Ya que tiene miles de años que no escribo nada digno de una lola en sus cinco sentidos… he decidido escribir algo que paso ayer.
Ayer en mi "martirio eterno" estábamos las chicas y yo en clase de español. Yo tenía que pasar a exponer sobre el libro que leí con mi informe perfectamente redactado. Así que no quedaba nada más que levantarse de la silla y caminara hasta el frente. Me levante primero que todos (que nadie más intento pararse por cierto ¬¬) caminé hasta el maestro y le entregué el trabajo y pasé al frente de la clase. Empecé a hablar sobre… Twilight (que raro) y dejé a todo el mundo clavado, claro que no era divertido estar hablando sobre mi ex saliendo con ella (que todos sabemos que ella es bella… solo le falta una "b" y ya) so, el mundo quedo fascinado y yo solo podía decirles que Edward estaba obsesionado (sediento) con bella y que todo era una bazofia… pero a qué clase de humano le importa lo que una lola confundida opina sobre el amor, los libros exasperantes y las brujas que intentaron quitarme a los únicos dos hombres que realmente he amado en la vida (si es que se les puede decir hombres)
Terminé de exponer sobre el libro y pasé a mi lugar mientras todos me decían que siguiera contando del libro siguiente, pero el maestro (que es de lo más intolerante) me vio con cara de "no te atrevas" y decidí mejor quedarme callada, sentadita y viendo como el día se tornaba oscuro mediante un atardecer rojo…
Tocaron para cambiar de clase. Caminamos (las chicas y yo) hasta la siguiente clase, que era educación física. En el camino se empezaba a sentir las gotas de lluvia sobre mi cabeza y mis brazos. No llevaba chamarra así que aun que hacía frío camine lentamente hasta las canchas ya que, de alguna manera, quería terminar empapada.
El maestro arrojó el balón a la cancha y todos corrieron por él, como bestias hambrientas ante un animal herido. M senté con las chicas en las bancas y platicábamos de mil y un tarugadas. Entonces me llegó esa necesidad de jugar Football, esa necesidad que a veces es imposible resistir… El ver a la gente corriendo de un lado a otro con el balón frente a ellos… no sabría como describir el amor que le tengo a este juego yo… lo amo con todo y todo -.- sigh… en fin, me levanté para jugar con los chicos. Me metí en el equipo y la lluvia empezó a caer como si no hubiese llovido en mil siglos. Seguimos jugando bajo la lluvia con esa fina cortina de gotas cayendo sobre nuestros rostros dejando atrás la pose y la mentira mostrándole al contrario lo que somos. En algunas chicas esta capa deshacía su soñada utopía dejando correr el rímel y el delineador por sus mejillas hasta hacerlas parecer mujeres desesperadas y ahogadas en llanto. El sonido de los truenos y la lluvia contra el piso no era la distracción, era más bien unas palabras de aliento para lograr ganar. Corrían de un lado a otro pasándola el uno al otro hasta que el balón estaba repentinamente ante mí. Corrí entre dos o tres contarios hasta que era la hora de poder levantar un poco la autoestima. Todo transcurrió lentamente, la portería estaba ante mí y mi equipo y el contario estaban corriendo tras de mí. No quedaba nada más que tirar a gol… y que hice?... anotar de la manera más increíble, ese fue seguramente el gol más increíblemente increíble de mi historia… jugamos un poco mas hasta que el maestro nos ordeno el que nos metiéramos de nuevo al salón.
Corrí por mis cosas que estaban sobre las gradas. Las chicas jugaban de lo más entretenidas bajo la lluvia, solo que por alguna extraña razón yo estaba mucho más mojada que ellas. Caminamos hasta el salón mientras la lluvia se burlaba de nosotras, pero aun así no me puedo enojar con ella… es el único clima que se adapta a mi humor siempre he estado fascinada con esas gotas sobre mi rostro como quieran ser, delicadas y pequeñas o gruesas y duras. No me importa como sea la lluvia, yo siempre la perdonaré. Entré al salón que ahora estaba lleno de lodo, agua y humanos mojados. Me senté hasta una de las bancas de atrás (donde acostumbro sentarme) y todos se quejaban de por qué no podían salir a mojarse si ya estaban más que empapados. Yo miraba por la ventana y veía como pasaban humanos corriendo de un lado a otro solo para no mojarse. Entonces Guadalupe me habló.
-Cuanto a que no te atreves a salirte por la ventana?- volteé a verla y estaba igual de mojada que yo
-Cuanto quieres perder?- la miré retadoramente mientras levantaba mi morral del suelo
-va, pero si no lo haces tienes que besar al humano…- abrí los ojos como platos y me puse la mochila en la espalda. Subí un pie al marco de la ventana y me sujete del marco de arriba. Giré la cabeza para ver la expresión de Guadalupe, parecía atónita ante el acto repentino que estaba haciendo.
-Dile a Sayuri, tal vez ella si lo quiera besar…- salté hacía afuera del salón y cuando caí al piso me pregunté a donde iría, pero con tanta gente fuera de los alones y otros cuantos en el patio, decidí que iría a algún techo… con suerte y me encontraba a alguien con quien platicar. Corrí hasta uno de los edificios.
Corrí entre la gente que estaba en el patio, y cuando lo noté ya toda la escuela estaba afuera de sus salones (tal vez los dejaron salir porque no estaba la directora) faltaba aun una hora para que saliéramos de clases y ya todo estaba hecho un desmadre. Llegué a la parte de atrás de uno de los edificios y como en todo buen edificio, hay escaleras o lugares adaptables para gente como yo, que le encanta estar subiéndose a todos lados. Subí a una de las terrazas y de allí salté a un árbol para llegar más rápido al techo. Subí como pude y entonces sentí que algo me miraba así que lo primero que pensé fue "ya me vio el maestro" me tiré al suelo encharcado y me arrastré hasta un tanque de agua. Me recargué sobre el pero aun sentía la mirada.
-Hola…- dijo una voz encantadoramente dulce, al momento pensé "Edward?" y me di la vuelta. Pero definitivamente el no era Edward
-Que… quien eres tú?- me levanté de un salto y me alejé de él. Era un hombre guapo de aspecto humano. Tenía la vista hacia abajo, y cuando la levantó entonces supe que era.
-Buenas noches señorita… vi como venía hacia acá y decidí darle la bienvenida- dio un paso adelante y yo retrocedí otro.
-Bienvenida a qué? A donde?- entonces su mirada se torno en la de un monstruo, una bestia con garras y colmillos afilados. Entonces saque el Artemis de mi morral, mientras lo arrojaba a un lado, nadie me había enseñado a usarlo porque nunca le dije a nadie como es que lo había conseguido, ni siquiera saben que lo tengo. Se extendió rápidamente y solo por instinto el vampiro golpeó contra el al memento que yo lo intentaba golpear. Salieron pequeños rayos morados como si el Artemis lo quemara. El vampiro chocó contra uno de los árboles y entonces agradecí que a nadie le tocara algún taller en ese momento. Entonces cuando iba a contraatacar "esa cosa" dos lobos se lanzaron sobre el uno se quedo peleando con él y el otro se transformaba de nuevo, entonces noté que eran Embry y Collin.
Collin se acercó a mí. Yo estaba parada ante la pelea que desataban Embry y "esa cosa", me quede completamente inmóvil con la Artemis en las manos. Collin tocó mi hombro. Yo volteé y como vil reacción de "vamp-hunter" lo golpeé haciendo que produjera los mismo rayos que con "esa cosa" arrojé el Artemis (que se redujo a su tamaño original de inmediato) y me tiré junto a Collin.
-Collin, Collin lo siento… perdón, no fue mi intención, yo solo…- él se levantó y se tanteaba el brazo izquierdo
-Supongo que te asusté, así que yo debería pedirte disculpas a ti- lo miré con la ceja arqueada. Entonces golpeé el brazo que tenía lastimado –oye! Auch! Eso duele, sabes?-
-Sí, lo sé! Y no me asustaste… solo fue una reacción defensiva- me di la vuelta y vi como Embry arrancaba la cabeza de "esa cosa" y este se deshacía en cenizas. Se transformo mientras la lluvia golpeaba nuestros cuerpos. Regreso y se tiró a mi lado mientras me abrazaba fuertemente.
-Por decencia Embry! Ponte algo encima!- le gritó Collin mientras le arrojaba unos pantalones.
-Qué pasó? Que era "esa cosa"? eso… no era un vampiro… o sí?- dije mientras miraba hacia la nada. Embry me abrazó de nuevo ya con los pantalones puestos.
-Era un Vampiro "level E", son otra clase de bloodsuckers… una más de tantas otras- me besó aun que yo estuviera aun pedida en la nada, así que mis labio no correspondían a los suyos. Se alejó lentamente de mí y dijo.
-Si no regresas con los demás, se darán cuenta de que algo pasó- me levantó del suelo y Collin se levantó detrás de mi.
-Que es esto?- Embry levantó el Artemis ya en su forma original –de donde lo sacaste, lola?
-Es una larga historia… Lo encontré sobre mi cama un día… tenía una nota de Aro, que decía algo sobre lo que pasó en la Luna Nueva… creo que…- Me quedé callada observando a todos los humanos que estaban en el patio.
-Que es lo que crees?- preguntó Collin exasperado
-Nada… solo es una tonta suposición… vámonos-
Bajamos del techo, supuse que el plan de Embry era no dejarme sola pero por mi había problema, con tanta lluvia y humanos corriendo por cualquier parte iba a ser fácil pasar desapercibido. (Sobretodo conmigo…)
Por fin estábamos en el patio cuando Sayuri se plantó frente a nosotros con Reira a un lado. Ambas empapadas. Todos corrían y jugaban a nuestro alrededor y entonces noté que tenía sangre de "esa cosa" encima. Era evidente debido a que mi blusa era blanca pero ahora estaba teñida de n rojo sangre, que cada vez se desteñía más con cada gota que caía sobre ella. Embry no me soltaba, me tenía abrazada por los hombros, tan adjunta a él como pudiera. Collin estaba a mi otro costado, cuidando mi flanco derecho, el golpe del Artemis ya se había curado. Mi mirada seguía perdida pero aun así escuchaba lo que pasaba a mí alrededor, Reira no lo soportó más.
-Que le hicieron?- y se lanzó con los brazos abiertos hasta mi cuello, me abrazó con una fuerza impresionante.
-Nada, no pasó nada Reira, no te preocupes por mi…- solo pude susurrarle al oído esto ya que mi cuerpo no reaccionaba.
-Sayuri, ayúdale a limpiar su blusa, por favor- le pidió Embry con un tono lastimero
-Lo que usted mande joven amo- Sayuri sonrió de mala gana y me arrastró hasta el baño.
Adentro habían dos o tres chicas que salieron de inmediato cuando Sayuri lesa lanzó una mirada asesina. Reira desabrochaba mi blusa y Sayuri se quitaba el suéter para ponérmelo encima. A pesar de haber estado semi desnuda en el baño de la escuela mientras cualquiera me pude haber visto, no me importó. Sayuri y Reira lograron quitarle la mancha de sangre a mi blusa, la exprimieron y me la entregaron, automáticamente me la puse y abotone. Entonces suspiré fuertemente.
-Gracias, muchas gracias- dije quedamente y salí del baño mientras le arrojaba su suéter a Sayuri. Ellas salieron detrás de mí. Camine hasta la mitad del patio lleno de gente y charcos enormes, allí estaban Embry y Collin siendo víctimas del coqueteo de unas niñas de primero. Entonces Embry me jaló hasta que chocara con sus labios. Ya estaba despierta ya hora ya podía corresponderá lo que me exigía. Me separé lentamente del, y le sonreí mientras escuchaba el timbre sonar… Sayuri se acercó a nosotros hora con todas las chicas atrás de ella.
-Chicas este es Embry… Embry, estas son Guadalupe y Montse, creo que no se conocían- aparenté la situación mientras Reira sonreía insinuando algo.
-No Lola, no las conocía… mucho gusto chicas-
-Hola Embry, me da gusto conocerte al fin, pero ya tenemos que irnos- dijo Montse mientras tomaba a Guadalupe y a Reira –así que tal vez luego nos veamos por allí.
Montse y Guadalupe se despidieron de todos nosotros y se fueron, Solo quedamos Sayuri, Reira, Collin, Embry y yo. La gente aun estaba alrededor jugando bajo la inminente lluvia.
-Ahora si… que pasó- preguntó insistentemente Sayuri.
-Nada Sayuri… no pasó nada- contesté tajantemente, tomé el Artemis que sostenía Collin y lo guardé en mi morral, me coloqué este ultimo en la espalda y caminé hacia delante con Embry y Collin. Embry pasó su brazo sobre mis hombros y me acercó a el mientras caminábamos a la salida. Collin revisaba el golpe que le había hecho hace un rato.
-Por que no le dijiste nada a Sayuri, se supone que es la única persona mejor te entiende sobre esto- dijo Collin aun confundido
-Algo le está pasando y nadie le dirá nada hasta que sepa que le ocurre- seguimos caminando por la calle y entonces los tres sentimos que alguien nos seguía, dimos la vuelta, Collin y Embry estaban en posición de ataque, listos para convertirse, saqué el Artemis y se extendió rápidamente. Y allí estaba una figura cubierta por una capa negra que se alejaba corriendo inhumanamente rápido. Guarde el Artemis y los chicos se calmaron… algo era cierto, y eso era que ya no estamos solos…
Generation VB
