El tigre por la cola

Epílogo

—¡Draco, esperá! —llamó Harry bajando de prisa las escaleras.

—No creo que haya nada más que decir, Potter. —dijo Draco acomodándose la capa.

—¿Adonde vas? —le preguntó y le lanzó una mirada de soslayo a Snape que estaba esperando con evidente impaciencia a un par de metros.

—A la Mansión. —respondió Draco— Dado que me exoneraron de todos los cargos y que ya soy mayor de edad puedo tomar posesión. Hay, eso sí, muchísimo papeleo y otros asuntos que debo atender antes de que empiecen las clases.

—¿Vas a volver? —preguntó Harry— Yo sé que estuve mal y…

—Fue divertido mientras duró. —dijo Draco— Pero en realidad nunca hubo un nosotros. Volvé con tus amigos, Potter. Y espero que la pasen muy bien todos juntos.

—No voy a quedarme acá todo el tiempo, voy a ir a Godric's Hollow… es algo que hace rato quería hacer y hasta ahora no había podido. Me hace falta algo de tiempo para mí. Pero… perdoname, por favor… no podés terminar esto así, por favor, Draco. Te pido disculpas por las cosas que te dije, estaba enojado… y vos me habías ocultado cosas. Por favor, quedate… o al menos volvé una vez que hayas puesto en orden tus asuntos.

—Nos veremos en la escuela, Potter. Y no pierdas tiempo buscándome en el tren, voy a ir mediante transportación propia, directamente a la escuela. —dicho lo cual, dio media vuelta y salió.

—Harry. —sonó la voz de Remus, venía bajando la escalera portando una valija en la mano.

—¿Ud. también se va? —preguntó Harry acusador.

—La Mansión Malfoy es muy grande y solitaria. Severus me invitó.

—Me detesta… —dijo Harry— Me enojé tanto con él… y él no tenía la culpa. ¡Soy tan boludo!

—Nunca hay que perder la esperanza. —dijo Remus.

—La esperanza es un demonio con cara de ángel. —enunció Snape con su habitual cinismo y enfiló hacia la puerta.

—Dale algo de tiempo hasta que las cosas se enfríen un poco. Le tocó pasar por una situación muy difícil de la que todavía no sale del todo… dentro de dos semanas todo puede cambiar.

—Pero…

—Siempre existe la posibilidad de reconquistarlo… quizá tengas que cortejarlo, van a estar en la misma escuela, tenés todo el año.

—Ni siquiera sé si voy a tener tiempo para eso, son tantas las cosas que tengo que hacer.

—Encontrarás el tiempo. Si uno realmente quiere algo, busca el tiempo para conseguirlo… no valen las excusas. Y aquellos que amamos merecen que les dediquemos tiempo.

—Voy a tratar…

—Convendría que no te limitaras a sólo tratar… Mientras tanto, hay otros que también te quieren y te necesitan.

oOo

Después de que Lupin se fue, Harry bajó a la cocina. Hermione estaba sentada a la mesa con Winky, lucía triste y desorientada. Las valijas ya la esperaban junto a la puerta, iba a pasar el resto de las vacaciones con sus padres. Todos se estaban yendo y la casa iba quedando vacía. Los Weasley también, volvían a La Madriguera. Al señor Weasley lo habían suspendido en el Ministerio, luego de que hizo público que Percy era un mortífago. Cualquier mínima esperanza que hubieran tenido de que lo nombraran ministro en reemplazo de Scrimgeour se había esfumado definitivamente.

Las cosas siempre pueden ponerse peor, pero por el momento todo estaba muy mal.

Scrimgeour seguía luchando contra la muerte, al parecer el antídoto había llegado demasiado tarde.

—Nos encontramos en Kings Cross para tomar el Expreso. —dijo Harry.

—Es mejor así. —dijo ella, tenía los ojos enrojecidos— Igual él no era bueno para vos. No lo considero mala persona, pero como novio tuyo… vos te merecés a alguien mejor.

—Él es el mejor. Y voy a recuperarlo. ¿Cómo sigue Ron?

—Teniendo en cuenta todo lo que pasó… —Harry los había oído discutiendo la noche anterior, pero todo indicaba que esa mañana había logrado deponer las diferencias— … bastante bien, está muy consternado… pero tiene a su familia, eso ayuda. No van a mandarla a Azkaban, ella actuó equivocadamente… muy mal sí, pero no con mala intención. De todos modos…

La señora Weasley estaba internada en St. Mungo. Había sufrido un colapso nervioso.

—Todo es un lío.

—Y todavía tenés pendiente los horcruxes, y Voldemort, y hay que averiguar cuál era el plan original de Lucius… — Lucius Malfoy era inmune al Veritaserum. Lo único que habían podido sacarle hasta el momento habían sido las respuestas que se había mostrado dispuesto a proporcionarles voluntariamente. Snape estaba trabajando en la elaboración de un nuevo suero de la verdad, más potente, pero aún estaba en la etapa experimental.

—Todavía tengo que salvar al mundo. —dijo Harry sentándose a su lado.

—Ron también está contento de que Malfoy y vos hayan roto. —no era precisamente el mejor comentario si su intención era animarlo un poco. Harry no quería escuchar ese tipo de cosas, se levantó de inmediato y enfiló hacia la puerta.

—Tengo que ir a empacar. —dijo a modo de excusa y salió.

Subió las escaleras en tres etapas, tuvo que detenerse dos veces para recuperar el aliento, y la segunda vez tuvo que sentarse en un escalón durante unos momentos porque se había mareado. Cuando entró en la habitación, sus ojos derivaron inmediatamente hacia la cama de Draco. Ron estaba allí, penando su angustia.

—Se fue, ¿no? — le preguntó.

—Sí.

—¿Pudiste hablar con él?

—Sí, pero él no quiso…

—Lo lamento. —dijo Ron.

—¿Lo lamentás? ¿Y por qué lo lamentas? —le espetó Harry irritado. Después de lo ocurrido todos ya sabían que Draco y Harry habían sido bastante íntimos, quizá no novios o amantes… pero casi— Todo el mundo me ha estado diciendo que es mejor que hayamos roto… con la excepción de Remus quizá… incluso los que no sabían lo que había entre nosotros, como Moody, me han dicho que es mejor que me mantenga lo más apartado posible de Draco. Todos me dicen que con un Malfoy nunca se sabe, que bien me puede apuñalar por la espalda mientras estoy durmiendo. ¿Acaso vos no vas a decirme lo mismo? ¿No vas a aconsejarme que vuelva con Ginny? ¿Como las insinuaciones que hacía tu mamá?

—¡Por Melín, no! No quisiera que mi hermana estuviera con alguien que prefiere a otro chico. Y además… tuve la oportunidad de conocerlo un poco más de cerca… y sé que no es tan malo… no tanto como siempre lo había creído.

—Bueno… al menos eso es un comienzo. —dijo Harry con una sonrisa— Aunque no deja de ser sorprendente, un Weasley haciendo un comentario más o menos amable sobre un Malfoy…

—No somos tan diferentes, él y yo, según resultó los dos tenemos mortífagos en la familia. No te angusties, Harry, las cosas van a arreglarse cuando volvamos a la escuela.

—Eso espero.

—¿Estás seguro de que no querés venirte con nosotros?

—Sí. —respondió Harry convencido— Quiero ir a la casa que fue de mis padres. No voy a quedarme ahí, sin embargo. Voy a volver a acá hasta el día que empiece la escuela. Soy el nuevo Guardián Secreto, se supone que voy a estar seguro.

Habían cambiado el Guardián Secreto, había sido preciso puesto que no sabían cuántos más se habían enterado de la localización. El cambio prevenía que pudieran volver, sólo aquellos que Harry invitara podrían ubicar la casa. De todos modos, había dejado de ser el cuartel de la Orden. Podría haberse dicho que ahora tenía un hogar propio adonde regresar… no dejaba de ser algo bueno.

Pero eso sí… iba a estar solo…

FIN

Nota del Traductor

Aquí termina El tigre por la cola… ¡buah! sniff… ¡termina todo mal! Están separados y hay un montón de asuntos que quedaron colgados.

Menos mal que hay una segunda parte, Costo del servicio es su título. Es una novela incluso más larga que ésta. Empezaré a subirla dentro de unas semanas… paciencia.

Gracias a todos los que dejaron comentarios y también a los que no los dejaron, pero leyeron la historia.

Nos reencontraremos pronto.

Chau.

:)