La conducta de Orem fue empeorando, tornándose oscura, era como si ya nada le importara, Kylo se mostraba seriamente preocupado por su esposa, intento en varias oportunidades hablar con ella para que entrara en razón y se diera cuenta de la manera en la que actuaba, pero era inútil ella lo rechazaba, terminando como de costumbre en conflicto, para Kylo cada vez era más difícil sostener la situación con ella

En el palacio se reunieron algunos hombres de gran poder con la intención de fortalecer lazos con la primera orden, Orem acompañaba a Kylo con una relativa normalidad, aunque ya no era amable con los invitados, y no se preocupaba por ocultar su desagrado de estar presente, se limitaba a un simple trato de mala gana. Unos pocos notaron el cambio de la princesa sin embargo decidieron no emitir juicio al respecto, otros optaron por comentar entre ellos, pero solo por un momento hasta que fueron atrapados de nuevo por los asuntos de la reunión

Pronto se sentaron a la mesa para compartir un banquete, Kylo odiaba las formalidades de esa clase, le parecía una tontería, aun así su maestro aconsejo que sería adecuado establecer esa clase de relaciones con sus aliados. A Orem por otra parte seguían aburriéndole esas reuniones y no se molestaba en hacerlo notar con un mal gesto, o algún comentario mal intencionado si le surgía la oportunidad de intervenir. Esposo y esposa se encontraban sentados en cada extremo de la larga mesa, a los lados sus invitados comían gustosos y solo en cierto tiempo alguno de ellos intervenía para alabar o agradecer la comida y la invitación, o bien para resaltar las magníficas cualidades de guerrero poderoso del caballero, lo cual Orem consideraba lo más irritante

Uno de los hombres sentados junto a Orem se inclinó un poco hacia ella, comenzando una charla que para la princesa era indeseada

-Que gusto es tenerla de nuevo con nosotros princesa…desde el inicio repudiamos como la escoria de la resistencia atento en su contra- hablo en un tono de voz que claro y que llegaba a todos los presentes

Al escuchar la palabra resistencia para Orem fue inevitable que a su mente viniera Cyril y sobre todo Poe, pensaba en que podría estar muerto, lo último que recordaba de él era como su cuerpo caía al suelo aparentemente sin vida. Ella se culpaba todos los días por eso ¿Qué pensaría Cyril de ella al ver cómo pudo dejar a su hermano morir allí? y muchos más en manos de Kylo. "Si no me hubiese ido, nada de eso habría pasado". Orem volteo a mirar al hombre con un rígido semblante lo último que deseaba oír era a uno de los fieles seguidores de la primera orden hablando mal de las personas que arriesgaron su vida y que pudieron regalarle un poco de paz

-Afortunadamente- el hombre prosiguió- pudo contar con el señor Kylo Ren para que la rescatara de las sucias manos de esos rebeldes desgraciados, debe de admitir que es un gran hombre el que tiene a su lado, de no ser por el no estaría aquí sana y salva

Orem apretó sus dientes con rabia "¿sana y salva?" la princesa no pudo evitar ofenderse por las palabras de aquel hombre, pero en lugar de callarse como de costumbre o de simplemente retirarse, la muchacha tomo su tenedor y lo clavo en una de las manos del sujeto, este soltó un gran grito de dolor, esa acción imprevista llamo la atención de todos los que ahí se encontraban, quedando patidifusos ante lo sucedido

-Si tanto le agrada Kylo Ren ¿por qué no se casó usted con él?- dijo Orem con desprecio acercando su rostro a la del hombre mientras aun sujetaba el tenedor clavado en la mano de este

Después de esas palabras soltó el tenedor dejándolo ensartado en la mano del sujeto, y se retiró sin decir más. Los invitados voltearon prácticamente al mismo tiempo a ver como reaccionaria Kylo, este tenía una ligera expresión de impresión, no quería mostrar que le afectaba que la situación se saliera de control de esa manera. El sujeto seguía gritando de dolor, Kylo se levantó con calma de la mesa y ordeno a un hombre de la servidumbre que lo llevara a la sala médica e indico a los demás que continuaran disfrutando el banquete. En tanto el caballero se dignó a ir tras su esposa, esta caminaba por el pasillo a paso pesado y muy enojada

-¡Orem!- el muchacho la llamo con la intención de detenerla- ¡Orem!- reitero el llamado

La princesa continuaba su camino ignorado por completo a su esposo, Kylo apresuro el paso y la sujeto por el brazo para detenerla, ella se volteo y se soltó rápido con brusquedad

-¿¡Qué quieres Kylo!?- exclamo con molestia

-¿¡Que me expliques que rayos fue eso!?- el muchacho se refirió a lo que le hizo al invitado

-No tengo nada que explicar

-Por supuesto que si- replico- ¿por qué hiciste eso? Tú no eres así

-Muy bien te diré porque lo hice- se le acerco con una mirada retadora- lo hice porque estoy harta de escuchar a tus imbéciles seguidores decirme lo maravilloso que es estar contigo, cuando no saben que lo único que me ha traído tu compañía ha sido miseria

Ahora que Kylo asimilo sus sentimientos hacia Orem esas palabras le dolían demasiado, desde que tomó conciencia de lo que sentía por ella, lo único que ha querido es que su relación marche bien sin embargo parecía que todo jugaba en su contra cada vez que lo intentaba. Kylo sentía que perdía a su esposa y ya no sabía como recuperarla

-No me mires así – demando ella

-¿Cómo?- pregunto el

-Como si anhelaras algo que ya no existe

-Porque es así….no eres la misma de antes

-Se acabó la Orem buena Kylo, quizás si soy más como tú me vaya mejor

Ren no supo cómo responder ante ese razonamiento .Orem le dio la espalda a su esposo y siguió su camino dando por terminada la conversación. "¿ser más como yo?" pensó Kylo con pesadumbre "lo que menos quiero es que te conviertas en alguien como yo Orem" .El desespero de Kylo era inmenso, no hallaba que hacer por lo que decidió acudir con la madre de la princesa, si alguien podría hacer entrar en razón a su esposa, esa sería su propia madre

Dalí llego al palacio sin perder tiempo, a Orem no le sorprendía la visita de su madre, sabía que tarde o temprano lo haría y aunque no tenía ganas de recibirla , decidió hacerlo de igual forma poco convencida

-Querida hija, estas de vuelta- se aferró a ella muy fuerte

Orem no se molestó en corresponder el abrazo, no mostraba ni un ápice de efusividad por la llegada de su madre, ambas se sentaron en el largo sillón de la sala

-¿Qué haces aquí madre?- pregunto su hija con un tono de frialdad

-Pues he venido a ver como sigues- la tomo de las manos - hija lamento mucho lo que sucedió

-Kylo te pidió que vinieras ¿no es así?

-Él está muy preocupado por ti y yo también cariño

-Estoy perfectamente bien

-Claro que no- replico Dalí

-Madre no entiendo tu repentina preocupación por mí…si nunca has mostrado un verdadero interés por lo que me pase – expreso

-Solo dices eso porque te sientes mal hija, y lo entiendo…pero debes de afrontar las consecuencias de tus actos

-¿Las consecuencias de mis actos?- se soltó de las manos de su madre con una expresión de enojo

-Vamos Orem soy tu madre y te conozco a la perfección…o como es que casualmente un día me dices que no quieres tener a tu hijo aquí y el otro día te secuestra tu sirvienta de confianza y que resultó ser una rebelde todo este tiempo

-¿Me estas culpando?

-Sabes que si no te hubieses ido aun estarías esperando a tu hijo

El rostro de Orem mostro una creciente ira, se levantó despacio y miro a su madre por encima del hombro con severidad

-Largo- pronuncio entre dientes con desprecio

-Hija no lo tomes así

-Vete ahora- exigió su hija

-Orem por favor no seas inmadura

-Vete o llamare a los guardias para que te saquen del palacio – amenazo

-No te atreverías

Orem afianzo su mirada con un aire retador

-¡Guardias!...¡guardias!- llamo la princesa

Dos soldados se acercaron de prisa al lugar

-¿Si señora? ¿Que desea?

-Saquen a esta mujer del palacio y no permitan que entre nunca más – ordeno

Los soldados asintieron, acatando la orden de la princesa, Dalí puso una notoria expresión de estupefacción, jamás imagino que su hija fuese capaz de hacerle algo como eso. Los soldados tomaron a la madre de Orem y esta se rehusaba a que la llevara fuera del palacio

-Orem hija, no puedes hacerme esto…¡soy tu madre!- exclamo Dalí tratando de zafarse del agarre de los guardias

-No mereces que te llame madre….no mereces nada de mi- pronuncio con desprecio

-Pero hija…yo lo único que quiero es lo mejor para ti- trato de convencer a la princesa

-Tu no quieres lo mejor para nadie que no sea para ti misma…llévensela de mi vista- ordeno

Los guardias comenzaron a escoltar a Dalí a la salida mientras esta forcejeaba para que la soltaran, se sentía humillada por su propia hija

-¡Orem no puedes hacerme esto!- gritaba

-Ve con tus palabras venenosas y tu hipocresía a otro lado…no seguiré permitiendo que ensucies mi palacio con tu desagradable presencia

La princesa observo con frialdad como su madre era desalojada sin contemplación por los guardias mientras esta misma le gritaba a Orem que entrara en razón, pero la muchacha hizo caso omiso a las peticiones de Dalí, era suficiente mentira y manipulación para ella

Luego de ese encuentro, Orem se retiró a una habitación especial que Ren habilito para exhibir los cuadros que su esposa realizaba, el más grande y el que se situaba en la pared del fondo de la habitación era una obra que retrataba a su padre. La princesa se paró frente al cuadro contemplándolo con nostalgia, extrañaba a su padre desde el primer día que le quitaron la vida, a pesar de que fuera considerado por muchos como un hombre severo y estricto con su hija era distinto, él siempre le brindo amor y cariño, la protegía de cualquier mal que le intentaran hacer, y eso lo dio a demostrar cuando dio su último aliento por ella.

Orem sabía que si su padre estuviera vivo y viera que atravesaba por un pesar tan grande como el de perder a un hijo, él le hubiese dado su apoyo sin pensarlo, eso era lo que más le gustaba a la princesa, como su padre en momentos duros siempre conseguía apaciguar sus temores y pesares. "te extraño tanto" pensó mientras una delicada y escurridiza lagrima se deslizo por su mejilla

-Se nota que lo amabas demasiado- Kylo interrumpió de imprevisto los pensamientos emotivos de la princesa

Ella volteo y luego volvió su vista al cuadro secándose las lágrimas antes de que el caballero las notara, él se acercó y se paró al lado de su esposa contemplando también la obra de esta

-¿Has venido a reprocharme lo que le hice a Dalí?- Orem fue directa

-No- contesto el

-Muy bien, porque tampoco tienes la moral para hacerlo- agrego con rudeza

Kylo se tensó a escuchar eso aun así decidió dejarlo pasar

-Parecía ser un gran hombre- dijo el caballero con la vista puesta en el cuadro

-Para mí lo fue- afirmo Orem hizo una pausa para luego comentar- es irónico como yo deseo que mi padre estuviese vivo y como tu mataste al tuyo como si nada…¿tan mal padre fue?

Era inevitable que el caballero se sintiera incomodo con esa pregunta tan directa, sin embargo y aunque no lo pareciera, la princesa no lo comento con mala intención, al contrario a ella le intrigaba saber las razones por las que el caballero había matado a su padre. Orem imaginaba que debía existir diversos motivos ajenos a sus ideales que lo conllevaron a cometer dicho acto y justamente se aprovecharon de estos para manipularlo, no lo justificaba pero sabía que una persona decepcionada de todo sería capaz de hacer lo que sea, sobre todo si es mal influenciada

-No quiero hablar de ello

-No huiras de tu pasado para siempre Kylo- dijo al notar como el muchacho evadía el tema- de todas formas ¿para qué has venido?

-Tenemos que hablar- se giró hacia ella

-Ya no hay nada de qué hablar…desiste de una vez

-No lo hare…no me quedare de brazos cruzados mientras veo cómo te torturas a ti misma…como te conviertes en algo que no eres

Orem rodo sus ojos con fastidio y se puso de frente hacia el

-Kylo, te acompaño a la mesa, te espero y recibo cada vez que llegas de tus misiones, te acompaño en las reuniones cada vez que debo de hacerlo, cumplo con mis deberes como esposa, así que no entiendo el motivo de tu preocupación si hago lo que siempre quisiste

Kylo de forma inesperada abrazo a Orem muy fuerte, ella quedo sorprendida con aquella acción, no lo correspondió, se quedó totalmente inmóvil anonadada, él se aferró a ella con todas sus fuerzas

-Lo perdí a él…no quiero perderte a ti también…solo dime Orem ¿qué puedo hacer para acabar con tu dolor? …hare lo que sea

-Mátame- contesto ella en el acto

Kylo se separó de su esposa, no creía lo que acababa de escuchar

-No me pidas eso…no me vuelvas a pedir eso Orem… sabes que nunca me atrevería

-Entonces…ya no hay nada que puedas hacer por mí

El caballero se sentía derrotado después de esa charla, ahora si parecía haberla perdido. Mientras gotas de la regadera caían sobre él, recordaba esa inesperada petición de su esposa "mátame" quitarle la vida a Orem era una opción que Kylo dejo de contemplar desde hace mucho y le parecía inconcebible que ella le pidiera algo tan serio sin siquiera titubear .Ren salió del baño coloco una toalla alrededor de su cintura, se aproximó a la cómoda sacando ropa interior y un pantalón para dormir, como su cabello estaba aún húmedo regreso al baño en búsqueda de una toalla seca, al salir de este medio distraído por sus pensamientos, fue sorprendido por la princesa que estaba justo delante de el

-Orem ¿que haces aquí?- pregunto Kylo extrañado por la presencia de su esposa- ¿sucede algo?

Ella se mantuvo callada, comenzó a acercarse a él, quedando frente a frente, Orem llevaba puesto uno de sus típicos vestidos cortos de delicada tela de satén, lentamente poso una de sus delgadas manos sobre el abdomen del caballero, Kylo sintió un pequeño escalofrió al sentir el suave contacto, la princesa coloco su otra mano y luego la deslizo despacio por la piel de su esposo, este cerro sus ojos disfrutando la caricia, seguido de eso la chica empezó a besar su abdomen, hasta llegar a su pecho levantando la mirada, encontrándose con los oscuros ojos de Ren.

El sin poder resistir más se lanzó directo a sus labios, ella correspondió el beso sin problemas, las manos de Kylo se perdían en las curvas de sus esposa mientras la besaba sin parar , ella lo sostenía por el rostro, y lo empezó a arrastrar en dirección a la cama, Kylo quería llegar rápido por lo que deslizo sus manos por los muslo de la chica y la levanto, Orem entrelazo sus piernas alrededor de la cintura del muchacho sin dejarlo de besar, este estaba extasiado con el dulce sabor de los labios de ella, su respiración era rápida, la princesa permanecía aferrada a él, Kylo dejo los labios de Orem y paso a su cuello ella sentía escalofríos por todo su cuerpo producidos por el placer del momento. La princesa aprovecho la cercanía de su esposo para hacer un comentario que hizo que el momento llegara a su fin

-Ahora si cumpliré todo mi deber como esposa

-¿Que has dicho?- Kylo se detuvo y la miro con el ceño fruncido

-Esto es parte de tus exigencias como mi esposo ¿no?

Orem hizo a besarlo otra vez pero él se apartó de ella dejándola sola en la cama, Kylo caminaba de aquí y allá mostrando enojo por lo que planeaba hacer su esposa

-¿Que sucede Kylo? ¿A caso no me deseas?- pregunto ella con cinismo

Él se detuvo casi instantáneo y arrugo la frente al más no poder

-¿¡Que rayos pasa contigo!?- le reclamo exaltado

Ella lo miraba aun desde la cama con esa expresión vacía en su rostro, luego extendió su mano invitándolo de nuevo a la cama

-¡No!... ¡maldita sea Orem ya ni te conozco!

-¿Me dirás que no quieres estar conmigo entonces?

-Claro que quiero…pero no de esta manera…mi intención ya no es que se vuelva a empañar este momento contigo

Después de lo que le había hecho a Orem, Kylo esa muy cuidadoso con ese tema, no quería hacer pasar a la princesa por otra mala experiencia, por lo que aunque la deseaba muchas veces siempre respeto su espacio a menos que ella le cediera una poco de este. Orem seguía inmutable como si lo que sucediera no le importaba

-No veo cual es el problema de querer acostarme con mi esposo

Kylo llevo su mano a su rostro con exasperación, soltando un gruñido entre dientes

-Reacciona Orem y piensa bien en lo que estabas a punto de hacer

La princesa desvió la mirada, luego de unos minutos entro en razón, bajo la cabeza apenada, Kylo estaba en lo cierto, ¿hasta qué punto tan humillante había llegado para alimentar su oscuridad?, se levantó de la cama de golpe muy avergonzada, decepcionada de sí misma, sin mirar a su esposo abandono la habitación… se dio cuenta de que iba a cometer un error

Pasado unos días el aspecto de la princesa decayó, no comía, no salía de su cuarto, pasaba horas acostada en la cama llorando, atormentándose a sí misma con sus propios pensamientos. Kylo continuaba frustrado sin poder hacer nada para remediarlo, lidiaba con sus misiones y su entrenamiento, pero siempre dejando un espacio en su mente para la princesa

El caballero se encontraba en un cuarto de operación dentro del palacio, revisaba información sobre misiones y coordenadas sobre ubicaciones a las cuales pronto debía acudir. De repente al cuarto irrumpió uno de los sirvientes muy agitado

-Señor venga rápido es la princesa

Ren dejo de lado lo que hacia y fue deprisa tras el sirviente que se veía bastante alterado

-¿Dime que pasa?- pregunto Kylo

-Ya lo vera…las mujeres de la servidumbre están con ella, tiene que detenerla

Al llegar a la habitación de Orem se escuchaban gritos desesperados desde afuera pidiendo que por favor no lo hiciera…pero ¿que no hiciera qué? Pensó el caballero. Cuando pudo entrar al cuarto sus ojos no creían lo que veían, la princesa se encontraba parada sobre el grueso muro del balcón, Kylo enseguida se alarmo, las mujeres le suplicaban a Orem que bajara y se pusiera a salvo

-Orem ¿qué crees que estás haciendo?- pregunto en retorica muy consternado- no cometas una locura

-No intentes detenerme Kylo

Orem estaba a una altura mortal del suelo, cualquier paso en falso o cualquier acción errónea empleada por el caballero sería fatal, el trataría de convencerla para que no saltara

-Déjennos solos – pidió el caballero a la servidumbre

A pesar de que seguían preocupados obedecieron y dejaron a la pareja solos en esa mortificante escena, la cual podría acabar de dos maneras, muy bien o en una terrible tragedia

-Orem por favor baja de allí…ven conmigo, hablemos- decía mientras se acercaba despacio a su esposa

Ella que observaba hacia abajo con una mirada perdida, volteo y vio que su esposo se aproximaba

-No des un paso más- advirtió- déjame tranquila Kylo

-No permitiré que cometas una tontería…vamos Orem ven conmigo- extendió su mano a la muchacha

Ella se giró por completo quedando de frente hacia él, la brisa movía su vestido y su cabello, los labios de la princesa temblaban de sentimiento y de pronto sin poder evitarlo varias lagrimas empezaron a aparecer

-Ya no puedo soportarlo Kylo…todas las noches me atormenta pensar en el hecho de que nunca podre tenerlo a mi lado, ni lo podre abrazar, ni verlo crecer y es mi culpa…es mi culpa –decía con un enorme nudo de sentimiento

El caballero sintió como su interior se derrumbó al escuchar a su esposa tan afectada, ella guardo por tanto tiempo esas emociones que el intento sanar sin éxito en muchas ocasiones, y que el haberlos mantenido reprimidos solo sirvió para desencadenar esa decisión desesperada que Orem quería tomar ahora

-Orem no fue tu culpa…ni siquiera fue mía…de igual forma lo ibas a perder

Ella se extrañó por lo que revelo el caballero ¿Qué significaba eso?

-Estas mintiendo- acuso con lágrimas en sus ojos- eres un mentiroso dijiste que todo estaría bien

-Lo intente, pero fue imposible…el informe médico revelo que fue una perdida espontanea…y el dolor que sentiste aquel día fue indicio de ello…seria inevitable Orem

-¡Cállate!...¡lo único que dices son mentiras!

-Orem entiendo cómo te sientes…también era mi hijo…y al igual que tú me duele inmensamente haberlo perdido…pero por favor esta no es la solución…sé que podemos superar esto…juntos

-¿Juntos?...asúmelo ya no me necesitas…ni siquiera sé por qué todavía me mantienes con vida

-No digas eso…claro que te necesito y más de lo que crees…Orem no me quites la oportunidad de estar a tu lado….no te apartes de mí….eres la única luz que queda en medio de la vasta oscuridad que me rodea y quiero que vuelvas…quiero que seas otra vez esa mujer de la que yo me enamore

Orem quedo asombrada ante tal declaración, se escuchó sincero tanto que parecía increíble para ella, significaba que cada una de esas muestras de afecto y de preocupación hacia ella eran sinceras, "Por eso era tan insistente, porque de verdad siente algo por mi" pensó la princesa. La confusión hizo ruido en la mente de la chica demasiados hechos desagradables la hicieron ignorar su propia realidad, la desconfianza no le permitió darse cuenta de que su esposo realmente la amaba, aunque Kylo aceptaba que en gran parte él tenía la culpa de ello…Sin embargo Orem se sentía cansada de seguir luchando en contra de la profunda oscuridad. Ella lo miro por un segundo en silencio con creciente aflicción, Ren se mantenía en suspenso sin poder descifrar el siguiente movimiento de su esposa

-Adiós Ben- dijo ella finalmente dejándose caer de espaldas al vacío

-¡No!- Kylo exclamo alarmado, extendió mas su mano y con la fuerza pudo atraerla hacia el cayendo ambos al suelo

-¡Suéltame!- demandaba Orem entre lagrimas

Kylo la afianzo a él con vehemencia sin soltarla, ella sin poder más se refugió en su pecho llorando desconsolada, el caballero la cubrió con sus brazos dejando que la princesa se desahogara

-Tranquila…tranquila…estoy contigo…estoy contigo- decía dulcemente

Luego de unos cuantos minutos Orem consiguió calmarse, seguía recostada del pecho de Kylo con los ojos cerrados, este la tomo en sus brazos y la llevo adentro de su cuarto, seguido de eso la puso sobre su cama con cuidado, se veía más tranquila, Ren no quería dejarla sola por lo que decidió quedarse cerca, sin embargo antes de apartarse Orem lo detuvo sosteniéndolo por la muñeca, el caballero volteo en el acto para encontrarse con los dorados ojos de ella posados sobre el

-No te vayas Ben…quédate junto a mí- pidió la princesa con una mirada suplicante

El asintió comprensivo…Orem se arrimó y él se acostó junto a ella, Kylo la acerco a él, la princesa se acurruco en su pecho, era la primera vez que la muchacha se sentía a salvo en los brazos de su esposo. Esa noche solo fueron ellos dos en medio del silencio, las palabras no era necesarias nada más la compañía era suficiente para unir a esas dos pobres almas que yacían sumidas en medio de aquella inmensa oscuridad


¿Hola?...¿hay alguien ahí?...espero les haya gustado el nuevo cap, fue un capitulo triste pero con final feliz ¿no?...y hablando de final cada vez nos acercamos mas al fin de esta historia...el próximo capitulo traerá una pequeña sorpresa, y espero publicarlo pronto, gracias por leer, un abrazo, saludos :D