Vasquez8787: aqui esta la nueva parte amigo.
Y como solo uno dijo algo al respecto (TheGreatDMC) metere a Tallulah al harem de Issei, como le hare, ni idea pero ay me las arrglare para hacerlo.
Sin mas que decir, que empiece el capitulo.
Cuando Rias entro a la habitación y me vio haciendo algo con Asia que. De no haber aparecido ella, hubieramos empezado ha hacer otra cosa. Asia escapo de mi cuarto con la sabana cubriendole mientras gritaba de verguenza al ser descubiertos, yo me levante y me acerque a Rias, pues esta aunque no lo admitiera se había enojado bastante con nosotros, en especial conmigo.
-No era lo que creías -dije a Rias cuando esta desvió la mirada y cruzo los brazos.
-No se de que hablas -contesto molesta sin darme la cara -del hecho que ustedes dos iban a... a... lo que ibas a hacerle a Asia, ya sabes -no sabía como decirle a lo que vio -ocurriendo cosas graves y te encuentro con ella así.
-Lamento que hayas tenido que vernos así, enfadate conmigo pero no con ella -solo exclame eso.
-No vas a inventar algo al respecto, diciendo que te sedujo o algo así. Que ella entro a tu habitación diciendo que quería hablar -parecia que Rias nos había visto desde el comienzo.
-Aunque fuera algo de eso, se te molestarías mas conmigo que con ella, no? -dije.
-Porque dices eso -exclamo y yo solo encoji los hombros mirando a otro lado al respecto para después devolverlos a la peliescarlata -tienes razón -volteo pero aun no me miraba -olvidemos esto de acuerdo.
-De acuerdo -cambie de tema -porque apareciste diciendo que nos necesitabas.
-Encontramos a una de las chicas que envió la iglesia en los limites del bosque de la ciudad muy herida -dijo Rias -pero no solo a ella, también encontramos a una asesina en el lugar, herida pero no tanto como la de la iglesia.
-Creí que no te involucrarías en esto -dije.
-Estoy en esto por Yuuto, te di la responsabilidad de salvarlo cuando eso debí hacerlo yo desde que lo conocí -Rias se torno serio -y no hice nada para que dejará ir su pasado.
-Nadie puede dejar ir su pasado, Rias. Solo enfrentarlo -exclame, a lo cual ella sonrio.
No paso mucho cuando Asia regreso con nosotros ya vestida con su uniforme de la escuela. Antes de partir a donde estaba una miembra de la hermandad junto a una de las templarias, Rias contacto a Akeno diciendole que ya estabamos con ir al lugar. Y una vez llegamos a las afueras, encontramos a Caleb con Dulcenia recargandose sobre uno de sus hombros mientras se sostenia una herida abierta en sus costillas del lado derecho. Junto a ellos, estaban Akeno, Koneko, Sona, Tsubaki y Saji en rodeando a Irina quien era sostenida por Himejima en el suelo, la castaña estaba inconciente y mal herida.
-Rias -exclamo Akeno al ver a su líder quien se aproximo junto a Asia para usar su magia sobre ella para curarla.
-Caleb, Dulcenia que ocurrió donde esta la mentora y los demás -pregunte al acercarme a estos.
-Cuando nos pusimos a perseguir a los templarios -explicaba la argentina -la mentora nos ordeno separarnos y perseguir a los templarios, ella y yo ibamos detrás de esta -Irina -y su compañera, Witlod iba a por el otro demonio, se separo de nosotros así que no supimos a donde fueron.
-Y la mentora donde esta -pregunte.
-El mentor de este sector continental le llamo, decía ser sobre algo importante así que se fue con Vali -exclamo.
-Te dejo sola -dije.
-Me ordeno que solo las siguiera y que no hiciera nada mas -decía la chica -pero entonces ese loco padre aparecio junto a otro y las emboscaron, le quitaron su excalibur y se dieron a la fugaron con la peliazul persiguiendolo.
-Porque no la seguiste -le pregunte.
-Porque me hieron cuando la ponia asalvó -termino se contar.
-Y tu -mire a Caleb -no has usado tu habilidad para sanarlas.
-Lo hice, estaban mas heridas antes de que llegaran -entonces me explico -la habilidad de Remaster regresa las cosas que toco cinco minutos atras. Dulcenia dijo que llevan cinco horas aquí cuando las encontramos -estaba amaneciendo, eran las primeros rayos de la mañana siguiente -usar mi sacred gear mucho en una misma cosa me debilita.
-Vomito dos veces y se desmayo unos treinta minutos -comento Koneko.
-Hubo suerte de que ella no muriera luego de que le atacaron con una excalibur, vaya que es resistente -decía Dulcenia sobre Irina.
Asia termino de curar a Irina y esta debilmente comenzó a abrir los ojos. Paso su mirada sobre cada uno de nosotros hasta que terminó de hacerlo, entonces cerró los ojos y se desmayó una vez mas. De ahí, ella se acerco a Dulcenia para tratarle la herida que le sangraba.
-Esta muy debil, la excalibur del caido debió haberle robado energías -exclamo Akeno.
Me acerque a Irina y tras sacar el guantalete del emperador dragon comence a transferirle energia vital.
-Transfer -se escucho de Ddraig cuando le tome la mano a Shido. Ella comenzó a abrirlentamente los ojos una vez le que le di energías.
-Es... muy fuerte... -exclamo Irina con un poco mas de fuerza que le proporcione.
-Quien Irina de quien hablas -pregunte.
-Él... -se iba a desmayar de nuevo -muchas alas... trai... dor...
-Muchas alas -repeti confundido.
Una vez mas se desmayó, cuando en ese momento se sintió una presencia hostil en el area, una precencia que venia desde el cielo sobre nuestras cabezas. Mire al cielo el cual se había tornado de un tono morado y rojizo y en ahí se veía a un ser de alas negras suspendido en el aire mirandonos con odio, desprecio y superioridad a cada uno.
-Te dignas a mostrarte, Kokabiel -exclame al verlo. Este solo sonrió maquiavelicamente hacia mi.
-Cuatrocientos años sin verte mocoso, debo reconocer que te has vuelto fuerte en estos siglos, incluso has matado a Raiser Phoenix -dijo Kokabiel -debo agradecerte eso, uno menos con quien compartir la gloria una vez que alcancemos la meta.
-Kokabiel -habló Rias -que hace un líder de los angeles caidos en territorio de demonios.
-Rias gremory, hermana de Lucifer -vio a la escarlata -Sona Sitri, la hermana de Leviatan -vio a la otra.
Al decir sus nombres, sus subditos se propusieron a pelear de ser necesario aunque no sabían si llegarían a ser rivales para el caído.
-Calma, no he venido a pelear con ustedes, aunque si con sus hermanos, creí que estarían aqui -dibago Kokabiel.
-A que has venido aquí, que es lo que buscas -pregunto Rias.
-Solo vine a saludar a un viejo amigo que admiraba hace muchos años atras -no tenia idea de quien hablaba.
-De quien de nosotros hablas -pregunto Sona.
-Del dragón rojo, Ddraig -una vez pronuncio su nombre, todos me miraron.
-No te conozco, así que no se de que estas hablando -hablo Draig al estar presente su brazal.
-Ya me olvidaste, general -se ponia intrigante la platica que hacia este -ya has olvidado lo que hiciste en la guerra... Genocida...
Genocida. Cuando pronuncio esa palabra, el brazal de Ddraig comenzó a emitir una gran puntazada en mi brazo, a la vez que un enorme escalofrió recorrió mi ser.
-Issei -exclamo Rias al verme encojer el brazo por el dolor que surgio.
-Parece que lo has recordado -exclamo el grigory -en fin, tengo trabajo que hacer.
-De que clase de trabajo hablas -pregunto Sona.
-Que fue lo que no se logró durante la gran guerra -nos contó sus planes -matar a los dragones emperadores, que alguno de nuestros bandos ganará -decia como pregunta.
-Los emperadores dragones, fueron sellados en humanos por las tres facciones porque nadie podía derrotarlos, ni siquiera Dios -dijo Rias.
-Si... ni siquiera él -exclamo Kokabiel -eso es lo que ha traído a esta ciudad, grupo de mocosos. Voy comenzar de nuevo la guerra para que esta vez haya un ganador, nosotros -se referia a los caidos.
-Piensas usar las excaliburs para eso -Rias creía haber descifrado su plan.
-Algo así, robamos las excaliburs que creo la iglesia era para reunir a los angeles, los demonios y los caidos aquí. Pense que Grabiel vendría a por nosotros cuando le robamos las espadas pero solo envió a un par de niñas a jugar aquí. Pero vendra una vez que la espada de Dios sea forjada.
-La espada de Dios? -exclamo Asia cuando de la ciudad comenzó a verse una luz amarilla muy potente que provenia de la escuela.
-Parece que ya empezaron -dijo Kokabiel al mirar hacia la ciudad.
-Vas a desatar una segunda guerra, esto es una locura -Rias estaba temerosa.
-La locura es como la gravedad niña, solo se necesita un empujon -Kokabiel causaba temor con sus planes -porque una vez forjada el arma, la usará para matarlas, así sus queridos hermanos vendran comenzará el caos -miro a Rias y Sona quienes se enfurecieron al oírlo.
-Crees que te permitiermos lograr tu plan, Kokabiel, te mataré como al resto -le hice frente con mis palabras.
-Veremos si tienes ese coraje luego de que le ponga mis manos en el cuello de tus hijas o tu querida esposa Ophis -me amenazo.
-Ophis? -exclamo Rias.
Preocupado y lleno de rabia me cubrí con mi balance breaker para arrojarme contra él. Lo empuje y comencé forcejear con él en el aire, quiso golpearme, pero lo detuvo. Con sus pusos en mis manos, le aceste una patada en el estomago y Kokabiel salio disparado hacia la academia donde iba ha hacer sus planes. Comencé a caer por efecto de la gravedad ya que mis alas al estar secas no sirven para volar en ese estado. Me hubiera dado contra el suelo de no ser por Dulcenia que aparecio con su armadura de Leviatan que aparecio y me atrapo, detras venia Caleb de igual, tenia despierto su balance breaker.
Las armaduras que nos proporcionan los emperadores dragones en nuestro interior son ligeramentes diferentes en un detalle, la cola o las alas. Las alas de Vali son de energia, mi cola puede funcionar con una quinta extremidad para el combate al ser algo larga. Lo mismo para la de Dulcenia, pero la de ella se alarga y endurece, las alas de Caleb son funcionan como escudo al ser el doble de amplias y gruesas. Con Ophis no aplica eata cualidad ya que ella puede regenerar sus heridas fisicas y magicas.
-Donde estan las demas -pregunte.
-Van a la academia -me informó.
Nos pusimos en marcha hacia la escuela, al llegar vimos a Sona con sus lacayos tratando de levantar un escudo al rededor de la escuela pero era inutil. Junto a ellas estaban Rias y las otras tres, una vez descendimos nos dieron información de lo que pasaba. Luego de que Dulcenia me dijera que llevaron a Irina a un lugar de descanso en el dominio Sitri para que terminara de sanar sus heridas.
-Rias -pronuncio su nombre.
-Issei -dijo al vernos -esto es un caos.
-Así que tu tienes al rey demonio Leviatan en tu interior -exclamo Sona hacia Dulcenia.
-Dejo de ser rey demonio cuando la sellaron -dijo la argentina.
-Como esta la situación -pregunte a la Gremory.
-Sona ha intentado levantar un escudo para que nada salga de aquí pero esa cosa lo impide -hablaba del fragmento. La pariente del hermana de Leviatan intentaba levantar la barrera para proteger la ciudad -lo bueno es fin de semana y nadie viene -agrego.
-Se lo dijimos, el poder del fruto esta mas allá de la magia común, se necesita la fuerza de mas de nueve demonios como para levantar un escudo sobre una manzana del eden activa -exclamo Caleb. De pronto se levanto un domo de energia coloe azul sobre toda la escuela.
-Dejenos ayudarlos, maestro -aparecio a un lado Simon junto al resto de los miembros de mi cama para ayudar a Sona y a los suyos a levantar la barrera.
-Los traje a todos al ver que Kokabiel tenía un artefacto -aparecio Tallulah de la nada frente de nosotros con Lilith detras de ella cubriendo su rostro con el peluche -este domo esta sostenido por las mas de 40 piezas de mi señor, esto debe resistir -me quite el casco para mirarla con estupecfación -que?
-La trajiste aquí -no podía creer que hubiera traido a Lilith al lugar.
-Queria que la dejará con ese hombre -dijo.
-Maestro Issei, concentremonos en esto hay que detenerlo -dijo Caleb haciendome volver a la situación.
-Vamos -dije.
Dejamos a Sona con los suyos y los mios para mantener la barrera mientras ibamos contra el enemigo. Encontramos a Kokabiel junto a Freed mientras Balba fusionaba las siete espadas excaliburs que siempre había soñado con crear desde que ingreso en la iglesia y que los templarios en un principio lo ayudaron en desarroyarla.
-Ya están aquí -dijo Kokabiel al vernos.
-Quieres que los mate -Freed saco el mango de su pistola pero en eso lo detuvo el caido.
-Tu deber es proteger a Balba, dejemos que mis mascotas se encarguen de estos -exclamo. Con un chasquido, tres circulos se hicieron presentes del suelo, de los cuales surgieron tres enormes perros de aberno, cada uno con tres cabezas y enormes dientes.
-Cerberus -exclamo Rias -los guardianes del infierno.
-Guardines... del infierno... -repitio Asia aterrada de las bestias.
-Esas criaturas no son rivales contra nosotros, Kokabiel -Rias empeoro la situación al decir eso.
-Si, tres de ellos no seran rivales para ustedes, pero... -saco de su espalda el artefacto -que tal treinta. El fruto del eden se activo y de los cerberos, se despredieron diez clonaciones de cada uno de ellos. Al ver el número el miedo quiso apoderarse de nosotros.
-Asia-chan quedate atrás de nosotros -dijo Akeno transformando su uniforme en el vestido de sacerdotiza.
-Lilith -cuando le hable esta dificilmente me miro, al ver que tenia la armadura de Ddraig. Como dije antes, una vez le cause un trauma cuando me descabree usando esta armadura -Ve con Asia, no te separes de ella -dije y al instante corrio hacia Argento para aferrarse a la falde de esta.
-Lilith-chan -exclamo Asia al ver que se pegará a ella.
Seguido de eso, Rias, Akeno y Koneko salieron contra los cerberus del templario. Tras ellos salieron Caleb y Dulcenia para combatir, Tallulah iba a ir igual cuando la detuve.
-Espera Tallulah -exclame -trae las espadas del eden, son la unica arma capaz de destruir las ilusiones levantadas por el fruto.
-Bien -dijo. Puso sus palmas una sobre la otra en cruz en dirección al suelo, el circulo de la casa Hembret aparecio enfrente de ella y una luz blanca aparecio en ella. Empezó a recitar el hechizo que levantaría los sellos puestos en las espadas -Forjadas por el destino, entregadas por Dios a los valientes guerreros de su existencia, malditas para aquellos indignos que las empuñaron, leyendas quienes las usaron con orgullo. Entregame las espadas una vez mas tus guerreros. Bravehearth! Atila! Joyosa!
Bravehearth, la espada del eden que utilizo William Wallace en la rebelión de escocia ante el poderio Ingles a principio del siglo XIV. Atila, la espada del eden que uso Atila el Huno para forjar el gran imperio mongol en siglo XIII. Joyosa, la espada del eden que uso carlomagno durante su reinado sobre los francos en el siglo IX.
En un parpadeo surgieron estas espadas del eden. Todas del mismo diseño, espadas de una hoja larga y gruesa de doble filo, doradas y de ellas se veían pequeños destellos de luz que les salian, cada una correspondientes al color de su portador sellado en nosotros. Tome mi espada que me pertenecia y mi hija tomo las demas y nos unimos a la pelea, ataque a uno de los cerberus por el frente, el intentar atacar a Koneko quien sostenia a una de las bestias por la cabeza. Clave la espada en la primera bestia y esta se disolvio como polvo en un leve estallido.
-Issei-san -exclamo Koneko con sopresa, pero en eso miro detras de mi -detras de usted -tomo a la fiera por la cabeza de enmedio y le dio vueltas. De ahí la arrojo hacia el cerberus que intentaba emboscarme.
Cuando cayeron ambas bestias salta con la espada en mis manos para caer sobre el par de animales y clavarles así la espada en ambas para eliminarlos. Cerca de nosotros, Caleb y Dulcenia se enfrentaban a cuatro cerberus, los cuales los tenían rodeados. El hijo de Dorian se había montado sobre uno de aquellos perros mientras que Dulcenia esquivaba sus ataques.
-Ya estuvo bueno -dijo Dulcenia al saltar al aire sobre el trio de bestias que la querían matar.
-Ebullition! -se escuchco la voz del Leviatan. De eso salio disparo una especie de baba roja la cual cayó sobre esos tres cerberus.
-Ese es tu sacred gear -pregunto con curiosidad el puberto.
-Ebullition, es la habilidad de mi dragon -le explicaba la chica -esa encima que les arroje va degradando la energia fisica de mis oponentes cuando les cae hasta dejarles lo mas minimo para que los derrote. El unico problema es que es un tardada en dejarlos debiles para darles el golpe final -de nuevo salto cuando uno de aquellos cerberus contraataco y falló, sin embargo no logró dar el zarpaso que pretendía darle a la argentina porque Caleb salto hacia al animal para darle una patada aerea en su cabeza.
-Caleb! Dulcenia! -grito Tallulah al pasar con un gran salto sobre sus cabezas al igual de las bestias. Traía consigo las espadas de estos y se las soltó para que las atrapasen.
Una vez con sus espadas en sus manos, la espada de nombre Atila en de Dulcenia y Joyosa en manos de Caleb. Cargaron contra los cerberus que los rodeaban y en un instante acabaron con los cuatro animales. De ahí, mi hija invoco su balance breaker, el cual era al igual que la mia, una armadura del dragon rojo con sus propias alas de la misma, pero con un diseño mas femenino. (como el de Rias). Con su armadura puesta, se dispuso a ayudar a la escarlata y a la sacerdotiza que tenia algunos problemas al lidear con seis de estas bestias de aberno a la vez.
-Son muchos Rias -dijo Akeno tras quitarse a uno de los cerberus que le ataco. Seguido comenzó a atacar a dos de estos que se arrojaron contra ella primero.
-Issei dijo que eran iluciones -decia Rias disparando su magia contra uno de los animales -parecen mas unas clonaciones del cerberus -dijo al terminar de combatir contra enorme perro.
-Rias cuidado! -grito Akeno al ve que un cerberus salto sobre ella en dirección ha su amiga.
La escarlata apenas si pudo voltear a ver al animal cuando este tenia sus fauces abiertas para devorarla. Sin aviso alguno, aparecio Tallulah salvandola. Dio una patada al grotesto perro en el cuello de una de sus cabezas, quedando ella suspendida en el aire al frente de Rias.
-Issei? -ella pensó que se trataba de mi cuando la vio con su armadura. Mi hija se quito el casco que le proporcionaba el traje y le mostro su rostro cubierto por esa mascara a Rias -Tallulah? como es que...?
-Que no me escucho el otro día -decia mi reina -como primogenita del portador del dragon rojo tengo una sacred gear y balance breaker identicos a los de mi señor.
-Ciertamente eres hija de Issei-kun -exclamo Akeno mientras se encargaba de otro cerberus.
-Como nos encargamos de ellos -Rias preguntaba por las bestias que trajo Kokabiel -son demasiados, apenas si se han elimando a siete de ellos.
-Hay que matar a los cerberus originales, así las demas ilusiones que creo el fruto desapareceran -dije a los demas.
-Y como sabremos cuales son los reales entro todos estos -pregunto esquivando el salto de uno de las ilusiones del fruto.
-Ese es el problema -después de eso contratacamos.
La vista de águila no funciona con ilusiones creadas por uno de los frutos. Lo descubrimos luego de hacer algunos pequeños experimentos sobre el poder del artefacto, la energia que enama, el poder y la escencia de vida es identica a la original cuando el artefacto hace las ilusiones, la unica forma de destruir todas es que se destruya al ser de las fueron creados. En este caso hay que matar a los originales cerberus para ganarles. Luego de haber enfrentado a tres ilusiones, Koneko y yo nos topamos con uno de los originales tres. Tras haberle duplicado la fuerza de Combate a pequeña peliblanca, con la habilidad de Transfer, matamos juntos a la bestia después de haberla contenido para que ella le rompiera las cabezas de este. Cuatro ilusiones de los cerberus desaparecieron, habiamos eliminado ha 16 de los 30.
Caleb y Dulcenia en la combinación de sus espadas del eden eliminaron a seis de los cerberus, cinco de los cuales eran ilusiones del fruto de Kokabiel; tuvieron suerte de toparse con uno de estos. Ahí iban 22 de los 30 cerberus. En tanto Rias, mi hija y Akeno enfrentaban cinco de los cerberus. La Gremory se enfrentaba a uno de ellos evitando los ataques de otros dos mas, mientras mi hija se debatia entre dos mas, uno de estos, por lo que vi; lo lanzo al aire donde Akeno usando su poderosa magia, solto un potente relampago sobre este y lo calzino hasta desintegrarlo. Tallulah mato a el otro tras romperle las tres quijadas que tenia. Por desgracia ninguno de eso era el tercero de los reales.
Supuse que alguno de los tres restantes que tenia Rias contra ella eran los reales, sin embargo comence a preguntarme donde estaban los otros tres restantes cerberus. Rias con algo de difcultad destruyo a uno de estos cuando Akeno y mi hija se encargaron de dos de los perros. Los otros dos saltaron en su contra, pero Rias solo pudo dispararle a uno de estos.
-Pedro, Basilius, Dionisius, Maria y la santa madre. Escuchen mi oración! -se escucho en los alrededores del domo donde nos encerraron.
Del aire, salio la templaria, Xenovia. Portando nada mas y menos que la espada que todo atraviesa, Durandal. La espada perteneciente al sobrino de Carlomango. Por los archivos templarios que robamos, Durandal fue forjada con ayuda de un fragmento del eden en aquella epoca como parte de una prueba templaria de aquella era. Xenovia cayó sobre el cerberus que intento emboscar a Rias y lo mato en un instante, de ahí ataco al que la escarlata le había disparado e igualmente lo elimino.
-Debo admitir que me alegra que estes aquí -exclamo Rias al ver a la templaria.
-Solo vine a cumplir mi deber -dijo arrogante.
-Esa es la legendaria Durandal -pregunto Rias.
-Soy una de las pocas que se gano el derecho a empuñarla -exclamo desmotrando su habilidad con la espada.
-Acabamos con todos - me pregunto Koneko.
-No, eliminamos a dos cerberus, falta otra -dije en respuesta.
A una distancia considerable de nosotros, Asia y mi hija menor estaban a espaldas de un grupo de arboles de la escuela. De entre ellos, saltaron dos cerberus hacia ellas sin aviso alguno, mas que el nuestro al ver que estaban a unos cuantos metros de las fauces de las bestias.
-Asia! Lilith! -grite al ver el sorpresivo ataque ante el cual salí disparado hacia ellas con mi balance breaker puesto.
-Hhhhhaaaaa!!!!! -escuchamos el grito de Asia cuando esta cubrio a mi querida Lilith en sus brazos.
-Mamá!!!!! -grito Lilith al ver las fauces de las bestias.
Como un rayo, cayó la mentora sobre el par de bestias debilitandolas al instante. Las clavo en el suelo y pisandolas desde sus lomos.
-Se atrevieron a atacar a mi hija -dijo Ophis ejerciendo fuerza sobre los enormes perros -desaprezcan -basto decir eso para que estos desaparecieran como las ilusiones que eran.
De ahí, salio de la nada el tercer cerberus y el ultimo de los 30, el cual fue emboscado por Witlod con su balance breaker para darle una patada a la bestia y arrojarla a la tierra, donde una serie se espadas surgieron de la tierra en las que la bestia murio clavada.
-Kiba-san -exclamo Asia al verlo aparecer a un lado de ella.
-Kiba -pronuncie su nombre al llegar a Asia y Lilith.
-Hola Issei-san -exclamo el chico con una sonrisa confiada en su cara.
-Algo me decia que estabas por aquí -dije.
-No puedo dejar que Balba logre su cometido -comentó -así que esa es una verdadera excalibur. No es como la imagine.
-Si -dije sin alardear para poner la espada en la espalda -oye, recuerda, no estas solo en esto -le di confianza en nuestra presencia en la batalla.
-Mamá! -Lilith fue corriendo hacia Ophis después de ver que se había encargado de los cerberus.
-Hija -exclamo al tenerla en sus brazos -ya tranquila, aquí estoy.
Poco lejos de ahí, Akeno y Rias estaban viendo que Yuuto habia aparecido. Junto con mi mentora y Witold que igual aparecieron en el lugar. La escarlata se sintió feliz al ver a su unico caballero de vuelta en la batalla pero derrepente ese pensamiento fue suplantado con otro cuando Himejima hablo.
-Entonces esa pequeña es la otra hija de Issei-kun -comento Akeno al ver a Lilith.
-Si -decía Rias -y esa mujer debe su madre -vio a Ophis sin saber quien era. Sin embargo, no pudo evitar sentir envidia y celos por alguna razón.
-Así que los monstruos tuvieron una engrendro -exclamo Xenovia al ver a Ophis con nuestra hija junto al hecho de oír que era mi esposa.
-Monstruos? de que hablas? -pregunto Rias.
-Esa mujer -señalaba a Ophis -no es una simple asesina, ella es... -reveló a ambas la identidad de mi mentora, lo cual les dejo atonita.
A nuestras espaldas, la fusión de las replicas de las espadas había llegado a su fin. Pues un destelló de luz dorado fue disparado al cielo el cual atravesó el domo que levantaron mis asesinos en ayuda a la chica Sitri. La mentora me dijo después, que en ese momento a las afueras del bosque de lo alto de una de las mesetas entre los arboles de este; se habían reunido los refuerzos que debían socorrernos junto a otro enorme grupo que había llegado para ayudar, eran igual miembros de los asesinos, pero eran los miembros de elite.
-No deberíamos entrar -dijo Vali en el lugar junto a uno de los demas refuerzos.
-Solo entraremos si él aparece -exclamo el hombre.
Era nadie mas y menos que el mentor de la hermandad norteamericana, William Miles junto a los otros mentores asesinos, Al mualim y los demas maestros, líderes y ejecutores asesinos. Ellos estaban al ascecho a las afueras de la ciudad. Dentro del domo que levantaron para proteger a la ciudad de lo que acontecia en la escuela. Todos miramos hacia donde provino la luz y vimos que la fusión de las espadas que realizaba Balba Galilei había termindo, una esfera de luz dorada salio del circulo infinito que uso el arzobispo para el ritual. De aquella esfera de luz dorada se disolvio revelando de su interior una espada de tipo bastarda. Era espada de hoja de la plata mas blanca que irradiaba luz, era larga y gruesa de doble filo, con una empuñadura de bronce y un mango de oro, la hoja tenia tenia al final de la empuñadura una abertura circular donde no había nada, sin embargo el tamañan de este hueco era como para que se colocará, un fruto del eden. La espada se quedo suspendida en el aire a escala de la altura de Balba cuando Kokabiel se le acerco al ver el arma lista, aparentemente.
-Por fin la has forjado -dijo Kokabiel ascercandose -la espada
-No aun no -respondió Balba contemplando con apogeo su obra -aun es incompatible, solo Dios podría usarla, pero él, bueno... Jajajajajajaja -comenzó a reir deliberadamente -si quieres empuñarla necesito fucionarla con el artefacto -dijo al líder de los caidos.
-Toma -le arrojó el fruto como si fuera un balón -date prisa.
-Ganenme tiempo -dijo el arzobispo.
Kokabiel se dio la vuelta hacia nosotros para así revelar sus alas y elevarse varios metros en el aire.
-Kokabiel!! -no me di cuenta, pero en un instante, Rias salio volando hacia el caído. Al estar ceeca de este disparo un rayo enorme de tonalidad roja, misma del color que la sangre.
El líder de los caidos se inmuto contra el disparó que Rias, y atrapo la esfera de magia que ella le arrojó para derribarlo.
-Crees que con esta pequeñez vas a derrotarme niña -dijo Kokabiel. La esfera que tomo era del tamaño de una motocicleta, la cual se agrando cuando el caido le triplico poniendo su magia en ella. Arrojó la esfera hacia Rias nuevamente y esta al ver el diametro de la esfera se palido y se quedo estatica.
-Rias!! -Akeno salio volando para socorrer a su ama.
Se puso enfrente de la esfera y tras bloquear el disparo de Kokabiel arremetio en contra de este, con una descarga electrica muy potente liberada desde la palma de su mano. El caido se cubrió con las multiples alas negras que tenia sin temor a ser afectado por el disparo.
-Sabes niña, cuando tu padre dijo que su hija había heredado su poder no podía creerlo -decía Kokabiel, ese comentario comenzó a enfurecer a Akeno -y cuando de había vuelto mitad demonio solo pude reirme de eso -cada vez que habla Akeno se enojaba mas -pero sabes lo que mas me causo gracia de todo, es que tu eres una traidora al igual que tu padre Baraquiel!!!
-Callate!!! -Himejima no soporto mas al oír que revelo su secreto mas vergonzoso y se fue contra Kokabiel -no soy hija de ese hombre, así que no me compares con él!!!
Le ataco sin prestar atención a su enemigo, pues este le tenia preparado una de sus lanzas de luz que saco de su mano que tenia en la espalda. Le arrojó la lanza al tenerle a unos cuantos metros frente a él. La hubiera matado de no ser porque le pedi a Koneko que me ayudase a saltar ha donde este estaba, para atrapar a Akeno y desviarla del disparo el cual me paso rozando la espalda. La lanza cayo cerca de donde estaban los demas, causando una pequeña explosión que le afecto a algunos de los que peleabamos contra el trio de templarios.
Caí con Akeno detrás del edificio principal, nos levantamos del suelo, me quite mi armadura al caer, viendo que iba terminar encima de ella. Me levante y me sente sobre mis rodillas quedando frente a Akeno, ella miraba a otro lado de forma avergonzada.
-Estas bien -pregunte al verla pero no me respondió -si es por lo que dijo de ti... -no pude terminar de hablar.
-Odio que me recuerden que soy la hija de ese hombre, es todo -respondió.
-Vamos levantante -jale de su brazo para ayudarla a ponerse de pie -esta pelea aun no termina -seguia con la mirada baja -me aseguraré que Kokabiel no difunda mas secretos de ti -dije.
-No tienes porque hacerlo -exclamo apenada.
-La otra noche descubrí que eras Akeno, te prometi no decir nada, ahora me asegurare de ese hombre no te moleste mas, si eso regresa esa sonrisa bonita tuya de nuevo -dije a la pelinegra, como consecuencia esta se sonrojaron sus mejillas junto con esa sonrisa a su rostro.
En tanto donde cayó la lanza, la explosión afecto a una de las piezas de Rias.
-Koneko-chan -exclamo Asia al ir a socorrer con su magia a la pequeña albina al ser herida por la explosión de la lanza.
-Gracias Asia-senpai -dijo Toujou al ser curada por la rubia exmonja.
Caleb y Witold fueron afectados de forma mínima por el estallido, tenían puestas sus armaduras de dragon, las cuales les protegieron de la explosión. Rias bajo al ver que una de sus queridas piezas fue herida, cuando se acerco, no espero toparse con mi esposa.
-Koneko... -dijo Rias al acercarse pero Ophis se interpuso en su camino -tu eres...
-Que fue eso -dijo Ophis a Rias.
-Que? -Gremory se extrañaba de lo que le hablaba mi mentora.
-Te arrojas contra tu enemigo sin ningun plan o uno que te respalde -exclamo Ophis.
-Claro que tenia un plan -respondia la escarlata enojada porque dudaban de su cualidad como una líder -detener a Kokabiel.
-Pues nosotros tenemos un mejor plan, matarlo -exclamo mi esposa.
-Los asesinos le hacen honor a su nombre -dijo Rias molesta -como es que Issei se enamoro de un ser como tu.
-Él no se enamoró de mi, fui yo quien de enamoro de él, al igual que tu Rias Gremory -exclamo para dejar Rias causarle un sonrojo.
La peliescarlata se quedo distraída un instante con lo que dijo mi mentora quien volvió a con Lilith tras darsela a Tallulah para cuidarla. En tanto a Rias comenzó a mirar a Asia y Koneko, pero entre ellas no vio Kiba, apenas había vuelto y de nuevo había desaparecido. Tras buscarlo con la mirada lo encontró, Kiba estaba llendo hacia Balba a sus espaldas mientras fusionaba la espada de Dios von el fragmento del eden con otro circulo magico del mismo diseño pero de menor tamaño que el anterior que uso.
-Balba Galilei -hablo al hombre viendolo de espaldas. El arzobispo volteo inmutado por la precencia del rubio caballero -tu intentaste matarme, no. Tu me mataste, pero ahora soy un demonio -apunto su espada hacia el hombre -un demonio que te condera por matado a mis amigos.
Y antes de que pudiera hacer algo contra el templario, una espada que se desplegaba y extendia salio disparado contra Kiba. El rubio vio el ataque e interpuso su espada ente la extraña hoja de aquella arma que le atacaba, detuvo el ataque, sin embargo no pudo evitar salir disparado por la fuerza del golpe hacia unos cuantos metros lejos de Balba.
-Creiste que estaría indefenso niño -dijo el arzobispo cuando Freed salio a su lado del hombre.
-Saluda a Zabimaru -exclamo Freed presimiento la extraña espada que se dividia en seis secciones cada una mas ancha que la anterior, era como si fueran colmillos de alguna especie de serpiente (es la eapada de Renji de Bleach, para que no se pierdan imaginando el arma) -esta el primera eapada mata demonios... -decía cuando de su espalda caía Xenovia con su espada durandal hacia Freed, sin embargo este le detuvo con la espada -...y angeles.
-Durandal destruye todo lo que se le atraviese -exclamo Xenovia poniendo fuerza ante la espada extraña del padre Freed -dime, porque no destruye tu espada.
-Eso es porque del material del que la forje no es un material cualquiera, El gran maestre Loki me dio una costilla de su hijo Jörmungard para forjarla -dijo Balba enorgullecido.
-Jörmungard, la serpiente de Migard -dijo Rias al oír el nombre.
-Los huesos de Jörmungars son como una armadura, casi nada los rompe, ni siquiera una lanza de luz -dijo Ophis cuando estaba a lado de la escarlata.
-Bueno ya que lo saben -decía Freed poniendo una cara de loco maniaco asesino -quien quiere enfrentarme.
-Yo!!! -caí sobre el templario con la espada del eden para golpear mi hoja con la de su espada.
Cuando nuestras espadas colisionaron, una onda de descarga electrica se desato. Manteniamos las hojas de las eapadas una contra la otra mientras ejerciamos presión. Nos separamos al ver que el ataque que haciamos era inutil, después de eso, la extraña espada del templario se extendio como si fuera una cinta metrica industrial la cual se disparo hacía mí. Desvía los ataques con mi espada del edem sin embargo seguia y seguia atacandome. De la nada, una vez mas; salio Xenovia con su espada durandal y empezó a ayudarme en el combate contra Freed.
-Una espada del eden y una espada santa, me pregunto si con esas cosas seran rivales para mi zabimaru -exclamo.
Comenzamos a enfrentarnos ambos al templario descertor de su orden. Entonces Kiba se acerco una vez mas ha Blaba mientras distraimos a Freed, pero cuando lo hizo, Balba le contó algo que nunca esperó huir.
-Niño nunca te preguntaste porque los mate ese día -dijo Balba.
-Porque no eramos utiles para tu loco plan -exclamo Kiba.
-No, no, no, claro que eran utiles, utiles como el material que eran -causo intriga en Kiba, de ahí saco una especie de cristal de un color azul oscuro con brillantes pequeño -veras mocoso, tu y tus amigos eran incompatibles con las espadas de forma independiente, pero si los juntaba seríam los usuarios perfectos, pero para hacerlo necesitaba matarlos y compactar sus almas en estos cristales.
-Que? -Kiba no podía creer lo que acababa de oír -soportamos ese infierno con la ilusión que seríamos siervos de días para que digas que eramos simoles herramientas!
-Herramientas no, materiales -Balba irradiaba locura con sus palabras, locura que hasta mi me daba por destruir -dime, quieres saber de quienes son las almas que estan atrapadas en este cristal? bueno pues atrapala.
Balba arrojo el cristal sobre su cabeza hacia Kiba, él extendió sus manos al aire con la esperanza de obtenerla, sin embargo no lo logró; la espada de Freed se extendió hacia el cristal en el aire y la destruyo estando a unos cuantos centimetros de las manos de Kiba, el chico pudo sentir en aquel instante, como parte de su vida regresaba y se desvanecia en el aire en ese momento.
