Unnies, les dejo un nuevo capi, especialmente dedicado para mi amiga Patricia Bustos, espero que te guste!
La fresca brisa matutina le daba la bienvenida a los estudiantes, quienes conversaban animadamente a medida que ingresaban a la preparatoria Shinwa. Jan Di bajó del coche de su novio y corrió a reunirse con su amiga Ga Eul, quien la esperaba desde hace unos pocos minutos junto a Jae Kyung y Ji Hoo.
Había pasado ya una semana desde que Ga Eul vivía junto a Ji Hoo, y desde entonces no habían vuelto a tener problemas con la prima de Woo Bin, aunque este último también se mantenía distanciado de sus amigos, y se comportaba muy extraño. Era raro en él dejar a sus amigos de lado, muy raro y preocupante. Jun Pyo y Ji Hoo habían intentado hablar con él sin mucho éxito, mientras que Yi Jung seguía molesto por la sumisa actitud que el príncipe Song había adoptado.
-bueno chicas, nosotros debemos ir a clases –habló Jae Kyung abrazándose del brazo de Ji Hoo. Aun no anunciaban oficialmente ningún noviazgo, pero para nadie era un misterio la clase de relación que existía entre esos dos
-¡Aish mono! –Se quejó Jun Pyo dándole un tirón para liberar el brazo de su mejor amigo –estás absorbiendo a Ji Hoo
-miren quien lo dice –contra atacó ella -¡Jan Di nunca tiene tiempo para sus amigas sólo por cumplir tus caprichos!
-¡Óyeme bien mono! ¡Nadie le habla así al "Gran Jun Pyo"!
-¡Dejaste de serlo hace mucho! –exclamó la heredera del grupo JK enseñándole la lengua a su enemigo declarado
-Eso no es cierto…
-¿Otra vez discutiendo? –la voz cansada del recién llegado calzaba perfectamente con su deteriorado y lamentable aspecto. Ga Eul volteó al escuchar la voz del Don Juan de los F4, sonriéndole involuntariamente antes de volverse para detener a Jae Kyung, quien amenazaba a Jun Pyo con su bolso
-¡Woo Bin! –Lo llamó el líder de los F4 cuando al fin notó su presencia –estás horrible…
-¿Eso crees? –sonrió irónicamente, pasándose una mano por el cabello antes de volver a mirarlos
-¿Has tenido problemas? –preguntó Ji Hoo liberando al fin el bolso con el que su casi novia trataba de asesinar a Jun Pyo
-algo así… -suspiró, observando de reojo como Ga Eul seguía esforzándose por tranquilizar la rabieta de su amiga junto a Jan Di. Sonrió, obligándose a sí mismo a apartar su mirada de la divertida escena -¿Yi Jung? –se atrevió a preguntar, a sabiendas de que el alfarero mismo había insistido en evadirlo durante todos esos días. Los dos chicos se encogieron de hombros, mientras que Ga Eul dirigió su mirada hacia él al momento de haber nombrado al heredero So
-Yi Jung sunbae fue hasta la sala de los F4 –murmuró bajando la mirada con timidez
-¿Cómo lo sabes Ga Eul? –la atacó Jae Kyung olvidándose de sus intentos de golpear a Jun Pyo
-etto… me lo dijo hace un rato
-¿Cuándo…? –siguió interrogándola la mono, de forma peor a cómo se interroga a un asesino
-b-bueno… me llamó cuando tú y Ji Hoo sunbae estaban sal…
-¡Ya entendí! –la interrumpió, dejando de lado sus preguntas de madre preocupada. Ji Hoo suspiró, mientras sus amigos turnaban su mirada entre él y Jae Kyung con desconfianza, pensando en la forma en que esos dos debieron de estar saludándose como para no notar que Ga Eul hablaba por teléfono con Yi Jung –te llamó…
-iré a verlo… -habló Woo Bin acercándose a Ga Eul para observarla fijamente a los ojos, haciéndola sonrojar con tanta inocencia que tuvo ganas de tomarla y besarla de una buena vez –sigues luciendo tan bella…
-¡Woo Bin! –La voz de Ji Hoo se alzó levemente, haciéndolo negar en silencio antes de voltear hacia él –ibas con Yi Jung…
-sunbae –Ga Eul tomó el rostro de Woo Bin entre sus manos antes de que alguien alcanzara a actuar, colocándose en punta de pies para poder mirarlo mejor. Tenía enormes bolsas bajo los ojos, y muy tensa las líneas del rostro –no has estado durmiendo bien –dictaminó alejándose de él con pesar –sunbae debe de dormir para así poder sonreírle a su novia.
La odio en ese momento, la odio por preocuparse de él cuando debería de estar odiándolo por ser un cobarde. ¿Cómo podía caber tanta bondad y pureza en un solo corazón? Eran tantas razones para quererla, demasiadas. Yi Jung se lo había dicho, era un cobarde, un verdadero cobarde por no atreverse a enfrentar las amenazas de Jessie.
No era la primera vez que lo amenazaban de esa forma, muchas veces antes había debido lidiar con esas cosas, más protección para Min Ji y su madre, mantenerse alejado por un tiempo de sus amigos, solucionar las cosas a su manera… ¿Por qué con Jessie se había dejado intimidar tan fácilmente?
Le dio una última mirada a Ga Eul antes de alejarse del grupo, manteniendo la cabeza gacha e ignorando todo cuanto lo rodeaba. Necesitaba hablar con su mejor amigo, de verdad que lo necesitaba. Jun Pyo y Ji Hoo podían hablar de todo con él, pero el único que podía comprenderlo realmente era Yi Jung. De los 3, él era quien más conocía el mundo en el que los Song se encontraban envueltos, y siempre se había movido muy bien en él, siempre apoyándolo hombro a hombro.
-Yi Jung –lo llamó apenas lo encontró sentándose sobre su escritorio, dándole la espalda. Él se sobresalto, volteando lentamente hacia donde se encontraba el heredero Song
-¿Qué…?
-necesito hablar contigo –la puerta se cerró tras su espalda a la vez que el alfarero fruncía el ceño, dejando un juguete sobre su escritorio
-¿Jessie?
-Jessie –repitió suspirando.
-¿Qué te dijo?
-todo… -Yi Jung suspiró, bajando la mirada a la vez que una leve tensión se apoderó del ambiente -¿Realmente te acostaste con ella?
-la carne es débil –murmuró él –aunque fue mucho antes de saber que era una… -se mordió la lengua antes de continuar, desviando la mirada con incomodidad
-¿Bruja, arpía, asesina…? –Completó la frase de su amigo, tomándolo por sorpresa –lo sé muy bien
-¿Qué fue lo que te dijo exactamente?
-eso no importa…
-si es lo que te hace tener ese aspecto, claro que importa, si Ga Eul te viera así…
-ya lo hizo –lo detuvo sentándose tras su escritorio. Se tomó la cabeza con ambas manos antes de volver a mirar a su amigo –tenias razón Yi Jung, soy un cobarde
-Woo Bin…
-soy un maldito cobarde incapaz de defender a las personas que quiero –la fría mirada del alfarero no hizo otra cosa que afectarlo aún más. Una mirada llena de reproche no muy característica de él –quiero a Ga Eul, pero no soy yo quien podrá hacerla feliz
-¿Por qué sigues diciendo eso?
-porque es la verdad –Yi Jung negó en silencio, alzando la mirada hacia el techo del salón –quiero librarme del compromiso con Jessie, pero aún si lo logro… debo renunciar a ella
-estás hablando estupideces
-sé que la has estado visitando en casa de Ji Hoo, sé que la haces sonreír a pesar de todo… y ella aún te quiere, se nota por la forma en que aún se sonroja cuando le hablas
-¡Ya Woo Bin!
-¿Por qué no quieres aceptar la verdad?
-la acepté una vez, y esa verdad era que ella te quería a ti, ¿No crees que ya he debido soportar demasiado? Cada vez que Ga Eul ha derramado una lágrima por ti… yo estaba con ella ¡Maldición! ¡Mi corazón no es de piedra para soportar tanto! Y encima vienes y dices que ella aun me quiere…
-¿Qué puedo hacer yo Yi Jung? ¡Incluso tú me odias!
-sabes que nunca podría odiarte, eres como mi hermano –murmuró con cansancio
-fui yo quien te arrebato a la chica que amabas…
-fui yo el idiota que la alejó –aclaró el alfarero frunciendo el ceño –y fuiste tú quien le devolvió la sonrisa
-tal como tú haces ahora
-¿Por qué insistes con eso? –Exclamó ya más exaltado, colocándose bruscamente de pie en un rápido movimiento que hizo que el escritorio sobre el que estaba sentando tambaleara en su lugar -¡Te quiere a ti, maldición! –con Ga Eul podía fingir perfectamente que sonreír no le costaba nada, pero con Woo Bin era distinto, lo conocía tan bien que de nada servía fingir que eso era ya un tema superado. Se pasó nerviosamente una mano por el cabello, desordenándolo –Sí, tal vez sonría cuando estamos juntos, pero… eso no significa nada… si lo que querías era deprimirme, felicitaciones Woo Bin, lo conseguiste –lo observó en silencio, moviendo la cabeza negativamente –te agradecería que… no volvieras a hablarme en un tiempo –hizo ademan de salir, pero se detuvo al llegar junto a la puerta –Aunque… -lo escuchó hablar consigo mismo –Woo Bin, ¿Si vienes a visitarme a mi estudio esta tarde?
-¿eh? ¿Eso porque?
-¿Qué de malo hay en que quiera pasar 5 minutos en calma con mi mejor amigo? –Yi Jung sonrió de medio lado, haciendo gestos en señal de que "todo estaba bien" con sus manos antes de volver a darle la espalda –si no quieres, ya no importa
-¡No dije que no iría! –Se apresuro a decir, deteniéndolo -¿luego de las clases?
-¿Desde cuándo los F4 tenemos horarios? –sonrieron, bajando la mirada –luego de las clases estará bien
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Jan Di y Ga Eul le sonrieron a su amiga, haciendo señas a modo de despedida mientras esta se llevaba a Ji Hoo casi arrastrando con ella. Era divertida la relación de esos dos, casi tanto como lo era la de Jan Di con el heredero del grupo Shinwa. Una vez que hubieron desaparecido de su vista, el brazo de Jan Di fue tirado fuertemente, haciéndola golpearse contra el pecho de su novio, quien sonrió victoriosamente, haciendo luego una mueca al sentir el puño de la joven en su rostro.
No era la primera vez que lo golpeaba, pero… "¡Aish! ¡Vaya que dolía!". Jun Pyo chasqueo la lengua, separándola rápidamente de él para observarla retadoramente. Esos dos siempre estaban en guerra.
Ga Eul sonrió inconscientemente al verlos, era increíble que esos dos realmente se amaran tanto, y tuvieran que sufrir para poder estar juntos. Sintió que alguien la tiraba de pronto, chocando contra el pecho de Yi Jung, quien sonrió de medio lado, mientras sus manos viajaban lentamente desde su cintura hasta los hombros, apartándola cuidadosamente de él con una linda sonrisa en sus labios.
-¿Por qué todos tienen que saludar de esa forma hoy? –le preguntó frunciendo el ceño una vez que las manos de él se hubieron separado por completo de su cuerpo, no negaba que era un contacto que le gustaba, pero el susto le había ganado en ese momento –sunbae –insistió haciendo un mohín que lo hizo volver a sonreír
-no sé, sólo quise hacerlo –admitió con expresión de niño descubierto haciendo una travesura –nee Ga Eul, no seguimos con las clases
-¿uh?
-de cerámica –le recordó jugando con su cabello. La colocaba nerviosa, sin importar cuánto se esforzara por negarlo, Yi Jung seguía provocándole cosas –Ga Eul…
-¡Ah! –Exclamó sonriendo tímidamente, sin dejar de mirar el piso –etto…
-¿Ya no quieres seguir?
-¡Claro! Etto, ¿Cuándo…?
-ven a mi estudio esta tarde, cuando salgas de clases, ¿De acuerdo? –Ella asintió con una tierna sonrisa en sus labios –te estaré esperando, nos vemos luego –Ga Eul volteó hacia la pareja que estaba cerca. Jan Di había vuelto a golpear a su novio, y este se quejaba como si por ese golpe se fuera a acabar el mundo.
Era divertido, sí, pero llegaba un momento en que comenzaban a hartarlo tantos golpes y peleas por parte de esa pareja. Necesitaba un trago, realmente lo necesitaba.
Se despidió de Ga Eul, besándole la mejilla y riendo por hacerla sonrojar. A los otros dos prefirió no interrumpirlos, estaban muy concentrados en… lo que fuera por lo que estuvieran discutiendo. Vaya par. Negó casi con resignación, subiendo a su deportivo para luego volver a darles una mirada a los 3 jóvenes, fijándose más en Ga Eul.
Una oportunidad, sólo le daría una oportunidad para aclarar sus sentimientos, luego ya se saldría del juego. Sabía que esa joven era su alma gemela, ahora más que nunca lo tenía demasiado claro, pero ella seguía queriendo a otro, aun cuando las palabras de Woo Bin lo habían hecho dudar de los sentimientos de la joven. Tal vez si los quería a ambos, tal vez no. Todo se decidiría esa tarde, así que nada podía salir mal.
Su coche iba saliendo de las instalaciones de la preparatoria Shinwa cuando su mirada se fijo en una curiosa pareja que conversaba apoyada en un coche que realmente le resultaba familiar. Finalmente se fijo en la joven, de cabello rojizo rizado, le recordaba a…
-¿Jessie? –preguntó deteniéndose unos metros más adelante. Observó por el retrovisor, confirmando sus dudas. Pero, ¿Quién era el joven que estaba con ella?
Bueno, la curiosidad no era algo que favoreciera mucho a las personas. Se encogió de hombros y volvió a acelerar, tamborileando el volante con sus dedos. Estaba ansioso, demasiado para su gusto. Se aclaro la garganta antes de detenerse en la entrada de la mansión So. Habían pasado días desde que no volvía a su casa, días desde que ignoraba las insistentes llamadas de su madre. Si ella quería hundirse… que lo hiciera sola. Bufó con incomodidad, decidiéndose a seguir.
Vio la delgada silueta de su madre avanzar descalza por los hermosos jardines que rodeaban la mansión, acercándose a él alegremente, abriendo los brazos para recibirlo con emoción. Dibujo una fingida sonrisa en su rostro, rodeándola con sus brazos para luego volver a apartarla de él. Lucia muy feliz, demasiado… alzó la mirada, observando la figura de su padre acercándose hacia ellos. Con que eso era, su padre había vuelto para darle falsas ilusiones a su enfermiza madre.
-me alegra mucho verte hijo –habló su madre, haciendo que volviera a centrar su atención en ella -¿Te quedaras, verdad?
-hmm, no… -sonrió dulcemente, acariciándole la mejilla –solo vine a cambiarme, debo volver a mi estudio
-te la pasas mucho ahí –se quejó ella alejándose enojada. Yi Jung suspiro, dejando caer los brazos a ambos lados de su cuerpo –casi no te veo
-¡Hijo! –lo llamó su padre. Chasqueo la lengua, negándose a mirarlo
-lo ves a él, ¿Para qué me necesitas? –dio media vuelta y fue hasta su cuarto.
¿Cómo era posible que solo verlo lo pusiera de mal humor? ¡Aish! ¿Es que no sabía que existía una palabra llamada "Decencia"? Era un descarado, un verdadero descarado. Metió la mayor cantidad de ropa que pudo dentro de un bolso y volvió a salir, evitando despedirse de su madre. La quería, y mucho, pero ella nunca había sabido ser una buena madre, siempre siendo la sombra de la mujer que alguna vez fue. Si fuera un poco como la madre de Ga Eul… él correría a verla cada vez que lo llamara.
Fue hasta su coche, decidido a que esa tarde sería especial para él. No supo exactamente cuánto tiempo estuvo dando vueltas, pero sí que finalmente llegó hasta su destino. Suspiró, revisando la hora en su celular. Dentro de poco las clases acabarían, y él aún no estaba en su estudio. Decidido, tecleo un montón de veces, volviendo a guardar el celular en su bolsillo. Lo había decidido, esa tarde sería especial junto a dos de las mejores personas que había conocido en su vida, y una simple visita a la casa de sus padres no se lo arruinaría.
-¡Aish! –exclamó desordenándose el cabello en lo que volvía a mirar su teléfono. Todo estaría bien, todo debía salir bien. Dejó de quejarse y lo apagó, lanzándolo descuidadamente dentro de su coche antes de sacar el bolso con ropa que se había llevado.
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"Llegaré pronto, me retrase en casa con mi madre, espérame en mi estudio, no te vayas a ir ¿eh?"
Sonrió de medio lado al leer el mensaje de su mejor amigo, y aceleró, sonriendo inconscientemente al momento de ver a Ga Eul conversando con la mono y Ji Hoo a las afueras de la preparatoria.
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-bueno, nos vemos más tarde –se despidió Jae Kyung subiendo a su coche. Ga Eul le sonrió a la vez que Ji Hoo se encogió de hombros -¡Eres muy frio conmigo! –se quejo, haciéndolo reír.
-¿Nos vamos?
-etto… Ji Hoo, ¿Me llevarías hasta el estudio de Yi Jung sunbae?
-¿Por qué…? –sacó su celular, leyendo el mensaje que acababa de recibir
"Ji Hoo, necesito que me hagas este favor…"
Bueno, ese fue el capi por ahora, espero actualizar pronto!
Patricia, ¿De dónde eres? Me gustaria ser tu amiga, busquemos alguna forma de comunicarnos que no sea por medio del fic, si?
