Jasper

Me encontraba en el hospital, como todos los años, tuve que ir a hacerme las pruebas médicas que nos pedían a todos los profesores. Aunque supuestamente debía ir a hacérmelas a Seatle, mi ficha médica estaba en el hospital de Forks, así que aproveché que tenía un viejo amigo ahí para ir a hacérmelas.
-Hola Aro, cuanto tiempo sin vernos.
-¡Hombre! Si es mi gran amigo Jasper. ¿Dime donde estas ahora?- Preguntó sonriente.
- En un instituto de Seatle- Bajé la miraba apenado, como añoraba estar en Forks.
-Y dime, ¿a que debo el honor de tu visita?
-He venido a hacerme las pruebas que me pide el instituto, ya lo sabes, como todos los años- Le expliqué.
-Lo siento Jasper pero hasta mañana no podrá ser, hoy no ha sido un día fácil- Suspiró Aro.
-¿Mucho trabajo?
-No es que haya tenido más trabajo del habitual, pero la hijastra de mi compañero de trabajo Carlisle Cullen ha ingresado esta mañana después de que un desgraciado le diera una paliza y la hiriera con una navaja, casi la mata- Lo dijo con rabia.
-Pobre chica.
- Si, Bella es un encanto de chica, no merece que nadie le haga daño y menos de esa forma tan brutal. La he mandado a casa para que descansara.
-¿Bella Swan?- Pregunté blanco como la nieve- Era antigua alumna mía...- Salí disparado de ahí- Vendré mañana a las pruebas- Dije antes de salir.
Cogí mi coche y me marché rápidamente a casa de Alice, si de verdad era la misma Bella ella debía de saberlo. No tardé ni cinco minutos en llegar a la entrada, llamé a la puerta nervioso, Bella no solo era una alumna mía, era la mejor amiga de Alice, si era ella Alice lo estaría pasando mal y eso él no podía permitirlo.
-¿Que haces tu aquí?- Dijo Emmet mirándome con rabia- ¡Se suponía que no tenías que volver aquí hasta que Alice tuviera el bebé! ¡Aun faltan meses para eso!
-Es importante, tengo que preguntarle una cosa.
-¿Y que es? No pasarás de esta puerta si no me lo dices. Alice está muy susceptible y no quiero que se ponga a llorar- Se colocó en el centro de la puerta impidiéndome el paso.
-Me han dicho que a Bella le ha ocurrido algo muy grave, quiero saber si es verdad.
-Bella está perfectamente, sino Edward me lo habría dicho. Ahora vete- Intentó cerrarme la puerta.
-Por favor, déjame hablar con Alice, necesito oírlo de su propia boca para estar tranquilo- Lo que en realidad necesitaba era ver que ella estaba bien a pesar del estado en el que se encontrara Bella, no es que no me preocupara por ella pero mi prioridad era Alice.
-¡TE HE DICHO QUE NO!- Estaba todo furioso y empezó a empujarme para que me marchara.
-¿¡QUE PASA aquí!?- Escuché de fondo a Alice.
Emmet se paro en seco, dejo de empujarme y se giro hacia ella.
-Nada, no es nada, una tontería que se ha inventado para hablar contigo- Alice lo miró severamente- Dice que le ha pasado algo a Bella.
Alice se acercó a mi, al hacerlo pude ver su barriga, se le notaba un montón, pero a pesar de ello se veía tan hermosa...- Dime lo que te han dicho de Bella.
-Un desgraciado la atacó esta mañana, ahora está en casa pero muy mal herida, te juro que no me lo he inventado, me lo han dicho en el hospital.
-Llévame con ella, rápido- Me ordenó Alice saliendo de la casa mientras me cogía del brazo.
-¿A donde vas? ¿Estás loca?- Gritó Emmet.
Alice no le hizo ni caso, se montó en mi coche y nos fuimos.

Edward

Al ver a Jacob acercarse a mi con el cuchillo en la mano me acojoné, vi como la señora Black salía corriendo de allí sin molestarse en intentar ayudarme. Miré de nuevo a Jacob, él me miraba con odio. Se lanzó sobre mi, yo lo esquivé y le pegué una parada en la mano haciendo que tirara el cuchillo al suelo.
-¡Cabrón!- Grité con furia- ¡Vas a pagar lo que le has hecho a Bella!- Le cogí y le pegué con fuerza en la cara.
Él me devolvió el golpe y nos enzarzamos en una pelea, entre golpe y golpe tiramos varias cosas, Jacob cogía todo lo que iba cayendo a nuestro alrededor y me golpeaba con ellos. Sentí que mi ceja izquierda y de mi labio salía sangre pero no me importó, no lo dejaría escapar, debía pagar por lo que había hecho. No se cuanto tiempo estuvimos así, los dos estábamos cansado y casi sin aire, pero unos agentes llegaron y nos separaron.
-¡Quietos los dos!- Ambos paramos al momento.
-¡Él es Jacob Black!- Grité acusándole.
-Yo no soy Jacob Black, soy Alec, él es Jacob.
Los agentes se quedaron desconcertados ante la situación, no nos conocían a ninguno de los dos.
-Quedan detenidos, tendrán derecho a buscar a un abogado, si no tienen uno se les asignara uno de juicio- nos dijeron mientras nos esposaban.
-¿Que hace?- Pregunté asustado al ver como me arrestaban.
-Hasta que no sepamos quien es Jacob Black los dos quedan detenidos- Jacob sonrió ante la situación.
-No te rías tanto, capullo. Los análisis de sangre demostrarán que eres tú- Se le borró la sonrisa de la cara al instante.