¡Hola n_n!

Aquí les dejo una nueva actualización, espero que les guste.

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CAPITULO 25: PRIMERA AUDIENCIA: ¡CALLEN A RINI!

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¿Qué demonios? ¿Y este tipo que se trae conmigo? Ah… Claro, este debe ser el famoso pelotudo de Diamante, Serena tenía toda la razón. ¡Pero claro si mi amiga aparte de guapa es también inteligente! ¡Vivan las rubias!

Es una verdadera lástima que sea un completo imbécil, porque igual está bastante bueno el tipo, aunque muy delgaducho para mi gusto... ¡Por Dios Mina, para! Esto de estar por casi una semana en celibato realmente me está pasando la cuenta. – Pensaba la rubia mientras observaba al culpable de detener su baile y su debut en el puesto de Sailor Moon.

¡Escúchame bien grandísimo idiota! No sé quién demonios te crees que eres, pero no tienes por qué actuar como si me conocieras, arruinar mi espectáculo. ¡Ni mucho menos llamarme mujerzuela ni ramera! – Exclamó esto último al mismo tiempo en que recuperaba su antifaz y propinaba un fuerte empujón a Diamante, haciendo que éste último debido a la impresión cayera bruscamente al suelo.

El público enloqueció nuevamente, pero esta vez no eran gritos alegres ni piropos para las chicas, sino más bien abucheos y gritos despectivos en contra del idiota que había interrumpido la gran rutina de las bailarinas.

Los insultos y los restos de comida y bebida volaban a través del escenario para caer directamente en el joven que aún observaba perplejo a la rubia, como si ésta se tratara de un alíen o algo por el estilo.

¿Y tú quién demonios eres? ¿Por qué estás aquí? – Preguntó Diamante aún incrédulo, pero evidentemente molesto con la situación.

¿Y a ti que te importa quién sea yo? La pregunta importante aquí es ¿Qué derecho tienes para venir aquí y arruinar mi show? – Respondió la chica poniendo sus brazos en jarra.

¡Idiota! ¡Pelotudo! ¡Queremos ver a las chicas! ¡Si quieres bailar pide trabajo en un bar gay! – Eran algunas de las lindas frases que recibía el chico mientras aún permanecían todos en el escenario.

¡¿Dónde demonios está Serena?! ¿Por qué no está aquí hoy? – Volvió a preguntar Diamante, intentando sin mucho éxito ignorar al público que cada vez sonaba más ofuscado.

¿Y cómo se supone que yo voy a saber dónde está la tal Serena? Si buscas a tu novia o lo que sea, estás en el lugar equivocado cariño. – Respondió la rubia con cara de confusión. – Seiya, creo que tenemos a un borracho aquí, deshazte de él por favor – Indicó a un hombre corpulento que se acercaba rápidamente hasta ellos.

De acuerdo flacucho, fin del espectáculo, te largas ahora. – Señaló el hombre recién llegado con cara de pocos amigos mientras tomaba del brazo a Diamante y lo levantaba como si éste no pesara más de un gramo y comenzaba a empujarlo fuera del escenario, entretanto la lluvia de bebida y comida no dejaba de "decorarlo".

¡¿Dónde demonios la tienen escondida?! ¡Ya verán, todos ustedes me la pagarán caro! ¡Cómo se atreven a sacarme de esta forma de este lugar de quinta! – Exclama Diamante intentando forcejear para liberarse, cosa realmente inútil en contra de Seiya, el dueño del lugar.

Mientras todo esto sucedía la nueva Sailor Moon hacía círculos con su dedo índice cerca de su cien con algo de humor, indicándole al público que el recién desalojado estaba loco, logrando de esta manera apaciguar un poco al público, además les indicaba que dentro de algunos minutos realizarían un nuevo show para compensarlos por lo recientemente sucedido.

¡Y no vuelvas a aparecer por este lugar de quinta o la próxima vez no seré tan amable contigo! – Exclamó Seiya una vez lo lanzó a la calle cerrando las puertas traseras en sus narices, mientras que el asistente que lo había acompañado en su desastroso "destape" se acercaba a él (éste había logrado salir antes de que se desatara la furia del público por la puerta principal) negando con la cabeza y anotando algunas observaciones en su libreta.

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Al día siguiente…

Era mucho más de medio día y todas las Sailor Scout habían acordado reunirse para almorzar y charlar un poco sobre la noche anterior, a esta cita también se les unió Darien y la antigua Sailor Moon.

De verdad Mina, deberías haber tenido tu show como protagonista hace mucho tiempo, lo haces de maravilla. – Señaló Serena con una sincera sonrisa.

Ay amiga, es que los movimientos que me enseñaste durante las prácticas y todos tus consejos dieron resultado. ¡Además aquí hay muy buena materia prima! – Contestó la aludida señalando su cuerpo de arriba a abajo. – Además… Cuando tú estás en el escenario opacas a cualquiera.

En eso si que no hay ninguna duda. – Le dio la razón Darien, atrayendo más cerca de sí a su prometida. Durante la última semana había podido conocer a las amigas de la rubia y se llevaba muy bien con ellas, aunque debía reconocer que si Serena aún lograba ponerlo nervioso cuando adoptaba su actitud de "reina de la noche", cuando estaba todo el grupo reunido lograban incomodarlo aún más.

Eso lo dices solo porque eres su prometido, así que no cuenta. – Señaló Rei en tono burlón. – Te apuesto que si te hiciéramos un show en privado tendrías una opinión muy distinta. – Completó mientras le guiñaba un ojo con picardía logrando que el pelinegro se atragantara con el jugo que se servía y el rojo tiñera una vez más su rostro.

Ya basta Rei, no lo sigas molestando, Serena se va a enojar de verdad si sigues con tus juegos y coqueterías. – Indicó Amy con seriedad.

¡Cómo si no la conociera ya! – Exclamó Serena negando con la cabeza entre risas, conocía muy bien a su amiga pelinegra y sabía que su personalidad era así y que solo bromeaba para poner nervioso a Darien, al parecer a todas sus amigas les gustaba mucho más la faceta "ternurita" de su prometido que la del hombre de negocios que ella también estaba comenzando a adorar.

Aún no sé como el tarado de Diamante pensó que volvería a bailar en el Night Club con todo lo que está pasando, creo que en verdad debe pensar que soy una completa idiota. – Lanzó Serena en un suspiro. – Solo me hubiera gustado estar ahí para verlo. ¡Lo que hubiera dado por verle la cara!

¡Fue de antología Sere! El tipo no se lo podía creer. Creo que ha sido una de las caras más cómicas que he visto en mi vida. – Comentó Lita entre risas.

Te aseguro que aún debe estar rascándose la cabeza tratando de entender que pasó. - Agregó Mina con sonrisa burlona.

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Flash Back…

Dari no te preocupes por nada, te prometo que te la devolveremos de una pieza. – Señalaba una sonriente Mina a un preocupado Darien mientras cruzaban sigilosos las puertas del Night Club.

No desconfío de ninguno de ustedes, solo me preocupa que alguien y por ese alguien sabes que me refiero a Diamante, la pueda sorprender entrando a este lugar, debemos tener mucho cuidado. – Respondió el pelinegro observando paranoicamente hacia todas direcciones.

No te preocupes amor que solo será por hoy, he conseguido que me presten uno de los salones de la escuela de danza para los ensayos por el resto de la semana. Además también quiero hablar en persona con Seiya, le adelanté un poco sobre el asunto por teléfono, pero prefiero explicarle mejor las cosas ya sabes cara a cara, el ha sido muy bueno conmigo todo este tiempo y creo que lo mínimo que se merece es una explicación en persona en relación a mi renuncia definitiva. - Señaló la rubia intentando tranquilizar a su prometido.

Tienes razón, por eso accedí a que vinieras, pero de todas maneras prefiero estar aquí por si las dudas. – Indicó Darien con seriedad.

Claro que sí campeón, repítete eso una y otra vez hasta que te convenzas. ¡Cómo si no supiéramos que lo que quieres en realidad es ver a Serena ensayando en el tubo! ¡Hombres! – Exclamó Mina en un ataque de risa.

Darien abrió y cerró su boca varias veces en un intento por negar tal acusación, pero la verdad es que la rubia había acertado hasta cierto punto en sus palabras; aún podía recordar la primera vez que vio a Serena y como ésta se lucía en el bendito tuvo. ¡Por supuesto que le encantaría volver verla, claro que en un show privado solo para él! Por suerte en ese momento se encontraron de frente con un hombre fornido y de larga cabellera negra amarrada en una coleta, el cual supuso se trataba de Seiya, lo que le horró la explicación.

¡Mi precioso bombón! Por favor dime que eso que me dijiste por teléfono sobre renunciar era solo una broma de mal gusto o que te entendí mal, te lo ruego no puedes dejarnos. ¡Tú eres la mayor atracción de este lugar! – Fue el saludo que obtuvieron del recién llegado.

Lo siento tanto Seiya, de verdad lamento que sea así de precipitado, pero sabías desde un principio que no podría quedarme para siempre trabajando aquí. – Respondió la rubia mientras lo saludaba afectuosamente.

¿Acaso te han hecho una mejor oferta? Yo puedo subir las apuestas también y lo sabes. – Arremetió el pelinegro sin dar su brazo a torcer.

Sabes que sería incapaz de hacerte algo así Seiya, no podría abandonarte para irme con la competencia, lo que pasa es que han surgido algunas complicaciones y me veré obligada a retirarme de la vida nocturna. – Se defendió la chica.

¡¿No me digas que estás embarazada?! – Exclamó el hombre horrorizado, mientras lanzaba una mirada asesina a Darien culpándolo en silencio por la repentina marcha de su bailarina más popular.

Darien palideció inmediatamente ante tal pregunta, no por la mirada casi psicópata recibida por parte de Seiya, sino al imaginarse otro niño más en su vida; adoraba a Rini con todo su corazón, pero con ella bastaba y sobraba por el momento.

¿Qué? No Seiya, no tiene que ver con eso. ¿Recuerdas que te conté algo sobre mi hija? – Al ver que su jefe asentía continúo con su explicación. – Pues el hasta ahora ausente padre acaba de aparecer y lo hizo para llevársela y creo que puedes adivinar el resto de la historia.

Claro que lo entiendo y no podría hacer que te quedarás si eso hace peligrar tu relación con tu pequeña, pero… ¿Qué hago yo ahora? – Señaló resignado en un suspiro.

No tienes que preocuparte por nada, para eso está aquí la Diosa del amor. – Intervino inmediatamente la segunda rubia con absoluta confianza.

Seiya la observó un par de segundos entendiendo claramente a lo que se refería, pero no del todo convencido.

Es cierto Seiya, sabes que Mina tiene todo el potencial, solo le hace falta la preparación adecuada y de eso me encargaré yo. – Señaló Serena con una sonrisa satisfecha.

El chico las observó nuevamente, esta vez de manera intercalada a cada una de ellas, tal vez si podría funcionar, todas sus bailarinas lo hacían estupendamente y por supuesto Mina no era la excepción, además físicamente era muy parecida a Serena por lo que nadie se daría cuenta del cambio de Sailor Moon, si, tenían razón, de hecho podría funcionar.

De acuerdo bombón, sabes que a ti no podría negarte nada, además no puedo impedir que te marches si es lo que quieres, es solo que te voy a echar tanto de menos, todas ustedes son como mis hermanitas pequeñas. – Agregó el pelinegro de manera dramática.

¿Y desde cuando los hermanos mayores permiten que sus "hermanitas" se quiten la ropa delante de cuanto hombre cliente pague la entrada al local? – Preguntó mordazmente Mina, ganándose una mirada de reproche por parte de Seiya y las risas de los presentes en la conversación.

Bueno… Una cosa es el cariño que les tengo y otra cosa muy distinta es la economía niña. ¿Con que crees que mantendría a mis preciosas hermanitas si no es con el dinero que producen, con oxígeno? – Se defendió el pelinegro.

¡Hermanitas y las pelotas! – Exclamó Mina negando con la cabeza, pero con una sonrisa de oreja a oreja, ella al igual que todos los trabajadores del local sabía perfectamente que mejor jefe que Seiya no existía en el mundo.

Y Seiya, bueno… si alguien viniera a… Bueno, ya sabes… - Comenzó a solicitar Serena, siendo inmediatamente silenciada por su ahora ex jefe.

Bombón, me ofende que siquiera sugieras que debo guardar silencio, créeme lastimas mi inteligencia y sensibilidad. – Señaló el pelinegro con solemnidad. - Por lo que a mí respecta yo nunca te he visto en mi vida y en este local jamás has entrado ni siquiera para usar el baño o pedir un vaso de agua.

Serena asintió con una nostálgica sonrisa en el rostro, sin duda echaría mucho de menos al loco de su jefe, pero nada en esta vida era para siempre.

De acuerdo Mina, demasiada conversación por hoy, tenemos solo una semana para prepararte. – Señaló Serena con algo de seriedad, indicándole a la chica que debían comenzar ya con los entrenamientos.

¡Si, oh gran maestra! – Respondió la rubia haciendo una cómica reverencia mientras entre risas se dirigían al escenario a practicar, si ponían todo su esfuerzo y empeño dentro de una semana nadie se daría cuenta del cambio y Mina se convertiría en Sailor Moon.

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Fin Flash Back…

Gracias Mina por eso, de verdad. – Señaló Serena tomando una de sus manos.

Cualquier cosa por ti amiga, de verdad. – Respondió la chica mientras le sonreía. – Además tampoco fue una gran favor que digamos… ¡Sabes que hace mucho tiempo que quería quitarte el puesto!

Todos los presentes comenzaron a reír a carcajadas antes las ocurrencias de Mina, pero todos sabían también que ella había sido la gran salvadora de la noche y de esta manera continuaron con su almuerzo entre risas, anécdotas y planes para el futuro.

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¿Dari…? ¿De verdad no puedo trabajar? ¿De verdad, de verdad? – Volvió a insistir la rubia sobre la discusión que habían dejado pendiente hace algunos días atrás pendiente, obviamente ella no había pensado en regresar a trabajar de bailarina al Night Club ya que sabía muy bien lo que estaba en juego, pero tenía la esperanza de poder encontrar algo "mejor mirado" durante el día, la idea de ser mantenida por su futuro esposo aún no le agradaba del todo.

Ya lo hemos hablado y no me pongas esa carita; si yo tengo el dinero suficiente para cuidar de ti y de Rini no veo la necesidad de que tengas que trabajar, por lo menos no en algo que no sea lo que verdaderamente quieras o sólo porque tu sensibilidad feminista no te permite que alguien más se haga cargo de ti. – Señaló el pelinegro tratando de mostrarse razonable, sabía muy bien que en los tiempos actuales las demandas de la rubia eran perfectamente entendibles y entendía que ella necesitara su independencia económica, pero no quería que la chica se desgastara en un trabajo desagradable como lo había venido haciendo en los últimos años solo para poder sobrevivir, esta vez tenía que ser en algo que a ella de verdad la hiciera feliz y ese era el mayor deseo de Darien, que la mujer que amaba fuera completamente feliz.

Además dime algo… ¿A qué hora pretendes trabajar? ¿Qué pasará entonces con tus estudios de danza? – Contraatacó el chico. - ¿Pretendes acaso abandonarlos otra vez? ¿O acaso buscarás un trabajo nocturno nuevamente? Porque créeme que no permitiré que pase ni lo uno ni lo otro.

Serena lo miró por unos segundos sin decir nada, de hecho se había planteado la triste posibilidad de dejar nuevamente de lado sus estudios de bailarina dadas las actuales circunstancias.

¡De ninguna manera! – Exclamó Darien al notar la cara de duda de la rubia. – No los dejarás de nuevo, no es necesario que renuncies a tus sueños nuevamente a causa de tus problemas, esta vez no estás sola, nunc más estarás sola – Señaló con convicción mientras acariciaba suavemente su mejilla.

¿Cómo podía lograr este hombre sorprenderla cada día más? ¿Cómo podía lograr que cada día se enamorara más y más de él? Simplemente siendo él mismo, se decía la rubia a sí misma mientras asentía con los ojos algo aguados. – De acuerdo, tu ganas, no abandonaré mis sueños nuevamente ni me voy a buscar un trabajo por ahora… ¡Pero ni sueñes que voy a esperarte con la cena lista y servid y la casa reluciente todos los días! – Bromeo la chica mientras se fundían en un apasionado beso.

¡Yo también quiero uno! – Exclamó Rini quien hacía su aparición en escena. – Beso papá, beso. – Insistía mientras se lanzaba a los brazos de Darien.

Sin ninguna duda la pequeña era la que más rápido se había acostumbrado a la nueva situación y la más feliz con la idea de tener a Darien como padre, y aunque no era un secreto para nadie que Darien y los niños eran una combinación más que desastrosa, ambos se llevaban de las mil maravillas; aunque la pequeña aún utilizaba sus mejores camisas como lienzos para sus obras de arte y aún continuaba lavando sus aparatos electrónicos entre los que destacaban sus dos últimas Blackberry, Darien parecía no parecí no molestarse por ello, incluso celebraba que la niña ya mostrara inclinación por las artes al igual que su madre y que se preocupara tanto por la higiene de las cosas que el usaba.

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Los días posteriores transcurrieron con absoluta tranquilidad, Serena y Rini ya estaban completamente instaladas en la casa de Darien y los tres pasaban los días como una familia normal, eso hasta que llegaba Luna a desordenar el gallinero, por suerte para el pelinegro su casa era muy pequeña para que su madre y su hermana se quedarán allí, pero eso no impedía que las mujeres los visitaran a diario.

Y el día de la tan esperada primera audiencia llegaba por fin. Ambos bandos se encontraban separados y en sus lugares en el gran salón, listos y dispuestos para la pelea que hoy daba oficialmente comienzo.

La gran confianza y seguridad que Diamante profesaba hace un par de días atrás se había esfumado casi por completo, al parecer lo sucedido en el Night Club aún lo tenía desanimado y algo desmoralizado, sin lugar a dudas el hecho de que Serena trabajara como stripper era su mejor carta para ganar a su hija y por el momento no tenía como comprobarlo.

Buenas tardes. – Saludó cortésmente el juez a los presentes reunidos en la sala mientras hacía ingreso a ésta y se situaba en su lugar. – En este momento daremos inicio a la primera audiencia por la custodia de la menor Serena Tsukino (Rini), el demandante, Diamante Black por favor póngase de pie.

Diamante y su abogado así lo hicieron e inmediatamente su abogado tomó la palabra dando un leve resumen de su solicitud.

Mi cliente solicita la custodia de la niña en cuestión ya que, desde su concepción se le privó de su legítimo derecho de participar en el embarazo, nacimiento y de ejercer como su padre, además consideramos que la señorita Tsukino no es la persona idónea para el cuidado de una menor, dado su entorno y costumbres poco sanas y siempre preocupado por el bienestar de su hija el señor Black solicita la custodia completa y permanente con imposibilidad de visitas por parte de la madre. – Finalizó el abogado con semblante satisfecho y luego de recibir la venia del juez ambos volvieron a tomar asiento.

La demandada, Serena Tsukino, favor póngase de pie. – Señaló nuevamente el juez.

Esta vez fue el turno de ella y su abogado.

Mi cliente ha accedido a venir el día de hoy para defender su derecho como madre y demostrar que es la única persona calificada para el cuidado y educación de su pequeña hija, el demandante nunca quiso hacerse partícipe del embarazo de mi representada cosa que demostraremos durante el juicio, además tenemos pruebas irrefutables de que la repentina inclinación del señor Black por recuperar a su hija, tiene que ver más con un interés monetario que por un súbito lazo afectivo con su hija, por lo tanto nuestra intención es negar cualquier posibilidad de acercamiento con la pequeña. El señor Black no quería que este embarazo llegara a término, por lo que consideramos que sus derechos como padre son de hecho inexistentes. – Dijo esto último con un claro tono de reproche.

Con todo lo anterior la niña ha creado lazos afectivos con la actual pareja y futuro esposo de mi clienta, a quien ya considera y se ha comportado como un verdadero padre, por lo que también consideramos que sería completamente perjudicial y confuso para ella arrebatarle la imagen paterna que tiene en la actualidad y con la cual ella es completamente feliz. Por lo que nos negamos a la demanda de custodia.

Darien casi se pone aplaudir a causa de la gran introducción hecha por su abogado, por suerte se contuvo a tiempo.

¿Se ha hecho algún intento de mediación entre las partes? – Preguntó el juez a los abogados.

Ambos explicaron que cualquier mediación entre ellos habría sido infructuosa.

Serena inmediatamente recordó el "intento de mediación" hecha por parte de Diamante, aquellas terribles fotografías en las que aparecía ella en su papel de Sailor Moon y no pudo evitar que un escalofrío recorriera su cuerpo al saber que Diamante aún podía utilizar eso en su contra. – Contrólate Serena. La mujer de las fotos no eras tú, era Mina. ¡Mina es y siempre ha sido Sailor Moon! – Se repetía la chica como un mantra.

La audiencia continúo con las presentaciones de rigor por parte de los abogados, los testimonios de Serena y diamante y la entrega de documentos y pruebas que pudieran servir para aclarar los hechos para su posterior revisión, se acordó a su vez una nueva fecha para la segunda audiencia, donde querellantes y querellados podrían presentar a sus testigos y se entregaría además el informe confeccionado por parte de los asistentes sociales en relación a las visitas realizadas a ambos padres y su entorno.

Antes de finalizar, acogeré la solicitud por parte del señor Black y solicitaré que una de nuestras psicólogas realice una entrevista la pequeña, para esclarecer su relación en el señor… - El juez comenzó a buscar entre sus hojas. – Darien Chiba, quien aseguran se considera su padre y si como ellos creen se le ha manipulado de algún modo. ¿Alguna objeción respecto a eso? – Preguntó al abogado de Serena, más por cortesía que cualquier otra cosa.

No tenemos problemas con que se le entreviste. – Respondió inmediatamente el abogado con seguridad.

Se dio fecha para la entrevista al día siguiente y se dio por concluida la primera audiencia.

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Al día siguiente…

Creo que debimos haberle dicho algo, y sabes, para que estuviera preparada en caso de cualquier pregunta peligrosa. – Comentó Serena con los nervios de punta, mientras caminaban por los pasillos rumbo a la entrevista junto a Rini.

Así es mejor Serena, créeme que ellos descubrirían si le dijéramos algo solo para que ella lo repita y lo interpretarán como una clara manipulación, Rini solo debe decir la verdad, lo que ella siente y estaremos bien. – Intentó tranquilizarla el pelinegro.

Si, tienes razón, no tenemos nada que temer. – Aceptó la rubia mientras continuaban su camino. - -Rini no podría decir nada que nos perjudique. ¿O sí? – Pensaba con algo de temor, su hija era la "reina de las meteduras de pata".

Ustedes no pueden ingresar a la entrevista con ella, no podemos propiciar nada que indique que se están guiando sus respuestas o algo por el estilo, lo siento. – Se disculpó la asistente mientras le ofrecía su mano a la pequeña, esta inmediatamente miró a su madre con extrañeza.

No te preocupes mi amor, esta señorita va a llevarte a que te hagan unas preguntas solamente, nosotros estaremos esperándote aquí. – Explicó Serena a su hija.

La niña asintió en respuesta y tomando la mano que le ofrecía la mujer entró sonriente a la oficina de la psicóloga, mientras sus padres comenzaban la nerviosa espera, ambos cruzando los dedos para que todo saliera bien.

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Hola preciosa, soy Akane. ¿Sabes cuál es tu nombre? – Preguntó amablemente la psicóloga mientras tomaba asiento frente a ella.

Hola, Soy Serena Tsukino, pero todos me dicen Rini. – Respondió la pequeña con una sonrisa.

¿Y solo usas el apellido de tu mamá? ¿Sabes por qué es eso? – Consultó la mujer para tantear un poco el terreno.

Porque me parezco mucho a ella, por eso me llamo igual. – Fue la inocente respuesta de la niña, lo que causó una leve sonrisa de la psicóloga y que esta asintiera positivamente.

¿Y sabes quién es tu papá? – Comenzó entonces con las preguntas importantes.

Sí, mi papi se llama Darien y pronto se casará con mi mamá. – Contestó la pequeña con mirada soñadora, sin duda la idea de que su madre se casara con Darien la hacía muy feliz, al fin tendría la familia que siempre había querido.

¿Quién te dijo que le dijeras papá a Darien? ¿Tu mamá te lo pidió? – Interrogó la psicóloga.

Rini lo pensó por un momento, la verdad es que nadie se lo había dicho, ella simplemente lo había asociado ya que, si su mamá salía con un hombre este sería su papá. ¿No es así?

Mi mami no me dijo nada, yo solo sé que es mi papá. – La niña volvió a sonreír.

¿Y cómo lo sabes? – Volvió a inquirir.

Solo lo sé. – Contestó Rini alzándose de hombros, no entendía por qué esta mujer le preguntaba algo tan obvio.

De acuerdo… - La mujer guardó unos segundos de silencio mientras tomaba algunas notas. - ¿Sabes quién es Diamante Black?

Que nombre más raro. – La niña no pudo evitar reír al escuchar el nombre del hasta ahora desconocido hombre para ella.

¿No sabes de quien te hablo? Es un hombre de la edad de Darien, casi tan alto como él y con el cabello de color plata. – Señaló la mujer.

Rini recordó inmediatamente al hombre que había intentado llevársela lejos de su madre, el mismo día que había llamado por primera vez papá a Darien.

Es el hombre malo, el intentó llevarme lejos. – Señaló asustada.

¿Tu madre te dijo que era el hombre malo? ¿O Darien te lo dijo? – Preguntó con suspicacia, era muy común en los casos como este, que algunas madres dieran esta idea equivocada a sus hijos, para que estos les tuvieran miedo a sus progenitores.

No, yo estaba de paseo con mamá y papá y llegó el hombre malo, me tomó fuerte del brazo. – Comenzó a explicar mientras mostraba a la mujer como la había tomado el hombre malo. - Y dijo que tenía que irme con él; le gritó y empujó a mi mamá y a papá también, pero mi papá es mucho más fuerte. – Agregó con evidente admiración, cosa que no pasó inadvertida para la psicóloga.

Quieres mucho a tu papá según parece. – Señaló la mujer con una sonrisa en los labios.

Si, el es muy bueno conmigo y no se enoja por nada. Me abraza siempre que se lo pido y cuando mamá no nos mira siempre me regala uno de los chocolates que están escondidos en la cocina. – Señaló la pequeña con la más hermosa sonrisa iluminando su rostro. – Cuando vivíamos con tía Amy y éramos solo mamá y yo también era muy feliz, pero ahora lo soy mucho más porque tengo un papá con quien jugar y que me protegerá de todo.

No era necesario averiguar mucho más, estaba claro que no había la más mínima intencionalidad en que la niña temiera a su padre biológico y el cariño por su "padrasto" era completamente sincero y por lo que se veía de parte de ambos, de todas maneras solicitaría una entrevista con la pareja y Diamante Black, para completar los cabos sueltos de la historia.

Me alegra oír lo feliz que eres corazón. – Señaló la psicóloga, ya casi dando por finalizada la entrevista, cuando de pronto la asaltó una duda, quizás por simple curiosidad o quizás por los antecedentes que tenía del caso. - ¿Tu sabes donde se conocieron tu mamá y tu papá?

Por supuesto. – Aseguró inmediatamente la pequeña con una sonrisa en los labios, aquella que utilizaba solo cuando cometía alguna travesura.

¿Y bien? – Insistió la mujer, esperando quizás alguna loca historia de amor creada por la pequeña.

Mamá baila en un escenario, donde todos la aplauden y la admiran porque ella lo hace muy bien, por eso mi papá se enamoró de ella, porque baila. El la conoció bailando. – Señaló la niña aún con la sonrisa en el rostro.

¿Y qué clase de bailes realiza? ¿Lo sabes? – Preguntó la mujer con algo de alarma, en el informe que le habían entregado sobre el caso, aparecía algo sobre las sospechas del padre relacionadas con la vida nocturna de la madre de la niña, pero esto no había podido ser comprobado aún, quizás la historia era verdadera.

No lo sé en realidad. – Rini observó el techo tratando de ordenar sus ideas. – Pero baila afirmada de un tubo y casi no ocupa ropa.

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¡Rini! ¡¿Cómo le dices eso?!

Ahora parece que va a quedar la grande! jajaja

Espero que les haya gustado esta nueva actualización y no olviden dejarme sus comentarios, sugerencias, reclamos y lo que sea su cariño cuando pasen por aquí.

Les agradezco mucho sus rw, alertas, agregarme a sus favoritos y simplemente por leer, especialmente:

*Lightangel: Siii tenías razón, era Mina la bailarina jajaja. Me alegra que te guste la historia y aunque me he demorado en las actualizaciones prometí que no dejaría esta historia sin terminar, así que cumpliré n_n. Besos

*yesqui2000: Hola! Espero que te haya gustado esta nueva actualización, como ves Serena de tonta no tiene ni un pelo jajaja, pero ahora con lo de Rini… Mil besos.

*princessqueen: La idea de Serena era trabajar, ¡Pero no en el Night Club! jajaja. Espero que te haya gustado este nuevo capitulo y que nos sigamos encontrando por acá. Un besote!

*yssareyes48: Muchas gracias por tu rw, en este capi dejé descansar a Luna y sus locura (no quiero que terminen odiándola jajaja). Un gran beso y espero nos sigamos leyendo.

*Dayanna: Hola! Gracias por tu rw y como ves esta actualización no tardó mucho (cuando la inspiración llega hay que aprovecharla n_n) Un besote y espero que te guste esta nueva actualización.

*isabel20: Muchas gracias por comentar, me alegra que te hay gustado el capítulo y espero que este no sea la excepción. Un gran beso!

*Lady-K13: Hola, muchas gracias por tu rw y sobre todo por leer, espero que este nuevo capítulo te hay gustado también. Un gran abrazo.

*Adileyne: ¡Regresé! Jajaja, espero que te haya gustado esta actualización y que nos sigamos leyendo. Un besote!

*Lunabsc: Claro que era Mina n_n. Serena siempre supo que no podría ser más Sailor Moon y se preocupó de entrenarla jajaja. Gracias por tu rw. Un gran beso.

*serena lovegood pataki: Diamante salió perdiendo con todo el asunto jajaja. Seren es más inteligente de lo que pensaban ya que todo era un plan n_n. Un gran beso a la distancia.

Muchas gracias a todas y como siempre…

¡Besos y nos leemos!