Hola: Me alegra recivir todos sus reviews y por sus comentarios, así que aquí les dejo otro chap mas, para quien quiera seguir leyendolo y se necesita mas que una mala critica para que deje de publicar, sólo que a veces es por falta de tiempo T.T

Amiga Mituko: No me has escrito y espero que este chap te gute munsho, te mando besos y espero seguir contando con tus comentarios. Nuevamente te dedico este chap!

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

CAPITULO XXIV: JUNTOS DESTRUYAMOS TU HAMBRE DE PODER

Tanto Kamus como Milo estaban sorprendidos de que Hunger se moviera tan libremente a pesar, de estar rodeado por los círculos de la Técnica de la Restricción, misma que anteriormente a muchos otros fuertes oponentes, había podido paralizado con gran facilidad tiempo atrás…

– Vamos Caballeros tienen que poder levantarse! – con medio tono de súplica burlona – Esto aún no empieza y no quiero pensar, que lo que se dice de ustedes, son puras habladurías…! – suspirando un momento – Porque de verdad los quiero destrozar! – y nuevamente sus ojos por un instante se tornaron rojizos

– Cómo pudo sacar tanto poder, con la Restricción encima? – se cuestionaba Milo

– No sabes decir más que estupideces, así que mejor pelea! – contesta Kamus al tiempo que se levantaba para lanzarle su técnica – Pol.. – y en ese momento un dolor enorme como de inmenso vacío en el estómago, le hizo perder el equilibrio y poner así, una rodilla en el suelo

– Jajaja! – Hunger al ver que el golpe dado a los Santos, comenzaba hacer su efecto y sin pensarlo más – Hambruna Infernal! – impactando de nuevo a ambos, lanzándolos por los aires para azotarlos en la parte más alta de las escaleras del Coliseo

Schädling con un movimiento rápido de su báculo y de la cabeza del mismo, pareció abrir el hocico de la serpiente sólo para tragarse la técnica de Máscara Mortal…

– Qué… demonios… fue eso? – con los ojos chiquititos y abiertotes, con gran sobresalto expresó esas palabras, el Santo de la Cuarta Casa

– Crees que con una técnica tan débil, podrías hacerme algo? – le responde el Jinete, terminando su frase con fuertes carcajadas – Ésta vez sí morirán… – agregó y con su báculo nuevamente los aprisiona en sus serpientes

– Jajajaja! – riéndose el Cangrejo y Schädling por un momento se asombró de la acción del Dorado – No sabes que una técnica ya vista por un Caballero, ya no sirve por segunda vez! – y juntando sus fuerzas para elevar su cosmo, MM trata de safarse de sus ataduras, que ésta vez parecen estar más fuertes y realmente le muerden las partes de su cuerpo descubiertas, al tiempo que siente como si las mordeduras fueran ácido, quemándole la piel. Afrodita mientras tanto, pareciera que sí estaba atrapado, pero gracias a su rosal que lo protegieron, esta vez pudo liberarse de las serpientes, que fueron atacadas por sus Rosas Diabólicas

– Veo que de los dos, tú al menos tienes más recursos para la pelea!

– No digas tonterías… – y mirando a su inseparable – Sé perfectamente que Máscara logrará salir en unos cuantos segundos más de esas ataduras; sin embargo, yo no esperaré a que nos ataques de nuevo! – y en el momento en que Schädling vio la decisión del Santo de Piscis, no lo pensó ni un segundo

– Epidemia Negra! – y lanzándole su poder al Caballero, un hermoso pero enorme rosal negro, detuvo su ataque, sin que a éstas Rosas, les pasara algo! – Qué? – dijo asombrado de ver lo sucedido y al mismo tiempo, MM logró liberarse de las víboras que lo aprisionaban, dando señal de esto con un gran grito

– Lo vez? – con una pequeña sonrisa y una risa picaresca, le dice el Caballero del último signo zodiacal – No puedes utilizar la misma técnica más de una vez, pero diremos que en tu caso… más de dos veces!

– Ahora si que me has hecho enojar! – agrega el Cangrejo Dorado – Ya es hora de que recibas tu merecido! – apuntándole con su dedito preferido (es decir con el que siempre lanza su técnica P), el Jinete baja la vista para cerrar sus ojos al tiempo que les contesta

– Por lo visto sí están tomando ésta pelea en serio! – dijo con sarcasmo – Eso me parece perfecto, por que nuestro encuentro, apenas comienza Señores!

Cerca de Star Hill, Mu y Lara se encontraban al pie de la montaña, la chica se sentía algo sonrojada, por el hecho de cómo la había tomado de la cintura, para transportarlos dentro del Recinto. El Santo de Aries, miraba fijamente hacia la punta, con el semblante muy serio y concentrado, que no notó el ruborizado de la chica…

– Ya encontraste alguna señal de ellos o de la Espada? – pregunta volteando hacia arriba, a donde Mu tenía puesta su mirada

– La piedra se encuentra en la cima y tanto ellos como la Excalibur, están ya muy cerca de ella! – volteando a verla – Tengo que subir ahora, antes de que sea más tarde! – y con una pequeña sonrisa – Es mejor que te quedes en éste lugar!

– No, yo te acompañaré!

– No es necesario! – insistió él!

– Tengo que! – con firmeza en su voz y determinación en su mirada – Necesitarás de mi ayuda, ya que la Espada aún no ha vuelto a la vida y cuando eso suceda, tengo que estar ahí! – y con un poco de súplica en su mirada

– No puedo arriesgarme a que algo te suceda… – mirándola directo a los ojos con tal ternura y tomándola por los hombros, que provocó que la chica se sintiera estremecida – No quiero arriesgarme… a perderte de nuevo! – la chica se sonrojó y no pudo evitar el deseo de abrazarlo fuertemente

– Yo tampoco quiero alejarme de tu lado otra vez… – se separó de él para verle el rostro – Por favor… déjame ir contigo? – la mirada de ambos estaba muy puesta en el otro y sus rostros, se encontraban a pocos centímetros uno del otro, que podían sentir la respiración inquieta del otro, de la misma forma como sus corazones latían rápidamente y al unísono

– Vayamos juntos! – concluyó él, tomándola de la mano para comenzar el ascenso a la cima

En la celda junto a la Diosa y las Caballeros Femeninos, aún encadenadas. Kiki seguía en su intento de librarse del hechizo, ya que miles de imágenes lo torturaban al mismo tiempo y por momentos, su mirada se perdía y en otros, parecía volver a ser el mismo, en tanto Kanon…

– Será cierto lo que dicen éstas niñas? – se preguntaba a sus adentros, ya que después de haber dicho esto, un aura muy diferente había comenzado a rodear los cuerpos de las chicas, quienes también ya habían develado sus Armaduras Negras – No importa que ellas tengan Armaduras y yo por el momento no esté protegido por alguna, ya que mi poder es más grande y podré acabarlas sin problemas! – las chicas sacaron unas esferas las cuales brillaban con colores pastel en rosa y verde

– Por el poder de tres veces tres, hazlo ver, haznos ver! – y las esferas comenzaron a flotar por todo el lugar y rodeando al Santo Dorado

– Creen que con estas esferitas de juguete, me vencerán? – dijo al verlas ahí paradas con los ojos cerrados – No me subestimen! – Kanon comenzó a ver como las esferas lo rodeaban y pensó, que lo más fácil era destruirlas todas de un sólo golpe, pero al observarlas, al mismo tiempo de las mismas, pareciera que los destellos que emanaban, empezaron a golpear su cerebro a través de sus ojos

– Oh señor de las sombras, bendiga a sus hijas! – comenzaron a decir su conjuro cerrando sus ojos – Éste es un tiempo que no es tiempo, un sitio que no es sitio y un día que no es día! – el Caballero y las presentes encadenadas veían como el lugar se tornaba de una extraña neblina – Estamos en el umbral entre los dos mundos ante el velo de los misterios!

– Qué es lo que pasa, por que no puedo moverme? – se preguntaba Kanon y veía como Saori y las chicas, le hablaban pero no lograba oír lo que ellas les decían, más que las palabras de las Amazonas rebeldes

– Que el anciano de los días nos ayude y nos proteja en nuestra travesía mágica, que contengamos y guardemos el poder que crearemos desde nuestro interior! – y elevando las manos – Llamamos a los guardianes del norte, del sur, del este y del oeste! – y abriendo los ojos que a Mina se le tornaron blancos y a Kena completamente negros – Por el poder de tres veces tres, hazlo ver, haznos ver!

En tanto con los Caballeros de Sagitario y Capricornio. Se levantan después de haber tocado el suelo con una de sus rodillas después de haber recibido los golpes en seco en sus rostros que Aby y Rei les habían propinado…

– Caballeros, verán que no somos unas simples niñas como ustedes nos han llamado… – comenta Rei y empieza a elevar su cosmos – Imperius Atack – ambos Santos a ser golpeados por el cosmo de la chica, pareciera por un momento que en todo el lugar, fuera envuelto por una neblina con un agradable olor a flores, que al principio no les deja ver más allá de sus narices y poco a poco, pareciera que el lugar se tornara en un hermoso jardín

– Qué es éste lugar? – pregunta Shura a su mejor amigo

– No lo sé! – responde Aioros y de momento el Santo de la décima casa, comienza a sentirse algo débil y sin poder evitarlo empieza a bostezar

– Tengo mucho sueño y parece ser un lugar bastante agradable para dormir! – y dejándose recostar en el agradable y pasto fresco

– Shura, Shura, no te debes dormir! – le decía el Santo de Sagitario, al tiempo que los zangoloteaba y él mismo trataba de no cerrar sus ojos que le pesaban por lo adormecido de su cuerpo

De vuelta en el Santuario en la séptima Casa…

– Ésta vez, recibirán todo mi poder! – y tomando su báculo con las dos manos poniéndolo frente a él, cierra sus ojos elevando su cosmos y de su bastón comienzan a salir muchas serpientes con alitas de murciélagos, en forma de espíritus, a lo que el Jinete les dice – Plague Spirits! – y estos comienzan a rodear los cuerpos de los Caballeros

– Bah, ahora si que esto no te servirá de nada! – apuntándolo nuevamente con el dedito, Máscara Mortal, junta las palmas de sus manos arriba de su cabeza, formando una especie de agujero negro que comenzaba absorber las serpientes

– Cómo es que puede hacer eso? – pensaba el Jinete al ver lo que pasaba con su golpe y sintiendo como poco a poco la "técnica" del Santo, también lo iba arrastrando hacia él

– Estás perdido! – le dice bufándose de él Afrodita

– Si no hago algo pronto, este par me acabará! – en ese momento del mismo báculo, de los ojos de la serpiente, lanzó unos rayos de luz poderosos que golpeaban fuertemente al cangrejo, debilitándolo y haciendo que su hoyo se comenzara a cerrar, pero éste estaba decidido a tragarse en su técnica a su oponente por las humillaciones que hasta ese momento les había echo pasar

– Rosas Pirañas! – y las flores comenzaron a golpear al Jinete en todo el cuerpo debilitándolo y al mismo tiempo poco a poco, las serpientes empezaban a disminuir

– Esto no puede quedarse así! – les dice con tono levemente alto y molesto – Les daré lo que se merecen de una vez por todas! – y soltando su bastón con la mano derecha – Epidemia Negra! – y entre las pocas serpientes que quedaban, el agujero y las rosas de Afrodita, el choque de las técnicas, provocaron que todo el poder causara una explosión, mandando a todos los que ahí estaban a estrellarse en diferentes puntos del Templo – Creo que después de todo sí me confié un poco, pero no cometeré el mismo error otra vez!

– Máscara este hombre es más fuerte de lo que habíamos pensado, debemos de romper primero su báculo, por que me parece que ese es la fuente de todo su poder! – comenta el Santo de Piscis

– Tienes razón, algo de eso ya me latía desde hace rato! – y mientras comentaban, Schädling les lanzó, una tras otra enormes bolas de poder que los comenzó a proyectar de una lado para otro rompiendo pilares y paredes dentro de la misma Casa

– No permitiré que salgan de esto con vida! – diciéndoselos de tal forma que se le notaba que estaba perdiendo la paciencia y serenidad, mientras los Caballeros recibían una y otra vez sus golpes

– No podemos seguir así Afrodita, debemos hacer algo ya o nos mandarán de nuevo al más allá y es un lugar, a donde no quiero volver a regresar nunca!

– Pero qué podemos hacer?

– Se me ocurre que le lances todas las rosas que más puedas, tanto rojas como negras para de esa manera, pueda acercarme lo suficiente para romperle su maldito báculo, que me tiene hasta el queque!

– Está bien! – Piscis empezó a elevar su cosmos y al punto de explosión – Rosas Diabólicas y Pirañas!

– Ja, ya te dije que tus rositas inútiles no me harán nada! – y sin darse cuenta, éstas lo atacaban en todas direcciones no permitiéndole ver exactamente lo que pasaba a su alrededor, de esa forma MM a gran velocidad se puso frente a él y en un momento le tiró un gran golpe como el movimiento de Shura con su técnica, a lo que Schädling intentó detener con su bastón, logrando de esta forma que el Cangrejo pudiese romper en dos su tan preciado objeto

– Ahora sí, ya no podrás hacernos nada más! – tomándose con su amado dedito la nariz, mofándose del Jinete que en ese momento su aura se llenó tanto de odio e ira, contra los dos Caballeros Dorados

– Yo no me imaginaba que iba a tener que llegar hasta este punto con ustedes, pero no me han decepcionado Caballeros, es por ello que para mí es toda una gran satisfacción utilizar contra ustedes mi más grande técnica! – dentro del Templo, se originaron una serie como de nubes grises, que desprendían rayos por todo el lugar destruyendo todo aquello con lo que chocaban. Los ojos del Jinete, se tornaron rojos como si desprendieran fuego de ellos y su cabello se elevó al igual que su cosmos maligno y en un momento, gritó de tal forma que pareciera que se los exclamara junto a sus oídos – Efluvio Asesino! – y las nubes que estaban dentro de la séptima Casa, envolvieron a los Santos Dorados que al mismo tiempo se convertían en gotas de rocío, que al momento de hacer contacto con las Armaduras y la piel de los Caballeros, les quemaba como ácido

– Ahhh! – gritaban estos del dolor y el ardor que la técnica les causaba

– Jajajaja! – aún con su cosmos elevado y sus ojos echando fuego – Ya es hora de que mueran… Santos estúpidos… jajajajaja!

Kamus y Milo en el Coliseo, trataban de incorporarse, pero el dolor que les causaba esa sensación de vacío en sus estómagos, causaba que se sintieran mareados, ya que al mismo tiempo pareciera que el interior de sus cuerpos, se estuviera inflando de tal manera que sentían como si les fuera a estallar…

– Pero que tipo de ataque es éste? – dice Milo con dificultad ya que también les cuesta trabajo respirar

– Este tipo es muy diferente a cualquier otro que nos hayamos enfrentado antes! – comenta Kamus

– Así es señores, jamás en toda su miserable vida se habrán enfrentado a seres como nosotros, ya que por nosotros, las terribles desgracias que conlleva una catástrofe, van seguidas de lo que representamos… – con sus ojos como poseídos y muy brillantes comenta… – Guerra, Hambre, Peste y finalmente la Muerte, que es lo que a ustedes les espera… jajajaja! – su risa pareciera resonar en todo el Coliseo de tal forma, como si hubiese acústica a pesar de ser un lugar abierto…

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Tschus! y un saludote a toyos ;D