Resumen: Por fin la Gran Guerra ha terminado y Harry ha perdido a todas las personas que significaron algo en su vida. La población humana en general ha desaparecido y los magos están al borde de la extinción. Un visitante inesperado de otro mundo le dará la posibilidad de cambiar el rumbo de la historia.
Categorías: Harry Potter, Doctor Who
Géneros: Romance, Aventura, Acción, Humor etc.
Advertencias: Crossorver, Mpreg, semi-AU, etc.
Descargo Responsabilidades:Ni Harry Potter, Ni Doctor Who, me pertenecen… para mi desgracia, solo usó sus personajes para mi entretención personal. Harry Potter pertenece a J.K Rowling y Warner Channel, mientras que Doctor Who, perteneces a la BBC y a sus creadores.
Lo prometido es deuda, ahora les dejo con el siguiente capitulo. ¡Adiós!
Capitulo 25: "Entre Hogsmade y Regalos Navideños"
Las clases siguieron normales después del encuentro de Quidditch, los profesores se alegraron que, a pesar de la derrota de los Slytherin, el comportamiento entre ambas casas que tenían de principio de año no se modifico. Harry, John y Remus caminaban con tranquilidad saliendo de la clase de Runas antiguas.
—La profesora McGonagall ya se encargo de inscribir a quienes se quedarían en el castillo—Remus habló sacando a los otros dos de sus propias cavilaciones.
—¿Sabes si James o Sirius se quedaran?—Harry intentaba sonar casual pero tanto John como Remus se dieron cuenta de las intenciones detrás de sus palabras.
Después del partido contra Slytherin, James parecía mucho más taciturno, apenas conversaba y evitaba a tanto a Harry como a Tom, de manera que ambos ojiverdes estaban preocupados por el Gryffindor. Harry se preguntaba si no había tensado mucho la cuerda, que había causado un daño irreparable.
—La verdad no han comentado nada—Remus suspiro en su interior ante la mueca de Harry, ambos Potter eran tan orgullosos.
—De todas maneras tendremos que ir a Hogsmade por los regalos de navidad— La voz de John sonaba excitada—Desde que fuimos a Honeydukes ¡Estoy esperando volver!—El chico estaba tan emocionado que solo causaba risa a los otros dos.
—Iremos en la tarde, así que nos juntaremos en la puerta para buscar unos carruajes, la Profesora McGonagall dijo que el Profesor Riddle ira con nosotros—Remus sonreía levemente—Dice que se ofreció a vigilar a los molestos alumnos—Harry viró los ojos con gracia.
—Lo único que quiere es buscar un lugar para besarse con mi papá—La voz del moreno era ligeramente divertida.
—Yo también pienso eso—Murmuró Remus—Bueno será mejor que vallamos a arreglarnos si queremos ir a Hogsmade, ¡vamos John!
—Nos vemos—John se iba a despedir cuando vio la mirada de Harry—¿Sucede algo?—El chico negó suavemente.
—No iré a Hogsmade, así que no se molesten en esperarme—Después de decir eso se marcho en dirección opuesta rumbo al tercer piso. Remus y John se miraron para después encogerse de hombros caminando rumbo a la torre de Gryffindor.
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Harry observaba desde la torre de astronomía como los alumnos salían del colegio en dirección a Hogsmade en los carruajes tirados por thestrals que poco a poco desaparecían por las puertas, no pudo evitar suspirar con cansancio.
La verdad sabía que el viaje no habría sido cómodo si James todavía estaba molesto con él, de modo que se quedo en Hogwart para dejar que disfrutaran del momento tranquilos, camino hasta los baños del tercer piso, donde se encontró con el fantasma de Myrtle La llorona.
—Hola Harry, ¿viniste a verme?—El chico negó suavemente—¿Vienes por el pasadizo?
—Si Myrtle, vengo por eso—Se acercó al lavabo—Ábrete—El lavabo se movió dejando ver la cañería—Parece estar bastante limpia—El Fantasma asintió.
—El profesor de defensa ha venido mientras estabas en San Mungo, la primera vez que salió murmuró algo de que la cámara parecía un despacho privado—Harry se rio entretenido—Después empezó a venir con regularidad—Ahora asintió.
—Gracias Myrtle, nos vemos más tarde—La sonrisa del Fantasma fue lo último que vio antes de sumergirse por la alcantarilla, camino con velocidad hasta la puerta de la cámara, mientras con atención miraba como la entrada tenía unos cambios. Abrió la Puerta con entretención—Parece que Tom hizo cambios en la cámara también.
—¡Amo!—La voz de Calypso sonó y Harry vio como la gran serpiente blanca se arrastraba en su dirección—¡¿Donde estuvo amo?! Estaba tan preocupada, aunque el señor Riddle nos dijo que te encontrabas bien—El basilisco se movió cerca de la serpiente blanca.
—Hola Calypso, Odiseo, espero que se hayan comportado en mi ausencia— La serpiente blanca siseo entretenida—La verdad tuve un mes muy ajetreado y me alegro que por lo menos Tom haya podido informarles.
—La próxima vez llévenos con usted amo—La voz de Odiseo sonaba deseosa—La verdad Calypso se vuelve irritante después de un tiempo sin usted.
—¡Odiseo!—La serpiente siseo enojada, el basilisco se movió en dirección contraria—Espera a que te atrape y veras cuan irritante soy—Harry solo rio acercándose a los sillones que había transfigurado la ultima vez, observo que los estante habían crecido y habían más calderos, una pizarra muy grande y otros instrumentos curiosos.
—Realmente Tom se acomodó al lugar.
—Sí, Tommy pensó que sería útil para practicar cosas que no se puede enseñar a todos—Slytherin en el cuadro sonrió a Harry—Creo que ahora podre mostrarte la otra entrada que hay a esta cámara.
—¿Hay más?—Su voz sonó muy sorprendida, el retrato asintió.
—Yo soy la entrada hacia el despacho del jefe de mi casa.
—¿Y cómo te abres?
—Solo di ábrete.
—¿En parsel?—El recuadro asintió—ábrete—La muralla se levanto en dirección hacia el moreno para después correrse hacia la izquierda.
—¡Amo!—La voz de Calypso lo distrajo, Harry sonrió—¡Acaba de llegar y ahora se va!
—No te preocupes—Levanto su varita—No tengo intención de dejarlos aquí. ¡Reducto!— Ambas serpientes terminaron del porte de una serpiente común— La verdad quería dejarlas más pequeñas, pero que se puede hacer— Se acercó a ellas estirando los brazos en dirección a ellas— Enrédense en mi cuerpo— Ambas serpientes se enredaron en su cintura como un cinturón. Harry tembló levemente al contacto de su piel caliente con la fría de las serpientes.
—¿A dónde vamos?— La voz de Odiseo, sonó en su estomago.
—No se— Miro el pasadizo para caminar a través de él— Porque siempre tendrán que estar tan sucios— Las serpientes se deslizaron por su pecho para sacar la cabeza por su cuello de la polera de Harry, quedando la cabeza de cada una, en cada hombro del moreno. Harry siguió caminando en línea recta por el oscuro pasillo, alzo su varita— ¡Lumos!—Sonido de ratas además de pequeños animales se arrastraron lejos de la luz— Esto parece interminable.
—¡Tenemos comida!—La voz de Calypso sonaba encantada. Harry solo se rio ante el siseo molesto de Odiseo—¡Deja de sisear, me molestas!
—¡Nada de mordisco!—Les hablo rápidamente— Porque me llegan a mí y ustedes me matan— Ambas serpientes sisearon una disculpa. Harry por fin vio el final del pasadizo—ábrete— La muralla se movió y Harry se encontró con un tapiz gigante frente a él, era el mismo que adornaba una de las murallas del despacho de Tom.
—Veo que llegaste—Se giro levemente para observar el cuadro donde se encontraba la figura de Slytherin sentado en un sillón, a su lado la imagen de un muy grande hombre con una gran melena castaña y una barba muy a lo medieval. Harry se sorprendió levemente al observar los brillantes ojos azules que tenía el hombre, vestía una túnica café y en el cinturón Harry reconoció la espada de Gryffindor.
—¿Godric Gryffindor?—El aludido lo miro asintiendo, Harry se sorprendió, este era uno de los pocos cuadros intactos que hay del hombre—¿Cómo es posible que entienda el parsel?
—Tu amigo el rubio, bueno, yo conocí una de sus anteriores encarnaciones— La voz de Gryffindor sonaba muy divertida—Era un anciano encantador, pensaba que yo era un guerrero, como no parecía entender de la magia me hice pasar por uno.
—¡Ahora lo recuerdo!—Slytherin siseo con molestia—Estuviste toda una semana hablando de ese extraño—Godric rodo los ojos con molestia.
—Vamos Saly, estas sobreactuando.
—¡Te dije que no me llamaras así frente a los demás!
—¿Saly?—La voz de Harry sonaba a punto de estallar en una carcajada, se rio entre dientes para evitar la vergüenza del mayor—Pero porque están los dos en este cuadro.
—Es el último cuadro que va quedando de mi, de hecho cuando estuve vivo me molestaban—El castaño movió su pelo con rudeza, evadiendo la pregunta—Nunca me han gustado mucho.
—¿Pero por qué se encuentra detrás de un tapiz?— Miró con atención— Deberían estar más a la vista, no creo que queden cuadros intactos de Godric Gryffindor y mucho menos de Godric y Salazar… en el mismo cuadro.
—Este cuadro fue un regalo que le hice a Saly hace muchísimo tiempo.
—Pero eso no explica porque sigue tras un sucio tapiz.
—Para que no lo descubrieran, Harry, por eso se encuentra aquí—Salazar se arregló la túnica con ligereza y Godric sonrió para después colocar su cabeza sobre las piernas de Slytherin, el pelinegro del retrato arrugo la nariz con molestia, pero no lo alejo— ¿Por qué no saliste al pueblo con los demás? John parecía muy emocionado por ir a ese lugar—Harry se encogió de hombros para después ingresar de vuelta al pasadizo rumbo a la cámara de los secretos.
Cuando ingreso a la cámara dejo que ambas serpientes bajaran al suelo y el cerro el pasadizo tras de sí.
—Creo que empezare con los regalos de navidad… ¿pero que les regalare?
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Hogsmade estaba rebosante de actividad, momentos antes de navidad eran los mejores para las tiendas, quienes atraían a la gente con sus vistosos descuentos, el comercio miraba con buenos ojos la cantidad de magos alrededor del pueblo.
John había entrado a Honeydukes apenas bajaron del carruaje, seguido muy de cerca de un James Potter que intentaba a toda costa no quedarse solo con el Jefe de la casa de las Serpientes. Un poco más lejos de ellos venía un emocionado Sirius Black que traía arrastrando a Severus Snape de la punta de la túnica, él Slytherin lo único que quería era poder ir por los regalos que le faltaban. Tras ellos un entretenido Remus Lupin caminaba tranquilamente de la mano de Lucius Malfoy, quién no se preocupaba de nada ya que había hecho la gran mayoría de las compras a través de su águila. Cerrando el grupo se encontraba Tom Riddle, quien miraba molesto todo lo sucedido ya que infructuosamente intentaba conversar a solas con Potter.
—¡Escúchame Black!—La voz de Severus no dejaba espacio para interrupciones—Si tú quieres quédate con todas tus chucherías, ¡quédate!, pero yo iré por las compras a otro lugar, así que elige, te quedas aquí o me acompañas—Sirius lo miro para después suspirar caminando hacia el Slytherin.
—Buen Perro—Lucius se rio entre dientes mientras ambos pelinegros pasaban junto a ellos, Remus le apretó la mano y Sirius lo miro con una sonrisa sarcástica.
—Como digas, Malfoy.
John parecía vuelto loco mientras compraba tal o cual dulce, la verdad para James era bastante entretenido por que el chico no se molestaba en mostrar su disgusto cuando una de las granjeas de colores no le gustaba.
—¡Asco! ¿Qué era eso?— James sonrió mostrándole la caja del envase—¿Granjeas de pera? ¡¿PERA?!—John hizo un gesto de vomitar tan gracioso que James no pudo evitar reírse mientras Tom solo negaba con la cabeza entretenido— ¿Cómo se les ocurrió hacer algo a base de pera?
James solo siguió riendo, se dio la media vuelta acercándose a unos alejados estantes de dulces, cogió muchos de ellos. "Quizás a Harry le guste alguno" pensó con tranquilidad. Se volteo para caminar a la caja cuando choco con el cuerpo del Jefe de la casa de Slytherin.
—Potter. Tenemos que Hablar.
