Disclaimer: Los personajes pertenecen a Marvel y la historia a Maroon-dragon.


CAPÍTULO 25: Momentos en familia

Mientras los otros dos dioses eran bastante lentos para aprender a usar la tecnología moderna, Fenrir era bastante ágil. Quizás era porque él era bastante joven en comparación, y además muy inteligente, pero aún así, Tony sabía que se estaba divirtiendo mientras le mostraba al chico algunas cosas increíbles que podía hacer. Fenrir estaba interesado particularmente en la mesa de diseño y Tony no podía evitar mostrarle todas las cosas tan increíbles que habría creado. No podía negar que le encantaba el hecho de ser idolatrado. En esos momentos, el joven estaba jugando con los diseños del edificio Stark que iba a ser construido en Londres, Inglaterra.

—¿Sabes? En realidad, no me gusta esto. —Esa no era la respuesta que Tony estaba esperando.

—¿Qué quieres decir? —A él le parecía un edificio perfecto. Aerodinámico, brillante y sin mencionar que funcionaba con energías limpias.

—He visto imágenes de Inglaterra, todas las estructuras tienen un aspecto más antiguo… esto luce muy moderno para adecuarse a los demás edificios. —.

—Te recuerdo que también hay edificios modernos en Londres, pero ¿qué sugieres, entonces? —Se mantuvo de pie enfrente del joven mientras éste contemplaba los diseños.

—Más piedra y menos vidrio. El edificio debe ser más bajo y tener un enorme jardín en la azotea al igual que éste. —Tony lo pensó por un momento y luego comenzó a trabajar en el programa para añadir los detalles que el joven sugería. Era un bosquejo por lo que tendría que configurar algunos datos para ver cómo funcionaría cuando considerara las diferentes condiciones climáticas para que el edificio pudiera soportarlas. El resultado fue un edificio de doce pisos con un jardín Zen en la parte superior. Si se hacía a un lado el jardín, se parecía bastante al edificio Stahlman en Nashville.

—¿En realidad crees que sea un mejor diseño? —Preguntó mientras giraba la imagen en 3D sobre toda la mesa.

—Así es. —En realidad, no era una vista tan terrible. Pero, era muy diferente a lo que él estaba acostumbrado para sus estructuras. Su costumbre era mucho más moderna y con bastante vidrio.

—Se lo voy a enviar a Pepper y dejaré que ella decida cuál es el que más le gusta. —Pepper había solicitado una transferencia después de su separación y ahora, Tony la había nombrado como su representante oficial para las empresas Stark con sede en Inglaterra. Eran muy pocas las veces en las que tenían que hablar y mucho menos reunirse. La había seguido hasta Inglaterra, aunque al principio se sentía como una severa traición. Ahora, Tony estaba contento de que ambos estuviesen felices en sus respectivos países. Él tenía a Los Vengadores y a Loki.

—Señor, hay alguien en la plataforma. —Les informó JARVIS mientras cerraban los planos digitales que tenían sobre la mesa.

—¿Quién es y qué está haciendo en mi plataforma? —No era de extrañarse que el equipo usara la plataforma para entrar al edificio en caso de venir vía aérea, o en el caso de Thor usando su martillo, pero JARVIS por lo general se refería por sus nombres.

—Creo que es la reina Frigga, señor. —Wow, ella no se había tomado su tiempo en esperar para visitarlos. No estaba muy seguro si debía estar feliz con eso. Técnicamente, él estaba durmiendo con su hijo, después de todo. Sin embargo, Fenrir parecía no tener dudas en salir a saludarla. La reina Frigga era una belleza absoluta y radiaba realeza. Su largo cabello rubio estaba recogido en una trenza y su figura era un reloj de arena perfecto. Incluso con las pequeñas arrugas, que revelaban su edad, lucía impresionante. Tony se sintió un poco mosqueado de que ella fuera un poco más alta que él. Probablemente llevaba tacones.

—JARVIS ¿está Loki… —.

—No te preocupes Stark, ya estoy aquí. —Comentó Loki mientras entraba a la sala y procedía a inclinarse ante su madre. Tony se sintió bastante tonto por no haber saludado ni siquiera a la reina. Quería inclinarse también, pero en cuanto vio la mirada en los ojos de Frigga decidió que debía guardar silencio.

—Hijo mío, ¿desde cuándo sientes la necesidad de saludarme de una manera tan formal? —Loki parecía sorprendido por sus palabras.

—Yo… —Tony ni siquiera lo culpaba por no encontrar las palabras para expresar lo que sentía. Si hubiera estado en la posición del dios probablemente no habría encontrado palabras tampoco. Fenrir parecía bastante perdido, de pie al lado de Frigga después de abrazarla y ahora ver a su padre tan recatado.

—Te has arrepentido de tus crímenes Loki, lo que ya pasó es historia, sólo quiero a mi hijo de vuelta. —Ella extendió sus brazos y en un abrir y cerrar de ojos, Loki estaba abrazándola. Parecía ser un momento familiar tan conmovedor que Tony comenzó a dirigirse lentamente hacia la salida de la sala. Se merecían un tiempo de calidad, juntos.

—¿Y a dónde va usted, señor Stark? —Maldición, se sintió como si hubiese sido sorprendido por su maestra pasándole notas a otro estudiante en pleno examen. —Quiero conocer al hombre que ha generado tanta simpatía en mis dos hijos. Esa es una hazaña bastante difícil de lograr, ¿sabe? —.

—No creo que haya mucho en mí que le interese… ¿Su Majestad? —Dios, finalmente había llegado el día en que había mostrado un poco de humildad. En algún lugar el infierno debe haberse congelado.

—Por favor, llámeme Frigga. Y si mis hijos lo adoran es porque debe tener algo. —.

—¡Así es! Tiene unos equipos geniales y creó a JARVIS. ¡También tiene un traje increíble! —En serio, sólo le había tomado un día para corromper el lenguaje del joven. Gracias a Dios no había dicho palabrotas o de lo contrario Loki mataría a Tony en cuanto Frigga regresara a casa. Frigga se rió ante el entusiasmo de su nieto.

Tuvieron una conversación entretenida en el comedor, la cual había sido utilizada para un cambio, y Tony se divertía escuchando los cuentos de Loki cuando era sólo un niño. Mientras Loki se comportaba como un caprichoso adolescente al escuchar las historias tan embarazosas, Tony había visto lo suficiente para darse cuenta que el hombre estaba feliz. Por una vez, la atención se había centrado sólo en él, y no sentía ninguna necesidad de competir con Thor sobre quién lo había hecho mejor. Sólo podía imaginar lo que debía haber sido para Loki, un niño tímido y apocado, estar al lado del escandaloso Thor. Probablemente nunca fue capaz de decir cualquier cosa sin que Thor reclamara su respectiva atención una vez más. No era necesariamente culpa de su hermano, ya que él no sabía lo que hacía, pero debía ser bastante molesto para Loki.

Frigga tenía una personalidad aún más encantadora y Tony sintió cierto remordimiento al verla partir esa noche, pero no importaba lo que dijera, ella no aceptaría la invitación de pasar la noche en su torre. Fenrir se había dirigido a su habitación un poco más temprano con una de las tabletas de Tony para estar acompañado. No se le había pedido que se fuera por alguna razón en particular, pero el joven había comprendido que los "grandes" necesitaban hablar. Frigga le había informado a Loki de todas las cosas que le habían sucedido durante su encierro y el tiempo que había permanecido en la Tierra y Loki le había comentado que los momentos más felices durante todo ese tiempo eran los que estaba viviendo actualmente. Tony se sintió orgulloso de que Prancer y él protagonizaran la mayoría de esos momentos. Sin embargo, el dolor que se dibujó en el rostro de la reina cuando Loki le comentó que jamás regresaría a Asgard arruinó el momento. Se alegró de que ella entendiera y no presionara a Loki para que volviera, pero claramente Loki parecía dividido entre herir a su madre y herirse a sí mismo. Aunque la tensión desapareció de su rostro cuando ella le aseguró que sólo quería verlo feliz y que lo visitaría más a menudo.

—Eso salió bastante bien, ¿no crees? —Comentó Tony mientras se sentaba de nuevo en el sofá después de que Frigga se había marchado.

—Mejor de lo que pudiera haber imaginado… pensé que no me quedaba nadie más… —Le tomó varios segundos a Tony entender lo que el dios había murmurado en voz baja.

—Oye, no hables así. Me tienes a mí, Fenrir, Thor y ahora a tu madre. —En serio, después de todas esas semanas ¿Loki seguía pensando que no podía contar con él?

—No me refería aquí en Midgard, me refería a Asgard. Thor pasa la mayor parte del tiempo allá, así que él no cuenta. —.

—Oh, he tenido la intención de preguntarte sobre eso. No tienes que responder, pero ¿qué sucedió con Sigyn? Pensé que era un matrimonio muy feliz. —Por poco se arrepintió de sus palabras en cuanto un pesado silencio reinó entre ambos, pero realmente quería saber. Sobre todo si Loki seguía casado con ella, ya que técnicamente le estaría siendo infiel. De alguna manera, Tony no creía que el dios sería el único castigado por infidelidad.

—Sigyn y yo… fuimos felices, sin duda. Al menos, tan felices como se puede ser en un matrimonio arreglado. Sin embargo, cuando nuestros hijos fueron castigados por mis acciones, las cosas no pudieron volver a ser lo que eran. Ella jamás podría perdonarme por ello y, según lo último que escuché, ahora está felizmente casada con uno de los mejores Asgardianos. Un verdadero Æsir. —Loki no se atrevió a mirar a Tony y debió dolerle haber admitido que él mismo fuese la razón de la ruptura de su matrimonio. Había separado a toda la familia por culpa de un error. Un error que él había cometido. Claramente, el dios necesitaba distraerse de cualquier oscuro pensamiento en el que estuviese ensimismado.

—Eso es algo bueno, porque significa que puedo hacer esto. —Tratando de mantener sus manos controladas, besó a Loki. El dios se sorprendió, tomándole unos momentos poderle corresponder a ese beso. —¿Sabes? Deberíamos intentar nuevamente ese truco de la corbata… —Murmuró Tony contra los labios del dios, recorriendo una de sus manos por su cabello negro hasta su cuello.

—En serio Stark, debí saber que eras de los que disfrutaban de las cosas perversas. —Sus largos y pálidos dedos se acercaron para acariciar su cuello, causándole escalofríos por su columna vertebral.

—Sólo estoy haciendo esto por ti, lo sabes. —Gimió tan pronto una de sus manos se metieron debajo de su camisa, atrayéndolo aún más cerca del dios.

—Por supuesto, nadie puede decir que no eres una persona altruista. —Maldición, ese cabello era muy suave.

—Soy de una naturaleza muy generosa. Podría enseñarte, si quieres. —¿Por qué estaban hablando tanto?

—Creo que deberíamos ir a un lugar más privado para eso… —Tony tiró del dios, sin dejar de besarlo y los dirigió a ambos al dormitorio. Gracias a Dios conocía la ruta con los ojos cerrados, de lo contrario las cosas habrían salido muy mal. Cuando Loki cayó de espaldas sobre la cama, se tomó unos momentos para admirar su trabajo. Los cabellos del dios estaban desordenados y sus labios estaban hinchados. Esos hermosos ojos estaban casi negros por la dilatación que habían sufrido sus pupilas.

—¿Estás seguro? —Realmente esto iba muy rápido de repente. Apenas había pasado un día en que Loki le había dejado besarlo sin ponerse rígido y ahora esto.

—Me gustaría intentarlo. —Y con esas palabras de repente se encontró apoyado en su espalda, con el dios encima de él besándolo. Sus camisas fueron retiradas rápidamente y ahora la piel de Tony, estaba siendo explorada por los labios y los dedos del dios. Le tomó a Tony mucha fuerza de voluntad no darle la vuelta al dios para apoyarlo en su espalda y tomar el control, porque sabía cómo terminaría. No creía que alguna vez hubiese dejado pasar tanto tiempo sólo para explorar la parte superior del cuerpo de alguien. Cuando sus manos recorrieron la parte baja del dios, obtuvo como respuesta la reacción que había estado esperando. Sus piernas se tensaron y el dios dudó con lo que estaba haciendo.

—Bien, aún no estás listo. —Loki se apartó del cuello de Tony, donde había estado pasando tiempo de calidad.

—¿Desde cuándo tú dices lo que puedo y no puedo hacer? —En realidad, Tony no quería detenerse pero sentía que Loki sólo estaba allí con la mitad de su mente mientras que la otra intentaba luchar contra los aterradores recuerdos. Quería que el dios pudiera disfrutar de esto sin dudar sobre lo que estaba haciendo. Habían hecho enormes progresos durante los últimos días, pero ahora no era el momento de apresurar las cosas. Esto era algo que valía la pena esperar. Era curioso que todo esto se hubiera basado en el hecho de que él sabía que Loki lo quería, aunque sonaba como si estuvieran en una relación comprometida y amorosa. Mientras que el pensamiento no parecía ser tan descabellado como lo había sido hace poco, aún no estaban en ese tipo de relación. Ni siquiera estaba seguro si Loki lo consideraba más que un amigo.

—Desde que se volvió un arma de doble filo y no quiero que estés preocupado de que pueda hacerte daño. —Por un momento, Loki pareció dudar.

—No te preocupes Stark, no me harás daño. —Se inclinó de nuevo para besar a Tony pero éste lo detuvo. Había capturado ese momento fugaz en esos enormes orbes verdes. Loki tenía miedo de fracasar.

—Mira, llegaremos a ese punto ¿sí?... pero no ésta noche. No te preocupes, no estoy enojado ni decepcionado. Sólo muy acalorado a decir verdad. —Por un momento pensó que había arruinado el momento con esas últimas palabras, pero por suerte Loki soltó una risa sorprendida.

—Eres ciertamente una extraña criatura, Tony Stark. —Tony casi gimotea ante la pérdida de contacto en cuanto Loki se bajó de su regazo, pero se dio cuenta que el dios solamente iba a ponerse su ropa para dormir. Decidió hacer lo mismo, agarrando las cosas que necesitaba y desapareciendo en el baño. Cuando salió, Loki ya estaba listo en la cama dándole la espalda al lugar de la cama donde Tony siempre dormía. Frunció el ceño cuando el dios no decidió acurrucarse contra él como lo había estado haciendo desde aquella noche que Tony le había acariciado el cabello para calmarlo. Al parecer, sus palabras lo habían afectado de alguna manera y Loki sintió la necesidad de cerrarse. Lástima que estaba tratando con Tony Stark. Pasando un brazo alrededor de la cintura del dios, tiró de Loki para acercarlo a él.

—Buenas noches, Rey de los Renos. —Y con eso, las luces se apagaron.