Destiny's Ghost
Capítulo 24 – Aquí Voy de Nuevo
Mansión Knight
Afueras de Hogsmeade
19 de Agosto
Una figura gira en lo que alguna vez había parecido ser una cama, aunque en ese momento no se asemejaba a una. La persona está entre las sábanas cubiertas de sudor, forzada en un lugar donde ningún ser vivo debería estar.
"No," murmura, en el sueño, "No quiero ir." Evan suplica al ser invisible, quien hace tiempo había pasado a la siguiente gran aventura. "Por favor," ruega, antes de permanecer en silencio por unos momentos hasta que se sienta en la cama y grita en una voz llena de dolor, "Hermione!"
Su respiración es errática y Evan se fuerza a recordar que está solo en un mundo en el que no desea estar. No hay, y nunca habrá, una Hermione para ayudarla, no tendría una familia; está, en verdad, completamente solo. Siente como su corazón se rompe ante el pensamiento, y aún así lucha por controlar su respiración; no iba a llorar.
Mirando a su reloj, Evan ve como le muestra 'Demasiado temprano para estar despierto' y regresa a mostrar las tres un punto. Decidiendo que tratar de conciliar el sueño no vale la pena, Evan se libera de las sábanas y se prepara para el día que tiene por delante, solo para recordar algo algún tiempo más tarde.
"Oh que bueno," se dice pensando en lo que tiene que hacer, "Más exámenes!" gruñe.
Ministerio de la Magia
Sección de Examinaciones 015
19 de Agosto
Evan suspire mientras se deja caer en una de las sillas estratégicamente colocadas en la 'sala de espera'; el lugar era, para él, otro examen… uno para su paciencia. Apoyando su cabeza contra la pared recuerda los exámenes que ya ha dado: Runas Antiguas, Aritmancia, Encantamientos, Transfiguración, Cuidado delas Criaturas Mágicas, Historia de la Magia (uno que estaba bastante seguro había desaprobado, aunque, en su defensa, él en verdad no conocía la historia de ese mundo), Estudios Muggles, Pociones y Defensa.
Evan no puede creer que las pruebas que le habían hecho eran lo suficientemente avanzadas para ser del nivel de los TIMOs, casi todas las personas en su mundo habían visto esas cosas antes de su Segundo año… bueno Hermione, Ron y él lo habían hecho y eso había sido con profesores más que patéticos. Un Trol de Montaña… que tan bajo podían caer?
Evan contiene una carcajada recordando la expresión del examinador cuando knockeó al trol apenas este había entrado.
'Un nuevo record' le había dicho, después de unos minutes en los que el único sonido en el salón provenía del trol. 'Nunca había visto nada igual,' murmuró chocándose contra una pared a la derecha de la puerta de salida.
"Sr. Knight," llama una voz.
"Aquí," responde Evan poniéndose de pie, "Desafortunadamente," agrega por lo bajo.
"Sr. Knight, sígame," habla nuevamente la voz, aparentemente sin oír, o ignorando, el ultimo comentario del joven. Evan lanza miradas duras a la persona y se dirige a la enfermizamente feliz voz a regañadientes; nadie tenía derecho a estar feliz por ese examen.
Evan camina hacia el examinador y se detiene una vez que estuvo lo suficientemente cerca.
"Sr. Knight," el hombre parecía no notar la expresión de disgusto en el rostro del chico, o ya estaba acostumbrado a verla.
"Señor." Dice suavemente Evan tratando de mantener su odio por la material para sí.
"Sígame, Sr. Knight y terminaremos rápido con esto," replica amablemente, "Y por favor llámeme Andrew."
"Gracias," responde honestamente, contento de ver que esta versión del hombre era igual de amable al de su mundo.
Juntos salieron de la sala de espera y después de un tiempo y muchos pasillos los dos se encontraron en el mismo cuarto en el que Evan había estado hacía menos de media hora.
Todas las señales del examen de Pociones, que había sido el último que había dado, habían desaparecido. Evan no puede evitar pensar en lo rápido y eficientemente que los elfos domésticos trabajaban, solo para tener que suprimir un gemido cuando ve las cosas arregladas para ese examen.
Subconscientemente, Evan pasa su mano sobre su antebrazo derecho, donde la banda debería estar, sin sentirla. Suspirando, camina como si estuviese por enfrentar su muerte, pero sabe que esto lo asusta más. Evan, tanto silenciosa como vocalmente, maldice las reglas del Ministerio mientras continua su camino dentro del cuarto.
Andrew se sienta en la silla más alejada a la puerta, haciendo que Evan enfrente el espejo en la pared opuesta. Evan sabe quiénes están del otro lado.
"Comenzaremos leyendo la palma de la mano," dice Andrew una vez que el chico se hubo sentado. Evan mira al hombre incrédulamente cuando éste extiende su mano sobre la mesa que los separa, palma hacia arriba.
"Sabe que no tengo ni mis Guantes de Vidente ni mi Banda Bloqueadora, no?" Admite, deseando estar en cualquier otro lugar.
El comentario parece sorprender a Andrew y sus ojos se ensanchan casi cómicamente, "Me habían informado que había reprobado este examen antes."
"Lo hice," informa Evan, "Miserablemente, en verdad," admite al sorprendido hombre.
"Si esto es así, no veo por que necesitarías los guantes o la banda."
"Luego de haber tomado el examen estuve involucrado en algo bastante feo," comienza Evan, "esto causó que ciertas extrañas habilidades aparecieran; fusionando varias habilidades diferentes en mi de tal manera que, desafortunadamente para mi, si estas son alteradas en cualquier forma contra mi voluntad, yo moriré."
"Habilidades?"
"Me temo que eso es información clasificada."
"Y estás diciendo que la Visión es una de éstas habilidades?"
"Si quiere llamarlo así" dice Evan encogiéndose de hombros. "Honestamente, no creo en la Adivinación. No soporto la materia."
Andrew pestañea confundido, "Pero puedes practicarla?"
Evan siente un escalofrío al tener que pensar en la pregunta, "Cuando soy muy desafortunado."
"Que quieres decir?" cuestiona el examinador, intentando ocultar su ansiedad.
"Parece ser que no nos entendemos," responde sarcásticamente.
"Por que no crees?"
"Entre otras cosas." Dice evasivamente el joven.
"Veremos como lo haces, entonces," Andrew no puede contenerse; examinar a alguien que posee el más mínimo talento en la materia, alguien capaz de Ver y quien sabe que otras cosas. El hombre sabe que será la envidia de todos los otros supervisores y le encanta a idea.
"Seré honesto con usted," comienza Evan, "No puedo leer las palmas. Son solo adivinanzas generalizadas que dejan que la víctima elija el significado en alguna de sus experiencias. Es muy ilógico, peor incluso que adivinar la personalidad de alguien sintiendo las marcas en su cabeza. Son en verdad puras adivinanzas; sin ciencia y sin prueba."
Andrew vuelve a pestañear, su mano aún en la mesa, "Que es lo que puedes hacer?" cuestiona, preguntándose como alguien tan científico podía poseer el don. No era normal, generalmente las personas con el don creían en lo que eran capaces de hacer y eran abiertos a posibilidades extremas.
Suspirando, Evan levanta su mano y, lentamente, la dirige hacia la mesa, solo para detenerse a mitad de camino. "Lo que está a punto de ver, no será lindo," les avisa.
Andrew asiente, creyendo que entiende lo que está por ocurrir. Sabe, por los libros y por testigos, lo que ocurre durante una ocurrencia, pero, en este caso, no está ni cerca.
"Pensé que debía saber," murmura, su mente regresando a un tiempo pasado; su primer año.
Continúa el trayecto de su mano hasta que se encuentra a unos 5 cm. de la de Andrew. En un instante, Evan nota que ya no está en la sala de exanimaciones, lejos del Ministerio, en un lugar en el que nunca ates había estado, "Oh, esto va a doler."
Visión
Evan abre sus ojos y se encuentra con un techo extraño para el. Sentándose alarmado, trata de deducir dónde está, solo para admitir que no tiene la menos idea.
Un sonido suave llena el anteriormente silencioso cuarto. Evan se gira hasta encontrarse mirando en la dirección del sonido. Con este movimiento es que se da cuenta que está en una casa; una casa con una escalera; y que el sonido proviene del Segundo piso.
Evan se levanta, sus piernas temblorosas; algo que siempre parecía pasarle cuando tenía ese tipo de visiones. Dubitativo, hace su camino hacia las escaleras, sabiendo que debe verlo que se le está siendo mostrado.
Subiendo las escaleras, Evan se detiene para buscar el sonido, esperando para saber en qué dirección debía ir. Escuchándolo de nuevo, sigue su camino hasta el final de las escaleras y se gira en dirección al sonido. Caminando por el elegante, muy barroco, pasillo, Evan se detiene frente a la última puerta del lado derecho.
Pausa, tratando de recordar qué mano estaba usando en la mesa de la sala de Examinaciones; su izquierda, "Oh esto va a doler."
En verdad no quiere hacer esto… pero lo odia aún más cuando se encuentra en un lugar que no conoce. La familiaridad parecía reducir el dolor; si el lugar ya lo conocía en la vida 'real' parecía aceptarlo más cuando visitaba de este modo.
Conteniendo un gemido de dolor cuando su mano entra en contacto con la perilla, Evan traspasa la puerta. Esa es una de las cosas más difíciles acerca de lugares que no conocía; debe forzarse a pasar por las puertas y alcanza a ver cosas que jamás creyó que vería.
Cuando la desorientación desaparece, Evan mira a su alrededor y se encuentra con lo que era indudablemente la habitación de joven. Concentrándose, trata de encontrar la fuente del sonido. Su búsqueda finaliza cuando ve a un cuerpo tendido en el suelo; el cuerpo de un chico… y una mancha roja se estaba formado debajo de su cabeza, y creciendo.
Arrodillándose junto al chico, sabiendo instantáneamente que su nombre era Paul, Evan trata de encontrar la herida; sus ojos se detienen en un corte en la cabeza de Paul, bastante escondido de la vista.
Gentilmente, tratando de no causar más daño, Evan gira la cabeza de Paul, sabiendo que si no lo hacía era posible que se ahogara en su propia sangre. Cuando el tiene una vista clara del corte, Evan nota la profundidad de la herida, pudiendo ver el hueso temporal.
"Maldición," maldice Evan tomando en cuenta la cantidad de sangre que ya había sido perdida. Mirando su muñeca, Evan ve la fecha y la hora, notando que eso aún no ocurría al comprarla con la que aparecía en el reloj de la mesa de luz.
Era obvio que el chico había golpeado su cabeza con la esquina de la mesa de noche, ya que Evan puede ver sangre allí. Guardando esa información, se concentra en el tiempo… muestra que quedan otros dos minutes antes de que eso ocurriese; eso l dice que el accidente debía pasar y que la ayuda debería llegar únicamente después del hecho.
Evan presiona su mano contra la herida, tratando de detener el sangrado.
"Aguanta," susurra antes de concentrarse en su cuerpo 'real' y fuerza a su mano izquierda a separarse de la de Andrew. Abre sus ojos de repente al sentir su alma y su cuerpo juntos de nuevo, un proceso muy doloroso en su opinión.
Ministerio de la Magia
Sección de Examinaciones 015
Sala de Observación 1920
19 de Agosto
Albus Dumbledore se levanta, estirándose mientras Minerva y Lily lo miran divertidas. Bajando sus brazos, Albus las mira.
"Que piensan hasta ahora?"
"Que su archivo era verdad," observa Lily, aún dubitativa sobre sus sentimientos acerca del joven que acababa de terminar su examen de pociones.
"Como alguien de su edad es capaz de hacer las cosas que hemos visto hasta ahora dice que ha pasado por lecciones muy difíciles," susurra Minervas. "Que causaría que una escuela le enseñara algo así a un estudiante, por Merlín?!"
"El examen de Defensa me sorprendió," admite asintiendo el director.
"Eso fue antes o después de que empezara a reírse?" Comenta Lily.
Antes de continuaran, alguien golpea la puerta. Albus, ya sabiendo quien estaba del otro lado, lo llama a pasar.
La puerta se abre revelando a Kingsley Shacklebolt. "Me acaban de informar que están trayendo al Sr. Knight para su ultimo examen."
"Gracias, Kingsley," El Auror asiente y cierra la puerta silenciosamente. "Bueno, aquí viene lo que estábamos esperando," dice, obviamente ansioso.
"Espero que vaya bien," desea Lily, perdiendo la razón por la ansiedad del mago.
"Lo mismo digo." Luego de que Minerva hubiese dicho esas palabras, la puerta de la sala de Examinaciones se abra y Andrew Smith entra, seguido de Evan.
Una pequeña mesa con una bola de cristal en el medio se encuentra en el centro del cuarto con una silla a cada lado. Los tres profesores se sientan casi al mismo tiempo que el joven y escuchan como éste explica haber tomado pasado por algo 'bastante feo', que causó que tuviera habilidades en algo en lo que no cree.
Minerva sonríe al escuchar que Evan no soporta la Adivinación.
"Me cae muy bien, en verdad," susurra a Lily, quien contiene una carcajada cuando escucha que Evan explica que no puede leer las palmas de las 'víctimas' de la práctica.
"No hay duda en que no le gusta la materia," contesta. Albus había escuchado todo con una mirada contemplativa y una sonrisa en sus labios.
Ven como Evan lentamente levanta su mano; ya habían visto algo similar que había hecho con Severus, pero de todos modos se sorprenden cuando se detiene.
"Lo que está por ver no va a ser bonito." Informa al examinador.
"A que se refiere? No pasó nada malo la otra vez que lo hizo," dice Lily recordando el evento en el Gran Salón.
"No lo se," admite Albus.
"Pensé que debía saber." Susurra, intrigando aún más al director.
La sala de observaciones se inunda de silencio mientras los tres ven como Evan continúa el trayecto de su mano. Ninguno de ellos esperaba lo que sucedió entonces; lo que estaba ocurriendo no había pasado en Hogwarts.
Incluso con los menos que adecuados hechizos de escucha y a través de las paredes, aún escuchan claramente a Evan decir en una voz que reflejaba el dolor por el que estaba pasando, "Oh, esto si que va a doler."
Minerva se pone de pie para detener el examen; si ella tenía algo que decir, ninguno de sus estudiantes sería lastimado bajo su cuidado; solo para detenerse al ver como dicho estudiante levanta su mano derecha, como si quisiera tocar algo. Esta vez, Minerva estaba preparada para el gemido de dolor y es Lily quien su pone de pie.
"Maldición," la voz de Evan se escucha distante, como si no estuviese frente a ellos, "Aguanta," murmura antes de prácticamente saltar fuera de la silla, tan lejos de la mesa y de Andrew como era posible.
Los cuatro testigos contienen el aliento en sorpresa cuando Evan abre sus ojos por primera vez desde que había advertido a su examinador; advertencia que se había vuelto real. Los ojos de Evan no ya no eran grises, sino de un blanco traslúcido; algo de lo que ninguno de ellos había escuchado hablar, mucho menos presenciado.
Los ojos del muchacho los miran directamente, como si él hubiese sabido que estaban allí desde un principio.
"Basta, basta; ya vi, ya vi; ahora basta," murmura para si, mientras pestañea repetidamente mirando a su mano derecha. Limpia su mano contra el pantalón, como si quisiera sacar algo que ninguno de ellos ve, mientras lo hace se gira al examinador.
"Creo que tienes que irte" dice.
"Tengo?"
"Paul se golpeó la cabeza contra la mesa de noche del curto del Segundo piso; ultimo puerta, a la derecha. Si esperas más tiempo no habrá un Paul que salvar." El chico claramente aún sentía mucho dolor.
"P…Paul?"
"Más tarde," Evan da la impresión de querer haber gritado, pero su voz se escucha como un susurro. "Vete. Ahora." El examinador parecía no poder moverse de dónde se encontraba, "Ahora, antes de que sea demasiado tarde." Andrew finalmente asiente y sale corriendo por la puerta lo más rápido posible para llegar a casa de su hija y salvar a su nieto.
Evan ve como el hombre se va antes de perder la batalla y caer al suelo de rodillas. Cerrando sus ojos trata de calmarse mientras que diferentes sentimientos llenan su mente y parecen despedazarlo.
"De verdad no me gusta hacer eso!" Grita al cuarto vacío. "Recuerda lo que Hermione te dijo. Regula tu respiración," se susurra, sintiendo que estaba a punto de desmayarse.
"Hermione. Ron. Ginny. Neville. Charlie. Bill. Fred. George. Molly. Arthur. Sirius. Remus. Dumbledore. McGonagall. Hagrid. Dissy. Jace. Snape. Flitwick. Mamá. Papá. Dobby. Artoo. Fawkes. Hogwarts…" Evan alterna inhalaciones y exhalaciones entre cada nombre, llenando y vaciando sus pulmones. Finalmente, deja caer su cabeza, exhausto.
"De verdad no me gusta hacer eso," repite, esta vez susurrando. Con un horrible suspiro, se fuerza a levantarse.
"Lo siento Hermione. Lo siento tanto." Dice con voz quebrada, triste. "Ya no puedo hacer esto. Ya no más," dice, cerrando sus ojos una vez más. "Nadie va a tocarme si puedo evitarlo," promete al vacío que lo rodea y penetra. "No puedo hacerlo sin ti."
"Lo siento mucho, Sr. Knight, pero tendremos que arreglar otra fecha para este examen," informa una secretaria al joven.
"Está bien, señora." Evan se encoge de hombres. "Podría pedirle al examinador que me repruebe?"
"Está dispuesto a reprobar?"
"No voy a darlo de nuevo," le informa firme pero amablemente.
"Puede por lo menos intentarlo." Ofrece.
Evan sonríe y decide citar a Hermione. "Se hace, o no hace; no se trata," susurra. Mirando a la mujer frente a el, le dice con honestidad, "Ya lo hice."
"Le informaré a Andrew cuando regrese," replica sonriendo, tratando de deducir lo que había pasado que causaría que Andrew dejara el examen por la mitad. "Los resultados serán enviados a Hogwarts y recibirá su copia dentro de dos o tres semanas."
"Eso está bien. Gracias por su ayuda," dice, tratando de mantener su distancia, extrañando su Banda más que nunca.
"Tome todo el tiempo que necesite," ofrece al verlo temblando. "Déjeme saber cuando se retire." Al salir, se pregunta qué podía ser tan importante para que Andrew se fuera de aquel modo. Encogiéndose de hombros, continúa con su camino.
"Creo que he agregado mucha preguntas a su lista, director y con muy pocas respuestas. Un misterio puede que usted sea, pero un misterio yo no soy. Por más que lo parezca, las respuestas no son la que usted imagina; no son lo que uno pensaría posible," Evan mira directamente dónde saber que Dumbledore se encontraba. "Así son las cosas profesor. Las respuestas que está buscando, solamente usted mismo las puede responder."
Los ojos del muchacho se desvían un momento antes del regresar al director y él suspira. "Cuando encuentras la respuesta, podría por favor decirme por qué?" pide, su voz comenzando a temblar. "Quiero saber por qué me trajo aquí. Por qué? Por qué me alejó de la única familia que tenía? Por que estoy aquí?" Finaliza su línea de pregunta suavemente.
De pronto, por primera vez mostrando sus dieciséis años de edad, negando con su cabeza derrotado, Evan se da la vuelta y atraviesa la puerta calmadamente, dejando a tres aturdidos profesores detrás de él.
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Se
que tardé, pero es que tengo que cambiar bastante la estructura de
los párrafos porque no soporto que las líneas de dialogo estén
junto con el resto del párrafo.
Bueno… hasta acá llega por
ahora… habrá que esperar al próximo capitulo…
