Al parecer ese hombre tomara por esposa a una de las chicas del harem del lair, escucho comentar a uno de los hombres que había contratado para ir en rescate, según él de su prometida.

Es una mujer muy bella, de ojos color esmeralda y cabello tan negro como la brea, dijo el hombre que llamo la atención de Enishi, perfectamente coincidía con la descripción de misao, y si era en realidad ella, tendría poco tiempo para actuar, según lo escuchado, los preparativos para la boda ya se estaban llevando a cabo y ello no le daba en realidad mucho tiempo para actuar.-¿ podría llevarme hasta palacio?- pregunto esperando llegar allí e infiltrarse, buscar a misao y sacarle aquella idea de la cabeza, no podría casarse con otro hombre que no fuera él, además aun tenía el poder del dinero a su favor, amenazaría a Misao con sus padres y la deuda que sostenían con el caprichoso heredero de ojos grises. Un pequeño grupo de hombres se reunieron en la calle esperando llegara el transporte para llevarlos a palacio del lair, las preparaciones demandaban mano de obra, y contrataban temporalmente a los hombres y mujeres que desearan ayudar en los preparativos, claro cada uno recibiría su respectiva recompensa por su trabajo.

Misao observaba con asombro todo el movimiento que había dentro de palacio y la cantidad de hombres y mujeres que se encargaban de prepararlo todo para el grandioso día de su unión matrimonial con Aoshi.

-¿Que ocurre cariño? Cuestiono aoshi sorprendiendo a misao tras contemplarla durante largos minutos, nunca se cansaría de admirar aquel pequeño cuerpo que se acoplaba perfectamente al suyo y aquella blanca y suave piel que protegía su cuerpo. -solo observaba el agitado movimiento allí abajo- susurro Misao notando el carruaje que llegaba con mas hombres y su mirada choco con aquella grisácea de quien fuere alguna vez su prometido. ¿Qué hacia él allí?- fue la alarmante pregunta que se hiso al verlo. Una sonrisa surco el rostro de Enishi, creía seria mas difícil hallar a misao allí, pero la ubico bastante rápido. Afanosamente Misao salió de la habitación con la excusa de querer estar al frente de los preparativos, pero sabia no podría precipitarse, Aoshi estaría viéndole y se le aria extraña su reacción para con el extranjero que había llegado dentro de los trabajadores.

Nerviosa por demás, cosa que Aoshi noto, no sabía qué hacer, contarle que él era su ex prometido y que se encontraba allí muy seguramente para llevarle de regreso junto a él a Japón o callar y continuar la preparación de la boda sin decirle nada. Pensó entonces si al chico de ojos grises se le ocurriera interrumpir la ceremonia o acusarla frente al lair y su futuro esposo de estar comprometida con él?Aoshi dejo a Misao marcharse pero con total seguridad de saber su afán, se quedo contemplando desde el alto atrio el movimiento presuroso de los preparativos, siguió con su mirada a Misao cuando la vio ingresar al agitado espacio y noto como esta se dirigió a aquel hombre de apariencia algo extraña, noto como este había tratado de besar a Misao, y como esta le había evadido empujándolo fuera de su boca. Ello sí que le molesto, no tanto porque Misao no le hubiese comentado acerca de ello si no por el atrevimiento de aquel hombre para con su mujer.

Tomándola fuertemente por el codo, zarandeándola un poco al reclamarle por haberse apartado de él y estar preparando la boda que se suponía correspondería ser con él. Le amenazó con acusar a sus padres por las deudas adquiridas con su familia y la demora en el pago de esta