nombre de tu madre? ¿Johanna?

- ¡Ay Rick! - dijo sorprendida por mi elección - la verdad es que no lo había pensado.

- Pues yo sí, pensé que te gustaría.

- No, no quiero. Prefiero un nombre que tenga que ver con nosotros. Con nuestra relación.

- ¿Cómo cuál?

- Como Allison.

- ¿Allison?

- Sí, nuestro primer caso. Así nos conocimos.

- No se…

- ¿No te gusta? - dijo mirándome a los ojos y yo no pude evitar sonreírle.

-No pensaba que fueras…

- ¿Cómo? Romántica, sentimental…

- Si algo así - dije riéndome mientras recibía un pequeño golpe en el costado por parte de ella.

- No te rías. ¿Entonces te gusta o no? si quieres puedes dar tu ideas.

- No, me encanta. Me encantara contarle la historia que hay detrás de su nombre, de cómo conocí a su madre y me sorprendió tanto que ya no pude dejarla marchar.

- ¿Has visto? fuiste tú quien se enamoró antes.

- No he dicho eso.

- Pero... – dijo enfurruñada consiguiendo con ello sacarme una sonrisa.

- Me encanta cuando te enfadas. No tengo miedo a admitir que me volviste loco desde el primer día. No me cuesta admitir que cuando empecé a conocerte me di cuenta que había más que atracción, mucho más que una simple sorpresa. No me da miedo a admitir que me enamoré y caí en tus redes - dije mirándola fijamente a los ojos y vi cómo se empañaban por la emoción de mis palabras.

- Yo también te quiero Rick - dijo llena de emoción.

- Siento interrumpir - dijo el doctor entrando por la puerta con una sonrisa en la cara y haciéndome reír de nuevo al ver como Kate se sonrojaba por haber sido sorprendidos.

- Por hoy te lo permito pero que sea la última vez - dije en tono de broma haciendo reír a nuestro doctor.

- Bien, ¿Cómo te encuentras Kate?

- Cansada; pero bien.

- De acuerdo. Te haremos unas últimas pruebas pero creo que no habrá problemas.

- ¿Cuándo podré ver a mi pequeña?

- Bueno, si te sientes bien por mí… podrás verla mañana. ¿Qué te parece?

- Me gustaría verla ahora, pero si no se puede.

- Preferiría que no. Prefiero que descanses todo el tiempo posible. Quiero que cojas fuerzas Kate por lo que has pasado no ha sido fácil y necesitas recuperarte.

- ¿Y nuestra pequeña…?

- Está bien. Tuvimos problemas en el parto pero fue muy fuerte y salió de esa. Tengo que ser sincero con vosotros. Aún no está fuera de peligro. Está bien, y tengo buenas sensaciones pero eso no significa que puedan surgir algunos problemas. Es muy pequeña aún y tiene que pasar mucho tiempo aquí en el hospital antes de poder empezar una vida normal.

- Esperaremos lo que haga falta - dije besando la cabeza de Kate con delicadeza - estoy seguro de que saldremos de esta.

- Tengo muchas esperanzas, de verdad, ya ha demostrado en varias ocasiones las ganas de vivir que tiene y lo fuerte que es. Yo haré todo lo posible para que así sea. Cuando te recuperes y te demos el alta tendréis que iros a casa.

- No, no puedo alejarme de ella - dijo Kate casi con pánico en la cara.

- Tienes que hacerlo. No puedes pasarte aquí un mes o dos. No sabemos cuánto necesitara la niña. Podrás estar aquí todo el tiempo que quieras pero como mínimo tienes que ir a dormir a casa. Y los próximos días Kate no puedes estar de pie mucho tiempo, necesitarás reposo.

- Puedo hacerlo aquí.

- Kate, si queremos ayudar a la niña tendremos que hacer lo que los médicos nos digan. No puedes estar aquí metida las 24 horas del día durante dos meses. Si enfermas no la podremos ayudar. Vendremos y pasaremos aquí todas las horas que quieras pero…

- Pero solo la podréis ver tres veces al día durante una hora. Así que es un poco tonto estar ahí sentados en una sala de espera - dijo el médico intentándome ayudar pero sabía que a Kate se le haría difícil entender porque no podía estar con su hija, temía incluso que se rompiera una pierna para que no pudieran echarla.

- Pero…

- Bueno es pronto para pensar en ello. De momento te voy a hacer esas pruebas y luego a descansar.

- Así lo haremos, yo me ocuparé de ello - dije al doctor antes de que se fuera - Anda ven, todo va a salir bien, ya veremos cómo lo hacemos pero seguro que pasa el tiempo rápido y antes de que te des cuentas la tendremos en casa, con nosotros.

- Eso espero - dijo con la mirada perdida y la atraje hacia mí para poder tranquilizarla aunque sabía que este tiempo de espera iba a ser muy duro.

CONTINAURÁ…

Como ya sabéis esta semana va a ser más corta, habrá capítulo mañana y pasado pero ya no podré volver a subir hasta el martes que viene por motivos de descanso. Gracias a todos y a tener paciencia que ya queda muy poquito para acabar la historia.

Nos vemos mañana XXOO

Twitter: tamyalways