BELLO DESASTRE
Música y botellas
Otra vez.
Si, solo una vez más.
La melodía se pierde, la verdad es que ya no tiene ni la menor idea de lo que trata la canción, pero necesita seguir escuchándola.
Eran vacaciones de primavera y eran los únicos en casi toda la torre
-Por los chicos mas guapos del colegio; tu y yo!
-Por nosotros!
James seguramente también ya había perdido las nociones de la canción, estaba tan borracho como Sirius…aunque herido, menos que Sirius.
Llevaban casi 3 horas tomando sin parar, Sirius estaba seguro de que en determinado momento se había quedado dormido y James le había arrojado una almohada para despertarlo.
El muy cabrón.
James lo negaba todo.
En la consola mágica, la música continuaba sonando, como un veneno.
-Dios! Ya se acabo otra botella, iré por esa que compramos en Navidad.
-No, esa no, mejor la de etiqueta anaranjada.
-De acuerdo, Padfoot.
James se lanzo a la aventura de buscar la botella sin caer al suelo.
Bellatrix le había mandado una nota, despidiéndose.
Se marchaba con los mortifagos, no iba a volver.
Bellatrix incitaba a Sirius a que se le uniera, era la última oportunidad, debía olvidarse de sus tontos ideales acerca de que los sangre sucia no merecen ninguna discriminación.
Aunque obviamente, Bella ya sabía la respuesta.
A James, Lily lo había agredido verbalmente dañando el alto ego del muchacho.
Y la música…
La música estaba ahí con las botellas, tratando de que la ofensa se perdiera en el corazón de James y la certeza de que no volvería a ver a Bellatrix se perdiera en la mente de Sirius
