Capítulo 25:
Quinn se cambió de ropa poniéndose la suya de nuevo y después de coger sus cosas salieron ella y la morena de la habitación.
Mientras caminaban hacia la salida Rachel cogió su teléfono comenzando a teclear con rapidez mientras la rubia la miraba algo extrañada.
Después de unos segundos terminó con él y lo volvió a guardar en su bolsillo dándose cuenta en ese momento de la mirada de la otra sobre ella.
-Estaba avisando a mis padres de que ya nos vamos del hospital, se quedaron muy preocupados -le explicó haciendo que Quinn se mordiese el labio sintiéndose aun mas culpable.
-Lo siento -susurró desviando la mirada.
-Ei... -susurró Rachel cogiéndola suavemente del brazo mientras seguían caminando- no te preocupes por eso ahora. Vamos a tu casa para que descanses -le dijo dulcemente.
Quinn la miró sonriendo levemente.
-¿Te quedaras conmigo? -le preguntó a modo de suplica.
Rachel sonrió ampliamente y asintió.
-Por supuesto.
Quinn sonrió aun mas y se soltó del agarre de Rachel para después colocar su brazo sobre los hombros de la morena atrayéndola mas a su cuerpo.
-Siéntate ahí -le ordenó Rachel cuando entraron a la cocina señalando una de las sillas.
Quinn la miró confundida pero obedeció mientras que la otra fue hasta la nevera abriéndola y mirando en su interior.
-¿Que haces? -preguntó por fin Quinn.
Rachel sacó la cabeza de la nevera y la miró.
-Voy a hacer la comida para las dos -le explicó y al ver la expresión de miedo en el rostro de la otra añadió- Será una ensalada, es algo ligero, pocas calorías pero bueno para el organismo.
Quinn al escuchar la explicación de la morena no pudo evitar sonreír levemente.
-Te ayudo -le dijo incorporándose pero la otra la fulminó con la mirada y lentamente se volvió a sentar- O quizás no... -susurró con miedo.
Rachel se rió suavemente y sacó los alimentos necesarios para prepararla.
-¿Te puedo hacer una pregunta? -dijo de repente la morena mientras cortaba las verduras.
Quinn, que la estaba mirando ensimismada en esos momentos sacudió la cabeza volviendo a la realidad.
-Claro -le respondió.
Rachel la miró a los ojos intensamente.
-¿No te sientes a gusto con tu cuerpo? -preguntó lentamente.
Quinn se mordió el labio desviando la mirada y después de unos segundos cogió aire para hablar.
-No es eso... -susurró- No es solo mi cuerpo, no me siento bien conmigo misma en general -trató de explicar- Es como si nunca consiguiera que la gente me aceptase como soy, siempre me exigen que haga ciertas cosas, que hable de cierta manera, que coma poco, etc. Y aunque hago lo que me piden, nunca es suficiente, nunca soy lo suficientemente buena -terminó de decir con la mirada triste.
La morena se acercó a ella e hizo que la mirase a los ojos mientras le acariciaba la mejilla.
-Quinn, eres perfecta tal y como eres. No finjas ser otra solo por el echo de que algún estúpido te lo diga -le dijo dulcemente.
-No es tan fácil -suspiró- Llevan toda la vida diciéndome que tengo que ser de cierta manera y aunque con algunas cosas las he superado, con otras me es imposible. Ni siquiera entiendo todavía porque alguien tan especial y maravilloso como tú está con alguien tan horrible como yo -susurró esto último.
-¿Sabes porque estoy contigo? Aparte del hecho de que eres preciosa por supuesto -dijo haciendo que la otra sonriese levemente- Porque cada uno de los días que estoy contigo me demuestras que la anterior Quinn no era la verdadera, sino que la verdadera es esta, la que viene a las tantas de la noche a mi cama para protegerme de miedos estúpidos, la que me hace sonreír a cada momento, la que hace que mi corazón se acelere cada vez que la veo, la que se enfrenta a mis padres aunque le dan pánico y sobretodo la que me demuestra cada día que me quiere.
Quinn la escuchó hablar con un brillo en los ojos y su sonrisa poco a poco fue aumentando.
-¿Yo soy todo eso? -preguntó lentamente.
Rachel sonrió dulcemente y besó sus labios con suavidad.
-Eso y mucho mas -susurró contra sus labios.
Quinn se rió suavemente mientras se sonrojaba y Rachel se separó regresando con las verduras.
-Y ahora vas a dejar que te cuide y sin rechistar, ¿entendido? -dijo firmemente.
-Si, señora -bromeó la rubia haciendo que las dos comenzasen a reír.
Después de comer subieron a la habitación de la rubia, se tumbaron en la cama abrazadas para relajarse.
-Lo siento -susurró Quinn de repente después de un largo silencio en el que las dos se sumieron en sus pensamientos.
Rachel la miró confundida.
-¿Porque? -le preguntó.
-Porque el día que te iba a pedir que seas mi novia iba a ser especial, algo que nunca pudieras olvidar. Rosas, velas, globos y cualquier cosa romántica que se me ocurriese y en cambió todo ha sido... -se calló unos segundos buscando la palabra adecuada- diferente...
La morena la miró detenidamente antes de responder.
-No necesito todo eso Quinn, aunque me encanta que hagas esas cosas, ya lo sabes. Pero para estar contigo solo te necesito a ti y ya te tengo -la abrazó un poco mas fuerte- Y te aseguro que no me olvidare de este día -dijo riéndose.
Quinn se rió también y apoyó la cabeza en el pecho de la morena.
-Aun así te compensare -susurró.
Rachel besó su cabeza y estuvieron unos minutos en silencio de nuevo.
-¿Sabes que no siempre voy a dejar que lleves tú el control no? -preguntó Rachel.
-¿A que te refieres? -dijo Quinn sin moverse de su sitio, estaba tan cómoda.
-A que yo también quiero darte sorpresas, preparar citas, darte regalos y ese tipo de cosas -le explicó.
La rubia se mantuvo callada unos segundos mientras pensaba.
-Nunca pensé en que querrías hacer ese tipo de cosas... -confesó.
Rachel frunció levemente el ceño.
-¿Y eso porque?
-Siempre pensé que te sentías mas cómoda si era yo la que tenía todo organizado. Dejarte sorprender, cuidar y ese tipo de cosas.
-No te voy a negar que me encanta esa sensación pero estoy segura que me encantara de igual manera hacer ese tipo de cosas para ti.
Quinn sonrió y asintió.
-No me opondré. Aunque no te puedo asegurar que no me queje un poco cuando quieras darme una sorpresa y yo quiera saber que es -bromeó.
-Lo podre soportar -se calló unos segundos- creo...
Quinn alzó el rostro mirando los ojos marrones y profundos de la otra y lentamente, como si tuvieran un imán, se fue acercando hasta que sus labios se encontraron. Comenzaron a besarse lentamente, sin prisas, solo disfrutando de la sensación hasta que de repente oyeron un fuerte portazo que provenía de la planta de abajo.
Rachel saltó de la cama escondiéndose detrás de la rubia con su rostro con una expresión de terror.
-¿Que fue eso? -preguntó pegándose mas a ella.
Quinn, que se había asustado también se levantó levemente, aun con la otra pegada a la espalda.
-No lo se... -susurró intentando escuchar algún ruido mas.
-¡QUINN FABRAY! -oyeron que gritaban con furia desde abajo y unas fuertes pisadas subían por las escaleras.
-¡Oh dios mio! -gimió Quinn intercambiando su sitio por el de Rachel, colocándose de esa manera en la espalda de la morena protegiéndose- ¿Tú le has dicho algo a alguien lo del hospital? -preguntó rápidamente mientras oía los pasos acercándose aun mas.
Rachel estaba paralizada sin saber que hacer y solo pudo negar lentamente con la cabeza.
-Voy a morir... -se lamentó la rubia.
Justo en ese momento la puerta de la habitación se abrió de golpe donde apareció una Santana airada. Miró alrededor de la habitación rápidamente y en cuanto sus ojos se posaron en la rubia, la cual se encogió aun mas detrás de Rachel se acercó a ella rápidamente
-¡Tú! -dijo Santana señalándola
Rachel tenía los ojos como platos mientras sentía a la latina casi pegada a ella, aunque parecía ignorarla y solo prestar atención a Quinn a la morena le aterrorizaba ver a la otra tan enfadada.
Britt apareció en ese momento por la puerta, respirando agitada ya que parecía que había estado persiguiendo a Santana y se acercó a ellas rápidamente interponiéndose entre la latina y la rubia.
-Tranquila, ella nos lo va a explicar, no te preocupes -intentó tranquilizarla.
-¡Mas le vale! -gritó señalando de nuevo a Quinn.
-¿Que... que pasa? -preguntó con miedo Rachel.
-¡Eso me gustaría saber a mi! -bramó Santana.
-¡Santana! -gritó Britt haciendo que todas la mirasen asustada, incluida la latina. Britt suspiró y cogió la mano de la otra para después girarse mirando a Quinn y Rachel, ya mas calmadas.
Quinn se mordió el labio y salió detrás de Rachel cogiendo su mano y apretándola fuerte.
-¿Como te has enterado? -preguntó lentamente Quinn.
-Te recuerdo que mi padre trabaja en ese hospital -respondió la latina intentando contener la ira.
-¿Y no sabe lo que es el secreto profesional? -dijo con ironía la rubia.
Santana la fulminó con la mirada.
-Solo me dijo que llegaste desmayada al hospital y que al poco tiempo te dieron el alta. No hace falta que me diga nada para saber porque es -le espetó.
Rachel las miraba alternativamente claramente confundida. ¿Como es que Santana sabía porque habían ido al hospital? ¿Estaría al tanto de los problemas alimenticios de Quinn?
La rubia desvió la mirada dirigiéndola al suelo.
-¿Lo has vuelto a hacer? -preguntó Santana apretando los dientes.
Quinn no respondió cosa que alteró de nuevo a la latina.
-¡Responde! -dijo alzando la voz.
-¡Ya basta! -gritó de repente Rachel volviendo a colocarse entre su novia y las otras dos- ¡No te voy a consentir que le grites! ¡Así que o te calmas o te vas ahora mismo de la casa!
Santana la miró como si se acabara de dar cuenta que la morena estaba allí y alzó una ceja penetrándola con la mirada.
-¿Y tu quien te crees que eres para echarme? -le espetó.
-Es su novia -dijo de repente Britt haciendo que todas la mirasen confundidas.
Un silencio inundó la habitación y Santana miró a las otras dos esperando que dijeran si era cierto.
Quinn apretó mas la mano de Rachel y se volvió a colocar a su lado.
-Si, es mi novia y tiene razón, no puedes llegar a mi casa gritando como una loca -dijo lentamente Quinn.
Santana frunció el ceño.
-Sabes perfectamente porque estoy así
-Lo se, pero si no me dejas de gritar no podre hablar -intentó razonar la rubia.
-Vale -Santana se sentó en la cama cruzándose de brazos mientras miraba a la otra- Habla.
Quinn suspiró pesadamente.
-Si, lo he vuelto a hacer -dijo por fin.
-¿Porque? -preguntó Santana sin cambiar su postura.
La rubia evitó la mirada de Rachel clavada en ella y se mordió el labio.
-Holly me dijo en las vacaciones que estaba engordando y que me veía como una foca, que así nunca iba a conseguir que nadie me quisiera, mi madre cada vez que me ve me dice algo parecido, así que pensé que quizás si adelgazaba conseguiría un poco de felicidad... -dijo todo eso en un susurró.
Rachel se mordió el labio con fuerza intentando contener su ira. Soltó la mano de la otra rápidamente provocando que la rubia agachase mas la cabeza y Santana la fulminase con la mirada.
-¿Porque no nos dijiste nada? -siguió preguntando la latina mientras que Rachel se alejaba a una esquina de la habitación y apretaba los puños con fuerza sin dejar de prestar atención a la conversación.
-No me atreví..
-¡Maldita sea, Fabray! -dijo Santana la latina volviendo a alterarse mientras se levantaba de la cama- Ya tuvimos esta conversación la última vez y parece que no escuchas. Somos tus amigas, si necesitas ayuda dínoslo e intentaremos ayudarte, apoyarte, matar gente... lo que sea, pero tienes que decirnos algo, no somos adivinas -su mirada mostró por fin la preocupación que sentía por dentro.
Quinn suspiró y asintió.
-Lo se... lo siento.
-Creí que habías aprendido después de Beth -soltó Santana como si nada y Quinn la fulminó con la mirada.
-No vuelvas a nombrarla... -siseo Quinn acercándose a la latina- ¡En tu vida! -le gritó a apenas unos centímetros de su rostro.
Santana alzó una ceja.
-¿Es eso no? -preguntó después de unos segundos.
Quinn siguió mirándola de la misma manera avisándola que no continuase.
-Te sigues sintiendo culpable, por eso no te sientes bien contigo misma, por eso te odias -prosiguió la latina.
La rubia no aguantó mas y se lanzó sobre la otra empujándola con fuerza para después intentar golpearla con todas sus fuerzas. Rachel y Britt, nada mas verlo se acercaron rápidamente cogiendo a Quinn entre las dos intentando separarla de Santana.
Cuando por fin lo consiguieron, la latina estaba sangrando por el labio debido a un puñetazo que había recibido y Quinn comenzó a forcejear con ellas para volver a saltar sobre la otra, pero en uno de los forcejeos golpeó a Rachel en el estomago provocando que esta soltase un grito de dolor y Quinn se parase de golpe mientras unas gruesas lágrimas comenzaban a salir.
Todas la observaban sin decir nada. Britt aun la sujetaba suavemente del brazo, Santana la miraba desde el suelo tocándose el labio y Rachel tenia las manos sobre su estomago con clara expresión de dolor mientras que Quinn se quedo ahí, de pie y sin dejar de llorar.
-Lo siento... -dijo entre sollozos.
La morena se mordió el labio y se acercó a ella abrazándola con suavidad, poco después se unió Britt al abrazo y un poco mas tarde y con un poco de reticencia Santana.
-Lo siento... -seguía susurrando Quinn y cada vez que lo hacia las otras tres la abrazaban con mas fuerza.
Después de unos largos minutos la rubia se fue tranquilizando poco a poco y Britt y Santana se separaron, pero Rachel aun la mantenía entre sus brazos comenzando a susurrarle al oído
-Todo estará bien cariño... tranquila... -le susurraba una y otra vez.
Quinn se limpió las lagrimas y cogió aire con fuerza. Miró a las otras con los ojos rojos y dejó su mirada sobre Rachel, claramente preocupada.
-¿Te duele? -preguntó con un hilo de voz.
Rachel le sonrió dulcemente.
-No, no fue nada. Solo un accidente -le dijo intentando tranquilizarla.
Quinn se mordió el labio y luego miró a Santana. No se dijeron nada, las palabras sobraban porque sus ojos lo decían todo. Las dos estaban perdonadas, aquello no tenia importancia pero aun así Santana no iba a dejar que las cosas se olvidasen y Quinn lo sabia, pero no era el momento de hablar de aquello.
-Creo que será mejor que nos vayamos -dijo Britt haciendo que las otras dos dejasen de mirarse.
-Tienes razón -dijo Santana asintiendo.
Abrazaron una última vez a Quinn y se dirigieron a la puerta pero Santana se detuvo y miró a Rachel, se acercó lentamente y la abrazó, dejando en shock a todas pero sobretodo a la morena.
-Cuidala y hazla sentir hermosa -le susurró Santana a Rachel para solo la oyese ella.
La morena se relajó, sabiendo el motivo del abrazó.
-Lo haré -afirmó.
Santana se separó y asintió mirándola y luego se dio la vuelta, cogió la mano de Britt y salieron de la habitación y posteriormente de la casa.
Las otras dos que se habían quedado en la habitación no habían vuelto a mirarse.
-¿Porque no me dijiste lo de Holly?... -susurró Rachel claramente dolida.
Quinn suspiró y se sentó en la cama, la otra la imitó.
-Sabia como te lo ibas a tomar -trató de explicar.
La morena cogió aire y miró a los ojos a la rubia.
-Eres tremendamente hermosa Quinn y voy a conseguir que tú también lo creas -dijo con firmeza.
-Al igual que yo voy a conseguir que tú veas lo preciosa que eres -dijo con una leve sonrisa.
Rachel se rió suavemente.
-Tenemos unos grandes retos por delante que conseguir -dijo entre risas contagiando a la rubia.
-Pero vale la pena -afirmó Quinn.
Rachel dejó de reírse y miró los verdes ojos de la otra.
-Totalmente -dijo con sinceridad.
Os juro que pretendía que este capitulo fuera tranquilo pero he ido escribiendo y así ha surgido la cosa.
Poco a poco se van descubriendo los problemas de Quinn y lo que pasa por su cabeza, aunque todavia queda para que todo se solucione.
Hace unos días, una personita pequeña me dijo que Quinn, tal como está escrita en esta historia, es como yo. No se si se refería a lo romántica, a lo protectora, a su mala leche, a su forma de pensar, a sus dramas o a todo en general. Pero imagino que eso es algo inevitable en alguien que escribe, cada vez que creas una historia, cada uno de sus personajes tiene algo de ti que no puedes evitar esconder, por lo menos al escribir.
Siguiente capítulo: Jueves
Para el que no se ha dado cuenta estoy actualizando las historias los martes, jueves y sábados y como las alterno equitativamente una semana le toca a una de ellas dos capítulos y a la otra uno y la semana siguiente al revés.
Lo siento si os parece muy poco pero no tengo ni tanto tiempo, ni tanta inspiración como para subir una continuación por día y la verdad siento envidia de las que pueden hacerlo y he visto un par de ellas por aquí, ya que leo sus historias.
Twitter:
SaraChana1
