CAPÍTULO 23
DECLAIMER: Todos los personajes que aparecen son propiedad de la grandiosa Naoko Takeuchi, usados sin ningún fin de lucro. La historia en cien por ciento origina de la autora aquí presente.
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Este capítulo va dedicado a mi lectora favorita Leila, que no se mas que su existencia por sus comentarios y que si algún día escribe algo me invite. Gracias porque muchas veces por tus comentarios me inspiro.
Perdonen que les estrese a veces, pero ya solo faltan tres capítulos y todo esto termina, gracias.
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El autobús del hotel, al que se dirigían los ganadores del centro comercial llego por ellos al aeropuerto, así que el viaje de diez minutos fue caluroso y estresante, en el avión había más espacio, en el bus tuvieron que soportar algunos roces. Pero al final llegaron sin ningún rasguño.
-Wow, miren que hermosa playa, vamos Helena, ¡vamos! –la alegría que Len-Len emanaba llenaba de alegría todo aquel lugar. Helena busco la aprobación de Seiya, Seiya le sonrió y asintió con la cabeza, Helena tomo a Ity-Ity y camino detrás de Len-Len que corría emocionada. Mina se acercó detrás de Serena
-Esa niña se parece mucho a alguien que conozco –dijo Mina y Serena se estremeció. Serena observo a esa pequeña correr y reír, recordó lo dicho por Galaxia y su madre, quizá no tenía que buscar más, ella estaba muy cerca.
-Saben a lo que hemos venido, como siempre ha sido una estupidez tuya, Kou –dijo Haruka molesta -traer esas pequeñas, no debiste de hacerlo, esta es una misión –concluyo.
-Yo me encargare de protegerlas, tú has tu trabajo –Seiya no soportaría más. Haruka estaba molesta por lo de Hotaru. Haruka se dejó ir sobre Seiya, Seiya esquivo el golpe, todos están sorprendidos.
-Haruka, ¡espera! –Serena grito desesperada, se acercó a Haruka sin que nadie lo pudiera evitar y le tomo del brazo, Haruka volteo a verla.
-Déjame –Haruka empujo por los hombros a Serena, lo cual hizo que caerá al suelo, todas se sorprendieron. Seiya al ver eso, tomo a Haruka por las manos
-Sabes que no puedo combatir contra una dama –agrego, eso hizo que Haruka se enfureciera más.
-Cállate Kou y pelea –dijo y se soltó del agarre.
-Serena, ¿te encuentras bien? –pregunto Mina preocupada por su amiga.
-Sí, no quiero que nadie se lastime –dijo al ver que Darién estaba cerca.
-¡Ya basta, Haruka! –Lita hablo muy molesta, todos voltearon a verla
-Esto no está bien –Rei se puso de pie esta vez.
-¿Qué les pasa a ustedes?, su misión es proteger a su princesa –Michiru entro en defensa.
-¿Y cuál es la suya? –pregunto Mina furiosa poniéndose de pie.
- que no cometan ninguna estupidez –dijo Haruka.
-Te equivoca, su misión y la nuestra es la misma, no se equivoquen chicas, usted y nosotras estamos aquí por una sola misión –esta vez fue Amy la que hablo.
-La princesa pone por medio los sentimientos que tiene, es lo que la hace vulnerable –Sepsuna se posó frente a las inners
-No Sepsuna, los sentimiento son los que la hacen más fuerte –Rei ayudo a poner de pie a Serena. Darién estaba comenzando a perder la paciencia.
-Está bien chicas, disculpen por ocasionarles problemas –Serena sentía que esto se salía de control.
-Las Outher tiene razón Serena, debes de madurar, ellas lo hacen por ti –Serena temía que su misión, la de su madre, la de los reyes del pasado, fracasara.
-Si lo hicieran por ella, no la lastimaría –todos voltearon a ver a Yaten, quien tenía una mirada muy moleta.
-¿Qué?, ¿quieren pelear contra nosotras? –Haruka se alejó de Seiya y se posó frente a las inners con su cetro de transformación.
-Si es necesario…si –Mina saco su cetro de transformación, no se intimidaría, su deber era primero.
-No, ¿cómo creen?, ustedes son Sailor, no pueden luchar en contra de ustedes mismas –Serena no lograba frenar la pelea.
-Esto es culpa de ustedes, si jamás hubieran regresado todo estaría en paz –señalo Darién a los Kou.
-No te equivoques príncipe, esto no es como te lo imaginas –Seiya se paró frente a Serena, no podía seguir ocultando su realidad.
-Aléjate de ella –Darién tomo a Seiya del brazo.
-Jamás lo hare –Seiya no se movió, quería gritar la verdad y pulverizar a los que le estovaran, pero claro aunque pensaba eso no sentía que debía hacerlo.
-Por el poder de Uranos
-Por el poder de Marte
-Por el poder de Neptuno
-Por el poder de Mercurio
-Por el poder de Plutón
-Por el poder de Júpiter
-Por el poder de Venus
-No, ¿qué les pasa?, esto no es así, se están equivocando, chicas –Serena estaba a punto de llorar.
-¿Esto es lo que quieres, Serena? –escucho la voz de Darién.
-Sabes que te amo, ¿cuál es el problema? –Serena no estaba segura de amarlo, pero sí de que si mantenía ese pensamiento, la maldad no aparecería, no iba a permitir que las chicas se peleara, a Seiya se le cristalizo su corazón, estaba tan cerca de ella que esas palabras parecieron taladrarle el pecho y la cabeza, esas palabras eran tan fuertes para él, la esperanza que un día tuvo se desvanecían de un momento a otro. Darién sonrió, mucho había quedado claro con esas palabras.
-Tierra tiembla –Haruka soltó un grandioso poder dirigido hacia Seiya y su hermanos, todos quedaron impresionados.
-No… -Serena se interpuso entre el poder y Seiya, pues Seiya aún seguía paralizado, su amor milenario se desvanecía.
-Saeta llameante de Marte
-Rapsodia acuática de Mercurio
Salor Marts y Mercury trataron de impedir el gran poder de Haruka, la frente de Serena brillo como nunca, la luz plateada que de ella salió detuvo el poder que se dirigía hacia ella. Cuando la luz se desvaneció Serenity apareció. Todos se estremecieron al ver a la joven princesa, tenía una mirada triste, melancólica y dolida, se les quedo viendo a las Outher y una lagrima rodo por su mejía.
-Princesa, perdóneme –Haruka no quería equivocarse, pero a veces no sabía cómo actuar.
-Princesa –todas las Sailor se inclinaron delante de ella. Serenity tenía una mirada melancólica, sus lágrimas cayeron de sus ojos.
-No quieren hacerlo Sailor… -dijo, ya no eran dos mentes o pensamientos distintos Serena podía utilizar los pensamientos y sentimientos de la princesa y viceversa, total solo debía de decidir ser una o quedarse solo con una parte de su verdad.
-¿A qué se refiere majestad? –Haruka temió esa respuesta.
-…Elijan con quien están, están conmigo o contra mí –no había nada más que decir, estaba cansada y debía luchar por un futuro que no quería o luchar por la persona que amaba. Darién la vio sin reconocer a esa princesa.
-Majestad, sabe que le servimos a usted –dijo Michiru levantando la mirada.
-No lo demuestran –indico la princesa.
-Aleje se de él, él es su destrucción –Haruka ya no soporto, pero Serena sabía quién era en verdad Seiya y entendía le miedo de sus Sailor.
-Quieres decirme que hacer Uranos –la princesa de la luna, no había volteado ver al hombre que estaba tras de ella.
-No… no es eso, solo quiero… -decía Haruka. Seiya observaba aquella princesa majestuosa que esta frente a él, si la hubiera visto semanas atrás no se hubiera imaginado que era la misma persona que amo hace miles de años.
-Serenity… -Endimión hablo.
-¿Endimión? –Darién había despertados al príncipe de la tierra. Serenity sabía que en realidad él no sabía toda la verdad.
-Ellas solo quieren ver tu bien –indico dulcemente.
-A que te refieres –la princesa no podía disimular que ese hombre que ahora tenía enfrente era la persona que una vez creo amar.
-Él es el problema princesa, no tus Sailor, el solo vino a destruirlo todo… creo que hasta el futuro –dijo Endimión y señalo a Seiya, para ese entonteces Seiya se sintió ajeno a aquello que sucedía.
-Estas equivocado, el no es el enemigo –Serenity giro su mirada, había un pasado que solo ellos dos sabia, hasta el momento Seiya o más bien Apolo no había querido aparecer, nadie más que algunas inners sabían que él era algo más que un guerrero.
Serenity y Endimión hablaban las Sailor permanecías haciendo al reverencia, sus majestades estaban frente a ello, Seiya observaba que las ropas de aquel príncipe, su frente empezó a brillar, en ese momento alguien más quería aparecer en su forma original, pero antes que lo hiciera Endimión desapareció y apareció de nuevo Darién.
-Cuando estés lista búscame –dijo sin más y se fue.
Serenity desaprecio y apareció Serena, las Sailor se pusieron de pie, las inners se posaron frente a ella, las Outher tomaron su propio camino. Los chicos observaron como milenio se terminaban por una simple discusión.
-¿Te encuentra bien, bombón? –Seiya se acercó a serena, pues se quedó viendo como tres de sus Sailor decidieron por otro camino ajeno al de ella.
-Sí, discúlpalas –dijo sin más, Seiya no quiera incomodarla más. Serena estaba a punto de llorar cuando las pequeñas regresaron, Serena tomo en sus brazos a Ity-Ity y le abrazo, a la pequeña recordó a su madre, una mujer más madura pero con el mismo olor.
-¡Mami! –la pequeña le vio a los ojos y sonrió, todos se quedaron sorprendidos por las palabras de la pequeña, Serena y Seiya sabían la verdad.
-Serena, quiero que sepas, que decidas lo que decidas, siempre tendrás nuestra lealtad –Rei hablo con sabiduría, Seiya y sus hermanos sonrieron, Helena y Len-Len sabían a que se referían aunque se hicieron las desentendidas.
Serena, Amy, Rei, Lita y Mina había sido situada en una sola habitación, Serena en ese momento se encontraba en la habitación de los chicos con la pequeña Ity-Ity.
-A dónde vas, Mina –Rei pregunto preocupada
-Iré a caminar –Mina giro el picaporte
-Ten cuidado –Amy expreso desde la cocina, donde Yaten le ayudaba a preparar el té.
-ya vengo –indico Yaten y Amy sonrió.
En otra habitación del mismo hotel, Michiru salió corriendo de su habitación al encuentro de Haruka y Sepsuna
-Haruka, Sepsuna vean esto –Michiru mostro el espejo de talismán, todas se quedaron sorprendidas al ver que parecía viejo, oxidado y estaba roto
-No puede ser -
-Que pasa Sepsuna -
-Haruka quiero ver tu espada –Haruka saco su espada y quedaron sorprendidas, estaba de la misma manera, se veía oxidada y sin perlas brillante
-¿Qué significa esto? -
-Hace más de dos milenio, existió una historia, un día, parada en una de la puerta revisando el pasado escuche esta historia: Se decía que un hermoso cristal fue creado por reyes muy poderosos, la belleza de rey del sol era comparada únicamente con la belleza de la reina de la luna, aunque muchas veces llego a creerse que ellos se casarían jamás fue así, el se caso con una hermosa mujer llama Eros, la reina de la luna se casó con un hermosos caballero de otra galaxia, al pasar el tiempo decidieron crear un planeta en el cual vivieran y convivieran sus hijos los que heredarían los reinos -
-Pero esto que tiene que ver Sepsuna -
-Que al ser los más poderos el rey del sol y la reina de la luna, los demás planetas decidieron servirles y así jurarles lealtad eterna -
-Sepsuna, estás hablando de nuestra princesa, pero quien es el príncipe del sol -
-No sé quién es el rey o el príncipe del sol, pero cuando los planetas le juraron lealtad, el rey del sol humildemente no la aceptó, diciendo que él tenia guardianes de sangre pura para proteger a su hijo, así que toda la lealtad se volcó a la reina de la luna, en el juramento estaba escrito… el día que nos alejemos de nuestra misión -
-El cristal de plata… retirara los poderes -
-…otorgados… Sepsuna, ¿por qué no recordábamos esto? -
-No lo sé, pero desde que mi pensamiento cambio, no eh podido ver la puerta del tiempo -
-Crees que el cristal de plata deje de protegernos -
-Eso es lo que creo -
-Eso es injusto, no puede ser, juramos proteger a estas personas -
-Te equivocas Haruka… juramos proteger a nuestra princesa -
-Pero… ella no piensa como nosotros -
-Que haremos Sepsuna -
-No lo sé -
Mina había caminado bastante, el mar de noche era tan oscuro, las estrellas brillaban como nunca y la luna se veía hermosas, el cielo en la playa era totalmente diferente al de la ciudad, era simplemente hermoso, suspiro y se dejó caer sobre la arena, así recostada como si nada pudiera impedir su tranquilidad, suspiro por enésima vez y sonrió, si pudiera volar era el momento perfecto para hacerlo.
-¿Quién es el venerable? –escucho decir a una voz que no se le hizo para nada desconocida, creyó que su paz iba a ser eterna.
-estas muy lejos de tu habitación, estrellita –dijo ella y se sentó sobre las arenas.
-ya somos dos –dijo Yaten y se sentó al lado de la diosa de venus.
-vienes a molestarme, créeme que no estoy de humor –dijo ella girando su rostro con desprecio.
-esta vez no, pero como la líder que eres de su ejércitos de niñas lindas, quería preguntarte algo –dijo Yaten y Mina se sonrojo, como les decía niñas lindas.
-así, ¿qué quieres saber?, porque el ejercito de niñas lo tienes tú, ah y por cierto, ¿dónde están? –pregunto molesta y se puso de pie, haciendo que le caerá arena a Yaten en todo el cuerpo.
-oye, ten cuidado y de que hablas –dijo Yaten poniéndose de pie y sacudiéndose.
-¿qué quieres estrella? –le dijo Mina y se giró a verle, ella como la diosa que era no podía sentirse avergonzada de amor.
-hablar sobre Seiya y Serena, eres la líder y debes saber algo más, no tengo recuerdos de porque la transformación, pero me pregunto porque se parece a las del príncipe –dijo Yaten y la vio, ella en verdad era hermosa –además si no tuviera esa duda no estaría hablando contigo –dijo, ese era el Yaten que todos odiaban o amaban.
-no se mas que tú, las chicas tampoco recuerdan mucho y saben menos, solo hay información de Seiya y cosas que pasaron en el planeta de galaxia…
Yaten y Mina se pasaron hablando un largo rato, mina tuvo que tocar las cienes de Yaten para poderle mostrar lo que Rei y Lita le habían mostrado a ella, lo que paso en el planeta de Galaxia, pero solo logro confundirlo, luego discutieron de nuevo por otro largo momento, y así paso un largo rato de nuevo hasta que empezaron a sacar conclusiones de lo que había sucedido desde que llegaron hasta ese momento y luego discutieron de nuevo, así como Mina y Yaten lo saben hacer. Hasta que claro llegaron y nadie sabe cómo al punto de hablar sobre el amor.
-entonces, ¿ella no es tu novia? –pregunto Mina.
-como décima vez, no, ella solo es una amigas –explico de nuevo Mina.
-se ve que la quieres –dijo y Mina vio al suelo, para ese entonces ya se habían vuelto a sentar en la arenas del mar.
-mucho, es como una pequeña hermana, la tuve que entrenar como Sailor, ya sabes, esa fue mi labor –dijo Yaten recostándose.
-espero que un día el amor de Serena y Seiya pueda cumplirse, creo que será la única forma que conocer el amor –dijo ella viendo hacia el cielo.
-¿cómo, y tu novio? –pregunto Yaten en la misma posición.
-cómo crees, con mi misión, el amor no existe –dijo y ahora poso su mirada al horizonte.
-es irónico, la diosa del amor, no conoce el amor –argumento Yaten ahora sentándose, ella giro su mirada ay sus ojos celestes se posaron en la mirada verde e intensa de él. Mina sonrió.
-irónico –sonrió y suspiro, Yaten se acercó de apoco al rostro de ella –soy cupido y jamás he –seguía hablando, Yaten cada vez estaba más cerca de ella y ella quería que así fuera, siempre lo había pensado así, pero no imagino que haría cuando pasara.
De momento solo sintió los labios de Yaten sobre los de ella, cerro sus ojos y se dejó llevar, total eso lo había soñado más de diez veces y para él, pues para él también fue una experiencia religiosa.
-Gracias por aceptar salir al balcón conmigo bombón –Serena se quedó junto a las niñas hasta que se quedaron dormidas, luego Seiya quería hablar con ella, pues sabía que tenía que contarle que aquel pequeño que lo llamo papá y que ahora sabía que también era hijo de su bombón había muerto.
-Ruby es más que una Sailor para ti, verdad- la mirada de Serena se posó en los zafiros de Seiya, él no sabía mentir, además no se espera esa pregunta.
-Cuando nos fuimos la princesa retiro nuestros poderes de Sailor, y nos otorgo poderes de guardianes, no eran igual, pero las estrellas fueron entregadas a Ruby, Violeta y Verdi. Ruby siempre sonreía, se esforzaba en sus entrenamientos, lo que la llevo a ser la líder, me di la oportunidad de amar bombón -
-Y lo lograste -
-La quiero, pero ella sabe que jamás podre amarlo, entregue mi corazón hace cuatro años y jamás fue devuelto… y no lo quiero devuelta -
-Pero, ella es feliz contigo -
-Me duele hacerla sufrir y entregarle únicamente sobras, sé que ella se merece más, pero no hay mucho que pueda hacer, no tengo nada para entregarle bombón -
-Seiya, quiero que sepas algo -
-No te preocupes, sé que tienes un destino que cumplir y aunque hayan cosas que no comprendamos… -Serena poso su dedo sobre los labios de Seiya
-Tengo muchas dudas, Seiya, pero… aunque esta Serena no te amara, te ama Serenity, la princesa de la luna te ha recordado
-Bombón, yo te amo a ti, aunque la puedo tener a ella, dime puedo tenerte a ti -
Los ojos de Serena titilaba, había guardado sus sentimientos por mucho tiempo y aunque el pasado los dejaba al descubierto el jamás había escuchado de su boca lo que sentía.
-Siempre he sentido que Serenity y yo no somos la misma persona, que ocupamos el mismo cuerpo, no sé si ella nació en mi o yo en ella, pero es seguro que ella ama a Apolo como yo amo a Seiya –una fuerte declaración los ojos de Seiya se cerraron por un instante para recordar aquellas palabras
-Bombón yo…-los rostro de Seiya y Serena poco a poco se fueron uniendo, sus labios anhelaban aquel beso de amor puro y sincero tan esperado, poco a poco el espacio se fue acortando hasta que no quedo nada, sus labios se posaron unos contra otros, el resplandor que de ese beso salió fue único, la sensación que sus dueños sintieron fueron sorprendentes, no se separaron por falta de aire ni por falta de ganas, sus labios fueron separados por que a ellos se acercaba una gran ola de energía negativa, Seiya logro empujar a Serena para que no saliera afectada y él la esquivo, rápidamente vieron por el balcón era Endimión quien le había atacado.
-Endimión –el rostro de Seiya cambio por un instante, su símbolo dorado del sol salió por su frente, su armadura dorada se dejó ver, Serena aún estaba en el suelo, Endimión se encontraba un piso abajo del hotel.
-Aléjate de ella, es mi prometida –Endimión estaba furioso, esta era más que una pelea épica. Seiya se elevó por lo alto y bajo hasta donde Darién se encontraba, las chicas aparecieron tras Serena y le ayudaron a ponerse de pie, Serena aún estaba en shok.
-Endimión –Apolo radiaba luz.
-Hace mucho que no nos vemos, primo –dijo Endimión, Seiya entre cerro los ojos.
-¿Me recuerdas? –pregunto dudoso, él tenía sus recuerdos siendo Seiya o Apolo, pero Endimión no los había manifestado y ahora de repente lo recordaba.
-Mejor que nunca, siempre queriendo robar el amor de mi vida -Darién saco una gran bola de energía de sus manos y la lanzo hacia Seiya, Seiya lanzo un rayo de energía para detenerla. Todos estaban sorprendidos, para ese entonces estaban todas las Sailor scout listas para luchar, Helena y Len-Len sintieron la energía, sabía que debía protegerse.
-Seiya, Darién, dejen de pelear –Serena bajo corriendo y se interpuso en el camino de ambos
-Quítate, esta es una batalla entre él y yo –Endimión saco su espada y se lanzó hacia Seiya
Apolo solo formo una capa de energía sobre Serena y él, para detener a Endimión, no dejaría que él se le acercara, no después de ver de lo que él era capaz. Pero no se esperaban el ataque de Ariana la diosa de las arenas y Sailor Plut maligna, entre los tres atacaron. Taiky salió para defenderlo.
-Vulgar de agua d Mercurio
-Saeta llameante de Marte
-hojas de roble de Júpiter
Las Sailor scout atacaron para ayudar a su amigos.
