Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.
CHAPTER 25
BELLA POV.
Salí de la cama con cuidado para no despertar a Garrett, encontré mis zapatos a mitad de la habitación y me los puse, caminé de manera sigilosa hasta la puerta y apresurada salí de la habitación.
Prácticamente corrí hasta mi habitación, la cual se encontraba al otro lado del pasillo; entré, cerré la puerta apoyando mi espalda en ella y me deslicé hasta sentarme en el suelo, mi mirada se posó en la sortija de matrimonio que reposaba en mi dedo y suspiré con frustración. ¿Qué mierda hice ayer? No pude haberme casado con Garrett, ¿verdad? Respiré profundo para calmarme y no caer en la desesperación, tenía que controlarme y tratar de recordar lo ocurrido la pasada madrugada.
Ignorando el punzante dolor de mi cabeza, me forcé a recordar lo ocurrido anoche...
…
Flash Back
Llegamos a la capilla y entramos tambaleándonos y riéndonos, Ángela y Alec arreglaron todo para casarse y quince minutos después estaban frente al altar; ser casada por una imitación de Elvis, chaparro, regordete y con anteojos no era precisamente lo que yo quisiera para mi boda, pero en fin, si eso hacía felices a mis amigos no me quedaba de otra más que apoyarlos.
—Los declaro marido y mujer, puede besar a la novia —dijo el Elvis y los recién casados se fundieron en un beso para nada casto.
—¡Consigan... u-una... habi-habiación! —se las arregló Jasper para gritar como buenamente pudo y se rió.
—Yo ta-también me... quiero ca-casar —dijo entre sollozos María.
—¡Sí... también qui-quiero! —chilló Irina brincando sobre una silla como niña chiquita y estuvo a punto de caerse, lo cual provocó sus risas. ¿Cómo por amor a Dios había podido subirse sobre la silla? Cuando yo apenas si podía estar en pie.
Todos felicitamos a los recién casados y el Elvis nos tomó varias fotografías, salimos de la capilla para celebrar y fuimos a seguir la fiesta a un bar, donde seguimos tomando hasta bien entrada la madrugada.
Llegamos al hotel y todos se arrastraron fuera de la limusina dejándome a mí al último, antes de bajar algo llamó mi atención, era una sortija de matrimonio y, por el tamaño, lo más seguro era que perteneciera a Ángela; la agarré y traté de buscar a mi amiga entre las imágenes que bailan frente a mí, pero no logré identificarla por ningún lado. De hecho no había nadie a excepción de Garrett que se tambaleaba de un lado a otro, al menos yo creía que era él.
—Vamos... Bells t-te... ayudaré a... lle-llegar a tu habi-habitación.
End The Flash Back
…
Después de eso entramos al hotel, pero estábamos tan ebrios que por más que dimos vueltas no encontramos mi habitación, así que me quedé a dormir con mi amigo.
Sonreí y un suspiro de alivio salió de mis labios, al menos no había cometido una burrada, me levanté y fui hasta el baño para ducharme, tomé una larga y relajante ducha, me vestí con lo primero que encontré en mi maleta, pues ya tenía todo empacado, y bajé al restaurante donde ya estaban todos.
—Buenos días —les saludé y todos gruñeron.
—No sé que tengan de buenos. Dios, si en la borrachera te ofendí, créeme que con la resaca me sales debiendo —murmuró una agónica Irina enterrando su cabeza en la mesa.
—¡Oh Angie! Creo que esto es tuyo, lo encontré en la limusina —le entregué la sortija y me sonrió agradecida.
—¡Gracias Bells! Pensé que lo había perdido, me sentí de lo peor cuando no lo encontré. Te imaginas haber perdido mi sortija de matrimonio a tan sólo unas horas de la boda —mi amiga se puso la sortija y le dio un ligero beso a su marido.
Antes de desayunar Jasper consiguió analgésicos para todos, cosa que agradecimos infinitamente. Subimos por nuestras maletas, las acomodamos en los coches y nos pusimos en marcha, ya que nos esperaba más de un día de camino antes de llegar a Chicago.
Al día siguiente nos encontrábamos ya a unas cuantas horas de nuestro destino, se suponía que el viaje sería más largo, pero al no detenernos más que para comer algo y llenar de combustible el deposito del Jeep, nos habíamos adelantado mucho. Era cerca de medio día y hacía un calor de los mil demonios, tanto, que ni el aire acondicionado nos refrescaba un poco.
—¡Mierda! —exclamó Emmett y se orilló deteniendo el Jeep.
—¿Qué pasa? —pregunté pero no me respondió y se bajó del Jeep, nosotros confundidos lo imitamos.
—¡Me lleva el diablo! —gritó y pateó con furia uno de los neumáticos—. Estaremos aquí varados, hasta que Jacob vea si puede arreglar esta cochinada. ¡Maldito cacharro!
Volvió a patear el neumático, con lo que del Jeep salió una gran cantidad de humo y Emmett se alejó corriendo; oh genial, ¿no pudo elegir un mejor momento para averiarse? Estuvimos esperando a Jacob y los demás por media hora, por más atrás que vinieran de nosotros ya deberían de habernos alcanzado, y para colmo, en el tiempo que teníamos allí no había pasado ni siquiera un burro.
—Tengo una mala noticia y una buena —dijo Irina y todos le prestamos atención—. La buena es que allá vienen los chicos, y la mala es que vienen caminando —volteamos y efectivamente los cuatro venían caminando.
—Mi coche se descompuso y Jake no tiene la herramienta necesaria para arreglarlo —nos informó Alec, cuando llegaron a donde estábamos, y todos suspiramos con frustración. Con excepción de Irina, ella soltó un par de linduras que harían sonrojar a un marinero
Emmett les explicó que el Jeep también estaba descompuesto y Jacob le echó una mirada, para nuestra buena suerte, nótese el sarcasmo, se necesitaba una pieza que obvio no teníamos así que no había de otra: nos íbamos caminando o nos quedábamos allí, ya que para completar no podíamos llamar a nadie, pues no había señal para los teléfonos móviles.
María e Irina sacaron de sus maletas unos Converse y se quitaron los zapatos que traían, caminar por quién sabe cuántas horas con tacones no era muy cómodo. Emmett se colgó una mochila en su espalda al igual que Garrett y Jasper, nos pusimos en marcha pues como dicen el dicho: al mal paso darle prisa. Teníamos dos horas caminando, en esas dos horas no pasó ni un miserable coche, ¿acaso nadie, además de nosotros claro está, transitaba por esa maldita carretera? Tal parecía que no.
—Apuesto a que tienes sed —me dijo Garrett y solté un sonoro bufido, vaya que sí tenía sed—. Ten, pero si los demás ven el agua, se lanzan como buitres sobre ti y te la quitan —me entregó una botella y le agradecí con una sonrisa.
Por suerte estábamos unos pasos atrás de los demás, así que no verían el agua, sí lo sé soy una jodida egoísta, pero ni modo. Tomé un buen trago del refrescante liquido que me supo a gloria pura, le devolví la botella a Garrett y él la guardó con rapidez en su mochila.
—No puedo dar un paso más —lloriqueó María dejándose caer en medio de la carretera y nada más su trasero tocó el caliente asfalto, se levantó como impulsada por un resorte—. ¡Mierda está caliente!
Jasper soltó una risita burlona y de su mochila comenzó a sacar varias prendas, las cuales usamos como tapetes para poder sentarnos; sin dudas estar sentados en medio de la carretera en otras circunstancias sería peligroso, pero aquí definitivamente no lo era, no es como si nos fueran a atropellar.
—Tengo hambre y sed —se quejó Irina a punto de soltarse a llorar.
—Haberlo dicho antes —Emmett abrió su mochila y sacó sodas, botellas de agua, galletas, papas fritas y hasta sándwiches—. No me van así, compré esto para el camino en nuestra última parada.
—¡Emmett eres un maldito genio! Sino fueras como mi hermano me casaba contigo —dijo Irina antes de morder el sándwich que Emm la había dado.
Estábamos tan hambrientos que terminamos con las provisiones de Emmett en cuestión de minutos, después de haber descansado lo suficiente, nos pusimos en pie y recogimos las ropas en las que nos habíamos sentado.
—¡Jasper Whitlock eres hombre muerto! —chilló colérica María y todos volteamos a verla—. Esta es mi blusa Channel nueva y la acabó de usar como tapete para sentarme —sacudió la blusa frente a Jasper y él se encogió de hombros.
—Perdón por no detenerme a ver que estaba nueva, pero tomé lo primero que encontré en tu maleta, en la de Irina y en la de Bella —observé las prendas pero ninguna era mía, en cambio sí reconocí la chamarra favorita de Nessie.
—Pues ninguna de esas prendas en mía, pero esa chamarra que Emmett tiene es sus manos es de Nessie —la susodicha abrió los ojos como platos y estuvo a punto de ponerse a escupir fuego.
—Sino lo matas tú, María, lo haré yo —gruñó y se echó a correr persiguiendo a Jasper.
Irina y María también corrieron detrás de él, pobre de mi amigo, cometió el error de meterse con lo que ellas más amaban sobre todas las cosas en la vida: la ropa.
Jasper se reivindico con las chicas prometiendo que las llevaría de compras y las tres sonrieron como el gato de Alicia, en la que se metió Jasper, me podía imagina a esas tres locas sueltas en el centro comercial y me daban escalofríos. Caminamos por una hora más, Ángela y Nessie iban a lo caballito sobre la espalda de sus parejas, lo cual me provocó envidia ya que mis pobres pies me dolían horrores.
—Emmett, cárgame como Jake y Alec lo hacen con Nessie y Angie —le ordenó Irina.
—Estás loca, yo no voy a cargarte —Emmett siguió caminando ignorándola.
—¡No me ignores y cárgame! —gritó causando que Emm se detuviera.
Emmett abrió la boca para respoderle pero no dijo nada, se quedó con la mirada perdida en algún punto detrás de nosotros, todos volteamos para ver qué era lo que Emm veía y juró que estuve a punto de caerme, al ver una camionera acercarse.
—¡Gracias Dios! —gritó Jasper hincándose en la carretera y elevando los brazos al cielo.
—Hola chicos, ¿necesitan ayuda? —las dos personas que iban en la camioneta, eran un hombre y una mujer de unos sesenta y pocos.
—Oh sí, nuestros coches se descompusieron y hemos caminado por horas —les respondí y la mujer me sonrió.
—Nosotros vamos a Chicago, los podemos llevar.
Nos subimos en la parte trasera de la camioneta, que me recordaba mucho a mi vieja Chevy, y así recorrimos la última parte de nuestro camino. Casi dos horas y media después estábamos bajando de la camioneta frente a la casa de mis padres, nos despedimos y les agradecimos a los señores por habernos ayudado.
—Tal parece que sus padres tienen visitas —comentó Alec señalando un Mercedes negro que estaba aparcado fuera de la casa.
Nessie sacó la llave de la casa del bolsillo de sus jeans y abrió la puerta, todos entramos y caminamos hasta la sala, lugar de donde provenían voces.
—¿Quién es ese niño? —preguntó alguien cuya voz se me hacía familiar.
—Es mi hijo, Alan —respondió Renée y nosotros seguimos caminando.
—Es tan lindo, y se parece mucho a ti tía —llegamos hasta la sala y... ¡Por todo lo santo! Eran Alice, Rosalie, Edward y tres personas más, miré de reojo a Jasper y Emmett que estaba tensos al igual que yo—. Entonce siempre sí te casaste con Phil.
—Oh no, me casé con Charlie, el papá de mis...
—¡Hola mamá! —chilló Nessie llamando la atención de los presentes.
—¡Por Dios! ¿Por qué no avisaron que llegaban hoy? —Renée se levantó y vino a saludarnos.
—¿Kate? Vaya que es pequeño el mundo —dijo de pronto Irina.
—¿La conoces? —preguntó Garrett y ella asintió, miré a la chica y recordé haberla visto en una foto, ella era la ex novia de Garrett.
—Pero que despistada soy, ellos son mi sobrina Alice y su novio Riley, ella es Rosalie y su novio Laurent, él es Edward y su novia Kate —¿su novia? Mis ojos se llenaron de lágrimas, ahora sabía por qué desapareció de esa forma—. Y ellos son...
—Dejame hacer las presentaciones a mí, Renée —mi mamá asintió e Irina se aclaró la garganta—. Ella es Nessie, la hija de Renée, y él es su novio Jacob, ella es Ángela y su marido Alec...
—¿Cómo que su marido? —preguntó Renée con el ceño fruncido.
—Larga historia, después te contaremos —respondió mi hermana.
—Bueno continuo, ella es María y su novio Jasper —¿de qué estaba hablando? Mis amigos la veían como si le faltara un tornillo y ella les guiñó un ojo—. Ella es Bella, la hermana gemela de Nessie, y su novio Garrett; él es Emmett, hermano de Jasper y mi novio, por último yo soy Irina... hermana de Kate.
¡La madre que la parió! Definitivamente a Irina pasar tantas horas expuesta al sol no le hizo para nada bien, en tremendo lío nos había metido.
…
EDWARD POV.
Habíamos tenido que dejar La Vegas por una emergencia, Carlisle nos llamó para informarnos que Esme estaba en el hospital, a causa de un accidente de tráfico y aunque nos aseguro que estaba bien, Rosalie y yo insistimos en viajar a Chicago; sí, habían vuelto a Chicago unas semanas atrás.
Alice, Kate, Riley y Laurent insistieron en acompañarnos, al fin de cuantas ellos también se quedarían a vivir en Chicago. Como todo pasó tan rápido no pude explicarle nada a Bella antes de irme, pero iba a buscarla y así tuviera que recorrer el mundo entero, la iba a encontrar.
—Edd, vamos a casa de Renée con Alice, ¿vienes? —mi hermana me sacó de mis pensamientos y me levanté de la cama.
—Claro —bajamos juntos hasta la sala donde estaban los otros esperándonos.
Llegamos a casa de Renée y Alice suspiró sonoramente, no le hacía mucha gracias tener que encontrarse con Nessie, bajamos del Mercedes de Carlisle que habíamos tomado prestado, y nos encaminamos hasta la casa; Alice tocó el timbre un par de veces y unos minutos después Renée nos abrió.
—Alice, cariño que gusto verte —dijo abrazando a Alice.
—A mí también me da gusto verte tía —Renée nos invitó a pasar y nos condujo hasta la sala.
Presentamos a Kate, Riley y Laurent con Renée, y no sé por qué Alice le dijo que Riley era su novio, Laurent de Rosalie y Kate mi novia. Nos enfrascamos en una charla agradable, hasta que Alice fijó su vista en una fotografía de un niño.
—¿Quién es ese niño? —preguntó con curiosidad.
—Es mi hijo, Alana —respondió Renée sonriendo.
—Es tan lindo, y se parece mucho a ti, tía. Entonce siempre sí te casaste con Phil —afirmó y Renée negó un par de veces.
—Oh no, me casé con Charlie, el papá de mis...
—¡Hola mamá! —al escuchar esa voz, todos nos giramos y nos encontramos con Nessie, Jacob, Jasper, Emmett, Alec, Ángela, Bella, las dos chicas que estaban con Bella en Las Vegas y un chico que no conocía.
—¡Por Dios! ¿Por qué no avisaron que llegaban hoy? —Renée se levantó y fue a saludar a los recién llegados.
Mi corazón saltaba de alegría dentro de mi pecho, después de todo no tenía que buscar a Bella, nuestros caminos se habían vuelto a unir por sí solos.
—¿Kate? Vaya que es pequeño el mundo —dijo, si mal no recordaba, Irina.
—¿La conoces? —preguntó el chico que no conocía y ella asintió.
—Pero que despistada soy, ellos son mi sobrina Alice y su novio Riley, ella es Rosalie y su novio Laurent, él es Edward y su novia Kate —juro que iba a matar a Alice, ahora Bella creería que la había engañado— Y ellos...
—Dejame hacer las presentaciones a mí, Renée —ella asintió e Irina se aclaró la garganta—. Ella es Nessie, la hija de Renée, y él es su novio Jacob, ella es Ángela y su marido Alec...
—¿Cómo que su marido? —preguntó Renée con el ceño fruncido.
—Larga historia, después te contaremos —respondió Nessie.
—Bueno continuo, ella es María y su novio Jasper —pude sentir como Alice se tensó a mi lado al escuchar esas palabras—. Ella es Bella, la hermana gemela de Nessie, y su novio Garrett —¿hermana gemela de Nessie? ¿Su novio?—. Él es Emmett, hermano de Jasper y mi novio, por último yo soy Irina... hermana de Kate.
Después de eso nos quedamos en silencio, Bella tenía novio, se acostó conmigo teniendo novio.
Un par de minutos después Alice se despidió atropelladamente y todos salimos de la casa, nada más salir Alice, Kate y Rose se echaron a llorar, Riley y Laurent tenían las manos cerradas en puños y respiraban agitadamente, y yo... yo quería volver a esa casa y golpear a ese imbécil hasta el cansancio.
De camino a casa de mis padres, Kate nos contó que Garrett había sido su novio, que nunca lo dejó de amar y que le dolía el que él se haya olvidado de ella y fuera novio de Bella. Resulta que María era esa chica por la cual Riley llora por los rincones, e Irina es el gran amor de Laurent.
—Chicos, tengo el plan perfecto. Demostremos a esos idiotas lo que han perdido —dijo Alice limpiando sus lágrimas bruscamente con el dorso de su mano.
Continuará...
¡Hola! Aquí les dejo el capítulo de hoy, espero que haya sido de su agrado y no me quieran matar; les aseguro que para el próximo capítulo las cosas mejoraran... al menos un poco. Les recuerdo que tengo grupo en Facebook, donde estaré publicando imágenes y adelantos de mis Fic's, así como también noticias sobre futuros proyectos, si gustan unirse encontraran el link en mi perfil.
Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, hacérmela saber...
Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también, a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's
¿Algún review? =)
Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:
Lunes: Volver a Sonreír.
Martes: Juegos del Destino.
Miércoles: Siempre te Amaré (últimos capítulos)
