Chicoooos, lo siento es que me empeore ayer, no pude entrar :( pero aquí esta el episodio :)
Nota: Icarly y sus personajes no son de mi propiedad.
Advertencia: Capítulo fuerte, Léanlo Bajo su Responsabilidad.
Final de la segunda Cita.
~Sam POV~
Caminamos en busca de Stands interesantes para visitar. Freddie me llevó al stand de la India así que pudimos probar un poco de salsa. La salsa de la India era tan buena que me sentía morir, pero eso no era nada comparado con la salsa "Mornay" que probamos antes en el stand Francés. En el Stand Chino, el cual era muy lindo por cierto, Freddie nos compró una pequeña porción de Carne deshebrada con zanahorias y chile. Una palabra: Delicioso. Además él me compró una pequeña muñeca china.
-Frednub… Gracias- puse a salvo a mi muñeca china en la bolsa de plástico junto a Freddie Junior y besé su mejilla.
-¿Dónde vamos ahora?- tomó mi mano.
-Qué te parece… ¿El stand Alemán?- apunté hacia el stand blanco y negro.
-Claro-
En la primera cosa que puse mis ojos fueron las fabulosas "Albóndigas Alemanas". ¡Jesucristo Estoy en el cielo! el stand Alemán tenía una gran bandera que colgaba detrás y poca decoración. Pero había muchas albóndigas. Freddie vio el brillo en mis ojos y compró una gran porción para nosotros de mis queridas albondibebés.
-Mmm- Mastiqué lentamente para saborear el sabor de las albóndigas- mmm-
-Sabes… ese es el sonido más sexy que has hecho nunca- tomó un trago de su gaseosa y empujó una albóndiga dentro de su boca.
-¿Más sexy que esa tarde en mi habitación?- Dije a propósito, sabía que se atragantaría.
Y así fue. Reí pero le palmee la espalda suavemente.
-cuidado nerd… no quiero que mueras antes de que pueda agradecerte apropiadamente por lo de hoy- sonreí.
Él me miró por el rabillo del ojo mientras tomaba una respiración profunda y recuperaba su compostura.
-Hiciste eso sólo para molestarme- Afirmó.
-¿Y tú no? Esa pequeña sesión en tu auto, con la venda y todo… ¿Eso no era para molestarme?- Puse mis manos en mis caderas sarcásticamente.
-Puckett…- Se acercó a mí y susurró en mi oreja- ¡Sólo estaba empezando!- Okay eso fue inesperado.
Me alejó suavemente y empezamos a caminar. ¿Cuándo el nerd aprendió a coquetear? ¿Cuándo Freddie Benson, Rey de los nerds, empezó a tomarme el pelo? ¿Cuándo? ¿Y dónde estaba yo? Vi a Freddie alejarse, agarré mi bolsa y lo seguí. Me moría de ganas de ver más del "descarado Freddie" así que agarré su hombro y lo arrastré detrás de los stands. Vi el bosque detrás del festival y lo llevé ahí. Miré a mí alrededor, no encontré a nadie, así que lo empujé detrás de los árboles y dejé caer mis bolsas al suelo para agarrar ambos lados de su rostro y besarlo.
Las bolsas de Freddie cayeron al suelo también cuando él puso sus manos en mi cintura. Lamí su labio inferior y él abrió su boca para mí. Cuando nuestras lenguas se tocaron sentí un calor apoderarse de todo mi cuerpo. Él cambió de lugar y me presionó contra él árbol. Me besó apasionadamente tomando un puñado de mis rizos y poniendo su codo contra el árbol, a la izquierda de mi cabeza. Con una mano, agarré el contorno de sus bíceps y con la otra acaricié su ombligo dentro de su camisa. Se estremeció y presionó su entrepierna con la mía. Lo besé un poco más antes de alejarlo.
-¿Qué?- Preguntó frustrado.
-hora de irse- Agarré mis bolsas y me alejé.
-¿Qué…?- Se quejó, pero agarró sus bolsas y me siguió- ¡Mejor que me compenses de alguna manera Puckett!- me advirtió.
-Oh… ¿Qué si no lo hago?- Le sonreí sobre mi hombro.
-¡Entonces tendré que encargarme de esto yo mismo!- Ouch… Eso fue… ardiente. Mis piernas quedaron un poco débiles y pensé que podría caerme.
El me pasó en el camino y se dirigió detrás de los stands. Okay ¿Cuánto tiempo podré mantener mis piernas cerradas? Me pregunté. Estaba contemplando ese hecho cuando alcancé a Freddie; él estaba mirando algo completamente fascinado.
-¿Qué?- le pregunté.
-El Stand Español- Dijo sin apartar sus ojos del stand rojo.
-¡Vamos a comer algo español Chico!- Agarré su muñeca y lo arrastré conmigo.
Me encantó ver el brillo en sus ojos cuando vio la variedad de carne española. ¡Mamá estaba volviendo a Benson en un amante de la carne! Sus ojos se movían alrededor, pero él terminó eligiendo pinchitos. Son cómo Kebabs en un palo, ¡Pero Españoles! Pon un poco de salsa BBQ encima y ¡A mamá le gusta! En realidad él se hizo amigo de la vendedora. Ella le hizo cumplidos de su español, y sus mejillas se tornaron carmesí. Estaría celosa si ella no tuviera unos cuarenta y tantos. Comimos tres veces antes de irnos al siguiente, con nuestras manos unidas todo el tiempo. Eso era sorprendente cómodo tomarse las manos con el nerd, deseaba que pudiéramos hacer esto en público, pero no ahora, eso sería muy pronto.
El stand Cubando era pequeño y muy vivaz. Había música, algún ritmo que no reconocí. Freddie alzó nuestras manos unidas al cielo como un arco y me hizo girar a su alrededor un par de veces con el sonido de la música y yo reí. Odiaba reír tontamente, pero lo hacía cada vez que estábamos juntos. Ahí, un hombre curtido y bajo nos animó a probar el estofado de res con salsa de café Cubano. ¡A mamá le gusta! La salsa me recordaba a los ojos de Freddie. Él me sonrió y tomó mi mano llevándome al siguiente stand.
Llegamos al stand Brasileño. Era muy colorido, azul, verde, Amarillo y blanco. Para entonces, eran las siete y media y sólo teníamos media hora para disfrutar. El stand brasileño era muy parecido al cubano y español en muchos aspectos, era cálido y divertido. Como en el cubano, el brasileño tenía música, y una vez más no sabía qué tipo de música era.
-¡Zamba!- Freddie movió nuestras manos unidas al ritmo de la música.
-¿Qué?- pregunté.
-¡Zamba!- Me hizo girar a su alrededor de nuevo- ¡La música!-
-Oh… ¡Simba! - Me animé
-No… ¡Zamba!- él dijo lentamente.
-Zamba- Repetí como Buena estudiante.
-¡Eso es!- Él apretó mi nariz- ¡Vamos por algo para cenar!-
Él estaba muy emocionado por el final de la noche. El final de la noche significaba el fin de la diversión para mí y el comienzo para él. Me llevó al stand para bailar esa cosa Zamba. Fue divertido ver a Freddie mover sus caderas de manera suelta, y no es por halagarlo, pero lo estaba haciendo bien. Por supuesto no estaba sacudiendo su trasero, pero estaba emocionado haciendo un pequeño baile que me recordó a Gibby.
-Mmm- él gimió- ¡Huele eso!- Apuntó a una gran olla café.
-Mmm, ¡Quiero! ¡Quiero!- Exigí.
La mujer con cabello negro y ojos de gato nos dijo que nos sentáramos en las mesas detrás del stand y ella nos atendería en un minuto. Como en el stand Francés, era una carpa con luces de navidad, solo que esta vez todo era colorido. La carpa estaba llena de fotografías de futbol. No me gusta el futbol, y no sabía nada sobre eso, pero Freddie me instruyó, apuntándome fotos, diciéndome quien es quien. Unos minutos después el vendedor nos sirvió dos platos de Carne asada al estilo brasileño y jugo de naranja.
-Dios… Esto… ¡mil veces esto!- Gemí.
-Sabe… cómo… al paraíso… ¿no es así?- Freddie dijo con sus ojos cerrados.
La gente alrededor de nosotros estaba bailando esa cosa Zamba. Lucían muy emocionados mientras giraban al ritmo de la música. Después de que terminamos de comer Freddie extendió sus manos hacia la mía y la tomó. Cuando estaba por agarrar nuestras bolsas el me jaló.
-¡Déjalas! ¡Vamos a bailar!- Sonrió y me arrastró donde estaban los demás bailando.
-Pero… No sé… cómo…- susurré avergonzada.
-Sígueme- me dio la vuelta.
-¿Y Tú sabes Fred-Madame?- me burlé de él.
-No…- él me jaló- pero…- me acercó a él- a mí…- Giró mi espalda hacia él- No…- Agarró mi mano y me giró hacia el otro lado- me importa…- Me acercó a él presionando nuestros cuerpos juntos- Puckett- Me besó.
Bailamos un poco más y reímos decidiendo que ese sería nuestro pequeño secreto. Después de ese pequeño show extraño, Freddie y yo nos dirigimos al último stand. Un Stand del que sabía todo… el stand de Estados Unidos. El chico con un bigote y sombrero vaquero estaba en una barbacoa y olía increíble. Mientras la barbacoa se estaba preparando los clientes podían esperar detrás del mostrador. Freddie me dijo que dejáramos nuestras bolsas en una mesa y me llevó a una pequeña pista de baile. Colgando detrás del stand había dos banderas de Estados unidos a cada lado, el decorado era estilo Texas, todo muy country, incluida la música.
-¿Qué pasa contigo y el baile?- pregunté poniendo mi mano en la parte trasera de su cuello.
-Sólo busco cualquier excusa para estar cerca de ti- Susurró en mi oreja, puso su mano en mi cadera y agarró mi otra mano.
-¡Pervertido!- Reí.
Bailamos lentamente el final de Out of Goodbyes de Maroon 5 y Lady Antebellum. Era realmente cómodo tenerlo a él tan cerca de mí. Cerré mis ojos y recargué mi cabeza en su hombro. Podía sentir su calor, podía sentir su olor, canela mezclado con carne. Eso fue extremadamente reconfortante. La canción lenta fue remplazada por una más movida. Something about a Woman de Lady Antebellum empezó a sonar y Freddie usó nuestras manos unidas para alejarme y acercarme. Nos unimos y alzamos nuestras manos derechas. Di un paso y giré mi cara hacia la izquierda. Entonces volvimos a bajar nuestras manos unidas, mientras él caminaba hacia mí mientras giraba mi cara hacia la derecha y la regresaba. Caminamos de vuelta nuestra posición anterior bailando un poco más rápido esta vez.
-She's like fire on the mountain, like some kind of heaven that's pouring down on me, she's a child, she's a lady, she's got everything that I could ever need. Yeah there's something 'bout a woman and me- Susurró en mi oreja.
Lo alejé y lo besé. No veía el tiempo pasar; era como si todo fuera en cámara lenta. Aunque nuestra primera cita fue más glamurosa, nuestra segunda cita era mejor. Estaba nerviosa preguntándome si yo le gustaba o no, ahora estoy segura. Esta vez estábamos libres de preocupaciones, sólo disfrutando el uno del otro.
-¿Cuándo aprendiste esta canción Dipwad?- Le pregunté tocando su nariz con la mía.
-A mi mamá la gusta-
-¿A la loca en realidad le gusta la música?- Estaba sorprendida.
-¡Sip!- él besó mi nariz y tarareó de nuevo— yeah there's something 'bout a woman that makes me still, something 'bout a woman that always will- Me giró una última vez, doblándome con el brazo que tenía alrededor de mi cintura, mi cabello casi tocó el piso para después envolverme en un abrazo.
¿Cómo diablos fue que "Freddie el idiota" pasó a ser a "Freddie el que susurra palabras dulces en mi oreja"? Él besó mi mejilla y agarró mi mano guiándome a nuestra mesa dónde el vendedor había servido nuestra barbacoa. ¿Qué es barbacoa sin salsa? Tuve que pelear con un idiota por la salsa BBQ pero lo conseguí al final. Bailamos en nuestras sillas mientras comíamos y reímos cuando un chico ebrio cayó y derramó salsa de barbacoa sobre él. Comimos mucho, incluso para mí. Estaba realmente llena cuando caminamos hacia el auto de Freddie. Él puso las bolsas en el asiento trasero y abrió la puerta para mí. Condujo mientras yo le decía adiós al festival de carne y salsa. ¡Adiós Paraíso! Aquí Sammy necesitaba darle al pequeño Freddie su pequeña recompensa por, literalmente, llevarme al paraíso.
