Cap.24 Deja vu.

(Lime)

(Narrado por Aome)

Un fuerte dolor de cabeza comienza a invadirme de repente, el cuerpo lo siento pesado, creo que bebí demasiado, abro los ojos con dificultad a causa del dolor de cabeza, miro a mi alrededor, paredes blancas, el peinador de color negro, unas puertas cafés que se supone eran los armarios, la puerta del baño, bien estoy en casa de Sesshomaru, veo las sábanas de color azul claro cubriendo mi desnudez ¿Qué? Abro los ojos de golpe y volteo hacia donde se encuentra el cuerpo de Sesshomaru, él también está desnudo…

Tomo mi sábana y confirmo dos veces que en verdad me encuentro en esa situación, miro de nuevo a Sesshomaru, ¡Dios mío ¿Qué hice? En mi cabeza trato de recordar ¿Cómo fue que llegamos a esa situación? Pero el dolor no me ayuda de mucho.

(Narrado por Sesshomaru)

— ¡Ahh!—un fuerte grito me despierta de repente.

— ¿Qué pasa Aome? ¿Por qué gritas?—le pregunto molesto por su grito.

No me contesta, volteo a verla y la vi mirándome sorprendida, asustada y tratando de cubrirse su desnudez con las sábanas, sonreí de momento, así que aún no recordaba lo que había pasado. De repente la vi sonrojarse, y noté que fue por verme con el pecho descubierto.

—Se-Sesshomaru—tartamudeó al hablar—Tú…yo…yo…tú…

— ¿Tú y yo qué?—le pregunté. Siempre me ha gustado hacerla desatinar, me divertía la situación en la que ella no hallaba ni que decir, pero a la vez me angustiaba el que se encontrara arrepentida. Claro yo jamás me arrepentiría de lo sucedido.

—No…disculpa…—bajó la mirada.

—Aome—le hablé—Lo siento—me disculpé. Me miró de repente y me sonrió.

—No Sesshomaru discúlpame, es que me sorprendí de repente—me dijo un poco más tranquila.


(Narrado por Aome)

—Entiendo, supongo que estarás arrepentida—me dijo mirándome y con algo de culpa y angustia en sus ojos—Sólo una cosa—me miró fijamente—Yo jamás me arrepentiré.

—Cínico—le dije riéndome y me miró desconcertado, pero al verme reír también sonrió— ¿Quién dice que me he arrepentido? Simplemente no me lo esperaba, creo que yo debería disculparme por lo de ayer y por el grito en la mañana—bajé la mirada recordando todo mi drama, total ya había pasado y lo bueno es que era con alguien que me quería y yo quería y que en parte me atraía.

Nos miramos sin decirnos nada, y de repente unas ideas algo perversas se vinieron a mi mente, sonreí con malicia y miré a Sesshomaru, bien si ya lo había hecho y no lo recordaba del todo, creo que podría pedirle que me ayudase a recordar…


(Narrado por Sesshomaru)

Una sonrisa traviesa adornó su rostro, me sorprendí al sentir de repente sus labios contra los míos besándome de nuevo con pasión. Correspondí su beso, y de repente me tumbó en la cama quedando encima de mí.

—Aome ¿Qué…?—Puso su dedo índice derecho en mi boca callando mi pregunta. La vi sonreír maliciosamente…

—Quiero recordar lo sucedido—me besó de nuevo.

Así que era eso, sonreí de momento, bien la dejaría jugar un rato, ya después me encargaría de hacerle pagar sus acciones.

—Entonces deberemos empezar desde el baño—le dije de forma seductora. Me miró interrogante y al entender asintió, me dirigí al baño con ella en brazos, y la volví a meter en la tina, le ayudaría con su deja vu.

Al estar ambos en la tina de frente, me miró esperando que yo actuara, sonreí con malicia—Usted empezó el juego señorita—le dije con un tono de voz ronca, ensanchó los ojos sorprendida, me miró y comprendiendo mis palabras comenzó a besarme de nuevo, la detuve y me miró con molestia—Primero te bañé y tú me bañaste—le dije.

—Nos podemos ahorrar esa parte—afirmó sonriendo de forma ladina. Volvió a besarme y empezó a acariciarme el pecho con ambas manos, y de repente se acercó más a mí rozando sus senos en mi pecho, tal y cómo había sucedido ayer, y de nuevo un ligero gemido salió de mis labios, al sentir que su vientre rozaba mi miembro. Comenzó a besarme el cuello hasta llegar a mi pecho, se acercó a mi oído.

— ¿No te gusta?—me susurró haciéndome sentir su aliento, excitándome de momento. Así que ya lo recordaba, su mano derecha comenzó a masajear mi parte lentamente como ayer…bien era hora de tomar el control.

— Si sigues así dejaré de contenerme—repetí lo que anoche le dije—Y no me detendré…

—No lo hagas…

—Hoy si estás en tus sentidos, así que te tomaré la palabra—le dije de forma seductora—No te quejes de las consecuencias después pequeña.

—No lo haré…—me sonrió, y tal como ayer la tomé de los brazos y comencé a besarla con pasión y ella me fue correspondiendo, el deja vu estaba resultando, sonreí.


(Narrado por Aome)

Duramos un rato en la tina entre besos y caricias, pronto sentí que salía del jacuzzi y me tomó en sus brazos, besándome de nuevo y conduciéndome a la cama, me tiró lentamente en la cama quedando sobre mí, volvió a besar mis labios, mientras una de sus manos acariciaba mis senos y con la otra se apoyaba para no aplastarme, comencé a recordar esta parte, sonreí con malicia, y pronto me encontré de nuevo encima de él, lo vi sonreír y entonces comencé a hacer un camino de besos desde su cuello, bajando por su pecho hasta llegar a su miembro notando que estaba algo excitado.

Con mi mano derecha tomé su miembro y comencé a masturbarlo con mi mano, subiendo y bajando lentamente haciendo que se endureciera totalmente, me sonrojé de momento, nunca había hecho esto, de nuevo la timidez avecinaba con invadirme, pero moví mi cabeza negando, miré a los ojos a Sesshomaru, me miró interrogante, me acerqué a besarle los labios con lentitud mientras seguí acariciando su parte, unos segundos después rompí el beso y me situé de nuevo en su miembro, decidí acariciar con mis manos su testículos haciéndolo gemir un poco, gimió un poco más al sentir mi boca sobre su miembro, lo miré a los ojos lo vi sorprendido, iba a decirme algo pero empecé a meter y sacar su miembro de mi boca lentamente y poco a poco aumenté un poco más los movimientos, pronto sentí su mano sobre mi cabeza, indicándome un ritmo un poco más acelerado que el que llevaba, su respiración se volvió más agitada, supuse que estaba a punto de culminar, aparté su mano de mi cabeza y me miró molesto al apartar mi boca de su miembro. Sonreí divertida. Ya sabía que no me rogaría, así que volví a meter su miembro en mi boca, y volví a succionar, pero de forma muy lenta, torturándolo un poco, lo escuché gruñir reprimiendo un gemido. Sonreí internamente satisfecha y decidí acabar con su tortura, quiso poner su mano de nuevo sobre mi cabeza para indicarme el ritmo, pero lo detuve, me miró consternado y entonces volví a posar mis labios en su miembro, haciéndolo entrar y salir un poco más rápido cada vez, hasta que sentí algo líquido sobre mi boca, me sorprendí un poco por esto pero tragué su esencia, y después besé su boca, haciéndolo probar también su esencia, correspondió mi beso, y se separó de mí mirándome con malicia. Sin saber cómo, ahora él se encontraba encima de mí.

— ¿Disfrutaste la tortura?—Me susurró al oído de forma seductora, haciéndome estremecer con su aliento—Espero que sí, porque ahora me toca hacerte sufrir un poco…—sonrió. No entendí bien su mensaje hasta que se apoderó de nuevo de mis labios en un apasionado beso bajando hacia mi cuello hasta llegar a mi pecho, sentí su boca sobre uno de mis senos, succionándolo lentamente, un gemido escapó de mi garganta al sentir una de sus manos sobre mi seno libre, masajeándolo.


(Narrado por Kouga)

Sentado en la sala de espera, me encontraba esperando mi cita con el doctor, al fin me darían mis resultados, me encontraba nervioso, pensando en ambas posibilidades positivo, negativo…rezaba mentalmente por que saliera negativo, pensaba que si por la gracia de Dios me libraba de ese resultado fatal, me lo pensaría mil veces antes de aceptar cualquier oferta de trabajo. Y trataría de disfrutar más a mi madre, y rehacer los planes que tenía…

Pero si daba positivo…me frustré de momento, "Dios mío dame fuerza para soportar lo que viene" pensaba.

—Kouga Fonseca—vocearon mi nombre, me levanté y seguí a la enfermera. Entré al consultorio y vi al doctor con un sobre en las manos.

—Buenos días joven Fonseca—me dijo al verme entrar y me hizo la seña de que me sentara.

—Buenos días doctor—dije cuando me senté quedando frente a él.

—Sus resultados están listos—me dijo y me extendió el sobre. Dudé en tomarlo pero lo hice.

—Usted sabe…

—No, no sé el resultado, pero esperemos que de negativo—me respondió el doctor.

Me di un poco de valor y abrí el sobre con rapidez, desdoblé la hoja y con algo de temor leí el resultado…

—Positivo…—dije sin querer. Ahora si sentía que mi mundo se caía en pedazos…


(Narrado por Sesshomaru)

— ¡Ah Sesshomaru!—la escuché gritar al llegar a su orgasmo, bañándome los dedos con su esencia, la miré con la respiración entrecortada, y me acerqué a besarla, me acosté a su lado esperando que su respiración se calmara, me miró interrogante.

—Aquí termina el deja vu—le respondí a su pregunta no formulada.

— ¿Eh?—extrañada.

—Te quedaste dormida en esta parte, y sólo eso sucedió—contesté con tranquilidad.

—Pero…entonces nosotros…—la vi sonrojada.

—Eres una completa pervertida—la abracé y le besé la frente.

—Sesshomaru pero entonces…

—El deja vu ahí quedó pequeña, así que tranquila aún puedes considerarte pura para el momento en que llegue el hombre adecuado—la atraje un poco más hacia mí.

La vi parpadear un par de veces, iba a besarme de nuevo pero la detuve. Me miró extrañada.

—Descansa.

—Pero…

—Aunque no te hubieses dormido hasta ahí habría llegado—le dije.

— ¿Por qué?—confundida— ¿Acaso no…?—la interrumpí.

—Claro que te deseo y demasiado, y sobre lo que hicimos descuida estuvo muy bien para ser la primera vez—se sonrojó.

— ¿Y entonces?

—No pienso hacerte cumplir lo segundo, no porque no quiera, pero preferiría más que te entregues a alguien que en verdad te ame y ames, o bien hasta el día en que decidas casarte—le dije—Ojalá fuera en la segunda porque créeme para tu futuro esposo sería un excelente regalo y más si cumple con la primer parte y es que tú lo ames y te ame y seas feliz a su lado—le sonreí.

Me miró sin comprender del todo, pero al escuchar lo último me sonrió y se abrazó un poco más hacia mí.

—Gracias—me susurró.

—Gracias a ti—le besé la sien—Por cierto—me miró a los ojos—La próxima vez recuérdame no dejarte elegir bebidas alcohólicas y más si sólo te dejas llevar por el nombre—le reclamé.

—Lo siento—se disculpó.

—Y de ser posible, trata de no beber demasiado, no me gustaría que perdieras el control con extraños…—lo dije refiriéndome a sus acciones de anoche.

—Bien, lo prometo, me mediré en mi bebida—me dijo—Además ya cumplí el antojo de ir a un antro—sonrió.

—Descansemos un rato, más tarde pienso llevarte a comer comida árabe ¿La has probado?—negó con la cabeza, y recargó su cabeza en mi pecho, al poco rato vi que se había dormido. Pronto en mi mente comencé a pelear por todo lo que le había dicho, tuve la oportunidad de… ¡Y la rechacé! Todavía antier había decidido que de alguna forma la convencería, y éste era el momento adecuado y lo eché a perder, ¿En qué momento me he vuelto tan o más idiota que el inútil de mi hermano?

Recordé mis aventuras pasadas, y aún cuando me tocaron algunas vírgenes, aún sabiendo que ellas me amaban y yo sólo jugaba, no me importó tomar su cuerpo, sólo fue cuestión de hacerles creer que las amaba y se entregaban…

— ¿Por qué contigo es diferente?—dije mientras la observaba dormir plácidamente…Y la única respuesta, le amaba…la amaba aunque ella a mí no, y admitiera que me fue infiel con mi hermano, sé que no lo consideré infidelidad, pero me dolía y me enojaba, una sola cosa estaba en mi mente, me vengaría de Inuyasha, me vengaría por haberse fijado él en ella, por cruzarse en su camino; de ella igual quería vengarme, pero no podría de la forma en que lo quería. Quería vengarme usándola como usé a otras en el pasado, pero justo me daba cuenta que no lo lograría. Disfruta estos cinco días que aún nos quedan, me dije mentalmente. Pues pasando todo esto tenía planeado sacarla de mi vida por bien suyo.


(Narrado por Kouga)

Salí del hospital totalmente devastado, recordaba las palabras del doctor, y en mi mente sólo estaba presente esa maldita palabra. Positivo.

Flash back.

¿Cuánto tiempo me queda doctor?—pregunté al escuchar las cosas que poco a poco me irían pasando en lo que la enfermedad avanzaba. Si bien hasta ahora sólo tenía tremendas fiebres por la noche, y había enfermado del estomago sin poder curarme tomara lo que tomara, pensando que algún alimento me había caído mal.

Si se trata, alargaremos su vida unos cinco u ocho años más—me dijo el doctor.

¿Y si no me trato?—pregunté.

Un año o dos quizá.

¿Un año, o dos? Es muy poco—susurré.

Sí, o tal vez menos, ya que ésta enfermedad afectará severamente tu sistema inmunológico y tendrás menos defensas para enfermedades como gripa, tos, entre otras.

Entiendo, ¿Serviría tratarme, podría curarme?—pregunté sabiendo que no era así, esa enfermedad aún no tenía cura.

Lamentablemente no joven, no existe cura alguna para ésta enfermedad. Pero el tratamiento puede ayudarle a llevar una mejor calidad de vida—me dijo.

Gracias, me lo pensaré—le dije. Y tomé la receta que me dio para poder calmar mis malestares.

No dejes pasar mucho tiempo Kouga—me dijo—Es una lastima que alguien tan joven como usted padezca VIH, pero podemos darle calidad de vida en el transcurso de la enfermedad, yo sugiero que si se trate.

Lo pensaré—repetí de nuevo, y salí del consultorio.

Fin del Flash Back.

En ese momento pensaba en mi madre, quise llamarle, pero me arrepentí, ella no tenía la culpa de lo que me sucedía, no dejaría que ella me viera morir, no dejaría que me viera tan mal, no tenía porque hacerla pasar por esto. Pero al menos aseguraría su futuro, pensaba. Sí, sería lo único bueno que me dejarían las ganancias de ese estúpido trabajo.