Searching for Levi / Buscando a Levi
Escrito por Blessende / Traducción por Maru de Kusanagi
NT: Preparen sus pañuelos… y, por favor, lean 'Doce puertas a un mundo verdeazulado', que ayudará a comprender la desazón de Eren.
Capítulo 25: Paraíso Perdido
Levi se reclinó contra la verja de metal, observando su reflejo en las puertas cerradas del ascensor. Miró largamente su reflejo, debatiendo sobre una mancha en su bléiser oscuro.
No la había visto antes, se percató, y buscó en sus bolsillos por el pañuelo.
Había dos mensajes para el Cabo Primero en la red de Gale. Los escuchó mientras tomaba el ascensor a su departamento. El primero era de Hanji, reclamándole sobre su actual paradero. En todo el tiempo que había conocido a Hanji Zoe, esta era una de sus cualidades que la salvaban. Hanji nunca trataba de esquivar el avispero. Ella siempre estaba presente, diciéndole a la cara cosas que nadie más se atrevería. Como qué clase de bastardo atroz era. Como de las veces que se tomaba sus libertades con la ley. Hoy, había una silenciosa urgencia en su tono (En serio, Levi, dijo ella. Erwin no está impresionado contigo al momento. Y no es porque te saltes las reuniones a propósito. ¿Está todo bien? ¿Y Eren…? ¿Cómo esta mi Terrícola favorito?). El segundo mensaje era, para su sorpresa, de la esposa de un miembro de su escuadrón. La mujer de Gunther le había dejado un enternecedor mensaje de agradecimiento por su ayuda con el reclamo presentado. El monto de los gastos médicos de Gunther habían dejado los fondos de la familia exhaustos, pero Levi había conseguido tirar de algunos contactos burocráticos para conseguirles ayuda financiera. Y, por contactos burocráticos, quería decir irrumpir en los cuarteles de la Policía Militar, sacar a los adorables oficinistas e internos del departamento de seguros y asustar a 'unos de los cerditos' hasta cagarse.
Y entonces estaba Church, el hiperbólico fantasma de su pasado.
'Te pusiste manso, Rivaille', había dicho Farlan Church con una tranquila risa condescendiente.
El rubio tomó un trago de su escocés y miró vehementemente el rostro del cabo, como si dibujara los contornos de porcelana de su rostro. 'Te convertiste en un perro atado del Estado. Ladra para mi, Levi. Di 'wan, wan (1) ', lo azuzó el hombre, estallando en una risotada. Los dedos rozaron los nudillos de Levi, haciéndolo que guardara silencio.
Estaba borracho, notó Levi.
Borracho con licor, con locuras e ideales, como una vez lo estuviera Levi.
'Vete a casa, Farlan. Si te vuelven a atrapar, no podré ayudarte.'
Farlan resopló, apartando moscas imaginarias.
'¿Ayudar? Pero no eres el hombre que conocí. El Rivaille Levi que nunca se prostituiría al gobierno. ¿Dónde está El Ahorcado (2)? ¿El Vigilanteeee?', farfulló.
Levi le regaló una sonrisa amarga, sujetando el vaso del borde. 'Muerto, ha muerto. No me hago llamar más por esos nombres. Y tú sabes el porqué. Tampoco esos nombres importan para mí. Sigues viviendo en el pasado, Church.'
'¿El pasado?', repitió Farlan, sacudiendo la cabeza. Notó que el cantinero los miraba atentamente, y se hundió más en el asiento de terciopelo, para evitar se espiado. El fantasma removió el posavasos, haciéndolo girar entre sus dedos. 'Me pregunto cómo puedes olvidarte la gloria de aquellos días, mi viejo amigo. Necesitas recordarlo, Levi. El mocoso te ha suavizado', dijo Farlan, levantándose de su asiento y salió del privado. Dejó un arrugado billete en la mesa y le hizo un saludo burlón a Levi, abandonando el pub Diablo.
Cuando el fantasma ya llevaba largo rato ido, Levi levantó el billete, leyendo las palabras escritas sobre el escudo de la Casa de la Moneda de Titán.
Levi no tenía el tiempo para reflexionar sobre el críptico mensaje de Church. El ascensor se detuvo en el piso doce. Arribó al departamento y, antes de que pudiera siquiera tocar el timbre, notó los signos de discordia.
La puerta estaba entreabierta y descuidadamente dejada abierta. Eren, mocoso estúpido, masculló. Pero sus manos se quedaron quietas sobre el picaporte. Algo no estaba bien con el departamento. No habían signos de una entrada forzada, no parecía que la alarma se haya activado, pero Levi fue automáticamente a su Ruger y la sacó de su funda dentro del bléiser. Los zapatos de Levi se introdujeron por el hueco y se tomó un momento para acomodarse a la oscuridad. El departamento estaba sumido en sombras, el único ruido era el rascado dentro del cuarto de escobas.
'¿Eren?', llamó en la oscuridad.
No hubo respuesta, pero el ruido se hizo más fuerte e intenso.
Levi sintió que un miedo reptaba por su alma. No era como la noche en que Eren hizo su llamada de auxilio desde la Puerta 22. No dejes que esto sea como la última vez, se dijo a sí mismo. No aquí, bajo mi vigilancia. Levi dejó su bléiser en el pasillo que iba desde la puerta de entrada, avanzó hasta el cuarto de escobas y lo abrió. Una pequeña figura salió a trompicones y resopló con impaciencia. Levi se agachó junto al perro droide. Los ojos rojos de Krobe brillaron en la oscuridad, y le ladró al reconocerlo.
'Shhh, sí, ya llegué. ¿Dónde está Eren?', preguntó Levi.
Krobe tembló con violencia.
Y entonces, el tonto perro comenzó a correr en círculos, persiguiéndose la cola. Con la boca abierta y la lengua metálica colgando límpidamente, el droide parecía extrañamente asustado y confundido, como un animal de circo que había olvidado un movimiento clave de su acto.
Levi hizo un pequeño ruido de fastidio y tomó al perro de la nuca.
'Hey. Pensé que te había dicho que lo vigilaras, cabeza de chatarra. No que te dejaras encerrar en un armario. Eres peor que él.'
Krobe aulló una disculpa y se sentó a sus pies, escondiendo la cabeza bajo las patitas.
Levi se volvió a mirar el techo y dijo 'ON'. Pero las lámparas del cielo raso se rehusaron a encender.
¿Un corto circuito? ¿Un fusible quemado?
Miró en derredor del recibidor, dando un paso vacilante hacia delante y algo crujió bajo su pie.
Eran muchos algos.
Levi se volvió a mirar al piso y captó el brillo de algo. Vidrios desparramados a lo largo del piso alfombrado, cientos y miles de trozos, y Levi lo siguió hasta el hoyo en la telepantalla. Un bate de béisbol (3) abollado, parte de la basura Terrícola de Eren, yacía sin dueño en el fondo. Alguien había golpeado la pantalla justo en el medio.
Levi estaba en medio de la carnicería y miraba el chisporroteo de destellos que surgían de la maquina aniquilada.
Parecía que no había rastros de sangre alrededor, pero Levi no podía asegurarlo en la oscuridad. Sintió un conocido terror correrle por las venas. Su agarre en la Ruger se hizo más fuerte y se dirigió al dormitorio. Las sombras fantasmales plagaban la cama y no tuvo oportunidad de encender las luces. Porque allí estaba un lento, rítmico ruido que venía de alguna parte. Una canilla abierta. Levi oyó el repicar del agua en el baño. Se escurrió hacia el cuarto cerrado y miró. Luz salía por el espacio debajo de la puerta. Alguien estaba dentro.
Pasó una mano por la superficie metálica y la abrió.
Levi mantuvo el arma en alto, apoyada en el arco de su codo.
Las cortinas de la ducha estaban echadas, y Levi oyó que el agua seguía corriendo. La bañera estaba llena, y desparramaba agua que hacia arroyuelos en el piso de inmaculadas baldosas. El material translucido de las cortinas mostraba la silueta de alguien sentado en la bañera. Sintiendo el pulso latirle en el cuello, Levi mantuvo el arma lista. Dio tres pasos adelante y corrió las cortinas.
El alivio lo embargó de inmediato.
Levi murmuró una maldición y bajó el cañón del arma.
Eren estaña sentado en la bañera, medio desnudo y con la ducha cayéndole encima. Calado hasta los huesos, su bronceada piel brillaba contra los pálidos tonos amarillo pastel. El joven guardián tenía los ojos abiertos y le regaló al Cabo Primero una pequeña sonrisa.
'¿Estás bien?', preguntó Levi, tirando su arma a un lado. Se inclinó, poniendo las manos a los lados de la cabeza del castaño y haciendo que lo mirara. Levi revisó las pupilas de esos característicos ojos.
No había dilatación. Tampoco ningún signo de contusión. Los ojos verdes de Eren lo miraban sin parpadear.
Y, antes de que se diera cuenta, el brazo izquierdo de Eren salió del agua y lo tomó de la chalina. Eren siseó, haciendo a Levi arrodillarse por la fuerza de su agarre. Sus rodillas chocaron con la dura superficie del suelo y Levi se encogió por el inesperado dolor.
La sonrisa nunca abandonó el rostro del joven.
'Bienvenido a casa', dijo Eren, con esas profundidades verdes medio abiertas. '¿Te gustó el desastre del living? Lo hice especialmente para ti… Cabo', dijo el joven hombre, sus labios curvándose en un gruñido y sus tensos, magullados dedos se clavaron en la chalina de Levi. El otro brazo colgaba, vendado, y Levi agradecía su invalidez por vez primera.
Allí estaba esa ira bestial nuevamente. Levi habría dejado escapar una sórdida risa de déjà vu. Recordó a un adolescente sosteniendo una navaja, ocho años atrás. Levi recordó al estúpido mocoso que lo amenazaba desmembrarlo con ella. Algunas cosas nunca cambian.
Ojos grises se volvieron de los dedos que se apretaban debajo de su barbilla a los furiosos verdes que lo miraban. La sombra de la confusión pasó por encima de las facciones de Levi. El hombre más bajo trató de liberarse, pero los dedos de Eren eran dolorosamente fuertes.
Aparentemente, no era el único que sentía nostalgia.
'¿Acaso esto no te trae recuerdos de nuestro primer encuentro?' le preguntó Eren. '¿Lo hace?'
'Eren. Suéltame.'
'No… No esta vez. Me sorprende que no les hayas dado un conteo de cada mamada. ¿Qué te detuvo? ¿Una duda moral, señor?
Hubo una pausa momentánea por parte de Levi. Por una décima de segundo, el pálido hombre mostró un leve arrepentimiento. La mano de Levi se enrolló alrededor de los húmedos y pegajosos dedos de Eren, arrugados por haber estado tanto en el agua. Los propios pantalones oscuros de Levi comenzaban a empaparse por el agua derramada de la bañera. Pero no apartó la mirada, sin remordimientos como era su mirada.
Así que, al fin llegó esto.
'Desobedeciste mis órdenes', siguió Levi, entendiendo al fin. '¿Cuánto sabes?'
'Todo', respondió Eren, y Levi sintió los dedos del más joven temblar debajo de su mentón. 'Fue un infernal descenso por la carretera de los recuerdos. Todo gracias a ti, Levi', los hombros de Eren temblaron. Ahora que se fijaba en la cara del más joven, Jaeger estaba temblando contra el insípido color del agua. La feroz ira seguía allí, pero también estaban todas las debilidades que le acompañaban. La ducha caía sobre ellos, y Levi sintió mechones de su cabello negro ponerse pegajoso bajo su corte de cabello.
Eren abrió la boca, pero lo que fuera que deseaba responderle, nunca salió.
Levi usó la oportunidad para liberarse de la mano de Eren. Se paró, mirando sus ropas sucias con asco.
'Todo, ¿eh? Me sorprende que sigas aquí', dijo Levi, mirando a su reflejo con desconfianza.
Hubo un silencio agobiante.
Hasta que Eren emitió una risa amarga.
'Supongo que quería oírlo de ti. Quería darte… quizá, incluso a nosotros, una segunda oportunidad. Rivaille, dímelo por favor. Por favor, dime que esto no era una mentira. Necesito oírlo de ti.'
Levi le dio la espalda y salió por la puerta.
Se detuvo.
'Lo siento, Eren. Pero siempre fuiste un pro y un contra para el Estado. Es lo mismo para mí. Y, para que recuerdes, no hubo un nosotros desde el principio.'
..-..
Nueve veces habían recorrido el día y la noche, el espacio que miden los hombres
Así fue cuan largo cayeron
Levi oyó primero los pasos, temblorosos y húmedos contra el suelo del dormitorio. Antes de que se pudiera dar vuelta, una fuerza lo atrapó por detrás, lanzándoles lastimosamente al living. Aterrizaron cerca de la derruida pantalla de tevé, en un enredo de miembros. Hubo una patada a medias, que tumbó la mesa de café. Luchó con el instinto responder al ataque, sucumbiendo a la necesidad de hacer su parte y permitirse ser tumbado de espaldas. Los temblorosos dedos de Eren manoteaban por su camisa. Pantalones mojados se montaron sobre su cintura y Levi finalmente se encontró con los ardientes ojos verdes, más allá del límite de la furia. Eren daba resuellos, luchando asimilar lo que acababa de decir.
'Este mocoso lo seguirá al confín del universo, Cabo. Recuérdelo. Considérelo incluso una advertencia.' (4)
Eren alzó su puño izquierdo y lo miró.
Su voz era casi gutural de la angustia.
'Retira lo dicho. Te lo juro por Dios, retira la lo dicho, imbécil.' Casi le escupió el joven.
Y, en ese momento, todo lo que Levi pudo pensar fue en el libro.
¡Guerra abierta! Este es mi parecer. No soy experto
en ardides, ni me vanaglorio de tal.
Conspiren los que lo necesiten, mas cuando sea necesario, no ahora. (5)
Levi igualmente se encontró con su mirada, frío e insensible cuando así lo deseaba.
'Pégame entonces, monstruo manco. Déjame ver que lo intentes.'
Eren ahogó un sollozo. Las lágrimas se juntaban en el borde de sus orbes esmeraldas, y el joven profirió un grito ahogado que resonó a través del vacío departamento 1263. Era el grito de una bestia derribada. Era el grito de una presa acorralada.
'Vete a la mierda. ¿Esto te excita? ¿Acaso venderme al Estado te calienta? ¡ACASO ROMPERME EL CORAZÓN TE EXCITA, jodido enfermo!'
El puño bajó, pero Levi se movió a la derecha, esquivándolo por centímetros.
Resopló sin aliento, y miró al joven para azuzarlo acerca de su puntería. Pero las palabras nunca salieron.
Porque todo lo que Levi vio fueron las lágrimas, las profusas lágrimas que caían sin parar.
Y a Levi se le ocurrió que Eren se veía aterradoramente bello cuando lloraba.
El joven guardián lo miraba con desprecio a través de un revoltijo de lágrimas y cabellos húmedos. Sus hombros temblaban por el arrojamiento de emociones.
'Eras un héroe para mí. Vete a la mierda.'
Levi lo miró, meditabundo. Dejó que un resoplido escapara de sus labios.
'No hay héroes en Titán, Eren. Te lo dije antes.'
Los dedos de Eren se clavaron en la suave piel de sus costillas, casi dejando marcas.
'Te amé. Me cagué casando contigo. Cargué el peso de los mundos para poder estar a tu lado. Y tú diste la vuelta y me clavaste el cuchillo en la espalda. Eres peor que Annie. Eres peor que todos los demás. Un maldito y jodido Bruto (6), eso es lo que eres, Levi.'
Ah, ahí está nuevamente ese espíritu.
Levi estiró una mano para acariciarle la mejilla.
Eren se apartó de la mano extendida.
'No. Por favor, no… me tuviste bajo vigilancia, y ni siquiera lo supe. ¿Cómo me rastreaste? ¿Dónde está el localizador, Levi? ¿DÓNDE? Me encontraste en el Portal 22, aunque nunca te dije donde me hallaba…'
'Tu anillo, Eren. Estaba en tu anillo de bodas.' Respondió Levi con una tranquilizadora sonrisa. '¿Estás enojado? Anda, dime que me odias.', le apuró el mayor. 'Eren, dime cuánto me odias en verdad.'
Eren dio un respingo, abriendo la boca pero sin decirlo.
Levi dejó escapar una ahogada risa.
'No puedes, ¿verdad? Siempre llevas el corazón en la mano. No puedes sobrevivir aquí si no puedes mentir, soldado.'
'Cállate. Al menos, yo tengo un corazón.'
'No cargaste el peso de los mundos por mí, Eren. Admítelo. Simplemente estabas huyendo. Huyendo del hecho de que no puedes ayudar a tu madre. Huyendo del arrepentimiento y la desolación. Vete a casa, Terrícola…. No perteneces aquí.'
Hubo un crujido de la puerta y oyeron una figura meterse en el cuarto a oscuras. Ambos se miraron a los pies y tropezaron dentro del living. La señora Izzy Norman llevaba una linterna, su rostro arrugado torcido con mal humor.
'Sé que a los dos les gustan las bromas pesadas, pero si pudieran bajar el volumen. Hay gente que trata de dormir-¡oh, oh, vaya!' la voz le falló y sus ojos se abrieron ampliamente al ver el desastre que era el living. Se volvió de mirar las ruinas a los dos hombres enredados en el suelo. 'Oh, ¿interrumpí algo?'
'No, señora. No lo hizo.' Respondió Eren, secándose la cara con el revés de la mano sudorosa. El guardián se quitó del encima del mayor y se puso de pie. Paso junto a una anonadada señora Norman sin decir palabra.
Se detuvo sólo una vez en su camino a la salida. Levi lo observó agacharse junto a Krobe y darle al perro droide una quedada palmeada en la cabeza.
'Cuídate', dijo el joven antes de desaparecer tras la puerta.
1 'Wan, wan' es la onomatopeya para los ladridos en japonés. Esta así en el original, y me causó curiosidad, ya que en inglés es 'baw, baw', y en español 'guau, guau', pero, más avancemos, veremos que las aéreas inferiores de Titán son hogar de un crisol de culturas.
2 Aquí es una referencia a la carta del tarot.
3 Y no me jodan, sé que se escribe baseball, pero en español se escribe así como lo puse.
4 La frase es la misma que del cap. 16, pero ligeramente modificada.
5 Textos de Paraíso Perdido, John Milton
6 El nombre de unos de los conspiradores que mataron al Cesar. Más en h- t -t- p : / / es . wikipedia wiki / Marco_Junio_Bruto
NOS VEMOS EL LUNES GENTE. ME VOY A LLORAR UN RATO T-T
