Glee y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de FOX y del señor Ryan Murphy.


Chapter 25

Eran casi las ocho de la noche y estaban llegando a Lima. Quinn estaba exhausta, todos estaban exhaustos, la única que estaba casi de fresca como una lechuga era Brittany. Su última parada había sido en Pittsburgh en casa de los tíos de la bailarina, no habían hecho ninguna parada más por insistencia de Santana de llegar a Lima.

K.- Pasa primero por mi casa - Le dijo a su chico cuando vieron el letrero de "Bienvenidos a Lima" - Y te quedas conmigo esta noche.

S.- Y quien se supone que manejara hasta mi casa - Dijo seria.

Bl.- Santana puedes conducir tú - Dijo también serio - He manejado desde muy temprano y estoy cansado.

R.- Es cierto y aparte ni quisiste hacer mas paradas.

S.- Yo solo quería llegar - Se defendió.

Q.- llevas todo el día metida aquí sin hacer nada y te quejas por manejar unas calles - Dijo desviando la vista de la película que estaba viendo.

La parada en casa de los tíos de Brittany había sido un poco extraña, los señores decían no conocerla, o mejor dicho no recordarla, la bailarina estuvo más de una hora explicándole todo sobre familia y al final recordaron, eran algo así como tíos lejanos. Luego de todo eso estuvieron un par de horas mas compartiendo, en esta oportunidad si se unieron sus amigos y todos estaban a gusto con la familia, menos Rachel y Santana y ya les contare el porque. Resulta que los tíos de Brittany tenían dos hijos, Marcus y Miguel y en las horas que estuvieron en esa casa los chicos no dejaban, descaradamente, de mirar a las rubias y coquetearle e inclusive no le importaba que Brittany fuera algo así como su prima. Rachel y Santana estuvieron rojas de la ira durante toda la visita y en mas de una oportunidad se tuvieron que agarrar entre ellas mismas para no irse arriba de los chicos, las rubias por su parte se habían dado cuenta de esto y como les encantaba jugar con sus chicas se hacían las desentendida, Santana y Rachel eran jodidamente adorables cuando estaban celosas. Al final Santana termino pateando una silla y saliendo dramáticamente de la vivienda, seguida por una igual de dramática morena y decidieron esperar en la caravana porque si no la bailarina se quedaría sin primos.

Parte del camino las rubias trataban de alegrar a sus morenas pero ninguna daba su brazo a torcer, en algunas oportunidades y gracias a muchos mimos estuvieron a punto de caer pero siempre se escuchan comentarios de Santana como "No caigas, Berry" o de Rachel como "Se fuerte, Santana" Pero al final no se podían resistir a sus chicas y terminaron cediendo. El resto del viaje la habían pasado tranquilo, conversando, durmiendo, tocando la guitarra y cantando, comiendo de lo que habían comprado antes de ir a casa de los Pearce, casi obligados por Quinn hicieron una parada en un pequeño supermercado donde compraron mas frutas, galletas, cosas simples para preparar en la casa rodante, bebidas y una que otra golosina para complacer a su pequeña y a su novia, todos le agradecieron horas después cuando la latina no dejaba parar para comer.

K.- Muchas gracias chicas, nos vemos mañana - Se estaban despidiendo ya frente a su casa.

Bl.- Hasta luego, chicas.

S.- Si, si, como sea - Se sentaba en el asiento del chofer - Nos vamos - Y sin más arranco. Próxima parada: La casa de los Berry.

R.- Iré por Beth - Dijo cuando diviso su casa a lo lejos y fue por la pequeña que estaba durmiendo.

Santana se estaciono frente a la casa y toco la bocina, segundos después unos hombres salían emocionados a recibirlas.

Rachel entro a su casa con Beth sin siquiera saludar a sus padres, tenia que acostar a la pequeña primero.

H.- Quinnie, hija - Dijo abrazándola fuertemente y Quinn encantada le correspondió y después fue el turno de Leroy. Amaba que esos hombres la abrazaran, la hacían sentir protegida, como si fueran sus padres. Gracias a Dios que no lo eran porque ella hacia cosas con la morena que no se deber hacer con los hermanos.

Santana salió del vehículo y fue hacia el maletero, vio como Rachel salía y saludaba a sus padres, luego se acerco al maletero y tomo una de las maletas y Leroy la otra, Quinn se encargo de las guitarras y el morral. Santana vio a Quinn salir de nuevo y no dudo en llamarla.

S.- Quinn, podrías ayudarme aquí con un problema - Grito desde el otro lado y la rubia sin pensarlo se acerco.

Q.- ¿Que pasa?

S.- ¿Estas segura? - Pregunto de la nada y Quinn un principio no entendía. Santana miro a donde estaba Rachel hablando con Brittany desde la ventana y entendió.

Q.- Muy segura - Dijo sonriendo y la latina también sonrió emocionada.

S.- ¿No quieres esperar a después de navidad? De todas maneras estaremos aquí lo que resta del año.

Q.- Sabes como soy, San - La latina asintió - No quiero esperar, no puedo esperar.

S.- Ya tengo todo en orden y ya casi todo listo, solo tu espera mi llamada - Quinn asintió

Q.- Muchas gracias, Santana, no sé que haría sin ti.

S.- Sin mi no eres nadie - Rieron - Entonces... ¿Mañana?

Q.- Mañana - Confirmo con una sonrisa y volteo a ver a Rachel.

Minutos después se terminaron de despedir y pasaron a la casa.

L.- ¿Quieren algo de comer? - Pregunto saliendo de la cocina.

R.- ¡Por favor! - Exclamo - Estoy muerta de hambre - Dijo mientras junto a su padre se dirigía a la cocina.

H.- Quinn - La rubia lo vio - Ya esta todo listo - Le dijo con complicidad.

Q.- Santana me dijo, muchas gracias - Sonrió - Con ustedes aquí fue mas fácil.

H.- ¿Por que decidiste hacerlo aquí? - Pregunto curioso.

Q.- No lo sé - Se encogió de hombros - Estaba buscando la manera de hacerlo, luego llego Santana sugiriendo el viaje y me dio una idea - Respiro profundo - Después de todo aquí fue donde empezó todo - El hombre asintio.

H.- Aun recuerdo cuando se besaban como locas cuando pensaban que nadie las veía -Dijo recordando y la rubia se sonrojo.

L.- Quinn ¿Tu no quieres nada de comer? - Pregunto asomándose a la sala.

Q.- Yo estoy muy bien, Leroy.

R.- ¡Quinn, ven a comer! - Exclamo desde la cocina y la rubia rápidamente se levanto del mueble y fue a la cocina.

H.- Es una dominada - Se burlo y Leroy rió.

Q.- Rachel, no te comas eso - La morena rápidamente obedeció.

L.- ¿Quien domina a quien? - Le pregunto a su esposo y este negó riendo.

La verdad es que ambas eran unas dominadas, siempre tenían la oportunidad para dominar a la otra pero al final Quinn era la que, en realidad, hacia todo lo que su morena le dijera.

Siguieron comiendo y conversando sobre el viaje cuando decidieron que era hora de irse a la cama.

Quinn estaba acostada en la cama de su habitación dándole un vistazo a todo, esa fue la habitación que la cobijo cuando era una adolescente y todo seguía exactamente igual. La que había comenzado como una habitación de huéspedes se convirtió en su propia habitación con los años, los tres años que tuvo que vivir ahí antes de graduarse e irse a New York. Luego de que el abuelo de Quinn muriera, la rubia quiso pagarle a los señores Berry con la fortuna que John Fabray le dejo, a diferencia de sus padres, él fue el único Fabray que la apoyo aun estando viviendo fuera del país. Al final Leroy y Hiram negaron rotundamente aceptar su dinero ya que para ellos era como una hija mas y le decían que guardara ese dinero para cuando fueran a New York y así lo hizo.

Siempre que volvían a esa casa todo estaba exactamente igual con lo que respecta a sus habitaciones, tanto la de Rachel cono la de Quinn, el mismo color de las paredes, los mismos poster, las mismas sabanas, las pocas cosas que dejaron seguían allí, los primeros lienzos de la rubia estaban ubicados en un rincón de su habitación apilados perfectamente, sus viejos pinceles. Rachel por otro lado estaba en su habitación terminando de acostar a Beth en su cama, igual que la habitación de al lado todo en su habitación estaba tal y como lo recuerda, todo exactamente igual.

R.- Hola - Dijo entrando en la habitación de la rubia y salto de una vez a la cama.

Q.- Rach, tus padres pueden venir - Decía recordando sus días en que la morena se adentraba en su cama a mitad de la noche.

R.- Están dormidos, no vendrán - Siguió el juego mientras dejaba besos en su cuello

Q.- ¿Si nos descubren? - Pregunto fingiendo miedo.

R.- No lo harán - Sonrió mientras se acomodaba sobre ella.

Se miraron fijamente a los ojos y después de unos segundos comenzaron a reír, cuando las risas cesaron Rachel apoyo su mentón en el pecho de la rubia sin dejar de verla.

Q.- Se te saldrá la baba - Bromeo acariciando la mejilla de su chica.

R.- Eres hermosa, Quinn - Susurro sin cambiar su expresión, la rubia sonriendo la tomo por el rostro y la beso.

Q.- ¿Te gustaría salir conmigo mañana? - Pregunto luego de separarse.

R.- ¿Salir? - Frunció el ceño - ¿Así como una cita?

Q.- Si, una cita - Sonrió.

R.- ¿Que tengo que ponerme? - Pregunto emocionada, hacia un tiempo que no salían a una cita.

Q.- Algo cómodo, no formal - Sugirió.

R.- De acuerdo - se acerco y beso suavemente sus labios - Buenas noches - susurro sobre sus labios antes de separarse y recostó su cabeza en el pecho de la rubia mientras esta la envolvía en sus brazos.


Rachel comenzó a despertarse y estiro su brazo a un lado buscando algo, mejor dicho, a alguien. Cuando no la sintió a su lado se extraño y luego busco al otro y tampoco, lentamente se levanto y se dio cuenta que se encontraba sola en la habitación, ni habían rastro de Quinn.

R.- Que raro - Murmuro levantándose.

Se sentó en la orilla de la cama, se rasco la cabeza y veía hacia los lados como si estuviera perdida. La puerta de la habitación se abrió y segundos después un pequeño cuerpo choco contra el suyo haciendo que cayera de nuevo en la cama.

Be.- Buenos días, mamá - La saludo alegre.

R.- Buenos días mi amor - Le dejo un beso en la frente y la pequeña se separo permitiendo que se levantara - ¿Donde esta tu madre? - Pregunto bostezando.

Be.- Ella - Quedo pensativa – Se fue temprano pero te dejo un nota - Dijo mientras salía corriendo de la habitación.

Rachel alcanzo su celular y vio la hora 9:30am. Frunció el ceño ¿Que estará haciendo Quinn? ¿Que hace despierta antes de las 11 si para ella eso ya es madrugar? Beth entro de nuevo a la habitación sacándola de sus pensamientos, le extendió una hoja perfectamente doblada en dos y comenzó a leer la perfecta caligrafía de su novia.

Buenos días, amor. Seguro despertaste y no me encontraste a tu lado y seguro te preguntaras donde estoy, todo tiene una respuesta pero no te la daré. Yo no estaré durante todo el día, pasare por ti a las seis para llevarte a nuestra cita. Te amo.

L. Quinn Fabray

Rachel tenía el ceño fruncido, no entendía nada, miro a la pequeña pero esta se encogió de hombros. La morena tomo rápidamente su teléfono pero recordó de Quinn aun no tenia teléfono celular, maldijo mentalmente y decidió que lo mejor seria darse un baño, luego ubicaría a Quinn.

Quinn por otro lado salió bien temprano de su casa, le dejo una nota a su chica y fue directo a la casa de Santana. Al llegar la señora López la recibió muy amablemente y le dije que su hija aun dormía, la rubia subió a la habitación y se acostó junto a su amiga a domar un rato más.

S.- Rubia estúpida - La movía - Despierta, maldición - Trataba de despertar a su amiga pero esta dormía como roca.

Santana había despertado y con lo primero que se encontró fue con una cabellera rubia pero esa cabellera no pertenecía a su rubia. Cuando se dio cuenta que era Quinn decidió dejarla dormir, sabia que la rubia no le gustaba levantarse temprano pero ya eran casi la una de la tarde y Quinn nada que despertaba.

S.- ¡Quinn, saca tu enorme culo de la cama! - Exclamo cerca de su rostro.

Q.- No - La jalo por el brazo y la acostó junto a ella.

S.- Maldición - Gruño en los brazos de su amiga - Gracias a tu enorme culo ni cabemos las dos.

Q.- Déjame dormir - Se quejo.

S.- Son la una de la tarde - Le informo - Y tenemos muchas cosas que hacer para la cita.

Q.- Tú puedes hacer todo, confió en ti - Santana se levanto resoplando.

S.- Te juro que si no te levantas no hare nada ¿Me escuchaste? - La movió de nuevo - ¡Nada!

Q.- No seria capaz - La fulmino con la mirada.

S.- Rétame - Se cruzo de brazos.

Q.- Mierda - Se levanto - Esta bien, ya estoy levantada - Se acomodo la ropa ya que termino toda arrugada.

S.- Te espero en la cocina, la comida ya esta lista - Dijo saliendo de la habitación.

Después de comer salieron en busca de Brittany y Kurt para luego hacer las vueltas necesarias para la cita. Eran alrededor de las 5 de la tarde y ya estaba casi todo listo, solo quedaban algunos pequeños detalles.

S.- Después de todo quedo jodidamente romántico - Dijo viendo a su alrededor - No tengo idea de porque quisiste hacerlo aquí pero ya que - Se encogió de hombros.

Q.- Quedo perfecto, tal y como lo recuerdo - Dijo sonriendo.

Br.- Es como en su primera cita - Dijo emocionada.

Q.- Exacto. Muchas gracias, chicos - Los abrazo uno a uno.

K.- Tengo muchas llamadas perdidas de Rachel - Dijo viendo su teléfono.

Br/S.- Yo también - Dijeron.

Q.- No les hagan caso. Ahora vámonos que tengo que cambiarme - Todos asintieron y se fueron.

K.- Esto es tan emocionante, me costo mucho no soltar toda la sopa.

S.- Eres un chismoso - Rieron.

K.- Es mi mejor amiga, se supone que le cuento todo.

Q.- Gracias por guardarme el secreto - Lo abrazo por los hombros.

Br.- ¿Y Beth? - Pregunto de la nada.

Q.- Esta con Rachel, recuerda pasarla a buscar y la traen conmigo.

K.- No te preocupes, tenemos todo en orden - Las chicas asintieron.

5:50pm. Rachel estaba terminando de acomodarse, se decidió por un simple jean, una camisa blanca con rayas azules y unas botas, cómodo e informal, como le dijo Quinn. La morena trato todo el día de comunicarse con Quinn pero no la encontraba en ningún lado y sus amigos tampoco se dignaban en atender sus llamadas, paso toda la tarde viendo películas y jugando con Beth y tratando de interrogar a sus padres a ver si sabían algo de la rubia. Estaba sentada en el sillón esperando a su chica. Justo a las 6 en punto sonó el timbre, rápidamente la morena se levanto a abrir para lanzarse a los brazos de Quinn pero no se encontró con la rubia, bajo la mirada y se encontró con un enorme arreglo de flores que estaba en la puerta. Lo tomo y paso de nuevo, lo puso en la mesita en la sala y agarro lanota que estaba entre las flores.

Afuera habrá un auto esperando por ti. Te traerá a mí.

L. Quinn Fabray.

Rachel frunció el ceño y se acerco a la puerta de nuevo y al abrirla vio un auto que no estaba allí cuando agarro las flores. Le aviso a sus padres que se iba y todo su abrigo, aunque no estaban en New York allí también hacia frio, salió y se acerco al auto y frunció aun más el ceño. Blaine estaba parado a un lado del auto vestido con un impecable traje, parecía un chofer personal.

R.- ¿Que sucede? - Pregunto.

Bl.- Buenas tardes, señorita Berry - Dijo bromeando mientras le abría la puerta de atrás.

La morena subió y él ocupo el asiento del chofer y sin más partieron. Dieron vuelta por las mismas calles varias veces y Rachel lo noto.

R.- ¿Me vas a decir que sucede? - Pregunto rompiendo el silencio.

Bl.- Lo siento pero no - Rachel resoplo.

El auto se detuvo y Blaine rápidamente salió para abrirle la puerta, la morena no entendía nada.

R.- ¿Que hacemos en un parque? - Pregunto confundida. Blaine la miro por un segundo y luego un recordó.

Bl.- Oh si - Saco una nota de su bolsillo y se la entrego - Ahora me voy - Dijo subiendo al auto y arrancando. Rachel confundida vio como el chico se iba y luego vio la hoja perfectamente doblada.

¿Recuerdas este parque? Yo espero que si. Creo que tú sabrás a donde tienes que ir. Encuéntrame.

L. Quinn Fabray.

Rachel sonrió, su novia estaba tan loca. Por supuesto que recordaba ese parque, en ese parque fue donde tuvieron su primera cita, donde le pidió que fuera su novia y también donde compartieron muchas tardes junto a Quinn y Beth.


Hola! ¿Como están? ¿Algún sobreviviente? Ayer fue un día muy, bueno, no se como explicarlo... Aquí les dejo este capitulo, decidí actualizar después de superar todo lo ocurrido ayer. ¿A quien engaño? Aun no lo he superado.

Muchas gracias por leer y por sus reviews, son un amor.

Nota mental: ¡Tienes que actualizar seguido, Darkely!

Pueden dejar sus opiniones en los reviews, las ideas son bienvenidas y los insultos también :D

Nos leemos la próxima.