Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.

Bueno, disfrutad de estas cositas que en el capi siguiente...empiezan las curvas.

Capítulo 24 – Baile de graduación

...

(POV Bella)

"¿Qué tal este?", Vanessa preguntó mientras sacaba un vestido del estante y lo sostenía en alto para sí misma.

"Está muy bien". Le dije.

"Oh no, ese es horrible. ¿Qué va mal con vosotras dos?", dijo Alice molesta.

"Alice, ella puede escoger cualquier vestido que quiera", la defendí.

"Oh, vamos, el vestido no hace nada para resaltar sus ojos y no le favorece a su color natural. Está acapado y hace que parezca más pálida. Ahora bien, este, este es tu color". Dijo Alice sacando un vestido de seda color esmeralda.

Miré la etiqueta del precio. "Sí, y también vale casi ochocientos dólares".

"Está bien Bella, tengo mi herencia para pagarlo", dijo Vanessa con una sonrisa.

"Vanessa, realmente creo que deberías ahorrar ese dinero para la universidad. Edward y yo hablamos sobre ello y decidimos que te compraríamos el vestido".

"Bella, tú tienes que comprar tu propio vestido, además, he solicitado un trabajo en la tienda de artículos deportivos de Newton. Así que voy a ser capaz de pagar este tipo de cosas por mi cuenta".

"Está muy bien que estés tratando de conseguir un trabajo". Le dije. "Pero yo no necesito comprarme un vestido, porque no voy a ir al baile de graduación".

"Oh, Bella, deja de ser tan deprimente. Edward ya ha comprado las entradas, por lo que deja de quejarte y trata de buscar algún vestido", ordenó Alice.

"Alice, puedo pensar en un millón de cosas en las que me podría gastar ese dinero, y conseguir un vestido para ir a un baile al que realmente no quiero ir, es estúpido".

Alice rodó los ojos. "Bella, sé que tienes responsabilidades y todo eso, pero necesitas disfrutar de ser joven, mientras que todavía lo seas. Actúas como si fueras una vieja o algo así".

"Vale, está bien, iré pero dejar de quejaros". Llegué al vestido más cercano y se lo entregué a Alice sin ni siquiera mirarlo. "¿Qué tal este?"

"Bella, ese es muy bonito", dijo Vanessa. Alice lo miró y lo consideró durante unos instantes. Ella me miró a mí y luego al vestido.

"Vale, ves a probártelo", dijo y me lo entregó de nuevo.

Hice lo que me dijeron y me sorprendí por lo bien que el vestido realmente me quedaba. Salí del vestidor y esperé a sus reacciones.

"Oh, wow, te ves increíble", dijo Vanessa.

"Bueno, yo no diría 'increíble' todavía, pero lo estará después de arreglar su cabello, maquillarla y ponerle los zapatos apropiados. Y además es de un azul zafiro profundo, que es el color favorito de Edward y que pasará a ser el mejor color para tu tono de piel". Dijo Alice en su aprobación, así que me compré el maldito vestido.

Esa noche, después de acostar a Carlie, Edward tenía un poco de curiosidad sobre mi vestido. "¿Puedo verlo?"

"Yo te dejaría, pero Alice dijo que me lo haría pagar si te lo mostraba".

"Oh, vamos, sólo quiero ver cómo es".

"¿Desde cuándo estás interesado en lo que yo uso?". Le pregunté con recelo.

"Tienes razón, prefiero verte sin nada en absoluto", dijo con su sonrisa torcida.

"Bueno, eso se puede arreglar". Le dije seductora y empecé a quitarme la ropa en un juguetón striptease.

Cuando me quité mi sujetador, Edward llevó sus manos a mis caderas y me atrajo hacia él con fuerza apretando sus labios contra los míos. Luego me empujó sobre la cama y no podía dejar de reír mientras él se colocaba encima de mí. Él sonrió por mi risa, pero luego me silenció mientras sus labios se perdían a lo largo de mi cuerpo enviando ondas eléctricas a mi espalda.

Abrió mis piernas y dejó que sus manos se deslizaran entre la tela de encaje de mis bragas y mi piel, y comenzó a acariciar suavemente mis sensibles pliegues. Mi cuerpo se tensó a partir de su toque y me desesperé aún más cuando él me bajó las bragas y metió dos dedos en mi entrada.

"Edward", gemí, pero él sólo sonrió y se rió de mi ansiedad.

Apartó los dedos, pero los reemplazó por su lengua mientras movía los labios y la boca alrededor de mi caliente centro. Levanté mis piernas por la intensidad de esa sensación, pero él nos sujetó a los dos manteniéndonos en esa posición. Yo no podía soportarlo, era demasiado, así que me senté, pero no se detuvo, por lo que enredé mis manos en su pelo y las apreté en puños.

"Edward", dije de nuevo jadeando.

Se rió de nuevo, pero no movió su boca cuando su risa envió vibraciones hacia mi punto más sensible. Él sabía que yo estaba cerca, así que se levantó y me empujó de nuevo hasta dejarme acostada en la cama y se desabrochó los pantalones antes de meterse dentro de mí. Sólo bombeó un par de veces antes de que yo me apretara alrededor de él, pero él siguió empujando hasta que pude sentir su calidez dentro de mí.

"Realmente apestas", le dije mientras jadeaba.

Se rió de nuevo. "Ya sabes que eso no es algo que un hombre quiera oír después de prestar sus servicios a su mujer".

"No, ha sido increíble, ya sabes que me vuelves loca".

"Por supuesto que sí, por eso lo hago", dijo.

"Y es por eso por lo que apestas". Le dije y se rió de nuevo.

Todos pasamos el sábado en la playa celebrando el cumpleaños de Jake. Era la primera vez que Edward estaba en la playa de La Push desde su primera pelea hace tres años, pero su actitud hacia los demás había cambiado completamente desde entonces.

"Vale, vamos a jugar al fútbol". Sugirió Ben.

"Por supuesto que no, no es divertido jugar al fútbol con jugadores de fútbol", protestó Edward.

"Venga cagueta, nos portaremos bien contigo, princesita". Jake bromeó

"Oh bien, vale, vamos. Tú y Ben, contra mí y Seth", Edward le dijo a Jake.

"Muy bien, vamos", dijo Jake y los chicos se levantaron, y se fueron a la playa para jugar a su pequeño juego.

"Hey, ¿por qué no podemos jugar?" Ángela dijo ofendida.

"Porque sois mujeres, este es un deporte de hombres", le dijo Ben, por lo que en broma ella fue a atraparlo mientras él corría para irse con los demás.

"Así que, ¿parece que está cerca, no?", Ángela me preguntó mientras veíamos a Vanessa tratando de hacer gatear a Carlie.

"Uh, está muy cerca, pero a ella definitivamente no le gusta poner las manos en la arena", le dije con una sonrisa mientras Carlie se quedaba mirando sus manos y ponía una expresión preocupada en su rostro.

"Oh vamos Carlie, hazlo como la tía", dijo Vanessa, y luego comenzó a arrastrarse para mostrar a Carlie cómo hacerlo, pero ella se reía de ella.

Miré a los chicos justo a tiempo para ver a Seth lanzarle la pelota a Edward, y él la atrapaba con facilidad y a continuación, salía corriendo con Jake detrás de él. Edward fue capaz de mantenerse lejos de Jake y anotó un tanto, haciendo que Seth le animara en voz alta.

"Woo, en tu cara, primo", Seth le gritó a Jake y levantó la mano hacia Edward para que pudieran golpearse los puños.

"Maldita sea, eres un rápido hijo de puta". Jake le dijo a Edward. "¿Por qué no haces alguna vez una prueba para el equipo?"

"Por favor, tengo mejores cosas que hacer que jugar al fútbol con un grupo de chicos que llevan demasiado apretados los pantalones", Edward dijo.

"¿Cómo drogarte y tirarte a las novias de otros?", Jake le preguntó.

"Sí, eso me pareció una buena idea en ese momento". Edward bromeó y me sorprendieron al empezar a reírse.

Cuando empezó a oscurecer, los chicos hicieron una fogata y asaron perritos calientes. Jake y Seth se comieron por lo menos un paquete entero cada uno, por lo que estuvo bien que llevara bastante comida. Me preocupaba que Carlie tuviera miedo del fuego, pero a ella no parecía importarle, aunque a mí me preocupaba más, porque lo más probable era que pudiera quemarse con el fuego si no tenía miedo de él.

Todos se turnaban para coger a Carlie, y a ella le encantaba la atención, hasta que se quedó dormida, por lo que la cogí y la puse en la manta.

Jake decidió que sería divertido contar historias de miedo mientras estábamos allí sentados, por lo que nos contó una historia que su abuelo le contó sobre 'los fríos' o los vampiros. Se suponía que iba a dar miedo, pero todos se rieron de la ridiculez de la misma. Supongo que era una historia para asustar a los niños y que escucharan a sus padres o algo por el estilo.

"Venga, ¿hay niños en tu familia realmente asustados de que haya vampiros reales?", Edward preguntó con incredulidad.

"Bueno, yo lo estaba, ya sabes, hasta que tuve como diez años o así", dijo Jake a la defensiva. "No es diferente de creer en Papá Noel o en el Conejo de Pascua".

"Nunca he creído en esas cosas", dijo Edward secamente.

"Bueno, aquellos con infancias normales lo han hecho", dijo Jake.

"Tal vez sea así, pero tú eras el único que tenía miedo a que los vampiros vinieran a por ti por la noche. ¿Les temías también a los grandes y malos hombres lobo?", Edward bromeó.

"No, los hombres lobo eran como los héroes de nuestra historia". Jake se apresuró a decir.

"Eso lo dudo. Los perros de cualquier tipo apestan", dijo Edward.

"Eso es sólo porque fuiste mordido por un perro cuando era más joven", Vanessa le dijo. "Los perros son los mejores, es mi animal favorito".

"El mío también". Jake estuvo de acuerdo y se besaron. "Podemos tener un montón de perros cuando nos casemos".

"Bien, nunca iré a vuestra casa". Edward les dijo.

"Oh, Eddie, tienes que venir a nuestra casa, yo soy tu hermana, por lo que estás unido a mí", dijo Vanessa dulcemente.

"Si quieres que te visite en tu casa, entonces no tengas perros".

"No te importaba Blaze después de todo, y él era un Pastor Alemán", ella le dijo.

"Bueno Anthony tenía un perro totalmente reglamentado y sabía que era mejor no acercarse a mí", le dijo Edward.

"Jacob, ¿cómo estás?", dijo uno de los viejos amigos de Jake. Parecía que estaba dando un paseo nocturno por la playa con su novia.

"Oh, hola Embry, ¿cómo estás?", dijo Jake.

"Hola Embry", dijo Seth.

"Oh, hola Seth, no te había visto. ¿Qué estáis haciendo?"

"Estamos simplemente pasando el rato, es el cumpleaños de Jake", dijo Seth.

"Oh bien, ¿entonces es tu fiesta de cumpleaños, no? ¿No solíais salir tú y tu padre con el jefe Swan y su hija por tu cumpleaños?", Embry preguntó.

"Uh, no hemos hecho eso desde el año pasado".

"Oh, bien, eso es porque tu chica te fue infiel o algo así ¿no?"

"Dudosa historia antigua", Jake dijo casualmente.

"Qué demonios, ¿ese es Edward Cullen?", preguntó de repente.

"Sí, esto es gracioso, sin embargo no tengo ni idea de quién eres, pero parece que me conoces", dijo Edward con aire de suficiencia.

"Amigo, ¿por qué diablos estás saliendo con Edward Cullen?", Embry preguntó a Jake, ignorando por completo el comentario de Edward.

"Embry, de verdad. ¿Por qué demonios estás aquí diciendo eso? Sabes muy bien que he estado saliendo con Edward últimamente, así que vete a la mierda y sigue tu camino", Jake le dijo con amargura.

"Simplemente no lo entiendo. ¿Es el culo de su hermana tan bueno, que te has deshecho de todos tus amigos de verdad para irte con él?"

"No hables de mi hermana de esa manera". Edward le amenazó.

"O si no ¿qué?". Embry le incitó.

"Te daré una patada en el culo", Jacob se levantó y le dijo.

"Jake, ¿realmente estás de su lado?", Embry preguntó con incredulidad.

"No, yo estoy del lado de mi novia. Aparte de que Edward tomara ese camino, tú estás actuando como un idiota. Sólo lárgate y déjanos solos".

"Ya nos vamos, Jake, después de que toda esta gente te joda, ni siquiera pienses que podrás venir de nuevo con nosotros", dijo Embry con enfado.

"No te preocupes por mí Em, me voy a la universidad en otoño, así que no tendré que quedarme aquí y ser un perdedor como tú", Jake dijo con una sonrisa vengativa.

Embry se mofó, antes de marcharse con su novia, la que no nos presentó.

"Lo siento por ti, Jacob", dijo Edward inesperadamente, tomando por sorpresa a Jake.

"¿Por qué?", Jake le preguntó confundido.

"Por hacer que todos tus amigos te den la espalda. Sé que es realmente por mí, así que lo siento. Fui un idiota por mucho tiempo y le hice daño a mucha gente y ahora todo parece estar volviendo a la gente en mi contra".

"No puedes cambiar el pasado, sólo tenemos que arreglar lo que somos en el presente", dijo Jake.

"¿Ves? Otra vez vas con toda esa basura de ser buen chico. Ya sabes, por eso te odié durante tanto tiempo, porque siempre decías y hacías lo correcto, es antinatural ser tan malditamente perfecto todo el tiempo. ¿Alguna vez no has sentido que tenias que maldecir o simplemente ser un mierda a veces?", Edward le preguntó.

"Sí lo he sentido, asqueroso culo seco. Odio tus agallas de mierda, arruinas a la ciudad, dejas a mi padre en una silla de ruedas, te tiras a la novia de mi amigo, te tiras a mi novia, te vas de la ciudad, vuelves a la ciudad y ahora tienes que aguantar tu mierda para siempre, porque compartes ADN con una de las más impresionantes personas que he conocido jamás. ¿De verdad crees que te quiero en mi vida y que seas parte de mi familia para siempre? Te odio, pero trataré de estar contigo porque quiero a tu hermana. Puto idiota, gilipollas, hijo de puta", dijo Jake rápidamente, casi sin respirar entre las palabras.

"Wow, ¿por qué no me dices cómo te sientes?". Edward dijo. "Ya sabes, creo que en realidad puede que te guste un poco ahora". Dijo con una cara seria.

"Bueno, yo te odio, maldito". Jake dijo sin humor.

Vanessa sólo miraba con una expresión confundida en su rostro, y parecía que estaba a punto de llorar.

"Vosotros sois idiotas". Dije rápidamente. "Edward, Jacob ya era gilipollas para ti, ¿te acuerdas? Es lo que dio lugar a que mi padre te detuviera por pelearte".

"Oh, sí. Es cierto". Edward dijo.

"Sí, me olvidé de eso, no es de extrañar que con toda esa mierda que acabo de decir me sintiera bien. Estaba pensando que podría ser una liberación para mí, pero realmente no me siento diferente", dijo Jake, sobre todo a sí mismo.

"¿Cómo pudiste olvidar todo eso?, no sucedió hace tanto tiempo", le dije molesta.

"Bueno, tal vez 'olvidar' no es la palabra correcta. Tal vez me hubiera gustado mucho repetirlo todo, pero ahora le ganaría". Miré a Jake, por lo que dijo, "¿Qué?, tu chico Eddie se lo ha buscado". Él dijo a la defensiva.

"Hey, yo no te he pedido que hicieras un refrito de mi pasado. Sólo he dicho que trataras de dejar de ser perfecto todo el tiempo". Edward se burlaba de él.

"Lo que sea. Hey, ¿queréis jugar al fútbol por la noche? Tengo una pelota que brilla en la oscuridad", dijo Jake casualmente.

"¿En serio? Eso es impresionante". Edward dijo con entusiasmo.

"Hey, vamos a cambiar de equipo", dijo Ben. "Yo con Seth".

"Increíble, vais a perder. Entre la velocidad de Edward y mi fuerza, no tenéis ninguna oportunidad". Jake dijo gallito.

"Maldito hombre correcto", dijo Edward, se chocaron los cinco y salieron corriendo por la playa.

Ángela negó con la cabeza. "Hombres", dijo molesta.

"¿Qué demonios ha pasado?", Vanessa preguntó confundida.

"Creo que Edward y Jake se tienen el uno al otro sobre todas las cosas". Le dije.

"Pero ellos han estado insultándose mutuamente hasta hace un momento", dijo Vanessa confundida.

"Sí, pero los chicos se aferran a esas cosas aunque no lo sepan, y a veces sólo hay que actuar estúpidamente para llegar verdaderamente a sus problemas. Mira, ahora Edward y Jacob son los mejores amigos, los chicos son idiotas a veces. Es por eso que dicen que los hombres y las mujeres somos de planetas diferentes, pensamos totalmente diferente". Ángela explicó.

"Realmente todavía no lo entiendo", dijo Vanessa.

"Con el tiempo lo harás", le dije con confianza.

Vimos a los chicos jugar dos rondas más de fútbol, antes de que todos nos fuéramos ya tarde. Ángela estaba en lo cierto acerca de Edward y Jake, quiero decir, no eran precisamente los mejores amigos ni nada de eso, pero estaban mucho más cercanos de lo que yo pensaba que serian capaces de estar. Se pusieron en el garaje de los Cullen, y trabajaron juntos en sus coches. Jake llevaba su coche para que Edward pudiera ayudarle con él, porque a Billy todavía no le gustaba Edward y pensaba que sería un problema para ellos trabajar en el coche, en su casa de La Push.

Antes de darme cuenta, Carlie empezó a gatear y a ir por todos los sitios, haciendo que la casa fuera hecha a prueba de bebés. Edward estaba tan emocionado de ser testigo de eso, que prácticamente llamó a todos los que conocíamos para regodearse, era un gesto realmente muy lindo. Y ese fin de semana era el temido baile de graduación.

Vanessa, Alice, y yo nos vestimos, y Alice nos hizo a todas nuestro pelo. Carlie estaba sentada en el suelo cerca de nosotras, y estaba jugando con una brocha limpia de maquillaje que le había dado, pero empezó a morderla y a tirar todos los pelos fuera, así que tuve que quitársela. Lloró durante un minuto, pero Alice le puso una diadema en el pelo que pareció hacerla feliz.

Cuando estuvimos listas para irnos, bajamos por las escaleras donde Edward, Jacob, y Jasper estaban esperándonos. Fuimos hacia los brazos de nuestras queridas parejas, e intercambiamos elogios.

"Wow, nena... ese vestido es... quiero decir, estás...wow". Dijo Edward con dificultad para decir las palabras adecuadas.

"Te ves increíble". Le dije, y lo estaba realmente. Nunca lo había visto con un esmoquin antes, y lo que realmente me hizo arrepentirme de no haberlo visto antes así, era el no habernos casado. Hubiera valido la pena todo el sufrimiento de los invitados, el baile y caminar por el pasillo, sólo por ver a Edward en toda su perfección, llevando un esmoquin.

Ángela y Ben llegaron, al igual que Jessica y Tyler, para que nos fuéramos todos juntos y Esme nos hizo fotos antes de que subiéramos a la limosina. Jessica y Vanessa eran las más entusiasmadas por el viaje en limosina, ya que no dejaban de apretar botones y abrir las pequeñas puertas.

El baile de graduación era en las afueras de la ciudad, en uno de los mejores restaurantes de la zona. Desde ahí se veía el mar y tenía una hermosa terraza exterior para que la gente pudiera bailar bajo las estrellas. Nos sentamos en la misma mesa, pero estábamos separados la mayor parte del tiempo sólo para estar con nuestra pareja.

"Así que, ¿es esto tan horrible?", preguntó Edward mientras bailábamos con mis pies sobre los suyos.

"No, me lo imaginaba mucho peor", le dije con sinceridad.

"Ya sabes, todavía podemos tener una boda, tal vez no de inmediato pero sí con el tiempo", dijo dulcemente.

Pensé por un minuto. "No, todavía no me gustaría que todos me miraran y todo eso. Sabes que probablemente me caería cuando estuviera caminando por el pasillo".

Edward sonrió. "Sí, probablemente".

"Se supone que no debes de estar de acuerdo conmigo, sino que tienes que servirme de apoyo", le dije fingiendo estar ofendida.

"Lo siento amor", se apresuró a decir. "Lo que quise decir es, 'no cariño, estarías perfecta y estoy seguro de que no te caerías en ningún momento", él sonrió.

"Ni siquiera puedes mantener la cara seria", le dije fingiendo estar enfadada.

"Lo siento mucho", dijo riéndose, y me reí con él.

"Te amo mucho". Le dije, entonces puse mi cabeza contra su pecho mientras él continuaba bailando por los dos.

"Yo también te amo mucho, más de lo que nunca sabrás", dijo de nuevo.

Yo solía creer que a todos en la vida sólo se nos permitía tener un poco de felicidad, antes de que la buena suerte se acabara. Pero después de este tiempo tan increíble con Edward y nuestra hija, empezaba a olvidar mis viejas y cínicas creencias.

Después de los acontecimientos que seguirían a ese baile, sabía a ciencia cierta que mis primeras creencias eran en realidad las correctas y mi buena suerte estaba a punto de acabarse. Tenía más felicidad y amor que algunas personas tendrían en toda su vida, y ya era hora de que el destino empezara su venganza.

Gracias por los comentarios ;)