AVISO LEGAL:- Crepúsculoy sus personajes no me pertenecen, la historia tampoco, los primeros pertenecen a Stephenie Meyer y su casa Editorial "little and Brown" y la historia pertenece a Taylor.

Gracias por leer.

Capítulo 24: El primer hueso roto.

Rosalie estaba de pie en un Segundo, mirándome con los ojos muy abiertos. Me encontré con su mirada, pestañeando para contener las lágrimas mientras me acurrucaba en una bola. Sin aliento, siseé al sentir otro golpe en mi costado. Situé mi mano allí protectoramente intentando no presionar.

Vi que Carlisle y Esme intercambiaban una mirada antes de apresurarse a mi lado. Rosalie me sostuvo mientras tomaba un profundo y estabilizador respiro, sólo para sentir otra punzada de dolor en mi costado. Con una probable costilla rota, respirar hondo era una de mis estúpidas ideas. Eso ciertamente no ayudaba con el dolor. Si no, lo aumentaba.

Cuando comencé a jadear, una corriente de aire me dijo que Edward había escuchado mi sollozo de unos segundos atrás. Alcé la mirada para ver que él estaba a unos pasos lejos del sofá con un tris de locura en su mirada.

Haciendo una mueca, intenté acomodar mi posición para poder verlo mejor. A un lado de Edward, Carlisle se acercó con un brazo extendido. Creo que planeaba mover mi mano que protectoramente sostenía a un lado, pero negué con la cabeza. "Dame un segundo, Carlisle." Murmuré, de algún modo a través de los dientes. Necesitaba recuperarme un poco más primero.

"Bella, escuché un crujido." -¿no lo habíamos oídos todos? "Necesito echar una miarada." Explicó Carlisle con un poco de miedo en su voz.

"Estoy segura que fue una costilla." Le dije. Otra punzada me dijo que estaba en lo correcto. "Ow… síp. Justo aquí." Dije, alejando mi mano del centro del dolor.

Las noticias no parecieron sorprender a nadie. Aunque los negros ojos de Edward endurecieron un poco. "Necesito sacar unos rayos –X" comenzó Carlisle. Me estremecí ante la idea de tener moverme. "Puede que haya atillas. No queremos que perforen algo." razonó en voz baja, al ver mi aprensión.

Astillas. Justo lo que necesitaba por sobre todo. Tomé otro profundo respiro, encogiéndome suavemente. El latido comenzaba a desaparecer, pero desde que había sido tan estúpida de cometer dos veces el mismo error en una pasada, había vuelto. "Está bien." Dije, preparándome para más agonía.

Rosalie me alzó tan cuidadosamente como pudo, pero aun así tuve que apretar la mandíbula para evitar emitir algún sonido. Por sobre mi ruidosa respiración, escuché que Rosalie decía. "Ya la tengo." Ni siquiera me molesté en intentar averiguar a quién le hablaba.

Mordí mi labio mientras ella botaba de peldaño en peldaño, con cada paso aumentaba el dolor del anterior. Cerré mis ojos, y finalmente, Rosalie se detuvo y me dejó amablemente sobre una superficie suave y cómoda. Podría decir que era una cama o sofá. Lentamente, abrí los ojos para encontrar a Edward revoloteando cerca, Esme de pie en la puerta, y Carlisle trabajando en la máquina.

Me puso una chaqueta del tipo que, por desgracia, puso algo de peo en mi costado. Hice un ligero sonido, pero el sonido de la máquina de rayos X impidió que se escuchara.

*** ***

Pronto, los rayos estuvieron tomados, y Carlisle estaba el cien por ciento seguro que me había fracturado una costilla. Se fue por un segundo y luego regresó con cinta médica. Me senté tan bien como pude y la envolvió firmemente en mi torso. Escuché a Edward rumear por lo bajo, alcé la mirada para verlo mirar, aunque probablemente sin mirar nada, con odio una pared detrás de mí.

"¿Qué?" pregunté, sosteniendo su mirada de odio. Sus ojos se reunieron con los míos. "¿Por qué estás mirando así?" presioné.

Abrió la boca, y comenzó a decir algo, comenzó a decir algo pero se detuvo. Respiró hondo y luego forzó una sonrisa. "¿Así cómo?· murmuró con amargura en su voz.

"¿Qué sucede? Te ves enojado." Murmuré. Él solo sacudió la cabeza como respuesta. Apretando los labios, busqué en su cara una explicación. Cuando no la obtuve, sólo junté las cejas y lo miré tristemente, y me erguí un poco más, preparándome para volver a bajar.

Rosalie comprendió lo que pretendía hacer y me tomó fácilmente entre sus brazos, pasó a Edward y salimos por la puerta. Con Edward, Carlisle y Esme siguiéndonos, lentamente regresamos al piso inferior al sillón.

Cuando estuve cómodamente tendida, con una pequeña punzada proveniente de mi Costilla, Edward se giró a Rose y gruñó. "No era necesario que la cargaras."

Rosalie hizo un gesto hacia sus palabras. "Lo sé, no hay problema." Dijo en un tono que sugería que Edward le estaba agradeciendo. Quizás me equivocaba, pero él sonaba más con irritación que otra cosa.

Edward murmuró algo por lo bajo, sus cejas alzadas rabiosamente mientras se dirigía hacia Rose. ¿Era porque pensaba en ella cuando tenía esa horrorosa mirada en su cara? ¿Por qué? Se habían estado llevando bastante bien últimamente.

La rabia de Edward parecía evaporarse lentamente hasta que sólo pude ver culpa en sus ojos. Suavemente, más para él que para los demás, murmuró. "Pero no estoy mucho mejor."

Antes que pudiera preguntar sobre qué hablaba, el cansancio me cayó encima y caí dormida con la expresión de Edward en el tope de mis pensamientos.

FIN DEL CAPÍTULO 24

Lamento que el capi sea tan corto y demore aun más en subirlo, pero no me va muy bien de tiempos, tengo mil trabajos y las notas están aun peor, (afortunadamente en casa no se enteran) y bueno. También estoy ayudando en la traducción de un libro y ps… ya ven

Agradezco su paciencia. Los comentarios nunca están de más.

¡Adiós!