CAPÍTULO 24

DARIEN

En cuanto disparó tuve el tiempo justo de esquivar la bala y rodé hacía unos arbustos, mientras seguía escondido cogí mi arma y le grité…

-¡Será mejor que te rindas! ¡No tienes escapatoria! ¡Mis compañeros están a punto de llegar…!

-¡Lo sé…!- gritó de vuelta con una tranquilidad pasmosa, me asomé lo justo para ver como arrojaba el cuerpo inconsciente de Serena al agua y observé con impotencia como la corriente lo arrastraba ¡Maldito hijo de puta! Debía actuar rápido para salvarla así que sin pensarlo mucho le disparé en el brazo donde tenía el arma, cayó al suelo y comenzó a reír. Fui acercándome sin dejar de apuntarle para volver a arrestarlo.

-No te muevas…- lo amenacé, el siguió riendo hasta que antes de alcanzarlo…

-¡Adiós Darien…!- a una velocidad increíble cogió el arma, se apuntó a la cabeza y disparó, cayendo fulminado al instante. Ya nada podía hacer por él, debía alcanzar a Serena así que me tiré al agua como estaba y nadé en la dirección que se había ido, tan sólo esperaba encontrarla con vida…

SERENA

Otra vez me hallaba en este lugar… ¿Estaba muerta? Lo último que recuerdo es a Armand amenazándome con el arma…

-Cielo no deberías estar aquí…- me volví ansiosa a la voz de mi abuela.

-¡Abuela!- corrí hacia ella como una niña pequeña y la abracé mientras lloraba- ¡Te echo tanto de menos!

-Lo sé, yo también cielo, pero todavía no es momento de encontrarnos…No hay tiempo que perder, tu amiga te mantiene con vida pero no será por mucho más - abrí los ojos sorprendida.

-¿A qué te refieres?- sonrió mientras limpiaba mis lágrimas.

-Yuki está contigo…- tocó mi corazón- habéis hecho un gran trabajo juntas…- volvió a sonreír- pero tienes que volver ya.

-¿Yuki se metió dentro de mí?- asintió.

-Su intención era liberarte pero cuando te dejó inconsciente no pudo hacer nada más que protegerte…- me abrazó- Además, Darien te espera…- entonces recordé nuestra charla anterior.

-¿Era él a quién te referías?- escuché su risa.

-¿Tu corazón que te dice Serena?

-Que es el indicado para mí…

-Sigue lo que te dicta tu corazón, él nunca te mentirá por muy duras que se pongan las cosas…

-Tienes razón…Pero sigo con algo de miedo…

-Es algo normal pero no dejes que el miedo te domine…- volvió a tocar mi corazón- Escúchalo sólo a él…- asentí sonriendo.

-Eso haré…- mi corazón me decía que Darien era el indicado para mí, aunque por volver a intentarlo no perdía nada- ¿No me lo dirás verdad?- volvió a reír.

-¿Qué sentido tendría la vida si ya sabes lo que ocurrirá?

-Tienes razón…Aunque…- volvió a negar.

-Debes vivir, disfrutar y descubrir las cosas por ti misma…Todo se dará a su tiempo…- asentí, nunca me diría si Darien era el indicado pero de momento íbamos bien - antes de irte, prométeme algo…- dijo bastante más seria.

-¿Qué?- posó su mano sobre mi vientre.

-Quiero que les pongas vuestros nombres…

DARIEN

Nadé todo lo rápido que pude y la alcancé al momento, todavía seguía inconsciente ¡Dios, que esté bien! Rogué, no me gustaría perderla cuando apenas estamos comenzando. La llevé a la orilla y rápidamente comprobé su pulso… ¡Bien! Estaba viva así que le hice la reanimación.

-¡Oh dios! ¡Serena no puedes dejarme, no ahora…!- seguí con la reanimación, al cabo de unos segundos que se me hicieron un mundo al fin reaccionó…

-¡Mierda!- comenzó a toser sin parar- No me encuentro muy bien…

-Lo siento Serena…- me sobresaltó la voz de Yuki junto a nosotros, ella solo negó mientras seguía tosiendo el agua que había tragado.

-Gracias Yuki…- le sonrió y quedaron en silencio, yo me quedé observándolas sin entender nada.

-No tienes porque, tomé bastante energía para poder hacerlo- volvió a negar mientras la miraba.

-Me has salvado la vida… Gracias- aquí no pude evitar preguntar.

-¿De qué hablan?- Serena se incorporó y la ayudé a hacerlo.

-Yuki me ha poseído cuando estuve inconsciente- abrí los ojos sorprendido.

-¿Puede hacer eso?- asintió.

-Estamos unidas…- dijo como si fuera obvio, no me hacía ninguna gracia tener a nadie más dentro de mí, algo debió intuir que siguió- No es cómo crees… Sin permiso no pueden…- asentí más aliviado- Ella lo tiene sólo cuando es necesario… Como puedes comprobar te deja sin fuerzas - eso me daba bastante tranquilidad no me hacía mucha gracia que pudiera poseerla mientras que…

-¿Cómo se te ocurre siquiera pensar en algo tan asqueroso Chiba?- preguntó Yuki bastante enfadada y la miré mal.

-No me gusta que te metas en mi cabeza- rodó los ojos.

-No puedo evitarlo…- resoplé.

-Tampoco creo que lo intentes…- nos retamos con las miradas hasta que Serena nos interrumpió.

-¿Podemos dejar esto por la paz? Debemos volver para atrapar a Armand - suspiré antes de contestar.

-No hará falta Serena…- me entrecerró los ojos.

-¿Pudiste detenerlo?- negué.

-No tuve tiempo, cuando iba a arrestarlo de nuevo se disparó…

-¡Mierda! - se tiró de los pelos con frustración- ¡No puedo creer que no vaya a pagar por todo lo que ha hecho!

-Serena…- intenté acercarme para tranquilizarla pero puso su mano entre ambos para que no lo hiciera.

-Ahora no Darien…Necesito espacio…- volví a resoplar.

-Los chicos deben andar allí ¿Quieres volver para ver que tenemos?- negó.

-Lo mejor será que me vaya…- algo de todo esto no me olía bien- Iré al coche y te esperaré allí.

-Serena, deberías venir- volvió a negar.

-Como bien dijiste antes, no debería estar aquí así que mejor te espero en el coche… ¿Puedes darme las llaves?- ¿Por qué me daba la sensación que me ocultaba algo? Hice lo que me pidió y miré a Yuki.

-Procura que esté bien… ¡Zoi!- lo llamé y apareció enseguida- Ve con ellas…

-¡No! – gritó Serena y me miró más seria- Si queréis conectar como nosotras…- se señaló ella misma y a Yuki- Debéis ir juntos- miré a Zoi que asintió e hice lo mismo.

-De acuerdo Serena…- lo miré ahora a el- Por cierto ¿Dónde estabas mientras venía por ella?- rodó los ojos.

-Me quedé allí, en ningún momento me pediste que te acompañara- suspiré ¡Tenía razón! ¡Maldita sea! No sabía si podría acostumbrarme a esto.

-Lo tendré en cuenta la próxima vez…- me volví a Serena, su cara no era la mejor pero tampoco era raro después de lo ocurrido.

-Pues ya que esta todo claro…- se acercó a darme un beso en los labios- me voy al coche mientras hacéis los honores- dijo divertida y reí.

-No voy a quitarte el mérito…- negó.

-Como bien sabemos no debería estar aquí y no quiero que tu padre se vea en un aprieto por mi culpa…- la besé yo ahora.

-Ya veremos como lo planteamos, pero lo que es seguro que serás mencionada en nuestro informe.

-Nos veremos…- se alejó rumbo a la carretera- voy al coche… – se volvió de nuevo- No tardes…- se miró ella misma y a mí- debemos cambiarnos de ropa.

-No lo haré…- le guiñé el ojo- ¡Nos daremos una buena ducha en casa!- sonrió con picardía- Los pongo al día de lo ocurrido y estoy contigo…- en cuanto la perdí de vista emprendí el camino de vuelva a la zona del crimen, al llegar ya estaban todos allí.

-¿De dónde vienes?

-Ese idiota tiró a Serena al rio y tuve que ir por ella…- Haruka me entrecerró los ojos.

-Ella sabe nadar…- rodé los ojos.

-Estaba inconsciente…- me interrumpió preocupado.

-¿Está bien?- preguntó preocupado y sin saber porque me molestó su interés.

-Sí, logré alcanzarla a tiempo- asintió aliviado y luego se volvió al cadáver de la chica.

-Ya tenemos todo lo que necesitamos, haremos la autopsia a ambos pero imagino lo que sucedió.

-El idiota se suicidó antes que pudiera alcanzarlo…- tras un tenso silencio siguió.

-¿Por qué no ha venido?

-No quiere meterse en más problemas…- me alzó una ceja y le expliqué- ya sabes que esta sancionada por 3 días- asintió.

-Pero esto ha sido gracias a ella no podemos dejarla al margen.

-Eso mismo le dije yo… Hablaremos con mi padre y veremos como lo arreglamos.

-Será lo mejor…- me miró de arriba abajo- Ahora deberíais ir a casa a cambiaros mientras yo me ocupo de esto- asentí.

-¡Gracias tío! Iré a la comisaria en cuanto lo haga.

-Te esperaré allí…- me alejé un poco y enseguida vino Zaf junto a mí.

-Darien… ¿Cómo estáis?

-Bien… Serena fue la que resultó peor en esto pero gracias a dios ya está bien.

-Escuché lo ocurrido, me alegro que este bien…- le sonreí en respuesta- Por cierto ¿Dónde está?

-En el coche, la llevaré a casa para cambiarnos y os veré en comisaria- asintió.

-Debería venir también…Aunque quisiera tener nuestra charla pendiente- reí.

-Intentaré que venga, de todas formas podemos tenerla después…- le guiñé- ahora mismo no tenemos ningún loco a la vista…- reímos.

-Tienes razón, espero que dure…- suspiró hondamente- Echo de menos esos días en los que solo teníamos robos menores.

-¡Que tiempos!- recordé con melancolía.

-Todavía recuerdo como si fuera ayer cuando maldecías a Serena por quitarte el puesto - reí.

-Eso fue hace nada…- suspiré pensativo- Todo esto es nuevo para mí…- me dio una palmada en el hombro.

-Esa es una de las cosas que me gustaría hablar… Ahora mejor vuelve con tu chica y llévala a casa, seguro que lo agradecerá.

-¡Adiós tío! – me despedí antes de volver al coche pero me llevé una enorme sorpresa al ver que no estaba… ¿Dónde coño…? - ¡Zoi!- grité y apareció al momento a mi lado- ¿Puedes decirme donde está Serena?

-Tenía que hacer una compra urgente…- ¿Una compra? ¿Qué podía ser? – no me lo dijo Darien…- suspiré pasándome la palma de la mano por la cara, estaba convencido que nunca me acostumbraría a esto.

-Por lo menos podría haberme dicho…- alzó los hombros- Iré a pedirle a Zaf las llaves del suyo.

-Sólo me llamó para decirme lo que te dije…- entonces me picó la curiosidad.

-¿Cuándo no te veo sigues conmigo?

-No en todo momento pero cuando me llamas siempre me muestro, sé que no te gusta esto, por eso intento aparecer lo mínimo posible- le sonreí en agradecimiento.

-¡Gracias tío! Necesito tiempo…- asintió antes de volver a desaparecer y fui en busca de Zaf que al verme me miró extrañado.

-¿Qué haces aquí? ¿No ibas a casa con Serena?

-Necesito un coche…- alzó una ceja.

-¿No arranca el tuyo? –negué.

-Serena se fue con el otro- rió.

-Parece que va a ser más difícil de lo que pensabas- no pude evitar reír.

-Así la quiero…- me interrumpió.

-Justo como tú…- me sorprendieron sus palabras pero analizándolo con perspectiva tenía razón, tal vez esa era la explicación de nuestro feeling.

-¡Toma mi coche!- me tiró las llaves y las cogí al vuelo- Después me lo devuelves…- le agradecí con un asentimiento de cabeza y me fui. Llegué a casa y no parecía haber nadie…

-¿Serena?- la llamé sin resultado, miré en su habitación por si acaso pero nada así que directamente cogí ropa y me fui al baño… ¿Dónde habría ido? Tal vez su compra demoró más de lo que esperaba. El agua caliente relajó mi cuerpo y me hizo pensar en los últimos acontecimientos…

SERENA

No podía quitarme las últimas palabras de mi abuela de la cabeza… No podía ser posible, tal vez no entendí bien o se refería a más adelante…Pero intentando recordar mi última regla no conseguía hacerlo con exactitud, así que debía asegurarme. Si así fuera había debido haber algún fallo, siempre he usado protección…

-Serena…No quisiera meterme pero ya que lo he hecho ¿Por qué no te haces un test de embarazo?

-Será lo mejor… Por mucho que lo intente no consigo recordar mi última regla…

-Has tenido unas semanas difíciles, seguramente solo sea un retraso.

-Puede ser, pero solo hay una manera de averiguarlo…- nada más montarme en el coche lo arranqué para irme pero antes llamé a Zoi que llegó al momento- Cuando Darien vuelva dile que he tenido que irme a comprar algo urgente…

-¿No quieres que lo sepa?- negué.

-Primero quiero estar segura, si es así lo hablaremos en privado.

-¿Temes que no sea de Darien, verdad? – golpeé el volante con frustración, Zoi me conocía demasiado bien.

-Espero que si lo sea…- en el último tiempo además de Darien, solo había tenido sexo con Seiya y Diamante, suspiré resignada, sólo pedía que de no ser de Darien fuera de Seiya…No me veo atada a Diamante por un hijo.

-Espero que realmente no lo estés, echarías a perder lo tuyo con Darien apenas empezar…- dijo Zoi, era lo que temía pero lo ignoré y emprendí el camino hacia la farmacia junto a mi casa, necesitaba estar sola o el apoyo de una madre… ¡Luna! Ella me entendía mejor que nadie, así que lo hablaría con ella, lo más probable es que fuera de uno de sus hijos o al menos eso esperaba… Tras comprar 2 test de embarazo en la farmacia puse rumbo a su casa, en cuanto llegué me volví a Yuki.

-Necesito hablar a solas con ella… ¿Podrías dejarnos mientras?

-Llámame si me necesitas…- le sonreí no agradeciendo antes que desapareciera, tomé unos segundos en armar valor, cuando al fin lo hice y llamé a la puerta, mi sorpresa fue enorme al encontrarme a Seiya.

-¿Serena?- miró alrededor- ¿Vienes sola?- asentí- ¿Estas mojada?- volví a asentir y enseguida me cogió del brazo para que entrara- ¡Ven a cambiarte! ¡No deberías andar así por la calle, cogerás un resfrío!

-Sé que debería haber ido a casa a cambiarme antes pero me urge hablar con Luna…- mientras me daba una muda suya contestó.

-Mi madre ha salido un momento, no tardará en llegar…- me dio la ropa- seguramente te quedará un poco grande pero así podrás cambiarte… Ropa interior puedo darte algo de mamá…-dijo algo incómodo.

-Yo lo cogeré, se dónde lo guarda…- asintió, fui al cuarto de Luna para coger ropa interior y a continuación me encerré en el baño….- ¡Bien Serena! Tú tranquila, haremos lo que pone aquí…- leí las instrucciones, traté de tranquilizarme un poco, seguí los pasos que marcaban y esperé un eterno minuto hasta que por fin pude verlo… ¡Mierda! Estaba embarazada… ¿Cómo podía decirle a Darien sin que se enfadara? Mientras me duchaba pensaba en la forma de hacerlo. Había muchas más posibilidades que fuera suyo pero no podría estar segura 100% sin hacer un prueba de paternidad… ¿Sería un impedimento para él? Mientras me secaba y vestía no pude aguantar las lágrimas y comencé a llorar… ¡Mierda! Cuando por fin había encauzado mi vida algo se tuerce ¿Por qué todo tiene que complicarse tanto?

-¿Serena?- escuché la voz de Luna-¿Estás bien?- me limpié las lágrimas de la cara antes de abrir la puerta, al verme se asustó- ¿Qué ha pasado?

-¡No sé qué hacer Luna! ¡Es la primera vez en mucho tiempo que me encuentro así!- me abrazó fuertemente.

-¿Qué ocurre Serena? ¿Vas a contarme? Sabes que te apoyaré sea lo que sea.

-Estoy embarazada…- dije sin rodeos.

-¿Por eso estas así?

-No exactamente…- me apartó, me limpió la cara y me llevó al salón donde Seiya nos miró bastante preocupado.

-Seiya, necesito que nos dejes a solas, tenemos que hablar cosas de mujeres.

-¡Esta bien!- dijo a regañadientes mientras que se alejaba por el pasillo, una vez sentadas comenzó de nuevo.

-Dime exactamente qué es lo que te preocupa Serena, así podré ayudarte…- debía ser clara para que entendiera.

-No sé seguro quien es el padre…- abrió los ojos bastante sorprendida y seguí- lo mío con Darien es muy reciente y antes de estar juntos yo…- ¡Mierda! Me estaba costando más de lo que esperaba.

-Has tenido otra pareja…

-Algo así…

-En ese caso solo puedo aconsejarte que seas sincera con ambos…- bien podían ser 3 pero no iba a decirle eso- ya después ustedes decidirán que hacer…- asentí- sea mi nieto o no lo voy a querer igual- la abracé de nuevo, tenía que decirle la verdad seguramente pensaría que soy una depravada, pero era mejor ahora que más adelante.

-Luna, creo que deberías saber que hay amplias posibilidades que lo seas…- me sonrió.

-Estoy convencida que será de mi Darien…- tosí apartando la vista, a lo que ella me entrecerró los ojos- ¿No crees que lo sea?

-No es eso, me encantaría que fuera suyo, estamos comenzando una relación y por nada del mundo me gustaría dejarla pero…

-¿Entonces Serena? ¿Es porque sientes algo por ese otro chico?

-Bueno, lo aprecio bastante, se puede decir que somos muy buenos amigos pero el otro…- me entrecerró los ojos.

-¿Otro?- ¡Mierda! Se me escapó y suspiré para tomar coraje de decirle.

-He estado con 2 más antes que con Darien… Podría ser cualquiera de los 3…- asintió y volvió a abrazarme.

-Si fue antes no hay problema cariño…- me besó el tope de la cabeza- Yo te apoyaré en lo que sea, eres como una hija para mí- la abracé más fuerte.

-¡Gracias Luna!

-Sea como sea seré la abuela más feliz del mundo…- escuchamos un fuerte golpe en el suelo, al volvernos pude ver a Seiya con la cara descompuesta y lo que debieron ser las tazas de café junto a la bandeja en el suelo.

-¿Estas embarazada? - ¡Mierda! Esto no estaba saliendo como quería, debería hablarlo antes con Darien.

-Seiya no creo que…- Luna se levantó a recoger el desastre que había formado.

-¿No te dije que nos dejaras a solas?- asintió sin apartar la vista de mí y yo la desvié.

-¿Es de mi hermano o…? Auch… ¡Mamá! – exclamó al darle Luna una colleja.

-¿Cómo se te ocurre preguntar eso a tu cuñada?- rodó los ojos.

-Mamá hay algo que debo hablar con Serena… ¿Te importa si lo hacemos ahora?- me miró dubitativa y asentí, de todas formas tendría que hablarlo con ellos, con Diamante haría una excepción…Seguro que él era el primero en agradecerlo.

-Recojo esto y vuelvo en unos minutos…- tras hacerlo Seiya se sentó junto a mí y cogió mis manos.

-Serena necesito que seas sincera… ¿Es de Darien o mío?- no podía negarlo sin más, lo mejor era ser sincera.

-No lo sé Seiya, me estaba cuidando, siempre he usado preservativo y aun así…- me recosté en el sofá bastante frustrada.

-Entonces hay una posibilidad que lo sea…- dijo esperanzado y asentí- Quiero que sepas que por mí no hay problema, si es mío me encargaré…- le agradecí con una sonrisa- Y Darien… ¿Qué piensa de todo esto?

-Todavía no he tenido oportunidad de decirle nada.

-Deberías hacerlo cuanto antes.

-¡Tienes razón!- con él había ido bastante bien, seguramente me preocupaba por nada- Voy a llamarlo ahora mismo- me levanté para irme.

-Sabes que pase lo que pase me tienes aquí Serena- le sonreí.

-Gracias Seiya, te lo agradezco de verdad – tras despedirme con la mano corrí al coche y lo llamé mientras conducía, en cuanto descolgó fui directa.

-Darien, tenemos que hablar enseguida ¿Dónde estás?

-¿No saludas siquiera? – Escuché un hondo suspiro y resoplé.

-Tenía prisa…- me interrumpió.

-Podías haberme esperado o al menos llamarme para avisar…

-Le dejé el recado a Zoi…

-No me refiero a eso Serena.

-Mejor te lo explico ahora con calma.

-Bien, te espero en tu casa.

-Ahí nos vemos…- me despedí, en cuanto llegué salí rápidamente, seguro que lo entendía igual que Seiya. En cuanto entré lo encontré en el sofá y fui a sentarme junto a él, su cara no era la mejor.

-¿Esa ropa es de mi hermano?- me miré ¡Mierda! Ni me acordaba que la llevaba puesta.

-Vengo de la casa de tu madre, necesitaba consejo…

-¿Seiya estaba allí?- lo miré mal.

-¿Podemos dejar el tema de tu hermano y mi ropa para después?- resopló ¿Enojado o me parecía a mí?

-De acuerdo…- contestó con algo de retintín- ¡Cuéntame eso tan importante que fuiste a hablar con ellos antes que conmigo!- dijo con bastante ironía.

-Darien, esto es serio…-rodó los ojos- Voy a ser directa porque no hay otra forma de decirlo…- asintió, tomé aire y fuerza antes de contestar- ¡Estoy embarazada!- exclamé, él se levantó del sofá y comenzó a dar vueltas alrededor mientras que farfullaba.

-¿Embarazada? ¡Pero eso no es posible! Siempre hemos tomado precauciones y…- se volvió a mi bastante enojado- ¿No es mío verdad?- me acusó y lo miré bastante enojada.

-Me he cuidado con todos así que puede ser cualquiera de los 3…- su risa sarcástica me interrumpió.

-¿Seiya y Diamante?

-Así es…- tras unos segundos manteniendo un duelo de miradas, la apartó farfullando cosas que no lograba entender, cuando vi que su desesperación creía y comenzaba a tirarse de los pelos le pregunté- ¿Darien estás bien?

-¡NO! – Gritó airado- ¡Maldita sea! – sin decir más salió dando un portazo, en eso Mina salió de su habitación, ni siquiera sabía que estaba aquí.

-¿Habéis discutido?- preguntó mientras se desperezaba.

-¿Te hemos despertado?- se sentó junto a mí.

-No has contestado a mi pregunta.

-No lo sé…- me alzó una ceja y procedí a explicarme- A pesar de tomar todas las precauciones posibles me he quedado embarazada…- abrió los ojos sorprendida- No le ha gustado la idea.

-¿Seré tía? ¡Oh dios Serena! ¡Eso es genial! Seré la tía más consentidora del mundo- reí.

-¡Gracias Mina! ¡Ojalá Darien estuviera igual de animado!- me lamenté, ella cogió mis manos y habló con una calma y seriedad que no le conocía.

-Serena, seguramente fue por la sorpresa, seguro que en cuanto lo piense y asimile le encantará la idea…- ¡Tenía razón! El hecho que Seiya lo tomara bien no implica que él lo hiciera, cada persona es un mundo, así me levanté más animada y decidida.

-¡Tienes razón! En cuanto me cambie de ropa iré a buscarlo…- entonces miró mi atuendo.

-¿Por qué llevas eso?- reí.

-Ya te contaré después ahora voy a buscar a Darien…

-¡Oh, está bien! Yo me tomaré un café para espabilarme…- rápidamente subí a cambiarme y partí rumbo a la comisaría, donde pregunté por él a Kaolinete- ¿Dónde está Darien?

-Está en su mesa…- asentí y fui allí pero no estaba ¿Habría salido sin avisar?

-Si buscas a tu novio…- dijo con bastante sarcasmo la última palabra- esta con su amigo en la sala de interrogatorios.

-Gracias…- me alejé camino al lugar.

-De nada preciosa…- no tenía ganas de discutir así que solo lo ignoré, cuando llegué a la sala, iba a abrir pero me sabía mal interrumpir, mejor iría al otro lado para esperar que terminaran. Me sorprendí de escuchar su conversación ¿Quién habría dejado el micro abierto? Justo cuando iba a apagarlo dijeron algo que me interesaba saber.

-¡Vamos tío! No es tan malo ser padre, seguro que lo harás bien…

-Mi problema no es ser padre…

-No entiendo.

-Mi problema es serlo del hijo de otro… Lo mejor será dejarlo…- ya no necesitaba escuchar más, apagué el micro y sentí como algo en mí se volvió a romper con sus palabras, esta vez no era culpa suya si no mía. Tardé unos segundos en saber lo que necesitaba, desconectar de todo y dedicarme a mí. Rápidamente fui al despacho de Artemis y por suerte lo encontré allí.

-¿Serena? ¿Estás bien?- preguntó nada más verme y negué mientras me quitaba las lágrimas.

-Necesito una excedencia… Tengo mucho estrés acumulado de los últimos acontecimientos y…

-¿Es por Darien?- volví a negar.

-No es nada de eso…- le sonreí para tratar de tranquilizarlo- Necesito tiempo para mí…- se acercó a abrazarme.

-Quería que estuvieras para cerrar el caso de Armand pero si consideras que lo necesitas tómate el tiempo que quieras…- lo abracé más fuerte- Solo recuerda que aquí te esperaremos cuando estés mejor…

-Gracias Artemis…- me aparté de él- Será mejor que me vaya…- me dio un beso en el tope de la cabeza antes de soltarme.

-No dudes en llamarnos si lo necesitas…- le sonreí en agradecimiento.

-Lo haré…- salí como alma que lleva el diablo, no me apetecía tener que verlo ahora. De todas maneras ya sabía lo que me diría, así que se lo pondría fácil. Ahora necesitaba pensar en mí y el cambio que se me viene… ¡No podía creerlo! Iba a ser mamá, algo que nunca había querido o deseado pero pasó sin más y sólo de pensarlo me embargaba la felicidad. Si tan sólo Darien…Sacudí la cabeza, Darien no quería formar parte de esto. Mina al verme llegar corriendo vino tras de mi…

-¿Lo arreglaron?- negué mientras que disponía las maletas sobre la cama y metía mis cosas dentro- ¿Vas a irte sin más?- dijo algo enojada.

-Me ha dejado…- me abrazó.

-Sere lo siento…Pero no debes irte así, seguro que en cuanto piense en la estupidez que hizo…- la interrumpí mientras me separaba de ella para terminar mis maletas.

-Su postura fue clara… No quiere ser padre de mi hija, ahora mi prioridad es ella…- me alzó una ceja.

-¿Ya sabes que es niña? ¿De cuánto estas?- preguntó mientras me palpaba el vientre.

-De una falta o 2 no estoy segura…

-¿Y cómo sabes que será niña? – le sonreí.

-Simplemente lo sé…

-¿Tienes que irte?- señaló las maletas y asentí.

-¡Mi vida en este último tiempo ha sido bastante movida! Por eso este tiempo lo dedicaré solo a mí.

-De acuerdo Serena, sólo siento no poder irme contigo.

-Entiendo que debas cuidar a Yaten, este tiempo conmigo misma me vendrá bien…- eso me recordó que…Al aparecer ambos les hablé con seriedad- Chicos, necesito tiempo a solas para mí, así que quiero pedirles se queden por aquí…- al ver la clara intención de replicar de Yuki alcé un poco más la voz- ¡Por favor, lo necesito! -los miré conteniendo mis lágrimas que luchaban por salir- Estoy segura que pueden entenderlo- asintieron sin decir más.

-Sólo llámanos si nos necesitas…- dijo Zoi con bastante calma y asentí en agradecimiento.

-Gracias…Pero solo me voy de vacaciones un tiempo. No me pasará nada…- asintieron ambos con algo de nostalgia antes de desaparecer, me volví de nuevo a Mina- Voy a dejarte una carta para Darien, cuando venga por sus cosas dásela- asintió.

-¿Te ayudo o…?- negué- De verdad que lamento no poder acompañarte pero no puedo dejar a Yaten sólo.

-No te preocupes Mina, realmente necesito soledad…- estaba convencida que un tiempo a solas me liberaría de todas las cargas que llevaba, a continuación seguimos conversando de otras cosas mientras terminaba de empacar todo lo que necesitaría. Cuando terminamos me dejó a solas para poder escribirle a Darien…

Había sido clara y sincera, seguro que era un alivio para él no tener que hacerlo, tras meterla en un sobre se la di a Mina y procedimos a llevar todo a mi coche.

-No tardes en volver…- me dijo al terminar y la abracé.

-No lo haré…En cuanto esté repuesta volveré…- sabía cuál era el lugar indicado para mí, antes de arrancar hacía allí miré alrededor con nostalgia, volviera cuando volviera ya nada sería igual, puse la mano sobre mi vientre y sonreí, a partir de ahora nos tendríamos la una a la otra…

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.

Muchas gracias a todos por su apoyo.

Cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA DOCTORA*